domingo, 1 de noviembre de 2020

Antidisturbios

 


    FICHA TÉCNICA


Título: Antidisturbios.
Dirección: Rodrigo Sorogoyen (Creador), Isabel Peña (Creador), Rodrigo Sorogoyen, Borja Soler.
País: España.
Año: 2020.
Duración: 50 min (6 episodios).
Género: Thriller, drama, acción, policíaco.
Interpretación: Vicky Luengo, Raúl Arévalo, Hovik Keuchkerian, Álex García, Roberto Álamo, Raúl Prieto, Patrick Criado, Tomás del Estal, David Lorente, Mónica López, Javier Lago, Alfonso Bassave, Paco Revilla, Nacho Fresneda, Nico Romero, Iria del Río, Marta Poveda, Carlos Blanco, Chema Tena, Mona Martínez, Malcolm Sitté, Thimbo Samb, David Luque, Benjamin Lockie, Julien Paschal, Amada Santos, Pilar Serrano, Yan Tual, Blanca Apilánez.
Guion: Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen, Eduardo Villanueva.
Producción: Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen, Eduardo Villanueva, Domingo Corral, Fran Araújo, Sofía Fábregas.
Música: Olivier Arson.
Fotografía: Álex de Pablo, Diego Cabezas.
Distribuidora: Movistar+.


    CRÍTICA


    SINOPSIS: Los seis componentes de un equipo de antidisturbios se enfrentan a una operación de desahucio en la que las cosas salen mal. Por lo que son investigados por Asuntos Internos. La agente encargada del caso se obsesiona con varios detalles que no encajan, lo que le lleva a una trama más complicada.

    LO MEJOR: Seguramente que junto a Alberto Rodríguez, Rodrigo Sorogoyen sean los más destacados en cuanto al género policiaco de este país. Además comparten otro rasgo y es haber tocado el tema de la corrupción política también. Justo esos dos aspectos se ven aunados en esta serie que está entre lo mejor visto en televisión tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, así de claro. Aunque Sorogoyen es capaz de salirse del género, prueba de ello es la interesante “Stockholm”, es en del policiaco donde personalmente más me ha gustado. En este caso utilizado como trampolín para tocar temas de tipo social como los desahucios, la inmigración, las condiciones laborales, la brutalidad policial, pero sobre todo para llegar al verdadero objetivo qué es el de señalar a un sistema podrido y corrupto. Rodada al completo con cámara al hombro pero sin marear con el movimiento excesivo, narra con gran vigor y manteniendo en todo momento un perfecto equilibrio entre acción, intriga y drama. Porque efectivamente hay escenas absolutamente trepidantes cargadas de tensión pero también se adentra en los problemas personales de los personajes y sin despegarse más de lo debido de la trama principal. Nada está de relleno, todo está para definir algo, cada línea de guion es una semilla que recoger más tarde.

    Interpretación: Todos están de sobresalientes. Tanto principales como secundarios, roles no tan fáciles de reconocer por lo coral del reparto. A priori, Vicky Luengo es la reina de la función. Su personaje no hace más que crecer y crecer a cada episodio. Pero el tándem formado por Raúl Arévalo, Roberto Álamo (repite con Sorogoyen y en un personaje muy diferente a la anterior colaboración) y especialmente Hovik Keuchkerian, están sencillamente magníficos, dándole una credibilidad excepcional a sus papeles.

    Escena (SPOILERS!!): El prólogo de Vicky Luengo jugando al trivial con sus padres es una perfecta presentación para definir a un personaje en cuanto a su tenacidad y competividad. Pero toda la secuencia de la corrala del primer episodio es una de las más tensas que he visto este año. Quizá por lo cerca que nos toca el tema de los desahucios pero es puro realismo. Solo igualado en cuanto al pulso con la cámara por el plano secuencia del quinto episodio, con el enfrentamiento con los ultras de un partido de fútbol que termina con la agresión a uno de los agentes. Hay otro plano secuencia, incluso más largo, en el sexto pero la dificultad técnica es menor, aunque la importancia a nivel dramático, en la cena de compañeros, es capital. El final no totalmente cerrado representa la moraleja que quiere dejar Sorogoyen, que es que pueden caer fichas pero el sistema sigue funcionando. Por eso es un tanto agridulce. Tan solo me sobra la escena de sexo en la discoteca. Y ojo al guiño final con los antidisturbios subiendo a un barco con un Piolin pintado en el casco.

    LO PEOR: De lo que es la serie muy poco negativo que decir. Más bien algo fuera de ella. Al parecer, sindicatos policiales han cargado contra ella a pesar de que el director y creador sostiene que ha sido asesorado por miembros de la policía. Claro, algunas cosas mencionadas en la serie no los dejan en muy buen lugar.

    CITAS: “Nada puede con nosotros, somos una familia. Y una familia cuando está anida no la revienta ni dios”. “Alguien mejor de lo que me vas a entender tú o yo a tí, nadie”. “¿Alguien le ha dicho que no hable conmigo?”. “Me gusta pensar que soy útil”. “No me dedico a ésto porque me guste estar dando porrazos a la gente”.

    REFERENCIAS: Tiene mucho que ver con dos de las últimas películas de Rodrigo Sorogoyen, “Que dios nos perdone” (policías) y “El reino” (corrupción política).

    CONCLUSIÓN: 8. Sorogoyen vuelve a los temas que ha tocado en sus últimas películas, lo policíaco y lo político, en una serie que es de lo mejor de este año en televisión, dentro y fuera de nuestras fronteras.





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