Si de cine de época hablamos, era obligatorio que estuviera presente, y no será la única vez, la figura de la escritora británica Jane Austen, cuyas novelas, todas ellas, han sido adaptadas tanto al cine como la televisión. Bien es cierto que, contrariamente a lo que se pueda pensar, tan solo escribió seis, pues murió con 41 años tan solo.
Y es esta la que se considera, no solo la mejor adaptación de la novela “Sentido y sensibilidad”, sino de toda la obra de Austen, al menos en lo que respecta a las críticas, que fueron excelentes, y a los premios recibidos. Otras adaptaciones son “Orgullo y prejuicio” (mi favorita de largo), “Emma” (en varias ocasiones, siendo la mejor la de 2020), “Persuasión”, “Mansfield Park” e incluso “Clueless” es otra versión actualizada de “Emma”.
Jane Austen criticaba en sus obras la sociedad en la que vivía, retratándola como profundamente clasista y sexista, a la cual describía habitualmente con un sarcasmo muy refinado. Es por ello que son las mujeres las protagonistas de sus historias, a las cuales sitúa en una clase social media-baja, como principal impedimento para el verdadero amor que debe, y suele, vencer esa barrera.
Y fue una mujer la que adaptó la obra de Austen para el guion de la película, Emma Thomson, el cual comenzó a escribir mientras rodaba “Mucho ruido y pocas nueces”, aunque tardó varios años en dar con la versión definitiva. Lo cual le reportó el Oscar al mejor guion adaptado, el único que se llevó la película de sus siete nominaciones (fue el año en que “Braveheart” arrasó) y el segundo de su carrera, tras ganar varios años antes como actriz por “Regreso a Howard’s End”.
Emma Thomson trató de suavizar el sarcasmo original de la novela, encaminándose más puramente al drama de época y a la romantización de la historia. Además, intentó hacer todo lo posible por evitar el tono literario y un tanto teatral de Jane Austen, situando muchas escenas en exteriores y haciendo que sus personajes se movieran bastante.
También se reservó el papel principal, a pesar de tener 16 años más, 35 por los 19 de su personaje en el libro. La acompañaba casi como coprotagonista una sí muy joven Kate Winslet, que ambas fueron nominadas por sus interpretaciones. Completaban el reparto Alan Rickman, Hugh Grant, Hugh Laurie, Imelda Stanton entre otros. Se da la casualidad que seis integrantes del reparto formaron parte de la saga “Harry Potter”. Y tres de ellos coincidieron en “Love actually”, el trío Thomson-Rickman-Grant.
Sin embargo, la dirección no corrió a cargo ni de una mujer ni de un cineasta occidental, sino del taiwanés Ang Lee, que venía a de hacer películas como “El banquete de boda”, “Comer, beber, amar” y que suponía su primera incursión fuera de su país. Luego vendrían películas tan diferentes como “Tigre y dragón”, “Hulk”, “Brokeback Mountain” o “La vida de Pi”.
Ang Lee realizó un trabajo excepcional, cambiando el estilo de dirección habitual en este género, en el cine de época, alejado del de directores clásicos como James Ivory, dotando a la película de un montaje más dinámico, con muchos más cortes, y mayor movimiento de la cámara.
Sin embargo, no fue nominado como mejor director en un año donde si lo estuvo Chris Noonan por “Babe, el cerdito valiente”, aunque la estatuilla fue para Mel Gibson. Algunos lo calificaron de racismo, dado el origen de Lee. No obstante, posteriormente ha ganado tres Oscars, dos como director por “Brokeback Mountain” y “La vida de Pi”, y uno por “Tigre y dragón”, como mejor película de habla no inglesa.
La película fue un absoluto éxito comercial. Costó sólo 16 millones de dólares, y recaudó en nada menos que 135 en taquilla. Lo que provocó una especie de moda de las adaptaciones de la obra literaria de Jane Austen. Los siguientes fueron las de “Emma”, la versión de 1996, y precisamente, “Orgullo y prejuicio”.
