jueves, 30 de marzo de 2017

Hasta el último hombre



   FICHA TÉCNICA

Película: Hasta el último hombre.
Dirección: Mel Gibson.
País: Estados Unidos.
Año: 2016.
Duración: 131 min.
Género: Bélico, drama, biográfico.
Interpretación: Andrew Garfield, Sam Worthington, Hugo Weaving, Vince Vaughn, Teresa Palmer, Luke Bracey, Rachel Griffiths, Richard Roxburgh, Matt Nable, Nathaniel Buzolic, Ryan Corr, Goran D. Kleut, Firass Dirani, Milo Gibson, Ben O'Toole, Richard Pyros, Robert Morgan, Dennis Kreusler, Michael Sheasby, Ben Mingay, Damien Thomlinson, Nico Cortez, Darcy Bryce, Roman Guerriero.
Guión: Robert Schenkkan, Andrew Knight.
Producción: Paul Currie, Bruce Davey, William D. Johnson, Bill Mechanic, Brian Oliver, David Permut, Terry Benedict.
Música: Rupert Gregson-Williams.
Fotografía: Simon Duggan.
Distribuidora: Summit Entertainment/Icon Film Distribution.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Es la historia, basada en hechos reales, de un soldado norteamericano que quería servir a su país pero no arrebatando vidas, por lo que se niega a disparar un arma. Finalmente consiguió participar en la batalla de Okinawa en calidad de médico y se convirtió en el primer objetor de conciencia en recibir una Medalla de Honor.
   LO MEJOR: Me tengo que quitar el sombrero ante el trabajo de Mel Gibson como director, quien ha demostrado un carácter y una personalidad envidiables desde que se pasó al otro lado de la cámara. Gibson es un cineasta tremendamente valiente, que no le tiembla la mano a la hora de rodar en hebreo, latín o maya; o aplicar la violencia que el relato reclama sin temor a las calificaciones por edad. En su última película así lo hace, siendo unos de los filmes bélicos que un servidor haya visto, con escenas brutales, de una crudeza extrema. Dividida en dos partes perfectamente diferenciables, en la primera presenta una película en apariencia convencional, con un claro alegato antibelicista donde muestra las credenciales morales del protagonista en relación a su objeción de conciencia. En la segunda parte, se da lugar a la batalla de Hacksaw Ridge (título original del film), zona de la isla de Okinawa. En este segmento, Gibson nos habla de una idea distinta, sobre un héroe que se negaba a practicar la violencia de la que la película hace gala. Además, técnicamente es impecable. La labor de montaje es todo un espectáculo y de ahí su merecido Oscar. Y la fotografía es excelente.
   Interpretación: No era precisamente Andrew Garfield un actor que me deslumbrara anteriormente, de ahí mi soberana sorpresa ante la que es sin ningún género de duda, su mejor interpretación, lo que más que confirmar, anuncia una notable evolución y madurez como actor. Digo más, no habría protestado en absoluto si se hubiera llevado el Oscar esta última edición. Rodeándole, una buena selección de secundarios como Hugo Weaving, Vince Vaughn, Sam Worthington o Teresa Palmer.
   Escena (spoiler): Bueno, en la primera parte, los actos más importantes, tras el romance con Teresa Palmer, con el rechazo de sus compañeros ante su negativa a disparar un arma, donde llegan a agredirle, su encarcelamiento y el juicio donde finalmente le permiten ir a la guerra como médico. En la segunda parte, la primera fase de la batalla es una auténtica carnicería, realmente brutal. En la noche de esa batalla asistimos a la verdadera heroicidad del personaje, un tramo agotador y excelentemente rodado donde él solo salva docenas de heridos. Después, viene su reconocimiento merecido. Y en los créditos, las imágenes del verdadero Desmond T. Doss, primer objetor de conciencia en recibir una Medalla de Honor.
   LO PEOR: El tono de la primera parte de la película es sumamente engañoso y puede confundirse su alegato aleccionista y adoctrinador pacifista de formas cercanas al telefilm convencional con lo que no es. Y quizá sea demasiado extensa.
   CITAS: “Él no nos odia. Él se odia a sí mismo...” . “La guerra deja recuerdos que incluso la victoria no puede borrar”. “Lo que no puedo es cargar un arma ni tomar la vida de alguien”. “Cuando estas convencido de algo, eso no es broma. Eso es lo que eres”. ““En tiempos de paz, los hijos entierran a sus padres. En la guerra, los padres entierran a sus hijos”.
   REFERENCIAS: Su división en dos segmentos tan claramente diferenciados recuerdan a la estructura de “La chaqueta metálica”. Pero está mucho más cerca de “Salvar al soldado Ryan” y más todavía de “La delgada línea roja”.
   CONCLUSIÓN: 8. Mel Gibson vuelve a demostrar su talento tras la cámara con este violento y desgarrador alegato antibelicista.
  

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