miércoles, 16 de septiembre de 2026

Escenas Míticas: Brujas - La muerte os sienta tan bien

 


   Se podría decir que entra por los pelos en el ciclo porque es verdad que las protagonistas de la historia no son brujas, al menos no sobrenaturales, que podrían tener más que ver con los muertos vivientes, aunque tampoco se ajustarían del todo. Pero si Lisle von Rhuman, el personaje que proporciona el elixir (pócima) de la inmortalidad, no es una bruja, aunque es verdad que nunca la mencionan como tal, yo no sé qué es.




   Tras finalizar su trilogía de "Regreso al futuro", el que fuera considerado en un principio, aunque personalmente creo que son palabras demasiado grandes para él, el nuevo Spielberg, Robert Zemeckis, quiso cambiar el tercio con una comedia negra fantástica que evidentemente se mueve bajo la estructura del género de terror.



   Sus siguientes películas también se separarían de sus inicios cinematográficos, alcanzando su mayor reconocimiento hasta la fecha con "Forrest Gump", obteniendo el Oscar, y continuando con títulos como "Contact", "Lo que la verdad esconde" y "Náufrago", en la que muy probablemente fue la mejor etapa de su carrera.



   A principios de los noventa Meryl Streep y Goldie Hawn eran amigas y buscaban coprotagonizar una película juntas poniendo sus ojos en "Thelma & Louise", papeles para los que se ofrecieron. Por diversas situaciones, retrasos de rodaje y que al propio Ridley Scott no le terminaban de convencer, las elegidas terminaron siendo, como todos sabemos, Susan Sarandon y Geena Davis.



   Pero poco después a Streep y Hawn les ofrecieron el protagonismo compartido de "La muerte os sienta tan bien", donde a pesar de ciertos roces en el rodaje entre ellas, a causa de los retrasos de Goldie Hawn, pudieron explotar su desbordante química en pantalla. Las acompañaron Isabella Rossellini, Bruce Willis (sustituyendo a Kevin Kline) y Sydney Pollack.



   A modo de cameos fingidos, pues están interpretados por otros actores caracterizados, salen James Dean, Elvis Presley, Andy Warhol, Jim Morrison, Greta Garbo o Marilyn Monroe. Todos ellos murieron jóvenes, lo que en el argumento de la película encajaba como que eran estrellas que habían tomado el tan ansiado elixir y después habían simulado su propia muerte.



   Por cierto, Meryl Streep odió el rodaje por estar tan enfocado para el uso de los efectos digitales. De hecho, hay dos películas que supusieron una revolución de los efectos visuales en el cine. Una es "Terminator 2: el día del juicio final" y "Jurassic Park". "La muerte os sienta tan bien" se situó entre sus estrenos y se habla poco de que realmente fue pionera en cuanto a la integración de los efectos digitales con los manuales. Lo cual le valió el Oscar a los mejores efectos visuales.



    Porque, aunque en clave de comedia pero que la emparenta con el género de terror, hay bastante body horror en la película. Y aunque Coralie Fargeat no la mencionara como una de sus influencias para hacer "La sustancia", cuesta creer que no mirara, aunque fuera de reojo, a "La muerte os sienta tan bien".



    Porque sus temas principales son los mismos: la obsesión por la belleza, la juventud, el miedo a envejecer y, en definitiva, a enfrentarse a la muerte. Es más, es una burla a la cirugía estética, adelantándose a la tendencia a pasar por el quirófano para realizarse "retoques" de chapa y pintura de muchas estrellas de Hollywood en los siguientes años.



   Un homenaje muy evidente es el que hace la cantante Sabrina Carpenter en el videoclip de su canción "Taste". Pero los referentes que tenía la película eran más clásicos, con títulos como "Sunset Boulevard", "Qué fue de Baby Jane", "Eva al desnudo" o "El retrato de Dorian Gray" (1945).



   Aunque no hace referencia directa a ese colectivo, la película se considera un icono cinematográfico del LGTBI+. En su momento tuvo división de opiniones pero hoy es un título de culto indiscutible, del que hubo una adaptación para musical. Costó 50 millones de dólares y recaudó el triple de esa cantidad, 149, así que no le fue mal.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Censor

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Censor.
Dirección: Prano Bailey-Bond.
País: Reino Unido.
Año: 2021.
Duración: 84 min.
Género: Terror, intriga.
Interpretación: Niamh Algar, Michael Smiley, Nicholas Burns, Sophia La Porta, Vincent Franklin, Adrian Schiller, Amelie Shields, Clare Holman y Andrew Havill.
Guion: Prano Bailey-Bond, Anthony Fletcher
Producción: Helen Jones.
Música: Emilie Levienaise-Farrouch.
Fotografía: Annika Summerson.
Distribuidora: Vertigo Releasing

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una mujer que trabaja como censora de películas, tras ver un vídeo donde se ve a una actriz que le recuerda a su hermana desaparecida, decide investigar el origen de la cinta.

   LO MEJOR: Hay películas que pasan inadvertidas por su escasa distribución, porque son muy pequeñitas (no llega a los dos millones de dólares de presupuesto) o porque, seamos claros, no son ninguna obra maestra. Lo cual, aunque parezca una contradicción, no las exime de poder ser consideradas pequeñas joyas, porque tienen “algo”. Esta es una de ellas. Su cartel (maravilloso) podría ser perfectamente el de una película que podríamos encontrar en un videoclub de los ochenta, y no precisamente en los estantes más altos. Tiene todo el sentido pues su trama hace referencia a cierto tipo de cine muy de serie B de esa época. Concretamente a las que se denominaban nasty movies, con una serie de imágenes de explotación del morbo y la violencia, los asesinatos sangrientos, violaciones, desmembramientos y gran presencia del gore. Películas que causaron un gran revuelo en la opinión pública y cuyas polémicas presionaron a los censores para recortarlas. Por tanto, inicialmente trata sobre ese tema, la censura, y si esos recortes eran mutilaciones de obras artísticas o una protección necesaria para el público y, en consecuencia, la sociedad. No obstante, no es más que el gancho para dar paso a un enfoque mucho más psicológico, que a veces cabalga entre la realidad y la fantasía. No es una película como a las que hace referencia, más allá de que curiosamente, la protagonista de la historia, una censora, seguramente le haría recortes en un par de escenas. Hay que tener en cuenta que hay mucho cine detrás del cine. Aun así, si la enmarcaría dentro del género de terror, aunque más desde lo puramente terrorífico, desde lo inquietante y hasta perturbador.

   Interpretación: Solo hay un nombre que resaltar y ese es el de Niamh Algar. Ella es la película, cuya actuación funciona tanto desde la contención inicial de su personaje como cuando se despendola después. El reparto es bastante desconocido y quia alguien le puedan sonar como secundarios, por ejemplo, Michael Smiley o Adrian Schiller.

  Escenas (SPOILERS!!): Vamos al grano, a explicar, o más bien, dar una interpretación a la historia. Enid, una censora de cine, tiene un trauma infantil al perder a su hermana, supuestamente secuestrada. La visión de una película de terror en la que cree verla pero más mayor, hace que se obsesione por buscar a esa actriz. Lo que probablemente pasó es que Enid mató, o provocó, que muriera su hermana pero es un recuerdo que tiene suprimido de su memoria, recortado, censurado. Por eso cree que todavía puede salvarla. Enid hace con su psique lo mismo que con las películas que censura; recorta y modifica lo que no le gusta. Toda la parte del secuestro final con su hermana, solo es tan idílica en su cabeza, por eso vemos momentos fugaces de una realidad menos agradable. Lo que ha pasado es que Enid ha matado a dos personas inocentes, un actor y un director de cine, para poder “salvar” (secuestrar) a la actriz que necesita que sea su hermana. Esa es la historia que quiere creerse. Porque Enid ya está disociada cuando muere el productor de cine, al que mata con una figura (premio) que adelanta la escena final, la de un hacha en alto.

  LO PEOR: Conviene avisar que no es una película para todo el mundo ni mucho menos. No solo referencia al cine de terror de serie B, es que ella misma lo es aunque en otro tono. Y hay que tener en cuenta que su ritmo es bastante lento y deja mucho espacio a la interpretación del espectador, lo que a muchos no les encajará precisamente.

   REFERENCIAS: Hay algunos elementos que recuerdan a películas sobre los vídeos snuff, como “Tesis” o “Asesinato en 8 mm”. Pero juega más en la liga de “Saint Maud” o “Red rooms”.

   CONCLUSIÓN: 6’5. Toma la censura del terror más nasty de los ochenta, a cuyas películas hace referencia más como retrato de su polémica en la época, que como homenaje, pero no más que el preámbulo del estado psicológico de su protagonista.