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jueves, 2 de enero de 2020

Escenas Míticas: Especial Navidad - Eduardo Manostijeras




   Otra de esas películas de marcado estigma navideño, pero de un tono muy diferente para el estilo que se hacían en esas películas familiares para la Navidad. Desde luego era para todos los públicos, pero no era un título precisamente adecuado para los mismos. Primero por tener lecturas más profundas y dramáticas que cualquiera de ese tipo de cine. Y luego por su oscuridad.




   Porque Tim Burton empezaría a marcar lo que iba a ser su estilo predominante y una de las tendencias más característicamente personales de su cine, la fábula a través de la fantasía oscura. Pinceladas ya puestas en sus dos películas anteriores “Bitelchus”, con más carácter de comedia ya que el humor negro siempre ha estado muy presente en su obra, y el primer “Batman”, de notable tono gótico.



   Burton quiso hacer un alto en el camino antes de volver a enrolarse con el hombre murciélago. Después realizó “Batman vuelve” y se suponía que continuaría, porque había firmado por cuatro películas sobre el personaje con Warner. La misma que no quiso producirle “Eduardo Manostijeras”, lo que supuso las primeras desavenencias con WB. No se sabe si fue la única razón, pero el caso es que la película fue aceptada por Twenty Century Fox y Burton abandonó la saga Batman.



   La idea inicial de Burton era hacer un musical, uno de los motivos de Warner para negarse. Y es que la idea de un musical siempre ha rondado la cabeza del director como muestran títulos posteriores como “La novia cadáver” o “Sweeney Todd”. Lo curioso es que finalmente, con Fox tampoco llegó a hacerse el musical de “Eduardo Manostijeras”. Pero sí tuvo la libertad creativa que demandaba y la posibilidad de manejar el proyecto a su antojo.



   Burton reconoce que su inspiración para la creación del personaje venía de algunos iconos clásicos y otros cuentos de carácter oscuro. Entre ellos estaban “El jorobado de Notre Damme”, “El fantasma de la Opera”, “Frankenstein”, “La Bella y la Bestia” y “King Kong”. No es difícil entender que Eduardo Manostijeras tiene un poco de todos ellos. Porque el afán de Tim Burton era crear un cuento oscuro y tenebroso pero con un mensaje positivo e incluso con bastantes dosis de humor, cierto es que gracias a la sátira.



   Para la elección del actor, se propusieron nombres que hoy son absolutas estrellas. En ese momento no, pero si eran más conocidos que Johnny Depp, que tan solo había hecho papeles secundarios o de poca importancia en “Pesadilla en Elm Street”, “Platoon” y “Cry Baby”. La lista de aspirantes estaba formada Tom Hanks, Robert Downey Jr, Tom Cruise, William Hurt y Jim Carrey.



   La elección de Johnny Depp inició un idilio de colaboración con Burton en una larga lista de títulos que continuaba con “Ed Wood”, “Sleepy Hollow”, “Charly y la fábrica de chocolate”, “Sweeney Todd”, “Alicia en el país de las maravillas” y “Sombras tenebrosas”. Por cierto, que Manostijeras, Deep tuvo adelgazar once kilos y su personaje solo pronunciaba 159 palabras en total.



   El reparto lo completaban una Winnona Ryder que iba a ejercer de hija de Michael Corleone en el ”El padrino III”, pero cayó enferma y tuvo que rechazarlo en favor de Sofía Coppola. Fue la oportunidad de Burton para ficharla después, junto a Dianne Wiest, Anthony Michael Hall, Alan Arkin, Kathy Baker y un pequeño papel para su muy admirado por el director, Vincent Price.



   Tuvo muy buenas críticas, pero no tan buena acogida por el público como se esperaba. Aun así, no salió mal parada económicamente. Costó 20 millones de dólares y recaudó 85 en taquilla. Y con el tiempo ha pasado a ser una de las películas más reconocidas de Tim Burton. Por cierto, Stan Winston fue nominado al Oscar por su labor en el maquillaje. Y como consecuencia de la película llegó a hacerse un ballet y una secuela en forma de cómic.



martes, 8 de octubre de 2019

Escenas Míticas: Joker - Batman (1989)





   Mientras ha llegado a nuestras pantallas el cuarto Joker cinematográfico hasta el momento, qué ha generado tantísima expectación en virtud de las alabanzas de gran parte de la crítica profesional, de su premio como mejor película en el Festival de Venecia con el León de Oro, y sobre todo, de contar con el tan valorado actor Joaquín Phoenix para encarnarlo, repasaremos los otros intérpretes que se han metido en la piel del payaso. Menos al interpretado por Heath Ledger, al que ya dedicamos su tiempo en el ciclo de Christopher Nolan y su “Caballero oscuro”.




   No obstante, sinceramente me parece absurdo establecer una comparación entre los cuatro actores que han sido Joker para el cine pues no podría ser de ninguna manera equilibrada. Todas son versiones muy libres del personaje y con enormes diferencias en cómo están tratados. Si acaso, se podría comparar al Joker de Jack Nicholson y al de Heath Ledger, por ejercer de villanos importantes pero como actores secundarios y con tiempos parecidos en pantalla. Por cierto, ambos excelentes.



   Pero Jared Leto y Joaquín Phoenix se saldrían del baremo de comparación. Lo de Leto, sobrepasa en muy poco a un cameo, al que se le recortó la mayor parte del metraje rodado y el cual si eliminamos su concurso, no variaría nada la trama de la película “Escuadrón suicida”. Está cómo metido con calzador en la película, y eso no es culpa del actor. Sin embargo, el de Phoenix es el único que realmente es protagonista absoluto de la película, se centra en él y es el actor principal, y por supuesto, el qué de más tiempo goza en pantalla.



   El caso es que antes de valorar a Jack Nicholson, hubo una lista de actores bastante larga para el papel. Entre los más destacados estaban Brad Dourif, Tim Curry (terminaría interpretando a otro famoso payaso literario y cinematográfico/ televisivo, Pennywise) , William Dafoe, John Lithgow, James Woods, Robin Williams y hasta el propio David Bowie. Finalmente fue la expresividad de Nicholson la que convenció a los productores.



   Para el papel de la fémina la lista fue más corta. Lo que estaba claro es que debía corresponderle a una actriz considerada sex symbol. Tres nombres sobresalían. Sean Young iba a ser la elegida pero una inoportuna lesión la apartó de tal posibilidad. Se pensó en sustituirla por Michelle Pfeiffer pero Michael Keaton mantenía una relación con ella y se consideró un problema (el cual no parece que le importará cuando la contrataron para ejercer de Catwoman en “Batman vuelve”). Finalmente, el papel de Vicky Vale recayó en Kim Basinger, qué al parecer estaba como loca por conseguirlo.



   Cada vez que se elige un Batman, las listas de aspirantes son larguísimas y la polémica cuando se elige a uno no la salva nadie. Mel Gibson, Kevin Costner, Charlie Sheen, Pierce Brosnan, Tom Selleck, Harrison Ford, Dennis Quaid sonaron pero Tim Burton apostaba por Michael Keaton, con el que acababa de trabajar en “Bitelchus” (por cierto, única película de éxito de Burton hasta antes de “Batman”). Keaton fue finalmente rechazado por su imagen de actor cómico. Cosa que no les importo a la hora de proponer a Bill Murray.



   Pero el empeño de Burton dio sus frutos y Michael Keaton se metió en el traje de Batman (el cual le causaba claustrofobia, según el propio actor). Junto a Nicholson (elegido por Warner en contra de Burton), y Basinger, completaron el reparto. Jack Palance y Billy Dee Williams (el Lando Carissian de “Star Wars”) que interpretaría a Harvey Dent, que en futuras secuelas sería el villano Dos Caras. Cuando Joel Schumacher relevó a Burton de la saga en “Batman forever” le daría el papel a Tommy Lee Jones.



   Diez años llevó fraguar todo para que quedara listo. Concretamente desde que otro de los grandes personajes de DC Comics, triunfara en 1979 de la mano de Richard Donner, ”Superman”. Aún así, Tim Burton se alejó de las claves del cine blockbuster y realizó una versión con gran sello personal, con una ambientación fiel al cómic de Bob Kane, con una Gotham gótica y oscura muy del gusto de Burton, cuyo diseño artístico obtuvo el Oscar, incluso.



   Obtuvo también mayormente buenas críticas y al público tampoco le gustó precisamente. Costó 48 millones de dólares y recaudó 410 en taquilla. Además, la banda sonora compuesta por Danny Elfman (habitual de Burton) fue un éxito, con las canciones compuestas por Prince incluidas. Burton rodó la secuela “ Batman vuelve” pero la tercera y cuarta parte, “Batman forever” y “Batman y Robin” fueron dirigidas por Joel Schumacher, y son de lo peor de la saga. Después Christopher Nolan recuperaría el personaje en su trilogía de “El Caballero oscuro”. Y Zack Snyder haría lo propio para su “Liga de la justicia”. Actualmente se esperan la secuelas de ésta y un proyecto alternativo con Matt Reeves en la dirección y Robert Pattinson como “The Batman”.



jueves, 9 de mayo de 2019

Escenas Míticas: Justicieros - El cuervo




   No hay ni una sola lista de películas sobre venganza en las que no figure "El cuervo" entre los primeros puestos. Sin embargo, aunque fue una inversión bastante rentable, ni mucho menos fue un éxito aplastante aunque si uno de los títulos más recordados e icónicos de la década de los noventa. Es cierto que, en gran parte, muy popularizado por la pérdida de su protagonista en pleno rodaje y de la que inevitablemente tendremos que hablar.




   Como pasó realmente el accidente que acabó con la vida de Brandon Lee es algo que no se ha explicado bien, siendo la teoría que más se acerca la de que se confundieron las balas de fogueo con balas reales. Pero no fue así exactamente. El verdadero motivo fue incluir un primer plano del revolver Magnum Smith&Wesson que llevaba el personaje de Funboy para demostrar que estaba cargado. Para ello se compraron balas reales y se realizó el plano.



   Hay que explicar que una bala real consta de dos partes, la fulminante y la pólvora. Solo si están ambas se produce una detonación. Lo que ocurrió es que para filmar el plano, se les quitó la pólvora a las balas para evitar accidentes. Pero alguien apretó el gatillo y la bala se alojó en el cañón (con el fulminante). Cuando se combinan las balas para rodar la escena del tiroteo que seguía, por unas de fogueo (que llevan pólvora), al dispararlas, en la bala alojada en el cañón se produjo la unión de pólvora y fulminante y como resultado la detonación que dio lugar al disparo que acabó de forma fatídica en el abdomen de Brandon Lee.



   Por lo que Michael Masse se hizo tristemente popular por matar (involuntariamente) a Lee. Si lo unimos a la polémica y sospechosa muerte, en la cual también se dieron un puñado de casualidades fatales, de su padre, Bruce Lee, y que ensalzó la maldición sobre la familia, tenemos uno de los casos más típicos de la leyenda negra que hay sobre ciertos actores o películas de la historia del cine. Mucha más si añadimos que Bruce Lee anunció la muerte de su hijo tras haberlo soñado.



   Una gran pena porque, aunque Brandon Lee prácticamente no había hecho más que un par de títulos como “Little Tokio” (que no era ni protagonista) y “Rapid fire” (ésta si tuvo cierta popularidad) todo apuntaba a que tras el trabajo en “El cuervo” se convertiría en una estrella de futuro. Había firmado por tres películas, esa y dos secuelas, pues inicialmente se pensó que el vengador fuera siempre él aunque fueran casos distintos. Su muerte trastocó esos planes.



   Cuando la tragedia se dio lugar, la finalización del rodaje estaba a pocos días y fueron muy pocas escenas las que faltaban por terminar. Para lo cual se acudió a una técnica muy común hoy en día, pero revolucionaria por entonces, la infografía, para recrear su rostro. En el reparto le acompañaban Ernie Hudson (“La mano que mece la cuna”), el villano por excelencia por entonces, Michael Wincott, la joven Rochelle Davis (para quien fue su única película), y aparecía una mega sensual Bai Ling.



   El director fue un inspiradísimo Alex Proyas que a partir de la novela gráfica, también de culto, de James O' Barr, con muchas alusiones al poema del mismo nombre de Edgar Allan Poe, apoyándose en una magnifica fotografía de una apocalíptica, oscura y lluviosa ciudad y aderezada por una potente banda sonora donde figuraban grupos musicales de la talla de  The cure, Nine inch nails, Rage against the machine o Pantera; creó una de las películas más icónicas de los noventa, con una fuerza visual basada en el videoclip (los flasbacks son prueba de ello).



   Tras ello firmó otra película, mucho menos popular, pero de calidad y estética similar, “Dark City”. No obstante, no volvió a estar a ese nivel, a pesar de lo resultona de su comercial versión de “Yo, Robot” o su siguiente trabajo “Señales de un futuro”. Y “Dioses de Egipto” fue un total fracaso de taquilla y crítica. Cosa que si consiguió con “El cuervo”, bien valorada por la crítica y buen negocio, costó 15 millones de dolares y recaudó 50.

  

   Las secuelas no le llegaron ni a la suela, y los interpretes menos todavía, como fueron los casos de “El cuervo 2: ciudad de ángeles” con  Vincent Perez y Mia Kirshner. O “El cuervo 3: salvación” con Eric Mobius y Kirsten Dunst. Y ya no digo de la horrible “El cuervo 4: wicked prayer”, con Edward Furlong y Tara Reid. Se especulaba un remake de la primera con directores que iban desde Stephen Norrington,  Juan Carlos Fresnadillo (habría sido interesante) y Corin  Hardy. Y con Jason Momoa como Eric Draven. Pero el proyecto, a día de hoy, está parado.