martes, 5 de mayo de 2026

Escenas Míticas: Moda - El diablo viste de Prada

 


   El estreno de la secuela, veinte años después de su precedente, de “El diablo viste de Prada”, recuperando a prácticamente todo el reparto, con varios de sus integrantes claramente revalorizados, e incluso convertidos en estrellas en estas dos décadas, nos da la posibilidad de realizar un repaso de varios títulos que tienen el mundo de la moda como trasfondo. Y lo hacemos intentando tocar varias vertientes de cine dentro de este tema.




   Como no, comenzando con la original de la que se estrena ahora, que muchos se equivocarían si la tomaron por una comedia ligera más. Es más, tuvo más controversia de lo que cabría esperar aunque esta fuera más bien previa a su llegada a las salas de cine. Sobre todo en cuanto a la negativa de varios diseñadores a aparecer en la película realizando un cameo por miedo a las represalias. 



   Porque aunque el argumento gire en torno a una revista de moda ficticia, Runway, no es muy difícil adivinar que está representando realmente a Vogue, y que el personaje de Miranda Priestly hace lo propio con su directora, Anna Wintour. Y tal era su poder en el sector de la moda y tan despiadado el retrato que se hace de ella en la película, que muchos no quisieron participar de ello por miedo a ella.



   Porque está basada en la novela, bestseller en su momento, de Lauren Weisberger, quien precisamente trabajó para Wintour y Vogue durante once meses y es más que probable que la historia adapte vivencias propias de la periodista, y que incluso el personaje de Andy Sachs se refiera a ella misma cuando ejerció de asistente suya. De hecho, el despotismo de Miranda en la película es calcado al de Anna Wintour en la vida real.



   Weisberger tomó su experiencia como excusa para llevar a cabo una sátira del mundo de la moda, inspirándose también en la película “Prêt-à-porter” de Robert Altman. Además, se muestra la jerarquía de ciertas empresas y de sus mandatarios como un reflejo de las luchas de poder, a la vez de los abusos de esos directivos y jefes sobre sus subordinados.



   Por muy exagerado que pueda parecer el retrato que se hace de Anne Wintour, por lo visto en el documental “The September issue”, no lo es en absoluto, y resulta que ese despotismo que se exhibe en la película es totalmente fidedigno. Sin embargo, contrariamente a lo que se podría esperar, Wintour declaró que le había gustado la película y elogió la interpretación de Meryl Streep.



   Que fue nominada al Oscar, aunque incomprensiblemente en la categoría de actriz principal cuando la protagonista era una Anne Hathaway no muy conocida por entonces, que solo había desempeñado ese rol en “Princesa por sorpresa” y solo había aparecido en una película de relevancia, “Brokeback Mountain”, en un papel secundario. Por tanto, fue “El diablo viste de Prada” la que la lanzó realmente como actriz. Seis años después lograría su propia estatuilla por “Los miserables”.



   Tampoco era muy conocida su compañera de reparto, Emily Blunt, hoy una actriz muy reconocida por interpretaciones como la de “Sicario” o “Un lugar tranquilo”, entre otras. Sí lo era como secundario de lujo Stanley Tucci. Acompañados por figuras de la moda que no tuvieron problemas en realizar sus respectivos cameos, como Heidi Klum, Gisele Bündchen o el diseñador Valentino Garavani.



   Como tampoco pusieron objeción a estar presentes en pantalla marcas tan reconocidas como Chanel, Pellegrino, Starbucks, Calvin Klein, Armani o Hermès. Y no les salió mal la jugada pues la película, incluso teniendo división de opiniones en cuanto a las críticas, fue un rotundo éxito de taquilla. Costó 35 millones de dólares y recaudó 326.



   Que, sin embargo, contaba con un director poco fraguado en cines y que había cimentado su carrera en la televisión, eso si, en series de la calidad de "Hermanos de sangre", "De la tierra a la luna" o "Sexo en Nueva York". Se trata de David Frenkel, que también ha vuelto para ocuparse de "El diablo viste de Prada 2".



domingo, 3 de mayo de 2026

Cumbres borrascosas

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Cumbres borrascosas.
Dirección: Emerald Fennell.
País: Reino Unido.
Año: 2026.
Duración: 136 min.
Género: Drama.
Interpretación: Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Alison Oliver, Owen Cooper, Shazad Latif, Martin Clunes, Ewan Mitchell, Amy Morgan, Jessica Knappett, Charlotte Mellington, Vy Nguyen.
Guion: Emerald Fennell. Novela: Emily Brontë.
Producción: Emerald Fennell, Margot Robbie, Josey McNamara.
Música: Charli XCX.
Fotografía: Linus Sandgren.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Catherine y Heathcliff han estado juntos desde la niñez. Pero cuando llegan a adultos, el amor que han llegado a sentir el uno por el otro, sufre los obstáculos de la sociedad en la que viven.

   LO MEJOR: ¿De verdad alguien pensaba que Emerald Fennell, la responsable de "Una joven prometedora" y "Saltburn", haría una versión convencional, que sería una película típica del género, con un estilo clásico a lo "Sentido y sensibilidad"? ¿De verdad todavía se exige fidelidad a una novela que ha sido adaptada, literalmente, decenas de veces, tanto para el cine como para la televisión? Ya que eso ya nos lo han mostrado en múltiples ocasiones, qué menos que concederle un poco de libertad creativa a su autora para hacer una versión que ella justifica que es como se la imaginó en su cabeza. Aunque no fuera así, no se va a morir nadie por ver algo distinto alguna vez. Pues nada, tanto la crítica como los fans de la novela de Emily Brontë, que han salido de hasta debajo de las piedras, le han dado por todos lados, lo cual se ha pasado por el forro la película porque no ha impedido que recaude la nada despreciable cifra, sobre todo para un producto de este tipo, de casi 250 millones de dólares. Personalmente la considero una versión atrevida, provocadora, original y... fresca. Vivan los valientes y las valientes del cine, como Emerald Fennell, que ha hecho una película visualmente bellísima, con planos para enmarcar, con un diseño de producción impresionante, especialmente en el apartado de vestuario, que rebosa pasión de principio a fin, desde el erotismo y la atracción de sus dos personajes principales, sin tirar de escenas de sexo explícitas.

   Interpretación: Hubo un tiempo en que a pesar de sus buenas interpretaciones y de elegir proyectos de notable calidad, Margot Robbie no tenía suerte con la taquilla. Eso cambió drásticamente tras "Barbie". Aquí, tanto ella como Jacob Elordi están magníficos. Y no solo porque su atractiva  presencia física, la de ambos, sea incuestionable, sino porque sus interpretaciones son totalmente entregadas, porque la química entre ambos es fuego puro y hace que explote cuando ambos están en pantalla.

   Escenas (SPOILERS!!): El resumen que hace el personaje de Isabela (Alison Oliver) del final de la obra de Shakespeare, "Romeo y Julieta", ya anticipa la tragedia en la historia de Catherine (Robbie) y Heathcliff (Elordi), en cuanto a que la falta de noticias del uno del otro, provocada por la criada, Ellen (Hong Chau), va a provocar el fatídico desenlace, tremendamente sangriento, por otro lado. Porque todo está exagerado en esta historia, reflejando el exceso de una relación que no deja de ser tóxica para ambos. Y que provoca situaciones como con la relación de Heathcliff con Isabela, de pleno sadomasoquismo (esto sí que no lo vi venir).

   LO PEOR: Que la gente sea tan hipócrita de ir a ver una película solo para poder criticarla a gusto después, lo que ya les predispone a cerrarse en banda ante cualquier atisbo de innovación artística. En mi opinión, lo único reprochable, y no mucho, es quizá obsesionarse con buscar planos postales.

   REFERENCIAS: Si tiene que parecerse a alguna versión anterior de "Cumbres borrascosas", y no es mucho, sería la de 1992. Pero me ha recordado más a la también innovadora, aunque no tanto, versión de "Anna Karenina" de 2012. Y al atrevimiento de la "Romeo y Julieta" de Baz Luhrmann.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Un éxito de taquilla a pesar de sus detractores, que no son pocos, quizá los que pensaron que una cineasta como Emerald Fennell haría un versión convencional de la múltiplemente adaptada novela de Emily Brontë.