Mostrando entradas con la etiqueta Especial Buddy-Movies. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Especial Buddy-Movies. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de julio de 2021

Escenas Míticas: Mujeres de acción - Thelma & Louise

 

 
   Aunque no es una película de acción puramente, este título me parece imprescindible en este ciclo de “Mujeres de acción” por ser una de las mayores representantes del feminismo en el cine, cuyo tratamiento le valió no pocas críticas y una generosa polémica que ahora pasaré a explicar por lo injusta que me parece.
 


 
   La película tomaba un caso de violencia machista, un intento de violación, y hacía que sus víctimas reaccionarán con la misma o mayor violencia que su agresor. Tiene narices que el film fuera acusado de incitar precisamente a la violencia y de pretender dar una imagen de los hombres exageradamente negativa. De modo que si a John Wick le matan el perro todos aplaudimos cuando se carga varias docenas de personas, pero si unas mujeres son agredidas sexualmente, no pueden darle su merecido al colega. 



   De todas formas, voy a desmontar lo de la imagen negativa de los hombres. Muchos mantenían la teoría de que todos los hombres de la película están retratados como unos cretinos. Si, algunos lo son, pero no precisamente por tratar con mujeres, lo son en general. Y tenemos los personajes encarnados por Michael Madsen o Harvey Keitel (que las defiende a muerte), cuya imagen es muy positiva. 
 


   Pero si atendemos a lo que realmente habla la película, más que de feminismo habla de amistad y para ello se hace con varios subgéneros. Argumentalmente es una road movie que a su vez es una buddy movie (película de colegas). Pero en esencia es un neowestern. Básicamente son dos forajidas que escapan de un grupo de agentes de la ley. Una especie de “Dos mujeres y un destino”, que incluso tiene un final similar al de la película de Paul Newman y Robert Redford. 



   Aunque también podría considerarse el “Un día de furia” de las mujeres, por la actitud de justicieras que toman después y que las hace caer en una escalada de violencia. Por cierto, que precisamente ese final “no feliz” les hizo desconfiar tanto a los productores que estuvieron a punto de cancelar el proyecto antes de iniciarlo. 



   Ridley Scott comenzaba la década de los noventa de forma inmejorable con “Thema y Lousie” pero el resto de la década no fue muy buena con títulos como “1942, la conquista del paraíso”, “ Tormenta blanca” y “La teniente O'Neil” (que parece más propia de su hermano Tony), pero que nuevamente reivindicaba el papel protagonista de una mujer. Hay que recordar que Ridley Scott ya fue pionero de este aspecto otorgando a Sigourney Weaver uno de los personajes  protagonistas femeninos más importantes de la historia del cine. 



   Para los de ésta pensó en Michelle Pfeiffer y Jodie Foster (que no estaba dispuesta a ser víctima de otra violación en el cine). Finalmente los papeles protagonistas cayeron en Susan Sarandon y Geena Davis, quienes bordaron tanto sus papeles que fueron nominadas ambas al Oscar como mejor actriz principal. Curiosamente fue Jodie Foster quien se lo quitó enfrentándose a acierto psicópata caníbal en “El silencio de los corderos”. El elenco lo completaban tres habituales de Quentin Tarantino; Michael Madsen, Harvey Keitel y un joven Brad Pitt.



   La película lanzó al estrellato a Geena Davis, que a la postre se convirtió en una actriz de acción (de hecho, la veremos en otro título de este ciclo). Aparte de las nominaciones a las actrices, la película tuvo otras cuatro, al montaje, la fotografía, al propio Ridley Scott y al guión original, el único que se llevó la estatuilla, escrito precisamente por una mujer, Callie Khouri. La película costó tan solo 16 millones de dólares y recaudó 45 en taquilla lo que aunque no sea una gran cifra si fue lo suficientemente rentable.
 


   Personalmente me encanta esta película, una de mis favoritas de los noventa. Me emocionó especialmente su final (el cual estuvo a punto de tener un tratamiento distinto al que Ridley Scott se negó) y lo sigue haciendo. Actualmente es una película que se valora más de lo que se hizo en su momento. Un film cuya influencia eb otros posteriores es más que evidente.


 

jueves, 30 de enero de 2020

Escenas Míticas: Especial Buddy-Movies - La jungla 3




   Aunque fuera ya la tercera parte, es la primera en la que se acercaba la saga, y mucho más que acercarse, pues se basaba directamente en ello, al subgénero de buddy-movie. Pues en las dos primeras, aunque el personaje de John McClane se relacionaba con otros personajes, como el sargento Powell (Reginald VelJhonson) no se utilizaba el modelo de película de colegas como descaradamente se hace aquí.




   Y mira que inicialmente no era ni mucho menos así. Porque el guion que Jonathan Hensleigh escribió ni siquiera iba a ser para esta película. Sino para una que se titularía “Simon dice” (juego al que si se hacía referencia en “ La jungla 3” durante varias escenas) y que protagonizaría Brandon Lee. Su muerte durante el rodaje de “El cuervo” lo impidió. Pero distaba tanto del que finalmente se utilizó, que incluso llegó a considerarse como base para la trama de “Arma letal 4”.



   Pero los cambios venían, aparte de por usar el formato de buddy-movie, porque los productores querían vincular el argumento con la primera película y que tuviera que ver con el personaje Hans Grubber, de tal manera que fuera una venganza personal de su hermano para encubrir lo que realmente era un nuevo robo.



   Una de las mejores noticias fue la vuelta de John McTiernan a la saga. Y no porque las cosas hubieran salido mal en la segunda película, dónde Renny Harlin hizo un buen trabajo. Pero se consideraba a McTiernan, aparte del iniciador de la saga, un director de más categoría e incluso tirón comercial. Y volvió a demostrarlo, mucho más en comparación con los que siguieron. Len Wiseman (La jungla4.0") y John Moore (“La jungla 5, un buen día para morir”).



   McTiernan no había perdido el tiempo desde que rodara la primera parte y entre medias había firmado muy buenas películas. Como “La caza del Octubre rojo” , “Los últimos días del Edén” y El último gran héroe” (la cual no fue bien recibida pero la considero de lo más divertido). La idea de John McTiernan era hacer una película incluso más trepidante que las dos anteriores, con mayores dosis de espectacularidad y más orientada a la comedia.
 


   Y ésto último lo consiguió en gran medida al acierto en la pareja buscada para Bruce Willis, Samuel L. Jackson, con el que tuvo una enorme química que se nota en sus interpretaciones y en sus gags cómicos. Y también ayudó contar nuevamente con un gran villano, encarnado por Jeremy Irons, aunque inicialmente el papel era para David Thewlis. Sin embargo, Bonnie Bedelia, Reginald VelJhonson y William Atherton, no volvían a aparecer, tras las dos primeras haciéndolo.



   El tándem Willis-Jackson es una de las parejas de cine favoritas de un servidor. Aunque se pensó el Lawrence Fishburne para el papel de Zeus en un principio. Rivalizó con el tándem Smith-Lawrence de “ Dos policías rebeldes” que precisamente que se estrenó ese mismo año. El duelo lo ganó “La jungla 3”. Al menos en lo que respecta a la taquilla, consiguiendo 365 millones de dólares. Es verdad que también invirtiendo más, 90. Las críticas, sin embargo, fueron mixtas, aunque con el tiempo se la ha considerado una de las dos mejores de la saga.



   Unas cuántas anécdotas. La escena donde McClane va por la calle con un letrero que pone “Odio a los negros”, no se rodó en Harlem, para evitar altercados raciales, sino en el vecindario Washington Heights de Manhattan y el rótulo del cartel se añadió después en postproducción. Además, se pensó en eliminar la explosión del principio por los antecedentes de atentados terroristas, tanto en el World Trade Center (anterior al de los aviones) y en el edificio de Oklahoma, ambos con furgones cargados de explosivos. 



   Por cierto, el guionista Jonathan Hensleigh llegó a ser retenido e interrogado por el FBI, que sospechaban que era mucho lo que sabía sobre el interior de la Reserva de Oro Federal. Él argumentó que todo lo que sabía lo había sacado del New York Times. Por cierto, la película también se desarrolló en el periodo navideño, como las dos entregas anteriores, aunque no hay ninguna referencia que lo corrobore. Bueno un par pero muy sutiles. Ah, y tiene un final alternativo bastante diferente.



martes, 21 de enero de 2020

Escenas Míticas: Especial Buddy-Movies - Arma letal




   Si decíamos que “Límite 48 horas” estaba considerada la primera buddy-movie, aunque en realidad no lo fuera, pero si pusiera de moda y marcara un modelo a copiar, quizás la que más dio en la tecla fue precisamente “Arma letal”. Y probablemente por ello es la más popular, la que más éxito ha tenido y la que se extendió hasta ser la saga más larga de este subgénero.




   Pero si introdujo algunas innovaciones. Las buddy-movies solían estar protagonizadas por dos personas de diferentes orígenes que se veían obligados a trabajar juntos. Policía- ladrón, policía de diferentes cuerpos, nacionalidades, etc. Aquí se presentaba una pareja de policías, de muy distintas personalidades, eso sí. Uno maduro, tradicional, familiar y negro. Y otro inestable, solitario y suicida. Su conjunción les hacía formar un equipo que se complementaba.



   Dio lugar a una de las parejas de buddy-movies más carismáticas del cine. Una fórmula que se copió después hasta la saciedad. Sin embargo, inicialmente el protagonista iba a ser únicamente el personaje Martin Riggs, en una especie de western urbano a lo “Harry, el sucio”, que sería una película mucho más seria y oscura, y contaría con escenas de acción más espectaculares.



   El autor de ese guión era Shane Black, recién salido de la universidad, aceptó trabajar para Twenty Century Fox reescribiendo guiones sin ser acreditado. Pero escribió uno por su cuenta por el que le pagó Warner 250.000 dólares, que en su situación era un gran sueldo. Pero pidió a caqmbio un pequeño papel en otra película de Warner Bros, “Depredador”. Es por eso que es conocido por su intervención allí. Aunque en su carrera también se ha puesto tras la cámara, como en “Kiss, kiss, bang, bang”, “Ironman 3” y “The predator”.



   Pero su guión sufrió importantes cambios. Inicialmente se pensó en Leonard Nimoy para la dirección pero este rechazó la proposición aduciendo que no se sentía cómodo con una historia tan violenta. Entonces optaron por Richard Donner que venía de firmar tres éxitos seguidos con películas de distintos géneros, cómo eran “La profecía”, “Superman” y “Los goonies”.



   Fue él quién propuso los cambios más significativos, poniéndole a Black un guionista que no se acreditaría para ayudarle a dar un aire distinto al guion, más como una mezcla de acción y comedia. Lo curioso es que Shane Black, años más tarde escribiría el guión de “El último boy scout”, muy en la línea de “Arma letal”. Por cierto, Richard Donner lleva retirado desde 2006, actualmente tiene 89 años.



   El papel protagonista estaba pensado para Bruce Willis, que como ya contamos, tras una larga lista de negativas de actores terminó aceptando el papel de John McClane en “La jungla de cristal”. Entonces, el papel de Martín Riggs recayó en Mel Gibson, que tras su periplo en la saga "Mad Max" y algunas películas bien consideradas como “El año que vivimos peligrosamente”, “Gallipoli”, “Motín a bordo” o “Cuando el río crece”, venía con la etiqueta de estrella. Le acompañaban Danny Glover (que solo había hecho papeles secundarios en “El color púrpura”, “Silverado” y “Único testigo”) y Gary Bussey como villano.



   El resultado fue una saga de cuatro partes, con las secuelas en los años 1989, 1992 y 1998, todas dirigidas por Donner. Aunque estaban pensando que Riggs muriera al final de “Arma letal 2”. En su lugar murió el personaje de Patsy Kensit, que iba a sobrevivir. Gibson quería morir también al final de “Arma letal 4”, pero los productores se negaron ante la expectativa de una posible quinta parte, que al final no se dio.



   Se estrenó en 1987, el mismo año que otras dos buddy- movies, “Procedimiento ilegal” Y “Superdetective en Hollywood 2”, la cual consiguió más del doble de la taquilla de “Arma letal”, que ya había sido un buen negocio gastando menos, solo 15 millones de dólares y recaudando 120. Las críticas también la acompañaron.




martes, 14 de enero de 2020

Escenas Míticas: Espacial Buddy-Movies - Dos policías rebeldes




   Como ya comentaba la semana pasada, la tercera y probablemente última entrega de esta ya saga, “Bad boys for life”, ha sufrido varios retrasos, e incluso rumores de que no llegaría a hacerse. Los motivos han sido, por un lado, las apretadas agendas de sus integrantes, especialmente de Will Smith. Y la diferencia de criterio en cuanto al guion, que sufrió varias reescrituras.




   Pero vamos, problemas muy similares a los de esta primera parte, que sorpresivamente se convirtió en uno de los éxitos de los noventa, más en cuanto a fama que a dinero, aunque por ahí tampoco le fue mal. Pero el caso es que contó con numerosos problemas. Supuso el debut de Bay en la dirección y casi supone también su final, de propias palabras del cineasta. Seguramente es una exageración, pero no fueron pocas las veces que Michael Bay manifestó su disconformidad con el resultado final.



   Por no decir que acabó hasta las narices de sus dos actores protagonistas y confesó en varias entrevistas lo incómodo que había sido el rodaje. Y eso que tanto Will Smith (que también debutaba en la gran pantalla) como Martin Lawrence, no tenían ni mucho menos el rango de estrellas. Y que Bay, que se consideraba hombre de la casa, no era muy dado a hacer quejas públicas y prefería lavar los trapos sucios en privado.



   Cuando digo de la casa me refiero a la factoría Simpson/ Bruckheimer. Don Simpson (éste ya fallecido) y Jerry Bruckheimer formaron una sociedad como productores de películas de corte comercial. Por ejemplo, venían de producir “Top Gun”, “Super detective en Hollywood” (otra buddy-movie) o “Días de trueno”. Y siempre apostaban por directores jóvenes provenientes del campo de la publicidad, el videoclip o la televisión.



   Algunos daban buen resultado, y otros no se volvía a saber de ellos. Michael Bay encajaba perfectamente en el perfil y a la postre se ha convertido en uno de sus mejores productos. Un director de los que más les gusta a los eruditos del Séptimo Arte criticar, pero cuya rentabilidad en la taquilla está fuera de toda duda, lo que le valió el apelativo que ya tuvo el propio Steven Spielberg, el Rey Midas.



   Para muestra un botón, o mejor dicho, varios. Ahí están “La roca”, “Armaggedon” “Pearl Harbour” “La isla” o la saga “Transformers”. Aunque cuando se pone serio también hace películas resultonas con presupuestos poco holgados. Como “Dolor y dinero” y “13 horas, los soldados secretos de Bengasi”. Pero concretamente en su primera película llegó a poner dinero de su propio bolsillo.



   El caso es que en ella ya se planteaban directrices del que sería y es, su estilo personal, como es el uso de la cámara lenta, la estética de videoclip, un agudo sentido del espectáculo y bastantes dosis de comedia. Suya fue la apuesta por Will Smith después de verle en la serie en que se dio a conocer “El príncipe de Bel Air”. Por cierto, ambiente parecido del que provenía el otro coprotagonista, Martin Lawrence.



   Y es que la idea era no gastar más de lo debido en el reparto, al menos en estrellas, porque el presupuesto iba a ser modesto. De hecho, fue solo de 23 millones de dólares. Pero la pareja protagonista funcionó a la perfección, con una química brutal, que reforzó la idea de buddy-movie. Los acompañaban secundarios para nada desconocidos, pero tampoco de grandes sueldos, como Tea Leoni, Tcheky Karyo, Joe Pantoliano y Marg Helgenberger.



   Las criíicas no fueron malas, destacando su nivel de comedia. Recaudó 140 millones en taquilla. La segunda parte se planteó mucho más espectacular, gastando 130 millones y consiguiendo 270 de vuelta. En el reparto se incluyeron secundarios más conocidos como Peter Stormare, Michael Shannon o el propio Jordi Mollá.