viernes, 17 de mayo de 2024

Microcríticas Express: Shogun/Tokyo Vice T2

 



   Aún
quedando más de la mitad del año, ya se puede pronosticar que raro será que no quede en el Top 3 de mejores series, tal es su nivel. Lo que parece ser que no sabe mucha gente es que es el remake de una miniserie que ya era bastante buena, con Richard Chamberlain y Toshiro Mifune en los papeles principales, y que yo recuerdo de cuando era pequeño. Bueno, pues esta nueva versión o readaptación de la novel homónima de James Clavell es incluso mejor, funcionando como un perfecto muestrario de los rituales y en general, forma de vivir en el Japón feudal, poniendo especial mimo en todos los detalles, con un diseño de producción impecable, en la que todo está hecho con el máximo cuidado como en un homenaje a la propia idea de dedicación y perfeccionamiento japonés de la época. Pero donde lo que sobresale es una historia planteada como una partida de ajedrez a varias bandas, donde los momentos más épicos no vienen de espectaculares batallas, de hecho, es conveniente advertir que no las hay, sino de los diálogos, de un guion sin fisuras. Lo cual no le exime de emoción, que nadie se confunda, no tiene exceso de sobriedad, es más, tiene uno de los episodios más vibrantes, del cual aún me estoy recuperando, que un servidor haya visto en mucho tiempo en televisión. Y luego está su reparto, que es una maravilla de casting. No voy a descubrir yo ahora a Hiroyuki Sanada, que nuevamente está magnífico, pero es que la verdadera estrella es una chica que ya había visto en “Monarch”, Anna Sawai, pero no a este nivel, el cual le permite incluso mantenerle el pulso al todopoderoso Sanada, a cualquiera que le pongan en pantalla y que se come crudo al compañero occidental, Cosmo Jarvis, claramente el eslabón más débil del elenco. 8’5.


   Esta vez si ha concluido la historia. Al menos en lo que respecta a la que estaba contada como adaptación del libro del periodista Jake Adelstein, en cuanto su investigación sobre la yakuza japonesa. Se nota que Michael Mann ha estado menos presente en labores creativas y se ha quedado más en la producción ejecutiva. Pero lo marcado en la primera temporada impera de forma general en la segunda. Y está supeditada a un guion excelente, donde los personajes y sus acciones encajan perfectamente, aunque claro que hay partes ficcionadas y que son aportes de los guionistas. Los cuales aciertan en darle tanta importancia a la investigación periodística como a la policiaca, a la vez de introducirnos en el interior de la propia yakuza. No hay mucha acción, pero cuando la hay, no escatima en violencia. Si algún pero se le puede poner es la sobriedad en la puesta en escena, habría estado bien cierto acicalamiento estético, es decir, lo que Mann aplicó a su otra Vice, Miami para más señas, y que nosotros conocimos como “Corrupción en Miami”. Aún así no tiene ni mucho menos un formato televisivo, todo lo contrario, es plenamente cinematográfico. El reparto está genial, desde un sorprendente Ansel Algort, pasando por los siempre efectivos Ken Watanabe y Rinku Kikuchi, y terminando en los desconocidos para mi, Rachel Keller y Sho Kamamatsu. Por cierto, si estás dejando de fumar, igual no es la serie más adecuada para ver ahora, creo que no hay ni un plano en el que no haya un cigarrillo. 8.

miércoles, 15 de mayo de 2024

Escenas Míticas: El planeta de los simios - El amanecer del planeta de los simios

 

   Mira que es difícil afrontar la secuela de una película que ha supuesto un éxito de taquilla y además de crítica, porque te van a pedir como mínimo lo mismo, pues esta consiguió no sólo llegar al nivel de la primera sino que además para muchos lo superó. Al menos sus críticas positivas fueron similares y comercialmente tuvo más taquilla, 710 millones de dólares, habiendo invertido 170 en su producción.



   Pero es que además se enfrentó a dificultades tales como el cambio de director y prácticamente todo el reparto (solo repetían tres actores que habían encarnado a simios, es decir, no veíamos sus caras. En cuanto a lo primero, si bien Ruppert Wyatt estaba entusiasmado con llevar a cabo esta secuela, terminó dando la espantada ante la fecha de finalización de la película que le habían planteado, aduciendo no poder terminarla en condiciones.



   Lo que llevó a una nueva búsqueda de director con una lista de nombres en la que curiosamente figuraban varios de habla hispana, como eran en los dos españoles, Juan Carlos Fresnadillo (“28 semanas después”) y Juan José Bayona (“Lo imposible”) y el mexicano Guillermo del Toro, pretendido también para “El origen del planeta de los simios”.



   Pero no fue ninguno de ellos porque se optó por un Matt Reeves que tan solo había firmado dos películas pero había dejado muy buenas impresiones en ellas, “Monstruoso” (para mí una de las mejores found footage) y el remake de “Déjame entrar”(que aunque ya me mataran en su momento por afirmarlo, me parece incluso mejor que la original).



   Reeves se encontraba preparando una película basada en la serie “La dimensión desconocida”, proyecto que abandonó inmediatamente y nunca ha vuelto a retomar. La única duda con su elección residía en que nunca se había ocupado de un blockbuster. Sin embargo, el resultado fue tan satisfactorio que Reeves también realizó la siguiente secuela, “La guerra del planeta de los simios”.



   Y parece que le cogió el gusto a las películas grandes porque después dirigió “The Batman”, que fue otro éxito de crítica y taquilla, de la cual se encuentra inmerso actualmente en su secuela y que muchos estamos esperando como agua de mayo. Personalmente, Matt Reeves me parece de los cineastas más fiables, a pesar de su no muy extensa filmografía, que hay actualmente.



   Uno de los requisitos que demandaba el director era contar la historia desde el punto de vista de los simios, lo que suponía un cambio drástico respecto a la primera parte. Y mostrar una situación post-apocalíptica, es decir, ya tras el desastre, pero en el que todavía no se había producido una confrontación entre humanos y simios.



   Respecto a ese apocalipsis, como dejaba claro ya la última película al borde de los créditos finales, se había producido mediante una pandemia que aquí vemos que llaman “la gripe del simio”, de la cual, a modo de promoción de la película, se creó una página web que ofrecía información sobre la enfermedad como si esta fuera real. Pero también se hacía referencia a aquello que tanto maldecía Taylor (Heston) frente a la Estatua de la Libertad, las guerras entre humanos.



   Aquí el protagonista absoluto esta vez sí era César, encarnado por el ya especialista en interpretar a criaturas mediante la captura de movimiento, Andy Serkis, como habían sido Gollum, King Kong o el Snooke de la última trilogía de “Star Wars”. La acompañaron Jason Clarke, Gary Oldman, Keri Russell y Kodi Smith McPree. Tras los simios, entre otros, estaban Tobby Kebbell y Judy Greer.



   Respecto al destino de Will (James Franco) y Caroline (Freida Pinto), no se especifica nada pero podemos entender que murieron a causa de la enfermedad, al menos la puerta de su casa estaba marcada como infectada. Por cierto, la historia no puede ser vinculada al remake de Tim Burton pues en él, el protagonista venía de un tiempo más futurista.



   La película fue la octava de más taquilla de 2014 y volvió a ganar un Annie. también volvió a ser nominada al Oscar a los mejores efectos especiales, pero nuevamente no se lo llevó, perdiendo ante "Interstellar".



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