Se podría decir que entra por los pelos en el ciclo porque es verdad que las protagonistas de la historia no son brujas, al menos no sobrenaturales, que podrían tener más que ver con los muertos vivientes, aunque tampoco se ajustarían del todo. Pero si Lisle von Rhuman, el personaje que proporciona el elixir (pócima) de la inmortalidad, no es una bruja, aunque es verdad que nunca la mencionan como tal, yo no sé qué es.
Tras finalizar su trilogía de "Regreso al futuro", el que fuera considerado en un principio, aunque personalmente creo que son palabras demasiado grandes para él, el nuevo Spielberg, Robert Zemeckis, quiso cambiar el tercio con una comedia negra fantástica que evidentemente se mueve bajo la estructura del género de terror.
Sus siguientes películas también se separarían de sus inicios cinematográficos, alcanzando su mayor reconocimiento hasta la fecha con "Forrest Gump", obteniendo el Oscar, y continuando con títulos como "Contact", "Lo que la verdad esconde" y "Náufrago", en la que muy probablemente fue la mejor etapa de su carrera.
A principios de los noventa Meryl Streep y Goldie Hawn eran amigas y buscaban coprotagonizar una película juntas poniendo sus ojos en "Thelma & Louise", papeles para los que se ofrecieron. Por diversas situaciones, retrasos de rodaje y que al propio Ridley Scott no le terminaban de convencer, las elegidas terminaron siendo, como todos sabemos, Susan Sarandon y Geena Davis.
Pero poco después a Streep y Hawn les ofrecieron el protagonismo compartido de "La muerte os sienta tan bien", donde a pesar de ciertos roces en el rodaje entre ellas, a causa de los retrasos de Goldie Hawn, pudieron explotar su desbordante química en pantalla. Las acompañaron Isabella Rossellini, Bruce Willis (sustituyendo a Kevin Kline) y Sydney Pollack.
A modo de cameos fingidos, pues están interpretados por otros actores caracterizados, salen James Dean, Elvis Presley, Andy Warhol, Jim Morrison, Greta Garbo o Marilyn Monroe. Todos ellos murieron jóvenes, lo que en el argumento de la película encajaba como que eran estrellas que habían tomado el tan ansiado elixir y después habían simulado su propia muerte.
Por cierto, Meryl Streep odió el rodaje por estar tan enfocado para el uso de los efectos digitales. De hecho, hay dos películas que supusieron una revolución de los efectos visuales en el cine. Una es "Terminator 2: el día del juicio final" y "Jurassic Park". "La muerte os sienta tan bien" se situó entre sus estrenos y se habla poco de que realmente fue pionera en cuanto a la integración de los efectos digitales con los manuales. Lo cual le valió el Oscar a los mejores efectos visuales.
Porque, aunque en clave de comedia pero que la emparenta con el género de terror, hay bastante body horror en la película. Y aunque Coralie Fargeat no la mencionara como una de sus influencias para hacer "La sustancia", cuesta creer que no mirara, aunque fuera de reojo, a "La muerte os sienta tan bien".
Porque sus temas principales son los mismos: la obsesión por la belleza, la juventud, el miedo a envejecer y, en definitiva, a enfrentarse a la muerte. Es más, es una burla a la cirugía estética, adelantándose a la tendencia a pasar por el quirófano para realizarse "retoques" de chapa y pintura de muchas estrellas de Hollywood en los siguientes años.
Un homenaje muy evidente es el que hace la cantante Sabrina Carpenter en el videoclip de su canción "Taste". Pero los referentes que tenía la película eran más clásicos, con títulos como "Sunset Boulevard", "Qué fue de Baby Jane", "Eva al desnudo" o "El retrato de Dorian Gray" (1945).
Aunque no hace referencia directa a ese colectivo, la película se considera un icono cinematográfico del LGTBI+. En su momento tuvo división de opiniones pero hoy es un título de culto indiscutible, del que hubo una adaptación para musical. Costó 50 millones de dólares y recaudó el triple de esa cantidad, 149, así que no le fue mal.

