viernes, 15 de octubre de 2021

Microcríticas Express: Snake Eyes/Fast and furious 9/Free Guy

 



   Vaya por delante que no soy muy fan de esta saga, me parece entretenida sin más. Pero oye igual me ofrecían unas cuantas peleas de artes marciales y espadas en condiciones. De primeras me encuentro que el protagonista es un presentador y modelo, Henry Golding, y que le han debido de dar un cursillo intensivo de lucha cuerpo a cuerpo, que me da que lo aprobó por los pelos. No todo estaba perdido, en el reparto estaba Iko Uwais, que ya demostró ser un gran repartidor de leches en las dos películas de “Redada asesina”. Bueno pues los responsables de ésta no las debieron ver porque aquí le ponen a sujetar cuencos de agua (los que la hayan visto lo entenderán). Todavía quedaban esperanzas, había leído que salía mi adorada Samara Weaving como Scarlett y la española Úrsula Corberó como Baronesa, y hombre, no es que me parezca una gran actriz pero curiosidad de verla como villana aquí si tenía. Pues tampoco porque salen en tres escenas contadas y como un puñetero adorno. Así que esta película es el perfecto ejemplo de tener un buen equipo pero con los jugadores en los puestos equivocados. Se puede salvar alguna coreografía pero nada más. Por cierto, aunque la mayoría de los combates sean con katanas debían ser las menos afiladas de todo Japón porque no hacen ni gota de sangre. 3.
 
 
   Admiro como esta saga comenzó siendo unas simples películas de coches y fue transformándose en un gigantesco blockbuster de imágenes tremendamente espectaculares.
Además, no solo manteniendo un nutrido reparto de caras conocidas sino que además aumentándolo con varias estrellas. Por cierto, Vin Diesel no debería tomarse tan en serio el papel, que a veces parece que estuviera interpretando una obra de Shakespeare, no estaría mal que se autoparodiara a si mismo como hace Dwayne Johnson, por ejemplo. Pero en fin, los creadores del invento no engañan a nadie, saben lo que venden y como venderlo, y no tienen ninguna intención de ocultarlo. El problema es que se han metido en un callejón sin salida en cuanto a intentar ofrecer el más difícil todavía en cada entrega y ha llegado un momento que se les ha ido de las manos. Una cosa es que haya cierta fantasía y otra que las situaciones que nos presentan son tan inverosímiles que resulten ridículas. Hay varias escenas en las que me he tenido que reír casi a carcajadas, y no creo que fuera lo que pretendían. Creo que es una de las secuelas más flojas de toda la franquicia y deberían ir pensando en parar. 5. 
 
 
   Vendría a ser como una mezcla de “El show de Truman” con “Ready Player One”. No solo por lo de que una persona se de cuenta que está viviendo en una ficción para otros consumidores, sino por la manera que tienen de interactuar através de sus avatares. En eso funciona muy bien la ambientación, con esa recreación de la ciudad cuando se ve como un videojuego. De hecho, visualmente es impresionante, bastante más de lo que esperaba. El apartado de efectos especiales no me extrañaría que fuera nominado en los próximos Oscars. Pero básicamente, aún teniendo mucha acción e incluso cierta crítica del mundo empresarial (más bien de los grandes empresarios), es una comedia romántica bajo un envoltorio de ciencia-ficción. Entretiene gracias a su buen ritmo y en líneas generales me ha parecido muy divertida como película de evasión. Además, el reparto está especialmente entregado, sobre todo, como no, un Ryan Reynolds que está como pez en el agua. 6’5

 

martes, 12 de octubre de 2021

Escenas Míticas: Especial Slasher - Bahía de sangre

 

 
   Muchos podrían pensar que ésto no es slasher en sí mismo, que en realidad es más un giallo, y no se equivocarian. Pero su presencia en este ciclo está más que justificada por lo que vamos a desarrollar a continuación que va en relación a su influencia en el origen del slasher como subgénero consolidado en el terror de los ochenta y noventa.
 
 
 

   El giallo es un género derivado del policiaco, que tiene su origen en la literatura donde los asesinatos se describen de forma explícita, incidiendo en la parte más morbosa, sin ahorrar nada en cuanto a la muestra de sangre e incluso gore. Dónde un asesino, habitualmente con guantes negros nos hacía ver sus cruentos asesinatos através de sus propios ojos, mediante la cámara subjetiva, y cuya identidad era revelada al final. 
 
 

   Normalmente el arma homicida era un cuchillo o una navaja de afeitar. Aquí viene el primer enlace. Slash significa cuchillada, por lo que es slasher viene a ser acuchillador o apuñalador. Sin embargo, en el slasher, el arma podía ser cualquier objeto afilado o punzante, y aquí es donde enlaza directamente con “Bahía de sangre”, pues es el perfecto ejemplo de avance del giallo. 
 
 

   Porque su director, Mario Bava, a quién se le podría atribuir la creación del género giallo en la película “La muchacha que sabía demasiado”, con la que hacía referencia a un título de Alfred Hitchcock, a quien ya se le atribuye una especie de proto-slasher en su obra maestra “Psicosis” en 1960. Bava estableció una serie de claves como las que he comentado, que luego seguirían otros directores italianos, cómo Lucio Fulci, y Darío Argento. 
 
 

   Todos ellos; Bava, Fulci, Argento y otro buen puñado, no dejan de hacer un cine “explotation”, qué se llamó en los 60 y 70, del cine de terror norteamericano. Lo cual no desmerece en absoluto su talento visual y su capacidad de ir más allá de lo que eran capaces en Estados Unidos en materia de violencia explícita. 
 
 

   Pero fue precisamente Mario Bava quién primero con “Un hacha para la luna de miel” y luego con esta “Bahía de sangre”, introdujo una serie de cambios en el giallo que a la postre determinan la base de lo que sería el slasher de los ochenta, con la saga “Viernes 13” cómo principal ejemplo, y en los noventa, y más como inspiración de sagas como “Scream”, “Se lo que hicísteis el último verano” y “Leyenda urbana”. 
 
 

   “Bahía de sangre” es muy probablemente la película más violenta de Bava, y aunque introdujo en ella un detalle que no era ni propio del giallo ni lo sería del slasher, qué es que los asesinatos fueran obra de varias personas y no una sola,  no cambiaba el nivel de atrocidad. Pero ya cambiaba el escenario de las calles y callejones de la ciudad por el de un lugar más bien campestre donde los personajes se estuvieran aislados y a merced del asesino. 
 
 

   También establecía la relación entre practicar sexo y ser víctima de un asesinato brutal, algo que heredaría el slasher americano. De hecho, tanto del giallo como en el slasher los desnudos femeninos gratuitos eran habituales. Bava murió en 1980, tan solo nueve años después de esta película, pero dejó una de las obras más influyentes en el cine de terror moderno. La propia “ Viernes 13”, precisamente estrenada en el ochenta, homenajeaba dos escenas de “Bahía de sangre” la del hachazo en plena cara y la de las dos amantes empalados en la cama. 
 
 

   Fue un fracaso en Italia, donde probablemente el público no estaba preparado para un cine tan violento. Pero fue un éxito en Estados Unidos, y su estela aún sigue imperando. A España, por motivos de censura, no llegó hasta 1983, nada menos que 12 años después de su estreno oficial. 
 
 


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