Mostrando entradas con la etiqueta Especial Slasher. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Especial Slasher. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de octubre de 2024

Escenas Míticas: Maldiciones encadenadas - Destino final

 


   Con esta película se iniciaba la que personalmente considero una de las sagas más divertidas de terror de este siglo. Quizá no sean grandes películas, que cuenten con el beneplácito de la crítica profesional pero es innegable que al público le gustan y mucho, como confirman los 663 millones de dólares que han recaudado las cinco películas estrenadas hasta ahora, es decir, una media de más de 100 millones por entrega.




   Películas que contaron con presupuestos bastante ajustados, como el de esta, de solo 23 millones de dólares, perfectamente rentabilizados con una recaudación de 112 en taquilla, lo que supuso toda una sorpresa en su día el éxito que tuvo. Porque simplemente venía a aprovechar el de “Scream” primero, y otras que repetían esa fórmula como “Sé lo que hiciste es el último verano” o “Leyenda urbana”.



   Muchos dirán que aquellas eran todas slasher. Bueno, y esta también. Solo que aquí el asesino es invisible, es la propia Muerte. De hecho, inicialmente se pensó en la idea de que fuera un enviado de ella como la personificación de esta, que fuera asesinando una detrás de otra a las víctimas, repitiendo el esquema de esos slasher mencionados.



   Pero esa idea se descartó considerando que sería más interesante que todas las muertes fueran accidentes enmascarados. De hecho, todas las películas se empiezan con un accidente múltiple cuyos supervivientes pasan a ser el objetivo de la Muerte. No es descabellado ver esta saga en listas de películas de catástrofes, porque todas sus entregas contienen una de grandes dimensiones.



   La primera era la explosión de un avión en el aire, la segunda, un accidente en cadena de tráfico, en la tercera, una montaña rusa, en la cuarta, un accidente en el circuito de una carrera de coches y en la quinta, la caída de un puente. Por cierto, en elaboradas, muy sangrientas (incluso tirando de gore) y muy bien rodadas las secuencias.



   En todas ellas uno de los personajes tiene una premonición del accidente, el cual evita que varios de los otros personajes sobrevivan y eludan el plan de la Muerte, la cual pasará a perseguirlos para acabar con ellos en originales, truculentos y muy imaginativas formas “accidentales” de morir. Hasta el punto que muchos parecen sacados, y no descarto que alguno se inspire, del programa “1000 maneras de morir”.



   Por cierto, premonición que siempre se inicia con un primer plano de la pupila del protagonista. En todas menos en esta, curiosamente. Empezó en la segunda parte. A pesar de dicha premonición, la cual no se explica por qué se produce en ninguna de las entregas de la saga, da paso a una especie de “Profecía”, porque estoy seguro que la idea de la inevitabilidad de las muertes también aparentemente accidentales de la película de Richard Donner, fue inspiración para esta.



   Aunque la película no reconocía ninguna referencia, hay que resaltar algunas películas previas que tenían tramas como poco parecidas. A parte de aprovechar no solo el tirón de los slasher mencionados, lo hacía de películas desarrolladas recientes en aviones, como “Con Air” o “Air Force One”, aunque en esta el avión solo sea escenario de una secuencia de la película. De hecho, sus creadores pretendían recrear el efecto que produjo “Tiburón” en los bañistas, a los que viajaban en avión.



   Además, la película “Sole survivor”(1984) tenía una premisa parecida. La cual también podría inspirarse en “El carnaval de las almas”(1962). Y justo un año antes un episodio de la serie clásica “La dimensión desconocida”, uno titulado “Veintidós”, tenía también cierta semejanzas argumentales.



   Sin embargo, muchos pensaron que la inspiración procedía de un accidente real, el del Vuelo 88 de la TWA, sobre un Boing 747 que se partió en dos en el aire. Pero eso ocurrió en 1996, y el guion estaba escrito en 1994, para la serie “Expediente X”. De hecho, el director, James Wong, era uno de los directores recurrentes de dicha serie.



   El reparto estaba formado por actores que después si han gozado de cierta fama pero que entonces no lo eran tanto. Como Devon Sawa, que venía de “El diablo metió la mano”, Ali Larter (la única que repitió en la segunda película), o Sean William Scott (que venía de “American Pie”. Si contaba con un veterano del género, Tony Todd (“Candyman”). Por cierto, Mary Elizabeth Winstead salió precisamente de esta saga, concretamente de “Destino final 3”. Los nombres de los personajes hacían referencia a directores y actores clásicos del terror como Alfred Hitchcock, Todd Browning, Lon Chaney, Max Schreck o Friedrich Murnau.

martes, 1 de noviembre de 2022

Escenas Míticas: Especial Slasher - Scream (2022)

 


   Si tuviera que elegir una saga del slasher, sin duda sería la de “Scream”. Hablo como saga, porque con unas más que con otras pero con todas las entregas me lo paso bomba. Y esta última me parece la mejor de sus secuelas, que es lo que es, una secuela, no un reboot, como sugiere el título colocándole la coletilla del año detrás del nombre en lugar de llamarla abiertamente “Scream 5”.




   Porque sí, están las primeras partes de “La noche de Halloween”, “Viernes 13” o “La matanza de Texas” pero sus secuelas dejan bastante que desear. Sin embargo, “Scream” posee unas características que la permiten perpetuarse una y otra vez a base de repetir la fórmula pero introduciendo pequeñas variaciones, especialmente en esta última parte.



   Además, no tienen el problema de estar constantemente resucitando al asesino porque cambia de identidad de una película a otra. Ghostface literalmente puede ser cualquiera de los personajes que vemos en pantalla. Esa es una de esas características con la que su primera entrega le dio una vuelta a su modelo de slasher, mezclando con el whodunit.



   Pero si por algo ha sabido sobrevivir esta saga es por su capacidad de reírse de sí misma, su intencionada autoparodia y su autoconciencia de lo que es, sin complejos. Que parece mentira que a día de hoy, tras cinco películas, todavía haya gente que no se entere de ésto. Esta saga se ríe de todos los tópicos del slasher e incluso de los propios creados por ella, a la vez que homenajea este subgénero del terror.



   En este aspecto ha sabido actualizarse en su parodia, ya no solo del slasher sino del género de terror en general, tocando temas muy de hoy en día en el cine, como son lo que en la propia película llaman “recuelas”, es decir, secuelas que funcionan en parte como reboot, justo lo que es ésta de 2022. Pero también ironizan sobre el llamado “terror elevado” incluso llegando a mencionar varios títulos, “ It follows” o “Babadook”, en una exhibición de metalenguaje cinematográfico.



   Para colmo le meten varios dardos envenenados al fandom tóxico de las sagas, al fenómeno hater en el cine, y lo hace sin contemplaciones. Pero si por algo trascenderá esta secuela es por ser la primera no dirigida por Wes Craven, tras su triste fallecimiento, aunque él si tenía intención de rodarla. Ni Craven, ni Kevin Williamson, su guionista habitual, ni Marco Beltrami, su compositor.



   El testigo les pasó a la pareja de directores, Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, que previamente habían participado en “VHS” y la divertidísima “Noche de bodas”, motivo por el cual seguramente fueron elegidos. También se ocuparán de la siguiente, “Scream 6”. Aunque en un principio, la ausencia de Wes Craven hizo dudar a los actores clásicos de la saga en participar en ésta.



   No obstante, finalmente se confirmaron los regresos Neve Campbell, Courteney Cox y David Arquette. Y más brevemente los de Skeet Ulrich y Marley Shelton. Se incorporaron Dylan Minnette, Jasmine Savoy Brown, Mikey Madison, Melissa Barrera y una de las nuevas “final Girls” del cine de terror, Jenna Ortega. Y Jack Quaid, hijo de Dennis Quaid y Meg Ryan, cumpliendo una de las tradiciones de la saga, que el familiar de un famoso sea el asesino, como pasó con Emma Roberts (sobrino de Julia Roberts) y Rory Culkin (hermano de Macaulay).



   Pero la película rompe con varias reglas de las entregas anteriores de la franquicia. Como matar un personaje en el prólogo, no lo hace hasta veinte minutos después. O que el superviviente de la película precedente muera en la siguiente, es decir, ésta. Pero si lo haga uno de los personajes clásicos que han aparecido en las cuatro anteriores. O que las nuevas protagonistas sean ambas latinas. Y que queden hasta cuatro final girls en el desenlace. Además, es la primera vez que hay asesinatos con armas de fuego o que Ghostface utilice dos cuchillos a la vez.



   Por cierto, hay un homenaje jugando con los apellidos del personaje de Melissa Barrera, que se llama Samantha Carpenter, en honor evidentemente a John Carpenter, pero que cuando se descubre su verdadero padre, su nombre pasa a ser Sam Loomis, en honor al personaje de Donald Pleasence precisamente en "La noche de Halloween". El caso es que las críticas fueron razonablemente positivas y la taquilla de 140 millones de dólares, habiendo invertido 24. 

martes, 25 de octubre de 2022

Escenas Míticas: Especial Slasher - La matanza de Texas (2003)

 


   La película original tuvo tres secuelas en 1986, 1990 y 1994, a cuál peor se podría decir, aunque la primera de ellas fuera dirigida por el mismísimo creador de la criatura, Tobe Hooper. No fue hasta 2003, cuando por fin se hizo una película que le hacía justicia al personaje de Leatherface, con un remake que considero la mejor película de la saga después de la original de 1974.




   Un Leatherface considerado uno de los cuatro magníficos del slasher junto a Michael Myers, Jason Voorhees y Freddy Krueger. Aunque él fue previo a todos los demás. No obstante, los puristas de este subgénero no consideran “La matanza de Texas” un slasher. “Slash” significa cuchillada y Leatherface usa una motosierra, como todos sabemos. Sin embargo, con el tiempo se ha ampliado la definición con otros requisitos, como la máscara y el perfil del personaje.



   Vayamos al origen de todo, es decir, el asesino en serie real, Ed Gein, que fue también inspiración para el Norman Bates de “Psicosis”, por su obsesión con su difunta madre y para “El silencio de los corderos”, tanto para Hannibal Lecter, por su canibalismo o para Buffalo Bill, por aquello de utilizar la piel de las víctimas. La misma conexión que tiene con Leatherface, que usa la piel para hacerse una máscara.



   Pero no es la única inspiración, pues en este caso Leatherface forma parte de una familia antropófoga, lo cual está basado en la historia de Alexander “Sawney” Bean, que en la Escocia del siglo XVI fundó un incestuoso clan en el condado de Galloway, apartado de la sociedad. Sawney y los suyos, asaltaron, asesinaron y devoraron a más de mil personas, se cree, aunque no está corroborada la historia y podría ser una leyenda.



   El encargado de realizar algo que parece más un reboot que un remake fue Marcus Nispel, hasta el momento solo director de videoclips de figuras bastante importantes de la música y que debutaba aquí en el largometraje de forma muy acertada, creo yo. Sin embargo, la película tuvo críticas mixtas, aunque mejores que sus siguientes títulos, injustamente en mi opinión, como “El guía del desfiladero”, “Viernes 13” (2009), otro remake, y “Conan, el bárbaro” (2011).



   Nispel, además de contar con una serie de cambios en el guion respecto a la original, captó el espíritu de la película de Hopper pero aplicándole mayor violencia y escenas notablemente más explícitas. De hecho, se vio obligado a recortar unos cuantos minutos para que le otorgaran la calificación de R y no de X.



   Al papel de Erin Hardesty (apellido del personaje que interpretaba a Marilyn Burns en la película de 1974) optaron Jessica Alba, Kristen Dunst y Katie Holmes pero finalmente fue para Jessica Biel, a la que no se cortaron en exhibir descaradamente su fibroso físico. Personalmente me pareció una magnífica scream queen o final girl, como queráis llamarla.



   En el reparto podíamos ver a R. Lee Ermey, conocido por su papel en “La chaqueta metálica”. Para el personaje de Leatherface, se le ofreció a Dolph Lundgren, que declinó. Fue para Andrew Bryniarski, que llevó a cabo una estricta dieta para llegar a pesar 136 kg.  Otra que iba a ser y no fue, es Evan Rachel Woods (“Westworld”) como la autoestopista suicida. Como anécdota, decir que en un momento dado podemos ver la cabeza “decapitada” del crítico de cine Harry Knowles.



   Es la película más rentable de la saga, con 107 millones de dólares de recaudación, habiendo invertido solo 9 en su producción, que estuvo a cargo de nada menos que Michael Bay, que se proponía resucitar a los slashers clásicos, repitiendo operación con el “Viernes 13” de 2009, que reportó otros casi 100 millones. Además, la película reactivó la franquicia y posibilitó, hasta la fecha, otras cuatro entregas; "La matanza de Texas, el origen" (2006), "La matanza de Texas 3D" (2013), "Leatherface" (2017) y "La matanza de Texas" (2022).




martes, 18 de octubre de 2022

Escenas Míticas: Especial Slasher - San Valentín sangriento (1981)

 


   En su día fue calificada por Quentin Tarantino como el mejor slasher de todos los tiempos. Bueno, yo no diría tanto. De hecho, no lo diría en absoluto. El bueno de Tarantino también ha llegado a decir que le gusta más “Indiana Jones y la calavera de cristal” que “Indiana Jones y la última cruzada”. Pero en cualquier caso, creo que es un slasher que hay que meter en un ciclo como éste en un momento dado.





   De hecho, surgió para aprovechar la moda del slasher iniciada con “La noche de Halloween” en 1978 y continuada por “Viernes 13” en 1980, un año antes que lo que hoy comentamos. Es más, claramente toma elementos de ambas. Por un lado el que el asesino tenga una indumentaria muy identificativa, con máscara incluida, en este caso vestido de minero. Y por otro tirando de sangre y gore.



   Porque realmente, “La noche de Halloween” de John Carpenter, no tenía apenas sangre. Era “Viernes 13” quien se decantaba por los asesinatos más brutales y explícitos. De hecho, la segunda parte se estrenaba el mismo año que “San Valentín sangriento” y tuvo los mismos problemas con la censura.



   Precisamente, la liebre la levantó “Viernes 13”, la cual se le “coló” a la MPAA (Motion Picture Association América). Pero viendo la repercusión que tuvo la película, subió el listón, lo cual le costó una porción de minutos tanto a “Viernes 13, parte II” como a “San Valentín sangriento”, a la cual se le exigió que recortara nueve minutos si no querían llevarse una calificación X, el lugar de una R.



   Porque la película, aunque con medios limitados, no se cortaba con el gore, incluyendo picos clavados en ojos, desmembramientos, decapitaciones y corazones extirpados. Esos nueve minutos que tuvieron que cortar eran minutos sueltos en prácticamente cada uno de los asesinatos, para rebajar la crudeza, que por cierto fueron doce.



   Una película que no era estadounidense sino canadiense, sin caras conocidas en el reparto, y con un director, el húngaro George Mihalka, que firmaba aquí su segunda película pero que en el resto de su filmografía lo más destacable sería un telefilm de espionaje con Michael Caine como protagonista, casi por decir algo, “El expreso de Pekín”.



   Mihalka visitó varias minas para rodar en su interior, lo cual supuso el mayor reto del rodaje, por las dificultades para montar el equipo y los riesgos de gases con los que se podían intoxicar. Eligió la mina Sidney de Nueva Escocia por su aspecto tétrico. Sin embargo, en el pueblo, al enterarse de que iban a rodar una película allí, decidieron adecentarla. Así que la productora tuvo que gastarse 75.000 dólares en volver a ensuciarla.



   El titulo original iba a ser “The secret”. Pero hasta en el título quisieron parecerse a sus antecesoras que tenían nombres de fiestas o fechas señaladas del año, como Navidad (“Navidades negras”), Halloween, o Viernes 13. Así que se lo cambiaron por San Valentín y se le añadió “sangriento”. Trucos de marketing que no sirvieron para que tuvieran demasiada taquilla, tan solo 5,7 millones de dólares, aunque solo habían invertido 2,3.


 
   Por eso, aunque al final queda abierta a una secuela, decidieron no llevarla a cabo. No obstante, con los años se convirtió en un título de culto del género, incluso se llegó a estrenar un remake en 2009, con el mismo título pero con la coletilla de 3D, pues formó parte de un conjunto de películas que querían volver a poner de moda ese formato, sin éxito.



  

jueves, 13 de octubre de 2022

Escenas Míticas: Especial Slasher - Halloween kills

 


   El estreno de esta semana de “Halloween ends”, o “Halloween, el final”, aquí en España, como su propio nombre indica, supone el desenlace de esta trilogía propuesta por David Gordon Green como secuelas directas a la película original de John Carpenter en 1978, despreciando a las otras secuelas que hubo. Y las cosas sean dichas, éstas son mucho mejores.




   Al igual que fue en su momento “Halloween II, sanguinario”, que era la más potable de las secuelas clásicas, “Halloween kills” continúa los hechos de “La noche de Halloween” de 2018. Es decir, se trata de la misma noche. Algo que parece romperse en la tercera entrega, haciendo un salto en el tiempo de cuatro años.



   La película iba a ser estrenada en octubre de 2020, pero cierto virus maldito llegó a nuestras vidas y retrasó su llegada a ese mismo mes pero de 2021, año en el que hubiera “ Halloween ends”. De hecho, ambas fueron rodadas simultáneamente e iban a estrenarse, como así ha sido finalmente pero con un año de retraso, en años consecutivos.



   No hay posibilidad de que David Gordon Green realice otra secuela. Su idea comprendía tres películas y ya las ha hecho. Además, su próximo proyecto tiene similitudes con éste, hacer una trilogía como secuelas directas, pero esta vez de “El exorcista “ de William Friedkin, obviando también las secuelas que se realizaron en su momento. A juzgar por el resultado que ha conseguido con ésta, eso promete.



   Porque David Gordon Green ha sido quien mejor ha comprendido la esencia del personaje de Michael Myers. No en vano, el cineasta es un gran fan de la película original, la cual considera una obra maestra cumbre para el slasher y el género de terror en general. Y reconoce que es su referencia para abordar esta trilogía.



   Pero hasta puntos insospechados. Las cámaras utilizadas son del mismo tipo que las utilizadas para la película del 78. Además, Gordon Green insistió en que las tres películas debían tener tanto una fotografía como un modo de edición similar al de la película de Carpenter. Incluso recupera fugazmente la figura del doctor Loomis.



   Aunque, por supuesto, no es Donald Pleasance realmente. Tampoco ningún trucaje digital. Simplemente es un actor que tiene un asombroso parecido con él. En el reparto repiten el trío generacional de las Strode, Jamie Lee Curtis (quien volvió al personaje de Laurie porque le parecía interesante ver su evolución 40 después), Judy Greer y Andi Matichak, como hija y nieta. También Will Patton. Aunque en esta película permanecen en un segundo plano. Y se incide más en otros actores, como Anthony Michael Hall.



   Porque esta película parece un paso de transición para el desenlace de la trilogía. Pero no es que Michael Myers pierda el tiempo. De hecho es la entrega más sangrienta de toda la saga, tirando frecuentemente del gore. Y se sigue apartando, aquí más claramente hacia la sobrenaturalidad del personaje. Y en la posibilidad de ver su rostro, que nos muestran, aunque siempre desde lejos o desenfocado, nunca claramente.



   Aunque parezca que desprecia las otras secuelas, en sus títulos de crédito iniciales podemos ver hasta doce calabazas distintas, una por cada una de ellas, a modo de homenaje. Hay una versión extendida con un final alternativo y alguna muerte más. La película no tuvo tan buenas críticas como la anterior, se destacó la originalidad de las muertes pero también la pobreza del guion. Lo cual no supuso ningún problema para la taquilla, donde se consiguieron 131 millones de dólares, habiendo invertido en ella solo 20. 



martes, 11 de octubre de 2022

Escenas Míticas: Especial Slasher - Navidades negras

 


   Volvemos a retomar este ciclo, creo ya que por tercera vez. Se me ve el plumero con que el slasher es uno de mis subgéneros predilectos, pero también es que la trilogía de “Halloween” emprendida por David Gordon Green y que culmina este mes con su tercer capítulo, “Halloween ends”, nos ha dado la posibilidad de visitar frecuentemente este estilo de cine que tantos títulos nos ha dado.




   Y “Navidades negras” es precisamente un título de culto dentro del slasher, aunque no es exactamente de ese subgénero. Una película que cuando fue concebida no esperaban que tuviera el prestigio que finalmente, con el tiempo, tuvo, como reconocían varios miembros de su reparto. Así lo confesaba la propia Margott Kidder, diciendo que para ella había sido toda una sorpresa.



   Me explicaré en cuanto a que no es un slasher en toda regla. De hecho, tiene más características en común con el giallo italiano, que por otra parte, es el antecedente cinematográfico del slasher, del que claramente bebe. Pero, como decía, si atendemos a ciertos detalles, como la cámara subjetiva, el tono policiaco o que nunca veamos realmente al asesino, podemos ver una puesta en escena más familiar al giallo.



   Es más, tiene cierta reminiscencias a “La residencia” de Narciso Ibáñez Serrador. Pero si se la podía considerar un proto-slasher. La película se estrenó en 1974, cuatro años antes de la que ya si definiría claramente al slasher, “La noche de Halloween”, la cual tomaría algunos aspectos prestados de ésta, como la de encerrar a chicas vulnerables en una casa en la que se desarrolle gran parte de la película. Por cierto, en principio era precisamente el propio John Carpenter quien iba a dirigir “Navidades negras”.



   Ambas películas se inspiran de formas diferentes en la leyenda urbana de “El acechador de canguros”. Mucho más claramente la que hoy comentamos por el tema de las llamadas telefónicas, que también inspiraron a otras películas como “Llama a un extraño “, su remake, “Cuando llama un extraño “, su pseudo-secuela “La llamada de un extraño” y una de las sagas más famosas del slasher, “Scream”.



   Aunque también tuvo inspiración en un hecho real, cuando se produjeron varios crímenes en una zona residencial de Montreal en Navidad. Y además, más tarde coincidió con otro fatídico hecho real. La película fue elegida para emitirse en el “Saturday night at the movies”, en 1978. Pero coincidió con los asesinatos cometidos por Ted Bundy en la fraternidad Chi Omega de la Universidad de Florida decidieron retirar la película de la programación por el parecido con el argumento.



   La protagonista era Olivia Hussey, a la que recordamos más por sus interpretaciones para Franco Zeffirelli en “Romeo y Julieta” y “Jesús de Nazaret” (María). Pero en el reparto también estaba Margot Kidder, antes de ser la Lois del “Superman” de Richard Donner de 1978. La actriz venía de trabajar a las órdenes de Brian de Palma en “Hermanas”. También participaría en otra saga mítica “Terror en Amytiville” y el resto de secuelas de “Superman”.



   Curiosamente, en uno de los diálogos se hacía una broma sobre Superman, aunque la película del superhéroe aún le quedaran cuatro años para estrenarse. Completaban el reparto Marian Waldman (cuyo papel le fue ofrecido anteriormente a Bette Davis) y John Saxon, que se hizo un clásico del género de terror, habitualmente como policía en películas como “Ténebre” o “Pesadilla en Elm Street”.



   Tras la cámara un Bob Clark cuya filmografía no podía ser más variopinta. A parte de este título tenía una versión alternativa de Sherlock Holmes, “Asesinato por decreto”(una de mis favoritas del personaje), la disparatada y picante “Porky’s” y “Rhinostone” (con Dolly Parton y Sylvester Stallone). No se le pueden echar las culpas de varios errores de bulto del guion. Como que nadie oiga las voces a grito pelado del asesino cuando llama por teléfono a pesar de producirse desde la misma casa. O que nadie registre la casa aunque vayan desapareciendo personas. Tampoco lo hacen al final aún faltando dos víctimas por encontrar. Ni tampoco se comprueba la otra línea de teléfono.



   La película tuvo críticas mixtas en su momento pero, como decía, finalmente se la considera un título de culto. Costó solo 620000 dólares y recaudó más de 4 millones en taquilla. Hay dos versiones más, "Negra Navidad" (2006), con Mary Elizabeth Winstead, y "Navidad sangrienta" (2019).

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Escenas Míticas: Especial Slasher - La cabaña en el bosque


   Es cierto que no es específicamente un slasher, al menos no solo eso, porque hay mucho de monster movie y de survival bajo un prisma de comedia. Pero ya sus responsables, Joss Whedon y Drew Goddard, reconocían que lo que pretendían es revitalizar el género de terror y en especial el slasher através de la parodia pero como homenaje, es por ello que intenta acuñar todos los clichés posibles del género.



   Ambos se plantearon como reto escribir el guión en tres días y para ello se enclaustraron durante ese tiempo en la habitación de un hotel. Whedon además ejerce de productor e inicialmente estaba también interesado en dirigirla, aunque Goddard tenía ilusión por hacerlo, pero su nula experiencia tras la cámara le hizo quedarse a la expectativa.



   Después tanto él como Whedon pensaron en encargar el asunto a un tercero y el elegido era Víctor Salva, pues les habían gustado mucho las dos películas de “Jeepers Creepers”. Sin embargo, finalmente fue el propio Goddard quién se llevó el gato al agua y debutaría en la dirección y muy acertadamente con este título. Hasta el momento solo tiene otro más como director, “Malos tiempos en el Royale”, también muy interesante.



   Pero ¿Quién era Drew Goddard antes de todo ésto? Pues un guionista muy reconocido en el mundo de la televisión, habiendo intervenido en series tan populares como “Buffy cazavampiros”, “Angel”, “Alias”, “Daredevil” o “Perdidos”. pero que también fue reclamado por el cine para escribir los guiones de películas como “Monstruoso” y su secuela “Cloverfield, calle 10”, o superproducciones como “Marte” o “Guerra Mundial Z”.



   Pero llevar la película a las pantallas no fue nada fácil y se convirtió en una quimera por varias razones. La principal de todas ellas fue la mala situación de Metro Goldwyn Mayer, al borde de la bancarrota, lo que la imposibilitaba para afrontar los gastos de distribución. Además la película se retrasó un año para convertirla en 3D, a lo cual se negaron tanto Whedon como Goddard y terminó por no hacerse.



   Y por si fuera poco fue denunciada por plagio, aunque ésto fue a posteriori de su proyección en cines, por Peter Gallagher aduciendo demasiadas similitudes con su novela “The Little white trip: a night in the Pines”, pidiendo diez millones de dólares por el agravio, los cuales nunca cobró porque el juez resolvió que aunque dichas similitudes eran ciertas, el tratamiento era totalmente distinto.



   Finalmente, Lionsgate compró los derechos de explotación del film y se estrenó en 2011 con tres años de retraso, lo que le dio un toque de película de culto ya de entrada. La película costó 30 millones de dólares y recaudó 70 en taquilla, que no está mal teniendo en cuenta todos los problemas de distribución previos. Además, a la crítica mayoritariamente les gustó y obtuvo buenas calificaciones.


   Para el reparto contrataron a Kristen Connolly en su primer papel como protagonista, a Chris Hemsworth, que ese mismo año estrenaba “Thor” y al siguiente “Los Vengadores” (también con Whedon), Anna Hutchinson (“Spartacus”) y Richard Jenkins. Para el cameo del final querían un intérprete muy famoso en el género del terror y pretendían a Jamie Lee Curtis cómo “reina del grito” en el slasher “La noche de Halloween”. Pero surgió la posibilidad de Sigourney Weaver y la aprovecharon.



   Por cierto, el maquillaje y los efectos especiales no digitales, los animatronics y demás, qué son los predominantes, corrieron a cargo de AFX Studio, propiedad del matrimonio formado por David Leroy Anderson y otra mítica "scream queen", concretamente de "Pesadilla en Elm Street", Heather Langenkamp. Y no está mal su labor teniendo en cuenta que tuvieron que crear un hombre lobo, una serpiente gigante, brujas, fantasmas, demonios, payasos, vampiros, zombis, momias y hasta un unicornio.



   Por cierto, el prólogo de la película es completamente adrede, con el objetivo de que la gente que entrara a verla se planteara si se habían equivocado de sala. Unos cachondos los Whedon/Goddard.

martes, 26 de octubre de 2021

Escenas Míticas: Especial Slasher - Alta tensión

 


   Hemos visitado el slasher norteamericano, como no podía ser de otra manera, pero saltando al italiano con esa influencia para el origen del anterior con el giallo, y ahora saltamos al francés con la segunda película de su filmografía pero primera que le dio a conocer a Alexandre Aja. Aún hoy continua siendo mi favorita del director galo.




   Formaba parte de esa generación de terror francés brutal con títulos como “Martyrs” (Pascal Laugier), “Al interior” (Alexandre Bustillo, Julien Maury) o “Frontieres” (Xavier Gens). Sin embargo, ninguno de ellos ha logrado volver a ponerse al mismo nivel de esas obras. Ojo, tampoco Aja, que en su migración a Estados Unidos ha perdido esa frescura que da la libertad del cine francés.



   Aunque sus tres siguientes películas continúan siendo tremendamente sangrientas. Curiosamente las tres son remakes, como “Las colinas tienen ojos”, la cual considero que supera ampliamente a la original de Wes Craven. “Reflejos”, versión norteamericana bastante digna de la coreana “Al otro lado del espejo”. Y “Piraña 3D”, visión erótico-sangriento-festiva de la película de Joe Dante, que me parece culpablemente disfrutable.



   Después dio un volantazo a su carrera apartándose del terror puro y duro, con la curiosa “Cuernos”, con Daniel Radcliffe saliendo (y de qué manera) de su rol como Harry Potter, y “La resurrección de Louis Drax”, la película menos reconocible de su filmografía. Volvió al terror con la divertidísima monster movie de cocodrilos “Infierno bajo el agua” y la asfixiante (nunca mejor dicho), “Oxigeno”.



   Pero centrémonos en “Alta tensión”. Aunque muchos apuntaron a que la trama tenía demasiadas similitudes con la novela de terror de Dean Koontz, “Tensión”, Alexandre Aja siempre ha negado categóricamente que la tomara como referencia. Más bien pretendía homenajear el cine de terror más violento, sangriento y hasta gore, de las décadas de los setenta y ochenta. Y más concretamente a películas como “La matanza de Texas”, “Posesión infernal”, “El resplandor” o “ La noche de Halloween”.



   Paradójicamente, en su exhibición en Estados Unidos, fueron ligeramente recortadas precisamente las escenas con las que más claro es el homenaje a ese cine de terror norteamericano, concretamente la de la decapitación del padre, la amputación de la mano de la madre, la pelea con la estaca de alambre de espino y la de la motosierra, por ser demasiado explícitas.



   Una de las acusaciones más frecuentes recibidas por la película se refieren al final, tildándolo de tramposo. No lo veo así. Toda la historia es como la recuerda la protagonista, que evidentemente está disociada de la realidad. Hay escenas que se ha sustituido así misma por la figura de un asesino típico slasher. Y otras que directamente las ha generado en su cabeza. Evidentemente no pudo perseguirse a sí misma en dos coches. Pero ella lo recuerda así. Si no, atender a un detalle.



   En la parte de la masacre de la familia, se pone bastante énfasis en que a ella le cuesta mucho mover un mueble. Sin embargo, el asesino decapita al padre ayudándose de un mueble sin ningún esfuerzo. Claramente ella no ha podido matarlo así, es lo que quieren recalcar con ese detalle. De hecho, cuando se reconstruyen los asesinatos, ella le da una patada en la cabeza. Pero inicialmente no lo recordaba de esa manera.



   La escena más cuestionable sería la de la felación con una cabeza cortada de mujer. Volvemos a lo mismo, es una historia que solo existe en su cabeza. Dicho de paso, la cabeza tiene cierto parecida con su amiga, con la que ella tiene una atracción sexual. Por cierto, a la que da vida una magnífica Cecile de France, quién entrenó durante dos horas diarias con el campeón de boxeo tailandés Edouard Nikitina.


 
   Le acompañaron la actriz y también directora con el nombre artístico Maiwenn. Y Philippe Nahon, también conocido por hacer el papel de "El carnicero" en varias película de Gaspar Noé. Tanto De France como Alexandre Aja fueron premiados en el Festival de Sitges de 2003, junto a los efectos especiales de maquillaje. Aunque las críticas fueron divididas. Costó 2'5 millones de dólares y recaudó 7.
    

martes, 19 de octubre de 2021

Escenas Míticas: La noche de Halloween (2018)

 


   Como ya adelantamos, “Halloween kills” es la segunda película de una trilogía que empezaba con la que hoy comentamos y terminará con “Halloween ends” en 2022. Aunque el título puede llevar a equívoco y pensar que suponía un remake o reboot de la primera película de la saga, la de 1978, del gran John Carpenter, el que se considera el primer slasher de la historia del cine, ya bien definido.
 
 
 

   Pero no, es una secuela directa de aquella, a la cual claramente rinde pleitesía, y que vendría a sustituir a “Halloween 2, sanguinario”. Y pretende también ocupar el lugar de sus secuelas. Algo similar a lo planteado por “Terminator, destino oscuro” o lo que se disponía a hacer Neil Blomkamp en la saga “Alien”, sustituyendo la tercera parte. 
 
 

   Lo más curioso es que toda la trilogía le fue encargada a David Gordon Green, cuyo bagaje en el género de terror era nulo. Lo contrario, en su filmografía abundan las comedias, algunas tan absurdas como “Superfumados” o “Caballeros, princesas y otras bestias”, aunque también alguna que otra película interesante como “Joe”. Pero nada que hiciera presagiar que sería un buen director de terror. 
 
 

   De hecho, me parece un fenómeno análogo con el de Todd Philips, autor de la trilogía “Resacón en las Vegas” pero que nos dejó a todos con la boca abierta con la magnífica “Joker”. El caso es que Gordon Green es quién hasta la fecha el que mejor ha captado el espíritu de la película de Carpenter y ha firmado la mejor secuela de la saga, junto a las de Rob Zombie. 
 
 

   David Gordon Green homenajea constantemente a Carpenter llenando la pantalla de planos secuencia y de cámara subjetiva. Y llevando a cabo una serie de guiños a la película de 1978. Cómo que Michael Myers huya del psiquiátrico donde estaba encerrado, aquí durante el traslado, o como las muertes de la sábana blanca o el que deja colgado en la pared. Además hay abundantes escenas que hacen referencia a algunas icónicas de Carpenter. 
 
 


   Como los registros de los armarios tirando perchas al suelo o la caída del balcón de la casa. Eso sí invirtiendo los papeles, en este caso es Laurie Strode quién busca y cae, y también como Myers hacía en la original, luego desaparece. Además la “muerte” de Michael es similar a la de “Halloween, sanguinario” quemado. Eso sí, ésta es mucho más explícita que cualquiera de las dos primeras películas, lo que le valió la calificación R. 
 
 

   La propuesta parte de la productora Blumhouse, especializada en títulos de terror de bajo presupuesto, que los últimos años nos ha dejado películas muy exitosas, algunas incluso convirtiéndose en sagas como “Purge, la noche de las bestias”, “Insidous”, “Paranormal activity”, “Sinister, “Múltiple” o “Déjame salir”, y que se planteó revitalizar la saga “Halloween”, cosa que de momento ha conseguido. 
 
 

   Paradójicamente la vuelta más esperada no fue la de Michael Myers, por cierto para el que volvió quién se metió bajo su máscara por primera vez, Nick Castle, sino la que muchos consideramos la mejor “Scream Queen” del slasher y del género de terror en general, la gran Jamie Lee Curtis como Laurie Strode. Les acompañaron Judy Greer, Will Patton y Andy Matichak. 
 
 

   A “Halloween. Sanguinario” le siguieron “Halloween 3, la hora de la bruja” (que solo toma el título porque Myers no sale por ninguna parte), "Halloween 4, el regreso de Michael Myers", “Halloween 5, la venganza de Michael Myers”, “Halloween 6, la maldición de Michael Myers”, “Halloween H20” (primer regreso de Jamie Lee Curtis) y “Halloween resurrección”. Y después los dos reboot de Rob Zombie, lo más rescatable. La de 2018 fue un éxito de taquilla, costó 10 millones de dólares y recaudó 255.
 
 

martes, 12 de octubre de 2021

Escenas Míticas: Especial Slasher - Bahía de sangre

 

 
   Muchos podrían pensar que ésto no es slasher en sí mismo, que en realidad es más un giallo, y no se equivocarian. Pero su presencia en este ciclo está más que justificada por lo que vamos a desarrollar a continuación que va en relación a su influencia en el origen del slasher como subgénero consolidado en el terror de los ochenta y noventa.
 
 
 

   El giallo es un género derivado del policiaco, que tiene su origen en la literatura donde los asesinatos se describen de forma explícita, incidiendo en la parte más morbosa, sin ahorrar nada en cuanto a la muestra de sangre e incluso gore. Dónde un asesino, habitualmente con guantes negros nos hacía ver sus cruentos asesinatos através de sus propios ojos, mediante la cámara subjetiva, y cuya identidad era revelada al final. 
 
 

   Normalmente el arma homicida era un cuchillo o una navaja de afeitar. Aquí viene el primer enlace. Slash significa cuchillada, por lo que es slasher viene a ser acuchillador o apuñalador. Sin embargo, en el slasher, el arma podía ser cualquier objeto afilado o punzante, y aquí es donde enlaza directamente con “Bahía de sangre”, pues es el perfecto ejemplo de avance del giallo. 
 
 

   Porque su director, Mario Bava, a quién se le podría atribuir la creación del género giallo en la película “La muchacha que sabía demasiado”, con la que hacía referencia a un título de Alfred Hitchcock, a quien ya se le atribuye una especie de proto-slasher en su obra maestra “Psicosis” en 1960. Bava estableció una serie de claves como las que he comentado, que luego seguirían otros directores italianos, cómo Lucio Fulci, y Darío Argento. 
 
 

   Todos ellos; Bava, Fulci, Argento y otro buen puñado, no dejan de hacer un cine “explotation”, qué se llamó en los 60 y 70, del cine de terror norteamericano. Lo cual no desmerece en absoluto su talento visual y su capacidad de ir más allá de lo que eran capaces en Estados Unidos en materia de violencia explícita. 
 
 

   Pero fue precisamente Mario Bava quién primero con “Un hacha para la luna de miel” y luego con esta “Bahía de sangre”, introdujo una serie de cambios en el giallo que a la postre determinan la base de lo que sería el slasher de los ochenta, con la saga “Viernes 13” cómo principal ejemplo, y en los noventa, y más como inspiración de sagas como “Scream”, “Se lo que hicísteis el último verano” y “Leyenda urbana”. 
 
 

   “Bahía de sangre” es muy probablemente la película más violenta de Bava, y aunque introdujo en ella un detalle que no era ni propio del giallo ni lo sería del slasher, qué es que los asesinatos fueran obra de varias personas y no una sola,  no cambiaba el nivel de atrocidad. Pero ya cambiaba el escenario de las calles y callejones de la ciudad por el de un lugar más bien campestre donde los personajes se estuvieran aislados y a merced del asesino. 
 
 

   También establecía la relación entre practicar sexo y ser víctima de un asesinato brutal, algo que heredaría el slasher americano. De hecho, tanto del giallo como en el slasher los desnudos femeninos gratuitos eran habituales. Bava murió en 1980, tan solo nueve años después de esta película, pero dejó una de las obras más influyentes en el cine de terror moderno. La propia “ Viernes 13”, precisamente estrenada en el ochenta, homenajeaba dos escenas de “Bahía de sangre” la del hachazo en plena cara y la de las dos amantes empalados en la cama. 
 
 

   Fue un fracaso en Italia, donde probablemente el público no estaba preparado para un cine tan violento. Pero fue un éxito en Estados Unidos, y su estela aún sigue imperando. A España, por motivos de censura, no llegó hasta 1983, nada menos que 12 años después de su estreno oficial.