domingo, 15 de marzo de 2026
Las habitaciones rojas
FICHA
TÉCNICA
Título:
Las
habitaciones rojas.
CRÍTICA
SINOPSIS:
Comienza
el juicio de un presunto asesino en serie cuyas víctimas sufrieron
sus atroces crímenes. Mientras tanto, una mujer acude a cada sesión.
Lo que no se sabe es si es una admiradora o tiene alguna otra
pretensión oculta.
LO
MEJOR: Aunque
esté en Norteamérica, el cine canadiense es mucho más cercano al
europeo que al engendrado en su país vecino, Estados Unidos. Por
tanto, cuando denominamos a esta película como un thriller, hay que
tener muy claro que está muy alejado del tono hollywoodiense. No le
rige ese estilo marcadamente comercial y va por un camino más
profundo e, incluso, retorcido, que se debate entre varios géneros,
como la propuesta inicial como drama judicial, pero que evoluciona
hacia el psicokiller con conciertos ramalazos de terror psicológico.
Porque durante bastante parte del metraje no sabes realmente por
dónde va a tirar, tocando temas por el camino tan peliagudos como la
Dark Web y todo un mundo verdaderamente perturbador acerca de ello,
o el fenómeno de las grupies de los asesinos en serie y psicópatas
conocidos. Pero sobre todo, porque su protagonista nos descoloca
constantemente, e incluso, nos hace mirar a través de sus ojos y
hacernos sentir culpables de sentir su morbo. Mediante una puesta en
escena intencionadamente fría, y sin mostrar nada de forma
explícita, nos relatan una historia incómoda y muy perturbadora
pero desde lo psicológico, que solo en su última media hora nos
revela que pasa y para que nos ha contado lo que nos ha contado y
como lo ha contado, pero igualmente deja al espectador la
interpretación del mensaje de la película.
Interpretación:
No
la conocía y lo cierto es que me ha impresionado el trabajo de
Juliette Gariepy, especialmente en cómo logra mantener la ambigüedad
sobre su personaje de forma muy contenida. En un registro distinto,
casi opuesto, también es destacable la interpretación de Laurie
Babin.
Escenas
(SPOILERS!!): Voy
a explicar que interpreto yo personalmente sobre el personaje de
Kelly-Anne (Gariepy). Aunque sea una modelo de éxito, su verdadero
interés es ser una hacker que utiliza la Dark Web para encontrar
material muy sensible. Al inicio del juicio del asesino en serie,
ella sabe que es el culpable porque ha visto dos de los vídeos de
las víctimas, ha analizado su lenguaje físico y su mirada, aunque
su rostro estuviera mayoritariamente oculto. Va al juicio como grupie
pero su intención es descubrirle. Por eso se viste y caracteriza
como una de las víctimas, y acude a una de las sesiones del juicio así.
Con ello consigue que el acusado muestre una reacción y la mire
directamente, así puede comparar sus ojos con los de los vídeos.
Cuando consigue el tercer video confirma su culpabilidad y la prueba
que le condena, que deja anónimamente a los padres de una de las
niñas. Pero a la vez, Kelly-Anne siente un enorme morbo por el
caso, sufre una gran excitación al conseguir el tercer vídeo y
tiene la necesidad de formar parte, de ponerse en el lugar de la
víctima, ser parte de la tragedia. No era necesario dejarles el
vídeo (en un pendrive) en la casa de los padres, colándose en su
casa. Podría haberlo mandado a la policía. Pero quiere entrar en la
habitación de la chica, vestida como ella, con el pelo y los ojos
como los de ella, y hacerse un selfie como si fuera ella.
LO
PEOR: Es
de cocción lenta, sobre todo en un principio y esto se extiende
durante la primera hora de metraje, así que requiere de paciencia.
Así que quien vaya pensando o buscando un thriller al estilo de
Hollywood, que vaya desechando la idea o que ni lo intente. No es ese
tipo de cine.
REFERENCIAS:
Plantea
temas que hemos podido ver en películas como “Tesis” o
“Asesinato en 8 mm”. Pero va más por el camino de la obsesión
de los protagonistas de “Zodiac” o “Nightcrawler”.
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