miércoles, 29 de abril de 2026

Escenas Míticas: Músicos - Bohemian Rhapsody

 



   Si hace una semana poníamos como ejemplo de biopic de cantante que se mete a fondo con todos los aspectos de la figura a "The Doors", de Oliver Stone, esto es justo lo contrario, estaría en el otro extremo. Porque "Bohemian Rhapsody" es más un homenaje que un retrato de uno de los grupos musicales más importantes de la historia de la música moderna, Queen, y más en concreto de su vocalista y líder, Freddie Mercury.




   Porque si se había criticado a Stone por excesivo en su forma de retratar a Jim Morrison, con Mercury se hizo lo opuesto, un claro blanqueamiento de su imagen, sobre todo en cuanto a su abuso del alcohol y las drogas, tema por el que se pasa descaradamente de puntillas. Algo parecido a lo que se hizo con biopics de otros cantantes como Whitney Houston, Amy Winehouse o Elvis.



   Aunque sí muestra más profundamente el aspecto de su homosexualidad y el debate interno que esto le produjo. Mucho más de pasada se toca el tema de su gusto por las fiestas repletas de excesos o el de su contagio de sida, que final y desgraciadamente fue el motivo de su temprana muerte. Y es que la línea narrativa era estrechamente controlada por los restantes miembros de Queen.



   Porque ya los anteriores intentos de hacer un biopic sobre Queen y mostrar un lado más oscuro y realista de Freddie Mercury habían dado al traste con propuestas anteriores y con retiradas de directores de la talla de Stephen Frears o David Fincher, por motivos de diferencia de criterios creativos, que es otra manera de decir que no les iban a dejar plasmar su visión sobre la historia. Algo parecido a lo que ha pasado con el de Michael Jackson, por lo visto.



   La que si se puso en pie fue la que contaba con Bryan Singer como director. El responsable de las mejores películas de la saga "X-Men" pero también de títulos muy alejados del género de superhéroes, como las magníficas "Sospechosos habituales" o "Valkiria". Paradójicamente, si se había intentado evitar las polémicas de la vida de Mercury, se iban a dar de bruces con las del cineasta elegido.



   Singer fue despedido en la parte final del rodaje. Fue sustituido por Dexter Fletcher, que ya había estado a punto de ser el seleccionado antes que Bryan Singer. Aunque no pudo ser acreditado como codirector, pues la mayor parte de la película era de Singer. Curiosamente, un año después, Fletcher estrenó otro biopic de cantante, más atrevido que este, "Rocketman".



   El motivo de su despido, oficialmente, es por "comportamientos poco profesionales". Se decía que por sus continuos enfrentamientos con el protagonista, Rami Malek, y por sus ausencias en el rodaje, que obligaban al director de fotografía, Newton Thomas Sigel, a hacerse cargo de él. Aunque Bryan Singer se defendió haciendo un comunicado quejándose de que no le habían dejado ausentarse por la grave enfermedad de su padre.



   Aunque la realidad posiblemente sea bien distinta. Y es que iban a darse a conocer las acusaciones de acoso sexual de personas de películas anteriores. Aunque hay que decir que nunca se demostraron y a día de hoy siguen sin hacerlo. Pero provocaron su despido y que no se le nominara en los Oscars en la categoría de mejor director, como era la intención. Y después fue relegado por la industria hasta justo este año, donde por fin va a poder estrenar una película, "Monument".



   Antes de Malek, en anteriores proyectos, habían sido considerados actores como Sacha Baron Cohen (el más atrevido) o Ben Whishaw. Pero en este el elegido fue Rami Malek, tras su trabajo en la serie "Mr. Robot". A quien acompañaron Lucy Boynton (con quien mantuvo una relación sentimental durante cinco años), Joseph Mazzello ("Jurassic Park"), Aidan Gillen, Tom Hollander o Mike Myers. Por cierto, los integrantes de Queen quedaron muy satisfechos con la interpretación de Malek.



   La película tuvo mezcla de críticas. Las negativas lo acusaban de superficial y poco realista retrato de Freddie Mercury. Sin embargo, no le fue mal en la temporada de premios, logrando el Globo de Oro como mejor película dramática, y transformando en estatuillas cuatro de sus cinco nominaciones a los Oscars. Concretamente las correspondientes a mejor actor, montaje, sonido y edición de sonido.


   Y al público le encantó, convirtiéndola en un absoluto éxito de taquilla. Costó 52 millones de dólares y recaudó nada menos que 911. Se especuló durante un tiempo con una secuela que contara desde el concierto de Live Aid hasta su muerte pero no llegó a concretarse.



domingo, 26 de abril de 2026

Send help

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Send Help.
Dirección: Sam Raimi.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 113 min.
Género: Aventuras, comedia, thriller.
Interpretación: Rachel Mcadams, Dylan O'Brien, Edyll Ismail, Dennis Haysbert, Xavier Samuel, Thaneth Warakulnukroh, Chris Pang, Emma Raimi.
Guion: Damian Shannon, Mark Swift.
Producción: Sam Raimi, Zainab Azizi.
Música: Danny Elfman.
Fotografía: Bill Pope.
Distribuidora: 20th Century Studios.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: La empleada de una empresa y su jefe, son los únicos supervivientes de un accidente de avión. Van a dar a una isla donde es ella la que tiene más habilidades para mantenerlos a los dos con vida, lo que cambia los roles entre ellos.

   LO MEJOR: Hay que estar de enhorabuena porque sin ser una de las mejores películas de su filmografía, sí recupera a mejor Sam Raimi, el más gamberro e irreverente. Ese que se divierte con su propia película, sin la presión de formar parte de una franquicia, e incluso saliéndose de sus géneros habituales como hacía en “Rápida y mortal”. Porque paradójicamente, aunque nos la hayan vendido como una película de terror, no lo es. Es un survival que está más cerca de la comedia negra que del terror. Eso sí, bastante sangrienta. Porque también recupera ese gusto de Raimi por ser tan exageradamente desagradable que resulta tremendamente divertido, como ya hacía en "Posesión infernal". Temáticamente, “Send Help” nos ofrece una descarada guerra de sexos pero sobre todo de clases, donde los roles de dominación varían radicalmente al variar el entorno que rodea a los dos protagonistas. Probablemente es lo más interesante pero tampoco hay que hacerle lecturas más profundas de lo que son. Raimi lo usa como preámbulo, como marco en el que plantea su historia pero su objetivo casi único es el de entretener. Y ahí cumple sobradamente porque el resultado es un entretenimiento muy divertido, con mucho humor negro, como es marca de la casa, en el que no dejan de pasar cosas continuamente y con un muy buen ritmo.

   Interpretación: Está apoyada casi exclusivamente sobre dos personajes, lo que da la posibilidad a sus intérpretes de lucirse, y así lo hacen. Tanto Rachel McAdams como Dylan O'Brien están geniales y además demuestran tener muy buena química entre ambos, lo que quizá de antemano no parecería que pudieran tener. Aunque estar solos en pantalla, supone una especie de duelo interpretativo entre ambos y aquí hay que decir que lo gana McAdams de largo.

   Escenas (SPOILERS!!): Claramente la escena más destacada es la caza del jabalí. Es un despliegue de sangre y otras secreciones. Aunque tampoco está mal la pelea final con un festival de guantazos, puñaladas, intentos de sacar ojos y demás. O la escena de la castración fuera de plano aunque después resulte no ser tal. A nivel de guion cuesta creer que haya una casa en la isla y Linda (McAdams) esté tan tranquila sabiendo que en cualquier momento puede aparecer alguien. Al igual que la casualidad de que la que aparece sea la novia de Bradley (O’Brien). En lo que respecta a Linda, tiene el perfil de una psicópata, al menos de una persona trastornada. Habla constantemente sola (vale, eso lo hacemos muchos), tiene problemas para relacionarse socialmente y provocó la muerte de su marido. Es casi esperable que cuando se presenta una situación en la que ella es la dominante, no quiera que eso acabe.

   LO PEOR: Hay algunas cuestiones de guion bastante discutibles, de esas que te tienes que creer porque ya estás tan interesado en la diversión que te da igual. Pero que son de “vale, aceptamos pulpo como animal de compañía”. Ayuda a digerirlas que tampoco es que la película se tome demasiado en serio a sí misma.

   REFERENCIAS: Es la versión heavy de "Seis días y siete noches". Y cierto trasfondo de inversión de clases aparece en "El triángulo de la tristeza". Dentro del cine de Raimi, está más cerca de "Arrástrame al infierno".

   CONCLUSIÓN: 6’5. No es su mejor película pero si el regreso del mejor Sam Raimi, aunque no al terror, aunque si hay varias muestras marca de la casa, con este survival sangriento, gamberro y muy divertido, en gran parte, gracias a Rachel McAdams.