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miércoles, 22 de mayo de 2024

Escenas Míticas: El planeta de los simios - La guerra del planeta de los simios




   A día de hoy continúa siendo la mejor película de la saga de precuelas, y la segunda de toda la saga, solo por detrás del insuperable clásico de 1968. Hablo como película, quizás no sea con la que más disfruto, que esa posiblemente sea precisamente la anterior, “El amanecer del planeta de los simios”. Más que nada porque con esta última sufrí de lo lindo. No en vano es de largo la entrega más emotiva y también la más trágica.



   Ya en el momento de su estreno se hablaba de que podría haber tres, cuatro y hasta cinco secuelas más, a pesar de que la taquilla fue inferior a la del episodio anterior pero igualmente fue rentable, recaudando 490 millones de dólares, habiendo invertido 150. Que es aproximadamente lo mismo que se ha empleado para la nueva secuela, “El reino del planeta de los simios”.


   Apenas diez días después de su estreno parece que ha cubierto ya los gastos, superando sus propias expectativas, por lo que he de suponer que la intención de seguir rodando secuelas sigue intacta. Argumentalmente, si siguen considerando “El planeta de los simios”, la clásica, como referencia, les quedan a los astronautas como dos mil años para llegar, así que hay mucho tiempo para salir contando aventuras de simios.


   Se volvía a eliminar todo el reparto de humanos pero esta vez sí se repetía con el director, muy satisfechos los productores con el trabajo de Matt Reeves al frente de la película precedente y suprimidas ya todas las dudas que en un principio suscitó sobre si era un cineasta capaz de manejar un blockbuster.


   Cosa que se confirmaba en esta película. De hecho, se superaba a sí mismo. Reeves cubría ampliamente la necesaria cota de espectáculo pero donde acertaba plenamente es en tomar como piedra angular a sus personajes, que el espectáculo estuviera a disposición de ellos y no al revés. Algo que hemos vuelto a ver en su siguiente película, “The Batman” y es porque Matt Reeves tiene alma de guionista y cuida de que el guion, cuando no directamente participa en él, como en esta ocasión, que coescribe, está bien armado y pertreche adecuadamente a los personajes.


   Un Reeves que reconocía que el tono bélico de esta entrega le había llevado a tomar como referencia a varios títulos de ese género, como “El puente sobre el río Kwai”, “Patton” y, la más evidente, “Apocalipsis Now”. De hecho, el Coronel interpretado por Woody Harrelson le debe mucho al Kurtz de Marlon Brando en aquella. Incluso hay un guiño muy claro, en una escena en la que se afeita la cabeza. Y en el Ape-pocalyse.


   No es la única, el Coronel de Harrelson también es un militar endiosado, claramente desequilibrado pero venerado por sus hombres, y también reprendido por sus superiores. De hecho, la única batalla que se libra en la película es entre dos ejércitos de humanos, retratando a nuestra especie  encontinua autodestrucción y mostrando una crueldad que no disimula sus paralelismos con el holocausto nazi.


   Un Woody Harrelson que era la principal aportación “humana”. La otra era la joven Amiah Miller, como Nova, en un guiño a la Nova de Linda Harrison en la clásica. Algunos especulaban con la idea de que fuera ella, pero a no ser que descubriera por el camino la pócima de la eterna juventud, es imposible que esta Nova fuera la compañera de Taylor (Charlton Heston) en el futuro, dos milenios después.


   Les acompañaban, por supuesto, Andy Serkis y repetía Judy Greer y Karin Kanovel (su Maurice siempre ha sido un homenaje al actor que interpretaba al orangután Dr. Zaius de la película original, Maurice Evans) y la incorporación de Steve Zahn.


   Todos bajo la técnica de animación Motion Capture, que consiste explicar una serie de sensores en forma de puntitos, por la cara y el cuerpo de los actores, para después recoger toda la información de sus movimientos y animarlos por ordenador para dar lugar a la imagen en tres dimensiones. Un sistema ya utilizado en películas como "Avatar" o "El curioso caso de Benjamin Button", y que volvió a ser nominado a los mejores efectos especiales, y por tercera vez volvió a perder, ante "Blade Runner 2049". 



miércoles, 15 de mayo de 2024

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El amanecer del planeta de los simios

 

   Mira que es difícil afrontar la secuela de una película que ha supuesto un éxito de taquilla y además de crítica, porque te van a pedir como mínimo lo mismo, pues esta consiguió no sólo llegar al nivel de la primera sino que además para muchos lo superó. Al menos sus críticas positivas fueron similares y comercialmente tuvo más taquilla, 710 millones de dólares, habiendo invertido 170 en su producción.



   Pero es que además se enfrentó a dificultades tales como el cambio de director y prácticamente todo el reparto (solo repetían tres actores que habían encarnado a simios, es decir, no veíamos sus caras. En cuanto a lo primero, si bien Ruppert Wyatt estaba entusiasmado con llevar a cabo esta secuela, terminó dando la espantada ante la fecha de finalización de la película que le habían planteado, aduciendo no poder terminarla en condiciones.



   Lo que llevó a una nueva búsqueda de director con una lista de nombres en la que curiosamente figuraban varios de habla hispana, como eran en los dos españoles, Juan Carlos Fresnadillo (“28 semanas después”) y Juan José Bayona (“Lo imposible”) y el mexicano Guillermo del Toro, pretendido también para “El origen del planeta de los simios”.



   Pero no fue ninguno de ellos porque se optó por un Matt Reeves que tan solo había firmado dos películas pero había dejado muy buenas impresiones en ellas, “Monstruoso” (para mí una de las mejores found footage) y el remake de “Déjame entrar”(que aunque ya me mataran en su momento por afirmarlo, me parece incluso mejor que la original).



   Reeves se encontraba preparando una película basada en la serie “La dimensión desconocida”, proyecto que abandonó inmediatamente y nunca ha vuelto a retomar. La única duda con su elección residía en que nunca se había ocupado de un blockbuster. Sin embargo, el resultado fue tan satisfactorio que Reeves también realizó la siguiente secuela, “La guerra del planeta de los simios”.



   Y parece que le cogió el gusto a las películas grandes porque después dirigió “The Batman”, que fue otro éxito de crítica y taquilla, de la cual se encuentra inmerso actualmente en su secuela y que muchos estamos esperando como agua de mayo. Personalmente, Matt Reeves me parece de los cineastas más fiables, a pesar de su no muy extensa filmografía, que hay actualmente.



   Uno de los requisitos que demandaba el director era contar la historia desde el punto de vista de los simios, lo que suponía un cambio drástico respecto a la primera parte. Y mostrar una situación post-apocalíptica, es decir, ya tras el desastre, pero en el que todavía no se había producido una confrontación entre humanos y simios.



   Respecto a ese apocalipsis, como dejaba claro ya la última película al borde de los créditos finales, se había producido mediante una pandemia que aquí vemos que llaman “la gripe del simio”, de la cual, a modo de promoción de la película, se creó una página web que ofrecía información sobre la enfermedad como si esta fuera real. Pero también se hacía referencia a aquello que tanto maldecía Taylor (Heston) frente a la Estatua de la Libertad, las guerras entre humanos.



   Aquí el protagonista absoluto esta vez sí era César, encarnado por el ya especialista en interpretar a criaturas mediante la captura de movimiento, Andy Serkis, como habían sido Gollum, King Kong o el Snooke de la última trilogía de “Star Wars”. La acompañaron Jason Clarke, Gary Oldman, Keri Russell y Kodi Smith McPree. Tras los simios, entre otros, estaban Tobby Kebbell y Judy Greer.



   Respecto al destino de Will (James Franco) y Caroline (Freida Pinto), no se especifica nada pero podemos entender que murieron a causa de la enfermedad, al menos la puerta de su casa estaba marcada como infectada. Por cierto, la historia no puede ser vinculada al remake de Tim Burton pues en él, el protagonista venía de un tiempo más futurista.



   La película fue la octava de más taquilla de 2014 y volvió a ganar un Annie. también volvió a ser nominada al Oscar a los mejores efectos especiales, pero nuevamente no se lo llevó, perdiendo ante "Interstellar".



miércoles, 8 de mayo de 2024

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El origen del planeta de los simios

 


   Aquel catártico final de “El planeta de los simios”, mientras Taylor (Charlton Heston) maldecía a la humanidad y mencionaba una de las posibles causas de haber llegado a esa situación, a parte de hacernos esa pregunta, cómo ha pasado esto, nos surgía otra igual de intrigante, porque los simios son inteligentes y los humanos han involucionado. Bien, pues esta película venía a contestar eso.



   Porque lo que muchos pensamos es que quizá, guiados por las palabras de Taylor, había habido una catástrofe nuclear cuyos efectos habían afectado negativamente a los humanos y positivamente a los simios, y por ahí tirarían las secuelas de la saga clásica, pero lo cierto es que estaba cogido con pinzas y sujeto a giros tan descabellados como viajes en el tiempo, poderes telepáticos y otras locuras.



   De hecho, a partir de la tercera entrega, todo lo que viene detrás de “Huida del planeta de los simios”, eran en realidad precuelas de la primera película, porque planteaba un viaje en el tiempo al siglo XX por parte de los simios Cornelius y Zira, los cuales darían un hijo llamado César, que lideraría la “La rebelión de los simios”, también conocida como “La conquista del planeta de los simios”, tras lo cual comenzaría el dominio de los simios sobre humanos.



   Por tanto, “El origen del planeta de los simios” vendría a ser un reboot de toda esa parte, por mucho que Fox se empeñará en afirmar que la nueva trilogía era un relanzamiento desde cero de la franquicia y no tenía relación con la saga antigua ni con el remake de Tim Burton. Es más, el propio director, Ruppert Wyatt ya confesaba que se la había planteado como una precuela.



   Y cualquiera lo negaba con la cantidad de guiños y referencias que hay no solo de la original sino de las secuelas. Empezando porque durante la película podemos ver en varias ocasiones que mencionan el viaje espacial de tres astronautas, que posteriormente insinúa que están perdidos, incluso en un televisor podemos ver la imagen de la serie “Perdidos en el espacio”.



   Dos de esos astronautas están representados en el nombre de uno de los cuidadores del albergue para simios, Dodge Landon, donde hay uno de ellos, una hembra, que se llama Cornelia, como el Cornelius de Roddy McDowall de la película de 1968. Para colmo, a la madre de César la llaman Ojos Claros, como a Taylor (Heston) le llamaban los simios. Además, que ese color verdoso de ojos simboliza la inteligencia superior.
   

   No queda ahí la cosa, el prólogo donde apresan a la que será la madre de César, recuerdan mucho a la secuencia de caza de la película clásica. Al igual que el manguerazo que recibe César en la celda al que recibió Taylor en la suya. Además que el simio tiene una cicatriz en el hombro, como tenía Taylor también. Y la mítica frase de “Quítame tus sucias patas de encima, mono asqueroso”, que dice el cuidador, a lo que contesta César con un gran “Noo”, lo mismo que dice el segundo simio, una hembra también, en poder hablar en “La rebelión de los simios”.



   Así que si, han tenido en cuenta la saga clásica. Por cierto, se le llega a ver fugazmente a Charlton Heston en la tele. Pero más allá de eso, la película explica mucho mejor la razón de la debacle apocalíptica humana. Y es que el virus creado para curar el Alzheimer provoca una gran pandemia mundial que diezma a la humanidad y hace más inteligente a los simios, además de explicar mejor por qué César es el líder de ellos.


   Tras considerar una larga lista de directores donde figuraban nombres tan potentes como Kathryn Bigelow o Robert Rodríguez, se optó por Ruppert Wyatt, qué tan solo había firmado una película "The escapist" y posteriormente solo ha hecho otras dos, "El jugador" y "Nación cautiva". Para el reparto, tras la negativa de Tobey Maguire y Jeff Goldblum, se contrató a James Franco, al que acompañaron Freida Pinto, John Lithgow, Brian Cox y Tom Felton (si, de malo). Aunque la auténtica estrella es Andy Serkis como César, que ya había interpretado a un simio, nada menos que King Kong. 


   La película fue nominada al Oscar por sus excelente s efectos especiales, que correspondían a Weta Digital. Fue la ganadora de los Premios Annie, para películas conpartes animadas pero no de animación. Y cosechó muy buenas críticas, a parte de un gran éxito comercial. Costó 93 millones de dólares y recaudó 480.
  

miércoles, 1 de mayo de 2024

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El planeta de los simios (1968)

 


   Se estrena este mes la que se espera que sea uno de los platos fuertes de este año, una nueva entrega de la ya extensa, si sumamos sus secuelas y sus precuelas, de "El planeta de los simios" en la que se mantiene en el terreno de la segunda en un capítulo más en la aproximación a lo que ocurría en la primera película, es decir, esta, la que vamos a comentar ahora, y que se titulará “El reino del planeta de los simios”.



   Sin duda, es un clásico absoluto de la ciencia ficción. No de culto porque no pasó precisamente inadvertida en su momento de estreno, siendo la séptima película más taquillera de 1968, con 33 millones de dólares recaudados (15% dedicado al maquillaje) habiendo gastado solo 5 en ella. Además, que las críticas fueron muy positivas. En definitiva, que fue un éxito desde el principio.


   No obstante, sí es cierto que ha quedado como una película intelectual por ese mensaje final en el que invitaba el espectador a reflexionar sobre lo que el ser humano es posiblemente capaz de hacerle a nuestro planeta, en uno de los desenlaces más impactantes de la historia del cine, pero que básicamente no deja de ser una excelente película de aventuras y ciencia ficción.


   Basada en la novela homónima de Pierre Boulle, la cual fue trasladada a la pantalla con bastantes licencias. De hecho, el primer guion de Rod Serling, el primer guionista, fue rechazado por los productores, pues era demasiado fiel al libro, situando a los simios en una sociedad moderna similar a la nuestra, lo que implicaba un desembolso económico bastante generoso, por eso se optó por una revisión, de Michael Wilson, mostrando a los simios de forma más primitiva.


   De todos modos, nadie estaba muy dispuesto a llevar a cabo esta adaptación de la obra de Boulle, y las principales dudas residían en la caracterización precisamente de los simios, pues se pensaba que las máscaras que tenían que ponerse los actores harían reír al público. Para ello se realizó un pase de prueba, lo que ahora llamamos “test screen”, con la condición de que solo se seguiría adelante si no se reía nadie, lo cual no ocurrió.


   De hecho, el trabajo de maquillaje fue tan excepcional que recibió un Oscar Honorífico especial pues todavía no existía esa categoría en 1969. En esa edición también fue nominada al vestuario y la banda sonora, los cuales no ganó. La labor de caracterización se completó con las clases de mimo que recibió gran parte del reparto para simular los movimientos de los simios.


   Por cierto, maquillaje que le era tan insoportable a una de las actrices principales, Kim Hunter, cuyo papel le fue ofrecido antes a Ingrid Bergman pero lo rechazó, que necesitó Valium para tranquilizar la ansiedad que le generaba. Sin embargo, a Rody McDowall le resultaba hasta divertido, hasta el punto que un día decidió conducir hasta casa con el maquillaje puesto, lo que supuso la estupefacción de los demás conductores.


   Para el papel de Taylor se manejaron los nombres de muchas estrellas del momento, como John Wayne, Sean Connery, Steve McQueen, Paul Newman, Rod Taylor o Gregory Peck. Finalmente fue para Charlton Heston, convirtiándolo en uno de los personajes más icónicos de su carrera. Para el papel de Nova, se aspiraba a que Rachel Welch o Ursula Andress lo aceptarán. No lo hicieron, y fue a parar a Linda Harrison.


   El director fue Franklin J. Schaffner, responsable de títulos tan reconocidos como “El señor de la guerra”(con Heston también), “Papillón”, “Patton” o “Los niños del Brasil”. Tuvo cuatro secuelas: “ Regreso al planeta de los simios”, en la cual Charlton Heston aceptó participar solo con la condición de que su personaje muriera, “Huida del planeta de los simios", "La rebelión de los simios" y "La batalla por el planeta de los simios", casi en años consecutivos. Además de una serie de la que solo se emitieron catorce episodios, y una de animación, con trece. En 2001, Tim Burton realizó un remake. De las precuelas hablaremos en próximas entregas del ciclo.


   Hay un plano de la película en el que se ven representados los Tres Monos Sabios de la escultura japonesa de Hidari Jingoro, del Santuario de Toshogu, en Tokio; Mizuru, Kikazaru e Iwazaru, que simbolizan "no ver, no escuchar, no decir el mal".


martes, 29 de julio de 2014

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El planeta de los simios (2001)




   Hay películas que están predestinadas al fracaso desde antes de gestarse. Cuando se plantea la idea de hacer un remake de un film tan consagrado como "El planeta de los simios" los fans lo toman como una ofensa y comienzan a apalear la película sin si quiera ver el resultado. Si encima el proyecto pasa por varios guionistas y directores sin un rumbo claro la cosa no pinta nada bien. Desde luego que no le llegó a la suela a su predecesora pero tampoco me pareció un desastre para nada.




   Esta claro que la entrada en el planeta es bastante más espectacular que en la versión anterior pero es que faltaría más. Pero analizaré que que cosas positivas y que negativas tiene más en la inevitable comparación. Y creedme que hay de las dos.



   Una de las bazas a favor del film es un acertado reparto. Bueno, acertado no del todo. Resulta que los mejores actores están demasiados enterrados en un muy logrado maquillaje pero que ocultaba parte de la expresividad que los intérpretes podían dar a los personajes. Y vaya por dios, al que si se le ve es a Mark Walhberg al que ni ví en su momento y sigo sin ver como protagonista de esta historia.



   Tim Roth me parece de largo lo mejor de la película, y en gran parte salva bastante el resultado global de ésta. Compone un interesante villano y es el que mejor consigue traspasar la barrera del maquillaje para dotar al personaje de matices. Aquí, en este curioso cameo de Charlton Heston como simio padre del general Thade, Roth confesó tener problemas con aparecer con Heston por su profunda y distante condición política.



   A la hora de desplegar medios esta claro que Burton, excesivamente obsesionado con alejarse de la versión de Schaffner, es donde da el do de pecho. Ni que decir tiene que las labores de maquillaje, vestuario y dirección artística rayan a buen nivel. Y que ésta es una batalla bastante digna.



   Los guionistas se esforzaron en dar un final con giros bastante sorprendentes. Y sorpresas hay pero a mi juicio quedó demasiado enrevesado con un confuso juego de idas y venidas de viajes en el tiempo y tal y tal. Si algo tenía la clásica era la sensación de soledad del protagonista y la originalidad pero con sencillez tanto del planteamiento como del desenlace.



   Aunque me parezca una descarada copia de la versión de 1968, me pareció un buen clímax final. Toda la película intentando alejarse de aquella versión y después vuelve a utilizar un monumento emblemático americano para dejar con la boca abierta al espectador. Pero el hecho de imaginar un mundo futuro similar al que tenemos nosotros pero dominado por monos me pareció curioso.
   En definitiva, un film entretenido y fácilmente consumible, que estoy de acuerdo que resultó decepcionante para lo que podía habérsele pedido a Tim burton pero que tampoco me parece un desastre como para masacrarla como se hizo.


miércoles, 23 de julio de 2014

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El planeta de los simios (1968)




   Creo que no exagero nada cuando digo que probablemente sea una de las mejores películas de ciencia-ficción de la historia del cine. Representó todo un retrato de la especie humana precisamente através de la primate. Pero mensajes y moralejas aparte es una película de aventuras entretenidísima cuyo argumento fue todo un alarde de originalidad.




   Existen dos tipos de ciencia-ficción, aunque en realidad vienen a ser el mismo. Uno es aquel de naves espaciales y bichos extraterrestres donde estarían "Alien", "Star Wars", etc. Y otro es simplemente en el que se desarrolla un argumento futuro que a día de hoy no es posible, como "Blade Runner" y ésta que nos ocupa. Pues bueno ésto empieza en una nave  pero el resto no tiene nada de espacial.



   Hay que decir que se tuvo que desechar el primer guión que adaptaba muy fielmente la novela original de Pierre Boulle, y por lo que exigía un desembolso económico muy superior en materia de escenarios y efectos especiales. Arreglado este aspecto situando a los simios en una sociedad más primitiva (y menos costosa de recrear), el proyecto echó a nadar.



   "Quítame tus sucias manos de encima mono asqueroso!" Sin lugar a dudas una de las frases más conocidas de la película. Es el momento en el que los simios se dan cuenta de que Taylor (Charlton Heston) o "Ojos Claros", como lo llamaba Zira (la simia protectora de los humanos), es inteligente.



    Lo que es la figura de Heston fuera de las pantallas no puedo decir que me sea muy agradable. Recordemos su afiliación a la Asociación Nacional del Rifle, de la cual fue presidente. Pero dentro de esas pantallas no puedo dejar de reconocer que fue un monstruo cinematográfico, con increíble tino y valentía a la hora de elegir los proyectos en los que participaba, algunos bastante arriesgados como éste.



    Lo catalogaría como uno de los mejores finales que he visto en una película. Es cierto que el lugar donde se desarrolla toda la película es similar a la tierra pero uno podía pensar que o bien era otro planeta similar a nuestro planeta o que si que lo era pero en un tiempo anterior pretérito. Pero la imagen de la Estatua de la Libertad como símbolo apocalíptico final de la raza humana fue un desenlace brillante.
    El film tuvo un éxito de taquilla brutal. Tuvo cuatro secuelas más con muy diferentes resultados y calidades a éste. Como sabéis la saga ha resucitado con "El origen del planeta de los simios" (que comentamos la semana pasada) y continuada con la recientemente estrenada "El amanecer del planeta de los simios"


miércoles, 16 de julio de 2014

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El origen del planeta de los simios




    Este mes le dedicaremos a la saga de "El planeta de los simios". Bueno más concretamente, con motivo del estreno esta semana de la secuela de la precuela de dicha película, a las dos versiones hechas para adaptar la novela homónima de Pierre Boulle y la que hoy nos ocupa que inició esta pre-saga.




   César es un primate más inteligente de lo normal debido a que su dueño (James Franco), un científico que experimentaba para lograr un tratamiento contra el alzheimer, enfermedad que padece su padre (John Lithgow). Éste es el incidente por el que se ven obligados a desprenderse del chimpancé.



      Los inicios de César en el centro de internamiento de primates es similar al de cualquier reo que entra en la cárcel por primera vez. Esta claro que él esta educado como una persona humana y los demás son animales de todo tipo de procedencias. Pero hará valer su mayor inteligencia.



   Aquí césar demuestra sus dotes de líder, derrotando al cabecilla malote pero teniendo clemencia con él y lanzando el mensaje de que la única fuerza que les vale es la propia unión. Vamos todo lo contrario a lo que hace la raza humana y contra la que el guionista lanza un dardo envenenado.



   Creo que fue Gandhi quien dijo que una civilización puede juzgarse por la forma en que trata a sus animales. Eso habla muy mal de nuestra especie (por cierto que España está entre los primeros en abandono de mascotas, lo que me produce bastante vergüenza). Pero sin duda, el momento más álgido de la escena es cuando César logra pronunciar una palabra, y esa palabra es: NO.



   Toda esta secuencia, que venía precedida por otras muy buenas con los monos por las calles de la ciudad, es vibrante. Toda ella es trepidante y repleta de espectacularidad. Además, César y los suyos logran que el espectador se decante por ellos y desee que consigan su objetivo (recordemos que en "El planeta de los simios" eran los simios los villanos).



   Aquí vemos que lo de hablar  va a ser una constante a partir de este momento por parte de César. Y este final dejaba una invitación a una secuela la cual se produjo y se estrena este viernes en nuestro país.
   Este film no voy a decir que me supusiera una sorpresa pero me gustó mucho más de lo que me presuponía. Una película con unos efectos especiales impresionantes pero al servicio de la historia y no al revés. Y "El amanecer del planeta de los simios" tiene una pinta espléndida.