martes, 3 de noviembre de 2026

Escenas Míticas: Cuentos y leyendas - En compañía de lobos

 


   Este mes se estrena "Scrooge y los fantasmas de la Navidad", la enésima versión del cuento clásico literario de Charles Dickens, en lo que prometen sea una reimaginación en tono más terrorífico. Sobre todo si tenemos en cuenta que tras la cámara tenemos a todo un especialista en el género como es Ti West, que vuelve tras dejarnos un gran sabor de boca con su trilogía X ("X", "Pearl", "MaXXXine"). El protagonista será Johnny Depp.




   Lo que nos sirve como excusa para hacer un repaso de películas basadas o, más bien, inspiradas en cuentos populares pero también en leyendas que hayan dado lugar a relatos. Y que precisamente hayan reimaginado esas historias con gran libertad creativa. Es por eso que nos viene al pelo (nunca mejor dicho) comenzar con este título.



   Porque "En compañía de lobos" es una muy libre versión del cuento de Charles Perrault y después de los hermanos Grimm, "Caperucita Roja". Hoy en día los puristas de las adaptaciones literarias la habrían destrozado en redes sociales por ello. Claro que es que realmente lo que adapta son una serie de relatos de hombres lobo del libro de Angela Carter, "La cámara sangrienta".   



   Lo que explica su narración no lineal, en una estructura de varias capas, semejante a la de una muñeca rusa. Unos relatos que ya habían contado con una adaptación radiofónica previa. La propia escritora, Angela Carter, coescribe el guion de la película junto con el director, Neil Jordan, en el que era su segundo trabajo tras la cámara. Todavía no habían llegado sus mejores títulos. 



   Porque ocho años después llegaría la magnífica "Juego de lágrimas", y después su película más conocida, "Entrevista con el vampiro", y otras tan destacables como "Michael Collins". Sin embargo, es "En compañía de lobos" la que más se ajusta a la denominación de título de culto indiscutiblemente. Sobre todo por su mezcla de cuento de hadas fantástico, terror gótico, folk horror y hasta erotismo, con unas gotas de surrealismo.



   Una propuesta notablemente distinta de la corriente de películas de hombres lobo que venía dándose previamente a inicios de la década de los ochenta con títulos como "Aullidos", "Un hombre lobo americano en Londres" o "Lobos humanos". Que abrió la veda para considerar los cuentos populares para un público adulto y no infantil. 



   Caperucita, a la que en ningún momento se la menciona como tal, sino con el nombre de Rosaleen, pero no hay ni la más mínima duda de que es ella, hila una serie de historias donde se tratan temas tan poco infantiles como el paso de la infancia a la adolescencia, el despertar sexual, el deseo, el miedo o la pérdida de la inocencia. Incluso bajo un halo de feminismo que chocaba en esa época.



   Una Rosaleen interpretada por una jovencísima Sarah Patterson, que tan solo contaba con catorce años por lo que las escenas de desnudo provocaron la inevitable controversia. O más bien, confusión, porque no era ella sino una doble de cuerpo quien se mostraba desnuda en esas escenas, que además estaban cargadas de erotismo. Nunca se había visto una Caperucita tan sensual y nunca se vio después de esta película.



   Tampoco eran verdaderos lobos los que aparecían en pantalla sino pastores belgas. Solo se utilizaron dos lobos reales para algunos planos. Para los hombres lobo, se eligieron actores como Misha Bergese, Stephen Rea (actor fetiche de Neil Jordan) y Terence Stamp (aunque realmente era el Diablo). Para el papel de la Abuela que narra las historias, se eligió directamente, sin prueba de casting de por medio, a Angela Lansbury. David Warner también estaba en el reparto.



   Como decía, cuentos como "Blancanieves", "Cenicienta", "Barbabazul", "El flautista de Hamelín" o "Hänsel y Gretel" se empezaron a considerar con una visión más oscura, que es como fueron concebidos realmente en un origen, como cuentos de terror. Aunque no se tradujo en muchas versiones cinematográficas.



   Sin embargo, sí se hace notar la influencia de "En compañía de lobos" en películas como "Legend", "Ginger Snaps", "Jennifer's Body" o "Crudo". En su momento tuvo buenas críticas y fue premiada en el Festival de Sitges como mejor película. Costó solo 2 millones de dólares y recaudó justo el doble en taquilla. 

domingo, 1 de noviembre de 2026

Clayface

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Clayface.
Dirección: James Watkins.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 108 min.
Género: Terror, thriller.
Interpretación: Tom Rhys Harries, Ruby Sear, Naomi Ackie, Eddie Marsan, Max Minghella, Nancy Carroll, Daniel Betts, Sam Hazeldine, Sonita Henry, Tanya Moodie, David Dencik, Joana Ribeiro, Francesca Corney, Wil Coban, Adam Silver, Gina Bramhill, Joshua James, Jake Curran.
Guion: Mike Flanagan, Hossein Amini. Historia: Mike Flanagan. Cómic: DC Comics.
Producción: Matt Reeves.
Música: Volker Bertelmann.
Fotografía: Rob Hardy.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: El prometedor futuro de un actor se ve alterado cuando un mafioso de la ciudad de Gotham, le desfigura la cara. Tras caer en desgracia por ese hecho, decide someterse a un revolucionario tratamiento que no solo le traerá consecuencias estéticas.

   LO MEJOR: Cuanto más se aleja el DCU, desde la llegada de James Gunn, al tono que él mismo muestra en sus películas, mejor es el resultado. Es decir, para un público adulto y con un presupuesto más modesto, que empuja a no apoyar la historia en el espectáculo visual. Lo hemos visto en la serie "Lanterns" y lo hemos confirmado con "Clayface", que se convierte en la mejor película del universo cinematográfico del DC reciente. Claro, solo tenía que superar a "Superman" y "Supergirl". Pero no le quita el mérito a un producto bastante mejor de lo que esperaba. Que nos cuenta el origen de uno de los villanos de Batman. Ya lo aviso, no fiel a los cómics, y lo digo como un dato positivo. Una visión mucho más realista de la historia, en un moderno cruce entre "El fantasma de la ópera" y "El doctor Jeckyll y Mr. Hyde", en una trama totalmente independiente y autoconclusiva. En ese sentido, se nota la mano en el guion de Mike Flanagan, que inicialmente iba a dirigir también. No pudo ser porque la agenda del cineasta está más apretada que los tornillos de un submarino. Y es una pena pero tampoco es que haya sido mala la elección de su sustituto, James Watkins, el responsable de títulos tan malrolleros como "Eden Lake" o el remake de "No hables con extraños". Y aquí hace gala de esa habilidad para crear mal rollo pero desde un body horror muy explícito, difícil de ver en el cine comercial, sobre todo antes de la llegada de "La sustancia". Tiene secuencias de asesinatos más propias del cine de terror fantástico que el de superhéroes, o más bien, supervillanos.

   Interpretación: No tenía ni la más mínima idea de quien era Tom Rhys Harries antes de esta película pero si lo voy a recordar después de ella, porque está realmente bien en el papel. Una grata sorpresa. Además, el reparto está muy bien completado con actores habitualmente no protagonistas pero muy eficientes, como Naomi Ackie, Max Minghella o Eddie Marsan. El que se queda corto es el "villano", David Dencik.

   Escenas (SPOILERS!!): Me parece bastante más interesante la explicación que se le da a los poderes de Matt Hagen (Rhys Harries) en la película, a partir de un tratamiento con nanocélulas, que en el cómic, por bañarse en una piscina de protoplasma radiactivo. Me impactan más las escenas con efectos de maquillaje artesanal, como la de los cortes de la cara, cuando le desfiguran, que cuando se abusa del CGI. Pero tiene muy buenas sorpresas. Como cuando suplanta a Caitlin (Ackie) cuando la persigue un matón, que evidentemente, termina matando brutalmente. O cuando suplanta a John (Minghella), ocultándonos que ya le había matado. Sin duda, la mejor secuencia es la de la discoteca. Watkins realiza muy bien las transiciones de la cara del protagonista a la de sus imitados y viceversa, pero desde el montaje más que desde los efectos visuales. Y el final en el que Matt imita una escena romántica con Caitlin es la confirmación de que su mente ya está quebrada.

   LO PEOR: Dónde más se nota que el presupuesto es más bien limitado es en el CGI, sobre todo porque abusa de los efectos digitales. Lo entiendo, algunas escenas habrían sido muy complicadas sin ellos, pero yo habría apostado más por los efectos artesanales. Y bueno, nos podrán decir todo lo que quieran que eso es Gotham pero yo no la veo por ninguna parte.

   REFERENCIAS: Se ha confirmado que volveremos a ver a Clayface, probablemente en la película prevista de Batman, "The Brave and the Bold", aunque me cuadraría más en el tono de "The Batman". La película tiene algo de "Abre los ojos", de "Joker", pero sobre todo, de "Darkman".

   CONCLUSIÓN: 7. La mejor película del DCU desde la llegada de James Gunn, precisamente por alejarse de su tono infantiloide y colorido, en la presentación de uno de los villanos de Batman, con un tono más cercano al terror, gracias a su body horror.