jueves, 7 de mayo de 2026

La Novia

 

    FICHA TÉCNICA

Título: La novia.
Dirección: Maggie Gyllenhaal.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 126 min.
Género: Terror, fantástico.
Interpretación: Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Annette Bening, Penelope Cruz, Jake Gyllenhaal, Julianne Hough, Louis Cancelmi, John Magaro, Linda Emond, Jeannie Berlin, Matthew Maher.
Guion: Maggie Gyllenhaal. Personajes: Mary Shelley.
Producción: Maggie Gyllenhaal, Osnat Handelsman-Keren, Talia Kleinhendler, Emma Tillinger Koskoff.
Música: Hildur Guðnadóttir.
Fotografía: Lawrence Sher.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Es Chicago y en los años treinta. Frankenstein, tras varios intentos de contactar con ella, da con una doctora a la que le pide que le cree una compañera. Juntos resucitan a una mujer que había sido asesinada para que sea su Novia.

   LO MEJOR: Si la voy a salvar es por los pelos y casi haciendo un esfuerzo en base a unos motivos que ahora expondré. El primero de ello es que yo siempre voy a estar en el equipo de las cineastas valientes, los que tienen el atrevimiento de arriesgarse, que es justo lo que ha hecho Maggie Gyllenhaal, hacer algo totalmente distinto, hasta el punto de aproximarse al experimento formal. De hecho, algo que hay que aclarar es que no es un remake, casi ni siquiera una nueva versión de una de las mejores películas del cine de terror clásico, “La novia de Frankenstein”, que a su vez era secuela precisamente de uno de los grandes monstruos clásicos, “Frankenstein”, sino que es una historia independiente tomando como referencia los protagonistas de esas películas. Otra cosa es que el resultado sea satisfactorio. Y solo la puedo aprobar si la intención era hacer una caricatura, lo cual no solo no descarto sino que apuesto por ello. Porque solo eso puede ser la explicación para el cúmulo de excesos y exageraciones tanto desde la silla de la directora como desde las interpretaciones de sus personajes principales. Tiene algunos otros aciertos, como el impresionante diseño de producción y una serie de imágenes bastante potentes. Y narrativamente tiene ideas interesantes, como trasladar la acción a Chicago de los años treinta para acercarse al noir, o la inclusión del propio personaje de Mary Shelley (como impulsora de la posesión de la novia y narradora intermitente) o el tratamiento de la pareja protagonista como una mezcla de Bonnie y Clyde y el Joker y Harley Quinn.


   Interpretación: Tener dos actores del calibre de Jessie Buckley (reciente ganadora del Oscar) y Christian Bale, te aseguras buenas interpretaciones y ellos las entregan. Pero da la sensación que no han contado con una buena dirección de actores y llama especialmente la atención teniendo en cuenta que la directora también ha sido actriz y de las buenas. En cuanto a los demás, Jake Gyllenhaal, Peter Sarsgaard y Penélope Cruz, no se sabe muy bien qué hacen aquí. Si algo más Annette Bening. Todos excesivamente teatrales.

   Escenas (SPOILERS!!): Hay que ver lo bien resueltas que están escenas de acción, al menos en cuanto a lo formal. Como la caída de Ida (Buckley) por las escaleras, la pelea y asesinato de los dos tipos que la atacan, a cargo de Frankenstein (Bale) y el tiroteo final donde masacran a la novia como a Bonnie. Sin embargo, hay otras incomprensibles, gratuitas o que directamente sobran como el registro del policía propasándose con ella o las explicaciones que se dan los detectives, que parecen como un pegote.

   LO PEOR: El problema es que es un completo caos narrativo, con un guion que en ocasiones roza el disparate. Puede que la razón es que claramente ha sufrido tijeretazos y se haya mutilado la idea inicial. La cuestión es que los personajes saltan de una escena a otra como si faltaran partes entre medias. Hay otros metidos con calzador, como los detectives. Hay cosas que te cuentan mediante diálogos en lugar de enseñarlas con imágenes. Es un sindiós.

   REFERENCIAS: Se supone que era un remake de “La novia de Frankenstein”, de 1935, de James Whale, pero tiene más cosas en común, y no en el buen sentido, con “Joker: Folie à deux”. Y tal vez como ella, sea una de las decepciones del año.

   CONCLUSIÓN: 5´5. Una atrevida, original y muy arriesgada versión de Maggie Gyllenhaal de uno de los grandes clásicos del terror que, sin embargo, cae en el caos narrativo y en el exceso de las interpretaciones de sus protagonistas.




martes, 5 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - El diablo viste de Prada

 


   El estreno de la secuela, veinte años después de su precedente, de “El diablo viste de Prada”, recuperando a prácticamente todo el reparto, con varios de sus integrantes claramente revalorizados, e incluso convertidos en estrellas en estas dos décadas, nos da la posibilidad de realizar un repaso de varios títulos que tienen el mundo de la moda como trasfondo. Y lo hacemos intentando tocar varias vertientes de cine dentro de este tema.




   Como no, comenzando con la original de la que se estrena ahora, que muchos se equivocarían si la tomaron por una comedia ligera más. Es más, tuvo más controversia de lo que cabría esperar aunque esta fuera más bien previa a su llegada a las salas de cine. Sobre todo en cuanto a la negativa de varios diseñadores a aparecer en la película realizando un cameo por miedo a las represalias. 



   Porque aunque el argumento gire en torno a una revista de moda ficticia, Runway, no es muy difícil adivinar que está representando realmente a Vogue, y que el personaje de Miranda Priestly hace lo propio con su directora, Anna Wintour. Y tal era su poder en el sector de la moda y tan despiadado el retrato que se hace de ella en la película, que muchos no quisieron participar de ello por miedo a ella.



   Porque está basada en la novela, bestseller en su momento, de Lauren Weisberger, quien precisamente trabajó para Wintour y Vogue durante once meses y es más que probable que la historia adapte vivencias propias de la periodista, y que incluso el personaje de Andy Sachs se refiera a ella misma cuando ejerció de asistente suya. De hecho, el despotismo de Miranda en la película es calcado al de Anna Wintour en la vida real.



   Weisberger tomó su experiencia como excusa para llevar a cabo una sátira del mundo de la moda, inspirándose también en la película “Prêt-à-porter” de Robert Altman. Además, se muestra la jerarquía de ciertas empresas y de sus mandatarios como un reflejo de las luchas de poder, a la vez de los abusos de esos directivos y jefes sobre sus subordinados.



   Por muy exagerado que pueda parecer el retrato que se hace de Anne Wintour, por lo visto en el documental “The September issue”, no lo es en absoluto, y resulta que ese despotismo que se exhibe en la película es totalmente fidedigno. Sin embargo, contrariamente a lo que se podría esperar, Wintour declaró que le había gustado la película y elogió la interpretación de Meryl Streep.



   Que fue nominada al Oscar, aunque incomprensiblemente en la categoría de actriz principal cuando la protagonista era una Anne Hathaway no muy conocida por entonces, que solo había desempeñado ese rol en “Princesa por sorpresa” y solo había aparecido en una película de relevancia, “Brokeback Mountain”, en un papel secundario. Por tanto, fue “El diablo viste de Prada” la que la lanzó realmente como actriz. Seis años después lograría su propia estatuilla por “Los miserables”.



   Tampoco era muy conocida su compañera de reparto, Emily Blunt, hoy una actriz muy reconocida por interpretaciones como la de “Sicario” o “Un lugar tranquilo”, entre otras. Sí lo era como secundario de lujo Stanley Tucci. Acompañados por figuras de la moda que no tuvieron problemas en realizar sus respectivos cameos, como Heidi Klum, Gisele Bündchen o el diseñador Valentino Garavani.



   Como tampoco pusieron objeción a estar presentes en pantalla marcas tan reconocidas como Chanel, Pellegrino, Starbucks, Calvin Klein, Armani o Hermès. Y no les salió mal la jugada pues la película, incluso teniendo división de opiniones en cuanto a las críticas, fue un rotundo éxito de taquilla. Costó 35 millones de dólares y recaudó 326.



   Que, sin embargo, contaba con un director poco fraguado en cines y que había cimentado su carrera en la televisión, eso si, en series de la calidad de "Hermanos de sangre", "De la tierra a la luna" o "Sexo en Nueva York". Se trata de David Frenkel, que también ha vuelto para ocuparse de "El diablo viste de Prada 2".