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martes, 30 de agosto de 2022

Escenas Míticas: Terror racial - Candyman (2021)

 


   Siguió la moda implantada en otras sagas, como la de “Halloween”, de saltarse las secuelas anteriores y realizar una secuela directa, porque ésto no es un remake como muchos creyeron, de la primera, que a la vez funcionara como reboot y reinicio de una franquicia que probablemente no se vaya a dar a juzgar por los resultados de la opinión del público.




   No los de taquilla, que en este aspecto no fueron mal. La película costó 22 millones de dólares y recaudó 77 en las salas de cine, y eso que tuvo varios retrasos el estreno a causa de la pandemia y fue una de las primeras en estrenarse tras el confinamiento. Pero, como ya le pasó a la original, es una película que tiene mejores notas por parte de la crítica profesional que de los espectadores.



   En gran parte por uno de los grandes males del cine moderno, las expectativas. La gente iba pensando que se encontraría un festival de sangre y gore y lo que se encontró fue otra cosa. Una labor de dirección más cuidada en cuanto a la puesta en escena, más insinuada y menos explícita, buscando generar más suspense que terror puro.



   Algo que ya venía bastante marcado desde el guion coescrito por el propio Jordan Peele, que además la produce. Y si no la dirigió fue por problemas de agenda, por lo que esta película encaja a la perfección en este ciclo. Porque la mano de Peele se nota especialmente en el afán de darle una connotación de crítica social al asunto y más concretamente en el ámbito racial.



   La idea era utilizar la figura de Candyman, que ya en la primera película tenía una visión racial, habiendo sido víctima de un apaleamiento popular por racismo, como emblema del vengador justiciero por todos los agravios de detenciones injustificadas y brutalidad policial, haciéndose eco del clima de escándalos policiales sobre la raza negra en los Estados Unidos.



   De tal manera que varias personas podían meterse bajo la apariencia de Candyman. Y en este caso un nuevo Candyman se va fraguando en el personaje interpretado por Yahya Abdul-Meteen II. Fue considerado como protagonista Lakeith Starfield, que conocía a Peele de “Déjame salir” y era un fan de Candyman.



   Pero estaba pensado no para ser el nuevo Candyman sino un personaje similar al de Virginia Madsen en la primera película, cosa que finalmente no se da. Madsen que no llegó a aparecer en ésta ni como cameo. Si lo hizo Tony Todd, actor conocido precisamente por interpretar a Daniel Robitaille y a la postre el Candyman de las tres películas anteriores.



   El reparto lo completaban Colman Domingo, conocido por la serie spin-off “Fear the walking dead” y Teyonah Parris. Esta última repetirá en la próxima película de la directora negra Nía DaCosta, “The Marvels”, secuela de “Capitana Marvel” que se espera para el próximo año 2023. Anteriormente solo tenía una película “Little Woods”, un western protagonizado por mujeres.



   La historia está basada en el cuento “Lo prohibido “, escrito por Clive Barker, que fue adaptado en 1992 por Bernard Rose, que además dirigía. Tuvo dos secuelas, “Candyman 2” y “Candyman 3, el día de los muertos”, todos con Tony Todd, pero bastante inferiores a la primera.



martes, 23 de agosto de 2022

Escenas Míticas: Terror racial - Antebellum

 

   No, no tiene nada que ver Jordan Peele con ella. Ni la apadrina, ni figura como productor, guionista o consejero de la película. Y sin embargo, tiene que ver con esa corriente de películas de terror asociadas al mensaje antirracista creada por Peele con su primera película y con la discriminación social en la segunda. Dudo que existiera esta película sin la figura del director afroamericano en el horizonte.




   También era la ópera prima de la pareja de directores Gerard Bush y Christopher Renz, que precisamente simbolizan la primera muestra de integración racial al ser de distinta raza, el primero negro y el segundo blanco, en una película que precisamente denuncia el gran problema de racismo inherente en los Estados Unidos. Por el momento es su única película, aunque personalmente me gustaría estar atento a su próximo proyecto.



   Otra pareja profesional, esta vez ambos de color, tienen gran importancia en la película a través de la música compuesta para la película. Curiosamente ni Roman Gian Arthur ni Nate Wonder son compositores de bandas sonoras. De hecho son artistas y músicos pero de otros géneros, como el rap. Sin embargo, realizan una poderosa música de corte clásico apoyada principalmente en los violines.



   Antebellum se refiere al periodo histórico previo a la Guerra Civil Americana en el que los estados del sur incrementaron sus ideas secesionistas, es decir, la supremacía blanca y la esclavitud de las personas de raza negra, lo que provocó precisamente lo que se llamó Guerra de Secesión. Aunque la película se titula así, lo que nos cuentan estaría históricamente situado en plena guerra, o sea, en 1861 y 1865.



   Lo cual después descubrimos que tampoco es verdad y que nos encontramos en la actualidad, lo que es el verdadero mensaje de la película, que esas ideas supremacistas y ese racismo recalcitrante existe en nuestros días. Y ahí es donde conecta con dos títulos que en el momento de la crítica que hice para el blog no pude incluir en el apartado de referencias porque era en sí mismo un enorme spoiler.



   Por un lado, “El bosque“, de M. Night Shyamalan, que quien no la haya visto mejor que deje de leer ahora mismo. Porque precisamente en ella, aunque los personajes fueran de la actualidad, recrearon un momento histórico del pasado aislándose del resto de la sociedad, en ese caso huyendo de la delincuencia..



    La otra referencia es la serie “El cuento de la criada”, donde también viven en la actualidad, pero se pretendía volver a un modo de vida pasado, basado en el fanatismo religioso, la esclavitud (de las mujeres) y el machismo. “Antebellum” viene a ser una mezcla de ambas, pero con el componente racial como base reivindicativa de su propuesta.



   Como protagonista una gran Janelle Monae, que no sería la única película en la que participa encuadrada en esa época, como, por ejemplo, en “Harriet”. De hecho, entre otras facetas, Monae es una gran activista por los derechos afroamericanos y ha participado en otras películas con toque racial, como “Moonlight” o “Figuras ocultas”. La acompañaban Jena Malone, Jack Huston, Robert Aramayo (“Juego de tronos”) y Kiersey Clemons (la Iris de la versión de Zack Snyder de “La liga de la justicia”).



   Si hay un vínculo con Jordan Peele, es el productor de sus dos primeras películas,”Dejame salir” y “Nosotros” que es el mismo que el de ésta, Sean McKitrich, blanco, por cierto. La película tuvo críticas mixtas y no tuvo una gran respuesta en taquilla, aunque tiene la excusa que fue una de las películas que se pospuso por causas de la pandemia y fue una de las primeras en estrenarse tras el confinamiento, cuando todavía la gente tenía miedo a acudir a los cines. Solo recuperó 7 de los 10 millones de dólares que costó.



martes, 16 de agosto de 2022

Escenas Míticas: Terror racial - Nosotros

 


   Se esperaba mucho esta película para confirmar si lo que habíamos visto en su opera prima, "Déjame salir", había sido el descubrimiento de un nuevo gran autor o si simplemente a Jordan Peele le había sonado la flauta. Para muchos de "nosotros" fue lo primero pero a juzgar por los resultados, esta obra no tuvo el mismo consenso que la primera y dividió más al público. Personalmente la considero incluso mejor que aquella.




   Aunque esta vez Peele no tiró tanto de la crítica racial. El hecho de que los protagonistas sean todos negros es una cuestión meramente anecdótica dentro del argumento. Creo que siempre veremos protagonistas negros en su cine, tratando de compensar esa falta de protagonismo en el resto de títulos. Pero aquí Peele se mostró más ambicioso realizando una crítica social de los Estados Unidos.


   
   El cineasta apuntaba más sus dardos hacia un gobierno que intenta controlar y manipular a sus ciudadanos. En el que la diferencia de clase supone una diferencia aún mayor de oportunidad. En el que las clases sociales bajas son utilizadas para incrementar exponencialmente el extremo capitalismo de un país. Aunque en el sentido más literal del título, el mensaje es algo más profundo.



   "Nosotros" viene a decir que siempre consideramos enemigo al otro, siempre echamos la culpa al otro, cuando en realidad los responsables somos nosotros mismos. Quizá por eso "La noche de los muertos vivientes" fuera una de la inspiraciones de Jordan Peele para esta película, la idea de que cualquiera de nosotros podría convertirse en un monstruo, solo debe encontrarse el entorno y las condiciones propicias para ello.



   No obstante, el propio director reconocía que también reconocía que también pretendía homenajear las películas de terror de familias amenazadas por un gran mal, como "Terror en Amityville" o "Poltergeist". Y, sin embargo, la lista de títulos que encargó ver a todo el reparto era más variada; "El resplandor" (es gran admirador de ella), "Dos hermanas", "La semilla del diablo", "Alien, el octavo pasajero" y "Los pájaros". Peele es un enamorado de las grandes películas icónicas del género.



   Pero argumentalmente juega con el concepto del doppelganger, es decir, la idea de que podemos tener una persona exactamente igual a nosotros desde el plano físico, pero con una connotación moral negativa, un gemelo malvado. Para darles vida, el reparto tuvo que rodar gran parte de las escenas dos veces, en unas interpretando a unos y en las otras haciendo lo propio con su doble.



   Un reparto encabezado fantásticamente por Lupita Nyong'o, seguida de Winston Duke, Elisabeth Moss, Yahya Abdul-Mateen II (le veremos como protagonista de otra entrega de este ciclo de terror racial) y shahadi Wright Joseph, que no hace mucho participó en otra serie de terror con tintes, esta vez si, raciales, bastante impactante, "Them".  



   Peele volvía a realizar un puñado de metáforas con significados a descifrar. Como que el arma predominante sean las tijeras, simbolizando duplicidad. O la de los conejos encerrados en jaulas. Conejos que pueden servir como alimento, entretenimiento o mascota, al igual que los ciudadanos de la sociedad. También hay muchos números 11, un palíndromo que se lee igual en un sentido que en otro y también representa la dualidad.



   Pero es el rojo el color que más nos llama la atención en la película. como el de los monos que llevan los "ligados", que se asemeja a los de los presidiarios. También es el color de la sangre. O, según la mitología griega, el color que representa al fuego, cuya domesticación representa a la civilización. Precisamente el rojo es el color asociado a la revolución americana de las Trece Colonias de 1775.



   También hace referencia al Hands Across America, que fue un movimiento contra el hambre, que se pretendió manifestar realizando una cadena humana cruzando todo el país, representados en las camisetas de promoción como monigotes rojos.



   Aunque las críticas fueron más mixtas que con su anterior película y al público no le convenciera tanto, volvió a ser un buen negocio. Costó 20 millones de dólares y recaudó 254 en taquilla.

martes, 9 de agosto de 2022

Escenas Míticas: Terror racial - Déjame salir

 


   Se estrena este mes la última película de uno de los directores más interesantes de los últimos años sobre todo en el ámbito del género de terror. La película es “Nop” y el director es Jordan Peele. A quién se le podría meter en el mismo saco de ese grupo de cineastas que apuestan por lo que se ha calificado como “terror elevado”, junto a nombres como Ari Aster o Robert Eggers. Pero Peele además le ha dado una connotación racial.




   Es de ese tipo de terror más particular del que vamos a hablar este mes, por lo que el primer título no podía ser otro que éste. Pocas veces irrumpe un cineasta con su ópera prima de forma tan atronadora como lo hizo Jordan Peele con “Déjame salir”, llegando a convertirse casi desde el minuto uno como un director de referencia a partir de su estreno. Porque su éxito fue brutal a todos los niveles.



   A nivel de crítica fue alabado por la prensa casi de forma unánime, lo que ya es difícil. Pero es que a nivel de público también tuvo una gran respuesta. Prueba de ello es que supuso un excelente negocio en cuanto a la económico. La película costó tan solo 4’5 millones de dólares, es decir, un proyecto totalmente independiente, pero es que recaudó en taquilla nada menos que 255.



   Una exitoso negocio para su productora Blumhouse. Si precisamente hablábamos de A24 como productora de películas de terror de bajo presupuesto, v que supuso los descubrimientos de Aster y Eggers, a Blumhouse también especialista en proyectos baratos de terror, como las sagas "Paranormal activity",  "Insidius", "The purge" o "Sinister", es justo atribuirle el mérito de descubrir a Jordan Peele. Y después seguir apoyándolo pues también produjo su segunda película, ”Nosotros”. “Nop”, sin embargo, ya corresponde a una major, Universal Pictures.



   No obstante, la repercusión del film llegó incluso a los Oscars, donde obtuvo cuatro nominaciones en las categorías importantes, como a mejor película, director, guion y actor principal. Peele no lograría la estatuilla como director pero sí como guionista, sorprendiendo a todo el mundo al imponerse a guiones como el de la película triunfadora de ese año, “La forma del agua” o la que partía como favorita, “Tres anuncios a las afueras”.



   El que no se lo llevó fue Daniel Kaluuya, que tuvo que enfrentarse a un coloso como Gary Oldman. Pero lo lograría cuatro años más tarde en “Judas y el mesías negro”. En el reparto le acompañaron Allison Williams (que está genial), Catherine Keener, Bradley Withford, Caleb Landry Jones y Lakeith Stanfield.



   El origen, la idea, surgió de un chiste de Eddie Murphy. Hay que considerar que Jordan Peele era cómico y en el mundo del cine sólo había desempeñado la labor de actor de comedia. Es por eso que el humor negro está presente en sus películas. De hecho, Peele considera que el terror y la comedia tienen funcionamientos muy parejos. Aunque el propio realizador reconocía como influencias “Las mujeres perfectas” y “El resplandor “ (a la que homenajea mencionando el número 237, guiñando a la habitación del Overlook).



   La película tenía otro final, que incluso llegó a ser rodado y puede verse en las ediciones de la película en formato doméstico, mucho más oscuro, con el protagonista siendo detenido por la policía haciéndole responsable de la masacre de la familia Armitage, lo que acentuaba la crítica al trato de policías racistas a los negros. Pero Peele decidió cambiarlo dado que en esa época hubo varios altercados en relación a detenciones de personas de color con brutalidad policial.



   Se conformó con la escena al principio con el trato del policía cuando atropellan al ciervo. Ciervo que es una metáfora más del director que introduce, haciendo referencia a cómo eran llamados en la época de más racismo en Estados Unidos, ciervos negros. No es la única, el algodón que el protagonista se mete en las orejas para no escuchar los sonidos de la cuchara de la hipnosis, hace alusión a la recogida del algodón, típico trabajo de los esclavos negros en el pasado. Y cuando Rose (Allison Williams) no mezcla los cereales con la leche, podemos leer que no quiere mezclar nada con lo blanco. Por cierto, también tuvo otro final alternativo, uno en el que el amigo se cuela en la casa de los Armitage y encuentra a Chris (Kaluuya), pero ya no sabe ni quien es.