domingo, 19 de julio de 2026

La Odisea

 

   FICHA TÉCNICA

Título: La Odisea.
Dirección: Christopher Nolan.
País: Reino Unido.
Año: 2026.
Duración: 172 min.
Género: Aventuras, fantástico.
Interpretación: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Lupita Nyong'o, Robert Pattinson, Charlize Theron, Jon Bernthal, Benny Safdie, John Leguizamo, Elliot Page, Himesh Patel, Bill Irwin, Samantha Morton, Jesse Garcia, Will Yun Lee, Rafi Gavron, Shiloh Fernandez, Mia Goth, Corey Hawkins, Nick E. Tarabay, Jimmy Gonzales, Maurice Compte, Michael Valais, Iddo Goldberg, Josh Stewart, Cosmo Jarvis, Ryan Hurst.
Guion: Christopher Nolan. Obra: Homero.
Producción: Emma Thomas, Christopher Nolan.
Música: Ludwig Göransson.
Fotografía: Hoyte van Hoytema.
Distribuidora: Universal Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras la caída de Troya, Odiseo emprende el largo camino de vuelta a casa, en Ítaca, pero el viaje alberga muchas más dificultades de lo esperado. Mientras su reino se ve amenazado por los pretendientes para sucederle.

   LO MEJOR: Menuda Odisea. Cuántas veces habremos acuñado esta palabra sin pararnos a pensar de dónde viene. Pues Christopher Nolan se ha encargado de recordarlo. Eso sí, es “La Odisea” de Nolan , no de Homero, al igual que “Troya”, era la versión de Wolfgang Petersen de “La Ilíada”, o “Braveheart”, el William Wallace de Mel Gibson. No es un documental ni un libro de historia, básicamente porque la referencia literaria original es pura mitología. Nolan ha hecho una película muy marca de la casa pero a la vez la más diferente al resto de su filmografía, como ya marcaba con “Oppenheimer”, su madurez cinematográfica, saliéndose de sus géneros de confort, acción y ciencia ficción, confirmándose en la cima de los mejores cineastas actuales. Aquí nos brinda un apabullante espectáculo tanto visual como sonoro, que funciona tanto como puro cine de aventuras épicas como de conspiraciones palaciegas, pero cambiando notablemente la idea de Homero en su obra literaria, y haciendo que gire en torno a la manera poco honorable de tomar Troya, en un claro mensaje antibelicista, por lo que los temas que imperan son la culpa y el castigo. Para ello tiene mucho sentido el montaje de la película, en qué orden nos cuentan las cosas, porque no deja de ser Nolan, por tanto, la narración tampoco aquí es lineal. Ese montaje, además, imprime un ritmo perfecto, ni acelerado ni lento, que hace que a pesar de sus tres horas de duración, se pase volando. Personalmente no hubiera tenido problema en que durara más, porque es un blockbuster pero de esos que dejan un sabor como dejaban “Lawrence de Arabia” o “Ben-Hur”. Por cierto, ya sabemos que podría hacer perfectamente una película de terror, aquí ha dejado varias secuencias que lo demuestran.

   Interpretación: Tiene uno de los repartos corales más impresionantes de una película en mucho tiempo, contando con actores de gran nivel hasta en los papeles más secundarios. No vamos a nombrarlos todos porque sería interminable, pero sí vamos a destacar, por supuesto, a Matt Damon.  También a Anne Hathaway, y me ha sorprendido la importancia del papel de Tom Holland, y Robert Pattinson en un personaje muy poco agradecido, odioso.

   Escenas (SPOILERS!!): Evidentemente era imposible incluir todos los capítulos de tan vastísima obra como la de “La Odisea”, y han tenido que dejar unos cuantos fuera. Lo interesante es el tratamiento que le ha dado a algunos de los que sí han incluido en la película, que son los más icónicos, y que Nolan los ha mostrado desde una puesta en escena claramente de género de terror. Como todo el tramo con el cíclope (Polifemo), la visita al Hades e incluso el ataque de los Lestrigones (aquí con imponentes armaduras, las que han suscitado esa absurda polémica). Pero, sobre todo, en la transformación de los soldados en cerdos por parte de Circe (Samantha Morton), es terrorífica. Y atención a cómo rueda la toma de Troya, que hace palidecer la de Wolfgang Petersen, y eso que no estaba nada mal.

   LO PEOR: Lo único que puedo decir es que me he quedado con las ganas de ver un ataque de las sirenas, o al menos verlas. Es donde me hubiera gustado que Nolan se hubiese tomado esa libertad de no hacerlo como en el libro. Y tampoco tiene mucho sentido rodar la película en un formato que no se puede ver en prácticamente ningún sitio.

   REFERENCIAS: Podría ser la secuela de “Troya” (2004), aunque es otro tono. Sus dos primeras horas están cerca del cine de aventuras de “Jason y los argonautas” y “Furia de titanes”, pero la tercera muestra la llegada de Odiseo a Ítaca, como en “El regreso de Ulises” (2024), aunque es mucho más teatral.

   CONCLUSIÓN: 9. Nolan lo ha vuelto a hacer. Un apabullante espectáculo visual y sonoro que, a falta de lo que tenga que decir Villeneuve al respecto, se perfila como la película del año y que debería optar a todo en la temporada de premios.




martes, 14 de julio de 2026

Escenas Míticas: Héroes de leyenda - Excalibur

 


   Del mito del rey Arturo, al menos, hay unas cincuenta versiones. Las que más recuerda el público son las más recientes. Como la de "El primer caballero" (1995), de Jerry Zucker, con Sean Connery y Richard Gere, "El rey Arturo" (2004), de Antoine Fuqua, con Clive Owen, o "El rey Arturo: la leyenda de la espada" (2017), de Guy Ritchie, con Charlie Hunnan. Pero la mejor, y de muy largo, es, sin duda, "Excalibur".




   Y no es precisamente la más realista. Todo lo contrario. Su director, John Boorman, quiso alejarse lo más posible del tono histórico. Quería que la película fuese una especie de cuento, una fábula fantástica y mágica, pero para adultos. Lo digo para los que critican de antemano el rigor histórico de "La Odisea", de Christopher Nolan.



   Porque allá por 1981, cuando se estrenó, a nadie le preocupó si las armaduras eran las de la época o si era normal que hubiese una espada clavada en una roca. Solo iban y veían la película, sabiendo que no era un documental sino un espectáculo. Claro, tampoco tenían la lacra de las redes sociales, expertos en prejuzgar antes de ver.



   Porque, como "La Odisea", el rey Arturo no es historia, ahora entraremos en ello. Lo que ha dado para que se hicieran tantas versiones y tan diferentes. Si es que hasta los Monty Python hicieron la suya, "Los caballeros de la mesa cuadrada". Porque cuando un tema no se basa en la realidad sino en una serie de mitos y leyendas, admite muchas interpretaciones.



   No hay pruebas de la existencia del rey Arturo, eso sí es un hecho. Pudo ser un jefe militar británico mitificado por su enfrentamiento contra los sajones en la Edad Media o quizá la mezcla de varios líderes diferentes, como pasaba con el vikingo Ragnar Lothbrok, por ejemplo, o incluso Robin Hood o el propio William Wallace. A veces un nombre encarna a varias figuras más desconocidas.



   Su primera aparición literaria fue en "Historia Regum Britanniae", en el siglo XII, a la que diversos autores ingleses y franceses fueron añadiendo las leyendas de Merlín, Lanzarote, Ginebra, los Caballeros de la Mesa Redonda, el Santo Grial, Camelot y, por supuesto, Excalibur. La que dio título a esta película que además engloba todas esas historias.



   Aunque John Boorman tomó como base para su película, "Le morte d'Arthur" (La muerte de Arturo), de Thomas Mallory, de 1485, a la cual, curiosamente, tiene bastante fidelidad porque comparte el aire de magia y mitología que quería darle a la historia.



   Hay que tener en cuenta que Boorman venía de la frustración de no poder sacar adelante su intento de adaptación de "El Señor de los Anillos", por su alto coste.
A la postre, John Boorman sería reconocido especialmente por "Excalibur", pero tiene otras muy buenas películas y de cortes muy distintos. En su filmografía podemos ver títulos como "Defensa", "La selva esmeralda", "A quemarropa", "Infierno en el Pacífico", y sí, también esa horrible secuela de "El exorcista", aunque con el tiempo quedaría como un título de culto.



   Salvo en el caso de Helen Mirren, curiosamente, los que acapararon los papeles principales; Nigel Terry, Nicol Williamson, Nicholas Clay y Cherie Lunghi, no fueron los que más popularidad adquirieron con el tiempo. Sino los secundarios, unos muy jóvenes Liam Neeson, Gabriel Byrne y Patrick Stewart.



   Tan solo fue nominada en los Oscar a la mejor fotografía. No a su vestuario a pesar del enorme trabajo del diseño de unas armaduras que pesaban como las reales y obligaban a los actores a un gran esfuerzo físico. En eso fue de los pocos aspectos que se pretendió que hubiese cierto realismo. La película tuvo buenas críticas y funcionó en taquilla. Costó 11 millones de dólares y recaudó 34.



   Hay varios directores, como Ridley Scott, Peter Jackson o Zack Snyder, que han reconocido esta película como referencia. Y su influencia se hace notar en títulos como "El reino de los cielos", "Braveheart" o precisamente la saga de "El Señor de los Anillos". Y más recientemente en películas como "El Caballero Verde" o "El hombre del norte". Incluso en la serie "Juego de Tronos".