martes, 15 de enero de 2019

Escenas Míticas: Boxeo - Million dollar baby



   Al igual que el estreno de “Creed 2” supondrá la despedida de Sylvester Stallone del personaje de Rocky, en un par de meses se estrenará el ultimo trabajo de Clint Eastwood, que incluso se habla que podría ser el que dé fin a su carrera, “La mula”. Ya veremos, pero a sus 88 años de edad, lo que si es seguro que nos a regalado una de las carreras más prolíficas y provechosas de la historia del cine, tanto en el campo de la interpretación, con personajes míticos, como en el de la dirección, con auténticos peliculones como éste que hoy comentamos.



 

   Tanto es así que se rumoreaba que “La mula” podría optar a ser una de las favoritas en los Oscars, aunque tras ser ignorada para los Globos de Oro, la que se considera la antesala, esos rumores se han enfriado un poco. Tanto sea así o no, lo que está claro es que no se habrá ido de vacío del cine pues ha cosechado múltiples nominaciones y premios con bastante asiduidad. Y buena muestra de ello es esta “Million dollar baby”, que entre certámenes nacionales e internacionales fue premiada más de cuarenta veces.



   Personalmente la considero una de las mejores películas de Clint Eastwood en el campo de la dirección, junto a “Mystic River” y “Sin perdón”, probablemente. Y también una de las mejores películas de boxeo. Aunque es bastante cierto que es un film más dramático que deportivo y que la historia que nos cuenta podría haberse llevado a cualquier campo que no fuera el del boxeo y no habría cambiado un ápice.



   Porque si hay un rasgo característico de la obra de Eastwood es construir sus historias siempre a partir de los personajes, siendo siempre muy cuidadoso con el desarrollo de éstos, sea cual sea el género y el argumento. Da igual de lo que vaya la historia, él siempre va a ahondar en algún aspecto de sus personajes. Como en este caso, centrándose en la relación entrenador-pupila y estableciendo un paralelismo sentimental con la relación padre-hija.



   No se queda ahí, sino que se baja al barro a tocar ciertos temas de índole social. Y es que, aunque inicialmente, en cuanto a política se refiere, se inclinó por el Partido Republicano, ha criticado duramente casos como el Watergate, la guerra de Vietnam y la campaña militar de los Bush en Afganistán e Irak. Y no niega haber concedido su voto a los demócratas. De hecho, se confiesa demasiado individualista para ser de derechas o izquierdas exclusivamente.



   Todo ésto para explicar su postura abiertamente liberal a favor de los Derechos Humanos, el aborto, el matrimonio homosexual y la Enmienda de igualdad de derechos de las mujeres. Es por ello que en esta película rompe una lanza feminista colocando una mujer como protagonista de un film de boxeo. Pero además queda clara su opinión a favor de un tema tan antirrepublicano como la eutanasia.



   Catorce años habían pasado de su Oscar por “Sin perdón” y por el camino habría caído alguna que otra nominación como “Mystic River”, cuando presentó esta magnífica película en la que se encargaba, nada menos, de los apartados de producción, dirección, interpretación y hasta banda sonora. Eso sí, se basaba en el gran guión de Paul Haggis, que adaptaba la novela de F.X Toole, “Rope Burns: stories from the corner”.



   Y nuevamente reinó en Hollywood, derrotando a “El aviador” de Martin Scorsese. La película fue nominada en siete categorías, de las cuales ganó en cuatro de ellas, como mejor película, director (éstos dos conseguidos por segunda vez), también el segundo Oscar de Hillary Swank como actriz principal tras “Boys don´t cry”. Y el primer Oscar y hasta ahora único, aún después de haber sido nominado repetidas veces, de Morgan Freeman como secundario. Lo que me parece una pena es que Clint no tenga ninguno como intérprete, lo merecía.



   Personalmente considero esta película una de las más conmovedoras y emotivas que un servidor haya visto. La crítica la cubrió de elogios y halagos. Y económicamente tampoco le fue nada mal. Costó 30 millones de dólares y recaudó 215 en taquilla.



domingo, 13 de enero de 2019

Bumblebee



   FICHA TÉCNICA

Título: Bumblebee.
Dirección: Travis Knight.
País: Estados Unidos.
Año: 2018.
Duración: 114 min.
Género: Ciencia ficción, acción, aventuras.
Interpretación: Hailee Steinfeld, John Cena, Pamela Adlon, Stephen Schneider, Jorge Lendeborg Jr., Jason Drucker, Kenneth Choi, Ricardo Hoyos, Abby Quinn, Rachel Crow, Gracie Dzienny, Angela Bassett, Justin Theroux, Marcella Bragio, John Ortiz, Vanessa Ross, Glynn Turman
Guion: Christina Hodson.
Producción: Michael Bay, Stephen Davis, Tom DeSanto, Lorenzo di Bonaventura.
Música: Dario Marianelli.
Fotografía: Enrique Chediak.
Distribuidora: Paramount Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: En medio de la batalla de los Autobots con los Decepticons en Cibertrón, Bumblebee huye momentáneamente a la Tierra. Allí se esconderá en forma de Volkswagen Escarabajo hasta ser encontrado por una chica que desea tener su primer coche.
   LO MEJOR: Tras la quinta parte de la saga “Transfromers” dirigida íntegramente por Michael Bay, con ya indisimulables síntomas de agotamiento, hasta ya caer casi en el ridículo argumental y en el exceso de efectos especiales, decidí que sería la última que vería en una sala de cine. Si cambié de opinión con “Bumblebee” fue por la buena acogida de la crítica (la cual no tuvo ninguna de las anteriores) y que el personaje central fuera mi robot preferido de la franquicia de Bay. No es casualidad que el elegido fuera Bumblebee, cuyo carisma supera incluso a Óptimus Prime, quizá por ese apego que tiene por tener un compañero, por crear un vínculo con él como el del primer coche de alguien, por no poder hablar o porque resulta más pequeño que sus otros compañeros transformers. Además, se cambiaba de director, Travis Knight, que tan sólo tenía una película, de animación para más señas, “Kubo y las dos cuerdas mágicas” pero que ya indicaba un cambio de tercio. Y vaya si lo ha sido, pues Knight apela al sentido nostálgico, volviendo al estilo de la década que mejor explotó esta clase de cine, más desde el género de aventuras y menos desde la acción, los ochenta. Películas de entretenimiento pero con alma, con humor del que te ríes pero que no llega a la parodia y que tiene un toque dramático. Aquel que llegó a perfeccionar tanto Steven Spielberg. Cine familiar que se ve muy a gusto por su sencillez. Y es que, a veces, menos es más, porque la acción está más dosificada, no hay tanta destrucción pero a cambio los combates están mejor coreografiados. Y ojo a la selección de temas musicales, claros guiños ochenteros.
   Interpretación: La elección de Hailee Steinfeld me parece acertadísima. Esta chica ya me dejó asombrado hace ocho años, en 2010, en “Valor de ley” de los hermanos Coen. Aquí está convincente en todo momento. No vamos a decir que su personaje requiera de una gran complejidad pero ella sabe darle el toque dramático. Y suyo es el 50% del interés de la película, compartido con el propio robot amarillo. Por otro lado,  John Cena tiene un rol parecido al también ex-luchador de “Pressing catch”, Dwayne “La roca” Jonhson.
   Escena (spoiler): Curiosamente es la entrega que nos ha enseñado el planeta original de los Transformers, Cibertrón, y esa guerra entre Autobots y Decepticons en su propio suelo. Es sólo un prólogo pero es como para destacarlo. La llegada a la tierra de Bumblebee tampoco está exenta de acción y nos revela el momento en que perdió la voz. Y, por supuesto, el final, entre Bee y los dos Decepticons, es lo más espectacular. Pero a mí me han gustado más escenas de otro corte, como cuando la chica descubre lo que es realmente el Escarabajo que acaba de adquirir, o cuando se mete en la casa desde el garaje y destroza todos los muebles o cuando está medio muerto y revive para protegerla a ella. Y atención a la escena post créditos para la que apenas hay que esperar (menos mal) que conecta con la primera entrega de “Transformers”.
   LO PEOR: Quien haya ido a verla ávido de acción desenfrenada, descomunales combates con las macrociudades americanas como rings, destruyendo edificios a mansalva... pues es posible que se haya decepcionado. Sí tiene menor espectacularidad. En su lugar, nos ofrece otras cosas que hacía tiempo que no se veían.
   CITAS: “Si consigo arrancar el Escarabajo, ¿puedo quedármelo?”. “La gente puede ser horrible con las cosas que no entiende”. “A partir de ahora no dejes que vea nadie aparte de mí”. “Solo hay una manera de acabar con esta guerra. Debes proteger a la Tierra y a su gente”. “Así es como les combatimos. Me tienes a mí”. “Yo he visto lo que realmente son”.
   REFERENCIAS: Es un spin off de la saga pero a la vez ejerce como precuela de la misma. Pero su insistencia en remarcar la relación humana-robot, la acercan más a películas como “Cortocircuito” o “El Gigante de hierro” y podrían convertirla en la mejor película de la saga.
   CONCLUSIÓN: 7'5. Demuestra que menos es más, acercándose más al cine ochentero que a las demás entregas de la saga, a las que supera.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...