domingo, 10 de mayo de 2026

Christy

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Christy.
Dirección: David Michôd.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 137 min.
Género: Drama, deporte, biopic.
Interpretación: Sydney Sweeney, Ben Foster, Merritt Wever, Katy O'Brian, Jess Gabor, Chad Coleman, Ethan Embry.
Guion: Mirrah Foulkes, David Michôd. Historia: Katherine Fugate.
Producción: Sydney Sweeney, Teddy Schwarzman.
Música: Antony Partos.
Fotografía: Germain McMicking.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Christy Martin fue una figura del deporte en cuanto a que fue pionera en poner uno estigmatizado como del género masculino, logrando situar el boxeo femenino en el mapa. Aunque hay aspectos de su vida más oscuros.

   LO MEJOR: Quizás muchos no sepan, al menos antes de ver esta película, quién es Christy Martin, pero no solo fue una estrella del boxeo femenino, es que prácticamente fue la artífice de poner deporte en el mapa en esa modalidad de género, porque anteriormente a ella, no captaba precisamente la atención del público. Por tanto, la película cumple con su función como biopic de deportes, hablando de la vida de esta boxeadora. Pero solo es la excusa para contarnos otro episodio negro del deporte y de eso que se cumple más de lo que creemos, que es que las historias detrás de muchas figuras del deporte no son tan bonitas como parecen. Porque Christy Martin era tan poderosa en el ring como maltratada fuera de él, hasta el punto de estar a punto de ser asesinada. Resulta que el mayor combate de su vida lo jugaba fuera del cuadrilátero. Y eso, además, de la reivindicación de su propia condición sexual, es el verdadero tema de la película. No obstante, eso no significa en absoluto que no cumpla perfectamente como película de deportes. Tenemos la posibilidad de ver muchos combates de boxeo y muy bien resueltos desde la forma de rodarlos. Por tanto, logra un buen equilibrio entre sus géneros: biopic-deporte-drama.

   Interpretación: Es bastante descarado que Sydney Sweeney iba buscando premios con esta película porque es un papel típico para conseguirlos, cosa que no ha ocurrido en absoluto. Aunque no será por ella porque la actriz hace un gran trabajo. A Sweeney le gusta salirse de su explosiva imagen como sex symbol para poder mostrar el talento que atesora. Aquí lo hace, además esforzándose en que se la vea lo menos atractiva posible.
Una pena que no se le haya reconocido más justamente su interpretación aquí. Por otro lado, también la de Ben Foster es de destacar en un papel muy poco agradecido. Y me habría gustado ver más a Katy O’Brian.


   Escenas (SPOILERS!!): Más allá de las escenas de los distintos combates de boxeo, sin duda, la secuencia más desgarradora es la del intento de asesinato y posterior huida. Como se nota que en ese modo supervivencia es donde Sydney Sweeney se la ve más en su salsa. Hay varios apuntes de cómo está rodada esta parte. Los apuñalamientos no se muestran explícitamente, de hecho, son fuera de campo, lo cual no le resta ni un ápice de sensación de violencia. Lo que sí nos muestran son los efectos de ese brutal ataque y ahí no escatiman nada en los detalles. Es realmente dura la secuencia por intensa pero también por extensa, para así poner al espectador en esa misma sensación de agonía.

   LO PEOR: No se hace pesada pero sí se excede en su metraje. No haría falta sobrepasar las dos horas y posiblemente un recorte de unos quince minutos le habría ido bien a su ritmo. Por otro lado, los combates están muy bien rodados pero parece que hay un poco de obsesión con mostrarlos lo más realistas posibles y eso le resta bastante épica desde lo cinematográfico.

   REFERENCIAS: Más que por el camino de "Rocky", va por el de películas más oscuras sobre el deporte basadas en historias reales, como "Foxcatcher" o "Yo, Tonya".

   CONCLUSIÓN: 7. Sydney Sweeney se luce vanagloriando el poderío de Christy Martin dentro del cuadrilátero y reivindicando la lucha por su propia supervivencia fuera del él. El no éxito de la película no empequeñece su interpretación.




sábado, 9 de mayo de 2026

Microcríticas Express: Harvest/28 años después, El templo de huesos/Gaua

 




   No es una película de terror pero se mueve en los planteamientos del folk horror, representándonos la descomposición de una comunidad aislada, muy cercana a lo que es una secta, ante la llegada de tres personajes que desde ángulos diferentes, supone una amenaza para los lugareños de esa comuna. Que son, un cartógrafo (que literalmente los va a poner en un mapa), un banquero (una especie de empresario que quiere explotar el pueblo de forma comercial) y unos inmigrantes (que se perciben como peligro para los habitantes,
a los que culpan de todos sus nuevo males, es decir, se reacciona con racismo). Y claro, todo esto crea un caldo de cultivo perfecto para que se desate la hostilidad y esta explote en violencia. Repito, no es terror y tampoco va por el camino del thriller. Pero si tiene algunos momentos que me han resultado sumamente incómodos y que incluso me han recordado a clásicos como “El hombre de mimbre”. Hay que avisar que tiene un ritmo lento, incluso contemplativo en ocasiones, haciendo gala de una espléndida fotografía, que la envuelve en un permanente halo atmosférico, en un tono como de fábula, en el que si, hay que tener paciencia. Transmite una constante sensación física, me explico, parece que se siente la lluvia, el suelo embarrado, el frío nocturno, . . . No es para todo el mundo, es cierto. El significado es a interpretar pero creo que es bastante evidente que simboliza la llegada de la evolución y, por consiguiente, el fin de la vida rural. Por cierto, muy buenas actuaciones de Caleb Landry Jones y Harry Melling. 7.


   Defendí la primera película porque aunque no era lo que esperaba, eso solo era problema mío y objetivamente me parecía un comienzo que planteaba temas interesantes y pensé que había que juzgar el viaje cuando estuviera completado. Pero ya con dos terceras partes conocidas de la historia se puede hacer un diagnóstico más o menos fiable. Y es que muy bien se tienen que hacer las cosas en la última película para que esto haya tenido algún sentido. Porque este segundo episodio se carga lo bueno que tenía el primero y se centra en lo peor, que eran sus últimos diez minutos. No dirige esta Danny Boyle, pero no es el problema porque Nia DaCosta dirige bastante bien. El problema es el guion, y esto es lo verdaderamente sorprendente por estar a cargo de quien está. No sé que ha querido contar Alex Garland. Es que ni siquiera tienen importancia ni generan una buena secuencia de terror con los infectados. Lo único interesante en relación a ellos es lo de buscar una cura a la enfermedad, que es muy poco habitual en estas películas, porque mira que hay películas de zombis y demás pero parece que nadie quiere buscar una cura. Pero la trama se enfoca en seguir al puñetero grupo de los Jimmys, que me interesa entre cero y nada. Literalmente se dejan media hora de metraje torturando a una familia, que no aporta absolutamente nada, es completamente gratuito. Lo único que se salva es Ralph Fiennes (que maravilla de actor), que es capaz de levantar la película cuando está en pantalla, porque a Jack O’Connell (que es muy buen actor) aquí le han desaprovechado. Se ha llegado a poner en duda la tercera parte pero finalmente si se hará. La veré pero ya con expectativas muy bajas. Esto debería haber sido una sola película y en coherencia con las dos anteriores. 5.


   Son demasiadas cosas en común como para no establecer cierto paralelismo entre Robert Eggers y Paul Urkijo Alijo. Por ejemplo, no haber hecho ni tener la más mínima intención de hacer historias desarrolladas en la actualidad. O basarse casi exclusivamente en el folclore. Más en concreto en el folk horror, aunque el español se centra en la mitología vasca y tira hacia al fantástico puro más que al terror, aunque este esté bastante presente en su obra. Un estilo muy poco o nada cultivado en España actualmente, por lo que se agradece. Todo esto se vuelve a confirmar aquí. Como en “Errementari”, vuelve a tratar el tema de las brujas pero desde un ángulo muy distinto. Lo primero porque no se trata de una narración lineal, sino a través de una serie de relatos que le van contando a
l personaje principal, interpretado por una magnífica Yune Nogueiras, de los que se va dando cuenta que ella misma es las protagonista de todos ellos, que van conformando su propia historia, contada en partes y no precisamente en orden, lo que es cierto que la hace un poco confusa pero también interesante. Porque a parte de las brujas, muestra una serie de criaturas mitológicas de ese folclore vasco tan peculiar, que Urkijo Alijo sabe recrear con una ambientación exquisita, con una fotografía fantasmagórica. Se aprecia la influencia del terror gótico italiano y de cineastas como Mario Bava o Guillermo el Toro. Me sigue gustando más “Irati”, de su filmografía, pero esta me parece una buena película como también me parecía “Errementari”. Así que, para mí, este director lleva un “perfect”, y encima siendo español, el Eggers español. 6’5.