sábado, 16 de mayo de 2026

Microcríticas Express: Animales peligrosos/Embestida

 



   Se la definió como la película de tiburones del verano, dejando entrever que tenía un nivel superior a lo habitual en este subgénero. Claro, es que eso tampoco es que fuera muy difícil porque normalmente es muy bajo. Ahora bien, si es verdad que está por encima pero yo tampoco la calificaría como una película de tiburones sino una con tiburones, que no es lo mismo. Es decir, no la veo como una monster movie sino una película en la que los escualos son un ingrediente más. Lo cual no quita que no haya escenas bastante potentes con estos pececillos. Pero aquí el monstruo es un asesino en serie cuyo modus operandi consiste en dar de comer a estos bichos con las víctimas que previamente ha secuestrado. De hecho, no es muy disimulado el paralelismo que plantea entre hombre y bestias y esa devoción que tiene el asesino por ellas. En este sentido, probablemente sea el papel que más le haya gustado interpretar a Jay Courtney, que se nota que se lo está pasando bomba. Aunque la verdadera protagonista es una tal Hassie Harrison, que anteriormente no tenía ni idea de quien era pero que tengo que reconocer que se resuelve bastante bien en su personaje cuando la película se convierte en un survival desenfrenado y establece un duelo entre el asesino y su presa, mientras los tiburoncetes casi ejercen como jueces de la contienda. Además, tiene una muy buena fotografía y la puesta en escena es más que decente. Así que si, me ha entretenido bastante. 6’5. 


   Tiene notas muy bajas en páginas de cine, sin embargo, división en la crítica y recomendada en redes sociales. A ver, la película es mala, pero como el 90% de películas de tiburones, y los que aún así nos las tragamos, nos puede parecer una de las buenas de entre las malas. Vamos, que es mejor que la media habitual. La han denominado la “Sharknado” seria. Lo primero es que tampoco es que sea tan seria, solo que al lado de esa película cualquiera lo parecería. Yo la veo una especie de “Infierno bajo el agua” pero con tiburones en lugar de cocodrilos. Y como en aquella, me lo he pasado bastante bien, siendo consciente de lo que es desde el principio. Y claro que hay que hacer ejercicio de suspensión de la incredulidad. Porque yo me puedo creer que un pueblo se inunde, pero que, de repente, eso coincida con la mayor concentración de escualos de la historia, algo que no llega a explicarse realmente en ningún momento, ya no tanto. Da igual, hay un montón de ataques de tiburones, que se ven bastante bien en pantalla y que se zampan una buena cantidad de brazos y piernas. De hecho, están bastante bien rodadas esas escenas por Tommy Wirkola (“Zombis nazis”, “Hansel y Gretel, cazadores de brujas”), que me da la impresión que se lo ha pasado bien haciéndolas. Por tanto, me ha parecido entretenida, los efectos especiales son bastante aceptables y tampoco tiene otra pretensión que la de hacer pasar un rato divertido, que lo consigue. Además, a Wirkola, que también escribe el guion, le tenemos que agradecer una de las mejores frases de la historia del cine: “Mami tiene que pelearse con unos putos tiburones”. Pura poesía. Quiero secuela. 6.

No hay comentarios:

Publicar un comentario