domingo, 14 de diciembre de 2025
Puñales por la espalda: De entre los muertos
FICHA
TÉCNICA
Título:
Puñales
por la espalda: De entre los muertos.
CRÍTICA
SINOPSIS:
El
asesinato casi imposible de un Monseñor, con una iglesia repleta de
testigos, hace que recaigan todas las sospechas en un joven sacerdote
con el que estaba enfrentado. El detective Benoit Blanc es reclamado
para resolver el caso.
LO
MEJOR: Rian
Johnson ha renovado la fórmula del whodunit clásico. Porque aunque
hay muchas películas que juegan a descubrir quién es el asesino
dentro de un grupo de personajes determinado, estaba claro que
Johnson estaba pensando en el modelo de las adaptaciones de las
novelas de Agatha Christie, en torno a un detective a lo Sherlock
Holmes. Porque es evidente que este Benoit Blanc es equiparable al
Hércules Poirot de Christie. Pero mientras en esas películas
basadas en su literatura se repetía una estructura muy definida que
hacía que se parecieran mucho entre sí, lo que ha hecho Rian
Johnson es hacer tres películas con suficientes variantes para tener
su propia personalidad independientemente de los otras. Y es posible
que haya conseguido la mejor entrega de la saga. Al menos la más
equilibrada. Porque es un buen director pero sobre todo es un
excelente guionista. Da igual lo enrevesada que sea la historia, y
esta lo es mucho, que nos presenta, es capaz de enlazar todas las
semillas que ha ido dejando durante toda la narración de forma
admirable. Y además, le da para hablar sobre la religión y, más
concretamente, la fe, sin hacer subrayados, sin desviarnos de lo que
nos interesa, que es saber quién es el asesino y cómo lo ha hecho.
Porque mantiene el misterio en todo momento incluso jugando con el
elemento sobrenatural, sin dejar de integrar, lo que ya es marca de
la casa, el humor. Es decir, es divertida sin ser una comedia.
Interpretación:
Quizá
la mayor sorpresa, y no es precisamente un error, es que Daniel Craig no
sea el verdadero protagonista. Al menos no el único. Se siente más
como una historia de Josh O’Connor, que está notable, con Craig
como invitado de lujo, el cual se le nota que le gusta este
personaje, y que se lo pasa a bomba interpretándolo. El elenco de
secundarios es, como en las anteriores entregas de la saga,
impresionante. Tenemos nombres como Glenn Close, Josh Brolin, Jeremy
Renner, Mila Kunis, Kerry Washington, Cailee Spaeny o Andrew Scott.
Escenas
(SPOILERS!!): Me
parece muy original como hace la presentación de los personajes,
casi como si lo hicieran ellos mismos en un documental, y el tiempo
que emplea para hacerlo. Como siempre, la secuencia estrella es la
reconstrucción final. Incluso hay cierta parodia con ese aspecto por
parte del propio Benoit Blanc (Craig). Y hay un par de veces que
juega con el género de terror. Como la “resurrección” del padre
Wicks (Brolin). Y en la escena de la bañera, llena de ácido, donde
encontramos el esqueleto del doctor Sharp (Renner) y los brazos
desintegrados también de Wicks. Por cierto, Rian Johnson no tiene
ningún complejo en hacer un par de chistes con “Star Wars”.
Recordemos que fue ampliamente criticado por su “Episodio VIII, los
últimos Jedis”.
LO
PEOR: No
aburren en ningún momento. Tampoco lo hacía la anterior, “Glass Onion”, pero tanto esa como esta le sale más cerca de las dos
horas y media que de las dos de la primera. Le salen largas las
películas últimamente. Y como digo siempre con estrenos limitados
en cines de Netflix, es muy difícil poder ver la película en salas habituales.
REFERENCIAS:
Ya
se especula con una cuarta entrega, y la verdad que personalmente
estaría encantado porque no da ningún síntoma de agotamiento. En
su comparación con las adaptaciones que Kenneth Branagh ha realizado
las novelas de Agatha Christie, estaría precisamente más cercana a
la tercera, “Misterio en Venecia”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario