Club de Cinéfilos
Críticas y opiniones de películas de todo tipo y tiempo
domingo, 1 de noviembre de 2026
Clayface
FICHA
TÉCNICA
Título:
Clayface.
CRÍTICA
SINOPSIS: El
prometedor futuro de un actor se ve alterado cuando un mafioso de la
ciudad de Gotham, le desfigura la cara. Tras caer en desgracia por
ese hecho, decide someterse a un revolucionario tratamiento que no
solo le traerá consecuencias estéticas.
LO MEJOR:
Cuanto
más se aleja el DCU, desde la llegada de James Gunn, al tono que él
mismo muestra en sus películas, mejor es el resultado. Es decir,
para un público adulto y con un presupuesto más modesto, que empuja
a no apoyar la historia en el espectáculo visual. Lo hemos visto en
la serie "Lanterns" y lo hemos confirmado con "Clayface",
que se convierte en la mejor película del universo cinematográfico
del
DC reciente. Claro, solo tenía que superar a "Superman" y
"Supergirl". Pero no le quita el mérito a un producto
bastante mejor de lo que esperaba. Que nos cuenta el origen de uno de
los villanos de Batman. Ya lo aviso, no fiel a los cómics, y lo digo
como un dato positivo. Una visión mucho más realista de la
historia, en un moderno cruce entre "El fantasma de la ópera"
y "El doctor Jeckyll y Mr. Hyde", en una trama totalmente
independiente y autoconclusiva. En ese sentido, se nota la mano en el
guion de Mike Flanagan, que inicialmente iba a dirigir también. No
pudo ser porque la agenda del cineasta está más apretada que los
tornillos de un submarino. Y es una pena pero tampoco es que haya
sido mala la elección de su sustituto, James Watkins, el
responsable de títulos tan malrolleros
como "Eden Lake" o el remake de "No hables con
extraños". Y aquí hace gala de esa habilidad para crear mal
rollo pero desde un body
horror
muy explícito, difícil de ver en el cine comercial, sobre todo
antes de la llegada de "La sustancia". Tiene secuencias de
asesinatos más propias del cine de terror fantástico que el de
superhéroes, o más bien, supervillanos.
Interpretación: No
tenía ni la más mínima idea de quien era Tom Rhys Harries antes de
esta película pero si lo voy a recordar después de ella, porque
está realmente bien en el papel. Una grata sorpresa. Además, el
reparto está muy bien completado con actores habitualmente no
protagonistas pero muy eficientes, como Naomi Ackie, Max Minghella o
Eddie Marsan. El que se queda corto es el "villano", David
Dencik.
Escenas (SPOILERS!!): Me
parece bastante más interesante la explicación que se le da a los
poderes de Matt Hagen (Rhys Harries) en la película, a partir de un
tratamiento con nanocélulas, que en el cómic, por bañarse en una
piscina de protoplasma radiactivo. Me impactan
más las escenas con efectos de maquillaje artesanal, como la de los
cortes de la cara, cuando le desfiguran, que cuando se abusa del CGI.
Pero tiene muy buenas sorpresas. Como cuando suplanta a Caitlin
(Ackie) cuando la persigue un matón, que evidentemente, termina
matando brutalmente. O cuando suplanta a John (Minghella),
ocultándonos
que
ya le había matado. Sin duda, la mejor secuencia es la de la
discoteca. Watkins realiza muy bien las transiciones de la cara del
protagonista a la de sus imitados y viceversa, pero desde el montaje
más que desde los efectos visuales. Y el final en el que Matt imita
una escena romántica con Caitlin es la confirmación de que su mente
ya está quebrada.
LO PEOR: Dónde
más se nota que el presupuesto es más bien limitado es en
el
CGI, sobre todo porque abusa de los efectos digitales. Lo entiendo,
algunas escenas habrían sido muy complicadas sin ellos, pero yo
habría apostado más por los efectos artesanales. Y bueno, nos
podrán decir todo lo que quieran que eso es Gotham pero yo no la
veo por ninguna parte.
REFERENCIAS: Se
ha confirmado que volveremos a ver a Clayface, probablemente
en la película prevista de Batman, "The Brave and the Bold",
aunque me cuadraría más en el tono de "The Batman". La
película tiene algo de "Abre los ojos", de "Joker",
pero sobre todo, de "Darkman".
sábado, 31 de octubre de 2026
Top 5 Jumpscares
No es de uso exclusivo pero los sustos o, como ahora se llaman, los jumpscares, son habituales del género de terror. A las puertas de Halloween, cuando muchos quizá pasen la noche viendo esta clase de películas, y tras ver la serie "Crystal Lake", me ha recordado uno de los más grandes sustos que un servidor se ha llevado viendo una película de terror, que fue en la original de "Viernes 13". Los jumpscares son un recurso recurrente en esta tipo de cine pero su utilización debe ser dosificada y apoyada en la puesta en escena. Las grandes películas del género, como "El exorcista" o "El resplandor", tienen uno o dos sustos a lo sumo. Cuando se abusa de este truco, su efecto se diluye. Hoy en día es lo que pasa, no solo su utilización es excesiva sino que la manera en que se introducen es descuidada. Porque poner, de repente, algo horrible en pantalla y acompañarlo de un golpe de sonido con el volumen cuadruplicado del normal, no requiere de talento. Y si, claro que te sobresaltas, puede que hasta tires las palomitas, pero si te lo hacen varias veces ya no tienen el mismo efecto y cuando sales del cine ya ni los recuerdas.
Voy a hablar de algunos que si son buenos ejemplos de como hacerlo. No obstante, teniendo en cuenta que es mi Top personal de sustos.
1. "Viernes 13. parte 1": No sé si sería por mi temprana edad (puede que demasiado) cuando la vi, pero para mí la escena en la que Jason sale del agua en el final de la película, es la madre de todos los sustos. La primera vez que la ves es totalmente inesperado. La batalla contra Pamela Voorhees ha terminado con su decapitación. Ya no quedan ni víctimas ni verdugos (o eso creíamos), solo el personaje de Alice, que convirtió a Adrienne King en una de las final girls más icónicas del subgénero slasher. La música es suave, ya podemos ver a la policía llegar, casi estamos esperando los créditos finales. Lo único que podía hacer presagiar este colosal susto es que el director Sean S. Cunningham cambia de un precioso plano lejano de la barca en un lago en el que se refleja el propio bosque alrededor, a uno más cercano y en un ángulo que deja oculto el espacio a la espalda de la protagonista. Pero son unos segundos, no los suficientes para prepararte, porque Jason ya está ahí para atacar a Alice. Aunque luego resulte que todo era un sueño.
2. "Carrie" (1976): Aunque lo coloque en segundo lugar, en realidad el de "Viernes 13" es copiado de este. Si lo analizamos, tienen exactamente la misma estructura. También ha pasado toda la batalla final, la masacre del baile, la muerte de la madre y la destrucción de la casa, no queda absolutamente nada. Y con música agradable, incluso intencionadamente bella, vemos a Sue (Amy Irving) llevar flores al lugar donde estaba la casa, ahora un solar ennegrecido, casi se diría que carbonizado, como si fuera la tumba de Carrie. De hecho, un cartel pone "Carrie White se quema en el infierno". Cuando Sue deja las flores, sale una mano de la tierra y a la agarra el brazo. Así que si, te lo comes con patatas. Y vaya, casualmente, también era un sueño.
3. "Vestida para matar": Continuamos con uno de los maestros en la materia, Brian de Palma, que, sin embargo, aquí utiliza una técnica de puesta en escena radicalmente distinta a la del caso de "Carrie". Si podemos esperar un susto y, de hecho, lo hacemos, pero este no llega. Aquí interviene el talento de De Palma en su especialidad de dilatar los momentos de tensión. Sabes que va a llegar pero no sabes en que momento exactamente, lo que acrecienta el estado de alerta del espectador. Y entonces un aparentemente dormido Michael Caine, ataca a la enfermera, para proceder a desnudarla y vestirse con su ropa. Porque de esa guisa se va a presentar en casa de Nancy Allen mientras esta se está duchando (en un claro homenaje a su admirado Alfred Hitchcock y a su "Psicosis"). Y, aunque solo hayan pasado unos pocos minutos, el director italoamericano vuelve a someternos a un ejercicio de suspense alargado, pero esta vez usando el montaje como elemento dilatador. Y cuando menos te los esperas, una navaja de afeitar corta el cuello de la chica. Vuelve a funcionar. Y, ¿lo adivináis? De nuevo es un sueño, todo.
4. "Tiburón": Y de mago a mago y tiro porque me ha tocado, porque aquí tenemos a otra de esas grandes películas que figuran en todas las listas de las más terroríficas de la historia del cine, que tan solo tienen un susto realmente. La escena si se presta a que haya uno. Hooper se sumerge para inspeccionar una embarcación que ha sido atacada, probablemente por el tiburón que está sembrando el terror en las playas de Amity. Y eso es precisamente a lo que juega Steven Spielberg, a que esperemos la aparición del escualo en cualquier momento. Lo cual no ocurre nunca pero si la de los restos de una de sus víctimas, concretamente de su cabeza en primer plano. Hay que decir que este susto funciona tan bien por la expresión de Richard Dreyfuss de absoluto horror. Spielberg se tiró toda la película demostrando que no necesitaba sacar al tiburón en pantalla para meter el miedo al espectador.
5. "La cosa": Vamos con otro mítico director del cine de terror. Hablamos de John Carpenter, el creador de el slasher referencia de prácticamente todos los que vinieron detrás, "La noche de Halloween". Sin embargo, el mejor susto de su carrera no venía de la mano de su Michael Myers sino de esta película. Carpenter consigue que sea tan efectivo porque lo coloca en medio de una vorágine, cuando el doctor del campamento intenta aplicar un desfibrilador a uno de los científicos, del que suponen que ha sufrido un paro cardiaco. ¿Quién iba a imaginar que en el momento de apoyarse en su pecho, este se abriría convirtiéndose en una enorme boca llena de dientes que le amputarían los brazos? Pero el director no te da tiempo a asimilarlo y lo que sigue es una de las secuencias más terroríficas de body horror que yo haya visto nunca.
Bonus. "El exorcista 3": Esta película está muy infravalorada. Ofrece varias escenas realmente malrolleras y uno de los sustos más potentes del género. El director era William Peter Blatty, el escritor de la novela original de "El exorcista", que solo había dirigido una película diez años antes y esta fue la última. Pero, sinceramente, la construcción de la escena me parece perfecta. Blatty nos la muestra toda desde un plano fijo del pasillo de un hospital, incluso lejano. No hay música. Vemos a una enfermera que entra en una de las habitaciones, no vemos que pasa dentro porque el encuadre sigue siendo el mismo. Vuelve a salir, cierra la puerta con llave y cuando se da la vuelta, sale detrás de ella una figura envuelta en sábanas con unas tijeras enormes. Solo ahí, el director hace un zoom rápido y pone un golpe de música. Corta ahí. No hace falta ver más, sabemos que va a pasarle a la enfermera y a su cabeza.
Y claro que podríamos seguir añadiendo escenas de películas como "Sinister", "The ring", y sagas como "Expediente Warren", "Scream" o "Insidious". Pero los que he mencionado y explicado son los que más me impactaron en su momento.
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