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jueves, 4 de mayo de 2017

Escenas Míticas: Anime-LiveAction - Gantz




   La descubrí casi por casualidad y me sorprendió tan gratamente por su calidad, por su historia y sus efectivas secuencias de acción que he decidido incorporarla a este ciclo de animes adaptados a imagen real.




   Dicho sea de paso, habría que remarcar que las películas, pues son varias partes, más que adaptar el anime pertinente, que iba más por libre respecto a la línea seguida por el manga creado por Hiroya Oku, el cual, sin embargo, no se quedó corto ni mucho menos a la hora de criticar el resultado de las películas, aun siendo mucho más fieles a las viñetas que el propio anime, con sus lógicas variaciones adaptativas, claro está.



   Pero ¿en qué consistía el invento? Aparentemente, la trama es sumamente simple. Los personajes morían y seguidamente aparecían en una sala junto a una extraña esfera negra que tenía unos marcadores digitales, los cuales indicaban las puntaciones de todos ellos.



   Su objetivo entonces era el de lograr cien puntos. De conseguirlo tendrían la posibilidad de volver a sus vidas. De no hacerlo, su desaparición seria total. ¿Cómo se ganarían esos puntos? Matando aliens. Sí, así como suena, o como se lee. Se les marcan unos objetivos enemigos alienígenas cuya muerte estaba valorada en determinado número de puntos acorde a su dificultad.



   Hasta aquí todo parece un simple videojuego más bien infantil. Pero nada más lejos de la realidad que, sin duda, era mucho más compleja. Porque esas personas, esos personajes, no están elegidos al azar y sus respectivos pasados tienen mucho que ver en dicha elección. De tal manera que el juego que se les propone ejerce como una especie de purgatorio para redimirse o condenarse definitivamente.



   Lo sorprendente, a título personal, es el nivel de la recreación de escenarios y de los aliens enemigos a batir. Con una estética claramente ciberpunk, un diseño cercano al de “Matrix”, unas secuencias como puede comprobarse, muy bien resueltas, y unos efectos especiales verdaderamente logrados.



   Sin embargo, su estreno no estuvo exento de polémica. La razón fue la de estrenarse antes en Estados Unidos, concretamente nueve días, que en Japón, lo que causó una respetable controversia. Finalmente, se estrenó el 28 de enero de 2011 en el país del sol naciente.



   Su inversión inicial de 22 millones de dólares resultó sobradamente rentable y tan solo unos meses después, el 23 de abril se estrenó la segunda parte, “Gantz, perfect answer”. Existe todavía una secuela más, o más bien, una precuela que vio la luz el año pasado titulada “Gantz 0”.

martes, 25 de abril de 2017

Escenas Míticas: Anime-LiveAction - Battle royale




   Colocaremos esta película en este ciclo, pero bien podría figurar en uno sobre cine distópico. Ya en su momento, cuando escribí la crítica de “Los juegos del hambre”, (http://clubcinefilos.blogspot.com.es/2012/10/ficha-tecnica-pelicula-los-juegos-del.html, http://clubcinefilos.blogspot.com.es/2015/11/escenas-miticas-distopias-los-juegos.html), mencioné “Battle royale” como importante referencia cinematográfica. Claro que el film norteamericano, como ya podría presumirse, no llegó ni por asomo a lo que ésta si se atrevió.




   Porque si bien, la saga protagonizada por Jennifer Lawrance proponía una idea en la que un sistema de gobierno absolutista y dictatorial realizaba un evento donde pretendía ejemplarizar un sacrificio de los participantes de un juego de la muerte, evitaba por todos los medios hacerlo de forma explícita y poder así rebajar su calificación por edades, a la vez de cumplir el objetivo de llegar al público adolescente.



   Pero todo eso, “Battle royale” se lo pasaba directamente por el arco del triunfo. Y hay otras diferencias notables. Una de ellas es que el protagonismo del film estaba mucho más repartido y que los participantes del juego estaban en un numero notablemente más elevado.



   Pero la principal diferencia son las cantidades sobradamente generosas de violencia. El argumento consistía en soltar una clase de estudiantes en una isla durante tres días con el único objetivo de matarse entre sí hasta quedar uno solo, para lo cual podrían utilizar los medios que quisieran. Es decir, se podía matar como fuera. De hecho, esa era una de las reglas.



   Las otras reglas eran las siguientes. Estaba terminantemente prohibido escapar. Los participantes llevaban un collar metálico que en caso de intentarlo estallaba. Sobra decir que estaba prohibido intentar quitarse el collar. Durante el desarrollo del juego estaba permitido asociarse, lo que no debía apartarles del objetivo principal y lo que llevaba a la regla más importante; solo podía sobrevivir uno, y si lo hacían más de eso, todos los supervivientes morían.



   Este macabro concurso era un mensaje para el sector adolescente y, más concretamente estudiantil, como medida extrema para controlar el posible caos que este colectivo podría generar al sistema gubernamental. Lo que si bien antes decíamos que “Los juegos del hambre” tenía “Battle royale” como posible influencia, ésta propiamente tenía de “1984”, además de compartir las tres la idea de un “Gran hermano”.



   Sin embargo, “Battle royale” no es un ejemplo literal de anime adaptado a live-action. De hecho, en ningún momento fue una película de animación. La idea nace en la novela homónima de Koushun Takami cuya turbulenta polémica generada provocó su traslado al manga y de allí su adaptación a película, y que fue dirigida por Kingi Fukusaku y que pasó a instaurarse directamente como película de culto.
            Tuvo una secuela, “Batle royale 2: Requiem” pero sin la repercusión ni impacto de la primera ni mucho menos.

jueves, 20 de abril de 2017

Escenas Míticas: Anime-LiveAction - Oldboy





   Tal vez mucha gente no lo sepa, pero “Oldboy” también nació de un manga, solo que esta vez no pasó por el formato anime sino que fue adaptado directamente al live-action. El comic fue publicado en 1997, creado por Learon Tsuchiya y tan solo seis años después vio la luz ante la gran pantalla.




   “Oldboy” forma parte de la “trilogía de la venganza” junto a “Sympathy for the vengeance” y “Sympathy for Lady Vengeance”. De hecho, ocupa el segundo lugar cronológicamente, aunque las tres son completamente independientes entre sí y tan solo comparten la temática central de la venganza y sus hilos argumentales la tratan de forma diferente.



   El otro denominador común es la dirección de Park Chan-Wook, que se convirtió en toda una referencia para el muy interesante cine coreano (poniéndose a la par del japonés) y que tiene otro título sumamente perturbador como “Thrist”. E incluso, una película al otro lado del charco, con la muy interesante “Stoker”, con Nicole Kidman y Mia Wasikowska.



   Las diferencias con el manga son bastante notables en cuanto a ciertos detalles de diversa importancia. Pero, en definitiva, conserva la misma idea, el mismo alma de las viñetas y se considera a la película como una buena adaptación a live-action. De hecho, pocas veces una película supera al texto original.



   “Oldboy” contiene una de las historias más impactantes que un servidor haya visto en una película. Un argumento tremendamente duro, crudo y perturbador. Conlleva una sensación malsana, una poderosa violencia más psicológica que explícita (que también), que golpea a través de giros verdaderamente rompedores.



   La primera parte de la película es para enmarcar. Pura intriga, pura sordidez, interpretación, que cumple a la perfección en su labor de generar claustrofobia. La narración del drama en la segunda parte es excelente. Pero seguramente tenga uno de los finales más impactantes y sorprendentes de la historia del cine.



   Cosechó excelentes opiniones, tanto por parte de la crítica cinematográfica especializada como del público. Se la considera un referente tanto dentro como fuera de su país y está calificada de forma indiscutible como un absoluto título de culto, que ha influido en otros tales como “I saw the devil” (Encontré al diablo). Fue ganadora en el Festival de Sitges y tuvo una mención especial de la crítica en Cannes.



   Diez años después (2013), como no, se realizó el típico remake norteamericano. La cosa no pintaba mal de inicio pues tras la cámara se colocaba Spike Lee y delante un reparto muy competente encabezado por Josh Brolin y seguido de Elisabeth Olsen, Samuel L. Jackson y Sharlto Copley. Sin embargo, sin estar mal, no llega ni de lejos al impacto emocional del original.