domingo, 9 de octubre de 2022
Blonde
FICHA
TÉCNICA
Título:
Blonde.
CRÍTICA
SINOPSIS:
La
joven Norma Jean sueña con entrar en el mundo del cine y ser actriz.
Hacerlo supondrá un camino más duro de lo que esperaba pero se
convertirá en una de las estrellas más icónicas de la historia del
cine, Marilyn Monroe.
LO
MEJOR: A
pesar de haber pasado veinte años desde su primera película, la
filmografía de Andrew Dominik sólo consta de cuatro títulos,
incluyendo el que hoy comentamos y excluyendo los documentales. Pero
son suficientes para apreciar que no se trata ni mucho menos de un
director estándar sino uno muy personal, con una puesta en escena
muy particular. Cabía esperar que hiciera algo especial con una
película no sobre una diva, sino sobre la diva por excelencia. Aún
así, el resultado ha sido muy sorprendente pues el cineasta ha respondido con una propuesta más arriesgada, atrevida e intimista de
lo que se podía esperar. Es una película de autor en toda regla más
cerca del drama psicológico que del biopic. De hecho, en ocasiones
es hasta casi experimental, tremendamente artística, jugando con el
cambio de formato de pantalla, con el paso del blanco y negro al
color y viceversa, con la deformación de las imágenes, con el tono
onírico. Un film plagado de simbología. Muchas de las escenas muy
probablemente no ocurrieron así pero son mostradas de esa manera
para transmitir las sensaciones de Marilyn Monroe, en esa eterna
pugna con su verdadera identidad de Norma Jean, tratando a la imagen
de Marilyn como su alter ego. Dominik no toma su historia y la narra,
sino que elabora su relato a partir de las fotos más icónicas de
la actriz y las da vida, lo que hace que la narración de constantes
saltos y carezca de linealidad.
Interpretación:
Ana
de Armas presenta su candidatura al Oscar con un sonoro golpe en la
mesa. Se mimetiza tanto con el personaje que a veces te olvidas que
no es Marilyn Monroe. Ha sabido captar su mirada la manera que tenía
de atraer la atención con su sonrisa. Pero es en la última hora de
película, en la bajada los infiernos de Marilyn donde De Armas puede
haber disipado las dudas de los que otorgan la estatuilla. También
son interesantes las caracterizaciones de Bobby Connavale y Adrien
Brody como Joe Di Magio y Arthur Miller respectivamente, dos de sus
maridos.
Escena (SPOILERS!!): Hay de todo en la película. Ese primer abuso sexual sufrido por Norma Jean por uno de los Harvey Weinstein de la época. Los planos de los abortos son sorprendentes. En uno de ellos desde el propio interior de ella, tumbada en la sala de la clínica. El de la playa con una recreación como si explotaran sus vasos sanguíneos en el interior de su vientre. Desde esta escena en adelante veremos el declive de la actriz. Hay una secuencia muy representativa de como Norma se transforma en Marilyn, delante de ese triple espejo tan icónico. Y ese tristísimo final, eso sí, con la versión oficial del suicidio, en el que vemos literalmente como se apaga una estrella. Pero me sobra la escena de sexo oral a JFK, demasiado explícita y gratuita, no aporta nada.
LO
PEOR: No
es un biopic para conocer la vida de la famosa estrella del cine. A
quien no la conozca previamente va a estar perdido gran parte de la
película. Lo que la hace inaccesible para mucho porcentaje del
público. Porque es verdad que tiene muchas lagunas narrativas.
Conscientes y, de hecho, intencionadas, pero las tiene. Y la mitad de
los desnudos son bastante gratuitos.
REFERENCIAS:
No
se parece a ellas pero comparte punto de vista con otros dos biopics
de este año que tampoco eran biopics al uso. Con “Elvis” por ser
una visión de autor de una estrella icónica de su época. Y con
“Spencer” por ser una visión no literal del personaje. Por
cierto, es una película para haberla podido ver en cines.
sábado, 8 de octubre de 2022
Microcríticas Express: Por mandato del cielo/Dahmer/Encerrado con el diablo
Me
ha impactado mucho esta historia. Se trata del caso Lafferty, un
horrendo doble asesinato con implicaciones religiosas que ponía en
evidencia la corriente de los mormones. Si no conoces el caso mejor,
porque la historia va aplicando suspense en cada siguiente paso en
ella, por lo que si no sabes nada te va a tener en vilo en cada uno
de sus extensos siete episodios. Pero aunque si sepas de que va el
tema, se disfruta. Porque no es solo un true crime más, ni solo el
relato de la investigación de un asesinato. Por supuesto la hay, y
además es un acierto que la miniserie tenga muy claro que el tono
policíaco deba predominar sobre el drama. Pero no descuida contar la
historia desde más ángulos, como el del origen de la propia iglesia
de los mormones, quienes ya se han manifestado de uñas por el
tratamiento como secta (que es lo que son) que se les da. No en vano,
lo que realmente hace la miniserie es atacar el fanatismo religioso
en todas sus formas, que es lo que destapaba este crimen. También
tenemos el punto de vista de los distintos miembros de la familia
Lafferty. Y por otro lado, el de la pareja de inspectores, que me
parece uno de lo mayores intereses del argumento, porque uno de ellos
es propiamente mormón y otro un indio americano, y la relación
entre ambos es muy peculiar. De hecho, la química entre ellos es
total, con un Andrew Garfield excepcional y un Gil
Birmingham que no se queda atrás. Y es que el reparto además
recupera a un buen Sam Worthington y revela a una actriz que debería
ser tomada en cuenta en adelante, Daisy Edgar-Jones. 8.
Probablemente
es la mejor recreación de la historia real de un asesino en serie.
Uno de los más famosos junto a Ted Bundy o quizá John Wayne Gacy, y
sin embargo, ninguno de ellos todavía tiene una película en
condiciones, porque la de “Dahmer” de 2002 de Jeremy Renner o la
más reciente “Extremadamente cruel, malvado y perverso”, con Zac
Efron como Bundy, tienen el mismo problema, no muestran al monstruo,
y al monstruo hay que mostrarlo porque si no, se puede dar una
impresión equivocada del personaje. Pero en esta miniserie si, por
eso no entiendo las críticas sobre que se romantiza la figura del
psicópata. Para nada, es más, se critica la idealización en forma
de fans que se hizo en su momento de Jeffrey Dahmer. Pero si digo que
me parece la mejor recreación es porque representa todos los
aspectos de la historia, desde los orígenes de esa depravación, la
evolución de
su modus operandi, su situación psicológica, pero también, los
puntos de vista de las víctimas, de sus familiares, de sus propios
padres y del entorno social de la época, haciendo especial hincapié
en la situación racial. Porque lo verdaderamente frustrante fue la
inoperancia policial, subrayada por su racismo, a este loco
se le podría haber parado muy pronto solo con un poco de atención e
imparcialidad, porque hubo casos flagrantes. Tampoco creo que se
exceda en detalles, quien conozca la historia de este angelito, sabe
que no se ha mostrado ni una cuarta parte. No obstante, lo que eleva
más aún el nivel de la miniserie es el enorme trabajo de un Evan
Peters que está de matrícula, seguramente la mejor interpretación
que he visto este año, deberían cubrirle de premios. 8.
Otra
miniserie de true crime, en torno al caso de un traficante de drogas
al que se le ofreció la conmutación de la pena a cambio de sonsacar
a uno de los reclusos, un asesino en serie, la ubicación de los
cuerpos de sus víctimas, lo que supondría, por un lado, que los
familiares pudieran darles sepultura y, por otro, que no progresara
el recurso presentado para ser liberado de la cárcel. Por lo tanto,
la narración bascula entre la investigación policíaca del exterior
y la intriga carcelaria del interior de la prisión. El creador de la
serie es Dennis Lehane, escritor de novelas como “Adiós, pequeña,
adiós”, “Shutter Island” o “Mystic River”, entre otras,
casi nada. Y se nota mucho en como plantea la trama y en la
intensidad del relato. Aunque también se apoya en gran parte en la
inspiración de un reparto que está sobresaliente. Desde Taron
Egerton, en un papel muy diferente a lo que estamos acostumbrados de
él, hasta un brillantísimo Paul Walter Hauser. Es increíble que
sea el mismo que tiene un personaje tan tonto en “Cobra Kai”.
Aunque ya había demostrado su talento en Richard Jewell. Aquí su
interpretación del presunto asesino en serie es perturbadora. Entre
ambos, Egerton y Hauser mantienen la historia en tensión, de hecho,
tienen una de las escenas de diálogo más escalofriantes que he
visto este año. Pero también los secundarios lucen, como Greg
Kinnear o Ray Liotta, el último trabajo del veterano actor antes de
fallecer, por lo que tiene una dedicatoria al final. 8.
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