miércoles, 11 de marzo de 2026

Escenas Míticas: Sectas - Los sin nombre

 


   No solo es uno de los títulos de culto del cine español sino que tuvo reconocimiento internacional siendo aclamada en el Festival de Sitges, donde fue premiada como mejor película, donde se destacó su originalidad, y convirtió a su director, Jaume Balagueró, como cineasta seguir en cuanto al género de terror patrio pero también fuera de nuestras fronteras.


   Lo cual confirmó durante las dos siguientes décadas, lo que le ha supuesto ser considerado uno de los máximos exponentes del cine español de terror en este siglo. Porque “Los sin nombre” no fue más que su debut, al cual solo precedían un par de cortos donde ya se adivinaban pautas de su estilo que se refrendarían en sus siguientes películas.


   Porque después vinieron títulos como “Darkness” o “Frágiles”, más cercanos al terror anglosajón que al español, o al mejor episodio de la vuelta de la antología “Historias para no dormir”, “Para entrar a vivir”. Que precedieron al que, sin duda, es su mayor éxito de largo, “REC”, que tuvo tal repercusión que incluso tuvo remake norteamericano. Al igual que la siguiente, “Mientras duermes”.


   Sin embargo, en los últimos años, aunque ha hecho varias nuevas incursiones en el terror fantástico, como “Musa” o “Venus”, no ha vuelto a mostrar ese nivel pasado. Que se demostró en dos de las tres secuelas, la primera y la tercera, que tuvo “REC”. Lo siguiente que se espera del director catalán es una nueva visita a su género favorito, que llegará ya para 2027, y que lleva el título de “Hay alguien en el jardín”.



   “Los sin nombre” formaba parte de esa ola de nuevo terror español junto a ejemplos como “Tesis” o “Abre los ojos”, de Alejandro Amenábar, con el cual Balagueró compartía ese gusto por los finales sorpresa que M. Night Shyamalan había puesto de moda con “El sexto sentido”, constante que permanecería en sus siguientes películas.

   De hecho, Jaume Balagueró cambió el final de la novela que adaptaba, del mismo título, escrita por uno de los escritores británicos de terror de moda en aquel tiempo, Ramsey Campbell. Final que se mantuvo en secreto incluso para la mayoría de los propios integrantes del equipo, con la obsesión de que no se filtrara. Además, también suavizó varias escenas que en principio iban a ser más explícitas y violentas.



   “Los sin nombre” fue considerada lo que se llamó “proto-folk urbano”, que básicamente consistía en tratar el choque de lo arcaico y lo moderno, del folk horror, como hacía el principal referente del subgénero, y que pudimos ver aquí, “El hombre de mimbre”, y que se vio de nuevo en “Midsommar”, de Ari Aster, pero trasladándolo al escenario de la ciudad.



   Por lo cual, Balagueró se empeñó en rodar en localizaciones reales abandonadas, algo que repetiría en películas posteriores, como hospitales, fábricas o zonas industriales en desuso. Con la intención de darle un realismo más físico que el de un estudio, aparte de impregnar a la película de una ambientación lúgubre e incluso decadente.


   El resultado fue sensacional. Tuvo muy buenas críticas y funcionó bien económicamente, recaudando 4 millones de euros, habiendo invertido solo 900.000. Es más, ha influido en películas de otras nacionalidades, tan variadas como “The ring”, “Session 9”, “El orfanato” o “Martyrs”. El año pasado se estrenó una miniserie de seis episodios, también llamada “Los sin nombre”, que es una nueva adaptación, más que un remake.

   Aun siendo el debut cinematográfico de Jaume Balagueró, la película contaba con un reparto de nombres bastante reconocibles en el cine español, con ejemplos como Karra Elejalde, Tristán Ulloa, Emma Valarasau o Carlos Lasarte. En sus siguientes películas manejaría repartos más internacionales, de hecho, “Darkness” y “Frágiles” se rodaron en inglés.

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