domingo, 5 de julio de 2026
Obsession
FICHA
TÉCNICA
Título:
Obsession.
CRÍTICA
SINOPSIS: Un
chico que está enamorado de una compañera de trabajo, pide el deseo
de ser correspondido. Pero el resultado no es como esperaba, porque
el comportamiento de ella está bastante lejos de ser normal y
convierte su vida en una pesadilla.
LO MEJOR: Pues
es la tercera vez que este año menciono a un título como la
película de terror del año porque después de "Backrooms",
pensé que el listón se habría quedado muy alto para superarlo.
Pero efectivamente esta "Obsession" lo ha hecho. Lo que
reconfirma el excelente año en el género de terror, como además el
más rentable. Este ha recaudado trescientas veces lo invertido en
ella. Además con una propuesta totalmente diferente a la
anteriormente mencionada o a "La momia de Lee Cronin", por
ejemplo. Aquí trabajando mucho más desde lo psicológico que desde
el terror puro, que se apoya más en el suspense que en el horror.
Una película que es un in
crescendo
constante de tensión pero que no renuncia a los jump scare (muy
seleccionados) ni a los estallidos de violencia explícita, que
cuando hacen acto de presencia lo hacen como si un tren de mercancías
irrumpiera en la pantalla. Como en "Háblame",
"Devuélvemela" o "Backrooms", un youtuber veinteañero, que además debuta en el largometraje, Curry
Barker, nos regala una muy buena película de terror, con más
imaginación que dinero. Que además tiene valor temático desde un
argumento que podría ser el de una comedia romántica, pero que
muestra una relación retorcidamente tóxica, aunque en el sentido contrario del que
parece. Porque ¿Qué hay más tóxico que obligar a alguien a que te
quiera? Porque ese descenso hacia la locura que es mitad posesión,
mitad desdoblamiento de personalidad, te obliga a pensar que hay que
tener mucho cuidado con lo que deseas.
Interpretación: No
la desconocía, ya había visto a Inde Navarrette en la serie "Superman
y Lois", precisamente por eso me he llevado esta sorpresa. La
joven actriz se pasa el juego hasta la última pantalla. Qué
capacidad de cambiar de expresión. No lo van a hacer, porque ya
sabemos lo que pasa con este género pero lo merece, Inde Navarrette
estará entre las interpretaciones femeninas del año, y deberían nominarla. Vale, el
personaje era un caramelo. Pero ya sabemos lo que hacen otros con
estos caramelos. Y no a su nivel pero sí muy bien, está Michael
Johnston.
Escenas (SPOILERS!!): Para
explicar lo que le pasa a Nikki (Navarrette) tras que Bear pide el
deseo, es que no es que se enamore de Bear, es que es poseída por
otra Nikki, como superpuesta, pero la Nikki verdadera sigue dentro,
por eso de vez en cuando sale. Su cuerpo está siendo usado para
satisfacer el deseo de él, pero esa no es la Nikki verdadera. Ella
es la víctima aquí, la prisionera dentro de su propio cuerpo. Que
la cosa se vaya de madre y termine suponiendo una pesadilla para el
chico no es más que una cuestión de karma, es su castigo por
obligarla a quererle. Tiene el que probablemente es el jump scare del
año y también una de las escenas más violentas, sí, la muerte de
Sarah (Megan Lawless).
LO PEOR: Lo
único que se puede decir es que sí es verdad que el argumento es
bastante simple. Vale, no es muy complicada. Pero Curry Barker piensa
que menos es más y le funciona.
REFERENCIAS: Si
cogemos "Big" y "Al diablo con el diablo" y lo
pasamos por el filtro del cuento de "La pata del mono", con
un poco de "Together, juntos hasta la muerte", puede salir
algo como esto.
viernes, 3 de abril de 2026
Algo terrible está a punto de suceder
Título:
Algo
terrible está a punto de suceder.
Dirección:
Haley
Z. Boston (Creadora), Weronika Tofilska.
País:
Estados
Unidos.
Año:
2026.
Duración:
60
min (8
episodios).
Género:
Terror,
drama.
Interpretación:
Camila
Morrone, Adam DiMarco, Jennifer Jason Leigh, Ted Levine, Jeff
Wilbusch, Gus Birney, Karla Crome y Sawyer Fraser.
Guion:
Haley
Z. Boston.
Producción:
Matt
y Ross Duffer.
Distribuidora:
Netflix.
CRÍTICA
SINOPSIS:
Una
pareja viaja hasta la casa de los padres de él, donde piensan
casarse en una ceremonia íntima. Pero nada más llegar, ella empieza
a notar que algo no va bien. Y comienzan a pasar una serie de
situaciones extrañas.
LO
MEJOR: No
hay tantas propuestas de terror en el campo de la televisión como en
el del cine, sorprende ver una de esta calidad en el formato
de serie. Por eso, quizá, me ha estado dando la sensación de estar
viendo una película por partes, dado que vista de seguido está
perfectamente cohesionada entre los finales de los episodios y los
principios de los siguientes. Si a eso le sumamos una puesta en
escena puramente cinematográfica, especialmente en cuanto a su
ambientación, su atmósfera, uso de la música y función de los
efectos sonoros, nos da más todavía la sensación de haber visto
una película pero de unas siete horas. Hay algunos que se han
quejado de que la fotografía es demasiado oscura. Me recuerda que fue
la misma queja del episodio de Juego de Tronos, “La larga noche”.
Recomendaría ver las series de la misma manera que deberían verse
todas las películas en casa, es decir, igual que en una sala de
cine, completamente a oscuras. Pero es que además tiene un guion
novedosamente original. Previamente se podría esperar lo que ya
avisa el título de la serie, pero en base a una especie de “La
semilla del diablo”, ritual o familia loca. Y es por esos caminos
por los que nos lleva, solo para que nos pillen más de improviso los
giros, que son varios y muy buenos. Volantazos para llevarnos al
verdadero tema de la historia, el miedo al compromiso y a que tu
pareja no sea realmente la acertada. Hará dudar a muchos. Un título
que se repite constantemente por lo que no se puede considerar
spoiler que finalmente cumpla su palabra.
Interpretación:
Al
parecer ya ha tenido algunos reconocimientos pero honestamente,
aparte de verla brevemente en el remake de “El justiciero” y ser
novia de Leonardo DiCaprio, no sabía nada de ella. Por eso me he
llevado una gran sorpresa con la energía interpretativa de una
Camilla Morrone que no solo es la protagonista total sino que además
es el motor de la serie. Tras ella podemos destacar a Karla Crome y
Gus Birney . Y la participación de los veteranos Ted Levine y
Jennifer Jason Leigh.
Escenas
(SPOILERS!!): La
estructura cinematográfica se pone en liza desde el primer episodio, que todo entero ejerce de prólogo, de hecho, termina con el título
de la serie. También podemos apreciarlo en el episodio 7, rodado en
plano secuencia, aunque trucado, son varios encadenados por fundidos,
pero nuevamente un recurso técnico más de cine. Pero vayamos a la
gran pregunta que se hace todo el mundo al final del octavo y último
capítulo. ¿Por qué resucita Rachel (Morrone) y por qué es
elegida por la maldición como nueva Testigo? Tras la “boda roja” que ha masacrado a la mitad de la familia Cunningham, Rachel es
obligada a terminar la ceremonia, por tanto, muere desangrada (con un
plano precioso en la nieve rodeada de su sangre). Pero resucita al morir el Testigo. La maldición posiblemente la elige porque Rachel
ha sido honesta. No ha completado la trampa del ritual, ha ido al
altar convencida de que Nicky es su alma gemela. Lo ha
intentado. Que todo haya resultado un desastre no es culpa suya.
Además, es una superviviente al igual que el zorro que aparece al
final, que pierde su pata pero sigue adelante.
Por eso la maldición la elige, pues no deja de ser un castigo para
falsos enamorados, un castigo moral. Y ella la tiene. Es idónea para
renovar el cargo de Testigo. Perfectamente podría tener una secuela en forma de segunda temporada donde la viéramos ejercer de ello.
LO
PEOR: No
es que se haga larga en absoluto, todo lo contrario, se ve en un
suspiro. Pero es inevitable pensar que es una película alargada. De
hecho, no me extrañaría que originalmente se hubiera pensado como
tal. No es algo negativo en sí.
REFERENCIAS:
A
medio camino del thriller psicológico y el terror sobrenatural,
aunque con trazas de comedia negra, juega en la misma liga de “La
semilla del diablo”, “Hereditary” o “It follows”.
CONCLUSIÓN: 7’5. Cuantas bodas se llegarían a celebrar si "algo terrible estuviera a punto de suceder" en caso de no tomar la decisión correcta en cada momento. A eso juega esta miniserie, que es un viaje tan adictivo como terrorífico.
miércoles, 1 de abril de 2026
Escenas Míticas: Sectas - La invitación
domingo, 29 de marzo de 2026
La asistenta
FICHA
TÉCNICA
Título:
La
asistenta.
Dirección:
Paul
Feig.
País:
Estados
Unidos.
Año:
2025.
Duración:
131
min.
Género:
Thriller,
suspense.
Interpretación:
Sydney
Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar, Michele Morrone, Megan
Ferguson, Ellen Tamaki, Indiana Elle, Brian D. Cohen, Amanda Joy
Erickson, Maury Ginsberg, Don DiPetta.
Guion:
Rebecca
Sonnenshine. Novela: Freida McFadden.
Producción:
Todd
Lieberman.
Música:
Theodore
Shapiro.
Fotografía:
John
Schwartzman.
Distribuidora:
Lionsgate.
CRÍTICA
SINOPSIS: Una
chica joven que pretende dejar su pasado atrás, comienza a trabajar como
asistenta en la casa de una familia de buena posición. Pero lo que
parecía un buen trabajo se comienza a convertir en una pesadilla.
LO MEJOR: Soy
una tramposa y estoy orgullosa de ello. Es lo que diría la película
si pudiera hablar, aunque es verdad que lo hace a través de sus
imágenes. Porque ya no es que no oculte su descarado entramado de
trucos para engañar al espectador, es que hace de ellos su bandera.
Por tanto, es inevitable, y también juega eso, que recuerde a
ciertos thrillers que tuvieron éxito en los noventa, donde todo
valía con tal de entretener al público y lanzarle una lluvia de
sorpresas, sin importar cuán inverosímil sea el giro en el
argumento. Es por eso que, igual que aquellas, te quede una
sensación de placer culpable porque, buena no es pero es
tremendamente disfrutona. Por tanto, entiendo que haya tenido
bastante éxito en taquilla, al igual que la novela que adapta, un
bestseller en toda regla. Para ello, han elegido a un director, Paul
Feig, que ya había aplicado una fórmula muy similar en la
recomendable “Un pequeño favor”, también apoyado en el
protagonismo y enfrentamiento de dos mujeres en una trama de intriga.
Y donde también, como aquí, es muy importante el montaje en cuanto
a cómo se dosifica la información al espectador. Aunque hay que
decir que cuando mejor funciona es cuando se desmelena, cuando pierde
la corrección formal para dejarse llevar por el caos narrativo. De
hecho, contra menos en serio te la tomas, más divertida resulta.
Interpretación: No
tiene ningún complejo de apostar por el tremendo atractivo de su
trío protagonista, tanto el de Sydney Sweeney, el de Amanda Seyfried
como el de Brandon Sklenar. Sweeney está alternando proyectos donde
desplegar su talento, que lo tiene con otros más comerciales. Es perfectamente consciente de
su potencial como sex symbol y tampoco renuncia a él. Aunque hay
que decir que cuando mejor está es cuando cohabita en pantalla
con Seyfried. Porque es esta última la verdadera estrella de la fiesta.
Escenas (SPOILERS!!): Es
tramposa porque no oculta sus giros mediante el ingenio del guion
sino mostrándonos ciertas escenas de manera que parecen lo contrario
de lo que son. El ejemplo más claro es el grito de Nina (Seyfried)
cuando se va de la casa, que nos hacen creer inicialmente que es de
rabia y después vemos que es de alegría. Aunque el giro de que
Andrew (Sklenau) sea en realidad un maltratador si se veía venir,
era demasiado perfecto. No tanto el de que Millie (Sweeney) sea
bastante violenta y de armas tomar, hasta el punto que al final se
convierte, en lo que plantea para una secuela, en una especie de
justiciera de maridos maltratadores. Aunque también hay
casualidades demasiado casuales, como que al final acuda una agente
de policía cuya hermana había sido una víctima anterior de Andrew.
Y claro, haga la vista gorda diciendo que su asesinato es
verdaderamente un accidente. Eso no se lo cree nadie.
LO PEOR: Vale
hacer trampas pero es que a veces parece que se las hace al
solitario. Aunque su mayor debe es que se le va un poco la mano con
el metraje, y está bastante claro de dónde se le podría haber
recortado, que es la primera parte, que se hace demasiado larga.
Hasta que llega el click que lo cambia todo.
REFERENCIAS: Recuerda
al tono de ciertos thrillers de los noventa como “Durmiendo con su
enemigo”, “La mano que mece la cuna” o “ La huérfana”.
Está aprobada ya la secuela y si funciona, será más, pues la saga
de novelas de “La
asistenta”, de Freida McFadden, es un trilogía.
CONCLUSIÓN: 6’5. Es tramposa pero en favor de una diversión tan disfrutona que hace que se le perdone todo, porque toma la esencia de un tipo de thriller que triunfaba hace un par de décadas y que se echa de menos actualmente.
domingo, 8 de febrero de 2026
Good boy
FICHA
TÉCNICA
Título:
Good
Boy.
Dirección:
Ben
Leonberg.
País:
Estados
Unidos.
Año:
2025.
Duración:
73
min.
Género:
Terror,
intriga.
Interpretación:
Larry
Fessenden, Arielle Friedman, Shane Jensen, Anya Krawcheck.
Guion:
Alex
Cannon, Ben Leonberg.
Producción:
Kari
Fischer, Ben Leonberg.
Música:
Sam
Boase-Miller.
Fotografía:
Ben
Leonberg.
Distribuidora:
Independent
Film Company.
CRÍTICA
SINOPSIS: Un
perro se muda con su dueño, que sufre una enfermedad muy grave, a
una casa vieja en el campo. Allí percibe una serie de fuerzas y
presencias extrañas que no entiende.
LO MEJOR: Parece
que los directores siguen buscando modos novedosos de contar las
historias cambiando los puntos de vista. Por ejemplo, mostrándola
desde un encuadre único en el tiempo, como en “Here”, o ya en el
campo del terror, desde el punto de vista de un asesino slasher o el
de un fantasma. Claro que aquí hay que diferenciar que no se
hace mediante una visión subjetiva del perro, es decir, la cámara
no ejerce de ojos de él. Sino que es plenamente el protagonista y
está en todas las escenas de la película. Ni tampoco desde el
género del terror plenamente. Si tiene algún susto y su puesta en
escena es claramente la de una película de terror, pero no es de las
que pasas miedo. Se pasa más angustia respecto a lo que le puede
pasar al perro. Los que tenemos animales ya conocemos la sensación de
que tu mascota se ponga a mirar al techo o a una esquina o esté como
inquieto sin motivo. Puede ser un insecto, percibir un ruido en la
calle o de un vecino, inaudible para ti. No es un secreto que los
animales tienen una capacidad sensorial enorme. Está demostrado que
se adelantan a desastres naturales e incluso detectan enfermedades de
sus dueños (como también apuntan en la película). Es decir, no es
una fantasía. Pues esto aquí lo aprovechan pero decirnos que igual
lo que está escuchando o viendo es algo sobrenatural, algo que les
“encantará” a muchos. Ahora cuando veas a tu perro o gato
comportarse de esta manera pues igual piensas que está viendo un
fantasma. Aún sosteniendo que no la considero una película de
fantasmas porque la presencia que vemos es otra cosa. En otra que aciertan es en no alargar esto más de la cuenta y le dan un
metraje bastante ajustado, apenas hora y cuarto.
Interpretación: Lo
dije antes de verla, nominar a un perro por su interpretación me
parece excesivo. Si me parece crear una categoría especial para
animales. Sin embargo, después de verla, aunque sigo pensando lo
mismo, si me parece que el perro hace un trabajo increíble. No sé
cómo le han amaestrado pero si es verdad que parece que supiera el
papel que está teniendo. Es muy llamativo. Por lo demás, tan solo
hay cuatro actores humanos y solo uno está durante toda la
película.
Escenas (SPOILERS!!): Vamos
a contestar a las preguntas más evidentes que la película puede
plantear. ¿Qué es la presencia? No es un fantasma, es la figura que
representa la muerte y que solo el perro puede percibir. Aparece en
la primera vez que el dueño se pone enfermo. Por tanto, eso contesta
la siguiente pregunta, ¿la casas está encantada? La figura no
pertenece a ella, aparece en la anterior, lo hace cuando el hombre
empieza a acercarse a la muerte. No ataca ni hace nada, sólo está
ahí esperando. Podría ser que la casa ejerza de amplificador pero
también que cuando le pasó lo mismo al padre, también se
encontrara muy enfermo, y el aislamiento provocara el
empeoramiento. Por tanto, la historia nos habla de un hombre con una
enfermedad terminal y que su perro percibe el acercamiento a su
muerte. ¿Por que este perro se salva y el anterior no? Por dos
razones, porque a este le encuentran y le dan la posibilidad de salir
o que también esté considera que aquí ya no tiene más que hacer.
Es decir, deja que el dueño se vaya.
LO PEOR: En
un principio puede resultar algo pesada pues, al fin y al cabo, vamos
acompañando constantemente al perro. Por tanto, no hay mucho
diálogo, y cuando lo hay, este es más bien irrelevante.
REFERENCIAS: Otras
películas con puntos de vista originales que antes mencionaba, “De
naturaleza violenta” (desde un asesino slasher) y “Presence”
(desde el de un fantasma), de este mismo año.
CONCLUSIÓN: 6’5. Original punto de vista que funciona gracias al enorme trabajo realizado con Indy, así es como se llama el perro protagonista, que intranquilizará a aquellos que compartan su vida con animales y vean ciertos comportamientos similares.
domingo, 26 de octubre de 2025
Una casa llena de dinamita
FICHA
TÉCNICA
Título:
Una
casa llena de dinamita.
Dirección:
Kathryn
Bigelow.
País:
Estados
Unidos.
Año:
2025.
Duración:
112
min.
Género:
Thriller,
intriga.
Interpretación:
Idris
Elba, Rebecca Ferguson, Gabriel Basso, Jared Harris, Tracy Letts,
Anthony Ramos, Moses Ingram, Jonah Hauer-King, Malachi Beasley, Brian
Tee, Brittany O'Grady, Gbenga Akinnagbe, Willa Fitzgerald, Renée
Elise Goldsberry, Kyle Allen, Kaitlyn Dever, Greta Lee, Jason Clarke.
Guion:
Noah
Oppenheim.
Producción:
Greg
Shapiro, Kathryn Bigelow, Noé Oppenheim.
Música:
Volker
Bertelmann.
Fotografía:
Barry
Ackroyd.
Distribuidora:
Netflix.
CRÍTICA
SINOPSIS:
Se
detecta que un misil va en dirección a los Estados Unidos. A partir
de ese momento el objetivo es interceptarlo, pero también descubrir
de donde procede el ataque y como actuar en consecuencia. Y todo a
contrarreloj.
LO
MEJOR: De
un tiempo a esta parte, desde “En tierra hostil”, cada vez que
Kathryn Bigelow hace una película, se convierte en una de las
mejores del año, condición que ha vuelto a confirmarse con esta.
Aunque nos haga esperar mucho de una a otra, pues esta vez ha tardado
la friolera de ocho años en regalarnos otro peliculón como este.
Bigelow exhibe su vibrante nervio narrativo, a la altura de los
Nolan, Villeneuve o Fincher, con los que la directora se codea sin
ningún problema. Haciendo uso de su ya característica cámara en
mano, aunque no hay escenas de acción propiamente dichas, pues se
basa en personajes teniendo conversaciones, pero de una intensidad
brutal, valiéndose de un montaje magistral, al más puro estilo del
mejor Oliver Stone, que le permite tener un ritmo de narración que
no decae, para contarnos una historia de no más de media hora real
pero desde tres puntos de vista distintos, aunque entrecruzados, que
funciona como un reloj gracias a un guion muy sólido. Un relato
antibelecista pero no desde el género bélico sino desde el thriller
político, que nos plantea lo que podría suponer un ataque nuclear
para uno de los países más potentes del planeta y lo que supondría
su respuesta para el mundo, algo que, tal y como está actualmente
podría perfectamente pasar. Eso es lo más terrorífico, todo el
tiempo tienes la sensación de que esto podría pasar mañana, es
más, podría pasar hoy. Y nos recuerda que nuestro futuro, el de la
humanidad entera, está en manos de unos pocos dirigentes políticos.
Si no pasa nada raro, debería estar presente en los próximos
Oscars, aunque ya ignoraron la anterior gran película de Kathryn
Bigelow, “Detroit”.
Interpretación:
Tiene
un reparto tremendamente coral, sin un protagonista claro, con el
tiempo muy repartido. Quizá podría destacarse algo más a Rebecca
Ferguson e Idris Elba pero junto a un amplio abanico de “secundarios”
como Jason Clarke, Greta Lee, Jared Harris, Tracy Letts, Gabriel
Basso, Anthony Ramos . . . Cuyos personajes Bigelow es capaz de definir
con muy poco tiempo en pantalla, otro de los aciertos de la cineasta.
Escenas
(SPOILERS!!): De
los tres segmentos de la película, correspondientes a esos tres
puntos de vista, es el primero el más potente pues tiene un suspense asfixiante desde el principio. Quizá es el único pero de la
película, que ese suspense decrece sensiblemente pues ya sabes cómo
van a terminar los siguientes segmentos. Por eso son más impactantes
los momentos de descubrimiento del misil en dirección a los Estados
Unidos, el fallido intento de intercepción y el inminente impacto en
suelo americano. Porque de las tres preguntas que quedan abiertas al
final esa es la más clara de responder. El misil va a impactar y lo
va a hacer en Chicago. La otra es saber quién es el agresor. Parece
descartar a Rusia y China, dejando más en el aire Corea del Norte,
pero sin llegar a confirmarlo. La última es saber que va a decidir
el presidente norteamericano. Si decide tomar represalia se podría
producir una guerra nuclear que pondría a todo el planeta en riesgo.
Pero si decide esperar se expone a volver a ser atacado fatalmente
para el país. Por lo que Bigelow nos muestra del personaje de Idris
Elba, podemos pensar que va a intentar no provocar una catástrofe
nuclear a nivel mundial. Pero quién sabe.
LO
PEOR: Hay
que tener muy claro que esto no es un típico blockbuster americano
lleno de héroes que pretenden salvar el mundo. No, es una historia
muy realista, cuyo final dejará frío a la mayoría pues queda
totalmente abierto a la interpretación de cada uno, sin cerrar las
dos grandes incógnitas que se plantean en la trama, porque la
película verdaderamente no habla de eso.
REFERENCIAS:
El
estilo de dirección está en la línea de películas anteriores de
Bigelow como “En tierra hostil” o “La noche más oscura”.
Temáticamente plantea dilemas como los mostrados en títulos como
“Marea roja” o “Trece días”.
CONCLUSIÓN: 8. Kathryn Bigelow vuelve a colocar una película suya entre lo mejor del año con otro thriller asfixiante, hablándonos del riesgo nuclear en el que está sumido nuestro mundo y que depende de unas pocas personas.
viernes, 4 de julio de 2025
Destino final, lazos de sangre
FICHA
TÉCNICA
Título:
Destino
final, lazos de sangre.
Dirección:
Zach
Lipovsky, Adam B. Stein.
País:
Estados
Unidos.
Año:
2025.
Duración:
110
min.
Género:
Terror.
Interpretación:
Teo
Briones, Brec Bassinger, Kaitlyn Santa Juana, Richard Harmon, Anna
Lore, Owen Patrick Joyner, Max Lloyd-Jones, Rya Kihlstedt, Tinpo Lee,
Tony Todd, Gabrielle Rose, April Telek, Mark Brandon, Brenna
Llewellyn.
Guion:
Guy
Busick, Lori Evans Taylor. Historia: Jon Watts, Guy Busick, Lori
Evans Taylor.
Producción:
Craig
Perry, Sheila Hanahan Taylor, Jon Watts, Dianne McGunigle, Toby
Emmerich.
Música:
Tim
Wynn.
Fotografía:
Christian
Sebaldt.
Distribuidora:
Warner
Bros.
CRÍTICA
SINOPSIS:
Una
joven estudiante tiene una pesadilla que se repite, en la que ocurre
un accidente con múltiples víctimas. Presiente que su abuela podría
tener respuestas a las dudas que tiene acerca de su familia en relación a ello.
LO
MEJOR: Tengo
que reconocer que siempre he tenido debilidad por esta saga, poniéndola solo por debajo de la de “Scream”, en esa hornada de cine
de terror noventero, y más en particular, de slasher. Porque eso es
lo que siempre me ha parecido esta franquicia, un slasher
sobrenatural en el que el asesino no va enmascarado sino que es
invisible. Y que puede sobrevenirse en cualquier momento y lugar, que
era su mejor baza. Quince años ha tenido que pasar desde la última
entrega y veinticinco desde el inicio de la saga para que podamos ver
una nueva secuela. Sinceramente ha merecido la pena la espera porque
como en cualquier slasher, los mejores momentos coinciden con la
muerte de personajes, más si cabe en “Destino final”, qué
básicamente va de cómo va muriendo el personal. En ese sentido,
creo que esta es la secuela más divertida desde la segunda película.
Las muertes son muy burras, tirando bastante de imaginación. Y de
sorpresa, porque si bien tenemos bastante claro que prácticamente
todos los que tenemos en pantalla van a morir, no sabemos ni cómo
ni, sobre todo, cuando, porque una cosa que hace muy bien el guion,
en el que ha participado Jon Watts (saga “Spiderman” con Tom
Holland) es jugar constantemente con el orden de las víctimas,
proporcionando buenos sobresaltos. De todos modos, mientras va
diseminando guiños a ciertas escenas icónicas de anteriores
entregas, intentando dar más enjundia a la historia, enlaza con las
masacres precedentes, aunque más que dando una explicación, señalando
el origen de todo en un prólogo que podría servir de miniprecuela.
Interpretación:
Nunca
han sido las interpretaciones un aspecto muy destacado de esta saga
pero conviene recordar que de sus películas han salido nombres como
Devon Sawa, Ali Larter o Mary Elizabeth Winstead. Aquí no veo a
nadie que pueda seguir ese camino. Pero puedo equivocarme. Lo más
reseñable es el cameo del protagonista de “Candyman”, Tony Todd,
que supone su última interpretación antes de fallecer.
Escenas
(SPOILERS!!): Todas
las películas tienen su secuencia estrella en la masacre de la cual
unos cuantos personajes se salvan para ser perseguidos posteriormente
por la muerte. Ahí hay que decir que la de la torre-restaurante de
esta es la mejor desde la del camión de troncos de la dos. Es mejor
que la de la montaña rusa de la tres, el circuito de carreras de la
cuatro y el puente de la cinco. Hasta diría que supera a la del
avión de la primera. Pero es que luego además tiene muertes tan
buenas como la de la barbacoa, la resonancia o la del
descarrilamiento del tren. Madre mía con la monedita. En cuanto a la
explicación del orden de las muertes, digamos que crea sus propias
reglas porque nunca ha sido por orden de nacimiento sino por orden de
muerte, y cuando alguien se salvaba pasaba al siguiente, no se paraba
la maldición. En fin, da igual.
LO
PEOR: Entiendo
que el uso del CGI da unas posibilidades tremendas, y que muchas
escenas de la película serían casi imposibles con efectos
prácticos, pero se abusa de esto, y la sangre y el gore, aunque
divertido, resulta muy artificial.
REFERENCIAS:
Es
una especie de recuela, como decían en “Scream 5” y como era
precisamente esa película, que podría ser un relanzamiento de la
saga, que estaría en el Top 3 de mejores entregas de esta.
CONCLUSIÓN: 7. La secuela más divertida desde los inicios de una saga que nunca se ha tomado demasiado en serio a si misma y que no tiene complejo en mostrar como su mejor baza la manera en que mata a sus personajes, y aquí eso funciona de maravilla.
martes, 20 de mayo de 2025
Escenas Míticas: Acción al aire - Plan de vuelo: desaparecida
domingo, 20 de abril de 2025
Septiembre 5
Título:
Septiembre
5.
Dirección:
Tim
Fehlbaum.
País:
Alemania.
Año:
2024.
Duración:
95
min.
Género:
Thriller,
drama,
intriga.
Interpretación:
Peter
Sarsgaard, John Magaro, Ben Chaplin, Leonie Benesch, Zinedine
Soualem, Georgina Rich, Corey Johnson, Marcus Rutherford, Daniel
Adeosun, Benjamin Walker, Ferdinand Dörfler.
Guion:
Moritz
Binder, Tim Fehlbaum, Alex David.
Producción:
Philipp
Trauer, Thomas Wöbke.
Música:
Lorenz
Dangel.
Fotografía:
Markus
Förderer.
Distribuidora:
Paramount
Pictures.
CRÍTICA
SINOPSIS: Mientras
cubrían la sección de deportes durante los Juegos Olímpicos de
1972, un equipo de periodistas de la ABC se dan cuenta que se está
produciendo un secuestro de atletas israelíes, y tienen que
retransmitirlo.
LO MEJOR: Sí,
amigos, se puede hacer una muy buena película en tan solo noventa
minutos, sin contar con un gran despliegue de producción y
prácticamente contando con un par de escenarios de interior. Pero
como no, pasó sin pena ni gloria por las salas de cine. Luego se nos
llena la boca diciendo que todo son secuelas y remakes, pero cuando
hay ejemplos como este no los apoya ni Cristo, y suma y sigue. Porque
efectivamente, esta es una de las mejores películas en lo que va de
año. ¿Y como lo hace? Pues con lo más viejo que hay en el cine, el
guion y las interpretaciones. Se trata de la que fue la primera
retransmisión en directo de un atentado terrorista. Es, por tanto,
una película de periodistas, que muestra precisamente cómo funciona
la retransmisión desde dentro. Porque esa es su principal
particularidad. Está tratada casi de forma íntegra desde el interior
de un estudio de televisión, lo que da paso a aprovechar para crear
cierto efecto claustrofóbico, que hace que la tensión sea
constante, de la intensidad que se mantiene en todo momento. Y esa es
uno de sus grandes méritos, mantener el suspense a pesar de conocer
el resultado de antemano pues está basada en un hecho real conocido
por todos. Pero no se equivoque nadie, no por desarrollarse en tan
pocos escenarios, y encima en interiores, es una película estática, la
cámara está moviéndose siempre y el montaje es vibrante, lo que
contribuye a que tenga un excelente ritmo. Además, de paso, expone
la situación social de Alemania de cara al mundo y lo que
significaban los Juegos Olímpicos de 1972 para ese país.
Interpretación: El
reparto está perfecto. Todos, además con un protagonismo bastante
coral, con nombres conocidos pero no estrellas, como Peter Sarsgard,
Ben Chaplin o Benjamin Walker. Aunque los mejores, sin duda, y
además, sorpresivamente, son John Magaro y la actriz alemana Leonie
Benesch. Pero como digo, todas están sobresalientes.
Escenas (SPOILERS!!): El
interés radica en dos temas. El del propio hecho del atentado y el
de cómo lo viven desde el interior del estudio. Pero más en
particular en otros subtemas dentro de la trama. Como el dilema por
como contar los hechos que están ocurriendo. Teniendo muy en cuenta
que son periodistas pero de deportes. Y ese es otro de esos temas, la
pugna de esta sección de deportes por seguir teniendo la
exclusividad de la retransmisión del atentado ante las presiones de
los superiores, y otros canales especializados en sucesos de este
tipo. Pero también es muy interesante ver como asumen las noticias
que les llegan al estudio. Primero cuando se dan cuenta que están
presenciando un atentado, luego cuando están convencidos que han
liberado a los rehenes y seguidamente cuando confirman que no, que lo
que se ha producido es una masacre.
LO PEOR: Es
que no voy a decir nada. Sólo recalcar eso, que no se le haya
prestado la atención que merecía. Luego hablamos.
REFERENCIAS: Evidentemente
podría formar tándem con “Munich”, de Steven Spielberg, al
menos con su primera parte. Pero juega más en la liga de “Todos
los hombres del presidente”, incluso de la serie “The morning
show”.
CONCLUSIÓN: 8. Una rara avis, una muy buena película que utiliza solo el tiempo que necesita, ni un minuto más. Una de las mejores películas en lo que va de año que, oh sorpresa, no captó la tención de demasiada gente.
martes, 8 de abril de 2025
Escenas Míticas: Terrorismo - Domingo negro
Esta así es más plenamente un buen ejemplo de cine de terrorismo que la mencionada la semana pasada, “El puente de Cassandra”, que aunque tocaba inicialmente el tema, se desarrollaba más en las claves del género de catástrofes, tan de moda en los setenta. Esta también pertenece a esa época pero no va por ese camino. De hecho, lo hace más por el del género de espionaje.
Es más, tiene ciertos paralelismos con “Chacal”, que se estrenó cinco años antes, en 1974, en cuanto a mostrar en paralelo la preparación del atentado por un lado y las investigaciones de los perseguidores para evitarlo por otro lado. Pero esta nos habla más de un terrorismo ideológico, con un atentado que precisamente pretende provocar el terror más que eliminar a una persona en concreto.
De hecho, es la adaptación de la novela homónima de Thomas Harris, el cual se inspiró en el secuestro y asesinato del equipo de halterofilia israelí en los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. Es más, los antagonistas pertenecen al grupo terrorista palestino que perpetró ese atentado, Septiembre Negro, que estuvo en funcionamiento entre 1970 y 1988, cuando se disolvió.
La novela de “Domingo negro” es la primera de la carrera del escritor Thomas Harris, el creador de Hannibal Lecter. De hecho, hasta 2019, que escribiera “Cari Mora”, era su única obra en la que no aparecía Lecter, el personaje al cual dedicó cuatro entregas, todas ellas adaptadas al cine. Así que, menos último libro, todos los demás han contado con sendas adaptaciones cinematográficas.
La de esta, “Domingo negro”, me parece una película injustamente olvidada y el tratarla en este ciclo es un modo de reivindicarla. Porque aunque en su momento contara con críticas mayoritariamente positivas e incluso tenga cierta categoría de culto, es verdad que no se la recuerda demasiado. Económicamente tampoco es que fuera un exitazo aunque fue claramente rentable. Costó 8 millones de dólares y recaudó 15 en taquilla.
Personalmente, a pesar de su extenso metraje, que sobrepasa ampliamente las dos horas, me parece una película entretenidísima, con tiroteos, persecuciones, espionaje, acción y un buen ejercicio de suspense. Para que todo eso funcionara hay que destacar la labor de un artesano tan efectivo como era John Frankenheimer.
Porque no se puede decir que fuera un maestro pero si un cineasta especialmente resolutivo. Y tiene una colección de títulos que lo demuestran. Como “French connection 2”, “El mensajero del miedo”, “El hombre de Alcatraz”, “El tren”, “Siete días de mayo”. Incluso al final de su carrera tuvo una película tan destacable como “Ronin”. Aunque también un desastre como el remake de “La isla de él Dr. Moreau”, aunque no fuera culpa suya, precisamente.
El protagonista era un Robert Shaw, un par de años después de enfrentarse al “Tiburón” de Steven Spielberg, que se exhibe con varias carreras atléticas que hoy rivalizarían con las de Tom Cruise en su saga “Misión imposible”. Al que acompañan un gran Bruce Dern y Marthe Keller, en cuyo personaje se inspiró el propio Thomas Harris para la creación de su Clarice Starling en “El silencio de los corderos”.
Para el dirigible, la empresa Goodyear cedió tres zepelines. Que junto al hecho inédito de que les dejara rodar varias escenas mientras se disputaba la verdadera final de la Superbowl entre los Dallas Cowboys y los Pittsburgh Steelers, permiso concedido por la NFL, contribuyó a que la película contara con el realismo de rodar en un lugar real y no en una recreación cinematográfica.
A pesar de ser una película concebida como un entretenimiento puro y duro, tiene una lectura más profunda. Sus personajes son hijos de una situación política. Una es un miembro de Septiembre Negro, dolida por la represión hacia Palestina. Otro es un agente del Mossad, cansado de atentados terroristas. Y otro un veterano de Vietnam resentido con su país, Estados Unidos.









