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domingo, 16 de agosto de 2026

The drama

 


   FICHA TÉCNICA

Título: The Drama.
Dirección: Kristoffer Borgli.
País: Estados Unidos
Año: 2026.
Duración: 106 min.
Género: Drama, comedia.
Interpretación: Zendaya, Robert Pattinson, Alana Haim, Mamoudou Athie, YaYa Gosselin, Michael Abbott Jr.
Guion: Kristoffer Borgli.
Producción: Ari Aster, Lars Knudsen, Tyler Campellone.
Música: Daniel Pemberton.
Fotografía: Arseni Khachaturan.
Distribuidora: A24.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: A poco días de su boda, una pareja se enfrenta a una crisis que ha hace tambalear toda la confianza que existía entre ellos, tras una revelación sobre el pasado.

   LO MEJOR: Si te dejas llevar por el cartel, e incluso por el tráiler, donde menos mal que no revelan el verdadero meollo del asunto, lo más lógico es pensar que es una película romántica más. Pero si piensas que es una comedia romántica al uso, estás muy equivocado. Porque sí tiene romance y también comedia, pero bastante negra. De hecho, es mucho más retorcida de lo que cualquiera pueda esperar. Esto sí que es darle una vuelta al género. Claro, si menciono a su director, el noruego Kristoffer Borgli, seguramente no le diga nada a nadie, pero igual si recuerdo que su anterior película fue esa marcianada maravillosa de "Dream Scenario", pues ya puedes sospechar que esto no iba a ser algo exactamente convencional. Borgli también escribe el guion, que es la mejor baza de la película. Es muy inteligente en plantearle al espectador las mismas preguntas que se hacen sus protagonistas, lo que te hace empatizar con ellos. Es imposible no tener las mismas dudas que ellos, no ponerte en su lugar. ¿Hasta qué punto conoces a tu pareja? ¿O a cualquier amigo? ¿Hasta dónde serías capaz de perdonar algo de su pasado? ¿Pensar en hacer algo horrible es igual de grave que llegar a hacerlo? La segunda mejor baza de la película, en la cual también participa, aunque no esté a su cargo principalmente, es un montaje brillante. No solo para imprimir un ritmo adecuado, sino también siendo vital en cómo contar la historia. Por ejemplo, mostrando tanto lo que está pasando como lo que llamamos pensamientos intrusivos, esos que tenemos todos.

   Interpretación: Zendaya no solo es una estrella de Hollywood, es una de las actrices más versátiles de la actualidad. Lo mismo te da una película de superhéroes, una space opera o una tragedia griega. Aunque donde más luce su talento es en una de este tipo, como hizo en "Rivales". Aunque tengo que decir que aquí está incluso mejor Robert Pattinson, recordándome al mejor Hugh Grant, genial en su representación de la duda. Y ojo a las aportaciones de Alana Haim y Hailey Gates.

   Escenas (SPOILERS!!): La polémica sobre la película ha surgido en torno a la confesión del personaje de Zendaya, Emma, sobre haber pensado en realizar una masacre estudiantil, hasta el punto de planearla. Un tema candente en la sociedad estadounidense, los tiroteos provocados por adolescentes. Pero eso es accesorio para hablar de la confianza dentro de la pareja, y también de la hipocresía, ¿por qué es peor pensar en hacer algo horrible, como Emma, o realmente hacerlo, como Rachel (Haim)? Porque ella dejó a un niño con problemas encerrado en un armario toda la noche y no se lo dijo a nadie. Podría haber muerto. Y eso lo hizo, no lo pensó. Por cierto, la edición está especialmente acertada en el uso de los flashbacks, los justos y necesarios, y el tiempo adecuado empleado en ellos. Y en mostrar en imágenes los pensamientos intrusivos de sus dos protagonistas, los cuales se mezclan con la realidad.

   LO PEOR: Precisamente su final es lo que podría corresponder más a una comedia romántica convencional, incluso podría considerarse predecible. No es malo, pero teniendo en cuenta la originalidad del resto del relato, desluce más.

   REFERENCIAS: Decía que es el director de "Dream Scenario". Pero temáticamente puede recordar a títulos como "Persiguiendo a Amy" o "Perfectos desconocidos".

   CONCLUSIÓN: 7. No es para nada una comedia romántica más, sino un giro retorcido al género, mientras pone el dedo en uno de los temas más controvertidos de la sociedad norteamericana, y luce el talento de su pareja protagonista.



domingo, 21 de junio de 2026

El día de la revelación

 


   FICHA TÉCNICA

Título: El día de la revelación.
Dirección: Steven Spielberg.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 145 min.
Género: Ciencia ficción, intriga, thriller.
Interpretación: Emily Blunt, Josh O'Connor, Colin Firth, Eve Hewson, Colman Domingo, Wyatt Russell, Henry Lloyd-Hughes, Elizabeth Marvel, Hettienne Park, Tommy Martinez, Gabby Beans, Jeremy Shamos, Brandon Wilson, Priyanka Kedia, Grace Zhao, Lora Lee Gayer, Lance Archer, Chavo Guerrero Jr., Brian Cage, Elliot Villar, Noah Robbins.
Guion: David Koepp, Steven Spielberg. Historia: Steven Spielberg.
Producción: Kristie Macosko Krieger, Steven Spielberg.
Música: John Williams.
Fotografía: Janusz Kaminski.
Distribuidora: Universal Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Dos personas, que no se conocen entre si, son perseguidas por una agencia del gobierno para impedir que revelen un secreto que provocaría un gran cambio en la sociedad, que esas personas consideran que el mundo merece conocer.

   LO MEJOR: El tema del contacto de los humanos con los extraterrestres es recurrente a lo largo de la filmografía de Steven Spielberg pero siempre lo ha abordado de forma diferente, desde ángulos y tonos distintos. Incluso en esta ocasión, en la que algunos incluso se aventuraron a adelantar que sería una especie de secuela de la maravillosa “Encuentros en la tercera fase”, que no lo es, aunque no desentonaría una sesión doble con ella. Porque gran parte de la historia transita por el terreno de las persecuciones y conspiraciones del cine de los setenta, al estilo de “Los tres días del cóndor” o “Marathon man”, y por otro lado, por el género de ciencia ficción ochentera que él mismo puso de moda. Lo que sí es cierto es que se puede afirmar que es una película muy Spielberg y eso es una muy buena noticia, porque a sus 79 años sigue siendo uno de los mejores (si no el mejor) narradores en imágenes. Muchos directores actuales de acción que creen haber inventado la rueda cortando cada dos segundos y moviendo la cámara como si estuviera apoyada en una lavadora centrifugando, deberían aprender de como rueda este señor una secuencia de acción, más desde la tensión que desde lo trepidante. Spielberg, no obstante, utiliza la trama como excusa para hablar de temas como la empatía de nuestra sociedad, critica que los grandes secretos de nuestro mundo estén en manos de unos pocos poderosos y rompe una lanza a favor de nuestra especie. Porque Spielberg siempre ha sido un humanista, y ha vuelto a emocionarme.

   Interpretación: Steven Spielberg recurre a un gran reparto de actores pero no de grandes estrellas conocidas. Salvo en el caso de una magnífica Emily Blunt que está maravillosa. Sé que no la van a nominar por esto pero bien estaría que lo hicieran. Pero también están rayando a muy buen nivel Josh O’Connor, Eve Hewson, Colman Domingo y, sobre todo, Colin Firth.

   Escenas (SPOILERS!!): El ritmo narrativo que Spielberg es capaz de imprimirle a la película es excelente. Pero como suele acostumbrarnos a dejar dos o tres secuencias memorables, y aquí ha vuelto a pasar. No se puede rodar mejor la del paso a nivel y los trenes, generando un suspense brutal a pesar de que sabes que los protagonistas van a salvarse. Más innovadora en cuanto a la puesta en escena es la de la casa “invisible”, y como los hombres que la atacan chocan contra algo que no ven. Al igual que los camiones de bomberos, también invisibles, salen del lugar. Aunque la escena más emocionante, sin duda, es la de la emisión en las noticias de los vídeos de alienígenas uno detrás de otro. Respecto al mensaje final, no es que esté cortado, es que el mensaje es ese: “Escuchad”. Que escuchemos.

   LO PEOR: No sé por qué tanto celo en ocultar la trama, incluso sin estrenarla en festivales previos cuando tampoco tenía giros realmente sorprendentes. Sí mantiene bastante el misterio pero el desenlace es previsible, y el CGI con el que recrean a los alienígenas es francamente mejorable.

   REFERENCIAS: Desde luego, dentro del cine de Spielberg, la más cercana sería “Encuentros en la tercera fase”, y jugaría en la misma liga de “Contact” o “La llegada”.

   CONCLUSIÓN: 8. A sus 79 años, Spielberg sigue siendo un maestro en la narración en imágenes. Aquí vuelve a uno de los temas favoritos, el contacto extraterrestre, pero como excusa para hablarnos de los que más le preocupan de los humanos.




domingo, 14 de junio de 2026

Backrooms

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Backrooms.

Dirección: Kane Parsons.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 110 min.
Género: Intriga, terror, fantástico.
Interpretación: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell, Avan Jogia.
Guion: William Bromell, Kane Parsons. Historia: Kane Parsons.
Producción: Shawn Levy, Dan Levine, Dan Cohen, James Wan, Michael Clear, Roberto Patino, Chris Ferguson.
Música: Edo Van Breemen, Kane Parsons.
Fotografía: Jeremy Cox.
Distribuidora: A24.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Un hombre descubre una puerta secreta en el sótano de su tienda de muebles. Lo que encuentra al otro lado es algo a lo que no puede dar explicación. Solo lo comparte con su psicóloga.

   LO MEJOR: ¿Está el género de terror salvando el cine actual? Pues tampoco diría tanto, pero sí que es el que más ideas originales está aportando, el que más películas está estrenando fuera de franquicias, creando nuevas y siempre tremendamente rentables, con costes habitualmente muy modestos y rendimientos en taquilla envidiables para no tener grandes campañas publicitarias. Todo eso lo cumple “Blackrooms”, que si hace algunas semanas destacaba “La momia de Lee Cronin” como aspirante a película de terror del año, ahora hago lo propio con esta. Eso sí, más en el terreno del terror psicológico puro con mezclas de subgéneros y formatos muy dispares como el found footage o la ciencia ficción con origen en el creepypasta. Porque gran parte de esta originalidad actual en el género de terror está saliendo de una generación de creadores surgidos en Youtube, que nos han dejado títulos como “Háblame”, “Devuélvemela”, “Obsession” y esta “Backrooms”, a cargo de Kane Parsons, autor de una serie de cortos sumamente inquietantes que puede verse en Youtube y de la que esta película es extensión. Como en esos cortos, Parsons despliega una puesta en escena genial, basada en una modesta pero impresionante diseño de producción, demostrando que la claustrofobia no tiene que ver con el tamaño del escenario sino de cómo lo muestras en pantalla. Junto con un uso del sonido y de la banda sonora (no de la música) hacen que sea tremendamente desasosegante, en ocasiones, agobiante a más no poder. Aun así, no he podido despegar los ojos de la pantalla por la curiosidad que me suscitaba.

   Interpretación: La noruega Renate Reinsve es una de las actrices más interesantes de la actualidad. La descubrí en la serie “Presunto inocente” y luego ha confirmado su talento en “A different man” o “Valor sentimental”. Aquí es la verdadera protagonista encubierta, aunque no inicia como tal. Rol compartido con Chiwetel Ejiafor. Ambos sostienen la película en sus hombros.

   Escenas (SPOILERS!!): Vamos directamente a “intentar” contestar a las preguntas. ¿Qué es Backrooms? Aunque en un momento dado puede parecer una proyección de la mente de Clark (Ejiafor), no es así. Es una dimensión que está allí físicamente porque ya hay un grupo de científicos, o una empresa de investigación, que está estudiándola. ¿Qué hace Backrooms? Fundamentalmente copia y recrea los recuerdos de la gente. No es que los deforme, es que los recuerdos no son exactos y cuanto más los recuerdas, más los cambiamos, algo que pasa especialmente con las caras. ¿Por qué al final todo lo que ha pasado en la película está dentro de Backrooms? Porque ha copiado los recuerdos de los personajes, y los últimos son los de Mary (Reinsve). Ella, al contrario que Clarck, ha logrado mantener la cordura, no ha sido consumida por el lugar como él, que literalmente es devorado por un personaje surgido de su cabeza, el pirata. ¿De dónde sale y por qué está ahí Backrooms? Eso no nos lo iban a decir en la primera película. Porque habrá más.

   LO PEOR: Eso sí, los amigos de los finales explicados que ni lo intenten. Explica algo, de hecho algo que no ocurre en los cortos pero es el espectador el que tiene que atar los cabos o elucubrar su propia explicación. Evidentemente no es para todo el mundo, ni mucho menos.

   REFERENCIAS: Habrá secuela y ya está en desarrollo. Como no, ha  recaudado más de diez veces su presupuesto. En cuanto a referencias, a parte de los cortos de Youtube, juega en la liga de “Viviarium”, “Come true” y la reciente “Exit 8”.

   CONCLUSIÓN: 7´5. Confirmación, una más, de que el género de terror está en excelente forma, con ideas originales y enorme rentabilidad económica. Ojo a los cineastas que están surgiendo directamente de Youtube sin pasar por la casilla de salida.




viernes, 1 de mayo de 2026

Bronca T2

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Bronca 2.
Dirección: Lee Sung Jin (Creador), Lee Sung Jin.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 45 min )8 episodios).
Género: Comedia, drama.
Interpretación: Oscar Isaac, Carey Mulligan, Charles Melton y Cailee Spaeny, Youn Yuh-jung, Song Kang Ho, Seoyeon Jang, William Fichtner, Mikaela Hoover y BM.
Guion: Lee Sung Jin.
Producción: Lee Sung Jin.
Música: Finneas O'Connell.
Distribuidora: Netflix.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Cuando una pareja de jóvenes, que trabaja en un club de campo, presencia una violenta discusión entre sus jefes, que además son matrimonio, se desencadena una serie de situaciones que van creando cada vez más tensión entre ellos.

   LO MEJOR: No suelo hacer crítica larga de segundas temporadas de series salvo que aporten algo tan distinto como para comentarlo, como es el caso, de hecho, esta es una historia totalmente diferente a la de la anterior temporada y no tiene ninguna vinculación con ella. Porque la primera fue concebida como una miniserie y quedaba cerrada. Para hacer una segunda, su creador pensó en ofrecer una historia independiente pero con algunas características comunes, a modo de antología, de tal manera que, efectivamente, tienen argumentos distintos pero comparten espíritu. El de representar la naturaleza humana cuando es llevada al extremo en cuanto a tensión, y de paso servir de crítica de la diferencia de clases sociales, aunque aquí va más allá, en su retrato del sistema de poderes. Además, ambas se mueven en el terreno de la tragicomedia pero con toques de thriller, y argumentalmente inician de forma similar, con una gran bronca. No obstante, mientras en la primera, una discusión se torna en la escalada de un enfrentamiento cada vez más violento entre dos personas y se centraba en eso, en la segunda, es la discusión de una pareja la que los vincula casualmente a otra y ambas se ven envueltas en una trama más compleja ya preexistente. Así que sí, es una historia más enrevesada y llena de giros, basada en uno de los mejores guiones de una serie en lo que llevamos de año, que tiene la habilidad de mostrar a todos sus personajes con acciones bastante cuestionables sin poder considerarlos villanos. La ambigüedad es su mayor virtud.

   Interpretación: Aquí sí supera a la primera temporada, y no precisamente porque el trabajo tanto de Steven Yeun como de Ali Wong no fuera excepcional. Pero es que aquí tenemos un reparto en distintas franjas de edad y diferentes nacionalidades. Por un lado tenemos la pareja formada por Oscar Isaac y Carey Mulligan, por otro la de Cailee Spaeny y Charles Melton, y luego la de los coreanos Youn Yuh-jung ("Minari") y Song Kang-ho ("Parásitos"). Y todos están realmente geniales. Especialmente se merecen ser nominados.

   Escenas (SPOILERS!!): Vamos directamente a destripar el final de la serie. ¿Por qué Austin cambia de parecer en el taxi? Porque se da cuenta que se ha precipitado con Eunice, su voz por teléfono parece protocolaria, desapasionada. Le indica que no le quiere. Sin embargo, Ashley (Spaeny) le asegura, cuando ya está segura que le ha perdido, que siempre le querrá. Y puede resonarle la frase de ella, "al menos nosotros ya conocemos las mierdas del otro". Ashley se ha mostrado como una pareja tóxica y muchas de sus acciones son claramente cuestionables pero si bien, no están justificadas, si están explicadas. Ashley es la más traumatizada por el pasado y la más dañada en la historia y sus acciones se basan en el miedo, no en la maldad. Aunque al final se convierten en la pareja que en el principio habrían visto discutir violentamente. Los ricos usaban a Joshua (Isaac) y Lindsay (Mulligan) y ahora hacen lo mismo con Ashley y Austin.

   LO PEOR: Que no haya tenido la respuesta esperada por parte del público y eso conociendo a Netflix ponga seriamente en peligro una tercera temporada. Es verdad que es inferior a la primera y que en el último episodio se descontrola un poco pero sigue siendo un producto por encima de la media.

   REFERENCIAS: Continúa su creador, Lee Song Jin, dirigiendo y escribiendo, como en la primera temporada, pero la historia está más cerca de “The White Lotus” y “Parásitos”.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Sin estar al nivel de a primera temporada, si lo está a uno superior a la media, con una historia totalmente independiente de su precedente pero con el mismo espíritu de la naturaleza humana sometida a presión.




miércoles, 1 de abril de 2026

Escenas Míticas: Sectas - La invitación

 


   De todas las que forman parte de este ciclo, quizá sea la que mejor encaje en el perfil de película de sectas, aunque esa condición no se revela hasta ya entrada la película. Al igual que encaja perfectamente en la denominación de título de culto en el que prácticamente se convirtió desde el principio y en cuya consideración ha ido reforzándose más con el paso del tiempo, a pesar de ser relativamente reciente pues solo han pasado diez años de su estreno.




   Que ya fue muy limitado, llegando a muy poquitas salas, recaudando tan solo 350.000 dólares, sin cubrir siquiera la ya muy escasa cifra de su presupuesto, pues era claramente cine independiente, de un millón de dólares. Sin embargo, las críticas fueron muy buenas, incluso ganando el premio a mejor película en el Festival de Sitges. 



   Pero también del público, lo cual se refleja en las buenas notas medias con las que figura en las distintas webs de cine. Es de esas películas que no triunfan comercialmente pero que han ido ganando reconocimiento por parte de los espectadores y que ha tenido influencia en películas posteriores tan conocidas como “Déjame salir” o “Midsommar”, y otras más recientes como “Fresh”, “Muerte, muerte, muerte” o “El menú”.



   Al no haber detrás ningún gran estudio presionando, tanto su directora, Karyn Kusama, como los guionistas, Phil Hay y Matt Manfredi, gozaron de toda la libertad creativa que necesitaban, logrando un thriller de suspense construido sobre prácticamente un único escenario (la casa) y basándose casi exclusivamente en los diálogos. Aún así, la tensión de la historia es constantemente creciente, alcanzando cotas finales de terror.



   Directora Kusama, que venía de realizar dos películas que no tenían nada que ver entre sí (ni con la que hoy comentamos), que aunque no estén muy valoradas por la crítica, tienen sus seguidores, que son “Aeon Flux” y “Jennifer’s body”. El resto de su carrera, a excepción de “Destroyer”, con Nicole Kidman, se ha desarrollado en el terreno de la televisión, dirigiendo episodios para series como “El hombre del castillo”, “Yellowjackets” o “El visitante”.



   En el reparto no hay estrellas pero sí caras conocidas aunque habitualmente más en papeles secundarios o de la televisión, como Logan Marshall-Green (“Prometheus”), Michiel Huisman (“Juego de tronos”), Tammy Blanchard (“Moneyball”) o John Carroll Lynch (“Zodiac”).



   El “grupo” (secta) de la película pretende practicar el culto a la liberación del dolor causado por los traumas pasados, y la reunión con los seres perdidos, como no, a través de la muerte, lo que parece inspirado en la secta Puerta del Cielo, cuyos miembros creían que los cuerpos físicos solo eran contenedores y que se podían dejar para dar paso a una existencia superior.



   Que sonaba muy bonito. Pero no tanto si continuamos su credo diciendo que pensaban que sus almas serían recogidas por una nave espacial escondida tras un cometa, y que terminó con el suicidio colectivo de 39 personas. Lo cual nos recuerda al destino de otras sectas, como la de los Davidianos (cuyo líder era David Koresh), la de People’s Temple (Jim Jones), la japonesa Aum Shinrikyo (Shoko Asahara) o la familia Manson.



   “La invitación” es de esas películas que contiene lo que en el argot cinematográfico se conoce como un plot twist, es decir, un gran giro que recontextualiza todo lo visto anteriormente y que además termina en un gran final sorpresa que deja al espectador impactado. Aunque la narración va dejando pistas a lo largo de todo su desarrollo.



   Que comienzan en el propio cartel de la película poniendo en primer plano un elemento clave de la historia, una copa de vino. Líquido servido durante toda la película desde botellas, menos el del final, desde un decantador. Para no destapar demasiado la trama, se eliminaron escenas como la de la mujer que abandona la reunión, que era asesinada. En el montaje final dejan el destino de forma más ambigua.



martes, 17 de marzo de 2026

Escenas Míticas: Sectas - La novena puerta

 


   No podía faltar una secta satánica y quien mejor que aquel que tiene entre sus obras más destacadas una de las películas más icónicas dedicadas a la figura del diablo, “La semilla del diablo”, que incluso pudo costarle el asesinato de su esposa en aquel tiempo, Sharon Tate. Curiosamente “La novena puerta” se considera una obra menor en la filmografía de Roman Polanski aunque, con el tiempo, ha ido adquiriendo el rango de título de culto.



   Porque en su momento dividió a la crítica, proliferando casi más las negativas, aunque recibiera el Premio de mejor Película Europea y económicamente salvara los muebles. Costó 38 millones de dólares y recaudó 58 en taquilla. Y si he decidido incluirla en este ciclo es porque me parece una película claramente reivindicable.


   Claro que es que estamos hablando de uno de los mejores cineastas que ha dado el cine, y de los más personales, con películas tan destacadas como “Repulsión”, “El baile de los vampiros”, la mencionada “La semilla del diablo”, “Chinatown”, “El quimérico inquilino” o “Frenético”, entre otras. Es casi lógico no colocar “La novena puerta” entre ellas aunque personalmente la valore más positivamente que en su tiempo.


   Una película que tiene toque español ya desde su gestación pues se basa en una novela de Arturo Pérez Reverte, “El Club Dumas”, aunque lo hace de forma muy libre, tomando solo algunas partes del libro pues a Polanski sólo le interesaba lo relativo a la trama satánica. De hecho, el título de la novela hace referencia a Alejandro Dumas, y por tanto, sus obras son importantes en la historia, más que las que escogió Polanski.


   Aun así, Pérez Reverte quedó satisfecho con la adaptación, a la que calificó de muy entretenida, aunque fuera diferente a su libro, porque si es verdad que se toma muchas libertades pero también conserva el espíritu originario y su esencia. Además, también uno de los guionistas es español, Enrique Urbizu, director de películas de cine negro y policíaco como “Todo por la pasta”, “La caja 507” o “No habrá paz para los malvados”.


   La historia se inspira en la teoría de los libros con secretos de poder. Para ello se hacen referencias bibliográficas reales, como el “Quijote” de la edición de 1780 y diferentes guiños a Alejandro Dumas, William Shakespeare o Edgar Allan Poe. Y a obras verdaderas sobre demonología y ocultismo.


   Algunos grabados están inspirados en obras reales de Athanasius Kircher, en el siglo XVII. Y a lo largo de la narración podemos ver símbolos alquímicos por todas partes, como soles, lunas, triángulos invertidos, posturas rituales. La mayoría provenientes de la tradición de magia ceremonial y de la Cábala. Pero los libros que vemos en la película fueron creados específicamente para ella. De hecho, sus grabados van cambiando con la historia para adecuarse a la trama.


   Para el papel protagonista, Polanski, al leer “El Club Dumas”, tuvo claro que Johnny Depp debía encarnar el personaje principal pero albergó dudas iniciales porque el actor era netamente más joven que el Corso de la novela. Aun así, la insistencia del actor acabó rápidamente con las reservas del cineasta.


   A Depp le acompañaron Lena Olin, Frank Langella, James Russo y Emmanuelle Seigneir. Esta última es la esposa de Polanski desde 1989, y aún hoy en día continúan casados tras 36 años. Ella solo tenía 21 entonces, la mitad que él. Se conocieron en el rodaje de “Frenético”, y después ha participado en varias películas del director, convirtiéndose en su musa, como en “Lunas de hiel”, “La venus de las pieles” y “La serpiente”.


   Como era marca de la casa, Román Polanski estaba más interesado en la atmósfera y la ambientación por encima de lo demás e insistió en darle a la película un tono marcadamente europeo, cultural y elegante pero bajo una sensación tenebrosa y oscura, cercana al terror de películas como “La profecía”. 


   E insistió en rodar en escenarios reales, como el Castillo Puivert del final, aunque evidentemente no lo incendiaron.


domingo, 15 de marzo de 2026

Las habitaciones rojas

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Las habitaciones rojas.
Dirección: Pascal Plante.
País: Canadá.
Año: 2023.
Duración: 118 min.
Género: Intriga, thriller, terror.
Interpretación: Juliette Gariépy, Laurie Babin Fortin, Charlotte Aubin, Maxwell McCabe-Lokos, Guy Thauvette, Frédérick De Grandpré, Elisabeth Locas, Sebastien Beaulac, Pierre Chagnon, Stanley Hilaire.
Guion: Pascal Plante.
Producción: Dominique Dussault.
Música: Dominique Plante.
Fotografía: Vincent Biron.
Distribuidora: Entract Films.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Comienza el juicio de un presunto asesino en serie cuyas víctimas sufrieron sus atroces crímenes. Mientras tanto, una mujer acude a cada sesión. Lo que no se sabe es si es una admiradora o tiene alguna otra pretensión oculta.

   LO MEJOR: Aunque esté en Norteamérica, el cine canadiense es mucho más cercano al europeo que al engendrado en su país vecino, Estados Unidos. Por tanto, cuando denominamos a esta película como un thriller, hay que tener muy claro que está muy alejado del tono hollywoodiense. No le rige ese estilo marcadamente comercial y va por un camino más profundo e, incluso, retorcido, que se debate entre varios géneros, como la propuesta inicial como drama judicial, pero que evoluciona hacia el psicokiller con conciertos ramalazos de terror psicológico. Porque durante bastante parte del metraje no sabes realmente por dónde va a tirar, tocando temas por el camino tan peliagudos como la Dark Web y todo un mundo verdaderamente perturbador acerca de ello, o el fenómeno de las grupies de los asesinos en serie y psicópatas conocidos. Pero sobre todo, porque su protagonista nos descoloca constantemente, e incluso, nos hace mirar a través de sus ojos y hacernos sentir culpables de sentir su morbo. Mediante una puesta en escena intencionadamente fría, y sin mostrar nada de forma explícita, nos relatan una historia incómoda y muy perturbadora pero desde lo psicológico, que solo en su última media hora nos revela que pasa y para que nos ha contado lo que nos ha contado y como lo ha contado, pero igualmente deja al espectador la interpretación del mensaje de la película.

   Interpretación: No la conocía y lo cierto es que me ha impresionado el trabajo de Juliette Gariepy, especialmente en cómo logra mantener la ambigüedad sobre su personaje de forma muy contenida. En un registro distinto, casi opuesto, también es destacable la interpretación de Laurie Babin.

   Escenas (SPOILERS!!): Voy a explicar que interpreto yo personalmente sobre el personaje de Kelly-Anne (Gariepy). Aunque sea una modelo de éxito, su verdadero interés es ser una hacker que utiliza la Dark Web para encontrar material muy sensible. Al inicio del juicio del asesino en serie, ella sabe que es el culpable porque ha visto dos de los vídeos de las víctimas, ha analizado su lenguaje físico y su mirada, aunque su rostro estuviera mayoritariamente oculto. Va al juicio como grupie pero su intención es descubrirle. Por eso se viste y caracteriza como una de las víctimas, y acude a una de las sesiones del juicio así. Con ello consigue que el acusado muestre una reacción y la mire directamente, así puede comparar sus ojos con los de los vídeos. Cuando consigue el tercer video confirma su culpabilidad y la prueba que le condena, que deja anónimamente a los padres de una de las niñas. Pero a la vez, Kelly-Anne siente un enorme morbo por el caso, sufre una gran excitación al conseguir el tercer vídeo y tiene la necesidad de formar parte, de ponerse en el lugar de la víctima, ser parte de la tragedia. No era necesario dejarles el vídeo (en un pendrive) en la casa de los padres, colándose en su casa. Podría haberlo mandado a la policía. Pero quiere entrar en la habitación de la chica, vestida como ella, con el pelo y los ojos como los de ella, y hacerse un selfie como si fuera ella.

   LO PEOR: Es de cocción lenta, sobre todo en un principio y esto se extiende durante la primera hora de metraje, así que requiere de paciencia. Así que quien vaya pensando o buscando un thriller al estilo de Hollywood, que vaya desechando la idea o que ni lo intente. No es ese tipo de cine.

   REFERENCIAS: Plantea temas que hemos podido ver en películas como “Tesis” o “Asesinato en 8 mm”. Pero va más por el camino de la obsesión de los protagonistas de “Zodiac” o “Nightcrawler”.

   CONCLUSIÓN: 7. Thriller canadiense muy alejado de los estándares hollywoodienses, que nos plantea que es más perturbador, que existan unas habitaciones rojas donde la gente paga por ver atrocidades o que nos dé morbo echarles un ojo.




miércoles, 11 de marzo de 2026

Escenas Míticas: Sectas - Los sin nombre

 


   No solo es uno de los títulos de culto del cine español sino que tuvo reconocimiento internacional siendo aclamada en el Festival de Sitges, donde fue premiada como mejor película, donde se destacó su originalidad, y convirtió a su director, Jaume Balagueró, como cineasta seguir en cuanto al género de terror patrio pero también fuera de nuestras fronteras.


   Lo cual confirmó durante las dos siguientes décadas, lo que le ha supuesto ser considerado uno de los máximos exponentes del cine español de terror en este siglo. Porque “Los sin nombre” no fue más que su debut, al cual solo precedían un par de cortos donde ya se adivinaban pautas de su estilo que se refrendarían en sus siguientes películas.


   Porque después vinieron títulos como “Darkness” o “Frágiles”, más cercanos al terror anglosajón que al español, o al mejor episodio de la vuelta de la antología “Historias para no dormir”, “Para entrar a vivir”. Que precedieron al que, sin duda, es su mayor éxito de largo, “REC”, que tuvo tal repercusión que incluso tuvo remake norteamericano. Al igual que la siguiente, “Mientras duermes”.


   Sin embargo, en los últimos años, aunque ha hecho varias nuevas incursiones en el terror fantástico, como “Musa” o “Venus”, no ha vuelto a mostrar ese nivel pasado. Que se demostró en dos de las tres secuelas, la primera y la tercera, que tuvo “REC”. Lo siguiente que se espera del director catalán es una nueva visita a su género favorito, que llegará ya para 2027, y que lleva el título de “Hay alguien en el jardín”.



   “Los sin nombre” formaba parte de esa ola de nuevo terror español junto a ejemplos como “Tesis” o “Abre los ojos”, de Alejandro Amenábar, con el cual Balagueró compartía ese gusto por los finales sorpresa que M. Night Shyamalan había puesto de moda con “El sexto sentido”, constante que permanecería en sus siguientes películas.

   De hecho, Jaume Balagueró cambió el final de la novela que adaptaba, del mismo título, escrita por uno de los escritores británicos de terror de moda en aquel tiempo, Ramsey Campbell. Final que se mantuvo en secreto incluso para la mayoría de los propios integrantes del equipo, con la obsesión de que no se filtrara. Además, también suavizó varias escenas que en principio iban a ser más explícitas y violentas.



   “Los sin nombre” fue considerada lo que se llamó “proto-folk urbano”, que básicamente consistía en tratar el choque de lo arcaico y lo moderno, del folk horror, como hacía el principal referente del subgénero, y que pudimos ver aquí, “El hombre de mimbre”, y que se vio de nuevo en “Midsommar”, de Ari Aster, pero trasladándolo al escenario de la ciudad.



   Por lo cual, Balagueró se empeñó en rodar en localizaciones reales abandonadas, algo que repetiría en películas posteriores, como hospitales, fábricas o zonas industriales en desuso. Con la intención de darle un realismo más físico que el de un estudio, aparte de impregnar a la película de una ambientación lúgubre e incluso decadente.


   El resultado fue sensacional. Tuvo muy buenas críticas y funcionó bien económicamente, recaudando 4 millones de euros, habiendo invertido solo 900.000. Es más, ha influido en películas de otras nacionalidades, tan variadas como “The ring”, “Session 9”, “El orfanato” o “Martyrs”. El año pasado se estrenó una miniserie de seis episodios, también llamada “Los sin nombre”, que es una nueva adaptación, más que un remake.

   Aun siendo el debut cinematográfico de Jaume Balagueró, la película contaba con un reparto de nombres bastante reconocibles en el cine español, con ejemplos como Karra Elejalde, Tristán Ulloa, Emma Valarasau o Carlos Lasarte. En sus siguientes películas manejaría repartos más internacionales, de hecho, “Darkness” y “Frágiles” se rodaron en inglés.

viernes, 6 de marzo de 2026

Secretary

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Secretary.
Dirección: Steven Shainberg.
País: Estados Unidos.
Año: 2002.
Duración: 111 min.
Género: Comedia.
Interpretación: James Spader, Maggie Gyllenhaal, Jeremy Davies, Patrick Bauchau, Stephen McHattie, Lesley Ann Warren.
Guion: Erin Cressida Wilson.
Producción: Andrew Fierberg, Amy Hobby, Steven Shainberg.
Música: Angelo Badalamenti.
Fotografía: Steven Fierberg.
Distribuidora: Lionsgate.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una chica, tras un periodo de tiempo en una institución mental, a causa de unos oscuros hábitos suyos, consigue trabajo en una oficina. Su jefe también tiene unas inclinaciones extrañas y surge la atracción entre ambos.

   LO MEJOR: Casi sería una retrocrítica pues tiene casi 25 años pero merece la pena recordarla para quien no la haya visto porque aunque en su momento tuviera cierto éxito en el circuito de cine independiente, llegando a lograr el Premio Especial del Jurado de Sundance, en general, no es un título demasiado conocido para el gran público. Y, creedme, merece mucho la pena acercarse a ella aunque no sea para todo el mundo. Porque esta comedia negra (pero muy ácida) nos cuenta una de las historias de amor, pues es lo que es, por mucho que cueste entenderlo, más retorcidas que he visto. Una en la que dos personas estarían condenadas a estar solas de no haberse encontrado, dadas sus desviaciones sexuales, que sin embargo, les hacen encajar como un guante. Porque que mejor encaje que el de una masoquista y un sádico. Pero que nadie se piense que esto es un “Cincuenta sombras de Grey”, aunque el protagonista de esta también comparta ese apellido, curiosamente. Hasta ahí todas las similitudes y, aunque tampoco fuera muy difícil, le da sopa con onda. De hecho, esta incluso llega parodiar el sadomasoquismo que retrata. Aunque llama la atención lo poco sexualizada (mayoritariamente) que está la trama. Una película que no juzga las inclinaciones de sus protagonistas, sino que las expone como frustraciones de los personajes, como autorrechazo pero también como vínculo entre ellos y como resultado, aceptación propia. Una película que te descoloca cada diez minutos y que cualquiera con un poco de curiosidad y la mente abierta, debería ver.

   Interpretación: Maggie Gyllenhaal es una actriz muy alejada de los estándares comerciales de Hollywood, con películas no demasiado conocidas para el público aunque se comía con patatas a Katie Holmes en “El Caballero Oscuro” cuando la sustituyó. Y James Spader me parece un actor infravalorado, aunque fuera popular en los ochenta y noventa. Ambos están magníficos en las que posiblemente sean las mejores interpretaciones de sus carreras. Están absolutamente maravillosos y tienen una química total.

   Escenas (SPOILERS!!): Hay que considerar que inicia saliendo de una clínica mental y que sigue autolesionándose. Es la demostración de su frustración. A ella no le interesa el sexo normal, de hecho, le produce total indiferencia e incluso aburrimiento. Cuando se comienza esa relación de su misión con su jefe, que tiene como arranque la memorable escena de los azotes y tiene puntos tan divertidos como lo de la silla de caballo y la zanahoria, es cuando ella se siente satisfecha. Sin embargo, él se siente culpable por ser así. Es cuando ella, en la orden de colocar las manos sobre el escritorio y aguantar durante varios días sin moverse, cuando supera la prueba de amor. Es cuando él la lleva a casa y la da un baño, porque es ahí cuando él se somete a ella. Ha encontrado que le complete y ella lo mismo. Curiosamente es un final feliz.

   LO PEOR: Ni mucho menos es una película para todos los públicos. Mucho menos hoy en día, donde muchos confundirán la condición de sumisa de la protagonista femenina con un sometimiento a la figura masculina cuando es justamente todo lo contrario. Es un empoderamiento bastante retorcido, pero lo es.

   REFERENCIAS: Sería la antítesis de “Nueve semanas y media”. Es un tema que se ha tratado, aunque con enfoques diferentes, en “Herida” (con Jeremy Irons y Juliette Binoche ) o la reciente “Babydoll” de Nicole Kidman.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Título de culto en toda regla en la que el dúo Gyllenhaal (Maggie) - Spader, en las que fácilmente sean las mejores interpretaciones de sus carreras, nos ofrecían un romance tan retorcido y erótico como divertido.




martes, 3 de marzo de 2026

Escenas Míticas: Sectas - El hombre de mimbre

 

 
  Este mes se estrena “El testamento de Ann Lee”, sobre la fundadora del Movimiento Shaker, una secta, que operó a finales del siglo XVIII, y a quien sus seguidores consideraban el Jesucristo femenino, que será encarnada por Amanda Seyfried, lo cual nos sirve como excusa para hacer un repaso de varias películas que tienen como tema central un movimiento religioso en su vertiente de secta.




   Parece que ya en su reestreno, “El testamento de Ann Lee” está levantando ampollas, provocando incluso que parte del público abandone las salas antes de terminar. Algo que tienen en común, respecto a la polémica suscitada, con este ya clásico del terror, aunque se mueve más en el terreno del thriller, la considerada como principal referente y casi fundadora del folk horror.



   Junto con otros ejemplos de la época como “El inquisidor”, “Las brujas” o “La garra de Satán”. Un título de culto en toda regla, limitado en su distribución y fuertemente censurado (en España no llegó a salas comerciales) y, por tanto, fue un fracaso de taquilla, recaudando apenas algo más de un millón de dólares, prácticamente lo mismo que se invirtió en hacerla.



   Sin embargo, las críticas fueron muy buenas, y tuvo bastante éxito en el mercado doméstico de alquiler y en su estreno televisivo, pero ya entre los ochenta y los noventa, es decir, bastantes años después de su estreno cinematográfico. Tuvo un remake en 2006, a cargo de Neil LaBute, que corrió peor suerte, porque aparte de ser otro fracaso de taquilla, tuvo críticas muy negativas.



   El motivo de la censura fue debido a los numerosos desnudos, varios de ellos integrales, su marcado erotismo y sus continuas alusiones sexuales, pero sobre todo, su crítica al cristianismo, al que sitúa a la misma altura que cualquier secta o creencia pagana, en cuanto al fanatismo de sus devotos.



   Y eso que a la película ya le fueron recortados por sus propios productores casi treinta minutos, sin consentimiento de su director, Robin Hardy, quien se empeñó, y eso sí lo consiguió, en mantener el final oscuro, del cual incluso muchos miembros del equipo dudaban y que, a día de hoy, sigue siendo uno de los más impactantes del género. En 2001 salió una versión con más minutos, el Director’s Cut y en 2013, la versión integra, el Final Cut.



   Un Robin Hardy que tan solo dirigió tres películas en toda su carrera incluyendo ésta, y una de ellas fue precisamente un spin-off muy tardío de ella, “The wicker tree”, en 2010, que fue un completo fracaso, que nadie recuerda y muchos incluso ignoran su existencia. Pero Hardy sí puede presumir de haber ejercido de influencia en numerosas películas posteriores, como “Los chicos del maíz”, “El bosque”, “La bruja” o “Midsommar” (la más clara).



   En cuanto al reparto, se había pensado en John Hurt como protagonista pero finalmente fue sustituido por Edward Woodward. Aunque si por alguien es recordada esta película es por el personaje de Christopher Lee, quien aceptó incluso sin cobrar, pues pretendía alejarse de su imagen como Drácula, y siempre ha manifestado que es su mejor interpretación. También contaba con la participación de la que un año después fue chica Bond, precisamente junto a Lee como villano en “El hombre de la pistola de oro”, Britt Eckland.



   Se basaba en la novela “Ritual”, de David Pinner, que se inspiró en textos clásicos como el de “Julio César y los druidas celtas” y que se documentó muy exhaustivamente de diversas tradiciones paganas, aunque después se haya discutido su existencia histórica. Que pretendía ilustrar lo que sería el choque de las tradiciones antiguas y el mundo moderno. 



   La película tiene cierto halo de cine maldito, como casi es habitual en los títulos relativos a temáticas religiosas. De hecho, estuvo a punto de perderse para siempre pues se cree que el negativo original fue destruido, no se sabe como. Curiosamente, fue una copia que conservaba el mítico productor y director, Roger Corman, lo que permitió recuperarla y que la tengamos actualmente.