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miércoles, 5 de junio de 2024

Escenas Míticas: Especial Western - La muerte tenía un precio

 


   Forma parte de lo que terminaría llamándose “Trilogía del Dólar”, concretamente la que ocupaba el segundo lugar tras “Por un puñado de dólares” y antes de “El bueno, el feo y el malo”, en lo que curiosamente fue una progresión en cuanto a calidad, es decir, la segunda superaba la primera y la tercera a la segunda. Aunque hay muchos que consideran a esta su favorita, no es mi caso.



   Una trilogía que junto a la película que vino después, y que personalmente considero mi western favorito, “Hasta que llegó su hora”, colocaron a Sergio Leone como máximo exponente del spaghetti western por encima de Sergio Corbucci, Enzo Castellari o Sergio Sollima. Y eso a pesar de tener sólo cuatro títulos.


   Pero es que la filmografía de Leone tampoco tenía muchos más. A parte de los ya mencionados el cineasta italiano solo ha dirigido tres películas más, “El coloso de Rodas”, “Agáchate maldito” y la gran “Érase una vez en América”. Es impresionante la repercusión y legado de Sergio Leone con tan pocas películas.


   El spaghetti western fue otra de las corrientes que vino a poner otro clavo en el ataúd del western clásico, al que ya ponía prácticamente fin el propio John Ford, como ya decíamos, con “El hombre que mató a Liberty Valance”, y que daba paso al western crepuscular, del cual se podría considerar una de sus ramas a este tanto llamado spaghetti western como western mediterráneo.


   Mediterráneo porque muy habitualmente se trataba de coproducciones entre España e Italia, en este caso compartida también con Alemania. De hecho, la película está rodada en tierras españolas, concretamente en el desierto de Tabernas, en Almería, escenario muy repetido por este subgénero.


   Hablamos de trilogía pero no mantienen continuidad argumental entre ellas. Son completamente independientes. Es más, hay un actor Gian María Volonté, que muere en dos de ellas. Aunque sí es cierto que, intencionadamente o no, hay evidentes paralelismos entre ellas. Por ejemplo, el personaje de Clint Eastwood parece el mismo en las tres.


   En las tres no tiene nombre, solo un apoda de diferentes formas, como Joe, Manco o Rubio respectivamente. Hasta lleva el mismo poncho, no uno parecido, el mismo, que lleva ciertos remiendos según iban pasando las películas. Comprado por el propio Clint Eastwood. El cual tuvo sus dudas de participar en esta película por no haber visto todavía el resultado del anterior, “Por un puñado de dólares”.


   Lo que les llevó a tantear a Charles Bronson para el papel. Curiosamente más tarde si sería el sustituto de Eastwood en “Hasta que llegó su hora”. Pero no esta vez porque tras mandarle una copia de la película, recuperó el interés, también gracias a una subida de sueldo. El reparto lo completaban precisamente Gian María Volonté, Klaus Kinsky el verdadero protagonista, Lee Van Cleef.


   El papel estaba pensado para Henry Fonda y en su defecto Lee Marvin, pero ante las negativas se recurrió a un habitual secundario, muchas veces como villano, de otros western, Lee Van Cleef, que se encontraba totalmente defenestrado, haciendo pequeños papeles en series y ganándose la vida como pintor. De hecho, cuando Leone le ofreció un sueldo de diez mil dólares y el billete de avión pagado, Cleef no le creyó y hasta le insultó por burlarse de él.


   Pero si era verdad y el resultado es que probablemente es el título más destacado de la carrera del actor. De hecho, la película supuso el mayor éxito de Italia y España de esa época. Costó seiscientos mil dólares y en total, ha llegado a recaudar 25 millones.



martes, 12 de enero de 2021

Escenas Míticas: Especial Western - Hasta que llegó su hora

 

 
    Casi podría decir que es mi western favorito, y sin duda, la obra maestra de Sergio Leone, con la que cambió el género y que dio paso al llamado western crepuscular, muy representado en la figura de Sam Peckinpah. Ésto es así, y punto. Aunque la favorita de todo el mundo sea, y no me extraña, “El bueno, el feo y el malo”, con la que uno se lo pasa mejor. Pero objetivamente “Hasta que llegó su hora” tiene una calidad superior.
 
 

    Curiosamente una película que el propio Leone no quería hacer pues consideraba que ya lo había dicho todo en el género con la “Trilogía de Dolar”. Sin embargo, los estudios americanos, conscientes de lo que había sido capaz de hacer con presupuestos muy escuetos, se frotaban las manos para encargarle hacer uno puramente americano. Leone aceptó a condición de que le financiarán el que era su proyecto más deseado, “Erase una vez en América”.


    Sergio Leone aplicó lo desarrollado en el spaghetti western, con sus primeros planos, sus ángulos de cámara y un tipo de personajes más duros, más violentos y despiadados, para hacer homenaje al género en Estados Unidos, utilizando elementos típicos del western clásico norteamericano creado por John Ford, entre otros. Y en eso se aplicaron Darío Argento y Bernardo Bertolucci para crear la historia, y los Sergios, Donati y Leone para escribir el guión.



    Un guion que resumía toda la historia del oeste, mostrado en películas a las que guiñaba, como “Solo ante el peligro”, “Centauros del desierto”, “El hombre que mató a Liberty Valance” entre otros. Elementos argumentales como la construcción del ferrocarril, los pistoleros a sueldo, los bandidos, la bella mujer de dudoso pasado, los pioneros de la conquista del oeste o el hombre sin nombre (en este caso “Armónica”), figura ya usada por Leone en la “Trilogía del Dólar”.
 


    Hay qué decir que la filmografía de Sergio es muy escueta, de tan solo siete títulos. La primera fue “El coloso de Rodas”, a la que seguían las tres de la “Trilogía del Dólar” (“Por un puñado de dólares”, “La muerte tenía un precio”, “El bueno, el feo y el malo”). Después la que hoy nos ocupa, cuyo título original “Erase una vez en el oeste”, se parece más a la que realmente quería rodar “Erase una vez en América” y a las que Tarantino homenajea con “Erase una vez en Hollywood”. Aunque antes vino “Agáchate maldito”.



    No obstante, Leone demostraba tener un asombroso dominio de las claves del cine estadounidense en el género del western. Pero también una gran capacidad para introducir innovaciones, como la importancia de la banda sonora en el tono de la película, casi como un personaje más. Y ahí tenía mucha voz Ennio Morricone, que aquí logró una de la mejores y más reconocibles composiciones de su carrera.



    Leone quería que el papel de Armónica fuera para Clint Eastwood, pero ambos habían tenido varios desencuentros en la anterior película juntos, y a Eastwood le empezaban a ofrecer muchos otros proyectos, y se negó. Una pena, la verdad. Por lo que eligió a Charles Bronson por delante de otras opciones que le ofrecía el estudio como James coburn, Terence Stamp y, sobre todo, Warren Beatty y Rock Hudson. Los demás papeles estuvieron más claros.



    Aunque le ofrecieron a Kirk Douglas, prefirió a Jason Robards como Cheyenne. Henry Fonda fue una petición innegociable del director italiano, quien pretendía mostrar a un actor que siempre había ejercido de bueno en otros western como el villano más despiadado que se hubiera visto en el género. Sin embargo, Fonda no estaba tan convencido y solo accedió al ver en un pase privado las tres películas anteriores de Leone, las del “dólar” y se dice que solo dijo “donde hay que firmar”.



    La inclusión de una mujer en la historia fue cosa de Bernardo Bertolucci, a lo que Leone accedió pero negándose a que hubiera un romance. La elegida fue la bellísima actriz italiana Claudia Cardinale, hoy ya inolvidable en el papel. Leone quiso hacer una gracia, ofreciéndoles un cameo a Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach, como los pistoleros que fueran a recibir a Charles Bronson en la primera escena. Eastwood de nuevo se negó. Una pena porque los otros dos estaban encantados. Uno de los que si hicieron uno de esos papeles, Al Mulock se suicidó tirándose de la ventana del hotel vestido como en la película


    Sergio Leone demostró no doblegarse ate los productores estadounidenses en cuanto a la elección del reparto. Pero tampoco en cuanto a donde rodar. Le fue ofrecido un lugar habitual en los rodajes de los western norteamericanos, Monument Valley, pero decidió rodar en su habitual desierto de Las Tabernas en Almería, España. Además de elegir un tipo específico de arena que levantara el polvo que él considerara necesario. O estrenar en Europa con sus 165 minutos al completo, no como en Estados Unidos que le fueron recortados 20. No fue el éxito que se pretendía, funcionando mucho mejor en Europa. Y solo consiguió recuperar los 5 millones de dólares invertidos pero dejando una película que ha influenciado a innumerables directores posteriores, como el propio Clint Eastwood o Quentin Tarantino. Hasta Sam Raimi la homenajea en “Rápida y mortal”.


jueves, 7 de enero de 2021

Escenas Míticas: Especial Western - El bueno, el feo y el malo

 


    Tocaba ciclo de monstruos pero como nuevamente "Monster Hunter", la última película de Milla Jovovich, ha sufrido un retraso, aprovechamos que Tom Hanks ha estrenado un western, y a España parece que llegará a través de Netflix, para ampliar un ciclo que ya se inició en su momento y que enfocaremos principalmente a títulos más emblemáticos del western clásico como este "El bueno, el feo y el malo". 
 
 
 

   Podría decirse que es la máxima representación de un subgénero dentro propiamente del western, el spaghetti, cuyo máximo auge tuvo durante las décadas sesenta y setenta, y que contaban primordialmente con producción italiana y española. Estilísticamente abundaban los primeros planos y los planos detalle, además de la explotación del paisaje desértico. Y de ser películas mucho más violentas que las norteamericanas.
 
 

   Pues ésto es la obra cumbre de ese subgénero y ha pasado a ser una de las mejores películas de la historia en general. Aunque personalmente no la considero la mejor película de su director, Sergio Leone. Se dice, y estoy de acuerdo, que la mejor es "Hasta que llegó su hora" pero a todo el mundo le gusta más "El bueno, el feo y el malo". 
 


   Pero si es la mejor de la "Trilogía del Dólar". La primera sería "Por un puñado de dólares", un remake encubierto de "Yojimbo", de Akira Kurosawa, quien llegó a denunciar por plagio, y con razón, y que suponía la primera colaboración de Clint Eastwood con Sergio Leone. Después vendría "La muerte tenía un precio", repitiendo Eastwood pero con la primera participación de Lee Van Cleef. Y después la que hoy comentamos.
 


   A pesar de repetir varios de los actores, por ejemplo, Gian María Volonté sale en la primera y la segunda, no tienen ningún vínculo argumental pero si temático, el dinero, los dólares. Pero son películas independientes, aunque el personaje de Clint Eastwood no tenga nombre en ninguna de ellas y puede sugerir que es el mismo. Eso obedece a una figura de personaje recurrente en el cine de Leone, "el hombre sin nombre". 
 


   En "Por un puñado de dólares ", Clint es llamado en una ocasión Joe, pero en inglés eso viene a decir algo así como chico o muchacho. En "La muerte tenía un precio" es apodado "el Manco". Y en "El bueno, el feo y el malo" es llamado "Rubio". Pero es que Leone después, en "Hasta que llegó su hora" llama a Charles Bronson, "Armónica". El propio Eastwood, ya como director haría lo propio con el "predicador" de "El jinete pálido" o el "forastero" de "Infierno de cobardes".
 


   En esta tercera parte, a los Clint Eastwood y Lee Van Cleef se uniría Eli Wallach. A Eastwood no le gustó repartir tanto el protagonismo, quejándose de que en la primera era el protagonista total, en la segunda el coprotagonista y aquí serían tres protagonistas. Incluso era quien tenía menos líneas de diálogo. Es más, suponía la primera vez en la historia del género que se llevaba a cabo un duelo final a tres.
 


   Salvo las escenas de interiores que fueron rodadas en Italia, el resto de la película fue enteramente rodada en distintas locaclizaciones de España. Concretamente en Madrid (Hoyo de Manzanares), Burgos, Granada y, por supuesto, Almería, en el célebre desierto de Las Tabernas. El cementerio de Sad Hill, donde los tres pistoleros realizan el duelo final, está dentro del término de Santo Domingo de Silos, y tras su restauración en 2016, se puede visitar.
 


   De las tres películas, ésta es la que más humor tiene, gracias especialmente al personaje de Wallach, con cierto tono a buddy movie. Tuvo muy buenas críticas y hoy es un clásico indiscutible del género. Tan solo costó 200000 dólares y recaudó 25 millones, por lo que también fue un éxito económico. Hay una versión extendida con 15 minutos más, llegando casi a las tres horas de duración.
 



 

 

martes, 31 de julio de 2012

Escenas Míticas: Duelos del Spaguetti Western (IV)




  And the winner is . . .  Bueno, llegamos al final de este recopilatorio. Y mi favorito es el duelo de "Hasta que llegó su hora". Y muchos dirán que no está ni Clint Easwood ni Lee Van Cleef  y demás. Pero están dos iconos, si bien no del spaguetti western, del cine como son Charles Bronson, que ya empezaba a repartir justicia, y el gran Henry Fonda. Dos titanes enfrentados en una gran película del género. El tema "Man with a harmonica" es, en mi opinión, el mejor de los compuestos por Morricone para esta clase de escenas. Un duelo tenso, que intercala un flashback en el que por fin nos hacen saber porque Bronson quiere vengarse de Fonda. Disfrutad.





   Para el mes que viene, la sección "Escenas Míticas", cambiará la temática. La semana que viene sabréis cual es.

jueves, 26 de julio de 2012

Escenas Míticas: Duelos del Spaguetti Western (III)


 

  Bueno, vamos llegando al final. Probablemente sea el duelo más conocido de todos. El escenario es de los mejores, un cementerio de la guerra de Secesión americana. La música es de las más potentes del maestro Morricone. Y para rematar, un enfrentamiento a tres bandas con dos de los clásicos, Clint Eeatwood y Lee Van Cleef, a los cuales se une Eli Wallach. Además la película quizá sea la mejor de todo el género. ¿Porque no está en el primer lugar? La semana que viene os lo cuento. Pero digamos que es un segundo lugar, casi primero.


 
 

jueves, 19 de julio de 2012

Escenas Míticas: Duelos del Spaguetti Western(II)




   En tercer lugar, este otro clásico del género; "La muerte tenía un precio". En este, la venganza corría a cargo de otro ilustre en estas lides, el señor Lee Van Cleef. Clint Eastwood interpretaba a un cazarecompensas que le ayuda en la tarea, llevándose su compensación económica en forma de cadáveres. La música del duelo parte de la melodía del famoso reloj. Es un muy buen duelo, de hecho, seguramente mucha gente lo pondría más arriba del podio, incluso en el primer lugar. Pero el papel secundario que desempeña Eastwood me hace relegarlo a este tercero. Por cierto, Gian María Volonte repetía como villano.


martes, 10 de julio de 2012

Escenas míticas: Duelos del Spaguetti Western



   Inauguramos una nueva sección. En ella iremos repasando escenas conocidas del cine, que agruparemos por temáticas de todo tipo. Comenzaremos con “Duelos del Spaguetti Western”. Y como no podía ser de otra manera, los planos de Sergio Leone con la música del gran Ennio Morricone copan los cuatro duelos que vamos a ver. Este primero es un poco largo, la verdad, pero el vídeo hace un poco el resumen de la peli y al final se ve el
duelo.


 
 
   En cuarto lugar (vamos haciendo un ranking), “Por un puñado de dolares”. Ya sabéis, una adaptación más de “Yojimbo”, en la que Clint Eastwood jugaba peligrosamente a dos bandas con las dos familias más importantes del lugar. Termina recibiendo una paliza de muerte de la cual consigue recuperarse para poder vengarse en este duelo con Gian María Volonte.
 
 
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