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domingo, 24 de marzo de 2024

Vidas pasadas

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Vidas pasadas.
Dirección: Celine Song.
País: Estados Unidos.
Año: 2023.
Duración: 105 min.
Género: Drama.
Interpretación: Greta Lee, yoo Teo, John Magaro, Jonica T. Gibbs, Isaac Cole Powell y Jane Yubin Kim.
Guion: Celine Song.
Producción: Pamela Koffler, Christine Vachon.
Música: Christopher Bear, Daniel Rossen.
Fotografía: Shabier Kirchner.
Distribuidora: A24.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Dos amigos de la infancia se separan. Ella emigra a Canadá y él se queda en Corea. Pero más adelante tendrán ocasión de reencontrarse y poner a prueba que es lo que siguen sintiendo el uno por el otro a lo largo del tiempo.

   LO MEJOR: Se puede contar una historia sin declaraciones de amor, sin escenas de sexo, es más, sin siquiera un solo beso y a pesar de eso ser una de las mejores historias románticas de los últimos años, sustituyendo lo pasional y habitual en otras películas por lo emotivo, pero desde la sutileza, sin grandes exhibiciones de secuencias llamativas, sin shows de discusiones, todo desde lo sutil. Se puede porque Celine Song lo ha hecho y nada menos que en su debut tras las cámaras. Con una idea sencilla pero apoyada en un gran guion, donde los silencios dicen más que los diálogos, nos relatan una historia de amor a través del tiempo y también del espacio, una historia de reencuentros, donde su principal virtud es su realismo. Su ausencia de momentos “peliculeros” nos acerca la narración hasta el punto de que podríamos ser perfectamente nosotros los protagonistas. Es por ello muy fácil empatizar con los dos personajes principales. No obstante, debajo de esa capa de romanticismo (nada pasteloso, por cierto), subyace otra lectura, la de la búsqueda de los sueños, la de la priorización de cumplir las metas aún sacrificando las situaciones sentimentales, representadas en la dicotomía del personaje femenino, Nae Young/Nora, Corea/ Estados Unidos.

   Interpretación: Todo gira en torno a sus dos personajes principales, y en todo caso un tercero. En primer lugar, una gran Greta Lee que ya descubrí en la serie “The Mornig Show”, con un rol más secundario pero que iba creciendo en cada temporada haciendo frente a las estrellas de esa serie. No por menos conocido es menos valorable el trabajo de Yoo Teo. Ambos están sobresalientes. Incluso John Magaro cumple bastante bien aunque con menos relevancia.

   Escena (SPOILERS!!): Más que destacar escenas, vamos a explicar algunas incógnitas de la historia, sobre todo en relación a su final. No es casualidad que durante la película nos hablan varias veces del concepto del “inyeon”, que vendría a ser algo así como el “destino”. Según esto, los encuentros entre dos personas que están destinadas a estar juntas son solo capas hasta llegar a esa unión. Esto estaría emparentado con los encuentros y reencuentros de los dos protagonistas. El primero, de niños, esa “cita” en el parque. El segundo por videoconferencia. Y el tercero en persona. Es de esperar que en el siguiente, que ya no vemos, quizás se produzca el acercamiento definitivo. No es casualidad que los encuentros sean equidistantes en el tiempo, cada doce años. Por otro lado está la búsqueda de los sueños por parte de Nora. Ella claramente antepone su ambición profesional a la sentimental. Incluso se deshace de su nombre coreano Nae Young, por el de Nora, pues quiere enterrar esa personalidad. De hecho, en la fase de conversaciones por vídeo, en el momento que ve que quiere ir a Corea para estar con él, corta la relación. Hay otro momento, cuando su marido le comenta, ante la visita de Hae Sung a Estados Unidos, que sabe que no va a escaparse con él, y ella contesta que nunca dejaría sus ensayos. Es una broma pero deja claro cuales son las prioridades de ella. Pero también ahí hay una gradación descendente en los premios que ambiciona. Primero un Nobel, luego un Pulitzer y luego un Tony. Sigue quitando capas.

   LO PEOR: Quien vaya buscando grandes exhibiciones pasionales, espectaculares demostraciones de amor, vibrantes secuencias de cama, esta no es su película, esto va por otro camino. A algunos les parecerá que no pasa nada aunque sí pase mucho, y le desconcertará su desenlace.

   REFERENCIAS: Esa sutileza romántica de reencuentros puede recordar a “Enamorarse”, con Robert de Niro y Meryl Streep. Pero es cierto que Celine Song tiene un tono similar a Sofía Coppola en “Lost in translation”. Aunque también habría algo de "La la land”, en cuanto al sacrificio de lo sentimental en favor de lo profesional.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Celine Song debuta en la dirección con una historia de amor de sutil romanticismo, con ecos de la mejor Sofía Coppola, apoyada como ella en un muy buen guion y en la inspiración de sus dos protagonistas.




jueves, 16 de enero de 2020

Zoe




   FICHA TÉCNICA

Título: Zoe.
Dirección: Drake Doremus.
País: Estados Unidos.
Año: 2018.
Duración: 103 min.
Género: Ciencia ficción, drama
Interpretación: Ewan McGregor, Léa Seydoux, Rashida Jones, Theo James, Matthew Gray Gubler, Miranda Otto, Christina Aguilera, Anthony Shim.
Guion: Richard Greenberg.
Producción: Drake Doremus, Richard George, Michael A. Pruss.
Música: Dan Romer.
Fotografía: John Guleserian.
Distribuidora: Amazon Studios.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Zoe y Cole trabajan en un centro de investigación. Desarrollan un proyecto revolucionario. Han diseñado un sistema informático capaz de mejorar las relaciones de pareja, así como determinar sus probabilidades de éxito.
   LO MEJOR: Parece que el tema de las relaciones de pareja es uno de los que más preocupa, o interesa, al director, Drake Doremus, al menos es el denominador común de sus últimas tres películas. Pero para reflexionar sobre ello, los relacióna con los avances tecnológicos y lo enmarca un entorno distópico. Aunque tampoco demasiado alejado del actualidad. Es decir, no vamos a ver naves sustituyendo coches por la calle y ciudades repletas de hologramas y realidad virtual. Pero si los robots. Y es a través de ellos con los que nos plantea qué es el amor. Es decir, en su forma más física, el amor no deja de ser una reacción química en respuesta a un estímulo, o sea, una información (sea en forma de atracción o lo que sea), en definitiva, datos. Y los datos se pueden implantar en forma de ceros y unos en una inteligencia artificial. Por lo tanto, si un ser sintético puede llegar a pensar (y ya lo hacen) ¿Pueden sentir? Y si lo hace ¿Enamorarse de un ser humano? Y ya el triple mortal ¿El humano enamorarse del sintético? Dado que las respuestas emocionales que les ofrece son idénticas a las humanas. Es decir, podría llegar a considerar a una máquina como algo más que una cosa, en un mundo en el que se crean androides para desempeñar trabajos de humanos, para hacer compañía a la gente, para cuidar ancianos y para mejorar las relaciones amorosas. Curiosamente, en su búsqueda obsesiva de tener una sensación de pasión más intensa, en la película, la gente está enganchada a un fármaco que la potencia, lo que no deja de ser un recurso artificial.
   Interpretación: Ewan McGregor siempre me ha parecido que si bien no es un actor de sobresalientes, sí que muchas veces da el notable. Aquí se le ve especialmente esforzado en darle sensibilidad a su personaje, y ciertamente lo consigue. Pero es Lea Seydoux quién se gana el corazón del espectador. Se empatiza con ella casi desde su primera aparición. Su contenida interpretación es su principal baza expresiva. Llega a conmover su deseo existencial y su sufrimiento interior. Y me ha sorprendido, ya como secundario pero el que tenía por un simple guaperas, la participación de Theo James. Bastante bien. Ah, y aparece Christina Aguilera.
   Escena (spoiler): Hay gran cantidad de escenas simbólicas. Aunque es una de las situaciones más repetidas en otras películas similares, es doloroso cuando Zoe se entera que no es humana. Significa la no identidad. Luego, aunque Cole (McGregor) es el creador de Zoe, es cuando tiene que repararla, tras el atropello, cuándo cae la cuenta que no puede considerarla más que como un objeto. Es un puñetazo de realidad en toda regla. Es justo lo que nos pasa como espectadores cuando vemos un montón de réplicas pero mejoradas de Zoe, a la que la veíamos como casi-humana, pero que vemos que se puede copiar e incluso evolucionar. Todos estos hechos la hacen desear su propia desconexión, es decir, el suicidio, lo que nuevamente es un sentimiento propiamente humano, y que se confirma cuando en el último momento sale otro sentimiento muy humano, el de supervivencia. Pero la revelación más clara de que Zoe tiene alma es cuando Cole habla con una de las Zoes falsas, dándose cuenta que hay algo que sólo tiene ella, qué es personal e intransferible, qué siente, lo cual se confirma cuando Zoe, al final es capaz de llorar, aunque supuestamente no puede hacerlo.
   LO PEOR: Tampoco es que sea una temática muy novedosa. Se ha tratado en bastantes películas, la verdad. Su tono tanto visual como musical en plan “new age”, la hace caer en una sensación melosa, lo que viene siendo un pastelito. Pero sabiendo y siendo consciente de ello, tampoco molesta.
   CITAS: “Una de las cosas más importantes en nuestra experiencia como humanos es la conexión”. “La idea de estar seguros de que va a durar”. “Mi misión consiste en la probabilidad de que dos personas permanezcan juntas”. “¿Y si te dijera que soy un sintético? Y que puedo captar tus emociones mejor que nadie en esta sala”. “Estoy diseñado para amarte y entenderte de las formas que los humanos simplemente no pueden”. “Lo que tuvisteis juntos fue real”.
   REFERENCIAS: Como decía, las dos anteriores películas de Doremus tratan las relaciones de pareja y de sentir o no, “ Newness” y “Equals”. Aunque la que mejor ha tratado el tema es “Her”. Y, por supuesto, la madre de todas, “Blade Runner”. Por cierto, vaya por Dios, Ridley Scott está en la producción.
   CONCLUSIÓN: 6’5. Una reflexión sobre las relaciones sentimentales y humanas en general, mediante un entorno distópico y tecnológico, donde se cuestiona hasta donde sería capaz de llegar una inteligencia artificial.




domingo, 22 de diciembre de 2019

Historia de un matrimonio



   FICHA TÉCNICA

Título: Historia de un matrimonio.
Dirección: Noah Baumbach.
País: Estados Unidos.
Año: 2019.
Duración: 136 min.
Género: Drama.
Interpretación: Scarlett Johansson, Adam Driver, Laura Dern, Azhy Robertson, Alan Alda, Julie Hagerty, Merritt Wever, Mary Hollis Inboden, Amir Talai, Ray Liotta, Wallace Shawn, Emily Cass McDonnell, Matthew Maher, Ayden Mayeri, Kyle Bornheimer, Mark O'Brien, Gideon Glick, Brooke Bloom, Matthew Shear, George Todd McLachlan, Annie Hamilton, Juan Alfonso, Justin Claiborne, Mickey Sumner.
Guion: Noah Baumbach.
Producción: David Heyman.
Música: Randy Newman.
Fotografía: Robbie Ryan.
Distribuidora: Netflix

   CRÍTICA

   SINOPSIS: El matrimonio entre un director de teatro de moda y la actriz protagonista se ha roto y ahora tienen que lidiar con como manejar la separación y el consiguiente divorcio. Y lo más importante, el hijo común de ambos.
   LO MEJOR: Se está quitando Netflix el “sanbenito” de que sus series son buenas pero sus películas no, a base de puñetazos en la mesa. Esté un servidor de acuerdo o no, más bien lo segundo, tiene bastantes posibilidades de meter dos películas producidas por ella entre las finalistas en los próximos Oscars. Y ésta sería una de ellas. Porque de matrimonio no tengo ni idea pero de cine algo, y ésta es una buena película. Claro que más que una radiografía de un matrimonio, es la de un divorcio. O, en resumidas cuentas, la de cualquier ruptura o separación de pareja, por lo que no es imprescindible estar o haber estado casado para empatizar con sus personajes. De hecho, el grado de empatía que es capaz de generar hace que el relato sea más duro y desgarrador. Y que la historia sea tan coherente y natural, le otorga un grado extra de realismo. El director, Noah Baumbach, es inteligente, entrega la película a su reparto (a todo él). Cuidado, su dirección está ahí, sobre todo la de actores, pero no deja que le robe el protagonismo a ellos. El cual intenta por todos los medios que esté equilibrado casi de forma simétrica. En ocasiones, incluso se hace notar cierto tono teatral. Temáticamente, al que ya sabemos, que es la destrucción de un matrimonio, se incluyen algunas subtramas interesantes. Como la visión que tiene de la intervención de los distintos tipos de abogados, muy curiosa la forma en que abordan el caso cada uno de los tres que vemos. O la confirmación de una de mis teorías personales, que es que estar en pareja supone la incompatibilidad de los sueños de ambos y exige que una de las partes ceda ante la otra, lo que supone un precio a pagar.
   Interpretación: Lo he dicho antes, todo el reparto está de matrícula. Pero, desde luego, la película está sostenida por sus dos protagonistas, que están magníficos ambos. Estamos hablando de que quizá sean las mejores interpretaciones de sus respetivas carreras. Scarlett Johansson demuestra que cuando se sale del cine de acción es una actriz de mucho talento. Pero es Adam Driver quien ha logrado conmoverme. También porque a su faceta dramática sabe implementarle cierto toque de humor. Por su parte, tanto Laura Dern como Alan Alda o Ray Liotta están perfectos.
   Escena (spoiler): También lo decía antes, me parece muy interesante lo que cuenta sobre los abogados. Los tres que aparecen, Dern/Alda/Liotta, tienen muy diferentes presentaciones. Es curioso que la que parece más encantadora sea la más despreciable, el más amable sea el más inadecuado y el más desagradable sea el más acertado. Algo que queda muy de manifiesto en la primera reunión que tiene todos juntos, letrados y clientes. Y se confirma más tarde en la primera vista del juicio. Pero hay dos escenas en las que Adam Driver se mete en el bolsillo al público. Una es cuando le entregan los papeles del divorcio. Y otra cuando se corta en el brazo en la visita de la asistente familiar, que llega a ser cómica. Pero, sin duda, en la que se lucen los dos. Driver y Johansson, es en la discusión que tienen para resolver los problemas surgidos en el juicio. De largo. la secuencia más dramática, tensa y emotiva de toda la película.
   LO PEOR: Aunque tiene sus momentos de gran tensión dramática y de sentimientos a flor de piel, no es tan emotiva como la han querido vender, comparándola con una de las que más lágrimas ha sacado al respetable, “Kramer contra Kramer”, de la cual dista bastante. Personalmente, me habría gustado que hubieran incorporado un tercer punto de vista, el del hijo.
   CITAS: "No debería molestarte que me acostara con ella sino que me riera con ella". “- Lloré cuatro veces. - Yo también. Quizá fueron las mismas cuatro veces”. “Me parece una lástima que no vayan a escuchar las cosas maravillosas que escribieron”. “No puedo pasar de lo que quería Charlie a lo que quieres tú”. “Si partimos de una base razonable y ellas parten de una base disparatada, el acuerdo quedará entre lo razonable y lo disparatado. Lo cual es disparatado”. “Si él está aquí y yo, en Nueva York, entonces no... no volveré a ser su padre”. “Vamos, eras feliz, sólo que ahora decidiste que no”. “Nunca serás feliz, ni aquí ni en ningún lado. Pensarás que encontraste a alguien opuesto a mí y, en unos años, te rebelarás contra él porque necesitas tener tu voz, pero no la quieres. ¡Quieres quejarte por no tener una puta voz!”.
   REFERENCIAS: Se la ha comparado con “Kramer contra Kramer”. Si es cierto que tiene algunos paralelismos evidentes pero hay notables diferencias. De primeras, en aquella el protagonismo estaba más centrado en él. Y creo que, aun estando a años luz, “La la land” trataba un trasfondo semejante en cuanto a la razón del fracaso del amor.
   CONCLUSIÓN: 7’5. Más que la historia de un matrimonio es la radiografía de un divorcio y un tratado sobre como el amor no siempre es suficiente. Adam Driver y Scarlett Johansson están absolutamente magníficos.



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