Quizá a algunos les sorprenda pero Cruella De Vil está en las listas de mejores villanos del cine, y más concretamente como la primera en villanas. De hecho, su nombre juega con el concepto de cruel pero en femenino y el apellido con el de devil, es decir, demonio. Vamos que vendría a ser “demonia cruel”. Sin embargo, poco se sabía sobre de donde salía el personaje.
Es justo lo que se cuenta aquí, el origen del personaje, como se convierte, en este caso, Estella en Cruella De Vil, abordado como una historia de orígenes muy al modo de los villanos del género de superhéroes, porque Cruella no deja de ser un alter-ego, aunque aquí lo trate de como una se convierte en la otra.
De tal manera que si Cruella De Vil inicialmente estaba inspirada en los gestos y miradas de Bette Davis, la Cruella de esta película tiene mucho de la Catwoman de Michelle Pfeiffer en “Batman vuelve”, de Tim Burton o incluso del Joker de Heath Ledger en “El Caballero Oscuro” de Christopher Nolan. Y quien no me crea que se fije en las apariciones públicas de Cruella.
Sin embargo, la Baronesa claramente se parece mucho a la Miranda Priestly de Meryl Streep en “El diablo viste de Prada”, que a su vez se basa en Ann Wintour, la directora de la revista Vogue. Para interpretarla se manejaron nombres tan potentes como Nicole Kidman, Charlize Theron, Julianne Moore o Demi Moore, pero se impuso el de Emma Thomson.
Pero ahora nadie sería capaz de ver a otra que no fuera Emma Stone, en su versión joven. Para la más mayor también es insustituible Glenn Close en el live action de la versión animada de “101 dálmatas” y en su secuela “102 dálmatas”. Todo salía de la novela homónima de Dodie Smith publicada en 1956. La idea le surgió a raíz de tener precisamente nueve dálmatas en casa.
La Baronesa von Hellman interpretada por Emma Thomson también se inspira en alguien real, en Vivienne Westwood, una diseñadora de moda de los setenta. A ambas les acompañaban en el reparto nombres como Paul Walter Hauser, Joel Fry o Mark Strong en papeles secundarios. Glenn Close no aparece en la película pero ha expresado que le encantaría trabajar con Emma Stone en una secuela, aunque no se sabe si podría ser posible.
Porque “Cruella 2” está confirmada y en desarrollo, con el regreso de Stone al personaje. Dado que la primera recaudó en taquilla 283 millones de dólares, habiendo invertido 100 en ella y con el mérito de estrenarse simultáneamente en cines y en la plataforma de Disney Plus como “Mulan”, pues es una de esas películas post pandemia que siguió esa estrategia.
De hecho, fue el primer gran estreno con alfombra roja tras la pandemia. Pero al público le seguía costando acudir a las salas de cine. Por eso se considera un gran logro lo recaudado y se espera una buena respuesta para una secuela, que llegará en 2027.
¿Y qué tiene todo esto que ver con el tema del ciclo? Pues mucho porque el mundo de la moda es el campo de batalla en el que se enfrentan Cruella y la Baronesa, es un duelo de diseñadoras, un duelo entre lo clásico y la innovación. Si “Última noche en el Soho” homenajeaba el Londres artístico de los sesenta, esta hace lo propio con el de los setenta. Así que sí, paradójicamente, la moda tiene un gran peso en la trama. Además, ganó el Oscar al mejor vestuario.
