martes, 14 de junio de 2022

Escenas Míticas: Monstruos gigantes - King Kong (2005)

 

   No hay que ser ningún catedrático de cine para afirmar que King Kong, efectivamente es el rey de los monstruos en la gran pantalla. Es la monster movie en la que se miran todos los demás, incluso la saga "Jurassic Park", que además hacía su particular homenaje a ese "mundo perdido" representado en la Isla Calavera donde residía Kong, en su segunda parte, también dirigida por Steven Spielberg.





   Algo que descubrió el pequeño Peter Jackson cuando tan solo atesoraba una docena de años y quedó deslumbrado por el simio gigante de la versión en blanco y negro de 1933. Por lo tanto, realizar un remake pero con los mejores medios posibles de aquella era un anhelo que se remontaba a su niñez, dado que Jackson odia la versión de 1976. En eso diferimos porque a un servidor le encanta.

   Su primer intento fue ya en los noventa pero se encontró con varios impedimentos. Peter Jackson venía de firmar dos títulos, que a la postre han quedado como de culto, como "Mal gusto" y "Braindead", dos comedias gore que no le daban el crédito para que ningún productor le concediera el presupuesto que demandaba para llevar a cabo la película.



   A eso se sumó que precisamente a finales de los noventa, Roland Emmerich estrenaba su "Godzilla". Curiosamente, Jackson si encontró financiación para una empresa más grande todavía, la trilogía de "El Señor de los Anillos". Y tras cubrirla de millones de recaudación y premios, consiguiendo que su tercera parte fuera la gran triunfadora de los Oscars de 2003, con nada menos que 11 estatuillas, igualando a las dos películas más galardonadas de la historia del cine, "Ben-Hur" y "Titanic", incluida la de director, tuvieron a bien concederle el capricho de "King Kong".



   Y para ello Peter Jackson tuvo absoluta libertad creativa y un presupuesto de 200 millones de dólares, que se convirtieron en 550 en taquilla, además de unas críticas generalmente bastante positivas tanto por parte de prensa como de público. Aunque personalmente creo que Jackson habría necesitado a alguien que le frenara un poco, concretamente con uno de sus males endémicos, los metrajes excesivos.




   Porque tampoco descubro nada si digo que Jackson alarga demasiado algunas escenas. Lo que no le impidió regalarnos una grandiosa, quizá la más colosal, monster movie que aunaba cine clásico de aventuras y terror, dando gran importancia a lo acontecido en el interior de la Isla Calavera, algo que no hicieron sus dos versiones predecesoras, ofreciéndonos más de hora y media de puro espectáculo de monstruos. Al que incluso se le recortaron 13 minutos que se pueden disfrutar en la versión extendida, donde destaca el ataque de un triceratops.

   A ese respecto, hay que puntualizar que si los dinosaurios presentan diferencias respecto a los de, por ejemplo, la saga "Jurassic Park", no es por ningún error de documentación, sino porque se pretendía mostrar a todas las especies como evolucionadas de forma distinta bajo ese entorno de micromundo que se supone que es la Isla Calavera. Por ejemplo, los tiranosaurios tienen tres dedos en sus extremidades anteriores en lugar de dos, y un aspecto más fiero. Ésto también suponía un homenaje a la película "El mundo perdido" de 1925.



   Naomi Watts se convirtió en la tercera actriz en dar vida a Ann Darrow, tras Fay Wray y Jessica Lange. Jackson pretendía que Wray realizará un cameo pero aparte de que la actriz declinó la oferta, murió antes de comenzar el rodaje. Se hace un guiño, no obstante, a ella en la película, cuando se descarta ofrecer el papel de la película que el protagonista quería rodar a Fay Wray porque precisamente está trabajando para Merian C. Cooper, el director de la versión clásica de "King Kong" y con la actriz que eligió como estrella, es decir, están rodando el "King Kong" de 1933.

   A Watts la acompañó Jack Black, que confiesa basarse para el papel en la figura de P.T. Barnum es decir, el personaje real que interpretó Hugh Jackman en "El gran showman". El reparto se completaba con Adrien Brody, Jamie Bell, Colín Hanks (hijo de Tom Hanks), Kyle Chandler, Thomas Kretchman y un Andy Serkis que aparte de interpretar un pequeño papel, fue quién dio los movimientos al simio, con la misma técnica utilizada para el personaje de Gollum.

   Para ello tomó como modelo al nuestro famoso gorila albino del zoológico de Barcelona, Copito de Nieve. Pero a su muerte, Serkis se desplazó a Ruanda para estudiar los movimientos del mismo grupo de gorilas que tanto había protegido la primatóloga Dian Fossey, retratada en la película "Gorilas en la niebla". Para el rugido de Kong se usó el de un león pero al revés y reproducido a la mitad de velocidad. Todos estos esfuerzos tuvieron su premio en forma de Oscars a los efectos visuales, a los sonoros y el montaje de sonido.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...