martes, 29 de septiembre de 2026

Escenas Míticas: Brujas - Jóvenes y brujas (1996)

 

   Terminamos el ciclo (hasta nueva orden), con una de las películas de brujas más icónicas y del género de terror fantástico teen, especialmente de los noventa. Hasta el punto de que, con el tiempo, ha trascendido como un título de culto, que incluso cuenta con un remake, en 2020, aunque no muy acertado, a pesar de contar con Cailee Spaeny en sus filas.   



   Un fenómeno inesperado hasta para sus propios productores, que no confiando demasiado en la fórmula, limitaron bastante el presupuesto a solo 15 millones de dólares. Que incluso sin contar con muy buenas críticas, reportaron 65 recaudados en taquilla, teniendo además un buen recorrido en el mercado doméstico de alquiler y venta posterior. Y eso sin contar con un director conocido, Andrew Fleming no tiene nada más destacable ni antes ni después, ni estrellas en el reparto.   



   Porque aquí Neve Campbell tiene un personaje principal pero no protagonista. Y la explosión de su fama vendría unos siete meses después pero en ese mismo año, 1996, con "Scream". A la larga se terminaría convirtiendo en una de las scream queen más famosas del slasher gracias a esa saga. Pero en "Jóvenes y brujas" era más bien una desconocida. Prácticamente lo mismo que las que sí eran verdaderas protagonistas, Robin Tunney y Fairuza Balk.  



   Por tanto, sirvió como pistoletazo para las tres actrices esta película. No tanto para la cuarta en discordia, Rachel True. En el reparto también estaba Skeet Ulrich, que también repetiría junto a la Campbell en "Scream", y en un papel bastante más relevante que en esta, y probablemente por el que más se le recuerde. Porque tampoco es que haya tenido una filmografía muy destacada.   



   Por cierto, Fairuza Balk investigó sobre el paganismo para documentarse para su personaje y el tema le interesó tanto que compró una tienda sobre magia y ocultismo en Hollywood, que mantuvo durante varios años. Más concretamente lo que le interesaba era algo que se exponía en la película sin llegar a mencionarlo, la wicca, una religión neopagana moderna. 



   La wicca no tiene nada que ver con el satanismo o la adoración al diablo aunque mucha gente la confunda con ello. Sino que se centra en el poder que reside en la naturaleza, la magia y la espiritualidad. Una creencia con adeptos aún en la actualidad. Es más, se estipula que existen entre tres y cinco millones de wiccanos en el mundo. La película no la trata en profundidad, ni prácticamente ninguna aunque hay títulos que sí hacen alusión al neopaganismo, como "Prácticamente magia" o "El hombre de mimbre".  



   "Jóvenes y brujas" tomó como base el libro de Scott Cunningham, "Earth power" para hablar de algunos conceptos de esa corriente pero en realidad la película habla del poder en general, de la identidad, de la pertenencia y del bullying. Sus cuatro personajes principales no dejan de ser unas adolescentes marginadas tomando venganza. Lo que la emparenta en parte con "Carrie" o "Escuela de jóvenes asesinos". Y se hace un guiño a "Las brujas de Eastwick" cuando uno de los personajes las llama literalmente así.   



   A su vez, la película influyó directa o indirectamente en películas y series posteriores. Como "Ginger Snaps", "La alianza del mal", "All cheerleaders die" o "Jennifer's body". Al menos tienen elementos y tonos similares. También en el campo de la televisión, como "Las escalofriantes aventuras de Sabrina" o, sobre todo y más evidente, "Embrujadas". 



   La serie cuyas protagonistas eran tres brujas hermanas, tenía una canción en la intro, "How soon is now?", originalmente de The Smiths y versionada por Love Spit Love para "Jóvenes y brujas". Pudo ser una casualidad, pero lo que no lo fue es que Andrew Fleming escribió un episodio piloto para "Embrujadas" que tenía mucho de esta película. Paradójicamente fue rechazado pero dos años después, en 1998, salió adelante "Embrujadas".  



   Por cierto, el vestuario de las actrices cumple la función de mostrar la evolución psicológica de sus personajes. Por ejemplo, Nancy (Balk) cada vez viste más agresiva y oscura, a la vez que se va acercando a la maldad. Al igual que Bonnie (Campbell) viste más provocativa a la vez que se siente más guapa y menos acomplejada por sus llagas.   



   La película tiene momentos de CGI como era tendencia en la década de los noventa. En el género de terror los efectos digitales estaban sustituyendo a los prácticos. Sin embargo, la escena más impresionante, la de las serpientes, no se usó CGI. Eran serpientes reales; boas, pitones y hasta una constrictor. Todo real. Porque "Jóvenes y brujas" era un poco eso, un híbrido de lo digital y lo artesanal.  

domingo, 27 de septiembre de 2026

Resident Evil (2026)

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Resident Evil.
Dirección: Zach Cregger.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 95 min.
Género: Terror.
Interpretación: Austin Abrams, Paul Walter Hauser, Zach Cherry, Kali Reis, Johnno Wilson, Devon Stewart, Shaun W. Loeser.
Guion: Zach Cregger, Shay Hatten. Videojuego: Capcom.
Producción: Robert Kulzer, Roy Lee, Miri Yoon, Asad Qizilbash, Carter Swan.
Música: Hays Holladay, Ryan Holladay.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Distribuidora: Sony Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: A un mensajero le encargan llevar un paquete a Raccon City. Según se va acercando, comienzan a ocurrir cosas cada vez más extrañas y llegar se hace cada vez más difícil, pero es de vital importancia.

   LO MEJOR: Continuando con la buena línea del género de terror de este año, ha llegado una nueva película sobre el universo "Resident Evil", que paradójicamente es la mejor que se ha hecho en este sentido pero no precisamente la más fiel a sus videojuegos, por lo que albergo serias dudas de que vaya a satisfacer a sus fans. Porque ni siquiera es una adaptación, casi podría considerarse un spin off que transcurre paralelamente al "Resident Evil 2" pero ya está. Zach Cregger hace guiños a la saga de videojuegos en forma de escenarios, objetos, ambientación, pero no sigue la historia a pies juntillas. Es una visión totalmente propia. Por eso es recomendable enfrentarse a ella como una película de terror independiente que como una adaptación propiamente dicha. Porque como película es bastante buena, con un ritmo perfecto, con muchas fases casi en tiempo real, que hacen que se pase volando, merced a un metraje muy medido, que no excede de la hora y media. Un survival horror de lo más divertido que confirma a Cregger como uno de los mejores realizadores de cine de género. Y no digo exclusivamente de terror porque una de las características personales de su cine es la mezcla de géneros. Aquí hay terror, ciencia ficción y... comedia. Sí, hay muchísimo humor negro, una de las inclusiones que más le gusta hacer al cineasta. Quizá es el elemento que más se le puede atragantar a algunos, especialmente a esos fans, pero, en mi opinión, le funciona de maravilla. He pasado momentos de mucho suspense pero también me he reído de lo lindo.

   Interpretación: Austin Abrams ya tenía un papel en la anterior película del director, "Weapons". Aquí le ha dado el protagonismo absoluto y lo cierto es que el actor ha respondido de maravilla. Funciona tanto en la vertiente survival y de acción, como en la cómica (la mitad de sus diálogos son tacos y quejas). Hay algunas caras conocidas aunque su participación es muy breve, como en los casos de Paul Walter Hauser o Kali Reis.

   Escenas (SPOILERS!!): Partiendo de que la premisa inicial es bastante difícil de creer, es decir, que le encarguen llevar el antídoto de un virus devastador a un simple mensajero, todo el recorrido del protagonista para llegar al hospital de Raccoon City es divertidísimo. Tiene escenas de un suspense muy intenso y acción como el lanzamiento de los infectados desde las azoteas de los edificios o la de la sala de maternidad. Y, por supuesto, el final, donde vamos perdiendo la esperanza de que el protagonista salga de esta. Y, efectivamente, no sale. Por cierto, no abusa de los sustos pero los hay, y no están donde suelen estar habitualmente en esta clase de películas. Llegan cuando menos te los esperas, en momentos teóricamente más tranquilos, lo que te hace estar permanentemente alerta. Y ojo, los monstruos son impresionantes pero no los de Resident Evil conocidos.

   LO PEOR: A pesar de todas las referencias, guiños, easter eggs y demás, es verdad que tiene poco Resident Evil. Podría ser una película de zombis y monstruos en cualquier sitio y sería muy buena. Tiene poco enganche real con los videojuegos y menos con la saga cinematográfica protagonizada por Milla Jovovich.

   REFERENCIAS: Evidentemente la saga de videojuegos pero como ya he advertido, no como adaptación. El tono estaría más cerca de otra Evil, Dead, concretamente "Terroríficamente muertos" e, incluso, de las últimas entregas en su reinicio. Y hay cosas que recuerdan a "La cosa", de John Carpenter.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Resulta que la mejor película que se ha hecho sobre el universo Resident Evil es la que más se aleja de ser una adaptación de los videojuegos y la que más cambia su tono, que sigue siendo terror pero con mucho humor.




viernes, 25 de septiembre de 2026

In search of darkness

 


   Si te consideras un aficionado al género de terror, más específicamente al de la década de los ochenta y de los que se podrían considerar muy cafeteros, esta serie de documentales es imprescindible. Tres de las temporadas, cada una de seis episodios, están dedicadas a esos ochenta en los que algunos nos criamos, quizá viendo películas que no deberíamos haber visto a esas edades. La primera habla de los títulos más representativos. La segunda, de los no tan conocidos. Y la tercera, a los más desconocidos, los que estaban en los estantes más bajos de los videoclubs. Las dos siguientes temporadas están dedicadas al terror de los noventa, una a la primera parte de la década y otra a la segunda, y se enfoca bastante al cambio de los efectos especiales de maquillaje hacia los efectos digitales, entre otros aspectos. Y como guinda hay otra temporada dedicada a la ciencia ficción, nuevamente de los ochenta. En total, más de treinta horas de disfrute nostálgico, de repaso de unas películas que marcaron especialmente la evolución del género en el cine. Lo próximo de su creador, David A. Weiner, es un repaso del terror pero esta vez de los setenta. Deseando estoy.

   EL AMOR AL TERROR DE VIDEOCLUB

   Un Weiner claramente enamorado del género del terror ochentero y del género en general pero no solo de los títulos más icónicos. Pone un especial amor a la serie B. Películas con las que muchos crecimos, viéndolas muchas veces incluso a escondidas. Algunas de ellas muy desconocidas, de presupuestos muy bajos, otras casi experimentales. A alguien le leí llamarlas "cine de mazmorra" y no precisamente con connotación despectiva. Películas cuyas llamativas carátulas captaban nuestra atención en los videoclubs. Son tantísimos los títulos que repasa que incluso a alguien con un gran dominio del género como se considera un servidor, le ha descubierto muchas que no conocía y que, evidentemente, ha procedido a apuntar. Ha sido una auténtica gozada recordar los que ya conocía y descubrir los que no.


   MADE BY FANS FOR FANS

   Hay que tener en cuenta que el proyecto está financiado directamente por fans del tema mediante el método de crowdfunding, es decir mediante sus donaciones. A quienes David A. Weiner les hace su homenaje poniendo sus vídeos en los larguísimos créditos finales de cada temporada. Pero que la serie documental sea tan humilde no la exime en absoluto de talento. Weiner realiza un montaje maravilloso, enlazando perfectamente las imágenes de las películas con los testimonios de los invitados para comentar multitud de curiosidades y anécdotas de sus rodajes, experiencias y reacciones. No solo se palpa el cariño del creador, Weiner, a esa clase de cine, sino también de aquellos que participaron en ese cine.


   HIJOS DE UN GÉNERO Y UNA ÉPOCA

   Que es otro de los grandes alicientes de la serie, poder ver hablar de esas películas a reinas del terror de los ochenta como Barbara Crampton, Caroline Williams, Cassandra Peterson, Linnea Quigley o Heather Langenkamp, entre muchas otras. O directores como John Carpenter, Joe Dante, Mick Garris, Brian Yuzna o Don Mancini, también entre muchos otros. O leyendas ocultas tras las máscaras más míticas del slasher ochentero, como Doug Bradley (Pinhead), Nick Castle (Michael Myers) o Kane Hodder (Jason Voorhees).


martes, 22 de septiembre de 2026

Escenas Míticas: Brujas - El crisol

 


   No hay brujas en la película. Ni siquiera se puede considerar que pertenezca al género de terror propiamente dicho. Aunque la historia sí se centra en la especulación sobre si unas personas practicaron la brujería e, incluso, muestra ambigüedad sobre si es una sospecha justificada, aunque más como ejemplo de lo que puede suponer la interpretación de un acto sacado de contexto. Por lo que, lo que nos muestra la película puede ser más terrorífico que unas mujeres montando en escobas o cocinando pócimas de encantamiento.   




   Una adaptación de la obra teatral homónima de 1953, llevada al guion de la película por su propio escritor, Arthur Miller, quien fue nominado al Oscar en la categoría de mejor guion adaptado. Una de las dos nominaciones que obtuvo la cinta, la otra fue a mejor actriz de reparto, a Joan Allen. Aunque no transformó ninguna de las dos en estatuillas.   




   Miller se basó en un hecho real, los Juicios de Salem, donde en 1692, 144 personas (muchas más que en la película) fueron acusadas de practicar la brujería y la adoración al diablo, de las cuales 19 (14 mujeres y 5 hombres) fueron ejecutadas y una de ellas murió a consecuencia de las torturas durante los interrogatorios.    




   Fue el caso más sonado o el que más ha trascendido en la cultura popular pero ni mucho menos el único. Las acusaciones de este tipo comenzaron casi medio siglo antes, en 1647, y en distintas ciudades, pero nunca con tantos acusados como en Salem, que prácticamente cierra el ciclo de estos juicios. Acusados y víctimas porque, evidentemente, todos fueron procesados injustamente.   




   Es lo que Arthur Miller utilizó para hablar de lo que realmente quería hablar, del macartismo. Estableciendo un paralelismo entre los Juicios de Salem y la persecución política llevada a cabo por el senador republicano Joseph McCarthy sobre una serie de personas a las que acusó de ser comunistas, o cualquiera con ideas de izquierdas. De hecho, se llamó "la Caza de brujas".  

 


   Miller se inspiró en la comparecencia de un amigo suyo ante el Tribunal de Actividades Antiestadounidenses, el cineasta Elia Kazan, que ante las presiones, delató a varios compañeros del mundo del cine que pasaron directamente y sin pasar por la casilla de salida, a formar parte de la famosa Lista Negra de Hollywood, acabando casi con sus carreras.  




   El escritor compara esa histeria puritana con la vivida en Salem, y señala el peligro del extremismo religioso, del peso de las acusaciones falsas tomadas como pruebas, de los fallos del proceso judicial y de la intromisión gubernamental. Aunque el verdadero mensaje es que el peligro no está tanto en quien miente sino en una sociedad predispuesta a creer esas mentiras. 

  


   Tiene un gran reparto, con Daniel Day-Lewis al frente, seguido de Winona Ryder, Joan Allen, Paul Scoufield, Jeffrey Jones y Bruce Davison (años más tarde participaría en otra película que hace referencia a las brujas de Salem, "The Lords of Salem"). Curiosamente, Day-Lewis y Ryder eran pareja en la vida real y en la ficción de la historia protagonizan una relación que es el detonante de las acusaciones de brujería.




   En la dirección estaba Nicholas Hytner, que venía de realizar "La locura del rey Jorge". Pero después de "El crisol", no ha dirigido nada demasiado destacable, por lo que se pueden considerar sus dos mejores películas. La segunda tuvo muy buenas críticas pero comercialmente fue un fracaso. Costó 25 millones de dólares y solo recaudó 7 en taquilla.  




   No toma como referencia específicamente ninguna película anterior ni tampoco es influencia directa de otras posteriores. Pero a quien le interese el tema le recomendaría "Los demonios" (por el clima de histeria y persecución), "La bruja" (mismo contexto fanático religioso) y "Akelarre" (una caza de brujas en el País Vasco y Navarra).  




   El título de la película hace referencia a un doble sentido. Por un lado, es un recipiente para mezclar sustancias a altas temperaturas. Por otro, se refiere a la situación de tensión que envuelve a personas sometidas a mucha presión.  


domingo, 20 de septiembre de 2026

Buena suerte, pásalo bien, no mueras

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Buena suerte, pásalo bien, no mueras.
Dirección: Gore Verbinski.
País: Estados Unidos
Año: 2025.
Duración: 134 min.
Género: Comedia, ciencia ficción.
Interpretación: Sam Rockwell, Michael Peña, Juno Temple, Haley Ru Richardson, Zazie Beetz, Asim Chaudhry, Georgia Goodman, Dino Fetscher, Mike Gassaway, Conrad Kemp, Stevel Marc, Anna Acton, Elly Condron, Dominique Maher, Ryan Kruger, David Sturzaker.
Guion: Matthew Robinson.
Producción: Robert Kulzer, Erwin Stoff, Gore Verbinski.
Música: Geoff Zanelli.
Fotografía: Jim Whitaker.
Distribuidora: Universal Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un hombre, con una extraña apariencia, se presenta en un restaurante asegurando venir del futuro y tener que reclutar un grupo para salvar el mundo de un apocalipsis tecnológico. No es la primera vez que lo intenta y confía en que esta vez sea la definitiva.

   LO MEJOR: Hay películas que yo llamo frontera. Donde pende de un hilo el llegar a ser una pequeña joya o, por el contrario, un producto totalmente infumable. Si está aquí es porque mi opinión está más cerca de lo primero aunque ni mucho menos me parezca una obra perfecta. Desde luego, una fumada sí parece, pero es tan disparatada, tiene tan poca vergüenza, y no se le puede negar que es muy original, que me lo ha hecho pasar muy bien. Su mezcla sin complejos de géneros, que va desde la ciencia ficción (los viajes en el tiempo y los bucles temporales), la comedia (desde la sátira nada sutil y sí pretendidamente exagerada, que me ha recordado a cierto cine de Terry Gilliam) y esa estructura narrativa tan tarantiniana, reconstruyendo la trama mediante varias historias que confluyen en una, la hacen bastante disfrutable. Para hacer un retrato de una sociedad actual hipnotizada por el uso de los móviles, la obsesión por las redes sociales y, en general, la tecnología, como la realidad virtual y, como no, la inteligencia artificial. En ese sentido tiene ocurrencias en la forma de mostrarlo, de lo más divertidas. Y la verdad sea dicha, hasta tiene sus ramalazos de terror (hay un guiño clarísimo a "La noche de los muertos vivientes"). Y bien rodada por el infravalorado Gore Verbinski ("Trilogía de "Los Piratas del Caribe", "The Ring"), muy alejado del cine comercial con el que comenzó. Es una película rara, pero para mí, al contrario que para muchos, ese adjetivo tiene una connotación positiva. Significa original, fresco, diferente.

   Interpretación: El reparto es tan variopinto como lo son sus personajes. Sam Rockwell se podría considerar el personaje principal pero el protagonismo es muy coral, es bastante repartido, con Juno Temple (para mí la mejor), Zazie Beetz, Michael Peña y Haley Lu Richardson. Y sinceramente, en general funcionan bastante bien.

   Escenas (SPOILERS!!): Muestra algo que por muy exagerado que parezca, no está tan alejado de la realidad, los estudiantes pegados a sus móviles, adictos a Instagram y a la dictadura de los algoritmos, es algo plenamente actual. Como el chico adicto a las gafas de realidad virtual que prefiere vivir en ese mundo imaginario que en el real. ¿Qué quieres, la pastilla azul o la roja? Decían en Matrix. Que por cierto, es la explicación de ese falso final feliz, donde otra IA intenta engañar a la población haciéndoles creer que todo se ha solucionado. Todos menos el protagonista. Por eso decide volver al punto de inicio en el restaurante, para volver a intentarlo de nuevo con lo que saben esta vez. Ahora, ¿por qué siempre vuelve al restaurante? Parece el punto de anclaje, de no retorno, desde ahí se puede intentar cambiar el futuro, más adelante no. Y es el lugar donde se encuentran esas personas que van a formar el grupo.

   LO PEOR: Después de todo lo dicho anteriormente, es una obviedad que no es una película para todo el mundo. Y tampoco es perfecta precisamente. Uno de sus talón de Aquiles es su ritmo, que es muy irregular, muy probablemente porque le sobra metraje. Una rebaja de diez o quince minutos le hubiera ido bien.

   REFERENCIAS: Tiene mucho del cine de Terry Gilliam, especialmente en títulos como "El rey pescador", "Doce monos" e incluso "Brazil", pasado por el filtro de la serie "Black Mirror".

   CONCLUSIÓN: 7. Una sátira que mezcla ciencia ficción y comedia para un tan disparatado argumento como real el retrato que hace de una sociedad mediatizada por la tecnología. Si, es exagerado pero no estamos tan lejos de que sea plenamente actual. 




sábado, 19 de septiembre de 2026

Música de Película: Masters del Universo

 


   Poco se ha hablado de la banda sonora de esta película, compuesta por Daniel Pemberton (autor de la maravillosa música de la serie "Cristal Oscuro, la era de la resistencia). Que no se limita al estilo de score de orquesta clásica sino que le aporta un tono claramente moderno y, paradójicamente, a la vez, ochentero, con abundante carga de sintetizadores y guitarras eléctricas (de hecho, cuenta con la colaboración de Brian May), que incluso hace ciertos homenajes a la serie de animación de los ochenta. Y el tema principal es tremendamente pegadizo.





Tema: Eternia.

Película: Masters del Universo.

Intérprete o compositor: Daniel Pemberton.



Tema: He-Man vs Trap-Jaw.

Película: Masters del Universo.

Intérprete o compositor: Daniel Pemberton.




Tema: The power of Greyskull.

Película: Masters del Universo.

Intérprete o compositor: Daniel Pemberton.

viernes, 18 de septiembre de 2026

Microcríticas Express: La Gloria/Así aprenderás

 




   Hay que decir que no es una serie sobre el bullying sino que lo utiliza como reclamo para hablar de la venganza. Lo cual no quiere decir que no se haga referencia a ello. De hecho, el primer episodio, donde plantea el brutal agravio sufrido por la protagonista, es durísimo. Luego ya se hace a través de flashbacks más cortos y soportables. Ahora que, no creo, o quiero pensar que no puede ser que a una persona le puedan hacer semejantes atrocidades y no le ayude absolutamente nadie, ni profesores, ni policía ni leches. Si es así, tienen un problema muy grave en los institutos coreanos. Pero, como decía, no trata realmente el tema del bullying, y si algo que se puede ver en otras series coreanas, como es la diferencia de las clases sociales, en especial en cuanto a la impunidad de los ricos. Por eso, en gran parte, es tan disfrutable la venganza que se lleva a cabo, que ya adelanto que si ofrece una catarsis muy satisfactoria para el espectador. Eso si, para que todo salga bien, han de darse una serie de casualidades y contar con una buena ración de suerte. Aunque es verdad, que la mayor parte la provoca la protagonista. Porque hace que muchas de las cosas que les pasan a sus víctimas (aunque en realidad la víctima es ella misma) se las hacen entre ellos, gracias a sus intervención. Más allá de que hay situaciones que ch
irrían, como que les cuente sus intenciones a varios personajes y ni uno solo la intente convencer de que no lo haga, al contrario, se ponen a su servicio para ayudarla. Pero bueno, es tan entretenida, tiene tantos giros, que se le perdona. Y a nivel de guion tiene varios aciertos, como el sembrar durante la narración para explotar después. A veces, no entiendes porque pasan ciertas cosas, pero más adelante siempre se explica. Juega mucho a mostrarte el efecto de algo que van a contarte después. Más que dos temporadas, es una miniserie en dos bloques de ocho episodios. Y aviso, es una auténtica pesadilla de nombres. 7.


   No sé cuanto habrá tomado de la realidad, si es exagerada su visión o si de verdad tienen est
as situaciones en los institutos coreanos, hablo desde la ignorancia, pero si es mínimamente representativa, tienen un grave problema de la educación en Corea. Y no se refiere solo al bullying, que también. De hecho, uno de los aspectos más interesantes de la serie es que toca distintos tipos de temas que se pueden dar en esos centros, que van desde las bandas juveniles, la mafia de las academias, la ley de menores, el tráfico de drogas o los padres superprotectores. Pero prácticamente en todos los episodios aparece uno que suele hacerlo en bastantes películas coreanas, la diferencia de clases y la impunidad de las más altas. Sin embargo, han dejado fuera el de los abusos sexuales, a pesar de haber trascendido varios casos bastantes sonados de ello en ese país. Quizá porque no han querido tocar algo tan peliagudo teniendo el cuenta que la serie tampoco es que haga una revisión seria. Que es el punto en el que me ha confundido, en el tono. Porque no se habrá tocado lo de la violencia sexual pero no han tenido problema en hacerlo repetidas veces con el suicidio. Por eso digo, que me ha desconcertado. A veces es seria y dramática, otras tira del humor negro e incluso llega a acercarse a la comedia. Y no tengo claro que sea lo más idóneo para ciertas situaciones muy serias que tocan. Solo hay que ver el equipo formado para intervenir en los institutos lo componen; una especie de John Wick coreano, una loca gritona (de largo mi favorita) que reparte más leches que conversación y un friki de la tecnología tan joven que a veces le usan de alumno infiltrado. Hay que tener en cuenta que es una adaptación de un webtoon (un cómic digital para móviles y tablets, he tenido que buscar que era) y que ya en su formato original fue bastante polémico por el uso que hace de la violencia, y es verdad que muchas veces las cosas las resuelven a guantazos. Pero no puedo negar que me ha entretenido mucho y me ha gustado  su formato de episodios autoconclusivos aunque hay una trama general que los une. 7.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Escenas Míticas: Brujas - La muerte os sienta tan bien

 


   Se podría decir que entra por los pelos en el ciclo porque es verdad que las protagonistas de la historia no son brujas, al menos no sobrenaturales, que podrían tener más que ver con los muertos vivientes, aunque tampoco se ajustarían del todo. Pero si Lisle von Rhuman, el personaje que proporciona el elixir (pócima) de la inmortalidad, no es una bruja, aunque es verdad que nunca la mencionan como tal, yo no sé qué es.




   Tras finalizar su trilogía de "Regreso al futuro", el que fuera considerado en un principio, aunque personalmente creo que son palabras demasiado grandes para él, el nuevo Spielberg, Robert Zemeckis, quiso cambiar el tercio con una comedia negra fantástica que evidentemente se mueve bajo la estructura del género de terror.



   Sus siguientes películas también se separarían de sus inicios cinematográficos, alcanzando su mayor reconocimiento hasta la fecha con "Forrest Gump", obteniendo el Oscar, y continuando con títulos como "Contact", "Lo que la verdad esconde" y "Náufrago", en la que muy probablemente fue la mejor etapa de su carrera.



   A principios de los noventa Meryl Streep y Goldie Hawn eran amigas y buscaban coprotagonizar una película juntas poniendo sus ojos en "Thelma & Louise", papeles para los que se ofrecieron. Por diversas situaciones, retrasos de rodaje y que al propio Ridley Scott no le terminaban de convencer, las elegidas terminaron siendo, como todos sabemos, Susan Sarandon y Geena Davis.



   Pero poco después a Streep y Hawn les ofrecieron el protagonismo compartido de "La muerte os sienta tan bien", donde a pesar de ciertos roces en el rodaje entre ellas, a causa de los retrasos de Goldie Hawn, pudieron explotar su desbordante química en pantalla. Las acompañaron Isabella Rossellini, Bruce Willis (sustituyendo a Kevin Kline) y Sydney Pollack.



   A modo de cameos fingidos, pues están interpretados por otros actores caracterizados, salen James Dean, Elvis Presley, Andy Warhol, Jim Morrison, Greta Garbo o Marilyn Monroe. Todos ellos murieron jóvenes, lo que en el argumento de la película encajaba como que eran estrellas que habían tomado el tan ansiado elixir y después habían simulado su propia muerte.



   Por cierto, Meryl Streep odió el rodaje por estar tan enfocado para el uso de los efectos digitales. De hecho, hay dos películas que supusieron una revolución de los efectos visuales en el cine. Una es "Terminator 2: el día del juicio final" y "Jurassic Park". "La muerte os sienta tan bien" se situó entre sus estrenos y se habla poco de que realmente fue pionera en cuanto a la integración de los efectos digitales con los manuales. Lo cual le valió el Oscar a los mejores efectos visuales.



    Porque, aunque en clave de comedia pero que la emparenta con el género de terror, hay bastante body horror en la película. Y aunque Coralie Fargeat no la mencionara como una de sus influencias para hacer "La sustancia", cuesta creer que no mirara, aunque fuera de reojo, a "La muerte os sienta tan bien".



    Porque sus temas principales son los mismos: la obsesión por la belleza, la juventud, el miedo a envejecer y, en definitiva, a enfrentarse a la muerte. Es más, es una burla a la cirugía estética, adelantándose a la tendencia a pasar por el quirófano para realizarse "retoques" de chapa y pintura de muchas estrellas de Hollywood en los siguientes años.



   Un homenaje muy evidente es el que hace la cantante Sabrina Carpenter en el videoclip de su canción "Taste". Pero los referentes que tenía la película eran más clásicos, con títulos como "Sunset Boulevard", "Qué fue de Baby Jane", "Eva al desnudo" o "El retrato de Dorian Gray" (1945).



   Aunque no hace referencia directa a ese colectivo, la película se considera un icono cinematográfico del LGTBI+. En su momento tuvo división de opiniones pero hoy es un título de culto indiscutible, del que hubo una adaptación para musical. Costó 50 millones de dólares y recaudó el triple de esa cantidad, 149, así que no le fue mal.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Censor

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Censor.
Dirección: Prano Bailey-Bond.
País: Reino Unido.
Año: 2021.
Duración: 84 min.
Género: Terror, intriga.
Interpretación: Niamh Algar, Michael Smiley, Nicholas Burns, Sophia La Porta, Vincent Franklin, Adrian Schiller, Amelie Shields, Clare Holman y Andrew Havill.
Guion: Prano Bailey-Bond, Anthony Fletcher
Producción: Helen Jones.
Música: Emilie Levienaise-Farrouch.
Fotografía: Annika Summerson.
Distribuidora: Vertigo Releasing

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una mujer que trabaja como censora de películas, tras ver un vídeo donde se ve a una actriz que le recuerda a su hermana desaparecida, decide investigar el origen de la cinta.

   LO MEJOR: Hay películas que pasan inadvertidas por su escasa distribución, porque son muy pequeñitas (no llega a los dos millones de dólares de presupuesto) o porque, seamos claros, no son ninguna obra maestra. Lo cual, aunque parezca una contradicción, no las exime de poder ser consideradas pequeñas joyas, porque tienen “algo”. Esta es una de ellas. Su cartel (maravilloso) podría ser perfectamente el de una película que podríamos encontrar en un videoclub de los ochenta, y no precisamente en los estantes más altos. Tiene todo el sentido pues su trama hace referencia a cierto tipo de cine muy de serie B de esa época. Concretamente a las que se denominaban nasty movies, con una serie de imágenes de explotación del morbo y la violencia, los asesinatos sangrientos, violaciones, desmembramientos y gran presencia del gore. Películas que causaron un gran revuelo en la opinión pública y cuyas polémicas presionaron a los censores para recortarlas. Por tanto, inicialmente trata sobre ese tema, la censura, y si esos recortes eran mutilaciones de obras artísticas o una protección necesaria para el público y, en consecuencia, la sociedad. No obstante, no es más que el gancho para dar paso a un enfoque mucho más psicológico, que a veces cabalga entre la realidad y la fantasía. No es una película como a las que hace referencia, más allá de que curiosamente, la protagonista de la historia, una censora, seguramente le haría recortes en un par de escenas. Hay que tener en cuenta que hay mucho cine detrás del cine. Aun así, si la enmarcaría dentro del género de terror, aunque más desde lo puramente terrorífico, desde lo inquietante y hasta perturbador.

   Interpretación: Solo hay un nombre que resaltar y ese es el de Niamh Algar. Ella es la película, cuya actuación funciona tanto desde la contención inicial de su personaje como cuando se despendola después. El reparto es bastante desconocido y quizá a alguien le puedan sonar como secundarios, por ejemplo, Michael Smiley o Adrian Schiller.

  Escenas (SPOILERS!!): Vamos al grano, a explicar, o más bien, dar una interpretación a la historia. Enid, una censora de cine, tiene un trauma infantil al perder a su hermana, supuestamente secuestrada. La visión de una película de terror en la que cree verla pero más mayor, hace que se obsesione por buscar a esa actriz. Lo que probablemente pasó es que Enid mató, o provocó, que muriera su hermana pero es un recuerdo que tiene suprimido de su memoria, recortado, censurado. Por eso cree que todavía puede salvarla. Enid hace con su psique lo mismo que con las películas que censura; recorta y modifica lo que no le gusta. Toda la parte del secuestro final con su hermana, solo es tan idílica en su cabeza, por eso vemos momentos fugaces de una realidad menos agradable. Lo que ha pasado es que Enid ha matado a dos personas inocentes, un actor y un director de cine, para poder “salvar” (secuestrar) a la actriz que necesita que sea su hermana. Esa es la historia que quiere creerse. Porque Enid ya está disociada cuando muere el productor de cine, al que mata con una figura (premio) que adelanta la escena final, la de un hacha en alto.

  LO PEOR: Conviene avisar que no es una película para todo el mundo ni mucho menos. No solo referencia al cine de terror de serie B, es que ella misma lo es aunque en otro tono. Y hay que tener en cuenta que su ritmo es bastante lento y deja mucho espacio a la interpretación del espectador, lo que a muchos no les encajará precisamente.

   REFERENCIAS: Hay algunos elementos que recuerdan a películas sobre los vídeos snuff, como “Tesis” o “Asesinato en 8 mm”. Pero juega más en la liga de “Saint Maud” o “Red rooms”.

   CONCLUSIÓN: 6’5. Toma la censura del terror más nasty de los ochenta, a cuyas películas hace referencia más como retrato de su polémica en la época, que como homenaje, pero no más que el preámbulo del estado psicológico de su protagonista.




jueves, 10 de septiembre de 2026

Microcríticas Express: Soy un cyborg/La doncella del lago/Las malditas

 




   Tras finalizar su particular Trilogía de la Venganza con “Sympathy for Lady Vengeance”, Park Chan-wook estaba muy reconocido pero también encasillado en el mismo tipo de películas. Por lo cual, cambió radicalmente de registro con su siguiente título, “Soy un cyborg”, que no solo no tiene nada que ver con nada que hubiera hecho antes, e incluso después, sino que parece que el cineasta coreano estuviera experimentando con lo que se podría considerar una comedia surrealista fantástica. Hay quien dice que no parece ni suya, pero quien haya seguido su cine, por muy distinta en cuanto a tono y temática con el resto de su filmografía, se da cuenta que la forma de mover la cámara es muy suya. Es una de las que me faltaban de su filmografía y tenía curiosidad. Confieso que me ha costado un buen rato entender hacia donde iba esto. Es conveniente avisar que no es para todo el mundo ni mucho menos y que si no entras en su juego, no vas a terminarla. Es la historia de una chica que dice ser un cyborg y que por esa razón ha dejado de comer pensando que solo puede alimentarse de la carga de baterías. Evidentemente, reside en un psiquiátrico junto a otros no menos pintorescos pacientes (es de traca lo que le pasa a cada uno), en lo que podría ser el “Alguien voló sobre el nido del cuco” coreano si no fuera porque el mensaje es uno muy distinto. Aunque el tono sea de comedia, y es verdad que tiene momentos de lo más divertidos, en realidad es un drama, porque está chica va a morirse si no empieza a comer. Por eso, aunque parezca una película menor de Park Chan-wook, y probablemente lo sea, no es lo ligera que aparenta y te habla de que para salvar a alguien no hay que sacarle de su mundo sino meterte en el suyo para comprenderla. Cuando he conseguido entrar me ha resultado muy original y, en ocasiones, hasta poética. 6’5.


   Básicamente es como si nos estuvieran contando una fábula, que por lo que he podido investigar, no está basado en el folclore japonés ni en ningún cuento popular de ese país. Pero perfectamente podría porque tiene esa ambientación. Situada en 1958 pero que a su vez se retrotrae a la era medieval en Japón, donde se encuadra la mayor parte de la historia, para contarnos el origen de la leyenda de una doncella cuya tristeza provoca desastres naturales cada cierto tiempo, según las creencias del lugar. No es para impacientes que necesiten mil planos por minuto. Es lenta, esa es la verdad, pausada y hasta contemplativa, dejándote sentir la presencia del bosque. Donde prácticamente no ves más edificaciones que unas humildes casas. Y apenas hay música, sí, no hay más banda sonora que la del sonido de la propia naturaleza. El agua del río o las cascadas, el viento, los árboles. Es muy sensorial en ese sentido. Porque además, visualmente es una película preciosa, que aprovecha el paisaje natural para mostrar una belleza casi extasiante. Yo no me he aburrido porque he disfrutado de esas imágenes omnipresentes y de las sensaciones que consigue evocar la película. Cuya historia es realmente sencilla pero incluso tiene su punto de ciencia ficción, por muy raro que pueda sonar. Aunque más desde el género fantástico. Pero si, tiene un tramo en el que juegan con el tiempo, con como lo perciben unos y otros, sin dar más detalles de en qué consiste. Aunque en su conjunto, viene a ser una alegoría sobre la intervención del hombre en la naturaleza. En su modestia, me parece realizada con gran mimo y sensibilidad, me he dejado seducir por ella y ha terminado por gustarme bastante. Incluso la considero una pequeña joyita de esas que no verá casi nadie. 6’5.


   Hubo un tiempo en el que nos llegaban muchas películas de Japón, de hecho, era el país asiático del que más cine llegaba a occidente, especialmente a través del género de terror, que se puso de moda con títulos como “Ringu” (The ring) o “Ju-on” (La maldición). Pero luego le pasó por la derecha el cine coreano. Pero ahora parece que vuelve a coger fuerza el japonés. Aunque no tanto con el terror esta vez. Por eso destaco este título, que vendría a ser como la Annabelle nipona. Claro, a su manera, enganchando con el folk horror de ese país como origen de una muñeca que da un mal rollo que no veas, a pesar de que siempre la vemos como muñeca. Me explico, no es Chucky y tampoco Annabelle, en el sentido de que no la vemos moverse apenas. Y es un gran acierto, porque a parte de ahorrarte los efectos especiales de moverla, siempre estas pensando que lo va a hacer. Podríais decir, pues ya nos estás diciendo que no, muchas gracias. Es que he dicho que apenas, no es lo mismo. De todos modos, no está el suspense en esas escenas sino en todas las veces, y no son pocas, que juegan a confundirnos con la figura de la muñeca y de la niña, la hija de la protagonista. Y en ese sentido, hay varias secuencias impactantes, incluso angustiantes. Aunque tampoco llegue a inventar nada en cuanto a puesta en escena. Lo que pasa es que el guion tiene algunas cosas que no cuadran. Por ejemplo, no entiendo como dejan tantas veces a niños pequeños solos en casas, coches, . . . Espero que no sea verdad porque si es así, poco les pasa. No es nada del otro mundo ni tampoco me recuerda a las mejores películas de terror que se pusieron de moda antaño, pero entretiene y alegra que salgan películas japonesas de este género. 6.

martes, 8 de septiembre de 2026

Escenas Míticas: Brujas - Las brujas de Eastwick

 


   Si precisamente se estrena esta semana la secuela de "Prácticamente magia", viene muy a cuento hablar de uno de sus referentes, "Las brujas de Eastwick". No solo por darle un protagonismo compartido a varias actrices ya consideradas estrellas y que todas sean brujas, sino también por darle a la película un tono de comedia y mezclarlo con géneros como el fantástico y el romántico.




   No es a la única a la que inspiró. Los paralelismos con "Jóvenes y brujas" (que también veremos aquí en su momento) son tan evidentes que casi parecía una versión teen de ella. Pero a su vez "Las brujas de Eastwick" era una adaptación bastante libre de la novela homónima de John Updike, de 1984. Justamente una de las críticas que sufrió fue rebajar considerablemente la oscuridad de la obra literaria original por un tono más ligero y cómico.



   Y eso que tomaba elementos de películas bastante lejos de ser comedias, como "Las brujas" (1966), "La bella y la bestia" o "La semilla del diablo". Esa poca seriedad a la hora de abordar el tema de la brujería le valió la calificación O por parte de la Iglesia Católica de Estados Unidos, que significa moralmente ofensiva. Que poco sentido del humor.



   No fueron los únicos que se enfadaron. Una congregación de brujas reales (sí, es lo que se consideraban a sí mismas) de Salem, con su líder, Laurie Cabot, a la cabeza, denunció la manera en la que era mostrado su colectivo (tiene narices el asunto) al mundo. Vamos, que no les gustaba que se las tomara a "cachondeo". Igual les debía haber preocupado más que esta protesta podía provocar más risa que la propia película.



   Donde sí hubo buen rollo, a pesar de los rumores de una rivalidad entre ellas, fue entre las actrices. Aunque tanto Cher, Michelle Pfeiffer como Susan Sarandon ya eran estrellas muy reconocidas, no tuvieron problema alguno en compartir el protagonismo. Se llevaron muy bien e incluso se hicieron buenas amigas durante el rodaje.



   No sabemos qué hubiera pasado en caso de que la terna de actrices hubiera sido otra. Ojo a los nombres que rechazaron el ofrecimiento: Anjelica Huston, Daryl Hannah, Pam Grier, Kim Cattrall y Kathleen Turner. Tampoco fue Jack Nicholson la primera opción, sino Bill Murray, aunque ahora no podamos imaginarnos a otro actor que al protagonista de "El resplandor", dando vida al Diablo.



   A Nicholson le debe el director de la película, George Miller, el no haber sido despedido por sus continuos enfrentamientos con el productor, Jon Peters. Claro que este tipo tenía ideas tan de bombero como exigirle meter extraterrestres en la historia como fuera. Miller se negó, por supuesto, y cuando fue amenazado con el despido, Jack Nicholson hizo lo propio asegurando que si se iba el cineasta, él abandonaría.



   Un George Miller que venía de concluir su trilogía de "Mad Max" y que "Las brujas de Eastwick" suponía su primera película en Hollywood. No podía estar más alejada de lo que había hecho el cineasta en Australia. Pero demostraría que era capaz de dirigir películas muy diferentes también con títulos como "El aceite de la vida", "Babe, el cerdito valiente" o "Happy Feet", antes de volver a lo suyo con "Mad Max, Furia en la carretera" y "Furiosa".



   Más que de sexo, la película hablaba de la independencia femenina, del deseo y de la guerra de sexos (lo que la acercaba levemente a la screwball comedy). La evolución de la libertad sexual y el despertar de los poderes de las protagonistas lo podemos ver simbolizado en el aspecto de las melenas rizadas de unas actrices que ya eran sex symbols previamente a la película.

 

   Por cierto, el personaje de Susan Sarandon, Jane, es estéril al comienzo de la película. Sin embargo, tras ser seducida por Daryl Van Horne (Nicholson) queda "mágicamente embarazada". A la actriz le pasó algo paradójicamente similar. Estaba diagnosticada de endometriosis severa, lo que le impedía tener hijos. Sin embargo, previamente a su fichaje por "Las brujas de Eastwick", para la cual no fue la primera opción, se quedó embarazada y dio a luz a su primera hija, la también actriz ahora, Eva Amurri. El milagro pasó en la realidad y la ficción.



   La película fue nominada al mejor sonido y la banda sonora, sin obtener estatuilla alguna. Y en 1992 se intentó llevar a cabo un remake en forma de serie pero se quedó en un episodio piloto fallido. Tuvo críticas divididas, aunque comercialmente salvó los muebles. Costó 22 millones de dólares y recaudó 63 en taquilla.