Parecía imposible que una serie de cocina pudiera resultar tan interesante pero no solo lo ha sido sino que además ha sido una de las mejores de los últimos años y, además, de forma reconocida en cuanto a premios se refiere. Es verdad que en su tercera temporada se desvió un poco de lo que tan bien funcionaba en su primera y segunda temporada, que era un ritmo extenuante y una intensidad dramática altísima, porque abusó de los flashbacks y se gustaba demasiado a sí misma. Pero recuperó el tono en la cuarta temporada. Y la última, sencillamente, ha sido para enmarcar.
SI, CHEF
Porque la quinta y última temporada ha sido una vuelta a los orígenes, y más en concreto a las dos primeras, recobrando el formato de capítulos de media hora, uno de los aspectos más identificativos de la serie en sus inicios. Rodada casi como si fuese una película en ocho partes, que todas juntas completan un solo día, pero un crucial, de cuyo éxito o fracaso depende el futuro del restaurante y, en consecuencia, de las vidas de todos los que forman parte de él. Se acabó el desarrollo de personajes a base de flashbacks. No, los personajes están ahí y se la están jugando. La acción (sí, está bien dicho) y el suspense suceden al día. Más allá de que todo esté salpicado a momentos bastante dramáticos, aliviados con acertados y dosificados apuntes de humor. Lo del episodio siete es una auténtica maravilla, prácticamente perfecto. Todo en él está bien: la dirección, la intensidad, el montaje y especialmente las interpretaciones, el auténtico motor de la serie. Y si el séptimo episodio es el más emocionante, el octavo es el más emotivo. Un, más que digno, brillante final para una gran serie, que ha sabido cuando debía concluir y no extenderse de más.
TODOS LOS SEGUIDORES CUENTAN
Que como ya comentaba con "Euphoria", es un serie de autor indiscutiblemente, donde su creador, Christopher Storer, es además el escritor y director de todos los episodios. Digamos que es su criatura. Desconozco cuál es su próximo proyecto pero habrá que estar pendientes. De momento, ha conseguido emocionarme con este grupo de personas normales tratando de salir adelante con un restaurante.
No obstante, no solo Storer sale reforzado con la experiencia sino prácticamente todo su maravilloso casting. Buena parte de los premios que ha recibido la serie han recaído en los actores de su reparto, catapultándoles hacia arriba, como son los casos de Jeremy Allen White, Ayo Edebiri o Ebon Moss-Bachrach. Pero hay que tener muy en cuenta las apariciones más o menos cuantiosas en tiempo en pantalla, de los impagables Jon Bernthal, Jamie Lee Curtis, Will Poulter y Oliver Platt.
No obstante, no solo Storer sale reforzado con la experiencia sino prácticamente todo su maravilloso casting. Buena parte de los premios que ha recibido la serie han recaído en los actores de su reparto, catapultándoles hacia arriba, como son los casos de Jeremy Allen White, Ayo Edebiri o Ebon Moss-Bachrach. Pero hay que tener muy en cuenta las apariciones más o menos cuantiosas en tiempo en pantalla, de los impagables Jon Bernthal, Jamie Lee Curtis, Will Poulter y Oliver Platt.

