martes, 28 de abril de 2020

Escenas Míticas: Pandemias - 28 días después




   Llegamos a la que, sin duda, es una de las favoritas del género apocalíptico que estaría englobada en el cine de zombies pero que presentaba tantas novedades respecto a él que consiguió ser considerada una variante de éste, de forma tan exitosa que fue imitada hasta el punto de situarse como un subgénero alternativo al de zombies, el de infectados.




   Porque en este caso es cierto que los afectados perdían su conciencia y se convertían en algo que ya no era humano pero sus características distaban en mucho de las de los muertos vivientes. La primera es precisamente que no morían, sino que se convertían. Y la segunda es que corrían que se las pelaban, lo que provocaba situaciones más estresantes y terroríficas. Eso si, se les podía matar como a cualquier humano.



   Pero si podemos encuadrarla en este ciclo de pandemias porque guarda ciertos vínculos con la situación actual. Primero que se trata de una enfermedad que teóricamente solo afecta a los animales pero que salta al hombre, la rabia. Segundo que tiene relación con la mala gestión del trato con animales, en este caso la experimentación con monos (si, otra vez, como el incidente de “La zona caliente”, novela y serie, y el origen de “Estallido”). Y tercero, por expandirse a gran velocidad, concretamente esos 28 días.



   Todo partiendo del guion del que ahora es uno de los directores más interesantes en el terreno de la ciencia-ficción, Alex Garland, con las películas “Ex-Machina” y “Aniquilación”, y la serie “Devs”. Pero en ese periodo solo se dedicaba a escribir, como muestra su anterior colaboración con Danny Boyle cuando éste adaptó su novela “La playa”, con guion del propio Garland.



   Un Boyle en excelente forma que venía de debutar con una muy interesante “Tumba abierta”, de explotar definitivamente con “Trainspotting” y que continuó con dos títulos más discutidos, “Una historia diferente” y “La playa”. “28 días después" fue su espaldarazo definitivo, culminado en 2008 con el Oscar por “Slumdog millonaire”.



   La película dejó algunas de las imágenes más impactantes del género, como es ver la ciudad de Londres completamente vacía. Ni “Abre los ojos” con Madrid o “Soy leyenda” con Nueva York”. Bueno, ésta última si las puede igualar . . .



   En el reparto, un bastante desconocido Cillian Murphy, que a partir de ahí comenzó a ascender, Naomi Harris, el ya veterano Brendan Gleeson (“Mr. Mercedes”), Christopher Eccleston (“The Leftovers”) y la jovencísima Megan Burns, que más tarde se convirtió en cantante. Muy buen trabajo de todos pero especialmente de Murphy.



   Existen tres finales alternativos. En uno de ellos, Jim (Murphy) es llevado a un hospital donde Selena y Hannah intentan reanimarle sin éxito. Se descartó por ser demasiado deprimente. En otro también moría casi de forma idéntica pero mientras soñaba como era atropellado antes de llegar al hospital y de la pandemia. Y en otro, Jim era rescatado por las dos chicas, descartado por poco llamativo.



   Boyle mandaba un mensaje sobre la vileza de la especie humana que bajo situaciones de desesperación afloran sus más bajos instintos. Hay que recordar que el grupo de militares están a punto de violar a las dos protagonistas femeninas, a pesar de que una de ellas es prácticamente una niña, con la excusa de la perpetuación de la especie y considerarlas como reproductoras para el futuro.



   La película tuvo muy buenas críticas y fue un éxito de taquilla, llegando al número uno en el Reino Unido. Costó nada más que cinco millones de dólares y recaudó 82 en taquilla. Tuvo secuela, a cargo del español Juan Carlos Fresnadillo, con muy buen resultado, “28 semanas después”. Boyle prometía volver para rodar la tercera parte, “28 meses después” pero continuos retrasos no lo han permitido hasta ahora. También se hizo una novela gráfica a cargo de Steve Niles, que ya hizo lo propio con “Soy leyenda”. 

domingo, 26 de abril de 2020

El faro



   FICHA TÉCNICA

Título: El faro.
Dirección: Robert Eggers.
País: Estados Unidos.
Año: 2019.
Duración: 110 min.
Género: Drama, fantástico, terror.
Interpretación: Willem Dafoe, Robert Pattinson.
Guion: Robert Eggers, Max Eggers.
Producción: Rodrigo Teixeira, Jay Van Hoy, Robert Eggers, Lourenço Sant' Anna, Youree Henley.
Música: Mark Korven.
Fotografía: Jarin Blaschke (B&W).
Distribuidora: A24.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Allá por 1890, en una remota isla de Nueva Inglaterra, llegan dos hombres que deberán ocuparse de mantener las condiciones necesarias para el funcionamiento del faro. Uno de ellos veterano y el otro principiante, tienen que lidiar con la convivencia y el aislamiento al que se ven sometidos.
   LO MEJOR: Personalmente, considero que las dos irrupciones más interesantes de los últimos cinco años en el género de terror están representadas en Ari Aster (“Hereditary”, “Midsmmar”) y Robert Eggers con “La bruja”. Pero a éste último le faltaba confirmarlo con al menos otro título. “El faro” es esa confirmación, que además le reafirma como representante del cine de autor, con un estilo personal muy definido, continuando con sus propuestas visuales y estéticas, y su sentido del ritmo, muy alejado del usado habitualmente del género de terror. Un director de una marcada personalidad, que no le duelen prendas en utilizar un formato que no se veía desde el cine mudo, el 1:19 y para colmo rodarla en blanco y negro. Apoyado en una gran fotografía y, como en su anterior trabajo, con gran importancia del sonido ambiental y la música desasosegante. Todo para trasladarnos a un micromundo marcado por el aislamiento, la soledad y la climatología extrema, qué acrecenta la sensación pesadillesca de una transición hacia la locura en la que caben muchas dudas de que es real y que no, en una narración plagada de metáforas, simbología y referencias mitológicas, como esa evocación al mito de Prometeo.
   Interpretación: Tan solo dos personajes, lo que hacen evitable que la película se convierta en un mano a mano entre sus protagonistas y que el duelo interpretativo sea uno de los mayores atractivos de ésta. En este caso el duelo es colosal. Quizá ver a uno de esos monstruos de la interpretación como Willem Dafoe enfrentado a uno de los actores más demonizados, por su participación en la saga “Crepúsculo”, al igual que le pasó a su compañera de reparto en aquella, Kristen Stewart, el actor Robert Pattinson está mejor. Muchos deberían ver otros trabajos recientes suyos.
   Escena (SPOILERS!!): Vamos directamente a las teorías. En mi opinión, hace referencia al mito de Prometeo, que le robaba el fuego a Zeus, a pesar de su advertencia, que era castigado, con la ayuda de Pandora, con ser devorado vivo. Bien, digamos que la advertencia de Wake (Dafoe) de no matar a una gaviota porque traería mal fario sería la que le hace Zeus a Prometeo, la cual rompe Winslow (Pattinson). La caja de las botellas de alcohol representaría la de Pandora, pues tras abrirla y consumirla desmesuradamente se desata definitivamente toda la locura. La luz del faro sería el fuego, y cuando Winslow accede a ella sin el permiso de Wake, es castigado siendo devorado por las gaviotas a las que comenzó agraviando matando una de forma brutal. Ahora que otra posible teoría es que ambos actores sean representaciones del mismo personaje. Lo podría indicar el hecho de que hay un momento que Winslow confiesa que le robó el nombre alguien que murió en un “accidente”, y que realmente se llama Thomas, es decir, como Thomas Wake, el cual también termina siendo asesinado por Winslow.
   LO PEOR: Además de que el formato puede descolocar al espectador, y la haya hecho poco atractiva para disfrutar en la pantalla grande de una sala de cine, el ritmo es tremendamente lento. Algo ya confirmado como característica estilística del cine de Eggers. No parece importarle demasiado la taquilla tampoco.
   CITAS: “Si la muerte palidece con un terror agudo haz de las cuevas del océano nuestro lecho, y que Dios quien oye a las olas golpear, se digne a salvar a nuestra alma suplicante”. “Da mala suerte dejar un brindis sin terminar”. “El aburrimiento convierte a los hombres en villanos”. “Ahora soy un guardián y un guardián seré. Y estoy muy casado con este faro de aquí, y ha sido una esposa más fina, más verdadera y más callada que cualquier mujer con sangre y muy viva”. “En las gaviotas están las almas de los marineros que conocieron a su creador”.
   REFERENCIAS: Cómo actualización de un mito griego me recuerda a “El sacrificio del ciervo sagrado”. Pero desde luego tiene que ver con el anterior trabajo Eggers con “La bruja” y con otra película con faro incorporado, “Keepers”.
   CONCLUSIÓN: 7’5.Opresiva y asfixiante confirmación como talento de autor de Robert Eggers apoyado en el duelo interpretativo entre Dafoe y Pattinson que le demuestra a sus detractores que es mucho mejor actor de lo que muchos piensan.



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