domingo, 31 de mayo de 2026

La momia de Lee Cronin

 

   FICHA TÉCNICA


Título: La momia de Lee Cronin.
Dirección: Lee Cronin.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 133 min.
Género: Terror.
Interpretación: Jack Reynor, Laia Costa, Verónica Falcón, May Calamawy, Hayat Kamille, Emily Mitchell, Natalie Grace, Billie Roy, Shylo Molina, May Elghety, Dean Allen Williams.
Guion: Lee Cronin.
Producción: James Wan, Jason Blum, John Keville.
Música: Stephen McKeon.
Fotografía: Dave Garbett.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: La hija de un periodista es secuestrada durante su estancia en Egipto. No vuelve a verla hasta ocho años después pero está evidentemente muy cambiada. Vuelve a traerla a casa para que se adapte a volver a estar con su familia. Pero algo pasa dentro de ella.

   LO MEJOR: Me parecía un tanto prepotente que el director incluyese su nombre en el propio título de la película, que no es que estemos hablando de Kubrick, Coppola o Spielberg precisamente. Viendo la película lo entiendo un poco más. Está diciendo, "esta es mi momia". Porque lo primero que hay que tener muy claro es no es ni un remake ni una nueva versión de la película de 1932, con Boris Karloff, ni la de 1999, con Brendan Fraser. Lo único que tiene en común con ellas es que efectivamente, hay una momia. Más allá de eso no tiene nada que ver con ellas. De hecho, más que de momias, Cronin se lo lleva al terreno de las películas de exorcismos y posesiones demoníacas, y más concretamente al de su anterior película, "Posesión infernal, el despertar". Aquí es donde vemos que sí, que Lee Cronin ha hecho una película con un marcado estilo personal, a pesar de contar como productores a dos tan reconocidos del género de terror como James Wan y Jason Blum. Ha llevado a cabo la película que ha querido, escribiendo también el guion, aunque está mucho más acertado en su faceta como director, porque está muy bien dirigida. Tiene momentos realmente espeluznantes. Casi cualquier escena con la momia, hasta solo el hecho de que salga en pantalla, da muy mal rollo. En gran parte, gracias a un maquillaje maravilloso (debería tener su correspondiente nominación), que le permite sacar gran partido a las partes de body horror, que no son pocas. Una historia totalmente libre, sangrienta, desagradable, gore, y con cierto toque de humor, que personalmente considero la mejor película de terror de la primera mitad del año.

   Interpretación: Bien Jack Reynor ("Midsommar") y también la española Laia Costa. Pero mejor May Calamawy. Pero mucho ojo a Natalie Grace, que debuta aquí, pues lo anterior a esto fue un documental. No solo por su espectacular transformación física. Es que realmente da miedo, su lenguaje corporal da la sensación de que en cualquier momento va a hacer algo muy chungo. Habrá que seguirle la pista.

   Escenas (SPOILERS!!): Lo que decía, tiene algunas secuencias muy terroríficas, a veces por lo explícito, como la del corte de las uñas, que pone de los nervios al más pintado. O por la puesta en escena, como el vídeo del ritual de transferencia del espíritu a la niña para convertirla posteriormente en la nueva momia, en su intento convertirla en su nuevo receptáculo. Como también lo es la muerte de la abuela. Pero ya en su recta final en la propia casa se ven más toques de humor negro y sirve como entrada en la última media hora en la que es todo un festival de terror, lleno de sangre, violencia muy explícita, vómitos, gore, demonios y exorcismos.

   LO PEOR: El guion tiene ciertas lagunas aunque da la impresión que el problema está en todo lo que se quedó en la sala de montaje. Dura 130 minutos, que ya es bastante teniendo en cuenta que es una película de terror, pero es que por lo visto había un montaje inicial de tres horas de metraje. Y se nota bastante. Por ejemplo, los personajes parece que se teletransportan entre Egipto y Estados Unidos.

   REFERENCIAS: Hay que olvidarse de las versiones previas de "La momia" porque bebe más de "El exorcista", incluso de "Hereditary", pero que se acerca en tono a la anterior película del propio Lee Cronin, "Posesión infernal, el despertar".

   CONCLUSIÓN: 7’5. Efectivamente, Lee Cronin ha creado su propia historia de momia, alejándose completamente de cualquier versión anterior y llevándosela a su propio terreno, el de las posesiones "infernales" que despiertan.




jueves, 28 de mayo de 2026

The Boys

 


   Como siempre que termina una serie que ha suscitado gran expectación, y esta lo ha hecho, toca hacer balance de toda su trayectoria más que hacer crítica únicamente de su última temporada, que también la habrá. Y aunque siempre he sostenido que esta estaba sobrevalorada, y de ese burro no me voy a bajar, hay que reconocerle unos cuantos aciertos que al final me hacen considerarla una de las series más importantes de los últimos años.


   UN IDIOTA CON PODER ES EXACTAMENTE ESO

   Lo primero es plantear la figura de los superhéroes de forma radicalmente distinta a como estamos acostumbrados. Como productos de marketing inflados de popularidad, obtenida en redes sociales y TikTok, carentes de moral y personalidad. Incluso peligrosos, lo cual se representa principalmente en el personaje de Patriota, a quien se emparenta indisimuladamente con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ahora más que nunca. Patriota es un psicópata, pero  el más poderoso del planeta, lo cual acrecienta su endiosamiento, al igual que el político de pelo anaranjado. Hasta la persecución y caza de los “Estelares” tiene un paralelismo con su política de inmigración y lo que hace el ICE.

   "The Boys" es una sátira sobre el gobierno y la sociedad estadounidenses, una que no hace prisioneros, con un humor gamberro, soez, escatológico, de mal gusto pero tremendamente divertido. Esta serie nunca ha aburrido, riéndose de todo, incluso de personajes superheróicos referenciales como Superman, Capitán América, Flash, Aquaman o Wonder Woman. A cambio ha creado otros incontestablemente icónicos de la televisión como Patriota, Carnicero, Luz Estelar, pero también Kimiko, Frenchie o Soldier Boy.


   DESDE CUÁNDO ESPERANZA E INGENUIDAD SON LO MISMO

   El problema es que su talón de Aquiles siempre ha sido tener un guion poco elaborado, más preocupado en aglutinar burradas sexuales y gore que de contar una historia. Que, hasta cierto punto, funcionó hasta su tercera temporada pero que a partir de la cual no ha hecho más que dar vueltas en círculos sobre las mismas ideas, redundando una y otra vez en la psicopatía de Patriota y en su complejo de Dios, más subrayado hasta la saciedad en la última temporada. Porque esta quinta ha sido la peor, con incongruencias como la participación de los personajes de “Gen V”, muy bien trabajada y desarrollada, por cierto, y totalmente desaprovechada en “The Boys”, cuando casi nos prometían un duelo entre Marie Moreau y el propio Patriota. Además, agotándose las ideas para los gags. Llega un momento que te cansas de ver cuerpos reventados digitalmente.


   AL LOBO NO LE PREOCUPA LA OPINIÓN DE LAS OVEJAS

   Se ha hartado el showrunner de la serie, Eric Kripke, de declarar en salidas durante las últimas semanas diciendo que no habrá una gran batalla final cuando sí la ha habido o que el desenlace es una sátira de los finales malos de otras series. Ahora cada vez que a alguien le acusen de hacer algo que no le guste al público ya tiene la respuesta perfecta: es que era una sátira. No sé si se habrá tratado de una estrategia de publicidad o de intentar cubrirse ante un posible apaleamiento, tan habitual últimamente, producto de la sobreexpectación de fandoms cada vez más tóxicos y violentos en redes sociales. Por cierto, comparar el número de muertes de personajes de la última temporada de “The Boys” y "Stranger Things", es uno de los comentarios más absurdos que he podido ver últimamente. Que no todo tiene que ser "Juego de Tronos". No obstante, la realidad es que el desenlace no ha estado tan mal como el nivel de los episodios anteriores. La batalla final es espectacular (aún con incomprensibles ausencias), aunque previsible desde el capítulo anterior, los personajes terminan como deben y uno acaba pensando que incluso va a echarlos de menos.

martes, 26 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - Cruella

 

   Quizá a algunos les sorprenda pero Cruella De Vil está en las listas de mejores villanos del cine, y más concretamente como la primera en villanas. De hecho, su nombre juega con el concepto de cruel pero en femenino y el apellido con el de devil, es decir, demonio. Vamos que vendría a ser “demonia cruel”. Sin embargo, poco se sabía sobre de donde salía el personaje.




   Es justo lo que se cuenta aquí, el origen del personaje, como se convierte, en este caso, Estella en Cruella De Vil, abordado como una historia de orígenes muy al modo de los villanos del género de superhéroes, porque Cruella no deja de ser un alter-ego, aunque aquí lo trate de como una se convierte en la otra.



   De tal manera que si Cruella De Vil inicialmente estaba inspirada en los gestos y miradas de Bette Davis, la Cruella de esta película tiene mucho de la Catwoman de Michelle Pfeiffer en “Batman vuelve”, de Tim Burton o incluso del Joker de Heath Ledger en “El Caballero Oscuro” de Christopher Nolan. Y quien no me crea que se fije en las apariciones públicas de Cruella.



   Sin embargo, la Baronesa claramente se parece mucho a la Miranda Priestly de Meryl Streep en “El diablo viste de Prada”, que a su vez se basa en Ann Wintour, la directora de la revista Vogue. Para interpretarla se manejaron nombres tan potentes como Nicole Kidman, Charlize Theron, Julianne Moore o Demi Moore, pero se impuso el de Emma Thomson.



   Todo lo contrario que para el personaje de la protagonista, para el que siempre se tuvo clara una sola opción, Emma Stone. Aunque sí hubo rumores de otras opciones como las de Margot Robbie, Anya Taylor-Joy, Lady Gaga o Cara Delevingne. Pero eran más producto de los deseos del público en las redes sociales.



   Pero ahora nadie sería capaz de ver a otra que no fuera Emma Stone, en su versión joven. Para la más mayor también es insustituible Glenn Close en el live action de la versión animada de “101 dálmatas” y en su secuela “102 dálmatas”. Todo salía de la novela homónima de Dodie Smith publicada en 1956. La idea le surgió a raíz de tener precisamente nueve dálmatas en casa.



   La Baronesa von Hellman interpretada por Emma Thomson también se inspira en alguien real, en Vivienne Westwood, una diseñadora de moda de los setenta. A ambas les acompañaban en el reparto nombres como Paul Walter Hauser, Joel Fry o Mark Strong en papeles secundarios. Glenn Close no aparece en la película pero ha expresado que le encantaría trabajar con Emma Stone en una secuela, aunque no se sabe si podría ser posible.



   Porque “Cruella 2” está confirmada y en desarrollo, con el regreso de Stone al personaje. Dado que la primera recaudó en taquilla 283 millones de dólares, habiendo invertido 100 en ella y con el mérito de estrenarse simultáneamente en cines y en la plataforma de Disney Plus como “Mulan”, pues es una de esas películas post pandemia que siguió esa estrategia.



   De hecho, fue el primer gran estreno con alfombra roja tras la pandemia. Pero al público le seguía costando acudir a las salas de cine. Por eso se considera un gran logro lo recaudado y se espera una buena respuesta para una secuela, que llegará en 2027.



   ¿Y qué tiene todo esto que ver con el tema del ciclo? Pues mucho porque el mundo de la moda es el campo de batalla en el que se enfrentan Cruella y la Baronesa, es un duelo de diseñadoras, un duelo entre lo clásico y la innovación. Si “Última noche en el Soho” homenajeaba el Londres artístico de los sesenta, esta hace lo propio con el de los setenta. Así que sí, paradójicamente, la moda tiene un gran peso en la trama. Además, ganó el Oscar al mejor vestuario.



   Dirige
Craig Gillespie, que si bien no tuvo un inicio demasiado brillante con el remake de “Noche de miedo”, al que siguió la correcta “La hora decisiva”, sí mostró un gran talento en “Yo, Tonya”, que confirmó con “Cruella”, y que, sinceramente, es la única esperanza de que “Supergirl” sea mejor que el “Superman” de James Gunn.



domingo, 24 de mayo de 2026

Ruta de escape

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Ruta de escape.
Dirección: Bart Layton
País: Reino Unido.
Año: 2026
Duración: 140 min.
Género: Thriller, policíaco.
Interpretación: Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Barry Keoghan, Monica Barbaro, Corey Hawkins, Jennifer Jason Leigh, Nick Nolte, Halle Berry, Tate Donovan, Babak Tafti, Payman Maadi, Deborah Hedwall, Devon Bostick, Paul Adelstein, Drew Powell, Matthew Del Negro.
Guion: Bart Layton. Novela: Don Winslow.
Producción: Chris Hemsworth, Eric Fellner, Tim Bevan, Derrin Schlesinger, Shane Salerno.
Música: Blanck Mass.
Fotografía: Erik Wilson.
Distribuidora: Amazon MGM Studios.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un sofisticado ladrón de diamantes planea dar un gran golpe para llegar a la cifra que considera necesaria para retirarse definitivamente. Pero sus intenciones se cruzan con las de un policía que le persigue, una vendedora de seguros frustrada y un ladrón rival de métodos mucho más violentos que los suyos.

   LO MEJOR: Ya no se ven películas como esta, al menos en salas de cine. Quedan relegadas directamente al streaming y desde propuestas de serie B como la muy disfrutable “La conductora”, con Samara Weaving. Pero películas policíacas buenas en su vertiente de robos ya no se ven. Esta lo es. No solo porque tenga excelentes escenas de acción, muy bien rodadas, sobre todo en cuanto a lo que se refiere a las persecuciones. De hecho, la acción está muy dosificada. Sino porque se fundamenta en un guion muy sólido. La historia se construye desde sus personajes, hasta el punto que, en cierto modo, parece una de esas películas de historias cruzadas, aunque sabemos que no, que todas están en la misma trama. Pero es interesante que vaya creciendo desde ellos y no al revés. Por eso, aunque no esté llena de acción, ya digo que está colocada de forma eficiente pero no constante, mantiene todo el tiempo el interés, pues nos está hablando continuamente del código moral de esos personajes, desde ángulos diametralmente opuestos. Es eso lo que hace que el ritmo sea tan equilibrado, que siempre estén pasando cosas, sean de acción o no, y lo que hace que sus casi dos horas y media se pasen volando.

   Interpretación: Chris Hemsworth no es un gran actor pero cuando es llevado adecuadamente desde la dirección, demuestra que sabe hacer algo más que contar chistes con el martillo de Thor en la mano. Y su presencia física en pantalla es incuestionable. Pero quienes están más destacados son Mark Ruffallo y especialmente Halle Berry, sin duda, la mejor de un reparto que llega a muy buen nivel por lo general. Aunque desaprovecha y bastante a un actor como Barry Keoghan. Y ya de paso también el veterano Nick Nolte.

   Escenas (SPOILERS!!): No es casualidad que se mencione en un diálogo la película “Bullit” porque en varias escenas parecen estar homenajeándola. Donde más claro se ve es en el primer robo de Davis (Hemsworth), pero mucho más inconfundiblemente en la persecución de Orman (Keoghan), uno con un Dodge Charger y otro con una moto. Precisamente ahí se ve la diferencia entre los métodos y la violencia empleada entre ambos personajes, si comparamos el robo de los diamantes de Davis con el de la joyería de Orman. Pero los que realmente tienen dilemas morales interesantes son el policía Lubesnick (Ruffallo), que se plantea saltarse sus propios códigos, y Sharon (Berry), que se plantea pasarse al otro lado de la ley ante sus frustraciones profesionales.

   LO PEOR: Con secuencias de acción tan potentes como las de los robos y las persecuciones de coches y demás, cabría esperar un final más espectacular. No es que sea malo ni mucho menos, pero es menos potente que escenas anteriores. Y deja algunas situaciones un tanto abiertas, como si fuera a haber una secuela, aunque la novela en que se basa ya esté finiquitada.

   REFERENCIAS: Se basa en la novela corta de Don Winslow, “Crime 101”, que es el título original de la película. Pero está claro que el director, Bart Layton, admira mucho el cine de Michael Mann, en especial “Heat”.

   CONCLUSIÓN: 7´5. Buen thriller policíaco de los que ya no se hacen, cuya historia crece desde sus personajes hacia una trama en común y no al revés, mientras dosifica sus excelentes secuencias de acción y saca provecho de un buen reparto.



sábado, 23 de mayo de 2026

Microcríticas Express: Monarch, el legado de los monstruos T2/Daredevil, Born again T2

 




   La primera temporada fue toda sorpresa tanto por la elevada calidad de producción, teniendo en cuenta que estamos hablando de una serie, como por el interés de la historia, que servía como expansión del universo de Godzilla a dos niveles, como precuela y secuela a la vez, en base a moverse narrativamente en torno a dos líneas temporales, una del pasado y otra del presente. Esa estructura continua en la segunda aunque la parte del pasado parece agotarse y no sé si seguirá así para una tercera temporada, porque en esta la han tenido que forzar ya un poco. Tercera que si habrá, ya está confirmada. De hecho, al final de la segunda se presenta el titán (muchos lo recordarán) a enfrentarse en la siguiente. Es decir, lo mismo que pasó anteriormente. Porque esa parece que va a ser la tónica, mientras siga interesando a la gente, enfrentarse a algún titán distinto y que se cruce de vez en cuando con el lagarto . . . o con el mono. Porque en la segunda temporada han añadido a Kong a la ecuación. El problema es que parece que la serie tiene medios pero no tantos como para tener demasiado a todos estos monstruos en pantalla, lo que incomprensiblemente ha relegado al que debería ser el protagonista, Godzilla, a un segundo plano, hasta el punto que solo sale en un episodio. La mayor parte del presupuesto se la ha llevado el titán “villano”, que hay que reconocer qu
e es impresionante, y King Kong (me resisto a quitarle el King de delante). Por lo demás, la serie sigue a un nivel tan alto como tenía la primera temporada, funcionando tanto en el género de ciencia ficción y fantástico como en el de el relato puramente de aventuras. Y se confirma que todos los integrantes del reparto (los Russell, Anna Sawai, Mari Yamamoto, Kersey Clemons, y demás, tienen una química enorme. 7.


   Por mucho que se empeñe, que lo hace, está muy por debajo del nivel del “Daredevil” de Netflix aunque es verdad que ha mejorado respecto a la primera temporada, lo cual tampoco es que fuera lo más difícil del mundo. La diferencia radica en el tono dramático y la tensión. Recuerdo ver las tres temporadas de Netflix tensionado y aquí simplemente me entretengo. Ojo, que no es poco, que la serie está bien, pero ya no es un solomillo, es una hamburguesa. Y el problema que lo lastra todo es un guion simplón, meramente funcional, un pretexto para poner una serie de escenas de acción en pantalla, que unas veces funcionan y muy bien, y otras no tanto. En ocasiones, son bastante espectaculares y están muy bien rodadas pero en muchos combates cuerpo a cuerpo pues si, ves muchos primeros planos de puñetazos y demás, pero de la pelea te enteras lo justo. Podrían aplicar la regla de alejarse un metro y mantener el plano más de un segundo. Que parece que las haya montado Michael Bay con sobredosis de cafeína. No obstante, hay que decir que a medida que van pasando los episodios va mejorando en intensidad y termina en todo lo alto, incorporando algunas sorpresas interesantes. Tiene algunos aciertos.
Hacer un paralelismo entre Kingpin (porque no me da la gana llamarle Wilson Fisk) con una suerte de Trump, emparentando su tipo de gobierno y política y referiéndose claramente a la brigada antijusticieros con el ICE. Creo que esto está bastante claro. Además, gracias al todopoderosoal señor Murdock no le da ya alergia su propio traje y podemos verle mucho vestido de Daredevil. Y el darle un poco más de juego a Bullseye y recuperar a la Jessica Jones de Kristen Ritter compensa en parte la ausencia de Punisher. En fin, que mejora, que entretiene, pero sigue faltándole. 6.

jueves, 21 de mayo de 2026

El Señor de las Moscas

 

   FICHA TÉCNICA

Título: El Señor de las Moscas.
Dirección: Jack Thorne (Creador), Marc Munden.
País: Reino Unido.
Año: 2026.
Duración: 60 min (4 episodios).
Género: Aventuras, drama, terror.
Interpretación: Winston Sawyers, Lox Pratt, David McKenna, Ike Talbut, Noah Flemyng, Cassius Flemyng, Rory Kinnear, Rochelle Neil, Daniel Mays, Tom Goodman-Hill.
Guion: Jack Thorne. Novela: William Golding.
Producción: Jack Thorne.
Música: Cristobal Tapia de Veer, Hans Zimmer, Kara Talve.
Fotografía: Mark Wolf.
Distribuidora: BBC.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras un accidente aéreo, un grupo de niños ha sobrevivido varado en una isla. Los intentos de organizarse sin la ayuda de los adultos fracasan ante la irrupción de la violencia entre ellos.

   LO MEJOR: La novela me causó un gran impacto cuando la leí por primera vez para el instituto como opción de lecturas juveniles, y me lo volvió a causar hace pocos años cuando la volví a releer, confirmando la primera impresión que había tenido, que era una historia tremendamente oscura. Para los que no la conozcan, que nadie se lleve a engaño por estar protagonizada exclusivamente por niños. O por su tono inicial enclavado en el género de aventuras. Porque eso va derivando hacia el terreno del survival pero más en clave de terror psicológico. No hay fantasmas ni monstruos, pero sí unos niños convertidos en bárbaros con pinturas de guerra, a la caza de otros seres humanos. Y precisamente es más impactante verlo en personajes de esa edad. Porque es una perfecta representación de la deconstrucción de la civilización, de la tendencia humana al caos y la violencia cuando no se ve limitada por una autoridad, unas normas o una ley. Eso lo capta de maravilla esta miniserie, que, no solo es muy fiel al texto original, sino que además cuenta la historia cuidando especialmente la forma. Comenzando con una narración sencilla que va tornándose cada vez más compleja, a la vez que profundiza más en lo psicológico, lo cual va perfectamente acompañado por la evolución de la fotografía y la banda sonora a medida que avanza el relato. Espero que nadie se pare en detalles como preguntarse por qué no hay adultos o como han sobrevivido todos los niños a un accidente aéreo. Es una fábula alegórica, no esencialmente realista. Por ello, no solo es que me parezca la mejor adaptación de la novela, es que me parece la definitiva.

   Interpretación: Su estructura narrativa gira en torno a colocar sus cuatro personajes clave como más protagonistas de cada uno de los cuatro episodios de la miniserie. Y por eso los actores elegidos para darles vida son los más destacados, en un casting infantil maravilloso. Y esos son Winter Sawyers, Ike Talbot, pero sobre todo, David McKenna y Lox Pratt.

   Escenas (SPOILERS!!): La muerte del “niño de la mancha en la cara”, no llegamos a verla pero no por ello es menos triste. Es accidental, por la torpeza de provocar un incendio descontrolado en la isla. Pero ya introduce la primera tragedia en la convivencia de los chavales. El primer paso hacia la barbarie del grupo es la caza del jabalí, tremendamente violenta y salvaje. Que en evolución culmina en la caza de Simon (Talbot) asesinado con idéntica brutalidad. En ese punto el caos ya ha triunfado, representado por Jack (Pratt) sobre los personajes que representan la cordura y la civilización, es decir, Piggy, que también termina siendo asesinado de una pedrada, en el mismo momento que se rompe el elemento final de organización, la caracola que otorgaba la palabra, y Ralph, al que se disponen a cazar como a un animal. La llegada de los adultos a la playa muestra la vuelta de la autoridad, el fin del macabro juego.

   LO PEOR: Aunque no son demasiado extensos, me sobran todos los flashbacks. No aportan nada indispensable para la historia y te sacan del aislamiento casi claustrofóbico (a pesar de estar siempre al aire libre) de la isla.

   REFERENCIAS: Es la tercera adaptación de la novela homónima de William Golding. La primera fue en 1963 y la segunda en 1990, para televisión. El creador de esta miniserie es Jack Thorne (“Adolescencia”).

   CONCLUSIÓN: 8. Por muchos motivos me parece, no solo la mejor versión de la novela de Golding, sino la definitiva. Por su fidelidad al texto original, por la manera de captar esa evolución hacia la oscuridad, gracias a su joven reparto. 




miércoles, 20 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - Última noche en el Soho

 


   Hemos tocado el mundo de la prensa de la moda y también el de las modelos. Toca el de los diseñadores. Esta lo será y también la siguiente. Porque es verdad que aquí la moda no es el tema central sino más bien un envoltorio e incluso un pretexto para contarnos un thriller con toques fantásticos y de terror. Eso sí, desde el prisma de una estudiante a diseñadora de moda.



   Aquí viene el enlace con el tema del ciclo que estamos mostrando. La protagonista, Eloise, es una ferviente admiradora de la década de los sesenta, en cuanto todo lo artístico y cultura pop. Y su fanatismo por lo vintage la hace idealizar el pasado a través de la ropa y la estética. Es justo lo que le hace conectar con una chica del pasado.



   Por tanto, en cierto modo, la moda es lo que sirve de vehículo de transporte del pasado. Y esos viajes en el tiempo la inspiran a la hora de diseñar sus vestidos. Además, su estado mental, afectado por esos traslados a los sesenta y a la vida de esa chica, aspirante a estrella de la canción, no solo afectan a su talento para diseñar sino que también intervienen en su forma de vestir.



   Pero por encima de todo es un homenaje al Londres de los sesenta y más concretamente a la zona del Soho, por el cual el director británico, Edgar Wright, sentía fascinación desde su infancia. Lo cual no le impide no mostrarlo desde la idealización, sino todo lo contrario, desde la desmitificación, desde su lado más oscuro, retratando un mundo del espectáculo londinense lleno de violencia y abusos. 



   Un ambiente lleno de depredadores masculinos de clase alta. De hecho, el personaje de Sandy está inspirado en todas esas chicas que llegaban al Soho en los sesenta con el sueño de ser estrellas pero que caían atrapadas en redes de acosadores y de tratos abusivos. Que en realidad eran la mayoría. La película a través de los ojos de Eloise muestra la caída en los infiernos de Sandy.



   Es la película más seria de Edgar Wright, la primera sin un atisbo de comedia, cuando esa era una de las características predominantes en su filmografía, con claros ejemplos como la trilogía del “Cornetto”, “Scott Pilgrim contra el mundo” o “Baby Driver”. Porque en su última película “The running man”, remake de “Perseguido”, sí tiene cierto toque de humor, que no le va muy bien, por cierto.



   También, “Última noche en el Soho” es su película más ambiciosa visualmente. En su multirreferencialidad, se inspira en títulos tan poco convencionales como “Amenaza en la sombra”, de Nicolas Roeg, y “Repulsión”, de Roman Polanski. Aunque también hay mucho del Brian De Palma de “Vestida para matar” o “Doble cuerpo”, y del giallo, especialmente el de Dario Argento, como en “Rojo oscuro”.



   Sin embargo, fue un fracaso de taquilla. Tan solo recuperó 22 de los 43 millones de dólares invertidos. Se puede justificar en parte porque las salas de cine aún sufrían el efecto post pandemia. La gente parecía que solo iba a ver secuelas de grandes franquicias y no apostaba por películas nuevas a la hora de ir al cine. Además dividió a la crítica. Pero el público que la vio la defendió fervientemente. Tiene todo para convertirse en título de culto.



   Era Anya Taylor-Joy quien iba a interpretar a Eloise pero Edgar Wright decidió cambiarla a dar vida a Sandy. Lo que hizo que ficharan a Thomasin McKenzie para Eloise y compartieran el protagonismo. Les acompañaba Matt Smith y los veteranos Terence Stamp y Diana Rigg, que murió antes de estrenarse la película y a la cual se le dedicó la película.



   La compenetración de Anya Taylor-Joy y Thomasin McKenzie fue total, algo vital teniendo en cuenta que en muchas escenas, una era el desdoblamiento de la otra. El efecto espejo de esas secuencias no se logró de forma digital sino construyendo sets de rodaje idénticos, calculando milimétricamente los movimientos de la cámara, usando dobles en ocasiones y haciendo que sus actrices realizaran exactamente los mismos gestos.



domingo, 17 de mayo de 2026

Núremberg

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Nuremberg.
Dirección: James Vanderbilt.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 148 min.
Género: Thriller, drama.
Interpretación: Russell Crowe, Rami Malek, Michael Shannon, RIchard E. Grant, Colin Hanks, Leo Woodall, John Slattery, Wrenn Schmidt, Lotte Verbeek, Mark O'Brien, Andreas Pietschmann, Lydia Peckham, Steven Pacey, Paul Antony-Barber, Wolfgang Cerny, Peter Jordan.
Guion: James Vanderbilt. Libro: Jack El-Hai.
Producción: Richard Saperstein, Bradley J. Fischer, Vanderbilt Smith, William Sherak, Benjamín Tappan, Cherilyn Hawrysh, István Major, George Freeman.
Música: Brian Tyler.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Distribuidora: Sony Pictures Classics.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras la Segunda Guerra Mundial, los oficiales nazis capturados se disponen para ser juzgados por sus crímenes de guerra en Núremberg. Un psiquiatra americano es llamado para analizar sus conductas, estableciendo una relación con Hermann Göring.

   LO MEJOR: A pesar de que James Vanderbilt ha ejercido la mayor parte de su carrera como guionista de películas comerciales, como director parece mucho más serio y comprometido, y con su segunda película no hace más que confirmarlo, también su tendencia al tema político. Aquí nos habla de lo que supuso la celebración de los juicios de Núremberg, donde se juzgó a varios importantes cargos del derrotado régimen nazi y que supuso todo un precedente histórico para lo que se denominaron crímenes de guerra. Pero lo hace desde un punto de vista interesante, desde la figura icónica de uno de los hombres más importantes del nazismo, Hermann Göring. A quien se intenta psicoanalizar, no solo como villano sino como símbolo del mal. Es lo verdaderamente curioso de la historia, como se intenta averiguar cómo era la naturaleza psicológica de los nazis para ser capaces de hacer lo que hicieron. Y no es casualidad que esta película salga ahora pues es evidente el paralelismo moral, aunque indirecto, que se establece con algunos líderes políticos actuales. Una película de corte puramente clásico que funciona como retrato histórico del evento, que en su último tercio apuesta más claramente por el drama judicial, que es a la vez su parte más vibrante.

   Interpretación: No es habitual la forma en que se reparte entre cuatro interpretaciones masculinas. Claro, algunos dirán que eso excluye la interpretación femenina. Pero creo que en esta ocasión viene al caso que sea así. Porque se apoya básicamente en el duelo de Rami Malek con Russell Crowe. Malek está realmente bien pero es que lo de Crowe es otro nivel porque se adueña de la pantalla y a Malek le toca casi siempre compartirla con él. Pero también hay que destacar la siempre efectiva aportación de Michael Shannon. Y la sorpresa de Leo Woodall.

   Escenas (SPOILERS!!): Hay un momento en el que se ofrece a la sala donde se está llevando a cabo el juicio, un vídeo donde se utilizan imágenes reales de archivo, mostrando los horrores de los campos de concentración alemanes. Independientemente de si era necesario o no, es imposible que no se te encoja el corazón. Personalmente, creo que sí es útil mostrar al público lo que esas personas juzgadas ahí gestaron allí. Por otro lado, en su tercer acto, es donde realmente se desarrolla la historia, que dependerá en gran parte de derrotar públicamente a Göring para que todos los demás cayeran con él. Es una especie de duelo a lo “Algunos hombres buenos”, que enfrenta a Russell Crowe con Michael Shannon, del que interpretativamente también sale victorioso el primero. No es culpa de Shannon, que está magnífico, es que Crowe devora a todo el que se le ponga delante.

   LO PEOR: Por mucho que se mencione, el análisis de la maldad que pretende hacer no es tan profundo como parece tener intención. Y tiene tramos en los que adolece de un ritmo excesivamente lento. No le haría falta tanto metraje. Aunque no resulte aburrida en ningún momento.

   REFERENCIAS: En cierto modo, puede recordar a “La caja de música”. Pero podría ponerse en un programa junto a “La solución final” y “La zona de interés”, que la complementarían. En una se deciden los crímenes y en otra se ejecutan.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Se disecciona la figura de uno de los hombres más relevantes del nazismo, Göring, interpretado por un imperial Russell Crowe, como preámbulo de uno de los juicios más importantes de la historia.




sábado, 16 de mayo de 2026

Microcríticas Express: Animales peligrosos/Embestida

 



   Se la definió como la película de tiburones del verano, dejando entrever que tenía un nivel superior a lo habitual en este subgénero. Claro, es que eso tampoco es que fuera muy difícil porque normalmente es muy bajo. Ahora bien, si es verdad que está por encima pero yo tampoco la calificaría como una película de tiburones sino una con tiburones, que no es lo mismo. Es decir, no la veo como una monster movie sino una película en la que los escualos son un ingrediente más. Lo cual no quita que no haya escenas bastante potentes con estos pececillos. Pero aquí el monstruo es un asesino en serie cuyo modus operandi consiste en dar de comer a estos bichos con las víctimas que previamente ha secuestrado. De hecho, no es muy disimulado el paralelismo que plantea entre hombre y bestias y esa devoción que tiene el asesino por ellas. En este sentido, probablemente sea el papel que más le haya gustado interpretar a Jay Courtney, que se nota que se lo está pasando bomba. Aunque la verdadera protagonista es una tal Hassie Harrison, que anteriormente no tenía ni idea de quien era pero que tengo que reconocer que se resuelve bastante bien en su personaje cuando la película se convierte en un survival desenfrenado y establece un duelo entre el asesino y su presa, mientras los tiburoncetes casi ejercen como jueces de la contienda. Además, tiene una muy buena fotografía y la puesta en escena es más que decente. Así que si, me ha entretenido bastante. 6’5. 


   Tiene notas muy bajas en páginas de cine, sin embargo, división en la crítica y recomendada en redes sociales. A ver, la película es mala, pero como el 90% de películas de tiburones, y los que aún así nos las tragamos, nos puede parecer una de las buenas de entre las malas. Vamos, que es mejor que la media habitual. La han denominado la “Sharknado” seria. Lo primero es que tampoco es que sea tan seria, solo que al lado de esa película cualquiera lo parecería. Yo la veo una especie de “Infierno bajo el agua” pero con tiburones en lugar de cocodrilos. Y como en aquella, me lo he pasado bastante bien, siendo consciente de lo que es desde el principio. Y claro que hay que hacer ejercicio de suspensión de la incredulidad. Porque yo me puedo creer que un pueblo se inunde, pero que, de repente, eso coincida con la mayor concentración de escualos de la historia, algo que no llega a explicarse realmente en ningún momento, ya no tanto. Da igual, hay un montón de ataques de tiburones, que se ven bastante bien en pantalla y que se zampan una buena cantidad de brazos y piernas. De hecho, están bastante bien rodadas esas escenas por Tommy Wirkola (“Zombis nazis”, “Hansel y Gretel, cazadores de brujas”), que me da la impresión que se lo ha pasado bien haciéndolas. Por tanto, me ha parecido entretenida, los efectos especiales son bastante aceptables y tampoco tiene otra pretensión que la de hacer pasar un rato divertido, que lo consigue. Además, a Wirkola, que también escribe el guion, le tenemos que agradecer una de las mejores frases de la historia del cine: “Mami tiene que pelearse con unos putos tiburones”. Pura poesía. Quiero secuela. 6.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - The Neon Demon

 


   Ya hablamos que en este ciclo íbamos a elegir películas que tuvieran como temática central el mundo de la moda pero tratando de mostrar diferentes facetas de ella. Así que aquí nos vamos a focalizar en las modelos y no precisamente con un título fácil ni exento de polémica, ni mucho menos. Porque al cargo del asunto estaba un cineasta tan poco convencional como el danés Nicolas Winding Refn.




   Que haría su segunda película en suelo estadounidense, tras "Drive", aunque la producción fuera danesa, y que quería retratar la ciudad de Los Ángeles como la percibió al llegar a ella, textualmente, “bella, peligrosa y vampírica”. El escenario perfecto para realizar un retrato de la obsesión por la belleza y la juventud que existe entre las modelos, según él. 



   Desde luego, desde una perspectiva exagerada y casi satírica, llevándola hasta el género de terror, insinuando temas tan macabros como la necrofilia o el canibalismo. Al cual usa como metáfora de la industria de la moda como devoradora de modelos, y de como ellas se devoran entre sí, aquí literalmente, tomando referencias de personajes reales tan controvertidos como Condesa Báthory o el asesino en serie Jeffrey Dahmer.



   Pero también como lo que algunos calificaron como una versión perversa del cuento de Blancanieves, representada en el personaje de Jesse (Elle Fanning), sobre la que se lanzan las brujas, las otras modelos, envidiosas de su belleza pura y sin artificios, que cautiva a diseñadores y fotógrafos, robándoles el protagonismo y el trabajo. De hecho, Winding Refn lo definió como un cuento de hadas caníbal.



   Una
Elle Fanning que sustituyó a Carey Mulligan, con la que el director danés había trabajado precisamente en "Drive", que contaba con la misma edad que su personaje, es decir, 16 años, lo que también creó polémica porque aunque no tiene ni una sola escena de desnudo ni tampoco de sexo, sí estaba permanentemente sexualizada y siendo objeto de deseo por prácticamente todo el resto de los personajes.



   Elle Fanning ya se mostraba como una actriz capaz de todo y que aquí ya daba los pasos para superar a su propia hermana, Dakota Fanning, de la que había estado a la sombra hasta el momento. La acompañaban en el reparto Jena Malone, Bella Heathcote, Abbey Lee, Christina Hendricks, Keanu Reeves y Alessandro Nivola.



   Nicolas Winding Refn, el autor de películas con tal sello personal como "Drive", "Solo Dios perdona", "Bronson", "Valhalla Rising" o la serie "Demasiado viejo para morir joven" entre otros títulos, creó una película tremendamente sensacional e iconográfica. De hecho, la gente que la vio, recordaba más escenas concretas de ella que la trama general. Con un estilo visual influenciado por el cine de Darío Argento, especialmente en "Suspiria".




   Su retorcida visión del mundo de las modelos fue rodada en orden cronológico para que, en especial su protagonista, experimentara esa evolución de caída a los infiernos de la envidia de las otras modelos en la ficción, y las otras actrices en la realidad. En cierto modo, Elle Fanning era una estrella emergente que venía a superarlas a todas. Y así se ha confirmado con el tiempo.



   En la primera escena de la película, una sesión de fotos donde ella hacía de una mujer muerta y cubierta de sangre, la actriz tuvo que estar tanto tiempo con los ojos abiertos sin parpadear que sus lentillas llegaron a quemarse con los focos de los potentes flashes. Sin embargo, ella salvó la escena. Efectivamente, nació una estrella.



     La película dividió a la crítica, que se polarizó claramente entre los que la consideraban una obra maestra y los que la apalearon, acusándola de vacía, fetichista y de hacer un tratamiento femenino sexualizado y muy negativo. Sin embargo, en el Festival de Sitges se llevó el Premio de la Crítica. Económicamente no le fue muy bien, costó 7 millones de dólares y solo recaudó la mitad, 3´5. Es decir, cumple todos requisitos para ser un título de culto.