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domingo, 6 de septiembre de 2026

Better days

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Better days.
Dirección: Derek Tsang.
País: Hong Kong.
Año: 2019.
Duración: 138 min.
Género: Drama.
Interpretación: Zhou Dongyu, Jackson Yee, Yin Fang, Zhou Ye, Wu Yue y Huang Jue., Zhang Yifan, Liu Ran, Xie Xintong, Zhang Yao, Zhang Jialu y Gao Jialin,
Guion: Lam Wing-Sum, Li Yuan, Xu Yimeng.
Producción: Xu Yuezhen.
Música: Varqa Buehrer.
Fotografía: Fisher Yu.
Distribuidora: Yoda Films.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Cuando se dispone a enfrentarse a los exámenes que pueden decantar su futuro, una chica sufre bullying por parte de un grupo de acosadoras. Pero, tras conocer a un delincuente común de forma fortuita, llega a un acuerdo con él.

   LO MEJOR: Recuerdo que cuando "Otra ronda" (con Mads Mikkelsen) ganó el Oscar a la mejor película extranjera, estuve plenamente satisfecho. No conocía que esta película, a la que ganó, y que ahora he podido comprobar que lo merecía mucho más, y ya es decir. No solo es que la considere una maravilla de película sino que la elevo, por muy exagerado que pueda parecer, a la categoría de obra maestra. Y se convierte en mi nueva película favorita del cine asiático. Por encima de títulos como "Parásitos" u "Oldboy". Y eso que no viene ni del coreano ni del japonés, los orígenes más habituales del cine que nos llega de Asia, sino del chino. Porque funciona en todos los planos posibles. Es la mejor película en torno al tema del bullying que yo haya visto, que sirve como drama de denuncia y que debería impartirse en institutos. Pero a la vez es una historia de amor bellísima. Y por si fuera poco, también se apunta tantos en el terreno del thriller policíaco de intriga, donde cambia el montaje a un estilo no lineal y a seguir la trama en paralelo. Es lo que tiene el cine asiático muchas veces, capacidad de mutar dentro de la película de un género a otro, entremezclándolos con la naturalidad que le otorga, en este caso, un guion perfectamente engrasado, que funciona como un reloj, con un mensaje que llega al cerebro pero una historia que llega al corazón (me he emocionado en varias ocasiones). Una película que está bien en lo que cuenta y mejor en como lo cuenta. Ojo a la sutileza, y hasta elegancia, con la que están rodados momentos tremendamente duros de la historia.

   Interpretación: Para nada siempre es así ero en bastantes ocasiones, el cine asiático nos trae interpretaciones muy exageradas y parecidas entre sí. Aquí no solo no pasa eso sino que además brinda una masterclass de como saber expresar desde la contención, desde las miradas. Me da igual quienes estuvieran nominadas al Oscar de mejor actriz ese año pero Zhou Dong-yu debería haber estado entre ellas y con serias aspiraciones de ganar. Pero es que lo que hace Jackson Yee no es mucho menos destacable. Y no te digo ya la química absoluta que hay entre ambos, que es la columna vertebral de la película.

   Escenas (SPOILERS!!): La sutileza de la que hablo se ve perfectamente mostrada en la escena del suicidio de una estudiante. Sabemos lo que ha pasado, percibimos lo horrible que es la imagen a través de los ojos de la protagonista, pero no llegamos a ver el cuerpo ni la sangre. Y no le resta nada de impacto a la situación. Lo mismo podemos decir de la que considero la secuencia más dura de la película. Cuando Chen Nian (Dong-yu) es atacada por sus acosadoras, la desnudan y la graban en vídeo. Apenas lo vemos. Nadie le hubiera reprochado al director, Derek Tsang, que hubiera mostrado la escena de forma más explícita para transmitir la dureza de la agresión. Pero igualmente lo hace desde el fuera de plano. No obstante, me quedo con escenas como la del beso. Es forzado pero el significado lo vale, le besa para que dejen de pegarle. Al igual que cuando Xiao Bei (Yee) se rapa el pelo cuando tiene que rapárselo a ella porque se lo han cortado las acosadoras. Lo que hace es tener la misma apariencia que ella. La interpretación del final es para cada uno. Yo prefiero pensar que ella, ya cuando es profesora, acompaña a la alumna para protegerla, como había prometido hacer, proteger al mundo. Y él la protegería a ella. Eso es lo que yo veo, que han cumplido su promesa.

   LO PEOR: No tiene nada negativo que reseñar. Pero conviene advertir que es una historia dura, difícil de ver desde el plano psicológico por poca empatía que se tenga. Debe ser así y debe verse de todas modos.

   REFERENCIAS: Se basa en la novela de cuyo título traducido significa "En tu juventud, en tu belleza" de la autora Jiu Yuexi. Hay películas que comparten temáticas pero muy diferentes tratamientos de ellas, como "Princesa" (2013), "Confessions" (2010), o la serie "Por trece razones" (primera temporada), . . . 

   CONCLUSIÓN: 9. Un desgarrador drama de denuncia sobre el bullying pero a la vez una de las historias de amor más bellas que se puedan ver en una película, que probablemente sea una de las mejores que ha dado el cine asiático en este siglo.




domingo, 16 de agosto de 2026

The drama

 


   FICHA TÉCNICA

Título: The Drama.
Dirección: Kristoffer Borgli.
País: Estados Unidos
Año: 2026.
Duración: 106 min.
Género: Drama, comedia.
Interpretación: Zendaya, Robert Pattinson, Alana Haim, Mamoudou Athie, YaYa Gosselin, Michael Abbott Jr.
Guion: Kristoffer Borgli.
Producción: Ari Aster, Lars Knudsen, Tyler Campellone.
Música: Daniel Pemberton.
Fotografía: Arseni Khachaturan.
Distribuidora: A24.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: A poco días de su boda, una pareja se enfrenta a una crisis que ha hace tambalear toda la confianza que existía entre ellos, tras una revelación sobre el pasado.

   LO MEJOR: Si te dejas llevar por el cartel, e incluso por el tráiler, donde menos mal que no revelan el verdadero meollo del asunto, lo más lógico es pensar que es una película romántica más. Pero si piensas que es una comedia romántica al uso, estás muy equivocado. Porque sí tiene romance y también comedia, pero bastante negra. De hecho, es mucho más retorcida de lo que cualquiera pueda esperar. Esto sí que es darle una vuelta al género. Claro, si menciono a su director, el noruego Kristoffer Borgli, seguramente no le diga nada a nadie, pero igual si recuerdo que su anterior película fue esa marcianada maravillosa de "Dream Scenario", pues ya puedes sospechar que esto no iba a ser algo exactamente convencional. Borgli también escribe el guion, que es la mejor baza de la película. Es muy inteligente en plantearle al espectador las mismas preguntas que se hacen sus protagonistas, lo que te hace empatizar con ellos. Es imposible no tener las mismas dudas que ellos, no ponerte en su lugar. ¿Hasta qué punto conoces a tu pareja? ¿O a cualquier amigo? ¿Hasta dónde serías capaz de perdonar algo de su pasado? ¿Pensar en hacer algo horrible es igual de grave que llegar a hacerlo? La segunda mejor baza de la película, en la cual también participa, aunque no esté a su cargo principalmente, es un montaje brillante. No solo para imprimir un ritmo adecuado, sino también siendo vital en cómo contar la historia. Por ejemplo, mostrando tanto lo que está pasando como lo que llamamos pensamientos intrusivos, esos que tenemos todos.

   Interpretación: Zendaya no solo es una estrella de Hollywood, es una de las actrices más versátiles de la actualidad. Lo mismo te da una película de superhéroes, una space opera o una tragedia griega. Aunque donde más luce su talento es en una de este tipo, como hizo en "Rivales". Aunque tengo que decir que aquí está incluso mejor Robert Pattinson, recordándome al mejor Hugh Grant, genial en su representación de la duda. Y ojo a las aportaciones de Alana Haim y Hailey Gates.

   Escenas (SPOILERS!!): La polémica sobre la película ha surgido en torno a la confesión del personaje de Zendaya, Emma, sobre haber pensado en realizar una masacre estudiantil, hasta el punto de planearla. Un tema candente en la sociedad estadounidense, los tiroteos provocados por adolescentes. Pero eso es accesorio para hablar de la confianza dentro de la pareja, y también de la hipocresía, ¿por qué es peor pensar en hacer algo horrible, como Emma, o realmente hacerlo, como Rachel (Haim)? Porque ella dejó a un niño con problemas encerrado en un armario toda la noche y no se lo dijo a nadie. Podría haber muerto. Y eso lo hizo, no lo pensó. Por cierto, la edición está especialmente acertada en el uso de los flashbacks, los justos y necesarios, y el tiempo adecuado empleado en ellos. Y en mostrar en imágenes los pensamientos intrusivos de sus dos protagonistas, los cuales se mezclan con la realidad.

   LO PEOR: Precisamente su final es lo que podría corresponder más a una comedia romántica convencional, incluso podría considerarse predecible. No es malo, pero teniendo en cuenta la originalidad del resto del relato, desluce más.

   REFERENCIAS: Decía que es el director de "Dream Scenario". Pero temáticamente puede recordar a títulos como "Persiguiendo a Amy" o "Perfectos desconocidos".

   CONCLUSIÓN: 7. No es para nada una comedia romántica más, sino un giro retorcido al género, mientras pone el dedo en uno de los temas más controvertidos de la sociedad norteamericana, y luce el talento de su pareja protagonista.



domingo, 17 de mayo de 2026

Núremberg

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Nuremberg.
Dirección: James Vanderbilt.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 148 min.
Género: Thriller, drama.
Interpretación: Russell Crowe, Rami Malek, Michael Shannon, RIchard E. Grant, Colin Hanks, Leo Woodall, John Slattery, Wrenn Schmidt, Lotte Verbeek, Mark O'Brien, Andreas Pietschmann, Lydia Peckham, Steven Pacey, Paul Antony-Barber, Wolfgang Cerny, Peter Jordan.
Guion: James Vanderbilt. Libro: Jack El-Hai.
Producción: Richard Saperstein, Bradley J. Fischer, Vanderbilt Smith, William Sherak, Benjamín Tappan, Cherilyn Hawrysh, István Major, George Freeman.
Música: Brian Tyler.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Distribuidora: Sony Pictures Classics.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras la Segunda Guerra Mundial, los oficiales nazis capturados se disponen para ser juzgados por sus crímenes de guerra en Núremberg. Un psiquiatra americano es llamado para analizar sus conductas, estableciendo una relación con Hermann Göring.

   LO MEJOR: A pesar de que James Vanderbilt ha ejercido la mayor parte de su carrera como guionista de películas comerciales, como director parece mucho más serio y comprometido, y con su segunda película no hace más que confirmarlo, también su tendencia al tema político. Aquí nos habla de lo que supuso la celebración de los juicios de Núremberg, donde se juzgó a varios importantes cargos del derrotado régimen nazi y que supuso todo un precedente histórico para lo que se denominaron crímenes de guerra. Pero lo hace desde un punto de vista interesante, desde la figura icónica de uno de los hombres más importantes del nazismo, Hermann Göring. A quien se intenta psicoanalizar, no solo como villano sino como símbolo del mal. Es lo verdaderamente curioso de la historia, como se intenta averiguar cómo era la naturaleza psicológica de los nazis para ser capaces de hacer lo que hicieron. Y no es casualidad que esta película salga ahora pues es evidente el paralelismo moral, aunque indirecto, que se establece con algunos líderes políticos actuales. Una película de corte puramente clásico que funciona como retrato histórico del evento, que en su último tercio apuesta más claramente por el drama judicial, que es a la vez su parte más vibrante.

   Interpretación: No es habitual la forma en que se reparte entre cuatro interpretaciones masculinas. Claro, algunos dirán que eso excluye la interpretación femenina. Pero creo que en esta ocasión viene al caso que sea así. Porque se apoya básicamente en el duelo de Rami Malek con Russell Crowe. Malek está realmente bien pero es que lo de Crowe es otro nivel porque se adueña de la pantalla y a Malek le toca casi siempre compartirla con él. Pero también hay que destacar la siempre efectiva aportación de Michael Shannon. Y la sorpresa de Leo Woodall.

   Escenas (SPOILERS!!): Hay un momento en el que se ofrece a la sala donde se está llevando a cabo el juicio, un vídeo donde se utilizan imágenes reales de archivo, mostrando los horrores de los campos de concentración alemanes. Independientemente de si era necesario o no, es imposible que no se te encoja el corazón. Personalmente, creo que sí es útil mostrar al público lo que esas personas juzgadas ahí gestaron allí. Por otro lado, en su tercer acto, es donde realmente se desarrolla la historia, que dependerá en gran parte de derrotar públicamente a Göring para que todos los demás cayeran con él. Es una especie de duelo a lo “Algunos hombres buenos”, que enfrenta a Russell Crowe con Michael Shannon, del que interpretativamente también sale victorioso el primero. No es culpa de Shannon, que está magnífico, es que Crowe devora a todo el que se le ponga delante.

   LO PEOR: Por mucho que se mencione, el análisis de la maldad que pretende hacer no es tan profundo como parece tener intención. Y tiene tramos en los que adolece de un ritmo excesivamente lento. No le haría falta tanto metraje. Aunque no resulte aburrida en ningún momento.

   REFERENCIAS: En cierto modo, puede recordar a “La caja de música”. Pero podría ponerse en un programa junto a “La solución final” y “La zona de interés”, que la complementarían. En una se deciden los crímenes y en otra se ejecutan.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Se disecciona la figura de uno de los hombres más relevantes del nazismo, Göring, interpretado por un imperial Russell Crowe, como preámbulo de uno de los juicios más importantes de la historia.




domingo, 10 de mayo de 2026

Christy

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Christy.
Dirección: David Michôd.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 137 min.
Género: Drama, deporte, biopic.
Interpretación: Sydney Sweeney, Ben Foster, Merritt Wever, Katy O'Brian, Jess Gabor, Chad Coleman, Ethan Embry.
Guion: Mirrah Foulkes, David Michôd. Historia: Katherine Fugate.
Producción: Sydney Sweeney, Teddy Schwarzman.
Música: Antony Partos.
Fotografía: Germain McMicking.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Christy Martin fue una figura del deporte en cuanto a que fue pionera en poner uno estigmatizado como del género masculino, logrando situar el boxeo femenino en el mapa. Aunque hay aspectos de su vida más oscuros.

   LO MEJOR: Quizás muchos no sepan, al menos antes de ver esta película, quién es Christy Martin, pero no solo fue una estrella del boxeo femenino, es que prácticamente fue la artífice de poner deporte en el mapa en esa modalidad de género, porque anteriormente a ella, no captaba precisamente la atención del público. Por tanto, la película cumple con su función como biopic de deportes, hablando de la vida de esta boxeadora. Pero solo es la excusa para contarnos otro episodio negro del deporte y de eso que se cumple más de lo que creemos, que es que las historias detrás de muchas figuras del deporte no son tan bonitas como parecen. Porque Christy Martin era tan poderosa en el ring como maltratada fuera de él, hasta el punto de estar a punto de ser asesinada. Resulta que el mayor combate de su vida lo jugaba fuera del cuadrilátero. Y eso, además, de la reivindicación de su propia condición sexual, es el verdadero tema de la película. No obstante, eso no significa en absoluto que no cumpla perfectamente como película de deportes. Tenemos la posibilidad de ver muchos combates de boxeo y muy bien resueltos desde la forma de rodarlos. Por tanto, logra un buen equilibrio entre sus géneros: biopic-deporte-drama.

   Interpretación: Es bastante descarado que Sydney Sweeney iba buscando premios con esta película porque es un papel típico para conseguirlos, cosa que no ha ocurrido en absoluto. Aunque no será por ella porque la actriz hace un gran trabajo. A Sweeney le gusta salirse de su explosiva imagen como sex symbol para poder mostrar el talento que atesora. Aquí lo hace, además esforzándose en que se la vea lo menos atractiva posible.
Una pena que no se le haya reconocido más justamente su interpretación aquí. Por otro lado, también la de Ben Foster es de destacar en un papel muy poco agradecido. Y me habría gustado ver más a Katy O’Brian.


   Escenas (SPOILERS!!): Más allá de las escenas de los distintos combates de boxeo, sin duda, la secuencia más desgarradora es la del intento de asesinato y posterior huida. Como se nota que en ese modo supervivencia es donde Sydney Sweeney se la ve más en su salsa. Hay varios apuntes de cómo está rodada esta parte. Los apuñalamientos no se muestran explícitamente, de hecho, son fuera de campo, lo cual no le resta ni un ápice de sensación de violencia. Lo que sí nos muestran son los efectos de ese brutal ataque y ahí no escatiman nada en los detalles. Es realmente dura la secuencia por intensa pero también por extensa, para así poner al espectador en esa misma sensación de agonía.

   LO PEOR: No se hace pesada pero sí se excede en su metraje. No haría falta sobrepasar las dos horas y posiblemente un recorte de unos quince minutos le habría ido bien a su ritmo. Por otro lado, los combates están muy bien rodados pero parece que hay un poco de obsesión con mostrarlos lo más realistas posibles y eso le resta bastante épica desde lo cinematográfico.

   REFERENCIAS: Más que por el camino de "Rocky", va por el de películas más oscuras sobre el deporte basadas en historias reales, como "Foxcatcher" o "Yo, Tonya".

   CONCLUSIÓN: 7. Sydney Sweeney se luce vanagloriando el poderío de Christy Martin dentro del cuadrilátero y reivindicando la lucha por su propia supervivencia fuera del él. El no éxito de la película no empequeñece su interpretación.




domingo, 3 de mayo de 2026

Cumbres borrascosas

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Cumbres borrascosas.
Dirección: Emerald Fennell.
País: Reino Unido.
Año: 2026.
Duración: 136 min.
Género: Drama.
Interpretación: Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Alison Oliver, Owen Cooper, Shazad Latif, Martin Clunes, Ewan Mitchell, Amy Morgan, Jessica Knappett, Charlotte Mellington, Vy Nguyen.
Guion: Emerald Fennell. Novela: Emily Brontë.
Producción: Emerald Fennell, Margot Robbie, Josey McNamara.
Música: Charli XCX.
Fotografía: Linus Sandgren.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Catherine y Heathcliff han estado juntos desde la niñez. Pero cuando llegan a adultos, el amor que han llegado a sentir el uno por el otro, sufre los obstáculos de la sociedad en la que viven.

   LO MEJOR: ¿De verdad alguien pensaba que Emerald Fennell, la responsable de "Una joven prometedora" y "Saltburn", haría una versión convencional, que sería una película típica del género, con un estilo clásico a lo "Sentido y sensibilidad"? ¿De verdad todavía se exige fidelidad a una novela que ha sido adaptada, literalmente, decenas de veces, tanto para el cine como para la televisión? Ya que eso ya nos lo han mostrado en múltiples ocasiones, qué menos que concederle un poco de libertad creativa a su autora para hacer una versión que ella justifica que es como se la imaginó en su cabeza. Aunque no fuera así, no se va a morir nadie por ver algo distinto alguna vez. Pues nada, tanto la crítica como los fans de la novela de Emily Brontë, que han salido de hasta debajo de las piedras, le han dado por todos lados, lo cual se ha pasado por el forro la película porque no ha impedido que recaude la nada despreciable cifra, sobre todo para un producto de este tipo, de casi 250 millones de dólares. Personalmente la considero una versión atrevida, provocadora, original y... fresca. Vivan los valientes y las valientes del cine, como Emerald Fennell, que ha hecho una película visualmente bellísima, con planos para enmarcar, con un diseño de producción impresionante, especialmente en el apartado de vestuario, que rebosa pasión de principio a fin, desde el erotismo y la atracción de sus dos personajes principales, sin tirar de escenas de sexo explícitas.

   Interpretación: Hubo un tiempo en que a pesar de sus buenas interpretaciones y de elegir proyectos de notable calidad, Margot Robbie no tenía suerte con la taquilla. Eso cambió drásticamente tras "Barbie". Aquí, tanto ella como Jacob Elordi están magníficos. Y no solo porque su atractiva  presencia física, la de ambos, sea incuestionable, sino porque sus interpretaciones son totalmente entregadas, porque la química entre ambos es fuego puro y hace que explote cuando ambos están en pantalla.

   Escenas (SPOILERS!!): El resumen que hace el personaje de Isabela (Alison Oliver) del final de la obra de Shakespeare, "Romeo y Julieta", ya anticipa la tragedia en la historia de Catherine (Robbie) y Heathcliff (Elordi), en cuanto a que la falta de noticias del uno del otro, provocada por la criada, Ellen (Hong Chau), va a provocar el fatídico desenlace, tremendamente sangriento, por otro lado. Porque todo está exagerado en esta historia, reflejando el exceso de una relación que no deja de ser tóxica para ambos. Y que provoca situaciones como con la relación de Heathcliff con Isabela, de pleno sadomasoquismo (esto sí que no lo vi venir).

   LO PEOR: Que la gente sea tan hipócrita de ir a ver una película solo para poder criticarla a gusto después, lo que ya les predispone a cerrarse en banda ante cualquier atisbo de innovación artística. En mi opinión, lo único reprochable, y no mucho, es quizá obsesionarse con buscar planos postales.

   REFERENCIAS: Si tiene que parecerse a alguna versión anterior de "Cumbres borrascosas", y no es mucho, sería la de 1992. Pero me ha recordado más a la también innovadora, aunque no tanto, versión de "Anna Karenina" de 2012. Y al atrevimiento de la "Romeo y Julieta" de Baz Luhrmann.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Un éxito de taquilla a pesar de sus detractores, que no son pocos, quizá los que pensaron que una cineasta como Emerald Fennell haría un versión convencional de la múltiplemente adaptada novela de Emily Brontë.




viernes, 1 de mayo de 2026

Bronca T2

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Bronca 2.
Dirección: Lee Sung Jin (Creador), Lee Sung Jin.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 45 min )8 episodios).
Género: Comedia, drama.
Interpretación: Oscar Isaac, Carey Mulligan, Charles Melton y Cailee Spaeny, Youn Yuh-jung, Song Kang Ho, Seoyeon Jang, William Fichtner, Mikaela Hoover y BM.
Guion: Lee Sung Jin.
Producción: Lee Sung Jin.
Música: Finneas O'Connell.
Distribuidora: Netflix.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Cuando una pareja de jóvenes, que trabaja en un club de campo, presencia una violenta discusión entre sus jefes, que además son matrimonio, se desencadena una serie de situaciones que van creando cada vez más tensión entre ellos.

   LO MEJOR: No suelo hacer crítica larga de segundas temporadas de series salvo que aporten algo tan distinto como para comentarlo, como es el caso, de hecho, esta es una historia totalmente diferente a la de la anterior temporada y no tiene ninguna vinculación con ella. Porque la primera fue concebida como una miniserie y quedaba cerrada. Para hacer una segunda, su creador pensó en ofrecer una historia independiente pero con algunas características comunes, a modo de antología, de tal manera que, efectivamente, tienen argumentos distintos pero comparten espíritu. El de representar la naturaleza humana cuando es llevada al extremo en cuanto a tensión, y de paso servir de crítica de la diferencia de clases sociales, aunque aquí va más allá, en su retrato del sistema de poderes. Además, ambas se mueven en el terreno de la tragicomedia pero con toques de thriller, y argumentalmente inician de forma similar, con una gran bronca. No obstante, mientras en la primera, una discusión se torna en la escalada de un enfrentamiento cada vez más violento entre dos personas y se centraba en eso, en la segunda, es la discusión de una pareja la que los vincula casualmente a otra y ambas se ven envueltas en una trama más compleja ya preexistente. Así que sí, es una historia más enrevesada y llena de giros, basada en uno de los mejores guiones de una serie en lo que llevamos de año, que tiene la habilidad de mostrar a todos sus personajes con acciones bastante cuestionables sin poder considerarlos villanos. La ambigüedad es su mayor virtud.

   Interpretación: Aquí sí supera a la primera temporada, y no precisamente porque el trabajo tanto de Steven Yeun como de Ali Wong no fuera excepcional. Pero es que aquí tenemos un reparto en distintas franjas de edad y diferentes nacionalidades. Por un lado tenemos la pareja formada por Oscar Isaac y Carey Mulligan, por otro la de Cailee Spaeny y Charles Melton, y luego la de los coreanos Youn Yuh-jung ("Minari") y Song Kang-ho ("Parásitos"). Y todos están realmente geniales. Especialmente se merecen ser nominados.

   Escenas (SPOILERS!!): Vamos directamente a destripar el final de la serie. ¿Por qué Austin cambia de parecer en el taxi? Porque se da cuenta que se ha precipitado con Eunice, su voz por teléfono parece protocolaria, desapasionada. Le indica que no le quiere. Sin embargo, Ashley (Spaeny) le asegura, cuando ya está segura que le ha perdido, que siempre le querrá. Y puede resonarle la frase de ella, "al menos nosotros ya conocemos las mierdas del otro". Ashley se ha mostrado como una pareja tóxica y muchas de sus acciones son claramente cuestionables pero si bien, no están justificadas, si están explicadas. Ashley es la más traumatizada por el pasado y la más dañada en la historia y sus acciones se basan en el miedo, no en la maldad. Aunque al final se convierten en la pareja que en el principio habrían visto discutir violentamente. Los ricos usaban a Joshua (Isaac) y Lindsay (Mulligan) y ahora hacen lo mismo con Ashley y Austin.

   LO PEOR: Que no haya tenido la respuesta esperada por parte del público y eso conociendo a Netflix ponga seriamente en peligro una tercera temporada. Es verdad que es inferior a la primera y que en el último episodio se descontrola un poco pero sigue siendo un producto por encima de la media.

   REFERENCIAS: Continúa su creador, Lee Song Jin, dirigiendo y escribiendo, como en la primera temporada, pero la historia está más cerca de “The White Lotus” y “Parásitos”.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Sin estar al nivel de a primera temporada, si lo está a uno superior a la media, con una historia totalmente independiente de su precedente pero con el mismo espíritu de la naturaleza humana sometida a presión.




miércoles, 29 de abril de 2026

Escenas Míticas: Músicos - Bohemian Rhapsody

 



   Si hace una semana poníamos como ejemplo de biopic de cantante que se mete a fondo con todos los aspectos de la figura a "The Doors", de Oliver Stone, esto es justo lo contrario, estaría en el otro extremo. Porque "Bohemian Rhapsody" es más un homenaje que un retrato de uno de los grupos musicales más importantes de la historia de la música moderna, Queen, y más en concreto de su vocalista y líder, Freddie Mercury.




   Porque si se había criticado a Stone por excesivo en su forma de retratar a Jim Morrison, con Mercury se hizo lo opuesto, un claro blanqueamiento de su imagen, sobre todo en cuanto a su abuso del alcohol y las drogas, tema por el que se pasa descaradamente de puntillas. Algo parecido a lo que se hizo con biopics de otros cantantes como Whitney Houston, Amy Winehouse o Elvis.



   Aunque sí muestra más profundamente el aspecto de su homosexualidad y el debate interno que esto le produjo. Mucho más de pasada se toca el tema de su gusto por las fiestas repletas de excesos o el de su contagio de sida, que final y desgraciadamente fue el motivo de su temprana muerte. Y es que la línea narrativa era estrechamente controlada por los restantes miembros de Queen.



   Porque ya los anteriores intentos de hacer un biopic sobre Queen y mostrar un lado más oscuro y realista de Freddie Mercury habían dado al traste con propuestas anteriores y con retiradas de directores de la talla de Stephen Frears o David Fincher, por motivos de diferencia de criterios creativos, que es otra manera de decir que no les iban a dejar plasmar su visión sobre la historia. Algo parecido a lo que ha pasado con el de Michael Jackson, por lo visto.



   La que si se puso en pie fue la que contaba con Bryan Singer como director. El responsable de las mejores películas de la saga "X-Men" pero también de títulos muy alejados del género de superhéroes, como las magníficas "Sospechosos habituales" o "Valkiria". Paradójicamente, si se había intentado evitar las polémicas de la vida de Mercury, se iban a dar de bruces con las del cineasta elegido.



   Singer fue despedido en la parte final del rodaje. Fue sustituido por Dexter Fletcher, que ya había estado a punto de ser el seleccionado antes que Bryan Singer. Aunque no pudo ser acreditado como codirector, pues la mayor parte de la película era de Singer. Curiosamente, un año después, Fletcher estrenó otro biopic de cantante, más atrevido que este, "Rocketman".



   El motivo de su despido, oficialmente, es por "comportamientos poco profesionales". Se decía que por sus continuos enfrentamientos con el protagonista, Rami Malek, y por sus ausencias en el rodaje, que obligaban al director de fotografía, Newton Thomas Sigel, a hacerse cargo de él. Aunque Bryan Singer se defendió haciendo un comunicado quejándose de que no le habían dejado ausentarse por la grave enfermedad de su padre.



   Aunque la realidad posiblemente sea bien distinta. Y es que iban a darse a conocer las acusaciones de acoso sexual de personas de películas anteriores. Aunque hay que decir que nunca se demostraron y a día de hoy siguen sin hacerlo. Pero provocaron su despido y que no se le nominara en los Oscars en la categoría de mejor director, como era la intención. Y después fue relegado por la industria hasta justo este año, donde por fin va a poder estrenar una película, "Monument".



   Antes de Malek, en anteriores proyectos, habían sido considerados actores como Sacha Baron Cohen (el más atrevido) o Ben Whishaw. Pero en este el elegido fue Rami Malek, tras su trabajo en la serie "Mr. Robot". A quien acompañaron Lucy Boynton (con quien mantuvo una relación sentimental durante cinco años), Joseph Mazzello ("Jurassic Park"), Aidan Gillen, Tom Hollander o Mike Myers. Por cierto, los integrantes de Queen quedaron muy satisfechos con la interpretación de Malek.



   La película tuvo mezcla de críticas. Las negativas lo acusaban de superficial y poco realista retrato de Freddie Mercury. Sin embargo, no le fue mal en la temporada de premios, logrando el Globo de Oro como mejor película dramática, y transformando en estatuillas cuatro de sus cinco nominaciones a los Oscars. Concretamente las correspondientes a mejor actor, montaje, sonido y edición de sonido.


   Y al público le encantó, convirtiéndola en un absoluto éxito de taquilla. Costó 52 millones de dólares y recaudó nada menos que 911. Se especuló durante un tiempo con una secuela que contara desde el concierto de Live Aid hasta su muerte pero no llegó a concretarse.



martes, 14 de abril de 2026

Escenas Míticas: Músicos - Amadeus

 

   Que pocas películas hay sobre compositores de música clásica. Si coges la lista de los que se consideran los mejores de la historia con nombres como Johann Sebastian Bach, Robert Wagner, Frédéric Chopin o Johannes Brahms, solo encontramos, y no muchas, de los dos más famosos, como Ludwig van Beethoven y Wolfgang Amadeus Mozart. Siempre hablando de películas que hayan llegado a salas de cine, no a la televisión ni en formato documental.



   Y resulta que de esos dos más conocidos por el público no entendido en música clásica, tienen muy pocos títulos. Podemos nombrar “Amor inmortal” y “Copying Beethoven”, de Beethoven, interpretados respectivamente por Gary Oldman y Ed Harris respectivamente. Y tan solo precisamente esta “Amadeus” por parte de Mozart.



   Y ninguna de ellas es un biopic puro sino que están enfocadas desde un punto de vista muy particular. Como le pasa a “Amadeus”, narrada desde el punto de vista de otro compositor real, Antonio Salieri, supuestamente rival del propio Mozart en la ficción de la película. Aunque no hay ninguna prueba de esa enemistad en la realidad.

   Una rivalidad que es más que probable que ni existiera. De hecho, se sabe que trabajaron juntos en la cantata “Per la ricuperata salute di Ofelia”, y que el propio Mozart invitó a Salieri a su ópera “La flauta mágica”, la cual aceptó y se deshizo en elogios al término, sobre la obra del compositor alemán. Incluso llegó a dirigir otras óperas de Mozart tras su muerte.



   Cuya causa no fue el envenenamiento, que estaba más basada en la leyenda de que Mozart fue envenenado por algún compositor envidioso. Sus síntomas estaban muy lejos de encajar con una intoxicación por arsénico o mercurio. La causa oficial de la muerte fue fiebre miliar aguda, un término que es verdad que es muy poco preciso. Lo más probable es que fuera por fiebre reumática, la cual padeció en su infancia, o un fallo renal.



   Así que no, Antonio Salieri no fue quien mató a Mozart, aunque en la película “El último gran héroe” se bromea con ello, en un ejercicio habitual en ella de metacine, porque también participa el actor que lo interpretaba, F. Murray Abraham. De hecho, se sabe que quien estuvo en sus últimos días tomando notas de su última obra, "Réquiem", fue un aprendiz suyo, Franz Xavier Süssmayr.



   Pero Milos Forman tomó la obra de teatro de Peter Shaffer, quien además escribe el guion de la película, como excusa para elaborar una fábula sobre la envidia, que adquiere tintes de terror en su tramo final, y también sobre la obsesión por el talento y la perfección, que inspiró a películas posteriores y relativamente modernas, como “Cisne negro” o “Whiplash”.



   Un Forman que en su segunda película en Estados Unidos, triunfó con “Alguien voló sobre el nido del cuco”, logrando cinco Oscars, uno de ellos para él mismo. Le siguieron títulos como “Hair”, “Ragtime”, hasta llegar a “Amadeus”, que se convirtió en una de las películas más oscarizadas, con ocho estatuillas, la segunda para él como director. Cosechó muy buenas críticas y terminó con cuarenta premios.



   Además de ser reconocida como una de las diez películas más representativas de Estados Unidos. Costó 18 millones de dólares y recaudó 52 en taquilla. No volvió a alcanzar ese nivel aunque sí buenas películas, como “El escándalo de Larry Flynt”, “Valmont” o “Man on the Moon”, desde 2005 estuvo inactivo hasta su fallecimiento en 2018.



   La rivalidad del argumento fue llevada tras las cámaras, en lo que parece que fue un ejercicio consciente, llevando a la prensa el debate de quien era realmente el protagonista de la cinta, Tom Hulce (Mozart) o F. Murray Abraham (Salieri). Lo cierto es que eran coprotagonistas. De hecho, ambos fueron nominados para el Oscar en la misma categoría, la de actor principal, que terminó ganando el segundo. Completaban el reparto nombres como Jeffrey Jones o Cynthia Nixon



domingo, 22 de marzo de 2026

El testamento de Ann Lee

 

   FICHA TÉCNICA


Título: El testamento de Ann Lee.
Dirección: Mona Fastvold.
País: Reino Unido.
Año: 2025.
Duración: 136 min.
Género: Drama, musical.
Interpretación: Amanda Seyfried, Thomasin McKenzie, Lewis Pullman, Christopher Abbott, Tim Blake Nelson, Stacy Martin, Matthew Beard, Scott Handy, Viola Prettejohn, Jamie Bogyo, David Cale.
Guion: Mona Fastvold, Brady Corbet.
Producción: Andrew Morrison, Joshua Horsfield, Viktória Petrányi, Mona Fastvold, Brady Corbet, Gregory Jankilevitsch, Lillian LaSalle, Klaudia Śmieja-Rostworowska, Mark Lampert.
Música: Daniel Blumberg.
Fotografía: William Rexer.
Distribuidora: Searchlight Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: En la década de 1770, Ann Lee se convirtió en la líder de un movimiento religioso de los llamados Shakers, cuya peculiaridad era rezar a través del canto y el baile. Lee formó una de las sociedades más importantes de la historia de Estados Unidos, a la que consideraban la segunda venida de Jesucristo en forma de mujer.

   LO MEJOR: Básicamente es un biopic pues muestra la vida de Ann Lee, líder de un grupo religioso, los Shakers, hasta su muerte. Pero lo interesante está en cómo lo han contado. Porque no es un musical, al menos no uno convencional, pero si el componente musical es fundamental para entender la película, el cual usa como parte de la narración, es decir, la letra de las canciones está plenamente integrada en la historia, y no la interrumpen sino que la completan. Es más, son esas partes musicales, donde se recrean esas danzas en éxtasis, casi en trance, que practicaban los Shakers, lo visualmente más atractivo de la película. Unas secuencias de baile que desprenden una potencia impresionante, con coreografías que resultan hipnóticas, aderezadas con una música bellísima. Gracias a la labor de dirección de Mona Fastvold, coguionista de “The brutalist”, junto a su pareja, Brady Corbet, que la dirigió. Aquí le devuelve el favor coescribiendo un guion que nos habla del fanatismo religioso, del poder de un líder, sobre el que planea constantemente una sensación incómoda, pero desde el aspecto psicológico. Fastvold arriesga tremendamente en cuanto al formato en el que envuelve el relato. Y esa valentía contribuye a que la película sea esencialmente atmosférica, pero sobre todo, sensorial. Lo tengo que reconocer, ha habido momentos que me he quedado embobado con las imágenes, especialmente con esas secuencias musicales.

   Interpretación: Amanda Seyfried se lo deja todo. Es la mejor interpretación de su carrera y va a ser una de las mejores actuaciones femeninas de este año. Me cuesta entender cómo no ha estado en la batalla de los premios, incluso nominada al Oscar. Si lo estuvo al Globo de Oro. También cabe destacar la de Lewis Pullman, camino de superar a su padre. Y la de Thomasin McKenzie.

   Escenas (SPOILERS!!): Como decía, sus momentos más potentes coinciden con las danzas de los Shakers (no en vano, se traduce como los Sacudidos). Y no solo no me han parecido repetitivas sino que incluso habría preferido que fueran más largas. Secuencias como la de la redada, donde la detienen por primera vez, y la del barco, posterior a la tormenta, son realmente brutales. También los hay muy crudos, como los de los partos sangrientos o el ataque de la turba a Ann Lee y varios de sus hermanos en la ciudad de Shirley. Pero hay una escena clave. En su estancia en la cárcel ella cree levitar brevemente. Toda esa tragedia sufrida la ha roto, necesita explicar por qué Dios la ha castigado así. Y determina que ha sido por sus pecados carnales, ese es el origen de su doctrina posterior de celibato y castidad. A partir de ahí, cree ser la elegida para transmitir ese mensaje. Recordemos que sus seguidores creían que era el Jesucristo femenino y la enterraron como una Santa.

   LO PEOR: Por lo visto hubo algunos espectadores que se salieron de su primera proyección en el Festival de Venecia. Es verdad que no es una película para todo el mundo ni mucho menos pero me parece excesivo. Y tampoco entiendo si el motivo era la crudeza de algunas escenas o su formato musical. Si es cierto que es algo confusa narrativamente.

   REFERENCIAS: Toda esa liturgia recuerda películas como “El hombre de mimbre” o “Midsommar". Pero la devoción religiosa va más por el camino de “La bruja” o “Saint Maud”. Me ha recordado a “Sound of my voice”.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Biopic a medio camino del drama histórico y el musical, donde nos dan a conocer a la figura de Ann Lee, a través de la gran interpretación de Amanda Seyfried y de unas espectaculares secuencias de baile.




domingo, 1 de marzo de 2026

La vida de Chuck

 

   FICHA TÉCNICA

Título: La vida de Chuck.
Dirección: Mike Flanagan.
País: Estados Unidos.
Año: 2024.
Duración: 110 min.
Género: Drama, fantástico.
Interpretación: Tom Hiddleston, Mark Hamill, Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Jacob Tremblay, Mia Sara, Matthew Lillard, Harvey Guillen, David Dastmalchian, Kate Siegel, Heather Langenkamp.
Guion: Mike Flanagan. Historia: Stephen King.
Producción: Mike Flanagan, Trevor Macy.
Música: The Newton Brothers.
Fotografía: Eben Bolter.
Distribuidora: Neon.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Cuenta la vida de Charles Krantz en varias fases de ella, desde su madurez a su infancia, cuando todo parece desmoronarse y acabar.

   LO MEJOR: Es lógico que se emparente a Stephen King generalmente con el terror pero no todo lo que ha escrito pertenece a ese género. De hecho, películas como “Cuenta conmigo”, “La milla verde” o “Cadena perpetua”, entre otras, están basadas en novelas o relatos suyos. Esta tampoco pertenece al terror aunque a veces tenga alguna pincelada. Por cierto, que es la tercera adaptación que hace Mike Flanagan, en esta ocasión de un cuento, del escritor de Maine. Y después volverá a hacerlo con la serie sobre “Carrie”. Flanagan ha sido absolutamente fiel al formato empleado por Stephen King en el texto original y esto es de vital importancia porque de haberlo hecho de otra forma, la película no habría sido la misma. Esto es, dividir la historia en tres actos claramente diferenciados, empezando por el tercero y continuando en orden inverso, es decir, terminando en el primero. Es la clave de la película porque, aunque supone un riesgo narrativo considerable, que puede provocar, como ha sido mi caso, que te tires gran parte de ella sin saber verdaderamente de que va, pero a pesar de ello, o precisamente por esa razón, te mantiene la intriga de saberlo. No es hasta el último (primero) acto cuando todo va a cobrar sentido. Por tanto, es mejor no contar demasiado al respecto. Simplemente resaltar que me parece uno de los retratos más originales de la enfermedad y cómo enfrentarse a ella, y que su mezcla de géneros funciona perfectamente, yendo desde el drama al fantástico, pasando incluso por el musical (tiene una de las mejores secuencias de baile que se han visto últimamente).

   Interpretación: El protagonismo es mucho más coral de lo que se podría prever, porque Tom Hiddleston sale bastante menos de lo pensado, pues solo es realmente protagonista de uno de los tres actos de la película. Pero el reparto está perfectamente respaldado por nombres como Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Matthew Lillard, Jacob Tremblay, y unos impagables Mia Sara y Mark Hamill.

   Escenas (SPOILERS!!): La película comienza por el final en lo que parece una historia apocalíptica con un mundo literalmente en descomposición. En realidad, estamos en el cerebro de un tipo llamado Charles Krantz (Hiddleston), que está muriendo en un hospital por un tumor cerebral. Lo que estamos viendo es su cerebro fallar, olvidando su vida, desvaneciéndose. Los personajes que vemos son personas que Charles, Chuck, ha conocido a lo largo de su vida, aunque en roles diferentes a los reales porque es producto del mal funcionamiento ya de su cerebro a causa del tumor. En cuanto a la buhardilla de la casa, qué vemos en los tres actos, tiene el poder de mostrar en su interior como vas a morir. Lo que descubrimos es que Chuck conoció como iba a morir en su infancia y eligió aprovechar sus años de vida de la mejor forma posible. Y ese es el mensaje de la película.

   LO PEOR: Es tan arriesgado el formato y requiere de tanta paciencia de un público impaciente como es el que hay actualmente, que la sensación de pérdida de la historia hará que muchos abandonen antes de tiempo. Quizá por eso ha sido un fracaso de taquilla.

   REFERENCIAS: Sin parecerse ni argumentalmente ni formalmente, me ha dejado una sensación similar a otros títulos que mezclan el drama con lo fantástico, como “Olvídate de mi” o “El curioso caso de Benjamin Button”.

   CONCLUSIÓN: 7. Mike Flanagan vuelve a adaptar a Stephen King pero no desde el terror sino desde el drama fantástico, en un retrato de la enfermedad y de como enfrentarse a ella, en un formato narrativo tan arriesgado como efectivo.