Mostrando entradas con la etiqueta Indiana Jones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Indiana Jones. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de julio de 2023

Escenas Míticas Indiana Jones - El Reino de la Calavera de Cristal

 


   Ya podéis afilar vuestros comentarios más críticos porque vamos a hablar de la entrega más odiada de la saga. Considero todos estos apaleamientos desmesurados y desorbitados, amplificados por las redes sociales en un fenómeno de eco mediático negativo. Dicho esto, estoy de acuerdo en que es la más floja de toda la franquicia pero no por tanta diferencia como la gente sostiene. Hay dos datos objetivos que apoyan lo que digo.




   El primero es que es la más taquillera de la saga, con 790 millones de dólares. Es verdad que también es la más cara, con 185 millones de presupuesto. Y que el valor de las entradas se incrementó en los casi veinte años que la separan de “La última Cruzada”. No obstante, queda claro que no solo no fue un fracaso de taquilla sino todo lo contrario. El otro dato es que la mayoría de las críticas profesionales fueron positivas.



   Así que analicemos porque se tiene tan demonizada esta entrega. Uno de los ataques más generalizados son hacia algunas escenas. Y se apunta frecuentemente a la del frigorífico. Desde luego es inverosímil, pero no mucho más que la de “El Templo Maldito”, cuando se lanzan desde un avión en marcha sobre una barca para caer sobre la nieve totalmente ilesos.



   Pero si tiene alguna secuencia ridícula de verdad como la de las lianas y el hijo de Indy desplazándose por ellas cual Tarzán. La otra crítica más habitual es hacia su final. Siempre ha habido elementos sobrenaturales en los desenlaces de las otras películas. Hemos visto espíritus salir del Arca de la Alianza o un cruzado de setecientos años, entre otras cosas. Así que, ese final con los extraterrestres, aparte de visualmente espectacular, viene muy acorde con el resto de la filmografía de Steven Spielberg.



   Otra de las cosas que más molestaron, sobre todo a la comunidad latinoamérica, y más concretamente a la peruana. Fueron las imprecisiones históricas y culturales sobre ese país. Esto es inapelable, llevan razón. Pero también es algo corriente. Recordemos que “Misión Imposible 2” mezclaron las Fallas con la Semana Santa . A nosotros nos molestó mucho pero al resto del mundo ni le importó, ni se enteró.



   Sin embargo, es verdad que la película no tiene la misma magia que la trilogía precedente, a pesar de estar dirigida por Spielberg nuevamente. Entre las razones podría estar las vueltas que estuvo dando el proyecto, posponiéndose en varias ocasiones por otros de George Lucas y Steven Spielberg, pasando por varios guionistas, entre las cuales estuvieron Frank Darabont y Night Shyamalan hasta llegar al de David Koepp (“Seven”).



   El cual aprobaron tanto Lucas, Spielberg como Harrison Ford, que por supuesto repetía. Como Karen Allen, a la que se recuperaba de “En busca del Arca Perdida”. A los que se unían Shia Labeouf (otra de las grandes críticas del público, al no verlo como lo que parecía que preparaban, al sucesor de Indiana Jones, yo tampoco lo veía), Cate Blanchett (la cual tomó como referencia a Marlene Dietrich), Ray Winstone, John Hurt (muy desaprovechado) y Jim Broadvent.



   Vamos, como en las otras, con algunas curiosidades. Nuevamente se hacen guiños a entregas anteriores. De hecho, el almacén del prólogo es el que se dejó el Arca de la Alianza de la primera, que ahora descubrimos que era del Área 51. Y otra vez vemos las figuras de R2D2 y C3PO en un jeroglífico, concretamente en la sala final de los alienígenas. Eso sí, esta vez los villanos no son los nazis sino los rusos.



   Por cierto, del vestuario de Shia Labeouf está claramente copiado del de Marlon Brando en “Salvaje”. Y el sonido de las hormigas gigantes fue el resultado de combinar el maíz en grano al verterse, la rotura de cáscaras de huevo y voces humanas aceleradas y puestas al revés. Por lo demás, si, inferior a sus compañeras, pero bastante entretenida, no para tanto era el disgusto.



martes, 18 de julio de 2023

Escenas Míticas: Indiana Jones - La Última Cruzada

 


   Muchos consideran que la saga debería haber terminado aquí, y quizá no les falte razón. Desde luego, era la idea inicial tanto de Steven Spielberg como de George Lucas, realizar una trilogía. Para el primero además suponía una especie de revancha por las no unánimes críticas positivas de “El Templo Maldito” (aunque a mí me encanta). De hecho, en sus propias palabras, es su favorita de toda la saga.




   Para ello retomó el estilo de “En busca del Arca Perdida” (hay guiños como ver un fresco de ll Arca de la Alianza en una cueva). Volvieron los nazis como villanos (incluso hay un “cameo” de Hitler). Y volvía a su estructura argumental clásica (esa nunca se perdió), de comenzar con la propuesta de la búsqueda de un objeto y terminar con la elección por parte del protagonista entre ese objeto y una persona importante para él.



   Esta vez el objeto en cuestión era el mismísimo Santo Grial. No obstante, no fue la única trama que manejaron. Había una que se desarrollaba en un castillo escocés o una parte de la vida de Indiana Jones en el Tíbet. E incluso una propuesta de Chris Columbus para una historia en África, que se rechazó.



   Al margen de la trama, Spielberg quería que la historia realmente tratara de la reconciliación de Indy con su padre. Un tema muy presente en la obra del director, quien mantenía una relación complicada con el suyo. Para ello propuso a Sean Connery, que a la postre se convertiría en principal atractivo de la película. Lo cual no le hacía mucha gracia a Lucas, por considerar que recordaría demasiado a James Bond.



   Sin embargo, a Spielberg incluso le reforzó en su convencimiento para la elección de Connery. Nunca escondió que Bond fuera la principal inspiración para crear a su Indiana Jones y ahora tenía la posibilidad de que el primer actor que encarnó al agente secreto fuera el padre de su protagonista. James Bond sería el padre de Indiana Jones.



   No sería la única conexión con la franquicia 007. La compañía femenina (y villana) de Indiana fue Alison Doody, que también había sido chica Bond en “Panorama para matar” (junto a Roger Moore). Alison Doody sustituyó a Amanda Redman por su incapacidad de superar su miedo a las ratas, las dos mil criadas para una de las secuencias. Además, John Rhys Davis fue aliado de James Bond en “007, Alta Tensión” (con Timothy Dalton). Y Julian Glover villano en “Solo para sus ojos”. Así que, menos Harrison Ford, toda la columna vertebral del reparto de la película había participado en la franquicia Bond.



   Harrison Ford que tan solo tenía doce años menos que Sean Connery, aunque este ejerciera de su padre. Por cierto, Pat Roach, que moría en las dos entregas anteriores, volvía a hacerlo por tercera vez en esta. En el prólogo, River Phoenix, interpretó a Indy en su juventud, en un capítulo que explica muchas cosas de la personalidad del personaje. Phoenix declaró que su referencia para interpretarlo fue el propio Ford, no el personaje.



   River Phoenix, aunque se especuló con ello, no encarnó a Indy en la serie posterior, “Las aventuras del joven Indiana Jones”, sino Sean Patrick Flannery (principalmente), que tuvo tres temporadas, con 44 episodios en total, y se emitió entre 1992 y 1996. Phoenix moriría por sobredosis en 1993, siendo uno de los actores más prometedores del Hollywood de la época.



   En la parte final, se usó por primera vez los efectos digitales en la saga, en el envejecimiento del villano. Efectos visuales que fueron nominados pero no premiados. Si lo fue el sonido de la película. Costó 48 millones de dólares y recaudó 474 en taquilla, sólo superada por “Cazafantasmas 2” y “Batman” en 1989.



martes, 11 de julio de 2023

Escenas Míticas: Indiana Jones - El Templo Maldito

 

   Muchos la consideran la peor de la trilogía inicial. Muy probablemente no sea la mejor desde luego, eso está claro que le corresponde a “En busca del Arca Perdida”. No obstante, no me parece que esté por debajo de “La última cruzada”, y a mí particularmente me gusta más que ninguna. Si, no es la mejor pero aún así es mi favorita, creo que es la más divertida y con la que me lo paso mejor.




   Además que me resulta una película muy valiente. De primeras por ofrecer algo muy diferente a la primera. Si, está claro que mantiene las claves básicas que le habían dado el éxito a la anterior entrega. Sin embargo, cambiaba radicalmente el escenario. E introducía toques mucho más pronunciados de terror pero también de la screwball comedy de los años treinta del cine.



   De hecho, es de largo la película más violenta de la saga, lo que obligó a crear una nueva calificación por edades, la PG-13 (no recomendado para menores de trece años). Por cierto, aquí no aparecen los nazis por ninguna parte, es más es la única película de toda la saga en la que no ejercen de villanos. Así que sí, cambiaron unas cuantas cosas.



   Por si fuera poco, no pudieron contar con el guionista de su predecesora, Lawrence Kasdan. La historia nuevamente partía de la idea de George Lucas, que se basaba muy parcialmente en la película de 1939, “Gunga Din” y que ni siquiera era una secuela de “En busca del Arca Perdida” sino una precuela pues se desarrollaba un año antes que aquella.



   Es por ello que no haya ninguna alusión al Arca de la Alianza ni al personaje de Marion (aunque supuestamente Indy y ella se conocían previamente). Para acompañar a Harrison Ford, se sustituyó a Karen Allen por una de las chicas Indiana más demonizadas, Kate Capshaw, muy injustamente a mi juicio. El público no entendió, y tampoco lo hace ahora en parte, que lo que hizo la actriz con esa interpretación histriónica, llena de gritos y exageraciones, era hacer una parodia de la típica chica del héroe clásico.



    Por cierto, si alguien recuerda ver en la última ceremonia de los Oscars a Jonathan Ke Quan, cuando recibió la estatuilla por su papel en “Todo a la vez y en todas partes”, dar las gracias a Steven Spielberg por haberle dado su primera oportunidad en el cine, se refería precisamente a esta película cuando le escogió para hacer de Tapón. No solo eso, también intervino en que participara en “Los Goonies”, de la cual Spielberg era productor.



   Un Spielberg que venía de su ruptura matrimonial con Amy Irving (“Carrie”), lo mismo que George Lucas, y que tras esta película inició una relación sentimental precisamente con Kate Capshaw, con la que terminaría casándose. Profesionalmente, entre la primera y la segunda entrega de “Indiana Jones”, metió otro enorme taquillazo, “E. T., el extraterrestre”



   Ya decía que Lucas y él crearon a Indiana Jones con la vista puesta en James Bond. Eso se hace más patente en la escena de arranque de esta película, en la que el doctor Jones aparece incluso con un esmoquin. Por cierto, la escena comienza con un número musical (otra novedad) y la canción era cantada por Kate Capshaw en chino, lo cual se le avisó solo dos días antes de rodarla. Aún así, la sacó de sobra adelante. Otro punto para ella.



   Vamos con unas cuantas curiosidades. Hay varios guiños. Un par de ellos a “Star Wars”, como el bar llamado “Obi Wan” o la escena en la que Indy huye de una horda de enemigos, similar a una de Han Solo en “El imperio contraataca”. Y otro a la primera entrega cuando el protagonista se lleva la mano al revólver como en la escena en la que acababa con el espadachín, pero esta vez no está la pistola allí. Por cierto, si el nombre de Indiana venía de el del perro de George Lucas (que con ello se bromea en la tercera parte, "La última cruzada"), el de Willie (Capshaw) viene del perro del Spielberg.



   La película, que aún sigue prohibida en la India, tuvo una taquilla de 330 millones de dólares, colocándose la tercera de ese año, 1984, y la que mejor fin de semana de estreno tuvo, habiendo invertido solo 28. Además, ganó el Oscar a los mejores efectos visuales.

martes, 4 de julio de 2023

Escenas Míticas: Indiana Jones - En busca del Arca Perdida

 

   Como no podía ser de otra manera, y ya tenía ganas de hacer un repaso de esta saga, sin duda una de las que más ha marcado la infancia de muchos, incluido un servidor, con la excusa del estreno de la quinta y última (Harrison Ford ya tiene 82 años) entrega, “Indiana Jones y el Dial del Destino”. Y como no, hay que empezar con la que con toda seguridad es una de las mejores películas de aventuras de todos los tiempos, si no la mejor.



   Porque el objetivo de “En busca del Arca Perdida” no era otro que ofrecer un buen entretenimiento al espectador, uno con aroma a los seriales clásicos de los años treinta y cuarenta, como “Buck Rogers” (por mencionar alguno) pero con un ritmo mucho más moderno. Sin embargo, lo que consiguió fue reinventar el género de aventuras, hasta tal punto que posteriormente fue replicado hasta la extenuación.



   Y sigue sin pasar de moda porque el modelo de héroe aventurero recreado con Indiana Jones fue copiado y sigue vigente cuarenta años después. Un personaje inspirado en científicos y exploradores reales como Hiram Bingham III (redescubrió el Machu Pichu), Roy Chapman Andrews (descubrió los fósiles de huevos de dinosaurios) o Leonard Woolley (encontró evidencias geológicas del diluvio de Gilgamesh).



   Aunque su guionista, Lawrence Kasdan, a partir de la historia creada por George Lucas y Philip Kauffman, se fijó más en personajes de películas como “Río Rojo” o “Los siete samuráis”. Describía a Indiana Jones como una mezcla de Clint Eastwood, Toshiro Mifune y James Bond. Y le dio, como si fuera el traje de un superhéroe a su alter ego, una indumentaria muy característica, con esa chaqueta de cuero, el látigo, el revólver y un sombrero que para que pareciera más viejo se sentaron sobre él la directora artística, Deborah Nadoolman y el propio Harrison Ford.



   Además de dar a la trama algunas claves que luego se mantendrían en las sucesivas secuelas. Como tener a los nazis como villanos. Enemigos históricos de los judíos (ya sabemos que Spielberg lo es). A raíz del consabido interés de Hitler por los objetos religiosos, las reliquias como posible fuente de poder y el ocultismo. Además de la temática de fondo de todas las entregas de la saga en la arqueología. Y el toque sobrenatural y fantástico de sus finales.



   Steven Spielberg lo llevó todo al terreno de la narración clásica, gran admirador del cine de John Ford, y aún así reinventaba todo lo que tocaba. De hecho, previamente venía de hacerlo propio con los monsters movies y el género de terror, con “Tiburón”, y revolucionar la ciencia-ficción con "Encuentros en la tercera fase”.



   El elegido para hacer de Indiana Jones era Tom Selleck. Pero hubo un cambio de planes. George Lucas había trabajado recientemente con Harrison Ford en “La Guerra de las Galaxias”, haciendo de Han Solo, que era un personaje con diversas similitudes y convenció a Spielberg de que se decantara por él. Le acompañó Karen Allen (la mejor chica Indiana, si se puede decir así), John Rhys Davis y Paul Freeman.



   Algunas curiosidades. Precisamente hay un guiño a “Star Wars”. En el Pozo de las Almas, hay un jeroglífico que contiene dos figuras muy familiares, las de los droides R2D2 y C3PO. Por cierto, en esa escena la mayoría de las serpientes son inofensivas, aunque un miembro del equipo de rodaje tuvo que ser llevado al hospital tras la mordedura de una pitón. No fue el único que sufrió algún accidente. De hecho, todo el equipo cayó enfermo a causa de la comida de Túnez. Todos menos Spielberg, que solo comía comida venida de Estados Unidos.



   La célebre escena en la que Indiana se enfrenta a un espadachín y la solventa disparándole con el revólver fue porque precisamente Harrison Ford estaba enfermo y muy cansado para hacer una secuencia de pelea. Y la probablemente más icónica, la de la bola de piedra, se hizo en una maqueta a escala de un metro y en una sola toma. 



   Efectos especiales que tuvieron su premio en forma de Oscar, concretamente a los efectos visuales, los sonoros, la edición de sonido, la dirección artística y el montaje. También fue nominada a la mejor película. Económicamente fue un éxito, logrando ser la película más taquillera de 1981, con 390 millones de dólares recaudados, habiendo invertido solo 20.