Además, lanzó a sus dos protagonistas; Joey Wong y Leslie Cheung. Porque funcionó de maravilla en el mercado doméstico de alquiler. La prueba es que tuvo dos secuelas, en 1990 y 1991. Y una nueva versión en 2011, “Un cuento de hadas chino”. Además, inspiró en un anime en 1997.
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martes, 16 de septiembre de 2025
Escenas Míticas: Especial Fantasmas - Una historia china de fantasmas
Ya avisé que en este ciclo dedicado a los fantasmas en el cine, no sólo hablaríamos de películas de terror, de casas encantadas y demás. Por eso traigo esta rara avis, una película que si tiene el terror entre sus géneros pero que mezcla claramente con el fantástico y hasta la comedia, pero en el que tiene bastante presencia un subgénero del que hemos tratado no hace mucho, concretamente en “Tigre y dragón”, el wuxia.
No vamos a volver a explicarlo pues ya lo hicimos entonces, tan solo recordar que trata de historias sobre la cultura tradicional china con un toque fantástico y también romántico, y con amplia presencia de las artes marciales. No obstante, no se considera esta película como una de las relanzadoras del género.
El wuxia ya estaba consolidado desde las décadas de los sesenta y setenta con títulos como “Dragon Inn”, “Un toque de zen” o “Bebe conmigo”. Pero sí tuvo un renovador en los ochenta con Tsui Hark y su “Zu Warriors en la montaña mágica”. Y este nombre si es importante porque es el productor de “Una historia china de fantasmas”.
Porque hay algo que comparte con la anterior película que tratamos en este ciclo, “Poltergeist”, y es precisamente la autoría de la dirección. Porque quien aparece como director es Chin Siu-Tung, que si es verdad que era un especialista en el cine de artes marciales, con la técnica wire fu (peleas con cables), que está muy presente aquí. Y es autor de la trilogía de wuxia, “Swordman”, e incluso realiza la secuela.
Pero habitualmente las críticas sobre sus películas son muy bajas y tiene ejemplos de tan dudosa calidad como “Naked weapon”. Es decir, “Una historia china de fantasmas” es su mejor película con demasiada diferencia con las del resto de su filmografía. Y, como pasaba con Spielberg, tenía en la producción a un cineasta bastante más reconocido que él.
Era conocido que Tsui Hark acostumbraba a “secuestrar” las películas que producía e incluso redirigía muchas escenas de ellas. El rumor de que hizo lo mismo con esta siempre estuvo ahí. Hay que tener en cuenta que Hark no solo relanzó el wuxia en los ochenta sino que renovó todo el cine chino de esa época, luego, como ya vimos, fueron Ang Lee y Zhang Yimou quienes lanzaron el wuxia a partir de 2000, con “Tigre y dragón” y “La casa de las dagas voladoras”, respectivamente.
La película está basada muy libremente en el cuento “Historias extrañas de un estudio chino”, de Nia Xiaoqian, que era un escritor de una poderosa dinastía china, los Qing. Pero también está inspirada en una película clásica, de 1960, “La sombra encantadora”.
La influencia de la película en el cine asiático posterior es incuestionable. Desató la tendencia a hacer películas de temática folklóricas fantásticas. Está la lista de las cien mejores películas chinas en el puesto cincuenta. Porque aunque no tuvo un buen resultado económico, costó 5’6 millones de dólares y sólo recaudó 2’4, si tuvo muy buenas críticas y se convirtió en un título de culto casi de inmediato.
jueves, 28 de agosto de 2025
Escenas Míticas: Artes Marciales - Kill Bill Vol.2
Aunque el propio Quentin Tarantino no la considere así, sosteniendo que los dos volúmenes de “Kill Bill” son una sola película (de hecho, lo computa así para su promesa de solo dirigir diez películas, por lo que todavía le queda una), lo cierto es que es la única secuela de su filmografía. Aunque durante bastante tiempo planeó la posibilidad de hacer un tercer volumen, quizá con la venganza de la hija de Vernita Green (Vivica A. Fox) o con una precuela de orígenes de Beatrix Kido (Uma Thurman).
Durante los pases de prueba previos a los estrenos se reparten unas tarjetas al público en las cuales los espectadores pueden escribir sus opiniones de la película. La ovación fue tan apabullante al término del primer pase de la película que prescindieron de repartirlas pues quedaba bastante claro que les había encantado.
Ciertamente el “Vol. 2” es mejor película que el primero, aunque personalmente me guste más pues la considero una película más disfrutona. No obstante, es verdad que la segunda es más equilibrada, con mejores diálogos, incluso más Tarantiniana (con menos acción), y, en general, más compleja. Muy distinta a la primera, que caminaba más por el terreno del cine de artes marciales, mientras que en esta se aprecia bastante claramente un tono hacia el western.
Aunque por medio tenga una fase puramente de artes marciales, como es la del entrenamiento de Pai Mei. A quien iba a interpretar el responsable de crear todas las coreografías de ambos volúmenes, Woo Ping Yuan. El cual se negó, ante lo que Tarantino se planteó interpretarlo él mismo (esto me cuesta mucho de creer aunque capaz era). Finalmente el papel fue para Chia Hui Liu, un especialista del cine de kung fu.
El reparto lo componían los mismos que el de la primera parte, a excepción, por motivos evidentes, de Vivica A. Fox y Lucy Liu. Pero daba mucho más protagonismo a Michael Madsen (anteriormente solo salía como adelanto de esta) y David Carradine, Bill, del cual no habíamos visto todavía su rostro en pantalla. Como curiosidad, Michael Parks repetía pero realizando un papel distinto, como propietario de un burdel mexicano (real) con prostitutas (también reales).
También Daryl Hannah repetía y protagonizaba, junto a Uma Thurman, uno de los grandes momentos de esta segunda parte, el duelo a muerte entre Elle Driver y La Novia, que fue considerada como la mejor pelea de 2005 en los MTV Movie Awards, que fue a recoger Hannah en solitario porque lo cierto es que ambas actrices se llevaban a matar. Puede que ese odio real que se tenían beneficiara a la escena.
Y si, por supuesto, que aparece el que, sin duda, es el actor fetiche de la filmografía de Tarantino, Samuel L. Jackson, aunque en un cameo muy breve, en el que escuchamos más su voz que vemos su cara. No era la única conexión con otras películas del cineasta, pues Michael Madsen ya había sido su Señor Rubio en su ópera prima, “Reservoir Dogs”.
Lo que no sabía la gente es que Uma Thurman llevaba las botas que Madsen llevaba en esa película, más concretamente la secuencia del enterramiento de Paula Schultz. También el Señor Rubio sacaba una navaja de una bota (con la que le corta la oreja al policía), lo cual ya era un homenaje a una de las películas favoritas de Tarantino, “Taxi Driver”, cuyo protagonista, Travis Bickle (Robert de Niro), llevaba una navaja en una bota.
Sin duda, una de las mejores referencias, concretamente a los cómics, y más concretamente a los superhéroes, y todavía más concretamente a Superman, es el diálogo final, que servía como buen resumen de todo lo que pasa en la historia, que viene a decir si Beatrix Kido era una asesina genuina o si podría dejar de serlo, es decir, si era Superman o Clark Kent. Creo que es de los diálogos más brillantes que ha escrito Tarantino.
Hay una parte que se medio inspira en un hecho real, la de Pai Mei, que vendría a ser uno de los cinco monjes supervivientes de la masacre del Templo Shaolin, y que se llamaba Bak Mei.
La película tuvo incluso mejores críticas que la primera, aunque consiguió algo menos de recaudación, 152 millones de dólares, por los 180 del “Volumen 1”, aunque también es cierto que costó 20 millones menos, 30; para más señas. Se llegó a hacer una parodia noruega, con la aprobación del propio Tarantino, “Kill Buljo”.
martes, 26 de agosto de 2025
Escenas Míticas: Artes Marciales - Kill Bill Vol.1
Quentin Tarantino siempre se ha mostrado como un amante del cine de género y además de la serie B en particular, tras años de consumirlo mientras trabajaba en un videoclub. Y tras varias películas de gangsters, su deseo era ir homenajeándolo. Y en esta ocasión lo haría con el cine de artes marciales al más puro estilo de la década de los setenta, principalmente.
Hacer una de kung fu, eso es lo que le dijo a Uma Thurman durante el rodaje de “Pulp fiction”, cuyo personaje allí, Mia, le contaba a Vincent (Travolta) que había hecho un episodio piloto para una serie sobre un escuadrón de mujeres asesinas que no distaba demasiado del que formaba parte la protagonista de “Kill Bill”. Uma Thurman ya fantaseaba con el personaje cuando rodó “Pulp fiction” y Tarantino tomó nota.
Después se iría a rodar “Jackie Brown”, también uno de esos géneros de serie B, blackexploitaiton, pero a continuación le mandó a Thurman un guion como regalo en su treinta cumpleaños, el de esta película, el presente que a su vez era un ofrecimiento de ese personaje del que habían hablado en “Pulp fiction” y que Tarantino escribió con ella en mente como protagonista.
Un libreto que constaba de 220 páginas, a aproximadamente un minuto por página, daban como resultado una película de unas cuatro horas, que finalmente se decidió cortar en dos partes, dos volúmenes, y estrenarlos por separado. Es por eso que para Tarantino “Kill Bill” es una sola película, aspecto importante si contamos como cierta su intención (amenaza) de realizar tan solo diez películas.
De hecho, se llegó a editar una versión con los dos volúmenes unidos en uno, titulado “The whole bloody affair”, que eliminaba el cliffhanger final del primero y la intro de enganche del segundo. Y ofrecía cambios como mostrar toda la batalla con los 88 Maníacos en color y algunos añadidos en escenas de violencia, como por ejemplo, que al personaje de Sofie Fatale le cortaban los dos brazos y no solo uno.
Porque el uso de blanco y negro en parte de toda la secuencia final se interpretó como un homenaje al cine de antes, de los setenta, y algo de eso también había, pero sobre todo fue para sortear a la censura, que les habían pedido rebajar la violencia. Tarantino no cortó nada, simplemente la cambio parcialmente a blanco y negro. Porque en toda esa parte, se llegaron a usar más de 500 litros de sangre.
Para el personaje de Bill no estuvo tan claro. Se llegó a hablar con Jack Nicholson, Kurt Russell, Mickey Rourke, Ryan Reynolds y Warren Beatty, el favorito de Tarantino, pero finalmente el elegido fue David Carradine, icono de las artes marciales gracias a su protagonismo de la serie “Kung fu”. Otra resurrección de la mano de este director. Aunque en este volumen no llegamos a ver su rostro.
Les acompañaban Daryl Hanna, Vivica A. Fox, Chiaki Kuriyama, (la ya icónica Gogo Yubari), Michael Parks, y una Lucy Liu que, pese a la preferencia de escoger a una actriz japonesa, a Tarantino le había gustado tanto en “Shangai kid”, que le dio el papel y readaptó el personaje para ella, dándole esa mezcla de orígenes chinos, japoneses y americanos, incluso haciendo girar una escena en relación a ello. También apareció un mítico del cine de artes marciales setentero, Sonny Chiba y Jun Kunimura, a quien había visto en una película que al cineasta le encantó, “Audition”.
La historia está inspirada en el anime “Blood, the last vampire”, aunque al personaje venía más de “Lady Snowblood”, película de los setenta. Pero básicamente tiene la estructura y temática de otro subgénero de serie B, el “rape and revenge”, donde una protagonista femenina es violada, torturada o dada por muerta (a veces los tres), se recupera y procede a llevar a cabo su venganza de todos sus agresores.
Es más, se hace un doble significado de la palabra Bill, que en inglés también significa cuenta, por tanto, el título sería “Saldar cuenta “. Además, Tarantino obligó a Uma Thurman a ver tres películas para su personaje; “The killer” (John Woo), “Coffe” (con Pam Grier, a quien acababa de resucitar también en “Jackie Brown”)y “Por un puñado de dólares” (Sergio Leone). Y el mono amarillo que lleva al final es un claro homenaje al que llevaba Bruce Lee en “Juego con la muerte”.
Aunque
hubo voces críticas con la excesiva devoción de Tarantino por el
cine de artes marciales, las críticas fueron generalmente positivas.
Costó 50 millones de dólares y recaudó 180 en taquilla. Y quedaba
la mitad del viaje.
martes, 19 de agosto de 2025
Escenas Míticas: Artes Marciales - Tigre y dragón
No se puede considerar a esta película como una más de artes marciales, habitualmente confinadas a la serie B, porque es mucho más y, sobre todo, supuso mucho más para el cine, especialmente a principios de este siglo XXI, y más concretamente para el cine asiático, que hasta la llegada de la coreana “Parásitos”, fue el mayor éxito, tanto de crítica como comercial, venido de ese continente.
Si cabe, esta tenía mayor dificultad por hacerlo tratando un género tan tradicionalmente oriental, el wuxia, que se basa en la cultura china, en una suerte de mezcla de mitología, fantasía y artes marciales, habitualmente acompañados de romance en mayor o menor medida. Su éxito le abrió las puertas del mercado internacional a títulos de este subgénero como “Hero”, “La casa de las dagas voladoras” (mi favorita) o “La maldición de la flor dorada”.
Fue la primera película de habla no inglesa (está rodada en mandarín) en sobrepasar los 100 millones de dólares de taquilla en Estados Unidos, llegando hasta a los 213, habiendo invertido en ella solo 17. Además de ser la más premiada, de nuevo, hasta la llegada de la “Parásitos”, con la que Bong Yoon-ho arrasó posteriormente.
Pero antes “Tigre y dragón” ya había conseguido ser nominada para los Oscars en diez categorías, incluidas casi todas las más importantes, llegando a ganar cuatro estatuillas; a la banda sonora, la dirección artística, la fotografía y a la mejor película de habla no inglesa. Se podría decir que fue la que abrió el camino al resto y por eso es un título de importancia capital en la historia del cine.
Aunque su director, Ang Lee, si estaba reconocido fuera de su tierra, con anterioridad, con películas como “Sentido y sensibilidad” (con presencia en los Oscars) y “La tormenta de hielo”. Tras la que hoy comentamos vendría la infravalorada “Hulk” y otras dos que tuvieron gran repercusión de premios, la polémica “Brokeback mountain” y “La vida de Pi”. Pero lleva desde “Geminis” (bastante mediocre para su talento) sin trabajar, desde 2019.
Aún así, a día de hoy no muchos cineastas han sido tan galardonados como el taiwanés, que tiene tres Oscars y cinco Globos de Oro, contando los de categoría de guion y producción, además de la de dirección. Ha demostrado saber desenvolverse en géneros notablemente diferentes. De hecho, personalmente considero que esta película tiene el mejor duelo de espadas de toda la historia del cine.
La primera opción para el papel de Li Mu Bai, fue Jet Li, que rechazó el papel para irse a Estados Unidos a rodar “Romeo debe morir” (vaya ojo). Se debió tirar de los pelos viendo el éxito de ambas películas. Aunque pudo resarcirse protagonizando dos años después “Hero,” de uno de los mayores representantes del wuxia , Zhang Yimou. El papel fue para una estrella de acción de los ochenta y noventa, gracias a John Woo, Chow Yun-fat.
Tampoco salió la primera opción para interpretar a Jen Yu, que se le ofreció a Shu Qi, que prefirió irse a hacer un anuncio de Pepsi. Aunque parece ser que fue cosa de su representante porque después de ver el éxito de “Tigre y dragón”, le despidió. En su lugar eligieron a la maravillosa Zhang Ziyi, que posteriormente se convirtió en la actriz más icónica del wuxia, protagonizando también “Hero” y “La casa de las dagas voladoras”.
La
tercera columna en la que se apoyaba el reparto fue Michelle Yeoh.
Todos ellos hicieron prácticamente todas las escenas de riesgo, con
unas coreografías diseñadas como si se tratara de danza pero con
una enorme espectacularidad visual. De hecho, el único efecto
digital de la película fue borrar los cables de los que estaban
suspendidos casi permanentemente los actores. Una entrega que le
supuso a Yeoh la rotura de ligamentos de un pie.
La historia está basada en la novela de Wang Du Hu, que forma parte de su “Pentalogia de Hierro” y que vendría a traducirse como “Tigre agazapado, dragón escondido”, aunque la película es una adaptación bastante libre. Tuvo una secuela, digna pero muy inferior, “Tigre y dragón 2, la espada del destino”, donde repetía Michelle Yeoh, junto a las incorporaciones de Donnie Yen y Jason Scott Lee.
miércoles, 28 de abril de 2021
Escenas Míticas: Especial Artes marciales - La casa de las dagas voladoras
Estamos
ante una de las mejores representantes, desde luego mi favorita, del
género conocido como Wuxia, y de la filmografía de su director, al
cual también tengo gran admiración, Zhang Yimou, que a algunos les
sonará por la que no es precisamente uno de sus mejores películas
pero que se hizo famosa por el protagonismo en ella de Matt Damon,
“La gran muralla”.
Pero
¿Qué es el Wuxia? Literalmente significa “caballeros de las artes
marciales” o “héroes de las artes marciales” y es un género,
tanto literario como televisivo y cinematográfico, específicamente de
la cultura china. Se le considera un género diferente al de artes
marciales aunque éstas siempre están presentes. Pero tiene otros
rasgos distintivos; un escenario histórico, lucha de espadas,
énfasis en el melodrama y temas como la amistad, la lealtad y la
traición. Además de cierto tono fantástico.
El
propio Yimou tiene otros buenos ejemplos de wuxia en su obra, como
“Hero”, “La maldición de la flor dorada” o “Sombra”.
Pero ya digo que personalmente “La casa de las dagas voladoras”
es la mejor. Perfecta representante del estilo característico de
Yimou, repleto de acrobacias a cámara lenta, combates con cable y
un sentido de lo visual tremendamente poderoso.
Porque
es una película de extraordinaria belleza visual. Cada plano, cada
movimiento de cámara, cada minuto del metraje, está
exhaustivamente planificado para una presentación estética
exquisita. Hasta los propios combates, que prácticamente parecen
danzas, son notablemente artísticos. Por cierto, coreografíados por
el prestigioso Ching Siu-Tung, que ya participó en una obra de culto
del género como “Una historia china de fantasmas”.
El
título original en China no tiene que ver con el dado para la
comercialización en el mercado anglosajón. Viene a ser “Shi mian mai fu” y es el nombre de una pieza musical tradicional china para
pipa (una especie de laúd), dónde se narra la batalla entre dos
dinastías de la China antigua. Pero además la película se inspira
en un poema popular (no voy a reproducir el título) en el que “
una mujer causa aflicción a dos hombres”.
De
hecho, si hay una aportación personal de Yimou como variante del
wuxia es precisamente que lo que realmente es la película, con sus
combates y todo lo demás, es una historia de amor. Una a tres
bandas, cuyo juego de pasiones y traiciones conforman un conflicto a muerte cercano a las tragedias griegas o incluso a las
shakespearianas.
La
película fue, sin embargo, rodada en Ucrania. Al parecer, según el
propio director porque en China ya no quedan grandes bosques. De
hecho, la secuencia en el bosque de bambú responde a la tradición
del cine chino de artes marciales de incluir una lucha enmarcada en
un escenario natural de bambú. Yimou consideraba que dicha escena no
podía rodarse en China.
La
protagonista absoluta de la historia es la bellísima Zhang Ziyi,
quién ya había aparecido en otras películas típicamente
características del wuxia, cómo “Zu Warriors” y lo que
probablemente es la más popular de todas “Tigre y dragón”. Aunque la actriz ha hecho también carrera en Estados Unidos
apareciendo en películas como “Memorias de una geisha” (como
protagonista), “The Cloverfield Paradox” o las dos últimas de
“Gozdilla”. Para preparar su papel de ciega, convivió dos meses
con una niña ciega a causa de un tumor cerebral.
El
film fue seleccionado por el gobierno chino para pugnar por el Oscar
como Película de habla no inglesa. Pero no fue nominada a pesar de
si haberlo sido para el Globo de Oro. Por cierto, que ese año ganó
la española “Mar adentro”. Tuvo excelentes críticas y
económicamente fue un éxito de taquilla. Costó 12 millones de
dólares y recaudó 93.
martes, 20 de abril de 2021
Escenas Míticas: Artes marciales - Dragón, la vida de Bruce Lee
Era
inevitable, esta película tenía que estar porque retrata la vida
del mejor actor de películas de arte marciales de todos los tiempos, el que me arriesgo a asegurar que jamás será superado pues ya
supone todo un icono popular que perdurará a lo largo de la historia
del cine y la lucha marcial. Por qué los actores de este subgénero
no son mejores o peores por su talento interpretativo, de hecho
normalmente no lo tienen, sino por sus capacidades atléticas.
Desde
luego éste si es un biopic en toda regla pues no se centra en un
periodo específico de su vida, cómo hacen otros biopics, sino que
narra su trayectoria desde su juventud hasta su muerte (aunque no la
muestra). Nos cuenta su viaje de China a los Estados Unidos, dónde
se enfrentó a los clanes orientales por enseñar sus técnicas de
lucha a los occidentales y también al racismo de los estadounidenses.
Pero
además incluye un aspecto muy interesante, las creencias chinas,
dándole un carácter de misticismo y leyenda. Nos muestra un Bruce
Lee enfrentándose, desde que tenía uso de razón, a sus fantasmas y
sus demonios. Es especialmente interesante porque mantiene la teoría
de que fuera la razón de su muerte, la de ser víctima de una
maldición que le persiguió desde su nacimiento.
En
el artículo de “Operación Dragón” enumeramos las diferentes
teorías acerca de la aún hoy misteriosa muerte de Bruce Lee. No
vamos a volver a hacerlo pero si vamos a profundizar la que dejan
entrever en esta película. En ella se mantiene que Lee estaba
perseguido por la maldición de los hijos primogénicos, a causa de
la muerte de uno de sus hermanos. Sin embargo, según el horóscopo
chino, Bruce nació en el año del Dragón, presagio de buena suerte
y de personas destinadas a ser nobles, carismáticas, sabias y
creativas. Lo cual se cumplió.
Pero
es cierto que hay ciertas casualidades que, al menos, dan que pensar.
Aparte de lo extraño de su fallecimiento, fuera por la razón que
fuera, llama la atención que su hijo corriera la misma suerte cuando
también prometía ser una estrella del cine de acción. Brandon Lee
murió tan solo un par de meses antes del estreno de esta película.
Pero
hay más. Brandon murió durante el rodaje de “El cuervo” y
también hubo que completar la película por otros medios, en este
caso, por infografía. Al igual que Bruce, qué murió durante el
rodaje de “Juego con la muerte” y hubo que completarla con
dobles. Pero es que además, en el argumento de la película, el
villano planeaba matar al personaje de Bruce Lee con una bala
perdida, qué es justo la razón de la muerte real de Brandon, una
bala real entre otras de fogueo.
En
la dirección estaba un Rob Cohen que venía de la televisión, que
probablemente ésta sea su mejor película y que después de ella se
especializó en cine de acción. Después vendrían “Dragonheart”,
“Daylight, pánico en el túnel”, “The skulls”, “A todo
gas”, “Triple X”, “ The stealth” y “La momia 3”. Todas
peores que la que hoy comentamos. Y es que para ésta estuvo
especialmente inspirado por su admiración por el propio Bruce Lee, e
incluso coescribió el guion.
Para
ello se basó en el libro escrito por la esposa de la estrella, Linda
Lee Cadwell, “Bruce Lee, el hombre que conocí”, en 1975, y el de
Robert Clouse (quién dirigió al actor en “Operación Dragón”),
“Bruce Lee, la biografía”. Además, Cohen se entrevistó en
numerosas ocasiones con Linda Lee y con su hijo, Brandon, a quién le
ofreció el papel para interpretar a su padre en la pantalla, pero lo
rechazó.
Finalmente
fue a parar a Jason Scott Lee (no tiene ningún parentesco familiar a
pesar del apellido), quién fue muy bien valorado por su
interpretación. Le acompañaron Lauren Holly y Robert Wagner. Tanto
Scott Lee como Holly fueron entrenados en la disciplina que enseñaba
Bruce Lee, el Jeet Kune Do, por uno de sus discípulos, Jerry
Poteet. La película tuvo buenas críticas, tanto por su parte
dramática como sus escenas de lucha. Costó 16 millones de dólares
y recaudó 63 en taquilla.
martes, 13 de abril de 2021
Escenas Míticas: Especial Artes marciales - Operación Dragón
Estamos
ante la película por excelencia de Bruce Lee por varios motivos. El
más evidente por ser la última en la que apareció, aunque con ésto
hay varios detalles que aclararemos después. Y luego por estar
considerada una de las mejores películas de artes marciales de todos
los tiempos. De hecho, incluso está preservada en el National Film
Registry del Congreso de Estados Unidos, cosa que no podrán decir
muchas películas de este género.
Dirigía
un especialista en cine de artes marciales, Robert Clouse, que
también dirige la otra película que puede considerarse la última
de Bruce Lee, “Jugando con la muerte”. Y aquí viene la
aclaración, “Operación Dragón” se estrenó seis días después
de la muerte del actor. “Jugando con la muerte” tras cinco años.
la explicación viene con que ambas películas se rodaron en el mismo
año.
Pero
el rodaje de “Jugando con la muerte” tuvo que completarse con la
ayuda de varios dobles, de trucos de doblaje y el metraje grabado
hasta la muerte de Lee. Por tanto, “Operación Dragón” es la
última película íntegramente rodada con él. Lo que no admite
discusiones es que se convirtió en el mayor éxito de su carrera y la
primera película norteamericana en mostrar las artes marciales
chinas, concretamente a cargo de Warner Bros.
¿Qué
causa la muerte de la estrella? Aún hoy sigue siendo un misterio.
Oficialmente se produjo a causa de un edema cerebral, posiblemente
provocado por una reacción alérgica a un fármaco o quizá por
sobremedicarse con él. Lee sufría de jaquecas en sus últimos
años. Pero hubo quién dijo que lo que le mató fue un golpe de
calor repentino. Y por supuesto luego está la teoría conspiranoica.
Bruce
Lee mantenía un encarnizado enfrentamiento con otros maestros chinos
por enseñar los secretos de las artes marciales de su país al mundo
occidental, por lo que se la tenían jurada. La conspiración
consistía en envenenarle. O la versión más surrealista de ésta,
le habrían echado una maldición. La cual sería alimentada por la
muerte de su hijo Brandon, también mientras rodaba una película,
“El cuervo”.
Lee
compartió reparto con John Saxon, el cual no tenía la más remota
idea de artes marciales pero que cumplía con el mandato de los
productores de incluir una estrella americana. Además, fue el debut
de Bolo Yeung quién después adquiriría cierta fama saliendo en
películas de Jean Claude Van Damme, normalmente como villano, y del
que Lee se convirtió en mentor.
Pero
aparte aparecían otras estrellas de la lucha que aún no lo eran,
como Jackie Chan, y otros no tan famosos internacionalmente como
Sammo Hung o Yuen Bico, que ejercieron como extras. Chan además hizo
de doble del propio Bruce Lee. Todos ellos coinciden en reconocer que
su participación en esta película ayudó al lanzamiento de sus
carreras en solitario.
Bruce
Lee trabajó como un guionista más aportando ideas que consideraba
que debían ser incluidas. Su intención era mostrar lo que a él le
parecía la belleza de la cultura china. Para ello también
coreografió todos los combates principales de la película, incluso
dirigió el prólogo de ésta. Suyo es el diálogo en el que afirma
que el suyo es el arte de pelear sin pelear, qué proviene de una
anécdota del samurái Tsukahara Bokuden en el siglo XV.
El
film tiene una de las escenas mas icónicas del cine de acción de
todos los tiempos, el combate en la sala de los espejos, homenajeado
en muchas otras películas. La crítica profesional la puso bien, lo
que no es nada habitual en este tipo de cine. Y económicamente fue
un éxito incontestable. Costó tan solo 850.000 dólares y consiguió
recaudar 63 millones. Aunque eso ya Lee no pudo verlo, por
desgracia.
miércoles, 7 de abril de 2021
Escenas Míticas: Especial Artes marciales - Contacto sangriento
En
este mes se estrena “Mortal Kombat”, tercer intento de realizar una versión
en condiciones del popular videojuego. En realidad es la segunda
puesto que las dos primeras eran dos partes de la misma historia. El
responsable fue el mismo de otros dos famosos videojuegos, ambos
protagonizados por su explosiva pareja, Milla Jovovich, en “Resident
Evil” y la recientemente estrenada, “Monster Hunter”, el
irregular Paul W. S. Anderson. Pero “Mortal Kombat” fue un sonoro
fiasco.
No
obstante, sin saber el resultado de la nueva versión, nos sirve como
pretexto para dedicarle un ciclo al cine de artes marciales. y lo
hacemos comenzando por una de las peliculas mas icónicas de este
subgénero y los años ochenta, y que los aficionados a las artes
marciales recuerdan como un título de culto por todos los estilos
representados en ella entre los que se encuentra el Kung fu, Muay
Thai, Kárate, Hepkido, entre otros.
Pero
sobre todo por ser el lanzamiento como estrella del cine de artes
marciales y después de acción de Jean-Claude Van Damme. Este fue su
primer papel como protagonista y venía a unirse a ese grupo de actores
expertos en alguna clase de lucha marcial, como los casos de otros
iconos del subgénero tipo Chuck Norris o Steven Seagal.
De
hecho, sus siguientes películas también estaban diseñados para que
el actor belga pudiera lucir sus capacidades atléticas, de tal
manera llegaron “Kickboxer” (otra película muy icónica de
lucha), “Libertad para morir”, “Lionheart, el luchador”) y”
Doble impacto”. Después vinieron películas de acción más
genérica, incluso en el terreno de la ciencia ficción pero en los
que también se explotaban sus dotes marciales.
Así
fueron las cosas de “Soldado universal”, de Roland Emmerich,
“Blanco humano”, de John Woo, o “Timecop”, de Peter Hyams.
Fue la mejor época de Van Damme. Sin embargo, tras fiascos como
“Street fighther” o “Muerte súbita”(ésta ya no está tan
mal), la carrera del actor volvió a encadenar títulos puros de serie
B, la gran mayoría desconocidos, de calidad muy baja.
Y
eso que en 2012 fue rescatado por Silvester Stallone para su saga
“Los mercenarios” en la que homenajeaba a un nutrido grupo de
actores que habían sido estrellas, y algunos leyendas del cine de
acción retro. Y no le dio cualquier papel, si no el del villano
principal de “Los mercenarios 2”. Hoy en día, sigue siendo uno
de sus papeles más recordados éste de “Contacto sangriento”.
En
la que encarnó al luchador real Frank Dux, un especialista en
ninjutsu muy admirado por el propio Van Damme, que coreografió la
película y ademas fue coautor de la película dirigida por el belga,
“The quest”. Sin embargo, hay controversia respecto si las
hazañas de Dux se dieron en realidad. De hecho, gran parte de la
historia se basó en el libro escrito por él mismo, “Kumite”, el
cual se puso en duda. Dux se defendió alegando que todas las
críticas partían de un maestro del ninjutsu rival, Stephen K.
Hayes.
Jean-Claude
Van Damme compartió protagonismo con el actor y luchador chino Bolo
Yeung, que se convirtió en villano recurrente de Van Damme y hoy en
día siguen siendo grandes amigos. De hecho, Yeung afirma que hay dos
personas vitales en su carrera, el propio Van Damme, responsable de
su éxito, y Bruce Lee que fue su mentor. Por cierto que Yeung
ejerció también de villano en una película de Lee, “Operación
Dragón”.
Con esta película, Jean-Claude Van Damme puso de moda dos movimientos que se repetirían en todas sus películas posteriores, la patada voladora de helicóptero y el split completo, es decir, abrir las piernas hasta un ángulo de 180 grados. Evidentemente las críticas no fueron buenas. Ninguna película del actor las tuvo. Pero si fue un considerable éxito de taquilla. Costó tan solo dos millones de dólares y recaudó 65.
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