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miércoles, 26 de marzo de 2025

Escenas Míticas: Clones - Logan

 

   Personalmente la considero la mejor película de Marvel pero de muy largo. Una de las más adultas del género superhéroes y de las muy pocas de Marvel con personalidad propia. Porque esto en DC, con mayor o menor acierto, se lleva más, el que el director le marque su estilo a la película. Y, vaya, casualmente es la mejor calificada de esa factoría.


   Porque tanto público como crítica profesional, alabaron el film, y así se mostró en sus puntuaciones en las webs de cine. Pero que además quedó constatado en la taquilla. Costó alrededor de 100 millones de dólares y recaudó 620 en salas. Lo que es un logro mayor si tenemos en cuenta la calificación R, que limita bastante al tipo de público. Por cierto, condición indispensable para Hugh Jackman retomara el personaje.


   La que suponía su despedida de él, al igual que de Patrick Stewart de su personaje de Charles Xavier. Y querían hacerlo con mayor fidelidad a la esencia de los cómics. Aunque luego Jackman lo volviera a interpretar, como hemos podido ver hace poco, en “Deadpool vs Wolverine”. Por cierto, “Logan” fue la segunda película de Marvel calificada con R, tras “Deadpool”.


   Para ello Hugh Jackman se redujo considerablemente su sueldo habitual. Por su parte, Patrick Stewart se sometía a una estricta dieta para acentuar su aspecto demacrado. Se especuló con la nominación de ambos a los Oscars pero finalmente no llegó. Ya sabemos que los superhéroes en los premios no son muy proclives.


   La tercera en discordia fue una por entonces niña Dafne Keen que supuso toda una sorpresa, con una personaje, X23, del que incluso los fans de la saga “X-Men” pidieron su propio spin-off. No llegó tampoco, pero sí retomó el personaje a modo de cameo precisamente en “Deadpool 3”. A Keen hemos tenido oportunidad de verla, con bastante acierto también, en la serie “La materia oscura”.


   Lo que sí fue nominado fue el guion, siendo la primera vez que una película de superhéroes era nominada en la categoría de guion adaptado. Aunque en honor a la verdad no era una adaptación. Si se inspira claramente en el cómic “Old man Logan”,de Mark Millar y Steve McNiven, pero es una interpretación muy libre de la historia.


   De hecho, hay un evidente y muy intencionado alejamiento de las claves que marcaban el género superhéroes, utilizando lo mínimo posible el CGI y acercándose más al género western (incluso hay un guiño al clásico “Raíces profundas”) y al subgénero de road movie. Incluso posteriormente hubo una edición en blanco y negro. Y no tiene ninguna escena post créditos, como era habitual en todas las películas de Marvel.


   Al cargo del asunto un James Mangold que ya había dirigido su segunda película del personaje, “Lobezno inmortal”, considerablemente mejor que la primera. Y con títulos tan interesantes como “Copland”, “El tren de las 3:10”, “En la cuerda floja”, “Le mans 66” y la reciente “Un completo desconocido”. Además, fue el encargado de cerrar la saga de Indiana Jones, con su quinta entrega, “Indiana Jones y el Dial del Destino”.


   Más allá del tema de la clonación, se quería hablar de la decadencia del héroe, presentando aún Lobezno envejecido y deteriorado por el envenenamiento que le produce el adamantium, muy radiactivo, al que no puede ya mantener a raya porque su poder de curación ya no es tan efectivo.




   Al igual que Charles Xavier, cuya vejez ya no le permite controlar sus propios poderes, siendo un peligro para el resto del mundo. Ambos representan el abandono de unos héroes que han quedado como viejas glorias. Hugh Jackman mencionaba como referentes las interpretaciones de Mickey Rourke en "El luchador" y la de Clint Eastwood en "Sin perdón".



   Pero ¿Dónde se encuadra esta historia en el universo de los X-Men? En realidad en ninguna parte. En teoría se supone  que en muchos años después "X-Men, Apocalipsis", pero verdaderamente no toma en cuenta nada de lo anterior, aunque haga referencia a cuando se conocieron Logan y Charles Xavier. Es una línea temporal alternativa que hace que la historia sea bastante independiente.

martes, 18 de marzo de 2025

Escenas Míticas: Clones - Aniquilación

 


   Suele figurar en las listas de películas con finales más indescifrables (no lo es tanto) y como uno de esos títulos que dividen al público, en el que unos la consideran una obra maestra y otros un producto infumable. Es lo que tiene la ciencia ficción de autor, sesuda, de significado no masticado, reflexiva. Es verdad que es una película extraña, compleja, que además tiene su puntito de terror, en su parte de monster movie. Personalmente me parece fascinante.




   Gracias a uno de los realizadores más atrevidos e interesantes de la actualidad, Alex Garland. Que ya antes de lanzarse a la dirección, había destacado como guionista, tocando también la ciencia ficción, el terror y la distopía, escribiendo los libretos de películas como “La playa”, “28 días después” o “Sunshine” para Danny Boyle, o “Nunca me abandones”.



   Debutó como director con la aclamada “Ex-machina”, lo que elevó considerablemente las expectativas para su segundo proyecto que fue precisamente “Aniquilación”, que aunque dividiera la opinión pública, dejó su impronta personal, como nuevamente haría con la serie “Devs” o “Men”, también con opiniones muy polarizadas. Con su última película la crítica, tanto profesional como de público, ha sido muy unánime, “Civil War”, incomprensiblemente olvidada en los Oscars.



   Aun así, “Aniquilación” tuvo bastantes buenas críticas. En taquilla solo logró 40 millones de dólares, habiendo invertido 43 en ella. Pero aquí viene un matiz importante. Se estrenó simultáneamente en Netflix y en cines, y de forma muy limitada. De tal manera yo mismo no encontré un cine para verla. Algo que enfadó considerablemente a Alex Garland, que expresó que la película estaba hecha para estrenarse en salas, no en plataforma.



   Con el tiempo, y no ha pasado tanto, se ha quedado como título de culto. Garland, que también escribe el guion, adaptó (algo que ya había hecho en varias ocasiones), una novela, “Aniquilación”, que era la primera parte de una saga llamada “Southern Reach” escrita por Jeff VanderMeer, y que se completaba con otras dos entregas, “Autoridad” y “Aceptación”.



   El libro recibió el premio Nébula, distintivo para la literatura de ciencia ficción y fantasía, y fue el único que se adaptó. Una pena porque parecía muy interesante para continuar. VanderMeer afirmó que la interpretación que hace Garland de su historia es incluso más surrealista de lo que él la describía en su obra. Pero igualmente le dio su aprobación.



   Garland la enfocó como una especie de sueño de la novela. El tono onírico está muy presente y la representación visual de ello exigía de unos efectos especiales a la altura. Es sorprendente el buen resultado de estos con un presupuesto no demasiado alto, logrando una estética visualmente bellísima, para conseguir la recreación de un submundo lleno de criaturas y vegetales con múltiples mutaciones.



   Un mundo que transforma a los que allí están y, por supuesto, a sus visitantes. A los cuales copia, imita, clona. De ahí viene el hecho de figurar en este ciclo dedicado a las películas de “clones”. No obstante, la película tiene un significado más profundo. Es una metáfora sobre la transformación personal, que todos somos producto de nuestras experiencias, las cuales nos cambian, nos reconfiguran, donde hay un continuo ciclo de destrucción y nueva creación.



   Para el papel protagonista se consideró a Tilda Swinton y Julianne Moore pero finalmente fue para la oscarizada Natalie Portman. La acompañaban Jennifer Jason Leigh (inicialmente se pensó en Frances McDormand), Tessa Thompson, Oscar Isaacs, Gina Rodríguez o Benedict Wong. Curiosamente la mayoría de ellos habían participado en películas de superhéroes aunque eso no tuviera nada que ver en la elección. Además, este género ha ejercido como una aspiradora de actores durante las últimas dos décadas.



      Una de las grandes dudas sobre la historia está en torno al final. El "Resplandor", como lo llaman ellos, si parece de origen extraterrestre porque al principio hay una bola de energía que parece venir del cielo y se aloja en el faro. El "Resplandor" no es un ente maligno, no es destructor, solo transformador. Copia y replica todos los seres vivos. ¿Lo consigue con Lena (Portman)? No lo parece, ella misma destruye a su clon. Pero si ha afectado a su cuerpo la estancia allí, de ahí ese brillo en sus ojos al final. Sin embargo, a su marido si le han copiado.



martes, 11 de marzo de 2025

Escenas Míticas: Clones - La isla

 


   Me parece una de las películas más interesantes de Michael Bay, director que no pierdo oportunidad de defender, como sucesor de otro al que se le criticaba por exactamente los mismos detalles, el ser muy efectista y abusar de un montaje muy vídeoclipero, Tony Scott. Pero es que personalmente tanto con las películas de Scott como de Bay me lo paso muy bien. Y en ese sentido ésta es una de las más divertidas.




   Michael Bay venía de cosechar sendos éxitos comerciales con las dos primeras entregas de “Dos policías rebeldes” (la segunda no tanto), “La roca”, “Armageddon” y “Pearl Harbour”. Después de “La isla” se enfrascaría en su provechosa saga de “Transformers”, entre cuyas secuelas metió películas tan interesantes como “Dolor y dinero” y “13 horas, los soldados secretos de Bengasi”.



   Aunque curiosamente “La isla” no tuvo la respuesta esperada por parte del público. De hecho, en Estados Unidos fue un fracaso de taquilla. La salvó sus resultados en el resto del mundo, que elevaron su recaudación hasta los 166 millones de dólares, habiendo invertido 126 en ella. Así que, por los pelos. Sin embargo, la crítica no la trató mal, habiendo mezcla de opiniones pero prevaleciendo las positivas.

   Bay volvió a tocar la ciencia ficción pero esta vez a modo de distopía, introduciéndonos en unas futuristas instalaciones, a pesar de estar la historia encuadrada en 2020 (se estrenó en 2005), donde residían unos habitantes que desconocían que eran clones de otras personas del mundo exterior y que su verdadero destino era ser “donantes” de órganos para sus originales.


   Una especie de variante de “Nunca me abandones” pero con mucha acción. No, no copió de ella porque la película se estrenó cinco años después, en 2010, y la novela en que se basaba, de Kuzuo Ishiguro, se publicó precisamente en 2005. Sin embargo, si tuvo una demanda de plagio por parte de los responsables de una película de serie B de 1978, “Traficantes de cuerpos” (también conocida como “Desechos humanos”), con la que es verdad que compartían numerosos elementos argumentales. La cosa se resolvió con un acuerdo económico.



   Pero también es verdad que temáticamente la película tenía más ecos de otros títulos como “La fuga de Logan”, “THX1138” o “Fahrenheit 451”, y en última instancia “1984”, en cuanto a tratar el tema del libre albedrío y el de utilizar a las personas como mercancía.


   El reparto tenía un buen puñado de nombres conocidos, además de que entre principales y secundarios, Bay volvió a utilizar a varios de películas anteriores, hasta cuatro de ellos de "Armageddon". Pero los protagonistas eran Ewan McGregor y Scarlett Johansson, acompañados por Sean Bean (si, muere), Djimon Hounsou, Steve Buscemi o Michael Clarke Duncan.


   Una Scarlett Johansson que por entonces apenas tenía un par de películas en las que realmente era reconocida pero ya era una estrella. De hecho, el spot publicitario que ponen en la película, en la que sale ella, es real. La anécdota también la marcó ella cuando se negó a llevar la ropa interior en la escena de sexo, queriendo aparecer desnuda. Fue Michael Bay quien la convenció de que no lo hiciera, pensando en la calificación por edades de PG-13.



   Michael Bay acostumbra a trasladar situaciones que ve en la vida real a sus películas, claro, de una forma más espectacular. Por ejemplo, la secuencia de la ruedas de tren, se basa en una ocasión en la que el propio director adelantó a un camión repleto de enormes neumáticos y se imaginó lo peligroso que podría ser que empezaran a caerse por la carretera. En "Dos policías rebeldes 2" hay una parecida también.



    El no éxito de la película se pudo deber a varios factores. Muchos lo atribuyen a que era la primera película de la filmografía de Bay que no estaba producida por Jerry Bruckheimer, con el que es curioso pero no volvió a trabajar. Pero personalmente creo que quizá se estrenó en un mal momento, compitiendo con "Charlie y la fábrica de chocolate", una película para un público más amplio y con el tirón de Tim Burton.



martes, 4 de marzo de 2025

Escenas Míticas: Clones - Los niños del Brasil

 


   Esta semana llega la gran pantalla lo nuevo de Bong Joon-ho tras su éxito en los Oscars con “Parásitos”, esta vez desde la ciencia ficción, con la esperadísima “Mickey 17”, que entre otros temas trata el de la clonación, aunque en este caso no sea de personas humanas. Pero nos da la excusa para hacer un repaso de varias películas que incluyan esa temática y como siempre lo veremos en varias modalidades.




   Basada en la novela homónima de Ira Levin, cuya obra literaria ha dado para varias adaptaciones cinematográficas en el campo también de la ciencia ficción, como “Las mujeres de Stepford” (esta incluso tuvo un remake protagonizado por Nicole Kidman), del terror, como “La semilla del diablo”, o del suspense, como en “Acosada”, con Sharon Stone.



   Se inspiró en hechos reales, concretamente en la persecución que llevaron a cabo los que se denominaron “cazanazis”, precisamente a los nazis exiliados a Sudamérica tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial, para evitar ser juzgados por crímenes de guerra. De hecho, hay varios personajes de la historia que son reales.



   El judío “cazanazis” que en la película se llama Ezra Liebermman, se basa en Simon Wiesenthal, que buscó a Mengele, el conocido durante la guerra como “Doctor Muerte”, por toda Sudamérica. No vamos a repasar todas las atrocidades que Mengele cometió en forma de retorcidos experimentos con los prisioneros de los campos de concentración nazis, pero digamos que le sirvió a Levin para construir su argumento.



   Una trama que a priori podría parecer muy loca, incluso más propia de una película de serie B, o una variante de “La isla del Doctor Moreau”, que consistía en que Mengele, mediante clonación, pretendía crear numerosas réplicas de Adolf Hitler. En la vida real, Mengele no llegó a ser apresado nunca, muriendo en un accidente en 1979 (ya estrenada la película) tras vivir en Argentina, Paraguay y Brasil.



   El proyecto le fue confiado al oscarizado Franklin J. Schaffner, autor de uno de los grandes clásicos de la historia de la ciencia ficción, “El planeta de los simios”, además de “Patton” (con la que precisamente ganó el Oscar), y otros títulos como “Papillón” o “El señor de la guerra”. Es verdad que ya no se encontraba en el mejor momento de su carrera pero dejó esta película que terminaría convirtiéndose en “de culto”.



   Porque las críticas no fueron muy unánimes. Es más las recibió bastante negativas por parte de la prensa profesional. Y tampoco tuvo un balance comercial demasiado positivo. Salió comida por servida porque consiguió recaudar 19 millones de dólares, habiendo invertido 12 en ella. Sin embargo, si recibió tres nominaciones al Oscar; al actor principal, el montaje y la música de Jerry Goldsmith.



   El actor era Lawrence Olivier, que cambiaría radicalmente su rol en otra película “Marathon man” haciendo de torturador nazi. Al igual que lo haría otro actor de la película, Bruno Ganz, aquí un científico, en “El hundimiento “, interpretando al mismísimo Hitler. Aunque el verdadero protagonista era un Gregory Peck, haciendo de villano, Mengele, tras haberlo ejercido con los pseudovillanos de “Duelo al sol” y Moby Dick”. Y también tenemos a James Mason.



   En el principio de la película, tiene un pequeño papel Steve Guttenberg, que se haría muy popular durante la siguiente década, los ochenta, con títulos tan conocidos como “Loca academia de policía”, “Cocoon”, “Cortocircuito” o “Tres hombres y un bebé”. Además, salen dos actores que posteriormente fueron conocidos por papeles secundarios en el género de superhéroes. Michael Gough (Alfred en “Batman”) y Rosemary Harris (la tía May en "Spider-Man").



      Está considerada ciencia ficción pues en aquella época la clonación estaba tan solo en estado embrionario y éticamente mal vista. Además del tema de la conspiración para la vuelta del IV Reich, que se podría considerar una distopía. Pero aparte de la polémica temática, tiene algunos guiños curiosos. Enun momento dado, fugazmente, se pueden ve en una mesa las fotos autografiadas de Juan Domingo Perón y el dictador español Francisco Franco.