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domingo, 5 de julio de 2026

Obsession

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Obsession.
Dirección: Curry Barker.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 108 min.
Género: Terror, thriller.
Interpretación: Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Richter.
Guion: Curry Barker.
Producción: James Harris, Haley Nicole Johnson, Christian Mercuri.
Música: Rock Burwell.
Fotografía: Taylor Clemons.
Distribuidora: Focus Features.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un chico que está enamorado de una compañera de trabajo, pide el deseo de ser correspondido. Pero el resultado no es como esperaba, porque el comportamiento de ella está bastante lejos de ser normal y convierte su vida en una pesadilla.

   LO MEJOR: Pues es la tercera vez que este año menciono a un título como la película de terror del año porque después de "Backrooms", pensé que el listón se habría quedado muy alto para superarlo. Pero efectivamente esta "Obsession" lo ha hecho. Lo que reconfirma el excelente año en el género de terror, como además el más rentable. Este ha recaudado trescientas veces lo invertido en ella. Además con una propuesta totalmente diferente a la anteriormente mencionada o a "La momia de Lee Cronin", por ejemplo. Aquí trabajando mucho más desde lo psicológico que desde el terror puro, que se apoya más en el suspense que en el horror. Una película que es un in crescendo constante de tensión pero que no renuncia a los jump scare (muy seleccionados) ni a los estallidos de violencia explícita, que cuando hacen acto de presencia lo hacen como si un tren de mercancías irrumpiera en la pantalla. Como en "Háblame", "Devuélvemela" o "Backrooms", un youtuber veinteañero, que además debuta en el largometraje, Curry Barker, nos regala una muy buena película de terror, con más imaginación que dinero. Que además tiene valor temático desde un argumento que podría ser el de una comedia romántica, pero que muestra una relación retorcidamente tóxica, aunque en el sentido contrario del que parece. Porque ¿Qué hay más tóxico que obligar a alguien a que te quiera? Porque ese descenso hacia la locura que es mitad posesión, mitad desdoblamiento de personalidad, te obliga a pensar que hay que tener mucho cuidado con lo que deseas.

   Interpretación: No la desconocía, ya había visto a Inde Navarrette en la serie "Superman y Lois", precisamente por eso me he llevado esta sorpresa. La joven actriz se pasa el juego hasta la última pantalla. Qué capacidad de cambiar de expresión. No lo van a hacer, porque ya sabemos lo que pasa con este género pero lo merece, Inde Navarrette estará entre las interpretaciones femeninas del año, y deberían nominarla. Vale, el personaje era un caramelo. Pero ya sabemos lo que hacen otros con estos caramelos. Y no a su nivel pero sí muy bien, está Michael Johnston.

   Escenas (SPOILERS!!): Para explicar lo que le pasa a Nikki (Navarrette) tras que Bear pide el deseo, es que no es que se enamore de Bear, es que es poseída por otra Nikki, como superpuesta, pero la Nikki verdadera sigue dentro, por eso de vez en cuando sale. Su cuerpo está siendo usado para satisfacer el deseo de él, pero esa no es la Nikki verdadera. Ella es la víctima aquí, la prisionera dentro de su propio cuerpo. Que la cosa se vaya de madre y termine suponiendo una pesadilla para el chico no es más que una cuestión de karma, es su castigo por obligarla a quererle. Tiene el que probablemente es el jump scare del año y también una de las escenas más violentas, sí, la muerte de Sarah (Megan Lawless).

   LO PEOR: Lo único que se puede decir es que sí es verdad que el argumento es bastante simple. Vale, no es muy complicada. Pero Curry Barker piensa que menos es más y le funciona.

   REFERENCIAS: Si cogemos "Big" y "Al diablo con el diablo" y lo pasamos por el filtro del cuento de "La pata del mono", con un poco de "Together, juntos hasta la muerte", puede salir algo como esto.

   CONCLUSIÓN: 8. Cuidado con lo que deseas si lo que quieres es obligar a alguien a que te quiera, porque te sale una brutal Inde Navarrette para convertir la historia en la, esta vez creo que si (o no), película de terror del año.




viernes, 3 de abril de 2026

Algo terrible está a punto de suceder

 

   FICHA TÉCNICA


Título: Algo terrible está a punto de suceder.
Dirección: Haley Z. Boston (Creadora), Weronika Tofilska.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 60 min (8 episodios).
Género: Terror, drama.
Interpretación: Camila Morrone, Adam DiMarco, Jennifer Jason Leigh, Ted Levine, Jeff Wilbusch, Gus Birney, Karla Crome y Sawyer Fraser.
Guion: Haley Z. Boston.
Producción: Matt y Ross Duffer.
Distribuidora: Netflix.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una pareja viaja hasta la casa de los padres de él, donde piensan casarse en una ceremonia íntima. Pero nada más llegar, ella empieza a notar que algo no va bien. Y comienzan a pasar una serie de situaciones extrañas.

   LO MEJOR: No hay tantas propuestas de terror en el campo de la televisión como en el del cine, sorprende ver una de esta calidad en el formato de serie. Por eso, quizá, me ha estado dando la sensación de estar viendo una película por partes, dado que vista de seguido está perfectamente cohesionada entre los finales de los episodios y los principios de los siguientes. Si a eso le sumamos una puesta en escena puramente cinematográfica, especialmente en cuanto a su ambientación, su atmósfera, uso de la música y función de los efectos sonoros, nos da más todavía la sensación de haber visto una película pero de unas siete horas. Hay algunos que se han quejado de que la fotografía es demasiado oscura. Me recuerda que fue la misma queja del episodio de Juego de Tronos, “La larga noche”. Recomendaría ver las series de la misma manera que deberían verse todas las películas en casa, es decir, igual que en una sala de cine, completamente a oscuras. Pero es que además tiene un guion novedosamente original. Previamente se podría esperar lo que ya avisa el título de la serie, pero en base a una especie de “La semilla del diablo”, ritual o familia loca. Y es por esos caminos por los que nos lleva, solo para que nos pillen más de improviso los giros, que son varios y muy buenos. Volantazos para llevarnos al verdadero tema de la historia, el miedo al compromiso y a que tu pareja no sea realmente la acertada. Hará dudar a muchos. Un título que se repite constantemente por lo que no se puede considerar spoiler que finalmente cumpla su palabra.

   Interpretación: Al parecer ya ha tenido algunos reconocimientos pero honestamente, aparte de verla brevemente en el remake de “El justiciero” y ser novia de Leonardo DiCaprio, no sabía nada de ella. Por eso me he llevado una gran sorpresa con la energía interpretativa de una Camilla Morrone que no solo es la protagonista total sino que además es el motor de la serie. Tras ella podemos destacar a Karla Crome y Gus Birney . Y la participación de los veteranos Ted Levine y Jennifer Jason Leigh.

   Escenas (SPOILERS!!): La estructura cinematográfica se pone en liza desde el primer episodio, que todo entero ejerce de prólogo, de hecho, termina con el título de la serie. También podemos apreciarlo en el episodio 7, rodado en plano secuencia, aunque trucado, son varios encadenados por fundidos, pero nuevamente un recurso técnico más de cine. Pero vayamos a la gran pregunta que se hace todo el mundo al final del octavo y último capítulo. ¿Por qué resucita Rachel (Morrone) y por qué es elegida por la maldición como nueva Testigo? Tras la “boda roja” que ha masacrado a la mitad de la familia Cunningham, Rachel es obligada a terminar la ceremonia, por tanto, muere desangrada (con un plano precioso en la nieve rodeada de su sangre). Pero resucita al morir el Testigo. La maldición posiblemente la elige porque Rachel ha sido honesta. No ha completado la trampa del ritual, ha ido al altar convencida de que Nicky es su alma gemela. Lo ha intentado. Que todo haya resultado un desastre no es culpa suya. Además, es una superviviente al igual que el zorro que aparece al final, que pierde su pata pero sigue adelante. Por eso la maldición la elige, pues no deja de ser un castigo para falsos enamorados, un castigo moral. Y ella la tiene. Es idónea para renovar el cargo de Testigo. Perfectamente podría tener una secuela en forma de segunda temporada donde la viéramos ejercer de ello.

   LO PEOR: No es que se haga larga en absoluto, todo lo contrario, se ve en un suspiro. Pero es inevitable pensar que es una película alargada. De hecho, no me extrañaría que originalmente se hubiera pensado como tal. No es algo negativo en sí.

   REFERENCIAS: A medio camino del thriller psicológico y el terror sobrenatural, aunque con trazas de comedia negra, juega en la misma liga de “La semilla del diablo”, “Hereditary” o “It follows”.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Cuantas bodas se llegarían a celebrar si "algo terrible estuviera a punto de suceder" en caso de no tomar la decisión correcta en cada momento. A eso juega esta miniserie, que es un viaje tan adictivo como terrorífico.




miércoles, 1 de abril de 2026

Escenas Míticas: Sectas - La invitación

 


   De todas las que forman parte de este ciclo, quizá sea la que mejor encaje en el perfil de película de sectas, aunque esa condición no se revela hasta ya entrada la película. Al igual que encaja perfectamente en la denominación de título de culto en el que prácticamente se convirtió desde el principio y en cuya consideración ha ido reforzándose más con el paso del tiempo, a pesar de ser relativamente reciente pues solo han pasado diez años de su estreno.




   Que ya fue muy limitado, llegando a muy poquitas salas, recaudando tan solo 350.000 dólares, sin cubrir siquiera la ya muy escasa cifra de su presupuesto, pues era claramente cine independiente, de un millón de dólares. Sin embargo, las críticas fueron muy buenas, incluso ganando el premio a mejor película en el Festival de Sitges. 



   Pero también del público, lo cual se refleja en las buenas notas medias con las que figura en las distintas webs de cine. Es de esas películas que no triunfan comercialmente pero que han ido ganando reconocimiento por parte de los espectadores y que ha tenido influencia en películas posteriores tan conocidas como “Déjame salir” o “Midsommar”, y otras más recientes como “Fresh”, “Muerte, muerte, muerte” o “El menú”.



   Al no haber detrás ningún gran estudio presionando, tanto su directora, Karyn Kusama, como los guionistas, Phil Hay y Matt Manfredi, gozaron de toda la libertad creativa que necesitaban, logrando un thriller de suspense construido sobre prácticamente un único escenario (la casa) y basándose casi exclusivamente en los diálogos. Aún así, la tensión de la historia es constantemente creciente, alcanzando cotas finales de terror.



   Directora Kusama, que venía de realizar dos películas que no tenían nada que ver entre sí (ni con la que hoy comentamos), que aunque no estén muy valoradas por la crítica, tienen sus seguidores, que son “Aeon Flux” y “Jennifer’s body”. El resto de su carrera, a excepción de “Destroyer”, con Nicole Kidman, se ha desarrollado en el terreno de la televisión, dirigiendo episodios para series como “El hombre del castillo”, “Yellowjackets” o “El visitante”.



   En el reparto no hay estrellas pero sí caras conocidas aunque habitualmente más en papeles secundarios o de la televisión, como Logan Marshall-Green (“Prometheus”), Michiel Huisman (“Juego de tronos”), Tammy Blanchard (“Moneyball”) o John Carroll Lynch (“Zodiac”).



   El “grupo” (secta) de la película pretende practicar el culto a la liberación del dolor causado por los traumas pasados, y la reunión con los seres perdidos, como no, a través de la muerte, lo que parece inspirado en la secta Puerta del Cielo, cuyos miembros creían que los cuerpos físicos solo eran contenedores y que se podían dejar para dar paso a una existencia superior.



   Que sonaba muy bonito. Pero no tanto si continuamos su credo diciendo que pensaban que sus almas serían recogidas por una nave espacial escondida tras un cometa, y que terminó con el suicidio colectivo de 39 personas. Lo cual nos recuerda al destino de otras sectas, como la de los Davidianos (cuyo líder era David Koresh), la de People’s Temple (Jim Jones), la japonesa Aum Shinrikyo (Shoko Asahara) o la familia Manson.



   “La invitación” es de esas películas que contiene lo que en el argot cinematográfico se conoce como un plot twist, es decir, un gran giro que recontextualiza todo lo visto anteriormente y que además termina en un gran final sorpresa que deja al espectador impactado. Aunque la narración va dejando pistas a lo largo de todo su desarrollo.



   Que comienzan en el propio cartel de la película poniendo en primer plano un elemento clave de la historia, una copa de vino. Líquido servido durante toda la película desde botellas, menos el del final, desde un decantador. Para no destapar demasiado la trama, se eliminaron escenas como la de la mujer que abandona la reunión, que era asesinada. En el montaje final dejan el destino de forma más ambigua.



domingo, 29 de marzo de 2026

La asistenta

 

   FICHA TÉCNICA

Título: La asistenta.
Dirección: Paul Feig.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 131 min.
Género: Thriller, suspense.
Interpretación: Sydney Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar, Michele Morrone, Megan Ferguson, Ellen Tamaki, Indiana Elle, Brian D. Cohen, Amanda Joy Erickson, Maury Ginsberg, Don DiPetta.
Guion: Rebecca Sonnenshine. Novela: Freida McFadden.
Producción: Todd Lieberman.
Música: Theodore Shapiro.
Fotografía: John Schwartzman.
Distribuidora: Lionsgate.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una chica joven que pretende dejar su pasado atrás, comienza a trabajar como asistenta en la casa de una familia de buena posición. Pero lo que parecía un buen trabajo se comienza a convertir en una pesadilla.

   LO MEJOR: Soy una tramposa y estoy orgullosa de ello. Es lo que diría la película si pudiera hablar, aunque es verdad que lo hace a través de sus imágenes. Porque ya no es que no oculte su descarado entramado de trucos para engañar al espectador, es que hace de ellos su bandera. Por tanto, es inevitable, y también juega eso, que recuerde a ciertos thrillers que tuvieron éxito en los noventa, donde todo valía con tal de entretener al público y lanzarle una lluvia de sorpresas, sin importar cuán inverosímil sea el giro en el argumento. Es por eso que, igual que aquellas, te quede una sensación de placer culpable porque, buena no es pero es tremendamente disfrutona. Por tanto, entiendo que haya tenido bastante éxito en taquilla, al igual que la novela que adapta, un bestseller en toda regla. Para ello, han elegido a un director, Paul Feig, que ya había aplicado una fórmula muy similar en la recomendable “Un pequeño favor”, también apoyado en el protagonismo y enfrentamiento de dos mujeres en una trama de intriga. Y donde también, como aquí, es muy importante el montaje en cuanto a cómo se dosifica la información al espectador. Aunque hay que decir que cuando mejor funciona es cuando se desmelena, cuando pierde la corrección formal para dejarse llevar por el caos narrativo. De hecho, contra menos en serio te la tomas, más divertida resulta.

   Interpretación: No tiene ningún complejo de apostar por el tremendo atractivo de su trío protagonista, tanto el de Sydney Sweeney, el de Amanda Seyfried como el de Brandon Sklenar. Sweeney está alternando proyectos donde desplegar su talento, que lo tiene con otros más comerciales. Es perfectamente consciente de su potencial como sex symbol y tampoco renuncia a él. Aunque hay que decir que cuando mejor está es cuando cohabita en pantalla con Seyfried. Porque es esta última la verdadera estrella de la fiesta.

   Escenas (SPOILERS!!): Es tramposa porque no oculta sus giros mediante el ingenio del guion sino mostrándonos ciertas escenas de manera que parecen lo contrario de lo que son. El ejemplo más claro es el grito de Nina (Seyfried) cuando se va de la casa, que nos hacen creer inicialmente que es de rabia y después vemos que es de alegría. Aunque el giro de que Andrew (Sklenau) sea en realidad un maltratador si se veía venir, era demasiado perfecto. No tanto el de que Millie (Sweeney) sea bastante violenta y de armas tomar, hasta el punto que al final se convierte, en lo que plantea para una secuela, en una especie de justiciera de maridos maltratadores. Aunque también hay casualidades demasiado casuales, como que al final acuda una agente de policía cuya hermana había sido una víctima anterior de Andrew. Y claro, haga la vista gorda diciendo que su asesinato es verdaderamente un accidente. Eso no se lo cree nadie.

   LO PEOR: Vale hacer trampas pero es que a veces parece que se las hace al solitario. Aunque su mayor debe es que se le va un poco la mano con el metraje, y está bastante claro de dónde se le podría haber recortado, que es la primera parte, que se hace demasiado larga. Hasta que llega el click que lo cambia todo.

   REFERENCIAS: Recuerda al tono de ciertos thrillers de los noventa como “Durmiendo con su enemigo”, “La mano que mece la cuna” o “ La huérfana”. Está aprobada ya la secuela y si funciona, será más, pues la saga de novelas de “La asistenta”, de Freida McFadden, es un trilogía.

   CONCLUSIÓN: 6’5. Es tramposa pero en favor de una diversión tan disfrutona que hace que se le perdone todo, porque toma la esencia de un tipo de thriller que triunfaba hace un par de décadas y que se echa de menos actualmente.




domingo, 8 de febrero de 2026

Good boy

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Good Boy.
Dirección: Ben Leonberg.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 73 min.
Género: Terror, intriga.
Interpretación: Larry Fessenden, Arielle Friedman, Shane Jensen, Anya Krawcheck.
Guion: Alex Cannon, Ben Leonberg.
Producción: Kari Fischer, Ben Leonberg.
Música: Sam Boase-Miller.
Fotografía: Ben Leonberg.
Distribuidora: Independent Film Company.

   CRÍTICA
  

   SINOPSIS: Un perro se muda con su dueño, que sufre una enfermedad muy grave, a una casa vieja en el campo. Allí percibe una serie de fuerzas y presencias extrañas que no entiende.

   LO MEJOR: Parece que los directores siguen buscando modos novedosos de contar las historias cambiando los puntos de vista. Por ejemplo, mostrándola desde un encuadre único en el tiempo, como en “Here”, o ya en el campo del terror, desde el punto de vista de un asesino slasher o el de un fantasma. Claro que aquí hay que diferenciar que no se hace mediante una visión subjetiva del perro, es decir, la cámara no ejerce de ojos de él. Sino que es plenamente el protagonista y está en todas las escenas de la película. Ni tampoco desde el género del terror plenamente. Si tiene algún susto y su puesta en escena es claramente la de una película de terror, pero no es de las que pasas miedo. Se pasa más angustia respecto a lo que le puede pasar al perro. Los que tenemos animales ya conocemos la sensación de que tu mascota se ponga a mirar al techo o a una esquina o esté como inquieto sin motivo. Puede ser un insecto, percibir un ruido en la calle o de un vecino, inaudible para ti. No es un secreto que los animales tienen una capacidad sensorial enorme. Está demostrado que se adelantan a desastres naturales e incluso detectan enfermedades de sus dueños (como también apuntan en la película). Es decir, no es una fantasía. Pues esto aquí lo aprovechan pero decirnos que igual lo que está escuchando o viendo es algo sobrenatural, algo que les “encantará” a muchos. Ahora cuando veas a tu perro o gato comportarse de esta manera pues igual piensas que está viendo un fantasma. Aún sosteniendo que no la considero una película de fantasmas porque la presencia que vemos es otra cosa. En otra que aciertan es en no alargar esto más de la cuenta y le dan un metraje bastante ajustado, apenas hora y cuarto.

   Interpretación: Lo dije antes de verla, nominar a un perro por su interpretación me parece excesivo. Si me parece crear una categoría especial para animales. Sin embargo, después de verla, aunque sigo pensando lo mismo, si me parece que el perro hace un trabajo increíble. No sé cómo le han amaestrado pero si es verdad que parece que supiera el papel que está teniendo. Es muy llamativo. Por lo demás, tan solo hay cuatro actores humanos y solo uno está durante toda la película.

   Escenas (SPOILERS!!): Vamos a contestar a las preguntas más evidentes que la película puede plantear. ¿Qué es la presencia? No es un fantasma, es la figura que representa la muerte y que solo el perro puede percibir. Aparece en la primera vez que el dueño se pone enfermo. Por tanto, eso contesta la siguiente pregunta, ¿la casas está encantada? La figura no pertenece a ella, aparece en la anterior, lo hace cuando el hombre empieza a acercarse a la muerte. No ataca ni hace nada, sólo está ahí esperando. Podría ser que la casa ejerza de amplificador pero también que cuando le pasó lo mismo al padre, también se encontrara muy enfermo, y el aislamiento provocara el empeoramiento. Por tanto, la historia nos habla de un hombre con una enfermedad terminal y que su perro percibe el acercamiento a su muerte. ¿Por que este perro se salva y el anterior no? Por dos razones, porque a este le encuentran y le dan la posibilidad de salir o que también esté considera que aquí ya no tiene más que hacer. Es decir, deja que el dueño se vaya.

   LO PEOR: En un principio puede resultar algo pesada pues, al fin y al cabo, vamos acompañando constantemente al perro. Por tanto, no hay mucho diálogo, y cuando lo hay, este es más bien irrelevante.

   REFERENCIAS: Otras películas con puntos de vista originales que antes mencionaba, “De naturaleza violenta” (desde un asesino slasher) y “Presence” (desde el de un fantasma), de este mismo año.

   CONCLUSIÓN: 6’5. Original punto de vista que funciona gracias al enorme trabajo realizado con Indy, así es como se llama el perro protagonista, que intranquilizará a aquellos que compartan su vida con animales y vean ciertos comportamientos similares.





domingo, 26 de octubre de 2025

Una casa llena de dinamita

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Una casa llena de dinamita.
Dirección: Kathryn Bigelow.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 112 min.
Género: Thriller, intriga.
Interpretación: Idris Elba, Rebecca Ferguson, Gabriel Basso, Jared Harris, Tracy Letts, Anthony Ramos, Moses Ingram, Jonah Hauer-King, Malachi Beasley, Brian Tee, Brittany O'Grady, Gbenga Akinnagbe, Willa Fitzgerald, Renée Elise Goldsberry, Kyle Allen, Kaitlyn Dever, Greta Lee, Jason Clarke.
Guion: Noah Oppenheim.
Producción: Greg Shapiro, Kathryn Bigelow, Noé Oppenheim.
Música: Volker Bertelmann.
Fotografía: Barry Ackroyd.
Distribuidora: Netflix.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Se detecta que un misil va en dirección a los Estados Unidos. A partir de ese momento el objetivo es interceptarlo, pero también descubrir de donde procede el ataque y como actuar en consecuencia. Y todo a contrarreloj.

   LO MEJOR: De un tiempo a esta parte, desde “En tierra hostil”, cada vez que Kathryn Bigelow hace una película, se convierte en una de las mejores del año, condición que ha vuelto a confirmarse con esta. Aunque nos haga esperar mucho de una a otra, pues esta vez ha tardado la friolera de ocho años en regalarnos otro peliculón como este. Bigelow exhibe su vibrante nervio narrativo, a la altura de los Nolan, Villeneuve o Fincher, con los que la directora se codea sin ningún problema. Haciendo uso de su ya característica cámara en mano, aunque no hay escenas de acción propiamente dichas, pues se basa en personajes teniendo conversaciones, pero de una intensidad brutal, valiéndose de un montaje magistral, al más puro estilo del mejor Oliver Stone, que le permite tener un ritmo de narración que no decae, para contarnos una historia de no más de media hora real pero desde tres puntos de vista distintos, aunque entrecruzados, que funciona como un reloj gracias a un guion muy sólido. Un relato antibelecista pero no desde el género bélico sino desde el thriller político, que nos plantea lo que podría suponer un ataque nuclear para uno de los países más potentes del planeta y lo que supondría su respuesta para el mundo, algo que, tal y como está actualmente podría perfectamente pasar. Eso es lo más terrorífico, todo el tiempo tienes la sensación de que esto podría pasar mañana, es más, podría pasar hoy. Y nos recuerda que nuestro futuro, el de la humanidad entera, está en manos de unos pocos dirigentes políticos. Si no pasa nada raro, debería estar presente en los próximos Oscars, aunque ya ignoraron la anterior gran película de Kathryn Bigelow, “Detroit”.

   Interpretación: Tiene un reparto tremendamente coral, sin un protagonista claro, con el tiempo muy repartido. Quizá podría destacarse algo más a Rebecca Ferguson e Idris Elba pero junto a un amplio abanico de “secundarios” como Jason Clarke, Greta Lee, Jared Harris, Tracy Letts, Gabriel Basso, Anthony Ramos . . . Cuyos personajes Bigelow es capaz de definir con muy poco tiempo en pantalla, otro de los aciertos de la cineasta.

   Escenas (SPOILERS!!): De los tres segmentos de la película, correspondientes a esos tres puntos de vista, es el primero el más potente pues tiene un suspense asfixiante desde el principio. Quizá es el único pero de la película, que ese suspense decrece sensiblemente pues ya sabes cómo van a terminar los siguientes segmentos. Por eso son más impactantes los momentos de descubrimiento del misil en dirección a los Estados Unidos, el fallido intento de intercepción y el inminente impacto en suelo americano. Porque de las tres preguntas que quedan abiertas al final esa es la más clara de responder. El misil va a impactar y lo va a hacer en Chicago. La otra es saber quién es el agresor. Parece descartar a Rusia y China, dejando más en el aire Corea del Norte, pero sin llegar a confirmarlo. La última es saber que va a decidir el presidente norteamericano. Si decide tomar represalia se podría producir una guerra nuclear que pondría a todo el planeta en riesgo. Pero si decide esperar se expone a volver a ser atacado fatalmente para el país. Por lo que Bigelow nos muestra del personaje de Idris Elba, podemos pensar que va a intentar no provocar una catástrofe nuclear a nivel mundial. Pero quién sabe.

   LO PEOR: Hay que tener muy claro que esto no es un típico blockbuster americano lleno de héroes que pretenden salvar el mundo. No, es una historia muy realista, cuyo final dejará frío a la mayoría pues queda totalmente abierto a la interpretación de cada uno, sin cerrar las dos grandes incógnitas que se plantean en la trama, porque la película verdaderamente no habla de eso.

   REFERENCIAS: El estilo de dirección está en la línea de películas anteriores de Bigelow como “En tierra hostil” o “La noche más oscura”. Temáticamente plantea dilemas como los mostrados en títulos como “Marea roja” o “Trece días”.

   CONCLUSIÓN: 8. Kathryn Bigelow vuelve a colocar una película suya entre lo mejor del año con otro thriller asfixiante, hablándonos del riesgo nuclear en el que está sumido nuestro mundo y que depende de unas pocas personas.



viernes, 4 de julio de 2025

Destino final, lazos de sangre

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Destino final, lazos de sangre.
Dirección: Zach Lipovsky, Adam B. Stein.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 110 min.
Género: Terror.
Interpretación: Teo Briones, Brec Bassinger, Kaitlyn Santa Juana, Richard Harmon, Anna Lore, Owen Patrick Joyner, Max Lloyd-Jones, Rya Kihlstedt, Tinpo Lee, Tony Todd, Gabrielle Rose, April Telek, Mark Brandon, Brenna Llewellyn.
Guion: Guy Busick, Lori Evans Taylor. Historia: Jon Watts, Guy Busick, Lori Evans Taylor.
Producción: Craig Perry, Sheila Hanahan Taylor, Jon Watts, Dianne McGunigle, Toby Emmerich.
Música: Tim Wynn.
Fotografía: Christian Sebaldt.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una joven estudiante tiene una pesadilla que se repite, en la que ocurre un accidente con múltiples víctimas. Presiente que su abuela podría tener respuestas a las dudas que tiene acerca de su familia en relación a ello.

   LO MEJOR: Tengo que reconocer que siempre he tenido debilidad por esta saga, poniéndola solo por debajo de la de “Scream”, en esa hornada de cine de terror noventero, y más en particular, de slasher. Porque eso es lo que siempre me ha parecido esta franquicia, un slasher sobrenatural en el que el asesino no va enmascarado sino que es invisible. Y que puede sobrevenirse en cualquier momento y lugar, que era su mejor baza. Quince años ha tenido que pasar desde la última entrega y veinticinco desde el inicio de la saga para que podamos ver una nueva secuela. Sinceramente ha merecido la pena la espera porque como en cualquier slasher, los mejores momentos coinciden con la muerte de personajes, más si cabe en “Destino final”, qué básicamente va de cómo va muriendo el personal. En ese sentido, creo que esta es la secuela más divertida desde la segunda película. Las muertes son muy burras, tirando bastante de imaginación. Y de sorpresa, porque si bien tenemos bastante claro que prácticamente todos los que tenemos en pantalla van a morir, no sabemos ni cómo ni, sobre todo, cuando, porque una cosa que hace muy bien el guion, en el que ha participado Jon Watts (saga “Spiderman” con Tom Holland) es jugar constantemente con el orden de las víctimas, proporcionando buenos sobresaltos. De todos modos, mientras va diseminando guiños a ciertas escenas icónicas de anteriores entregas, intentando dar más enjundia a la historia, enlaza con las masacres precedentes, aunque más que dando una explicación, señalando el origen de todo en un prólogo que podría servir de miniprecuela.

   Interpretación: Nunca han sido las interpretaciones un aspecto muy destacado de esta saga pero conviene recordar que de sus películas han salido nombres como Devon Sawa, Ali Larter o Mary Elizabeth Winstead. Aquí no veo a nadie que pueda seguir ese camino. Pero puedo equivocarme. Lo más reseñable es el cameo del protagonista de “Candyman”, Tony Todd, que supone su última interpretación antes de fallecer.

   Escenas (SPOILERS!!): Todas las películas tienen su secuencia estrella en la masacre de la cual unos cuantos personajes se salvan para ser perseguidos posteriormente por la muerte. Ahí hay que decir que la de la torre-restaurante de esta es la mejor desde la del camión de troncos de la dos. Es mejor que la de la montaña rusa de la tres, el circuito de carreras de la cuatro y el puente de la cinco. Hasta diría que supera a la del avión de la primera. Pero es que luego además tiene muertes tan buenas como la de la barbacoa, la resonancia o la del descarrilamiento del tren. Madre mía con la monedita. En cuanto a la explicación del orden de las muertes, digamos que crea sus propias reglas porque nunca ha sido por orden de nacimiento sino por orden de muerte, y cuando alguien se salvaba pasaba al siguiente, no se paraba la maldición. En fin, da igual.

   LO PEOR: Entiendo que el uso del CGI da unas posibilidades tremendas, y que muchas escenas de la película serían casi imposibles con efectos prácticos, pero se abusa de esto, y la sangre y el gore, aunque divertido, resulta muy artificial.

   REFERENCIAS: Es una especie de recuela, como decían en “Scream 5” y como era precisamente esa película, que podría ser un relanzamiento de la saga, que estaría en el Top 3 de mejores entregas de esta.

   CONCLUSIÓN: 7. La secuela más divertida desde los inicios de una saga que nunca se ha tomado demasiado en serio a si misma y que no tiene complejo en mostrar como su mejor baza la manera en que mata a sus personajes, y aquí eso funciona de maravilla.




martes, 20 de mayo de 2025

Escenas Míticas: Acción al aire - Plan de vuelo: desaparecida




   Uno de los argumentos típicos de las películas cuyas historias se desarrollan en el interior de un avión es el del secuestro. Pero habitualmente se trata de secuestrar el avión propiamente con toda su tripulación y pasaje incluidos. De ahí radica la diferencia de esta película, donde se plantea el secuestro de uno sólo de los pasajeros. Y eso sí representa un punto de originalidad frente a otros títulos similares.




   El de esta ya nos aclara que hay una persona desaparecida, algo que se añadió en el título en España pues el original simplemente dice “Flightplan”, es decir, “Plan de vuelo”. Por tanto, el hecho de que sea un secuestro o no está, nunca mejor dicho, en el aire. Porque incluso se cuestiona la existencia de dicha persona, poniendo constantemente en duda la cordura de la protagonista.



   Una trama que nos recuerda inevitablemente al maestro del suspense, Alfred Hitchcock. Y como no iba a hacerlo, si tiene tantas similitudes con una de las películas del comienzo de la carrera del cineasta, “La dama desaparece”, de 1938, que incluso hubo quien consideraba esta como un remake encubierto de aquella. Cosa que negaron los creadores de la historia.



   Que defendían que la verdadera inspiración de la película, era reflejar algo que le había pasado a uno de ellos y que se dio cuenta que era uno de los miedos, que puede llegar a convertirse en una verdadera psicosis, que es para los padres el temor de perder a sus hijos en un lugar público.



   Ahí es donde entra en juego la idea de que el lugar sea el interior de un avión de pasajeros, del que evidentemente nadie puede salir. Es por eso que se plantea que la hija desaparecida ni siquiera haya llegado a subir al medio de transporte. Por tanto, el avión aquí ejerce como escenario claustrofóbico para una historia de suspense, como decía, muy hitchcokiana.



   No extraña por ello la elección del modelo de avión, en este caso, el Airbus A380, el más grande del mundo, con dos plantas a lo largo de todo su fuselaje, superior al famoso Boeing 742, conocido como Jumbo, que lo había sido anteriormente durante casi cuarenta años. Aunque no se rodó en uno real. Los exteriores corresponden a una maqueta a escala, que era una décima parte de su tamaño real, cuyas imágenes fueron tuneadas digitalmente.



   Aunque se dice en algunos medios que los interiores si se rodaron en un Airbus real, lo cierto es que se construyó un decorado de 36 metros de largo que ejerció como escenario durante casi todo el metraje de la película. Por cierto, se hace referencia en ella, que existían protocolos de actuación en el interior posteriores al 11-S.



   El protagonista iba a ser Sean Bean. De hecho, su nombre era Kyle Pratt. Pero se cambió de idea, cambiando a su vez el sexo del personaje principal, tras ver como Jodie Foster interpretaba a una madre también con un estado anímico y psicológico cuestionable y que defendía a ultranza a su hija en “La habitación del pánico”. De hecho, son personajes con muchas similitudes. La propia Foster pidió que no se cambiara el nombre protagonista.



   Sean Bean tomó un personaje secundario y a ambos les acompañó Peter Sarsgard. Estos dos, Bean y Sarsgard confesaron que tenían pánico a volar, y que solo lo hacían cuando era estrictamente necesario. Ese trastorno se conoce como aviofobia. El reparto se completaba con Erika Christensen y la ya veterana Greta Scacchi. Y fue el primer papel de Matt Bommer en una película. Pero vamos, que hay que estar muy atento para no perdérselo.



   Tras la cámara, el alemán (igual que la nacionalidad de la película), Robert Schwentke, director con una carrera no muy extensa, con títulos como “Más allá del tiempo”, “Red” y dos secuelas de la saga “Divergente”. La película tuvo mayoritariamente críticas positivas y fue un buen negocio. Costó 55 millones de dólares y recaudó 223 en taquilla.



domingo, 20 de abril de 2025

Septiembre 5

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Septiembre 5.
Dirección: Tim Fehlbaum.
País: Alemania.
Año: 2024.
Duración: 95 min.
Género: Thriller, drama, intriga.
Interpretación: Peter Sarsgaard, John Magaro, Ben Chaplin, Leonie Benesch, Zinedine Soualem, Georgina Rich, Corey Johnson, Marcus Rutherford, Daniel Adeosun, Benjamin Walker, Ferdinand Dörfler.
Guion: Moritz Binder, Tim Fehlbaum, Alex David.
Producción: Philipp Trauer, Thomas Wöbke.
Música: Lorenz Dangel.
Fotografía: Markus Förderer.
Distribuidora: Paramount Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Mientras cubrían la sección de deportes durante los Juegos Olímpicos de 1972, un equipo de periodistas de la ABC se dan cuenta que se está produciendo un secuestro de atletas israelíes, y tienen que retransmitirlo.

   LO MEJOR: Sí, amigos, se puede hacer una muy buena película en tan solo noventa minutos, sin contar con un gran despliegue de producción y prácticamente contando con un par de escenarios de interior. Pero como no, pasó sin pena ni gloria por las salas de cine. Luego se nos llena la boca diciendo que todo son secuelas y remakes, pero cuando hay ejemplos como este no los apoya ni Cristo, y suma y sigue. Porque efectivamente, esta es una de las mejores películas en lo que va de año. ¿Y como lo hace? Pues con lo más viejo que hay en el cine, el guion y las interpretaciones. Se trata de la que fue la primera retransmisión en directo de un atentado terrorista. Es, por tanto, una película de periodistas, que muestra precisamente cómo funciona la retransmisión desde dentro. Porque esa es su principal particularidad. Está tratada casi de forma íntegra desde el interior de un estudio de televisión, lo que da paso a aprovechar para crear cierto efecto claustrofóbico, que hace que la tensión sea constante, de la intensidad que se mantiene en todo momento. Y esa es uno de sus grandes méritos, mantener el suspense a pesar de conocer el resultado de antemano pues está basada en un hecho real conocido por todos. Pero no se equivoque nadie, no por desarrollarse en tan pocos escenarios, y encima en interiores, es una película estática, la cámara está moviéndose siempre y el montaje es vibrante, lo que contribuye a que tenga un excelente ritmo. Además, de paso, expone la situación social de Alemania de cara al mundo y lo que significaban los Juegos Olímpicos de 1972 para ese país.

   Interpretación: El reparto está perfecto. Todos, además con un protagonismo bastante coral, con nombres conocidos pero no estrellas, como Peter Sarsgard, Ben Chaplin o Benjamin Walker. Aunque los mejores, sin duda, y además, sorpresivamente, son John Magaro y la actriz alemana Leonie Benesch. Pero como digo, todas están sobresalientes.

   Escenas (SPOILERS!!): El interés radica en dos temas. El del propio hecho del atentado y el de cómo lo viven desde el interior del estudio. Pero más en particular en otros subtemas dentro de la trama. Como el dilema por como contar los hechos que están ocurriendo. Teniendo muy en cuenta que son periodistas pero de deportes. Y ese es otro de esos temas, la pugna de esta sección de deportes por seguir teniendo la exclusividad de la retransmisión del atentado ante las presiones de los superiores, y otros canales especializados en sucesos de este tipo. Pero también es muy interesante ver como asumen las noticias que les llegan al estudio. Primero cuando se dan cuenta que están presenciando un atentado, luego cuando están convencidos que han liberado a los rehenes y seguidamente cuando confirman que no, que lo que se ha producido es una masacre.

   LO PEOR: Es que no voy a decir nada. Sólo recalcar eso, que no se le haya prestado la atención que merecía. Luego hablamos.

   REFERENCIAS: Evidentemente podría formar tándem con “Munich”, de Steven Spielberg, al menos con su primera parte. Pero juega más en la liga de “Todos los hombres del presidente”, incluso de la serie “The morning show”.

   CONCLUSIÓN: 8. Una rara avis, una muy buena película que utiliza solo el tiempo que necesita, ni un minuto más. Una de las mejores películas en lo que va de año que, oh sorpresa, no captó la tención de demasiada gente.




martes, 8 de abril de 2025

Escenas Míticas: Terrorismo - Domingo negro

 

   Esta así es más plenamente un buen ejemplo de cine de terrorismo que la mencionada la semana pasada, “El puente de Cassandra”, que aunque tocaba inicialmente el tema, se desarrollaba más en las claves del género de catástrofes, tan de moda en los setenta. Esta también pertenece a esa época pero no va por ese camino. De hecho, lo hace más por el del género de espionaje.


   Es más, tiene ciertos paralelismos con “Chacal”, que se estrenó cinco años antes, en 1974, en cuanto a mostrar en paralelo la preparación del atentado por un lado y las investigaciones de los perseguidores para evitarlo por otro lado. Pero esta nos habla más de un terrorismo ideológico, con un atentado que precisamente pretende provocar el terror más que eliminar a una persona en concreto.


   De hecho, es la adaptación de la novela homónima de Thomas Harris, el cual se inspiró en el secuestro y asesinato del equipo de halterofilia israelí en los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. Es más, los antagonistas pertenecen al grupo terrorista palestino que perpetró ese atentado, Septiembre Negro, que estuvo en funcionamiento entre 1970 y 1988, cuando se disolvió.


   La novela de “Domingo negro” es la primera de la carrera del escritor Thomas Harris, el creador de Hannibal Lecter. De hecho, hasta 2019, que escribiera “Cari Mora”, era su única obra en la que no aparecía Lecter, el personaje al cual dedicó cuatro entregas, todas ellas adaptadas al cine. Así que, menos último libro, todos los demás han contado con sendas adaptaciones cinematográficas.


   La de esta, “Domingo negro”, me parece una película injustamente olvidada y el tratarla en este ciclo es un modo de reivindicarla. Porque aunque en su momento contara con críticas mayoritariamente positivas e incluso tenga cierta categoría de culto, es verdad que no se la recuerda demasiado. Económicamente tampoco es que fuera un exitazo aunque fue claramente rentable. Costó 8 millones de dólares y recaudó 15 en taquilla.


   Personalmente, a pesar de su extenso metraje, que sobrepasa ampliamente las dos horas, me parece una película entretenidísima, con tiroteos, persecuciones, espionaje, acción y un buen ejercicio de suspense. Para que todo eso funcionara hay que destacar la labor de un artesano tan efectivo como era John Frankenheimer.


   Porque no se puede decir que fuera un maestro pero si un cineasta especialmente resolutivo. Y tiene una colección de títulos que lo demuestran. Como “French connection 2”, “El mensajero del miedo”, “El hombre de Alcatraz”, “El tren”, “Siete días de mayo”. Incluso al final de su carrera tuvo una película tan destacable como “Ronin”. Aunque también un desastre como el remake de “La isla de él Dr. Moreau”, aunque no fuera culpa suya, precisamente.


   El protagonista era un Robert Shaw, un par de años después de enfrentarse al “Tiburón” de Steven Spielberg, que se exhibe con varias carreras atléticas que hoy rivalizarían con las de Tom Cruise en su saga “Misión imposible”. Al que acompañan un gran Bruce Dern y Marthe Keller, en cuyo personaje se inspiró el propio Thomas Harris para la creación de su Clarice Starling en “El silencio de los corderos”.


   Para el dirigible, la empresa Goodyear cedió tres zepelines. Que junto al hecho inédito de que les dejara rodar varias escenas mientras se disputaba la verdadera final de la Superbowl entre los Dallas Cowboys y los Pittsburgh Steelers, permiso concedido por la NFL, contribuyó a que la película contara con el realismo de rodar en un lugar real y no en una recreación cinematográfica.


   A pesar de ser una película concebida como un entretenimiento puro y duro, tiene una lectura más profunda. Sus personajes son hijos de una situación política. Una es un miembro de Septiembre Negro, dolida por la represión hacia Palestina. Otro es un agente del Mossad, cansado de atentados terroristas. Y otro un veterano de Vietnam resentido con su país, Estados Unidos.