domingo, 17 de mayo de 2026

Núremberg

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Nuremberg.
Dirección: James Vanderbilt.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 148 min.
Género: Thriller, drama.
Interpretación: Russell Crowe, Rami Malek, Michael Shannon, RIchard E. Grant, Colin Hanks, Leo Woodall, John Slattery, Wrenn Schmidt, Lotte Verbeek, Mark O'Brien, Andreas Pietschmann, Lydia Peckham, Steven Pacey, Paul Antony-Barber, Wolfgang Cerny, Peter Jordan.
Guion: James Vanderbilt. Libro: Jack El-Hai.
Producción: Richard Saperstein, Bradley J. Fischer, Vanderbilt Smith, William Sherak, Benjamín Tappan, Cherilyn Hawrysh, István Major, George Freeman.
Música: Brian Tyler.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Distribuidora: Sony Pictures Classics.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras la Segunda Guerra Mundial, los oficiales nazis capturados se disponen para ser juzgados por sus crímenes de guerra en Núremberg. Un psiquiatra americano es llamado para analizar sus conductas, estableciendo una relación con Hermann Göring.

   LO MEJOR: A pesar de que James Vanderbilt ha ejercido la mayor parte de su carrera como guionista de películas comerciales, como director parece mucho más serio y comprometido, y con su segunda película no hace más que confirmarlo, también su tendencia al tema político. Aquí nos habla de lo que supuso la celebración de los juicios de Núremberg, donde se juzgó a varios importantes cargos del derrotado régimen nazi y que supuso todo un precedente histórico para lo que se denominaron crímenes de guerra. Pero lo hace desde un punto de vista interesante, desde la figura icónica de uno de los hombres más importantes del nazismo, Hermann Göring. A quien se intenta psicoanalizar, no solo como villano sino como símbolo del mal. Es lo verdaderamente curioso de la historia, como se intenta averiguar cómo era la naturaleza psicológica de los nazis para ser capaces de hacer lo que hicieron. Y no es casualidad que esta película salga ahora pues es evidente el paralelismo moral, aunque indirecto, que se establece con algunos líderes políticos actuales. Una película de corte puramente clásico que funciona como retrato histórico del evento, que en su último tercio apuesta más claramente por el drama judicial, que es a la vez su parte más vibrante.

   Interpretación: No es habitual la forma en que se reparte entre cuatro interpretaciones masculinas. Claro, algunos dirán que eso excluye la interpretación femenina. Pero creo que en esta ocasión viene al caso que sea así. Porque se apoya básicamente en el duelo de Rami Malek con Russell Crowe. Malek está realmente bien pero es que lo de Crowe es otro nivel porque se adueña de la pantalla y a Malek le toca casi siempre compartirla con él. Pero también hay que destacar la siempre efectiva aportación de Michael Shannon. Y la sorpresa de Leo Woodall.

   Escenas (SPOILERS!!): Hay un momento en el que se ofrece a la sala donde se está llevando a cabo el juicio, un vídeo donde se utilizan imágenes reales de archivo, mostrando los horrores de los campos de concentración alemanes. Independientemente de si era necesario o no, es imposible que no se te encoja el corazón. Personalmente, creo que sí es útil mostrar al público lo que esas personas juzgadas ahí gestaron allí. Por otro lado, en su tercer acto, es donde realmente se desarrolla la historia, que dependerá en gran parte de derrotar públicamente a Göring para que todos los demás cayeran con él. Es una especie de duelo a lo “Algunos hombres buenos”, que enfrenta a Russell Crowe con Michael Shannon, del que interpretativamente también sale victorioso el primero. No es culpa de Shannon, que está magnífico, es que Crowe devora a todo el que se le ponga delante.

   LO PEOR: Por mucho que se mencione, el análisis de la maldad que pretende hacer no es tan profundo como parece tener intención. Y tiene tramos en los que adolece de un ritmo excesivamente lento. No le haría falta tanto metraje. Aunque no resulte aburrida en ningún momento.

   REFERENCIAS: En cierto modo, puede recordar a “La caja de música”. Pero podría ponerse en un programa junto a “La solución final” y “La zona de interés”, que la complementarían. En una se deciden los crímenes y en otra se ejecutan.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Se disecciona la figura de uno de los hombres más relevantes del nazismo, Göring, interpretado por un imperial Russell Crowe, como preámbulo de uno de los juicios más importantes de la historia.




sábado, 16 de mayo de 2026

Microcríticas Express: Animales peligrosos/Embestida

 



   Se la definió como la película de tiburones del verano, dejando entrever que tenía un nivel superior a lo habitual en este subgénero. Claro, es que eso tampoco es que fuera muy difícil porque normalmente es muy bajo. Ahora bien, si es verdad que está por encima pero yo tampoco la calificaría como una película de tiburones sino una con tiburones, que no es lo mismo. Es decir, no la veo como una monster movie sino una película en la que los escualos son un ingrediente más. Lo cual no quita que no haya escenas bastante potentes con estos pececillos. Pero aquí el monstruo es un asesino en serie cuyo modus operandi consiste en dar de comer a estos bichos con las víctimas que previamente ha secuestrado. De hecho, no es muy disimulado el paralelismo que plantea entre hombre y bestias y esa devoción que tiene el asesino por ellas. En este sentido, probablemente sea el papel que más le haya gustado interpretar a Jay Courtney, que se nota que se lo está pasando bomba. Aunque la verdadera protagonista es una tal Hassie Harrison, que anteriormente no tenía ni idea de quien era pero que tengo que reconocer que se resuelve bastante bien en su personaje cuando la película se convierte en un survival desenfrenado y establece un duelo entre el asesino y su presa, mientras los tiburoncetes casi ejercen como jueces de la contienda. Además, tiene una muy buena fotografía y la puesta en escena es más que decente. Así que si, me ha entretenido bastante. 6’5. 


   Tiene notas muy bajas en páginas de cine, sin embargo, división en la crítica y recomendada en redes sociales. A ver, la película es mala, pero como el 90% de películas de tiburones, y los que aún así nos las tragamos, nos puede parecer una de las buenas de entre las malas. Vamos, que es mejor que la media habitual. La han denominado la “Sharknado” seria. Lo primero es que tampoco es que sea tan seria, solo que al lado de esa película cualquiera lo parecería. Yo la veo una especie de “Infierno bajo el agua” pero con tiburones en lugar de cocodrilos. Y como en aquella, me lo he pasado bastante bien, siendo consciente de lo que es desde el principio. Y claro que hay que hacer ejercicio de suspensión de la incredulidad. Porque yo me puedo creer que un pueblo se inunde, pero que, de repente, eso coincida con la mayor concentración de escualos de la historia, algo que no llega a explicarse realmente en ningún momento, ya no tanto. Da igual, hay un montón de ataques de tiburones, que se ven bastante bien en pantalla y que se zampan una buena cantidad de brazos y piernas. De hecho, están bastante bien rodadas esas escenas por Tommy Wirkola (“Zombis nazis”, “Hansel y Gretel, cazadores de brujas”), que me da la impresión que se lo ha pasado bien haciéndolas. Por tanto, me ha parecido entretenida, los efectos especiales son bastante aceptables y tampoco tiene otra pretensión que la de hacer pasar un rato divertido, que lo consigue. Además, a Wirkola, que también escribe el guion, le tenemos que agradecer una de las mejores frases de la historia del cine: “Mami tiene que pelearse con unos putos tiburones”. Pura poesía. Quiero secuela. 6.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - The Neon Demon

 


   Ya hablamos que en este ciclo íbamos a elegir películas que tuvieran como temática central el mundo de la moda pero tratando de mostrar diferentes facetas de ella. Así que aquí nos vamos a focalizar en las modelos y no precisamente con un título fácil ni exento de polémica, ni mucho menos. Porque al cargo del asunto estaba un cineasta tan poco convencional como el danés Nicolas Winding Refn.




   Que haría su segunda película en suelo estadounidense, tras "Drive", aunque la producción fuera danesa, y que quería retratar la ciudad de Los Ángeles como la percibió al llegar a ella, textualmente, “bella, peligrosa y vampírica”. El escenario perfecto para realizar un retrato de la obsesión por la belleza y la juventud que existe entre las modelos, según él. 



   Desde luego, desde una perspectiva exagerada y casi satírica, llevándola hasta el género de terror, insinuando temas tan macabros como la necrofilia o el canibalismo. Al cual usa como metáfora de la industria de la moda como devoradora de modelos, y de como ellas se devoran entre sí, aquí literalmente, tomando referencias de personajes reales tan controvertidos como Condesa Báthory o el asesino en serie Jeffrey Dahmer.



   Pero también como lo que algunos calificaron como una versión perversa del cuento de Blancanieves, representada en el personaje de Jesse (Elle Fanning), sobre la que se lanzan las brujas, las otras modelos, envidiosas de su belleza pura y sin artificios, que cautiva a diseñadores y fotógrafos, robándoles el protagonismo y el trabajo. De hecho, Winding Refn lo definió como un cuento de hadas caníbal.



   Una
Elle Fanning que sustituyó a Carey Mulligan, con la que el director danés había trabajado precisamente en "Drive", que contaba con la misma edad que su personaje, es decir, 16 años, lo que también creó polémica porque aunque no tiene ni una sola escena de desnudo ni tampoco de sexo, sí estaba permanentemente sexualizada y siendo objeto de deseo por prácticamente todo el resto de los personajes.



   Elle Fanning ya se mostraba como una actriz capaz de todo y que aquí ya daba los pasos para superar a su propia hermana, Dakota Fanning, de la que había estado a la sombra hasta el momento. La acompañaban en el reparto Jena Malone, Bella Heathcote, Abbey Lee, Christina Hendricks, Keanu Reeves y Alessandro Nivola.



   Nicolas Winding Refn, el autor de películas con tal sello personal como "Drive", "Solo Dios perdona", "Bronson", "Valhalla Rising" o la serie "Demasiado viejo para morir joven" entre otros títulos, creó una película tremendamente sensacional e iconográfica. De hecho, la gente que la vio, recordaba más escenas concretas de ella que la trama general. Con un estilo visual influenciado por el cine de Darío Argento, especialmente en "Suspiria".




   Su retorcida visión del mundo de las modelos fue rodada en orden cronológico para que, en especial su protagonista, experimentara esa evolución de caída a los infiernos de la envidia de las otras modelos en la ficción, y las otras actrices en la realidad. En cierto modo, Elle Fanning era una estrella emergente que venía a superarlas a todas. Y así se ha confirmado con el tiempo.



   En la primera escena de la película, una sesión de fotos donde ella hacía de una mujer muerta y cubierta de sangre, la actriz tuvo que estar tanto tiempo con los ojos abiertos sin parpadear que sus lentillas llegaron a quemarse con los focos de los potentes flashes. Sin embargo, ella salvó la escena. Efectivamente, nació una estrella.



     La película dividió a la crítica, que se polarizó claramente entre los que la consideraban una obra maestra y los que la apalearon, acusándola de vacía, fetichista y de hacer un tratamiento femenino sexualizado y muy negativo. Sin embargo, en el Festival de Sitges se llevó el Premio de la Crítica. Económicamente no le fue muy bien, costó 7 millones de dólares y solo recaudó la mitad, 3´5. Es decir, cumple todos requisitos para ser un título de culto.



domingo, 10 de mayo de 2026

Christy

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Christy.
Dirección: David Michôd.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 137 min.
Género: Drama, deporte, biopic.
Interpretación: Sydney Sweeney, Ben Foster, Merritt Wever, Katy O'Brian, Jess Gabor, Chad Coleman, Ethan Embry.
Guion: Mirrah Foulkes, David Michôd. Historia: Katherine Fugate.
Producción: Sydney Sweeney, Teddy Schwarzman.
Música: Antony Partos.
Fotografía: Germain McMicking.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Christy Martin fue una figura del deporte en cuanto a que fue pionera en poner uno estigmatizado como del género masculino, logrando situar el boxeo femenino en el mapa. Aunque hay aspectos de su vida más oscuros.

   LO MEJOR: Quizás muchos no sepan, al menos antes de ver esta película, quién es Christy Martin, pero no solo fue una estrella del boxeo femenino, es que prácticamente fue la artífice de poner deporte en el mapa en esa modalidad de género, porque anteriormente a ella, no captaba precisamente la atención del público. Por tanto, la película cumple con su función como biopic de deportes, hablando de la vida de esta boxeadora. Pero solo es la excusa para contarnos otro episodio negro del deporte y de eso que se cumple más de lo que creemos, que es que las historias detrás de muchas figuras del deporte no son tan bonitas como parecen. Porque Christy Martin era tan poderosa en el ring como maltratada fuera de él, hasta el punto de estar a punto de ser asesinada. Resulta que el mayor combate de su vida lo jugaba fuera del cuadrilátero. Y eso, además, de la reivindicación de su propia condición sexual, es el verdadero tema de la película. No obstante, eso no significa en absoluto que no cumpla perfectamente como película de deportes. Tenemos la posibilidad de ver muchos combates de boxeo y muy bien resueltos desde la forma de rodarlos. Por tanto, logra un buen equilibrio entre sus géneros: biopic-deporte-drama.

   Interpretación: Es bastante descarado que Sydney Sweeney iba buscando premios con esta película porque es un papel típico para conseguirlos, cosa que no ha ocurrido en absoluto. Aunque no será por ella porque la actriz hace un gran trabajo. A Sweeney le gusta salirse de su explosiva imagen como sex symbol para poder mostrar el talento que atesora. Aquí lo hace, además esforzándose en que se la vea lo menos atractiva posible.
Una pena que no se le haya reconocido más justamente su interpretación aquí. Por otro lado, también la de Ben Foster es de destacar en un papel muy poco agradecido. Y me habría gustado ver más a Katy O’Brian.


   Escenas (SPOILERS!!): Más allá de las escenas de los distintos combates de boxeo, sin duda, la secuencia más desgarradora es la del intento de asesinato y posterior huida. Como se nota que en ese modo supervivencia es donde Sydney Sweeney se la ve más en su salsa. Hay varios apuntes de cómo está rodada esta parte. Los apuñalamientos no se muestran explícitamente, de hecho, son fuera de campo, lo cual no le resta ni un ápice de sensación de violencia. Lo que sí nos muestran son los efectos de ese brutal ataque y ahí no escatiman nada en los detalles. Es realmente dura la secuencia por intensa pero también por extensa, para así poner al espectador en esa misma sensación de agonía.

   LO PEOR: No se hace pesada pero sí se excede en su metraje. No haría falta sobrepasar las dos horas y posiblemente un recorte de unos quince minutos le habría ido bien a su ritmo. Por otro lado, los combates están muy bien rodados pero parece que hay un poco de obsesión con mostrarlos lo más realistas posibles y eso le resta bastante épica desde lo cinematográfico.

   REFERENCIAS: Más que por el camino de "Rocky", va por el de películas más oscuras sobre el deporte basadas en historias reales, como "Foxcatcher" o "Yo, Tonya".

   CONCLUSIÓN: 7. Sydney Sweeney se luce vanagloriando el poderío de Christy Martin dentro del cuadrilátero y reivindicando la lucha por su propia supervivencia fuera del él. El no éxito de la película no empequeñece su interpretación.




sábado, 9 de mayo de 2026

Microcríticas Express: Harvest/28 años después, El templo de huesos/Gaua

 




   No es una película de terror pero se mueve en los planteamientos del folk horror, representándonos la descomposición de una comunidad aislada, muy cercana a lo que es una secta, ante la llegada de tres personajes que desde ángulos diferentes, supone una amenaza para los lugareños de esa comuna. Que son, un cartógrafo (que literalmente los va a poner en un mapa), un banquero (una especie de empresario que quiere explotar el pueblo de forma comercial) y unos inmigrantes (que se perciben como peligro para los habitantes,
a los que culpan de todos sus nuevo males, es decir, se reacciona con racismo). Y claro, todo esto crea un caldo de cultivo perfecto para que se desate la hostilidad y esta explote en violencia. Repito, no es terror y tampoco va por el camino del thriller. Pero si tiene algunos momentos que me han resultado sumamente incómodos y que incluso me han recordado a clásicos como “El hombre de mimbre”. Hay que avisar que tiene un ritmo lento, incluso contemplativo en ocasiones, haciendo gala de una espléndida fotografía, que la envuelve en un permanente halo atmosférico, en un tono como de fábula, en el que si, hay que tener paciencia. Transmite una constante sensación física, me explico, parece que se siente la lluvia, el suelo embarrado, el frío nocturno, . . . No es para todo el mundo, es cierto. El significado es a interpretar pero creo que es bastante evidente que simboliza la llegada de la evolución y, por consiguiente, el fin de la vida rural. Por cierto, muy buenas actuaciones de Caleb Landry Jones y Harry Melling. 7.


   Defendí la primera película porque aunque no era lo que esperaba, eso solo era problema mío y objetivamente me parecía un comienzo que planteaba temas interesantes y pensé que había que juzgar el viaje cuando estuviera completado. Pero ya con dos terceras partes conocidas de la historia se puede hacer un diagnóstico más o menos fiable. Y es que muy bien se tienen que hacer las cosas en la última película para que esto haya tenido algún sentido. Porque este segundo episodio se carga lo bueno que tenía el primero y se centra en lo peor, que eran sus últimos diez minutos. No dirige esta Danny Boyle, pero no es el problema porque Nia DaCosta dirige bastante bien. El problema es el guion, y esto es lo verdaderamente sorprendente por estar a cargo de quien está. No sé que ha querido contar Alex Garland. Es que ni siquiera tienen importancia ni generan una buena secuencia de terror con los infectados. Lo único interesante en relación a ellos es lo de buscar una cura a la enfermedad, que es muy poco habitual en estas películas, porque mira que hay películas de zombis y demás pero parece que nadie quiere buscar una cura. Pero la trama se enfoca en seguir al puñetero grupo de los Jimmys, que me interesa entre cero y nada. Literalmente se dejan media hora de metraje torturando a una familia, que no aporta absolutamente nada, es completamente gratuito. Lo único que se salva es Ralph Fiennes (que maravilla de actor), que es capaz de levantar la película cuando está en pantalla, porque a Jack O’Connell (que es muy buen actor) aquí le han desaprovechado. Se ha llegado a poner en duda la tercera parte pero finalmente si se hará. La veré pero ya con expectativas muy bajas. Esto debería haber sido una sola película y en coherencia con las dos anteriores. 5.


   Son demasiadas cosas en común como para no establecer cierto paralelismo entre Robert Eggers y Paul Urkijo Alijo. Por ejemplo, no haber hecho ni tener la más mínima intención de hacer historias desarrolladas en la actualidad. O basarse casi exclusivamente en el folclore. Más en concreto en el folk horror, aunque el español se centra en la mitología vasca y tira hacia al fantástico puro más que al terror, aunque este esté bastante presente en su obra. Un estilo muy poco o nada cultivado en España actualmente, por lo que se agradece. Todo esto se vuelve a confirmar aquí. Como en “Errementari”, vuelve a tratar el tema de las brujas pero desde un ángulo muy distinto. Lo primero porque no se trata de una narración lineal, sino a través de una serie de relatos que le van contando a
l personaje principal, interpretado por una magnífica Yune Nogueiras, de los que se va dando cuenta que ella misma es las protagonista de todos ellos, que van conformando su propia historia, contada en partes y no precisamente en orden, lo que es cierto que la hace un poco confusa pero también interesante. Porque a parte de las brujas, muestra una serie de criaturas mitológicas de ese folclore vasco tan peculiar, que Urkijo Alijo sabe recrear con una ambientación exquisita, con una fotografía fantasmagórica. Se aprecia la influencia del terror gótico italiano y de cineastas como Mario Bava o Guillermo el Toro. Me sigue gustando más “Irati”, de su filmografía, pero esta me parece una buena película como también me parecía “Errementari”. Así que, para mí, este director lleva un “perfect”, y encima siendo español, el Eggers español. 6’5.

jueves, 7 de mayo de 2026

La Novia

 

    FICHA TÉCNICA

Título: La novia.
Dirección: Maggie Gyllenhaal.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 126 min.
Género: Terror, fantástico.
Interpretación: Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Annette Bening, Penelope Cruz, Jake Gyllenhaal, Julianne Hough, Louis Cancelmi, John Magaro, Linda Emond, Jeannie Berlin, Matthew Maher.
Guion: Maggie Gyllenhaal. Personajes: Mary Shelley.
Producción: Maggie Gyllenhaal, Osnat Handelsman-Keren, Talia Kleinhendler, Emma Tillinger Koskoff.
Música: Hildur Guðnadóttir.
Fotografía: Lawrence Sher.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Es Chicago y en los años treinta. Frankenstein, tras varios intentos de contactar con ella, da con una doctora a la que le pide que le cree una compañera. Juntos resucitan a una mujer que había sido asesinada para que sea su Novia.

   LO MEJOR: Si la voy a salvar es por los pelos y casi haciendo un esfuerzo en base a unos motivos que ahora expondré. El primero de ello es que yo siempre voy a estar en el equipo de las cineastas valientes, los que tienen el atrevimiento de arriesgarse, que es justo lo que ha hecho Maggie Gyllenhaal, hacer algo totalmente distinto, hasta el punto de aproximarse al experimento formal. De hecho, algo que hay que aclarar es que no es un remake, casi ni siquiera una nueva versión de una de las mejores películas del cine de terror clásico, “La novia de Frankenstein”, que a su vez era secuela precisamente de uno de los grandes monstruos clásicos, “Frankenstein”, sino que es una historia independiente tomando como referencia los protagonistas de esas películas. Otra cosa es que el resultado sea satisfactorio. Y solo la puedo aprobar si la intención era hacer una caricatura, lo cual no solo no descarto sino que apuesto por ello. Porque solo eso puede ser la explicación para el cúmulo de excesos y exageraciones tanto desde la silla de la directora como desde las interpretaciones de sus personajes principales. Tiene algunos otros aciertos, como el impresionante diseño de producción y una serie de imágenes bastante potentes. Y narrativamente tiene ideas interesantes, como trasladar la acción a Chicago de los años treinta para acercarse al noir, o la inclusión del propio personaje de Mary Shelley (como impulsora de la posesión de la novia y narradora intermitente) o el tratamiento de la pareja protagonista como una mezcla de Bonnie y Clyde y el Joker y Harley Quinn.


   Interpretación: Tener dos actores del calibre de Jessie Buckley (reciente ganadora del Oscar) y Christian Bale, te aseguras buenas interpretaciones y ellos las entregan. Pero da la sensación que no han contado con una buena dirección de actores y llama especialmente la atención teniendo en cuenta que la directora también ha sido actriz y de las buenas. En cuanto a los demás, Jake Gyllenhaal, Peter Sarsgaard y Penélope Cruz, no se sabe muy bien qué hacen aquí. Si algo más Annette Bening. Todos excesivamente teatrales.

   Escenas (SPOILERS!!): Hay que ver lo bien resueltas que están escenas de acción, al menos en cuanto a lo formal. Como la caída de Ida (Buckley) por las escaleras, la pelea y asesinato de los dos tipos que la atacan, a cargo de Frankenstein (Bale) y el tiroteo final donde masacran a la novia como a Bonnie. Sin embargo, hay otras incomprensibles, gratuitas o que directamente sobran como el registro del policía propasándose con ella o las explicaciones que se dan los detectives, que parecen como un pegote.

   LO PEOR: El problema es que es un completo caos narrativo, con un guion que en ocasiones roza el disparate. Puede que la razón es que claramente ha sufrido tijeretazos y se haya mutilado la idea inicial. La cuestión es que los personajes saltan de una escena a otra como si faltaran partes entre medias. Hay otros metidos con calzador, como los detectives. Hay cosas que te cuentan mediante diálogos en lugar de enseñarlas con imágenes. Es un sindiós.

   REFERENCIAS: Se supone que era un remake de “La novia de Frankenstein”, de 1935, de James Whale, pero tiene más cosas en común, y no en el buen sentido, con “Joker: Folie à deux”. Y tal vez como ella, sea una de las decepciones del año.

   CONCLUSIÓN: 5´5. Una atrevida, original y muy arriesgada versión de Maggie Gyllenhaal de uno de los grandes clásicos del terror que, sin embargo, cae en el caos narrativo y en el exceso de las interpretaciones de sus protagonistas.




martes, 5 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - El diablo viste de Prada

 


   El estreno de la secuela, veinte años después de su precedente, de “El diablo viste de Prada”, recuperando a prácticamente todo el reparto, con varios de sus integrantes claramente revalorizados, e incluso convertidos en estrellas en estas dos décadas, nos da la posibilidad de realizar un repaso de varios títulos que tienen el mundo de la moda como trasfondo. Y lo hacemos intentando tocar varias vertientes de cine dentro de este tema.




   Como no, comenzando con la original de la que se estrena ahora, que muchos se equivocarían si la tomaron por una comedia ligera más. Es más, tuvo más controversia de lo que cabría esperar aunque esta fuera más bien previa a su llegada a las salas de cine. Sobre todo en cuanto a la negativa de varios diseñadores a aparecer en la película realizando un cameo por miedo a las represalias. 



   Porque aunque el argumento gire en torno a una revista de moda ficticia, Runway, no es muy difícil adivinar que está representando realmente a Vogue, y que el personaje de Miranda Priestly hace lo propio con su directora, Anna Wintour. Y tal era su poder en el sector de la moda y tan despiadado el retrato que se hace de ella en la película, que muchos no quisieron participar de ello por miedo a ella.



   Porque está basada en la novela, bestseller en su momento, de Lauren Weisberger, quien precisamente trabajó para Wintour y Vogue durante once meses y es más que probable que la historia adapte vivencias propias de la periodista, y que incluso el personaje de Andy Sachs se refiera a ella misma cuando ejerció de asistente suya. De hecho, el despotismo de Miranda en la película es calcado al de Anna Wintour en la vida real.



   Weisberger tomó su experiencia como excusa para llevar a cabo una sátira del mundo de la moda, inspirándose también en la película “Prêt-à-porter” de Robert Altman. Además, se muestra la jerarquía de ciertas empresas y de sus mandatarios como un reflejo de las luchas de poder, a la vez de los abusos de esos directivos y jefes sobre sus subordinados.



   Por muy exagerado que pueda parecer el retrato que se hace de Anne Wintour, por lo visto en el documental “The September issue”, no lo es en absoluto, y resulta que ese despotismo que se exhibe en la película es totalmente fidedigno. Sin embargo, contrariamente a lo que se podría esperar, Wintour declaró que le había gustado la película y elogió la interpretación de Meryl Streep.



   Que fue nominada al Oscar, aunque incomprensiblemente en la categoría de actriz principal cuando la protagonista era una Anne Hathaway no muy conocida por entonces, que solo había desempeñado ese rol en “Princesa por sorpresa” y solo había aparecido en una película de relevancia, “Brokeback Mountain”, en un papel secundario. Por tanto, fue “El diablo viste de Prada” la que la lanzó realmente como actriz. Seis años después lograría su propia estatuilla por “Los miserables”.



   Tampoco era muy conocida su compañera de reparto, Emily Blunt, hoy una actriz muy reconocida por interpretaciones como la de “Sicario” o “Un lugar tranquilo”, entre otras. Sí lo era como secundario de lujo Stanley Tucci. Acompañados por figuras de la moda que no tuvieron problemas en realizar sus respectivos cameos, como Heidi Klum, Gisele Bündchen o el diseñador Valentino Garavani.



   Como tampoco pusieron objeción a estar presentes en pantalla marcas tan reconocidas como Chanel, Pellegrino, Starbucks, Calvin Klein, Armani o Hermès. Y no les salió mal la jugada pues la película, incluso teniendo división de opiniones en cuanto a las críticas, fue un rotundo éxito de taquilla. Costó 35 millones de dólares y recaudó 326.



   Que, sin embargo, contaba con un director poco fraguado en cines y que había cimentado su carrera en la televisión, eso si, en series de la calidad de "Hermanos de sangre", "De la tierra a la luna" o "Sexo en Nueva York". Se trata de David Frenkel, que también ha vuelto para ocuparse de "El diablo viste de Prada 2".



domingo, 3 de mayo de 2026

Cumbres borrascosas

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Cumbres borrascosas.
Dirección: Emerald Fennell.
País: Reino Unido.
Año: 2026.
Duración: 136 min.
Género: Drama.
Interpretación: Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Alison Oliver, Owen Cooper, Shazad Latif, Martin Clunes, Ewan Mitchell, Amy Morgan, Jessica Knappett, Charlotte Mellington, Vy Nguyen.
Guion: Emerald Fennell. Novela: Emily Brontë.
Producción: Emerald Fennell, Margot Robbie, Josey McNamara.
Música: Charli XCX.
Fotografía: Linus Sandgren.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Catherine y Heathcliff han estado juntos desde la niñez. Pero cuando llegan a adultos, el amor que han llegado a sentir el uno por el otro, sufre los obstáculos de la sociedad en la que viven.

   LO MEJOR: ¿De verdad alguien pensaba que Emerald Fennell, la responsable de "Una joven prometedora" y "Saltburn", haría una versión convencional, que sería una película típica del género, con un estilo clásico a lo "Sentido y sensibilidad"? ¿De verdad todavía se exige fidelidad a una novela que ha sido adaptada, literalmente, decenas de veces, tanto para el cine como para la televisión? Ya que eso ya nos lo han mostrado en múltiples ocasiones, qué menos que concederle un poco de libertad creativa a su autora para hacer una versión que ella justifica que es como se la imaginó en su cabeza. Aunque no fuera así, no se va a morir nadie por ver algo distinto alguna vez. Pues nada, tanto la crítica como los fans de la novela de Emily Brontë, que han salido de hasta debajo de las piedras, le han dado por todos lados, lo cual se ha pasado por el forro la película porque no ha impedido que recaude la nada despreciable cifra, sobre todo para un producto de este tipo, de casi 250 millones de dólares. Personalmente la considero una versión atrevida, provocadora, original y... fresca. Vivan los valientes y las valientes del cine, como Emerald Fennell, que ha hecho una película visualmente bellísima, con planos para enmarcar, con un diseño de producción impresionante, especialmente en el apartado de vestuario, que rebosa pasión de principio a fin, desde el erotismo y la atracción de sus dos personajes principales, sin tirar de escenas de sexo explícitas.

   Interpretación: Hubo un tiempo en que a pesar de sus buenas interpretaciones y de elegir proyectos de notable calidad, Margot Robbie no tenía suerte con la taquilla. Eso cambió drásticamente tras "Barbie". Aquí, tanto ella como Jacob Elordi están magníficos. Y no solo porque su atractiva  presencia física, la de ambos, sea incuestionable, sino porque sus interpretaciones son totalmente entregadas, porque la química entre ambos es fuego puro y hace que explote cuando ambos están en pantalla.

   Escenas (SPOILERS!!): El resumen que hace el personaje de Isabela (Alison Oliver) del final de la obra de Shakespeare, "Romeo y Julieta", ya anticipa la tragedia en la historia de Catherine (Robbie) y Heathcliff (Elordi), en cuanto a que la falta de noticias del uno del otro, provocada por la criada, Ellen (Hong Chau), va a provocar el fatídico desenlace, tremendamente sangriento, por otro lado. Porque todo está exagerado en esta historia, reflejando el exceso de una relación que no deja de ser tóxica para ambos. Y que provoca situaciones como con la relación de Heathcliff con Isabela, de pleno sadomasoquismo (esto sí que no lo vi venir).

   LO PEOR: Que la gente sea tan hipócrita de ir a ver una película solo para poder criticarla a gusto después, lo que ya les predispone a cerrarse en banda ante cualquier atisbo de innovación artística. En mi opinión, lo único reprochable, y no mucho, es quizá obsesionarse con buscar planos postales.

   REFERENCIAS: Si tiene que parecerse a alguna versión anterior de "Cumbres borrascosas", y no es mucho, sería la de 1992. Pero me ha recordado más a la también innovadora, aunque no tanto, versión de "Anna Karenina" de 2012. Y al atrevimiento de la "Romeo y Julieta" de Baz Luhrmann.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Un éxito de taquilla a pesar de sus detractores, que no son pocos, quizá los que pensaron que una cineasta como Emerald Fennell haría un versión convencional de la múltiplemente adaptada novela de Emily Brontë.




sábado, 2 de mayo de 2026

Música de Película: The Doors

 


   Que mejor banda sonora que una recopilación de los mejores temas, que no son pocos, de uno de los grupos musicales más importantes de la música moderna. Se regrabaron muchos de ellos con la voz de Val Kilmer, que se implicó tanto que los propios miembros de The Doors aseguraban no poder distinguirla de la de Jim Morrison.



Tema: Riders on the storm.

Película: The Doors.

Intérprete o compositor: The Doors.




Tema: Broken through.

Película: The Doors.

Intérprete o compositor: The Doors.




Tema: Light my fire.

Película: The Doors.

Intérprete o compositor: The Doors.




Tema: The end.

Película: The Doors.

Intérprete o compositor: The Doors.




Tema: Carmina burana.

Película: The Doors.

Intérprete o compositor: Carl Orff.

viernes, 1 de mayo de 2026

Bronca T2

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Bronca 2.
Dirección: Lee Sung Jin (Creador), Lee Sung Jin.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 45 min )8 episodios).
Género: Comedia, drama.
Interpretación: Oscar Isaac, Carey Mulligan, Charles Melton y Cailee Spaeny, Youn Yuh-jung, Song Kang Ho, Seoyeon Jang, William Fichtner, Mikaela Hoover y BM.
Guion: Lee Sung Jin.
Producción: Lee Sung Jin.
Música: Finneas O'Connell.
Distribuidora: Netflix.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Cuando una pareja de jóvenes, que trabaja en un club de campo, presencia una violenta discusión entre sus jefes, que además son matrimonio, se desencadena una serie de situaciones que van creando cada vez más tensión entre ellos.

   LO MEJOR: No suelo hacer crítica larga de segundas temporadas de series salvo que aporten algo tan distinto como para comentarlo, como es el caso, de hecho, esta es una historia totalmente diferente a la de la anterior temporada y no tiene ninguna vinculación con ella. Porque la primera fue concebida como una miniserie y quedaba cerrada. Para hacer una segunda, su creador pensó en ofrecer una historia independiente pero con algunas características comunes, a modo de antología, de tal manera que, efectivamente, tienen argumentos distintos pero comparten espíritu. El de representar la naturaleza humana cuando es llevada al extremo en cuanto a tensión, y de paso servir de crítica de la diferencia de clases sociales, aunque aquí va más allá, en su retrato del sistema de poderes. Además, ambas se mueven en el terreno de la tragicomedia pero con toques de thriller, y argumentalmente inician de forma similar, con una gran bronca. No obstante, mientras en la primera, una discusión se torna en la escalada de un enfrentamiento cada vez más violento entre dos personas y se centraba en eso, en la segunda, es la discusión de una pareja la que los vincula casualmente a otra y ambas se ven envueltas en una trama más compleja ya preexistente. Así que sí, es una historia más enrevesada y llena de giros, basada en uno de los mejores guiones de una serie en lo que llevamos de año, que tiene la habilidad de mostrar a todos sus personajes con acciones bastante cuestionables sin poder considerarlos villanos. La ambigüedad es su mayor virtud.

   Interpretación: Aquí sí supera a la primera temporada, y no precisamente porque el trabajo tanto de Steven Yeun como de Ali Wong no fuera excepcional. Pero es que aquí tenemos un reparto en distintas franjas de edad y diferentes nacionalidades. Por un lado tenemos la pareja formada por Oscar Isaac y Carey Mulligan, por otro la de Cailee Spaeny y Charles Melton, y luego la de los coreanos Youn Yuh-jung ("Minari") y Song Kang-ho ("Parásitos"). Y todos están realmente geniales. Especialmente se merecen ser nominados.

   Escenas (SPOILERS!!): Vamos directamente a destripar el final de la serie. ¿Por qué Austin cambia de parecer en el taxi? Porque se da cuenta que se ha precipitado con Eunice, su voz por teléfono parece protocolaria, desapasionada. Le indica que no le quiere. Sin embargo, Ashley (Spaeny) le asegura, cuando ya está segura que le ha perdido, que siempre le querrá. Y puede resonarle la frase de ella, "al menos nosotros ya conocemos las mierdas del otro". Ashley se ha mostrado como una pareja tóxica y muchas de sus acciones son claramente cuestionables pero si bien, no están justificadas, si están explicadas. Ashley es la más traumatizada por el pasado y la más dañada en la historia y sus acciones se basan en el miedo, no en la maldad. Aunque al final se convierten en la pareja que en el principio habrían visto discutir violentamente. Los ricos usaban a Joshua (Isaac) y Lindsay (Mulligan) y ahora hacen lo mismo con Ashley y Austin.

   LO PEOR: Que no haya tenido la respuesta esperada por parte del público y eso conociendo a Netflix ponga seriamente en peligro una tercera temporada. Es verdad que es inferior a la primera y que en el último episodio se descontrola un poco pero sigue siendo un producto por encima de la media.

   REFERENCIAS: Continúa su creador, Lee Song Jin, dirigiendo y escribiendo, como en la primera temporada, pero la historia está más cerca de “The White Lotus” y “Parásitos”.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Sin estar al nivel de a primera temporada, si lo está a uno superior a la media, con una historia totalmente independiente de su precedente pero con el mismo espíritu de la naturaleza humana sometida a presión.