domingo, 27 de septiembre de 2020

Cobra Kai

 


    FICHA TÉCNICA

Título: Cobra Kai.

Dirección: Josh Heald (Creador), Jon Hurwitz (Creador), Hayden Schlossberg (Creador), Jon Hurwitz, Josh Heald, Hayden Schlossberg, Jennifer Celotta, Steve Pink, Michael Grossman, Lin Oeding.
País: Estados Unidos.
Año: 2018.
Duración: 30 min (2 temporadas de 10 episodios).
Género: Comedia. Acción.
Interpretación: William Zabka, Ralph Macchio, Courtney Henggeler, Xolo Maridueña, Tanner Buchanan, Mary Mouser, Jacob Bertrand, Gianni Decenzo, Martin Kove, Nichole Brown, Vanessa Rubio, Rose Bianco, Hannah Kepple, Griffin Santopietro, Diora Baird, Randee Heller, Ed Asner, Dan Ahdoot, Bret Ernst, Joe Seo, Annalisa Cochrane, Kwajalyn Brown, Bo Mitchell, Jonathan Mercedes, Owen Morgan, Ken Davitian, Candace Moon, Vas Sanchez, Peyton List, Paul Walter Hauser, Aedin Mincks, Khalil Everage, Nathaniel Oh, David Shatraw, Kim Fields, Rob Garrison, Ron Thomas, Tony O'Dell, Cameron Markeles.
Guion: Josh Heald, Jon Hurwitz, Hayden Schlossberg, Stacey Harman, Luan Thomas, Michael Jonathan Smith (Personajes: Robert Mark Kamen)
Producción: Will Smith, Jon Hurwitz, Hayden Schlossberg, Josh Heald, James Lassiter, Caleeb Pinkett.
Música: Leo Birenberg, Zach Robinson.
Fotografía: Cameron Duncan, Paul Varrieur, D. Gregor Hagey.
Distribuidora: YouTube Red, Netflix.


    CRÍTICA


    SINOPSIS: Treinta años después de la derrota en el campeonato de All Valley, Johnny Lawrence se encuentra en una etapa desastrosa de su vida. Pero al ayudar a un chico que sufre bullying, despierta en él sentimientos pasados y decide reabrir Cobra Kai, lo que desata de nuevo la rivalidad con Daniel LaRusso.
    LO MEJOR: Para nada voy a decir que es una de las mejores series del año porque francamente no lo es. Pero sí que es una de las que más rápido he consumido porque es sumamente adictiva, y la duración de media hora por episodio ayuda a ello. Si, es nostálgica y apela descaradamente nuestro corazoncito. No lo esconde ni le importa. De hecho, los flashback a la saga de películas son constantes. Y, aunque se desarrolla en la actualidad, la apuesta por el tono ochentero, apoyado por gran cantidad de canciones de la época acompañando, es total. No solo recurre a la nostalgia sino que hace de ella su bandera, por lo que es sincera y no pretende engañar a nadie. Es más, tiene méritos propios y lecturas en los que supera a las películas. Que tampoco es que “Karate kid” fuera “Rocky”. Era un producto de entretenimiento juvenil. Pero la serie se decanta por una inversión en el protagonismo. Aunque intenta mantener un paralelismo a este respecto, es bastante evidente que dramáticamente la balanza se decanta de que fue el villano haciendo un retrato de un perdedor, inadaptado, bruto, inculto, atrapado en el pasado, que tiene una historia detrás que no conocíamos. Pero además trata aspectos del bullying mostrado en la película original desde otro ángulo más interesante, como la transformación del acosado en acosador.
    Interpretación: Como decía, aunque se intenta que haya un protagonismo bicéfalo y Ralph Macchio está muy bien, esta vez es William Zabka el verdadero puntal de la serie y es con él en pantalla cuando mejora. Se gana el espectador mediante el carisma de un personaje que antaño no lo tenía y eso tiene mérito. Hay que recordar que Macchio, fuera de la saga “Karate kid” y de su participación en “Rebeldes”, no ha tenido demasiado éxito. Se repesca a otros antiguos personajes aunque casi como invitados. Salvo Martín Kove (Kreese) que si tiene gran importancia.
    Escena (SPOILERS!!): El final de la primera temporada es casi un revival del final de la primera película con otro campeonato pero con resultado al revés. Pero supone el inicio del cambio de mentalidad de Lawrence (Zebka) y eso da mucho juego en la segunda temporada. De todos modos, es cuando ambos personajes se juntan cuando se ve que tienen más cosas en común de lo que parece. El último episodio es un momento doloroso e injusto para Lawrence, que vuelva a ser cruelmente castigado. Pero abre una posibilidad interesante, la posible vuelta de Ally ( Elisabeth Shue), que casualmente es cirujana y eso no está puesto ahí porque si, teniendo en cuenta que su alumno está en el hospital pendiendo de un hilo.
    LO PEOR: Da la sensación que en un principio no se lo tomaron demasiado en serio. Hay algunas situaciones tan ridículas que solo se explican desde el plano de la comedia. Y eso tampoco es que sea malo. Pero si el guion estuviera más pulido, el mensaje sería más sutil.
    CITAS: El dolor no existe en este dojo”. “Pegar primero. Pegar duro. Sin piedad”. “Ésto solo es pintura negra en una pared blanca”. “Estrictamente hablando le pateé la cara”. “No sé que te ha contado pero no creas nada de lo que te ha dicho este tío o acabarás como él”. “Te enseñaré a despertar la serpiente que hay en tu interior”. “La pelea termina cuando tú lo decides”. “No te enseñé a pelear así”.
    REFERENCIAS: Se ha vendido como un spin-off de la saga “Karate kid” pero es claramente una secuela. Aunque la idea para la serie surge de una broma en la serie “Como conocí a vuestra madre” dónde ambos actores fueron invitados para una escena de un episodio y se comenta que el verdadero karate kid era Johnny Lawrence. Y se lanzaron a hacer la serie que circuló por YouTube durante dos años, hasta que Netflix la ha acogido, doblado y promocionado.
    CONCLUSIÓN: 7. No solo no esconde su apelación a la nostalgia sino que la toma por bandera. Pero si hay novedades interesantes, como la inversión del protagonismo (no tanto de los roles) y una lectura más profunda del bullying y de como el acosado puede convertirse en acosador.





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