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martes, 10 de mayo de 2016

Escenas Míticas: Hombre-Animales - Dos hermanos



   Jean Jacques Annaud volvía a rodar con animales. Y volvía a darles un protagonismo dual como ya hizo con “El oso”. En esta ocasión cambió los osos por dos tigres. Pero no nos confundamos, la fórmula es notablemente diferente. En “Dos hermanos”, las andanzas de los peludos personajes principales están en constante contacto con el hombre.




   El argumento trata sobre dos cachorros de tigre hermanos que son capturados por un cazador de su entorno natural natal. Con el tiempo, los dos tigres van creciendo, pero bajo ambientes totalmente distintos. Uno de ellos es usado como mascota. Y el otro como atracción de circo. Pero el destino les hará volver a encontrarse.



   Posiblemente, el tigre sea uno de los animales más bellos que habita nuestro planeta, al menos de momento, pues muchos de sus subespecies están en peligro de extinción. Lo que sí está claro, es que los felinos tienen un halo especial. Cualquiera que haya contemplado uno, admirado sus sigilosos movimientos, sus miradas, sus sentidos constantemente alerta. Ya no digo acariciarlo. Porque esas virtudes son apreciables incluso en un gato doméstico. Pues bien, no es difícil apreciar la majestuosidad de estos animales. Pero ¿es que queremos quedarnos sin ellos? Pues camino vamos.



   Soy el primero que desde muy pequeño ha mostrado mi fascinación por los animales en general y aprovechaba cualquier oportunidad para verlos. Pero con el tiempo, he reflexionado sobre lo que supone para un ser salvaje estar encerrado. Ya no digo ser maltratado. Como ocurre en la mayoría de los circos. No me malinterpretéis, soy consciente que hay muchos zoológicos que están en condiciones muy buenas, pero por desgracia no es lo habitual. Y desde luego, no mejor que en su medio natural.



   En estas películas, el reparto “humano” no es lo importante. Los verdaderos protagonistas son los dos tigres. Pero hay que destacar que si aparece un actor con cierto nombre: Guy Pierce, quien apuntaba muy alto con “L.A. Confidential” y “Memento” pero se fue disipando por el camino.



    Imaginemos que, como ocurre en “El planeta de los simios”, la tortilla se diera la vuelta. Y fueran los animales los que profirieran contra nosotros el mismo trato que nosotros a ellos ahora. ¿Cómo nos sentaría se exhibidos en zoos y circos? Reflexionad sobre ello.



   Annaud volvió a regalarnos un final feliz, lo que nos da la pista de su opinión cercana a lo ecologista. Volvió a trabajar con animales una tercera vez en “El último lobo”. Pero en cuanto a la vida que los demás animales en los espectáculos recomiendo ver “Blackfish”.

martes, 3 de mayo de 2016

Escenas Míticas: Hombre-animales - Gorilas en la niebla




   Basada en un documentado hecho real, la película narra uno de los episodios más negros de la historia en cuanto a la lucha por los derechos de los animales y las personas que entregan sus vidas para su defensa. Un film que debería ser de obligada visión por cualquiera que tenga un mínimo de respeto por la naturaleza.




   Pero cuidado que el viaje no era muy gratificante. Para nada. Es una película en la que el amante de los animales sufre tremendamente, en la que siente frustración y rabia, además de deseo de justicia. Posee momentos de extrema belleza, apoyada en una fotografía excepcional y las partituras de Maurice Jarre, las cuales fueron candidatas al Oscar junto con el guión adaptado y la interpretación de Sigourney Weaver. Pero también otros momentos sumamente dolorosos y tristes.



   Quien mejor encarnar el fuerte carácter de la naturalista, conservacionista y científica Dian Fossey que Sigourney Weaver, quien como decía, fue nominada a la estatuilla por su soberbia interpretación. En el reparto la acompañaba Vryan Brown, que interpretaba a bob Campbell, el fotógrafo de National Geografic con el que mantuvo una relación sentimental durante algún tiempo.



   Dian Fossey fue una valiente y ejemplar amante y defensora de los animales que entabló una estrecha relación con una comunidad de gorilas que se extendía entre las montañas del Congo y Ruanda. Este aspecto está narrado a la perfección en el film, con una sensibilidad conmovedora que te llega al alma. Fossey adquirió gran fama en virtud de los numerosos documentales divulgativos y con el montaje de un parque nacional para los primates.



   Pero Dian Fossey se topó con uno de los aspectos más oscuros de la raza humana en cuanto a su interacción con los animales; la caza furtiva. Se enfrentó sin miramientos y con enérgica dureza contra los furtivos de los alrededores, incluso llegando a utilizar la violencia, hecho marcado por la muerte de Digit, el gorila dominante con el que Fossey tuvo mayores lazos afectivos, motivo por el cual el enfrentamiento con los cazadores se recrudeció. 



   Dian se convirtió en un considerable obstáculo para la industria del tráfico de animales y artículos derivados de ellos (no entraré en desagradables detalles). Es por ello que fue asesinada. Fue encontrada bajo evidentes signos de lucha y con el cráneo partido en dos. Sin embargo, Fossey persiguió a los furtivos incluso después de su muerte pues en su testamento dejó bien claro que sus bienes fueran invertidos en una asociación en contra de los cazadores furtivos.



   La película es una mezcla de biopic, cine de animales y mensaje ecologista. Creo que la figura de Dian Fossey es un ejemplo a seguir y este artículo es, de alguna manera, en homenaje a ella.

jueves, 28 de abril de 2016

Escenas Míticas: Hombre-Animales - Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos




   Bien es cierto que la leyenda de Tarzán está basada en la novela de Edgar Rice Burroghs “Tarzán de los monos”, pero existen casos verídicos de seres humanos, niños, adoptados por comunidades animales y tratados como sus propias crías. Mismamente aquí en España tenemos un ejemplo de un niño que convivió con lobos y fue tratado como uno más.




   “Greystoke, la leyenda deTarzán, rey de los monos” supone una adaptación más fiel al relato original del escritor y muy alejada del tono de aventuras de las películas protagonizadas por Johnny Weissmuller, quien dicen que desarrolló una obsesión por el personaje que lo llevó a pensar que realmente era Tarzán. No sabemos cuánto hay de verdad en ello.



   Esta versión contribuyó a dar mayor realismo a la historia. Fue una maniobra tal como la de Christopher Nolan con el personaje de Batman en su trilogía “El caballero oscuro”. Curiosamente, no se menciona la palabra “Tarzán” en toda la película, dato que también recuerda a que Nolan no permitiera que se mencionara la palabra Catwoman en la última entrega de su saga.



   La elección de Hugh Hudson, director de otras peripecias de tinte más histórico tales como “Carros de fuego “o “Revolución”, era ya una declaración de intenciones en cuanto a que la película no iría por el camino más comercial sino que emplearía un enfoque más dramático y serio que las adaptaciones realizadas hasta el momento.



   Para el papel de “Tarzán” se seleccionó a Christopher Lambert, aunque, si mal no recuerdo, no constituía la primera opción. Lambert no estaba ni está considerado un actor de demasiado talento pero hay que reconocerle un par de personajes muy interesantes. Uno de ellos es el de Connor McLeod en “Los inmortales” y otro es el de John Clayton, el bebe adoptado por una hembra de chimpancé, y con el cual Christopher Lambert quizá logró la mejor interpretación de su carrera.



   El film cuenta con momentos verdaderamente emotivos que ponen el corazón en un puño. Además se habla de aspectos más profundas como en concepto de familia tanto en el reino animal como en el humano y la dificultad de readaptación a la civilización por parte del protagonista.



   La película no ganó ningún Oscar pero si fue nominada en las categorías de guión adaptado, maquillaje y fotografía. Estos dos últimos apartados rayan a un nivel exquisito

   En mi opinión, hasta la fecha, es la mejor recreación del personaje de Tarzán. Un relato dramático, hasta trágico, pero precioso; que aportó la necesaria seriedad y madurez a la historia y contaba con una moraleja de fondo muy interesante. 
   Veremos por donde sale David Yates con su versión sobre el personaje en "La leyenda de Tarzán" pero, a priori, parece que irá por los cauces de la espectacularidad visual y las aventuras.