martes, 26 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - Cruella

 

   Quizá a algunos les sorprenda pero Cruella De Vil está en las listas de mejores villanos del cine, y más concretamente como la primera en villanas. De hecho, su nombre juega con el concepto de cruel pero en femenino y el apellido con el de devil, es decir, demonio. Vamos que vendría a ser “demonia cruel”. Sin embargo, poco se sabía sobre de donde salía el personaje.




   Es justo lo que se cuenta aquí, el origen del personaje, como se convierte, en este caso, Estella en Cruella De Vil, abordado como una historia de orígenes muy al modo de los villanos del género de superhéroes, porque Cruella no deja de ser un alter-ego, aunque aquí lo trate de como una se convierte en la otra.



   De tal manera que si Cruella De Vil inicialmente estaba inspirada en los gestos y miradas de Bette Davis, la Cruella de esta película tiene mucho de la Catwoman de Michelle Pfeiffer en “Batman vuelve”, de Tim Burton o incluso del Joker de Heath Ledger en “El Caballero Oscuro” de Christopher Nolan. Y quien no me crea que se fije en las apariciones públicas de Cruella.



   Sin embargo, la Baronesa claramente se parece mucho a la Miranda Priestly de Meryl Streep en “El diablo viste de Prada”, que a su vez se basa en Ann Wintour, la directora de la revista Vogue. Para interpretarla se manejaron nombres tan potentes como Nicole Kidman, Charlize Theron, Julianne Moore o Demi Moore, pero se impuso el de Emma Thomson.



   Todo lo contrario que para el personaje de la protagonista, para el que siempre se tuvo clara una sola opción, Emma Stone. Aunque sí hubo rumores de otras opciones como las de Margot Robbie, Anya Taylor-Joy, Lady Gaga o Cara Delevingne. Pero eran más producto de los deseos del público en las redes sociales.



   Pero ahora nadie sería capaz de ver a otra que no fuera Emma Stone, en su versión joven. Para la más mayor también es insustituible Glenn Close en el live action de la versión animada de “101 dálmatas” y en su secuela “102 dálmatas”. Todo salía de la novela homónima de Dodie Smith publicada en 1956. La idea le surgió a raíz de tener precisamente nueve dálmatas en casa.



   La Baronesa von Hellman interpretada por Emma Thomson también se inspira en alguien real, en Vivienne Westwood, una diseñadora de moda de los setenta. A ambas les acompañaban en el reparto nombres como Paul Walter Hauser, Joel Fry o Mark Strong en papeles secundarios. Glenn Close no aparece en la película pero ha expresado que le encantaría trabajar con Emma Stone en una secuela, aunque no se sabe si podría ser posible.



   Porque “Cruella 2” está confirmada y en desarrollo, con el regreso de Stone al personaje. Dado que la primera recaudó en taquilla 283 millones de dólares, habiendo invertido 100 en ella y con el mérito de estrenarse simultáneamente en cines y en la plataforma de Disney Plus como “Mulan”, pues es una de esas películas post pandemia que siguió esa estrategia.



   De hecho, fue el primer gran estreno con alfombra roja tras la pandemia. Pero al público le seguía costando acudir a las salas de cine. Por eso se considera un gran logro lo recaudado y se espera una buena respuesta para una secuela, que llegará en 2027.



   ¿Y qué tiene todo esto que ver con el tema del ciclo? Pues mucho porque el mundo de la moda es el campo de batalla en el que se enfrentan Cruella y la Baronesa, es un duelo de diseñadoras, un duelo entre lo clásico y la innovación. Si “Última noche en el Soho” homenajeaba el Londres artístico de los sesenta, esta hace lo propio con el de los setenta. Así que sí, paradójicamente, la moda tiene un gran peso en la trama. Además, ganó el Oscar al mejor vestuario.



   Dirige
Craig Gillespie, que si bien no tuvo un inicio demasiado brillante con el remake de “Noche de miedo”, al que siguió la correcta “La hora decisiva”, sí mostró un gran talento en “Yo, Tonya”, que confirmó con “Cruella”, y que, sinceramente, es la única esperanza de que “Supergirl” sea mejor que el “Superman” de James Gunn.



domingo, 24 de mayo de 2026

Ruta de escape

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Ruta de escape.
Dirección: Bart Layton
País: Reino Unido.
Año: 2026
Duración: 140 min.
Género: Thriller, policíaco.
Interpretación: Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Barry Keoghan, Monica Barbaro, Corey Hawkins, Jennifer Jason Leigh, Nick Nolte, Halle Berry, Tate Donovan, Babak Tafti, Payman Maadi, Deborah Hedwall, Devon Bostick, Paul Adelstein, Drew Powell, Matthew Del Negro.
Guion: Bart Layton. Novela: Don Winslow.
Producción: Chris Hemsworth, Eric Fellner, Tim Bevan, Derrin Schlesinger, Shane Salerno.
Música: Blanck Mass.
Fotografía: Erik Wilson.
Distribuidora: Amazon MGM Studios.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un sofisticado ladrón de diamantes planea dar un gran golpe para llegar a la cifra que considera necesaria para retirarse definitivamente. Pero sus intenciones se cruzan con las de un policía que le persigue, una vendedora de seguros frustrada y un ladrón rival de métodos mucho más violentos que los suyos.

   LO MEJOR: Ya no se ven películas como esta, al menos en salas de cine. Quedan relegadas directamente al streaming y desde propuestas de serie B como la muy disfrutable “La conductora”, con Samara Weaving. Pero películas policíacas buenas en su vertiente de robos ya no se ven. Esta lo es. No solo porque tenga excelentes escenas de acción, muy bien rodadas, sobre todo en cuanto a lo que se refiere a las persecuciones. De hecho, la acción está muy dosificada. Sino porque se fundamenta en un guion muy sólido. La historia se construye desde sus personajes, hasta el punto que, en cierto modo, parece una de esas películas de historias cruzadas, aunque sabemos que no, que todas están en la misma trama. Pero es interesante que vaya creciendo desde ellos y no al revés. Por eso, aunque no esté llena de acción, ya digo que está colocada de forma eficiente pero no constante, mantiene todo el tiempo el interés, pues nos está hablando continuamente del código moral de esos personajes, desde ángulos diametralmente opuestos. Es eso lo que hace que el ritmo sea tan equilibrado, que siempre estén pasando cosas, sean de acción o no, y lo que hace que sus casi dos horas y media se pasen volando.

   Interpretación: Chris Hemsworth no es un gran actor pero cuando es llevado adecuadamente desde la dirección, demuestra que sabe hacer algo más que contar chistes con el martillo de Thor en la mano. Y su presencia física en pantalla es incuestionable. Pero quienes están más destacados son Mark Ruffallo y especialmente Halle Berry, sin duda, la mejor de un reparto que llega a muy buen nivel por lo general. Aunque desaprovecha y bastante a un actor como Barry Keoghan. Y ya de paso también el veterano Nick Nolte.

   Escenas (SPOILERS!!): No es casualidad que se mencione en un diálogo la película “Bullit” porque en varias escenas parecen estar homenajeándola. Donde más claro se ve es en el primer robo de Davis (Hemsworth), pero mucho más inconfundiblemente en la persecución de Orman (Keoghan), uno con un Dodge Charger y otro con una moto. Precisamente ahí se ve la diferencia entre los métodos y la violencia empleada entre ambos personajes, si comparamos el robo de los diamantes de Davis con el de la joyería de Orman. Pero los que realmente tienen dilemas morales interesantes son el policía Lubesnick (Ruffallo), que se plantea saltarse sus propios códigos, y Sharon (Berry), que se plantea pasarse al otro lado de la ley ante sus frustraciones profesionales.

   LO PEOR: Con secuencias de acción tan potentes como las de los robos y las persecuciones de coches y demás, cabría esperar un final más espectacular. No es que sea malo ni mucho menos, pero es menos potente que escenas anteriores. Y deja algunas situaciones un tanto abiertas, como si fuera a haber una secuela, aunque la novela en que se basa ya esté finiquitada.

   REFERENCIAS: Se basa en la novela corta de Don Winslow, “Crime 101”, que es el título original de la película. Pero está claro que el director, Bart Layton, admira mucho el cine de Michael Mann, en especial “Heat”.

   CONCLUSIÓN: 7´5. Buen thriller policíaco de los que ya no se hacen, cuya historia crece desde sus personajes hacia una trama en común y no al revés, mientras dosifica sus excelentes secuencias de acción y saca provecho de un buen reparto.