Si te consideras un aficionado al
género de terror, más específicamente al de la década de los
ochenta y de los que se podrían considerar muy cafeteros, esta serie
de documentales es imprescindible. Tres de las temporadas,
cada una de seis episodios, están dedicadas a esos ochenta en los
que algunos nos criamos, quizá viendo películas que no deberíamos
haber visto a esas edades. La primera habla de los títulos más
representativos. La segunda, de los no tan conocidos. Y la tercera, a
los más desconocidos, los que estaban en los estantes más bajos de
los videoclubs. Las dos siguientes temporadas están dedicadas al
terror de los noventa, una a la primera parte de la década y otra a
la segunda, y se enfoca bastante al cambio de los efectos especiales
de maquillaje hacia los efectos digitales, entre otros aspectos. Y
como guinda hay otra temporada dedicada a la ciencia ficción,
nuevamente de los ochenta. En total, más de treinta horas de
disfrute nostálgico, de repaso de unas películas que marcaron
especialmente la evolución del género en el cine. Lo próximo de su
creador, David A. Weiner, es un repaso del terror pero esta vez de
los setenta. Deseando estoy.
EL AMOR AL TERROR DE VIDEOCLUB
Un Weiner claramente enamorado del género del terror ochentero y del género en general pero no solo de los títulos más icónicos. Pone un especial amor a la serie B. Películas con las que muchos crecimos, viéndolas muchas veces incluso a escondidas. Algunas de ellas muy desconocidas, de presupuestos muy bajos, otras casi experimentales. A alguien le leí llamarlas "cine de mazmorra" y no precisamente con connotación despectiva. Películas cuyas llamativas carátulas captaban nuestra atención en los videoclubs. Son tantísimos los títulos que repasa que incluso a alguien con un gran dominio del género como se considera un servidor, le ha descubierto muchas que no conocía y que, evidentemente, ha procedido a apuntar. Ha sido una auténtica gozada recordar los que ya conocía y descubrir los que no.
MADE BY FANS FOR FANS
Hay que tener en cuenta que el proyecto está financiado directamente por fans del tema mediante el método de crowdfunding, es decir mediante sus donaciones. A quienes David A. Weiner les hace su homenaje poniendo sus vídeos en los larguísimos créditos finales de cada temporada. Pero que la serie documental sea tan humilde no la exime en absoluto de talento. Weiner realiza un montaje maravilloso, enlazando perfectamente las imágenes de las películas con los testimonios de los invitados para comentar multitud de curiosidades y anécdotas de sus rodajes, experiencias y reacciones. No solo se palpa el cariño del creador, Weiner, a esa clase de cine, sino también de aquellos que participaron en ese cine.
HIJOS DE UN GÉNERO Y UNA ÉPOCA
Que es otro de los grandes alicientes de la serie, poder ver hablar de esas películas a reinas del terror de los ochenta como Barbara Crampton, Caroline Williams, Cassandra Peterson, Linnea Quigley o Heather Langenkamp, entre muchas otras. O directores como John Carpenter, Joe Dante, Mick Garris, Brian Yuzna o Don Mancini, también entre muchos otros. O leyendas ocultas tras las máscaras más míticas del slasher ochentero, como Doug Bradley (Pinhead), Nick Castle (Michael Myers) o Kane Hodder (Jason Voorhees).
