miércoles, 4 de febrero de 2026

Escenas Míticas: Cine de época - Lo que el viento se llevó

 

   “A Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre”. Incluso la gente que nunca ha visto la película, reconoce esta frase. Lo que habla poderosamente del mito alrededor. Porque probablemente sea la película más mítica y mitificada de toda la historia del cine, a parte de considerarla una de las cien mejores de todos los tiempos.



   El estreno de una nueva versión de “Cumbres borrascosas” (los viejos clásicos nunca mueren) con Jacob Elordi y Margot Robbie, nos da la excusa para hacer un repaso por el cine de época, y vamos a empezar por la más grande de todas, que aúna varios géneros; el romance, el histórico, incluso el western, en definitiva, el cine épico, lo que es por encima de todo es una película de época.


   Un clásico que nunca muere. No en vano, ha sido reestrenada más veces que cualquier otro, concretamente en los años 1942, 1954, 1961, 1971, 1974 y 1989. En todos ellos ha captado la atención del público, acumulando 400 millones de dólares recaudados, cuando solo costó 4. Que si los trasladamos a la inflación actual se convertirían en unos 3.500 millones, pues es la película qué más entradas ha vendido, 405 millones.


   Además, es una de las películas más oscarizadas de la historia, llevándose diez de las trece estatuillas a las que optaba. Entre ellas la correspondiente a director, a Víctor Fleming, que era el acreditado, aunque fueron tres los que se sentaron tras las cámaras. Primero fue George Cukor, que fue despedido bastante pronto por diferencias de criterio, luego el propio Fleming, y después le sustituyó Sam Woody para terminar algunas escenas cuando este se retiró por agotamiento.


   Porque haciendo gala de la propia mítica de la película, realizarla supuso un esfuerzo titánico. Solo para el casting se emplearon casi dos años, haciendo entrevistas y posteriores audiciones a unas 1400 actrices. Además, el guion, basado en la novela homónima de Margaret Mitchell, sufrió múltiples revisiones tratando de rebajar el metraje, que aun así se fue hasta las cuatro horas de duración.


   Vivien Leigh consiguió el papel de Escarlata O’Hara casi de casualidad. Encajaba perfectamente en el personaje, tanto físicamente (en cuanto a la descripción de la escritora del libro) como por su rango de interpretación. Gustaba a todos pero por aquel entonces era una desconocida y preferían una actriz con más nombre.


    Por eso barajaron nombres como Bette Davis, Katherine Hepburn, Joan Crawford o Paulette Goddard. Pero cada vez que parecía que tenían a una, por alguna razón era descartada. Hepburn estaba muy interesada, pero no convencía el productor, David Selznick, que la vetó. La favorita de Margaret Mitchell era Goddard pero la controversia de su matrimonio con Charles Chaplin, la dejo fuera.


   Y vuelta a Vivien Leigh que sorpresivamente se quedó con un papel que la catapultó como estrella, le otorgó un Oscar y la hizo eterna como icono del cine clásico. El reparto lo completaban Clark Gabble (que se impuso a Gary Cooper), Olivia de Havilland, Leslie Howard. Y Hattie McDaniel, que se convirtió en la primera actriz afroamericana en conseguir también un Oscar, el de reparto.


   Aunque en la ceremonia no pudo sentarse junto al resto del equipo de la película, pues en 1939, en Estados Unidos había una importante segregación racial, y los negros no podían sentarse junto a los blancos. Lamentable decisión que no puede atribuirse a los responsables de la película sino a los organizadores del evento, y que nos sirve para tocar un tema peliagudo.


   Tras someterla al revisionismo histórico, la película fue fuertemente criticada acusándola de racista, hasta el punto que fue retirada del catálogo de HBO temporalmente en 2020, al que volvió con una explicación previa para añadir contexto a la historia, pero respetando todo el metraje original. Personalmente, creo que las películas son hijas de su tiempo y deben ser juzgadas en cuanto a su época y entorno social y cultural del momento.


   Es cierto que se hace una romantización de las plantaciones de algodón, donde no existe un problema moral sobre la esclavitud, pero es que todo en esta película está romantizado, hasta la Guerra de Secesión. 


   Lo que no se dice es que contribuyó en que se hicieran cambios respecto al trato a los actores negros en Hollywood. La propia Hattie McDaniel, criticada por hacer el papel de criada, dijo: “Prefiero interpretar a una criada que ser una criada”.



domingo, 1 de febrero de 2026

Hamnet

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Hamnet.
Dirección: Chloé Zhao.
País: Reino Unido.
Año: 2025.
Duración: 125 min.
Género: Drama.
Interpretación: Jessie Buckley, Paul Mescal, Joe Alwyn, Emily Watson.
Guion: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao. Novela: Maggie O'Farrell.
Producción: Liza Marshall, Pippa Harris, Nicolas Gonda, Sam Mendes, Steven Spielberg, Kristie Macosko Krieger, Laurie Borg, Chloé Zhao.
Música: Max Richter.
Fotografía: Lukasz Zal.
Distribuidora: Universal Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un joven aficionado a la escritura de obras de teatro, llamado William Shakespeare, se casa con una chica nada corriente, Agnes. Pero la tragedia golpea a la familia que crean, y cada uno afronta el duelo de una manera diferente.

   LO MEJOR: Tenía clarísimo que la mejor película de la próxima edición de los Oscars sería “Una batalla tras otra”, pero ahora no solo no lo tengo tan claro sino que incluso considero que tal vez esta sea más favorita. Quizá no para el director, y no porque el trabajo de Chloe Zhao no sea excelente sino porque ya tiene su estatuilla y sabemos que estos detalles cuentan aunque no deberían. Y porque creo que hay ganas de reconocer a Paul Thomas Anderson (merecidamente). Pero vamos a centrarnos en la película. Hay que dejar claro que esto no es un biopic sobre William Shakespeare (al cual tan solo se menciona como tal en una ocasión), ni tampoco se centra en su obra. Es más, la verdadera protagonista es la que fue su esposa, y de lo que habla realmente es de la pérdida de un ser querido, del duelo y de la gestión de ese dolor. Y ahí sí enlaza con el tema de literatura del dramaturgo británico. Porque si explora sobre su inspiración, a través de la relación con su pareja y como manejaron esa tragedia. Desconozco la veracidad de lo que nos cuentan o de cuanto está documentada, pero lo cierto es que Shakespeare era un escritor de comedias hasta que cambió a tragedias, que son las que han trascendido mayormente a lo largo de los siglos y las que se han adaptado al cine múltiples veces. Pues aquí elaboran una teoría sobre el origen de esa tendencia a la tragedia. Me es igual si es verdad o no, la historia es preciosa. No me había emocionado tanto en una sala de cine desde “La ballena”. Nunca volverás a ver la historia de “Hamlet” de igual manera.

   Interpretación: Pueden envolver el Oscar y mandárselo directamente a casa de Jessie Buckley porque cualquier cosa que no sea que ella gane va a ser una tomadura de pelo, y lo dice un megafan de Emma Stone. Ya sabía que era buena pero lo que hace aquí está a otro nivel. Lo da todo, hasta el punto de eclipsar a un Paul Mescal que está muy, muy bien.

   Escenas (SPOILERS!!): Hay cuatro momentos que son de una intensidad dramática que si no te llegan al corazón es que eres de piedra. El primero de ellos es cuando Agnes (Buckley) da a luz al segundo de sus mellizos, una niña que inicialmente parece muerta. Literalmente se te corta la respiración. El segundo es cuando Hamnet se tumba al lado de su hermana terriblemente enferma y a punto de morir y se ofrece a cambiar su vida por la de ella. Te desgarra el alma. Al día siguiente ella está mucho mejor pero Hamnet está muy enfermo. El tercero es la muerte del niño, que por mucho que te lo esperes, al ver a su madre quebrarse como lo hace, romperse con ese grito de dolor, te hace inevitables las lágrimas. Y el cuarto es el final. Toda la parte de la última media hora, con la representación de “Hamlet” pero apreciando los simbolismos con la tragedia personal de los Shakespeare, y con esa Agnes tendiéndole la mano al actor que hace de Hamlet, en la escena de su muerte, como si fuera su propio hijo fallecido, a la vez que contagia al resto del público, que también le tiende la mano, es uno de los finales más bellos que he visto en mucho tiempo.

   LO PEOR: En tiempos en los que el público necesita una descarga de dopamina cada cinco minutos, una película pausada y que se toma su tiempo para desarrollar, a los yonkis de los impactos mentales sistemáticos, les resultará lenta. Y tampoco es para los obsesionados de la fidelidad a los hechos reales.

   REFERENCIAS: Adaptaciones de obra de Shakespeare hay muchas pero en las que salga el propio escritor no. Esta sería la antítesis de “Shakespeare in love”. Basada en la novela de Maggie O’Farrell, que adapta ella misma al guion.

   CONCLUSIÓN: 8. Es posible que sea la mejor película de los próximos Oscars. No es un biopic sobre Shakespeare sino un tratado sobre la pérdida, el duelo y la gestión del dolor, gracias a una gran Jesse Buckley. Cambiará tu visión de "Hamlet".




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