FICHA
TÉCNICA
Título:
Wicked,
parte
2.
Dirección:
Jon
M. Chu.
País:
Estados
Unidos.
Año:
2025.
Duración:
138
min.
Género:
Musical,
fantástico,
aventuras.
Interpretación:
Cynthia
Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Michelle Yeoh, Jeff Goldblum,
Keala Settle, Bowen Yang, Bronwyn James, Colin Michael Carmichael,
Ethan Slater, Marissa Bode, Aaron Teoh.
Guion:
Winnie
Holzman, Dana Fox. Musical: Winnie Holzman. Personaje: L. Frank Baum.
Novela: Gregory Maguire. Libro: Winnie Holzman. Personajes: L. Frank
Baum
Producción:
Marc
Platt,
David
Stone.
Música:
Stephen
Schwartz, John Powell.
Fotografía:
Alice
Brooks.
Distribuidora:
Universal
Pictures.
CRÍTICA
SINOPSIS: Todo
la población de Oz considera a Elphaba la Bruja Malvada y a Glinda
la buena. Mientras intenta sacar a la luz la realidad del Mago de Oz,
una niña llega a la ciudad.
LO MEJOR: Aunque
sea la segunda parte de la adaptación del musical, si se siente como
la secuela. Me pasa como con otras historias que se han contado en
dos partes pero que sus autores las cuentan como una sola película,
cómo los casos de “Kill Bill” o “It”, por ejemplo, que sus
segundos capítulos me parecen secuelas porque hay un cambio evidente
de tono. Aquí me da esa misma sensación. No es nada malo porque
evidentemente una es la continuación de la otra y la historia sigue
la misma línea. No obstante, este segundo episodio me parece más
adulto, es más, es más oscuro. Tengo que reconocer que no conocía
ni conozco el musical que adapta, por tanto, me ha sorprendido con
todos los cambios que presenta esta reescritura de la historia de “El
mago de Oz”. De hecho, casi que lo que me resulta más interesante
es como cambia el sentido de hechos clave de la historia original
sin llegar a variar el resultado final. Es decir, lo encajan
perfectamente. Es como si te estuvieran contando la parte que no
conociste, porque lo que conocías era la versión oficial. Y ahí
está el meollo del mensaje. Porque de lo que realmente habla es lo
que ya planteaban al final de la película anterior, la corrupción
política, de cómo se vale de la manipulación de la información
para engañar a la población, y del miedo como herramienta de
control. Por lo demás, visualmente es incluso más espectacular que
la primera parte. Y no solo valiéndose de los efectos digitales, que
también. Por ejemplo, muchos de los decorados, que son
impresionantes, están construidos, lo que les otorga una fisicidad
que no puede emular el CGI.
Interpretación: Cynthia
Erivo y Ariana Grande lo siguen dando todo y se nota lo en serio que
se han tomado sus respectivos personajes. Además, la química entre
ellas sigue siendo total. Si fueran nominadas en los Oscars no me
sorprendería. Por otro lado, hay más presencia en pantalla de Jeff
Goldblum y se agradece. Aunque la de Michelle Yeoh descienda.
Escenas (SPOILERS!!): Hay
que ver lo bien que encajan elementos del clásico “El mago de
Oz”, dándoles un origen o explicación distintos. Por ejemplo, y
es de las cosas que más me han gustado, en las transformaciones del
hombre de hojalata, el espantapájaros y el león. Y todas tienen en
común una cosa, han sido salvados por Elphaba de los errores de
otros, del sistema imperante. Un Oz donde el Mago es un estafador, la
bruja buena un fraude y se considera como peligro a los animales (a
los que fácilmente podríamos emparentar con los inmigrantes), y a Dorothy se refieran como “una niñata repelente”. A la que nunca
vemos el rostro, por cierto, pues querían que su imagen siguiera
siendo la de Judy Garland de la versión clásica. Y, probablemente,
es de las películas tipo Disney (que ésta no lo es) que más
claramente se refieren a que dos personajes van a tener sexo. La
escena más graciosa es la pelea entre Elphaba y Glinda, con algunas
expresiones muy “actuales”.
LO PEOR: Curiosamente,
la parte que menos me funciona es precisamente la musical. En la
mayoría de las ocasiones, más que canciones es como si hablaran
cantando. Y no hay un par de temas, como si los había en la película
precedente. No hay una “Dancing though life” o, sobre todo,
“Defying Gravity”. Y claro, estamos hablando de un musical.
REFERENCIAS: Como
ya decíamos, se basa en un musical que a su vez lo hace en la novela
de Gregory Maguire, no en el libro de L. Frank Baum, aunque en esta
segunda parte está más cerca de “El Mago de Oz” clásico.
CONCLUSIÓN: 7’5. Segunda parte que parece más secuela por su cambio de tono. Es más madura, más oscura y también más espectacular, además de más contundente en el mensaje que ya asomaba en la primera parte, aunque musicalmente es inferior.

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