domingo, 30 de agosto de 2026

Posesión infernal, En llamas

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Posesión infernal, En llamas.
Dirección: Sébastien Vanicek.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 110 min.
Género: Terror.
Interpretación: Souheila Yacoub, Hunter Doohan, Luciane Buchanan, Erroll Shand, Tandi Wright, Maude Davey, Greta van den Brink, George Pullar, Keanu Karim, Victory Ndukwe, Tapiwa Soropa.
Guion: Sébastien Vanicek, Florent Bernard
Producción: Sam Raimi.
Música: Double Danger.
Fotografía: Philip Lozano.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras la extraña muerte de su marido, una mujer pasa las horas siguientes en una casa de la familia de él. Pero poco a poco todos sus miembros parecen estar poseídos por una forma demoníaca.

   LO MEJOR: Es la sexta entrega de la saga pero habría que separar la trilogía inicial de Sam Raimi, de las tres siguientes, de las cuales, una es un remake y las otras dos, una de ellas es esta, no tienen continuidad argumental más allá de que el hilo conductor sea que la amenaza para los distintos grupos de personajes, es la misma. Pero funcionan de forma independiente solo que formando parte del mismo universo. Y es una fórmula que les está funcionando bastante bien porque permite verlas sin tener que saber todo lo que ha pasado anteriormente. Aunque esto no es cierto al 100%. Ahora bien, si tienen una coherencia estilística bastante evidente. Que es ser un terror extremadamente brutal en cuanto a lo explícito de su gore, y a lo violentísimas que son sus escenas, despojadas de ese humor original de Raimi (aunque este siga como productor) que servía de alivio cómico a tanto salvajismo. Aquí, salvo un par de chistes, el tono es mucho más serio y eso se está convirtiendo en su marca de identidad propia respecto a los orígenes de la saga. Otra de ellas es cambiar de escenario. Ya no es una cabaña ni tampoco un edificio de apartamentos, sino una casa grande en medio del campo. No dirige Lee Cronin pero Sebastián Vaniček ha tomado buena nota de lo hecho por su predecesor en el puesto en la anterior entrega, en cuanto a la brutalidad y la violencia de la historia, pero lo ha rodado de forma diferente, con un montaje mucho más rápido y un ritmo cercano al género de acción. No me entra entre las mejores películas de terror de 2026 porque este año está siendo tremendo en este género. En otro año quizá sí habría entrado.

   Interpretación: El reparto es bastante desconocido para el gran público. A algunos les puede sonar Hunter Doohan de la serie “Miércoles”. Aunque la protagonista, dentro de que es una película bastante coral, es la actriz Souheila Yacoub (“Clímax”, de Gaspar Noé). Podemos ver a Alisha Sutherland pero no diré en qué contexto.

   Escenas (SPOILERS!!): Salvo aquí, ya con spoilers. Porque Alisha Sutherland vuelve como Ellie, en lo que es la única conexión con “Posesión infernal, el despertar”, pero en una de las escenas postcréditos, en la segunda. Algo interesante es como incide la película en que la forma de transmitirse la posesión es como una enfermedad, es decir, por contacto físico. No puede ser casualidad. En cuanto a cuáles son las mejores secuencias de la película, creo que está bastante claro. La primera escena, lo que prácticamente es un prólogo, la muerte de los pescadores, es una carta de presentación que confirma el tono de la anterior película. Aunque personalmente me quedo con la lucha dentro del coche, que termina con la muerte de la novia del hijo. Y, especialmente, el regreso de este a la casa y el horror y el caos que supone para los demás miembros supervivientes de la familia.

   LO PEOR: Y es que uno de los aspectos que le bajan la nota final a la película es el guion, que no puede ser más simple. A ver, tampoco nos volvamos locos, no ha sido nunca los guiones lo más destacado de estas películas pero es que el de esta es meramente un pretexto para dar paso a sus set pieces de muertes.

   REFERENCIAS: Es un sucedáneo de “Posesión infernal, el despertar” y va en la línea de la también película de Lee Cronin de este año, en su versión de “La momia”. Y a veces trae cierto aire al terror extremo francés de hace veinte años.

   CONCLUSIÓN: 6’5. En la línea de su predecesora en la saga, tras su reinicio, es decir, toneladas de sangre y gore de lo más divertido, que incrementa, si es que eso era posible su nivel de violencia, pero no hay nada nuevo.




sábado, 29 de agosto de 2026

The Bear

 



   Parecía imposible que una serie de cocina pudiera resultar tan interesante pero no solo lo ha sido sino que además ha sido una de las mejores de los últimos años y, además, de forma reconocida en cuanto a premios se refiere. Es verdad que en su tercera temporada se desvió un poco de lo que tan bien funcionaba en su primera y segunda temporada, que era un ritmo extenuante y una intensidad dramática altísima, porque abusó de los flashbacks y se gustaba demasiado a sí misma. Pero recuperó el tono en la cuarta temporada. Y la última, sencillamente, ha sido para enmarcar.


   SI, CHEF

   Porque la quinta y última temporada ha sido una vuelta a los orígenes, y más en concreto a las dos primeras, recobrando el formato de capítulos de media hora, uno de los aspectos más identificativos de la serie en sus inicios. Rodada casi como si fuese una película en ocho partes, que todas juntas completan un solo día, pero un crucial, de cuyo éxito o fracaso depende el futuro del restaurante y, en consecuencia, de las vidas de todos los que forman parte de él. Se acabó el desarrollo de personajes a base de flashbacks. No, los personajes están ahí y se la están jugando. La acción (sí, está bien dicho) y el suspense suceden al día. Más allá de que todo esté salpicado a momentos bastante dramáticos, aliviados con acertados y dosificados apuntes de humor. Lo del episodio siete es una auténtica maravilla, prácticamente perfecto. Todo en él está bien: la dirección, la intensidad, el montaje y especialmente las interpretaciones, el auténtico motor de la serie. Y si el séptimo episodio es el más emocionante, el octavo es el más emotivo. Un, más que digno, brillante final para una gran serie, que ha sabido cuando debía concluir y no extenderse de más.


   TODOS LOS SEGUIDORES CUENTAN

   Que como ya comentaba con "Euphoria", es un serie de autor indiscutiblemente, donde su creador, Christopher Storer, es además el escritor y director de todos los episodios. Digamos que es su criatura. Desconozco cuál es su próximo proyecto pero habrá que estar pendientes. De momento, ha conseguido emocionarme con este grupo de personas normales tratando de salir adelante con un restaurante.
No obstante, no solo Storer sale reforzado con la experiencia sino prácticamente todo su maravilloso casting. Buena parte de los premios que ha recibido la serie han recaído en los actores de su reparto, catapultándoles hacia arriba, como son los casos de Jeremy Allen White, Ayo Edebiri o Ebon Moss-Bachrach. Pero hay que tener muy en cuenta las apariciones más o menos cuantiosas en tiempo en pantalla, de los impagables Jon Bernthal, Jamie Lee Curtis, Will Poulter y Oliver Platt.