jueves, 23 de julio de 2026

Escenas míticas: Héroes de leyenda - Robin Hood, príncipe de los ladrones

 


   Otro de los personajes míticos mil veces adaptado al cine y también a la televisión (recientemente se ha hecho otra serie la cual ha sido renovada para una segunda temporada). Al menos hay unas 38 versiones entre ambos medios, y de todas ellas esta es mi favorita. Me parece la más divertida. La que más se acerca al tono de cuento o fábula, quizá por contener esos elementos fantásticos.




   De hecho, gracias a su tratamiento de los paisajes naturales, a su fotografía (presencia de la niebla) y cierto aire de mundo mágico, se le llegó a considerar la “Excalibur” de Robin Hood. También por los paralelismos entre sus protagonistas. Porque, al igual que el Rey Arturo, no hay ninguna constancia de la existencia de Robin de Locksley, quien ni siquiera tenía un origen literario.



   Sino que nace del folclore inglés generado alrededor de los siglos XIII y XIV por los canciones de juglares y trovadores. La teoría más aceptada y también más plausible es que Robin Hood estuviera inspirado en la combinación de varios forajidos de la época, que como otros tantos héroes mitificados, no eran tan honorables como se les retrataba.



   Muchos actores se han metido en la piel del que se decía que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Desde los clásicos Douglas Fairbanks y Errol Flynn, pasando por Sean Connery, y por una versión paródica con Cary Elwes en “Las locas aventuras de Robin Hood”, de Mel Brooks, solo dos años después de la de Kevin Costner, hasta los más recientes de Russell Crowe, Taron Egerton o la de este mes de Hugh Jackman.



   Incluso ese mismo año de “Robin Hood, príncipe de los ladrones”, 1991, se estrenó otra película sobre el personaje protagonizada por Patrick Bergin. Que fue totalmente opacada por esta, la cual se convirtió en una de las películas más taquilleras de ese año, recaudando 390 millones de dólares, habiendo invertido en ella 48. Además, de ser un éxito en el posterior mercado de alquiler.



   Le gustó más al público que a la prensa especializada, que mezcló más las críticas positivas y negativas, aunque predominaban más las primeras. El que se llevó la peor parte fue el propio Kevin Costner por su acento norteamericano. Quien quiso forzar el inglés pero no convenció el director, Kevin Reynolds,



   A Costner le acompañaron Mary Elizabeth Mastrantonio (que tuvo que sustituir in extremis a Robin Wright por su embarazo), Morgan Freeman (a nadie le importó que se eligiese a un actor afroamericano, es más, fue uno de los favoritos del público), Christian Slater y Michael Wincott. Y Sean Connery realizó un cameo de un par de minutos como Ricardo Corazón de León, por el que cobró 250000 dólares.



   Pero quien se robaba la función, incluso parte del protagonismo de Kevin Costner, fue un impagable Alan Rickman, quien solo aceptó el papel de villano cuando le aseguraron la libertad para interpretarlo, lo cual hizo de forma un tanto paródica. Su trabajo incluso le reportó una nominación al Bafta como mejor actor de reparto.



   Tras la cámara estaba Kevin Reynolds, que volvió a contar con el otro Kevin, Costner, desde su debut para el cine en la comedia “¿Dónde dices que vas?”. Reynolds se especializó en películas de aventuras, como en la infravalorada “Waterworld” (también con Costner), “Rapa Nui” y “La venganza del Conde de Montecristo”. Y, por supuesto, “Robin Hood, príncipe de los ladrones”.



   En todas sus colaboraciones con Kevin Costner mantuvieron tensos enfrentamientos, lo que no impidió una cuarta en la miniserie western “Hatfields y McCoys”. De hecho, entre ambos hay una amistad que se remonta a los inicios del director. Y como en toda relación, hay peleas, quizá por aquello de “la confianza da asco”.



   El éxito comercial de la película revitalizó el cine medieval y basado en leyendas clásicas, abriendo el camino a títulos posteriores como “El último mohicano” o “Braveheart”. Existe una versión extendida con doce minutos más de metraje. Y la canción de Bryan Adams para la película fue todo un éxito, fue nominada para el Oscar, aunque no lo ganó.

domingo, 19 de julio de 2026

La Odisea

 

   FICHA TÉCNICA

Título: La Odisea.
Dirección: Christopher Nolan.
País: Reino Unido.
Año: 2026.
Duración: 172 min.
Género: Aventuras, fantástico.
Interpretación: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Lupita Nyong'o, Robert Pattinson, Charlize Theron, Jon Bernthal, Benny Safdie, John Leguizamo, Elliot Page, Himesh Patel, Bill Irwin, Samantha Morton, Jesse Garcia, Will Yun Lee, Rafi Gavron, Shiloh Fernandez, Mia Goth, Corey Hawkins, Nick E. Tarabay, Jimmy Gonzales, Maurice Compte, Michael Valais, Iddo Goldberg, Josh Stewart, Cosmo Jarvis, Ryan Hurst.
Guion: Christopher Nolan. Obra: Homero.
Producción: Emma Thomas, Christopher Nolan.
Música: Ludwig Göransson.
Fotografía: Hoyte van Hoytema.
Distribuidora: Universal Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Tras la caída de Troya, Odiseo emprende el largo camino de vuelta a casa, en Ítaca, pero el viaje alberga muchas más dificultades de lo esperado. Mientras su reino se ve amenazado por los pretendientes para sucederle.

   LO MEJOR: Menuda Odisea. Cuántas veces habremos acuñado esta palabra sin pararnos a pensar de dónde viene. Pues Christopher Nolan se ha encargado de recordarlo. Eso sí, es “La Odisea” de Nolan , no de Homero, al igual que “Troya”, era la versión de Wolfgang Petersen de “La Ilíada”, o “Braveheart”, el William Wallace de Mel Gibson. No es un documental ni un libro de historia, básicamente porque la referencia literaria original es pura mitología. Nolan ha hecho una película muy marca de la casa pero a la vez la más diferente al resto de su filmografía, como ya marcaba con “Oppenheimer”, su madurez cinematográfica, saliéndose de sus géneros de confort, acción y ciencia ficción, confirmándose en la cima de los mejores cineastas actuales. Aquí nos brinda un apabullante espectáculo tanto visual como sonoro, que funciona tanto como puro cine de aventuras épicas como de conspiraciones palaciegas, pero cambiando notablemente la idea de Homero en su obra literaria, y haciendo que gire en torno a la manera poco honorable de tomar Troya, en un claro mensaje antibelicista, por lo que los temas que imperan son la culpa y el castigo. Para ello tiene mucho sentido el montaje de la película, en qué orden nos cuentan las cosas, porque no deja de ser Nolan, por tanto, la narración tampoco aquí es lineal. Ese montaje, además, imprime un ritmo perfecto, ni acelerado ni lento, que hace que a pesar de sus tres horas de duración, se pase volando. Personalmente no hubiera tenido problema en que durara más, porque es un blockbuster pero de esos que dejan un sabor como dejaban “Lawrence de Arabia” o “Ben-Hur”. Por cierto, ya sabemos que podría hacer perfectamente una película de terror, aquí ha dejado varias secuencias que lo demuestran.

   Interpretación: Tiene uno de los repartos corales más impresionantes de una película en mucho tiempo, contando con actores de gran nivel hasta en los papeles más secundarios. No vamos a nombrarlos todos porque sería interminable, pero sí vamos a destacar, por supuesto, a Matt Damon.  También a Anne Hathaway, y me ha sorprendido la importancia del papel de Tom Holland, y Robert Pattinson en un personaje muy poco agradecido, odioso.

   Escenas (SPOILERS!!): Evidentemente era imposible incluir todos los capítulos de tan vastísima obra como la de “La Odisea”, y han tenido que dejar unos cuantos fuera. Lo interesante es el tratamiento que le ha dado a algunos de los que sí han incluido en la película, que son los más icónicos, y que Nolan los ha mostrado desde una puesta en escena claramente de género de terror. Como todo el tramo con el cíclope (Polifemo), la visita al Hades e incluso el ataque de los Lestrigones (aquí con imponentes armaduras, las que han suscitado esa absurda polémica). Pero, sobre todo, en la transformación de los soldados en cerdos por parte de Circe (Samantha Morton), es terrorífica. Y atención a cómo rueda la toma de Troya, que hace palidecer la de Wolfgang Petersen, y eso que no estaba nada mal.

   LO PEOR: Lo único que puedo decir es que me he quedado con las ganas de ver un ataque de las sirenas, o al menos verlas. Es donde me hubiera gustado que Nolan se hubiese tomado esa libertad de no hacerlo como en el libro. Y tampoco tiene mucho sentido rodar la película en un formato que no se puede ver en prácticamente ningún sitio.

   REFERENCIAS: Podría ser la secuela de “Troya” (2004), aunque es otro tono. Sus dos primeras horas están cerca del cine de aventuras de “Jason y los argonautas” y “Furia de titanes”, pero la tercera muestra la llegada de Odiseo a Ítaca, como en “El regreso de Ulises” (2024), aunque es mucho más teatral.

   CONCLUSIÓN: 9. Nolan lo ha vuelto a hacer. Un apabullante espectáculo visual y sonoro que, a falta de lo que tenga que decir Villeneuve al respecto, se perfila como la película del año y que debería optar a todo en la temporada de premios.