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miércoles, 8 de mayo de 2024

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El origen del planeta de los simios

 


   Aquel catártico final de “El planeta de los simios”, mientras Taylor (Charlton Heston) maldecía a la humanidad y mencionaba una de las posibles causas de haber llegado a esa situación, a parte de hacernos esa pregunta, cómo ha pasado esto, nos surgía otra igual de intrigante, porque los simios son inteligentes y los humanos han involucionado. Bien, pues esta película venía a contestar eso.



   Porque lo que muchos pensamos es que quizá, guiados por las palabras de Taylor, había habido una catástrofe nuclear cuyos efectos habían afectado negativamente a los humanos y positivamente a los simios, y por ahí tirarían las secuelas de la saga clásica, pero lo cierto es que estaba cogido con pinzas y sujeto a giros tan descabellados como viajes en el tiempo, poderes telepáticos y otras locuras.



   De hecho, a partir de la tercera entrega, todo lo que viene detrás de “Huida del planeta de los simios”, eran en realidad precuelas de la primera película, porque planteaba un viaje en el tiempo al siglo XX por parte de los simios Cornelius y Zira, los cuales darían un hijo llamado César, que lideraría la “La rebelión de los simios”, también conocida como “La conquista del planeta de los simios”, tras lo cual comenzaría el dominio de los simios sobre humanos.



   Por tanto, “El origen del planeta de los simios” vendría a ser un reboot de toda esa parte, por mucho que Fox se empeñará en afirmar que la nueva trilogía era un relanzamiento desde cero de la franquicia y no tenía relación con la saga antigua ni con el remake de Tim Burton. Es más, el propio director, Ruppert Wyatt ya confesaba que se la había planteado como una precuela.



   Y cualquiera lo negaba con la cantidad de guiños y referencias que hay no solo de la original sino de las secuelas. Empezando porque durante la película podemos ver en varias ocasiones que mencionan el viaje espacial de tres astronautas, que posteriormente insinúa que están perdidos, incluso en un televisor podemos ver la imagen de la serie “Perdidos en el espacio”.



   Dos de esos astronautas están representados en el nombre de uno de los cuidadores del albergue para simios, Dodge Landon, donde hay uno de ellos, una hembra, que se llama Cornelia, como el Cornelius de Roddy McDowall de la película de 1968. Para colmo, a la madre de César la llaman Ojos Claros, como a Taylor (Heston) le llamaban los simios. Además, que ese color verdoso de ojos simboliza la inteligencia superior.
   

   No queda ahí la cosa, el prólogo donde apresan a la que será la madre de César, recuerdan mucho a la secuencia de caza de la película clásica. Al igual que el manguerazo que recibe César en la celda al que recibió Taylor en la suya. Además que el simio tiene una cicatriz en el hombro, como tenía Taylor también. Y la mítica frase de “Quítame tus sucias patas de encima, mono asqueroso”, que dice el cuidador, a lo que contesta César con un gran “Noo”, lo mismo que dice el segundo simio, una hembra también, en poder hablar en “La rebelión de los simios”.



   Así que si, han tenido en cuenta la saga clásica. Por cierto, se le llega a ver fugazmente a Charlton Heston en la tele. Pero más allá de eso, la película explica mucho mejor la razón de la debacle apocalíptica humana. Y es que el virus creado para curar el Alzheimer provoca una gran pandemia mundial que diezma a la humanidad y hace más inteligente a los simios, además de explicar mejor por qué César es el líder de ellos.


   Tras considerar una larga lista de directores donde figuraban nombres tan potentes como Kathryn Bigelow o Robert Rodríguez, se optó por Ruppert Wyatt, qué tan solo había firmado una película "The escapist" y posteriormente solo ha hecho otras dos, "El jugador" y "Nación cautiva". Para el reparto, tras la negativa de Tobey Maguire y Jeff Goldblum, se contrató a James Franco, al que acompañaron Freida Pinto, John Lithgow, Brian Cox y Tom Felton (si, de malo). Aunque la auténtica estrella es Andy Serkis como César, que ya había interpretado a un simio, nada menos que King Kong. 


   La película fue nominada al Oscar por sus excelente s efectos especiales, que correspondían a Weta Digital. Fue la ganadora de los Premios Annie, para películas conpartes animadas pero no de animación. Y cosechó muy buenas críticas, a parte de un gran éxito comercial. Costó 93 millones de dólares y recaudó 480.
  

domingo, 21 de agosto de 2022

La bestia

 


   FICHA TÉCNICA

Título: La bestia.
Dirección: Baltasar Kormákur.
País: Estados Unidos.
Año: 2022.
Duración: 93 min.
Género: Thriller, terror.
Interpretación: Idris Elba, Sharlto Copley, Iyana Halley, Leah Jeffries, Mel Jarnson, Anzor Alem, Billy Gallagher, Dorian Hedgewood, Kate Grisley, Travis Lemrick, Robby MacIsaac, Damon Burtley, Hudson Anne-Black.
Guion: Ryan Engle. Historia: Jaime Primak Sullivan.
Producción: James Lopez, Will Packer, Jaime Primak Sullivan.
Música: Steven Price.
Fotografía: Philippe Rousselot.
Distribuidora: Universal Pictures.

   CRÍTICA

    SINOPSIS: Tras la reciente muerte de su mujer, un médico regresa al lugar donde la conoció, Sudáfrica, y así visitar una reserva de animales con sus dos hijas. Pero durante el camino se cruzan con un león vengativo que no tiene la intención de dejarles ir.

   LO MEJOR: Que sería de nuestros veranos cinematográficos sin la película de depredador (no alienígena) de hombres de turno. Si no fuera porque es casi una tradición y por la participación del actor protagonista quizá incluso ni se habría estrenado en cines y habría quedado como una monster movie de serie B más. Lo que no significa que no tenga su mérito. Porque está muy bien dirigida por el islandés Baltasar Kormakur, que se ha empleado especialmente la puesta en escena, combinando esos planos largos para situarnos constantemente en el paisaje africano, con mucha cámara en mano en la distancias cortas. Hay que tener en cuenta que gran parte de la historia ha sido rodada en espacios tan pequeños como el interior de un coche. También buscando ese efecto claustrofóbico en ocasiones para incrementar el suspense, bastante bien manejado con el que se acerca al tono del género de terror. Porque la película intensa es de sobra. Aunque también transite por el camino de las aventuras. En cuanto al guion, se agradece que las decisiones de los personajes casi siempre tengan sentido, sean realistas y estén justificadas. No tanto la del verdadero protagonista de la función, el león. Pero lo compensa lo bien recreado que está, lo que ayuda y mucho a que sus dosificadas apariciones sean generosamente impresionantes, es decir, este león da miedo. Y bueno, ya por el camino se hace una crítica a la situación de la caza furtiva.

   Interpretación: Solo hay cuatro personajes con peso en la historia. Dos son las hijas, Iyana Halley y Leah Jeffries. Otro es Sharlto Copley, por cierto, verdadero autóctono de la zona porque es sudafricano. Y está bastante correcto. Pero es que luego está Idris Elba, con su imponente presencia en pantalla. Me atrevo a decir que la película está en cines gracias a él, porque ya justifica el interés por la película.

   Escena (SPOILERS!!): La breve secuencia del prólogo es corta pero nos revela toda la información sobre “la bestia”. Han matado a toda su manada, es más listo que los demás, está cabreado y además es muy grande. Todos los ataques del león al coche son realmente efectivos en cámara. Cada vez que aparece en pantalla hay una sensación de peligro que se transmite al espectador, gracias a un realismo que no había visto antes con este animal, pues siempre se habían utilizado leones amaestrados, lo que limita mucho, y los recreados digitalmente no los había visto tan logrados como éste. Ahora vamos a esos problemillas de guion. La escena de lucha cuerpo a cuerpo del final es impresionante, me ha recordado a la del oso de “El renacido”. Pero seamos claros, no se la puede creer nadie. Le habría matado diez veces. Un león que ha arrasado un poblado entero y un comando de furtivos. Por cierto, debía estar constipado porque el olfato no le iba muy bien.

   LO PEOR: Al menos no han caído en eso de que el animal sea tan astuto que incluso pueda jugar al ajedrez. No, se comporta como lo que es, un animal. Aunque hay comportamientos difíciles de explicar que especifico en la zona spoilers.

   REFERENCIAS: Seguro que a muchos se les va el recuerdo a “Los demonios de la noche”, y algo hay, pero la historia tiene más parecido con una más mala “Safari sangriento”.

   CONCLUSIÓN: 6’5. Entretenida típica película veraniega de animales devoradores de humanos, que se mantiene en pie gracias a una lograda puesta en escena, unos buenos efectos especiales y la presencia de Idris Elba, sobre todo.




martes, 2 de agosto de 2022

Escenas Míticas: Depredadores de humanos - Infierno bajo el agua

 


   No solo se debe a mi eterna devoción por “Tiburón” que la mencione constantemente a la hora de referirme a una monster movie. Sino que es un hecho que su modelo ha sido copiado miles de veces, y tampoco es que lo hayan ocultado sus imitadores. Al fin y al cabo si tienes que copiar, hazlo del mejor. Y, sin duda, esa es la película de Steven Spielberg. Algo que el propio director de ésta admitía con admiración.

 


   Si bien, su perfil se ha trasladado a otras amenazas en forma de animales. Que casi podríamos concretar más en cuanto a monster movies acuáticas. Orcas, pirañas y cocodrilos. Prácticamente se podría considerar un subgénero en sí mismo, porque las películas de cocodrilos son tan cuantiosas como las de tiburones. Hay muchos ejemplos de ello; “La bestia bajo el asfalto”, “Mandibulas”, “El territorio de la bestia”, “Primeval” o “ Black Water”.



   Si he elegido “Infierno bajo el agua” es porque además de ser una de las más recientes, también es una de las mejores de los últimos años. Eso se debe al gran trabajo, como casi siempre, de Alexandre Ajá tras la cámara, uno de los mejores artesanos del terror de las últimas dos décadas.



   Lo es desde que firmó en Francia la magníficamente brutal “Alta tensión “. Ya trasladado a Estados Unidos, realizó varios remakes, como la también violentísima “Las colinas tienen ojos” (para un servidor, muy superior a la original de Wes Craven”), “Reflejos” (versión americana de la cercana “El otro lado del espejo”) y la que más nos importa para lo que estamos hablando hoy “Piraña 3D”.



   ¿Por qué? Pues no solo porque era la primera incursión de Ajá en el género de las monsters movie, sino porque versionaba una película que ya era una de las mejores imitadoras de “Tiburón”, que es “ Piraña”, de Joe Dante, que llegó a ser apadrinado más tarde por el propio Steven Spielberg en “Gremlins”. Ajá no solo reconocía la influencia del director norteamericano en “Infierno bajo el agua”, sino que además le dedicaba un guiño.



   Durante el camino a casa de la protagonista, mientras conduce, podemos ver un primer plano de una figurita que tiene sobre el salpicadero del coche, que no es otra que un tiburón de cuya boca sobresalen las piernas de una víctima. No obstante, Ajá no solo juega con las claves del terror de monstruos o animales sino que la potencia con el uso de la claustrofobia.



   Para el papel de protagonista se eligió Kaya Scodelario, por cierto, muy buena actriz, que confesó que había sido la película que le había supuesto mayor exigencia a nivel físico. La acompañada Barry Pepper. Ambos ya habían coincidido en la segunda y tercera parte de la saga “El corredor del laberinto”. En un papel muy breve tenemos a Morfydd Clark, la nueva Galadriel de la serie “Los anillos del poder”, que se estrenará en otoño, y la protagonista de la inquietante “Saint Maud”.



   Algunas curiosidades, como los nombres de los ladrones de la gasolinera; Marv, Stan y Lee. Haciendo de referencia a Marvel y a Stan Lee, creador del personaje de Spider-Man, cuya primera trilogía fue dirigida por Sam Raimi, que es productor de esta película. Que en realidad se titula “Crowl”, es decir, gatear. Lo que no sé es si se refiere a los caimanes o a los humanos. O al perro, cuya muerte o supervivencia se debatió durante el rodaje.



   Aunque no tiene una gran media de nota en diversas páginas en Internet, la película tuvo mayoritariamente buenas críticas. Quentin Tarantino llegó a afirmar que era su película de terror favorita de 2019. Además, económicamente fue un éxito. Costó sólo 13 millones de dólares y recaudó 90 en taquilla.




martes, 19 de julio de 2022

Escenas Míticas: Depredadores de humanos - Orca, la ballena asesina

 


   De toda la legión de imitadoras de la película de Steven Spielberg, “Tiburón”, que salieron tras su atronador éxito, ésta es la que me parece mejor. Quizá junto a “Piraña” de Joe Dante. Y aunque tenía evidentes paralelismos con ella, si tenía un giro bastante importante, y era girarlo todo al punto de vista del animal, desde el que muestra muchas partes de la película.




   Básicamente porque a pesar del efectista título, la orca protagonista no es una asesina. De hecho, es un macho vengativo. Sus motivos para sus ataques no tienen nada que ver con el instinto de matar o las ganas de comer. Sino el de cobrarse venganza por el asesinato de su familia. Lo que hace que por primera vez en una película de animales depredadores del ser humano, nos pongamos de parte de la bestia.



   Curiosamente, la venganza es la motivación del escualo de una de las secuelas de la película de Spielberg, “Tiburón, la venganza “. Aunque en el caso de las orcas, este sentimiento es más posible pues está demostrado que tienen una gran capacidad de inteligencia y poseen memoria. De hecho, hay conocidos casos de orcas violentas a causa de desarrollar psicopatías producidas por el maltrato, aislamiento o depresión. Y si no, recomiendo ver el documental “Black fish”.



   Ya sé lo que van a decir algunos, que lo que es inverosímil es que la orca trace un plan tan elaborado para provocar el enfrentamiento con el protagonista en alta mar. Que la orca sabe hasta dónde vive. Es más, la mayoría de los datos “científicos” que se vierten en el guion son meras suposiciones, teorías o directamente exageraciones. Para empezar, las orcas ni siquiera son ballenas. Si es un cetáceo pero de la familia de los delfines. Pero bueno, es una película.



   Para recrearlas en el film, se utilizaron algunas imágenes de documentales, perfectamente integrados en la narración. Pero para casi todas las escenas peligrosas se usaron orcas animatrónicas. Por cierto, muy bien hechas. Hasta el punto de dar el pego tanto que los animalistas que fueron a quejarse, llegaron a creer que eran reales. Y cuando se les dijo que eran mecánicas, se quejaron de que confundirían a las demás orcas.



   Aunque si se utilizaron dos orcas reales procedentes del Parque acuático Seaworld de San Diego, llamadas Yaka y Nepo. Pero solo se usaron para determinadas escenas. Como en la que supuestamente llega una orca muerta a la costa. Fuera del agua cantaba más que el animal no era real. Y por eso se tiró de estos dos ejemplares. Pero si uno se fija bien en esa secuencia, verá que la orca se mueve.



   Por mucho que le molestara a Richard Harris la comparación con “Tiburón”, lo cierto es que incluso su personaje, el capitán Nolan, parece una mezcla del trío protagonista de la película de Spielberg. Al menos pasando por fases que representan a cada uno. Empezando como una especie de Quint, pasando por Hopper (cuando se interesa por el comportamiento de las orcas) y terminando como Brody (por sus sentimientos de responsabilidad).



   A Harris le acompañaban Charlotte Rampling, una Bo Derek que debutaba como actriz y Will Sampson, que muchos recordarán por su papel en “Alguien voló sobre el nido del cuco”, junto a Jack Nicholson. En la dirección estaba Michael Anderson, cuyos mayores logros fueron la versión de “La vuelta al mundo en 80 días” de 1956, por la que fue nominado al Oscar, y “La fuga de Logan”, un año antes de “Orca”, que estaba basada en la novela homónima de Arthur Herzog.



   Además, la película contó con la bellísima banda sonora de uno de los maestros de la música de cine, Ennio Morricone. Se rumoreó hacer una secuela y realizar un extraño crossover con uno de los éxitos de taquilla de su productor Dino de Laurentiis, “King Kong “. Al fin y al cabo “Orca” había costado 6 millones de dólares, y había recaudado catorce en taquilla que eran un resultado digno pero escueto.



martes, 5 de julio de 2022

Escenas Míticas: Depredadores de humanos - Los pájaros

 


   Más allá de las Monster movies de grandes monstruos como Godzilla, King Kong o los dinosaurios, el cine ha creado una variante en la que ha usado animales digamos corrientes como depredadores del ser humano para causar terror al espectador con criaturas que sí podía encontrarse, que si existen, que no proceden del mundo fantástico. Tiburones, cocodrilos, murciélagos, ratas, pirañas, perros o . . . pájaros. Se han hecho películas de todos.




   Eso es lo que quiso explotar un mago del suspense como Alfred Hitchcock, el miedo a que unos seres que conviven con la especie humana sin mayor preocupación, de repente, se volvieran hostiles y decidieran atacar al hombre con todas sus fuerzas. Sin que haya una razón, un preaviso o un antecedente. O quizá solo porque pueden, porque la naturaleza es así de impredecible. O como cura de humildad para los humanos.



   Así es como surgió la que considero mi película favorita de Hitchcock por encima incluso de obras maestras también como “Psicosis”, “Vértigo” o “La ventana indiscreta”, entre otras. El cineasta británico se basó en un relato homónimo de Dafne Du Maurier, cuyos derechos fueron comprados para hacer un episodio de su serie “Alfred Hitchcock presenta”.



   Sin embargo, la historia le parecía tan interesante que decidió realizar una película con ella. Sería la tercera adaptación de una obra de la escritora también británica tras “Posada Jamaica” y “Rebeca”. Para colmo, la preparación del guion coincidió con un hecho real, por lo que se acusó a Hitchcock de aprovecharlo para publicitar el film, aunque siempre defendió que el proyecto ya estaba en marcha antes de producirse el suceso.



   Que consistió en que la noche del 28 de agosto de 1961, a eso de las tres de la madrugada, se produjo un ataque masivo de gaviotas en Bahía Monterrey, en California, donde sus habitantes tuvieron que defenderse incluso con antorchas, y aún así, muchos fueron heridos. Por la mañana, las aves aparecieron muertas y con evidencia de que habían vomitado algo que tenía un olor putrefacto.



   Mucho tiempo después, tras un nuevo ataque en los Estados Unidos, donde los cuatro miembros de la familia Westmister murieron a causa de las heridas producidas por una bandada de aves de entre 100 y 300 ejemplares, se hizo un estudio para lograr desentrañar que había pasado. En 2011 se llegó a la conclusión que dichas aves se habían intoxicado con ácido domoico, residente en ciertas algas que consumen los peces. Esta toxina afecta al sistema nervioso y eso podría ser la razón de que los animales actuaran con tan desmesurada violencia.



   No obstante, Hitchcock prefirió omitir cualquier explicación para acrecentar la sensación de terror a lo impredecible. Es más al final no aparece el clásico subtítulo “The end” para que el espectador se fuera con el desasosiego de que la cosa no había terminado. De hecho, el final que iba a mostrar era otro, donde los supervivientes llegaron en el coche en el que escapan a la ciudad de San Francisco y la encontraron tomada por las aves igualmente, lo que hubiera sido incluso más apocalíptico pero se descartó por falta de presupuesto.



   Aunque podemos hacer algunas interpretaciones de la historia. Como que esa perturbación en las aves es producida por el personaje de Melanie, que ya en la primera escena de la película presencia como éstos parecen muy agitados. El propio canario de la tienda de animales se altera cuando ella intenta cogerlo. De hecho, es ella la primera persona atacada por una gaviota ya en Bahía Bodega. Y todos los ataques se producen en su presencia, el cumpleaños, la escuela, la casa, la gasolinera. Es más, desde su llegada a la localidad hay varios personajes que inicialmente se ven amenazados o incomodados por ella, como la profesora o la madre de Mitch (Rod Taylor).



   Una Melanie para la que Hitchcock quería a su Grace Kelly pero con la que la relación no era la mejor, que se llegó a pensar en Audrey Hepburn pero terminó eligiendo a Tippi Hedren tras verla en un anuncio publicitario donde se le hacía un piropo, lo cual el director quiso reproducir al comienzo de la película. La acompañó Rod Taylor, aunque se había considerado a Cary Grant y a Sean Connery. Jessica Tandy (que es la que realmente sale en el cartel del film), Suzanne Pleshette y Verónica Cartwright (de niña) completaban el elenco. Ésta última aparecería en dos grandes películas de terror de los setenta, "La invasión de los ladrones de cuerpos" y "Alien, el octavo pasajero".



   Se utilizaron 3200 aves amaestradas. algunas de ellas se ataron con hilos de nylon a las ropas de los personajes para que estuvieran encima de ellos. Lo que a Tippi Hedren le valió que tuviera que ser hospitalizada durante algunos días tras recibir un picotazo en la cara. La película no tiene música. El compositor habitual del director, Bernard Herrmann se lo recomendó para así jugar con el contraste de los silencios y el sonido de las jaurías de las aves en los ataques. Si intervino en la modulación de los graznidos. Por cierto, con los que despidieron a los espectadores que acudieron a la premiere, mediante altavoces escondidos entre los arbustos.



   Tippi Hedren ganó un Globo de Oro y la película una nominación a los efectos especiales visuales. Se ha rumoreado con remakes, en forma de serie por parte de la BBC o una película que pensaba producir Michael Bay, siguiendo a sus producciones de reboots de otros cásicos del terror como "La matanza de Texas" o "Viernes 13". La secuela de "Los pájaros", mejor ni mencionarla. A todo ésto, la película costó 3 millones de dólares y recaudó 11 en taquilla.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Infierno bajo el agua



   FICHA TÉCNICA

Título: Infierno bajo el agua.
Dirección: Alexandre Aja.
País: Estados Unidos.
Año: 2019.
Duración: 87 min.
Género: Terror.
Interpretación: Kaya Scodelario, Barry Pepper, Morfydd Clark, Ross Anderson, George Somner, Anson Boon, Ami Metcalf, Annamaria Serda, Colin McFarlane.
Guion: Michael Rasmussen, Shawn Rasmussen.
Producción: Sam Raimi.
Música: Max Aruj, Steffen Thum.
Fotografía: Maxime Alexandre.
Distribuidora: Paramount Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un enorme huracán se aproxima a una localidad de Florida. Pero Haley, al no tener noticias de su padre, se salta los controles de evacuación para ir a buscarle. Pero tras encontrarle en su vieja casa, la inundación se les echa encima y con ella trae un terrorífico visitante que no esperaban.
   LO MEJOR: Que sería de los veranos sin las monster-movies de turno, si pueden ser de ambiente acuático mucho mejor. Películas cuya única pretensión es ofrecer un rato de tensión, dar un poco de miedo si se puede, pero sobre todo, entretener. Pues bien, “Infierno bajo el agua” da lo que promete y con creces, hasta el punto de ser uno de los mejores ejemplos de eso que se le pide a las películas veraniegas de monstruos. Y gran parte de la culpa la tiene Alexandre Ajá, merced a ese oficio que tiene en cuanto a mover la cámara eficazmente y a aplicar un alto ritmo de acción, agilizado en la labor de montaje. Apenas un par de respiros nos brinda el director galo, y como para que cojamos aire (nunca mejor dicho) para lo que nos queda. No hay espacio para el aburrimiento porque donde no hay acción, hay un suspense verdaderamente bien conseguido, marca de la casa. Ajá nos sumerge en una vorágine de persecuciones, mordiscos y mucho agua, tanto como para que sintamos el mismo agobio y claustrofobia que los personajes. Y es que tiene un gran realismo desde el punto de vista de la lógica. Nadie espere un “Sharknado”. El motivo de la presencia de la bestia está justificado, su comportamiento es consecuente, es el de un depredador que no es más que un animal, no es más listo que nadie. Que en algunas películas saben hasta latín. Por cierto, excelentes los efectos especiales, sin caer en la sobreexposición en virtud de ellos y en la fantasmada. En definitiva una propuesta veraniega muy divertida y más entretenida, muy satisfactoria.
   Interpretación: Tampoco es que esta clase de películas se esperen interpretaciones de Oscar precisamente. Pero en sus respectivos roles, los dos protagonistas están sobradamente creíbles. Más sorprendente si acaso en cuanto a Kaya Scodelario, que se desenvuelve más que dignamente en sus escenas de supervivencia. Barry Pepper, aunque con menos protagonismo, también cumple. Y entre los dos, hay la suficiente química como para que su relación de padre-hija un tanto distanciados, aunque tópica, funcione como vínculo dramático de ambos personajes.
   Escena (spoiler): No abusa excesivamente de este recurso pero que menos que haya un buen puñado de sustos para evitar que el espectador se acomode demasiado en la butaca. La primera aparición del caimán, sin música preparatoria ni tirar de un golpe de sonido, para darnos un susto morrocotudo. Pero la sorpresa mejor escondida en el tráiler, y ya es raro, es que lo que parecía un duelo a muerte con un cocodrilo no lo es. Al menos no con uno solo. Rápidamente otro susto nos revela que hay un segundo animal. Y no mucho después, descubrimos que la zona está infestada de caimanes. Lo que nos pone de manifiesto la caza que llevan a cabo de los tres chicos que están saqueando en las cercanías. Pero es que la película tiene escenas muy bien rodadas y resueltas, algunas de ellas de gran tensión. Como la de la tubería de drenaje, la carrera (a los caimanes) nadando de la hija, toda la secuencia de la cocina inundada, los ataques al amigo, al padre (amputación incluida) y a ella misma, llegando a cogerla del brazo.
   LO PEOR: Es lo que es y va de lo que va. Que nadie pida un “Tiburón”. Por otra parte, para ser Alexandre Ajá, está bastante comedido. Muy alejado del despiporre de sangre y gore de su versión de “Piraña”. Cuidado que tampoco es que se corte, sangre hay, y un gran número de ataques, pero no ha tirado por la exhibición de lo explícito más de lo que cualquier otra película del género.
   CITAS: “Cojan a sus familias y a sus seres queridos y váyanse. No podremos ir a por ustedes”. “En menos de una hora nos habremos ahogado”. “No pienso dejarte aquí”. “Tienes que irte ya”. “Voy a por tí bicho de mierda”. “Soy una super depredadora”. “Vamos a por esas lagartijas”.
   REFERENCIAS: No tiene el humor que Ajá imprimió a “Piraña 3D” y se encuentra más en la línea de “Mandíbulas” y “El territorio de la bestia”. Aunque la definiría como un cruce entre “Black water” e “Infierno azul” (como les gusta a los traductores patrios poner la palabra “infierno” en los títulos aunque no tengan nada que ver con los originales).
   CONCLUSIÓN: 7. Muy divertida y entretenida monster-movie típica veraniega, merced a un buen ritmo de combinación de acción y suspense y el oficio de Ajá tras la cámara.