martes, 7 de abril de 2026

Escenas Míticas: Músicos - Granujas a todo ritmo

 


   Este mes se estrena el que probablemente es uno de los biopics más esperados durante años y una de las películas que producen más expectación de este 2026, “Michael”, sobre el rey del pop y, sin duda, uno de los cantantes más importantes de la historia de la música, que será interpretado por su sobrino, Jaafar Jackson. La película es dirigida por Antoine Fuqua, y nos sirve de excusa para hablar de películas sobre músicos reales.




   Aunque precisamente la película con la que vamos a comentar no sigue ese patrón. No es un biopic en absoluto sobre un grupo real de música sino que siguió justo la dirección contraria. Fue a partir de la película desde la que se creó un grupo que previamente no existía.



   Vamos a explicarlo. Los personajes principales se desarrollaron a partir de un sketch del programa de televisión Saturday Night Live, protagonizado por Dan Aykroyd y James Belushi. De hecho, el propio Aykroyd coescribe el guion junto al director de la cinta, John Landis. No obstante, la película no es un sketch alargado sino totalmente independiente de él y que funciona perfectamente sin necesidad de conocerlo previamente.



   Ahora bien, a partir de la película, los Blues Brothers sí existieron. Es más, llegaron a dar conciertos y vender discos, hasta el punto que el álbum “Briefcase Full of Blues” se colocó número uno en Estados Unidos. Y ellos ganaron un Grammy por la mejor interpretación. Además, el grupo lo completaban leyendas de la música como Steve Cropper, Donald “Duck” Dunn y Willie Hall. Además de contar con las participaciones de grandes estrellas del género.



   Que son los mismos que ya hacían cameos para la película, con nombres tan ilustres como Ray Charles, James Brown, Cab Calloway o Aretha Franklin. El reparto lo completaban Carrie Fisher y John Candy, acompañando a los ya mencionados protagonistas, Dan Aykroyd y James Belushi.



   “The Blues Brothers”, o como casi jocosamente se llamó en España, “Granujas a todo ritmo”, fue pionera en cuanto a películas surgidas a partir de sketches de Saturday Night Live. A la que siguieron otras, aunque ni mucho menos con el mismo éxito, como “Wayne’s World”, “Un loco a domicilio” o “Los caraconos” (también con Aykroyd).



   Porque “The Blues Brothers” es una de las comedias más valoradas de la década de los ochenta y casi considerada como una referencia para películas que funcionaban como musicales disfrazados, tales como “The Commitments” o “Escuela de rock”. Porque esa es una de las características que mejor le funcionan a su fórmula, la mezcla de géneros. Es una comedia con gran importancia del apartado musical pero también hay mucha acción.



   No en vano, aún a día de hoy, tiene una de las mejores persecuciones de coches del cine, y una de las más largas (todo el tramo final lo es) y divertidas de la historia. Donde se llegaron a destruir 103 coches, lo que supuso en su momento un récord Guinness. Todo el caos de esa secuencia, y en general de la película, era el que, al parecer, también se tenía tras la cámara.



   Por ejemplo, se tuvo que contratar a gente para que fueran a buscar a James Belushi por los bares cuando desaparecía, que era muy a menudo. Eso y otras muchas situaciones disparatadas, hizo que el presupuesto se disparase hasta los 30 millones de dólares, muy alto para la época y más teniendo en cuenta que era una comedia. Aun así salió rentable porque recaudó 120 en taquilla.


   
   Lo que posibilitó una secuela, aunque casi veinte años después, en 1998, "The Blues Brothers 2000". Esta vez si se respetó el título original en España. Que dirigió el mismo John Landis.


 
      Que antes de realizar la original, venía de hacer otra comedia referencia, "Desmadre a la americana" (también con Belushi), una de terror pero con marcado tono cómico, "Un hombre lobo americano en Londres", a la que siguieron varias comedias de éxito, asociándose con Eddie Murphy, como "Entre pillos anda el juego", "El príncipe de Zamunda" o "Superdetective en Hollywood III".



domingo, 5 de abril de 2026

Together

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Together.
Dirección: Michael Shanks.
País: Australia.
Año: 2025.
Duración: 102 min.
Género: Fantástico, terror.
Interpretación: Dave Franco, Alison Brie, Damon Herriman, Mia Morrissey, Karl Richmond, Jack Kenny, Francesca Waters, Aljin Abella.
Guion: Michael Shanks.
Producción: David Brooks.
Música: Cornel Wilczek.
Fotografía: Germain McMicking.
Distribuidora: Neon.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una pareja se muda a un lugar apartado de la ciudad, aunque tienen algunas dudas sobre si ha sido la decisión correcta. Durante una excursión por los alrededores, ocurre algo que hace que empiecen a experimentar cambios físicos que parecen querer unirlos.

   LO MEJOR: Por muy sencilla que sea la trama, no puedo dejar de reconocer que es uno de los argumentos más originales que he visto en el género de terror. Al menos no recuerdo uno parecido. Al que saben sacar partido creando una buena cantidad de situaciones bastante curiosas e imaginativas. Que se inspira en una retorcida interpretación de “El banquete”, escrito por Platón, donde se hace alusión a una especie de seres esféricos con cuatro brazos, cuatro piernas y dos caras, a los que Zeus castigó partiéndolos por la mitad y condenándolos a buscar a su otra mitad perpetuamente. No es que se aplique de forma literal en la película, aunque sí es verdad que es un festival de folk y body horror la mar de divertido. Pero sí lo utiliza para realizar la metáfora sobre la idea de dependencia en la pareja y no precisamente en el buen sentido, sino más concretamente habla de la toxicidad conyugal. Dándole un enrevesado sentido a la idea de la búsqueda del alma gemela, de la media naranja, o la de no poder vivir sin la otra persona o a aquella frase tan manida pero inconscientemente nociva de que “somos uno”. Pues todo eso lo trata a través de una historia muy entretenida, que una vez que arranca, no para hasta completar un metraje muy medido de solo hora y media, y con un sentido del humor tan marcado que la acerca a la comedia negra pero sin despegarse del terror físico y en bastantes ocasiones, sumamente explícito.

   Interpretación: La película está llevada casi exclusivamente a hombros de los dos actores protagonistas, Dave Franco y Alison Brie. Y tengo que decir que están bastante bien. Sobre todo teniendo en cuenta que a priori no me pegaban en absoluto y es algo que durante la película va cambiando, lo que me hace pensar que quizá esa era la intención inicial. La verdad es que se entregan bastante, especialmente Brie.

   Escenas (SPOILERS!!): A lo que me refiero con que hay escenas que no llegan a verse directamente es a momentos como la “separación”, tras la escena de sexo en el baño o el corte para desprender los brazos. Estoy seguro que se quedó en la sala de montaje y sí estaba rodada, pero vamos a explicar un poco el final. ¿Por qué ambos quedan perfectamente fundidos en una sola persona? Anteriormente habíamos visto otra pareja convertida en un engendro monstruoso. La respuesta es más fácil de lo que parece. Esa pareja se resiste a unirse pero la maldición seguía su camino y los unió a la fuerza, con ese desagradable resultado. Sin embargo, aunque Tim (Franco) y Millie (Brie) se resisten durante toda la película, e incluso llegan a decidir separarse como pareja, finalmente aceptan no solo estar juntos sino que deciden fundirse el uno con el otro. La unión no ocurre contra su voluntad y por eso sale bien.

   LO PEOR: Sí hay bastante body horror y muchas escenas explícitas pero no es tan fuerte como promete. Supongo que ese es el peaje que había que pagar para su estreno en salas comerciales, porque incluso se llega a tirar del fuera de plano y algunas de las cosas más fuertes ni llegamos a verlas. Algo que no le pasaba a “La sustancia”, por ejemplo.

   REFERENCIAS: Iría más por el camino de películas con transformaciones físicas pero metafóricas como en “Crudo” o “Titane”, ambas de la directora francesa Julia Ducournau.

   CONCLUSIÓN: 7. Entretenida y muy divertida propuesta de body horror, que retuerce el mensaje de Platón para contarnos lo tóxica que puede ser una pareja. Así que, si no lo tenéis claro con la vuestra, no salgáis de excursión.