martes, 22 de mayo de 2018

Escenas Míticas: Operaciones especiales - El único superviviente




   Hay varias cosas que tienen en común en todas estas operaciones. Y no, no es que sean heroicas, que si es cierto que algunas lo son, pero se deben a varios factores. Uno de ellos es que son misiones llevadas por cuerpos militares de élite, pero muy reducidos en número. Otro, el más determinante, es que para que estas acciones hayan tenido repercusión mediática, han tenido que salir mal, o al menos, complicarse severamente. La que se relata en esta película no lo es menos.




   Porque efectivamente, también está basada en hechos reales, adaptando el libro homónimo de Marcus Luttrell y Patrick Robinson. El primero es el soldado superviviente al que alude el título, por lo cual este dato no es más spoiler que el que ya aporta de entrada la película. Y el segundo es el periodista que colaboró con él para llevar sus experiencias al papel.



   Los hechos fueron los siguientes; lo que se denominó Operación Alas Rojas consistía en capturar a matar a un líder talibán llamado Ahmad Shah. Y fue encomendada a cuatro miembros de los SEAL, entre los cuales estaba el mencionado Luttrell. Pero durante la huida se vieron rodeados por una cantidad muy superior de enemigos y se vieron obligados a resistir como pudieron eliminando a muchos de ellos, pero finalmente sucumbiendo.



   La dirección de la adaptación corría a cargo de Peter Berg, que inicialmente era más conocido como actor más bien secundario, habiendo participado en algunas buenas películas como “La última seducción”. sin embargo, en su faceta como director ha destacado bastante más, en varios géneros, aunque especialmente relacionado con el de acción. Y en sus ultimas películas ha evolucionado en cuanto a calidad. Personalmente, ver su nombre como responsable de un proyecto es algo a tener en cuenta.



   Comenzó con una comedia negra que, con el tiempo, ha quedado como un titulo referencia de su cine, “Very bad things” o la espectacular “Battleship”, precedieron a su mejor etapa como director, que es la reciente y actual, que es cuando se ha revelado como un especialista precisamente en películas basadas en hechos reales.



   “El único superviviente”, “Marea Negra” y “Día de patriotas” dan testimonio de ello. Creo que Peter Berg tiene una gran capacidad para dotar de realismo estas películas, apoyado en un eficiente sentido del ritmo y de mantener la tensión en pantalla. Además, hay que decir que estos títulos de gestas reales parecen ser lo suyo. De hecho, solo aceptó rodar “Battleship” para conseguir la financiación para la que hoy comentamos.



   El film es absolutamente trepidante, prácticamente no deja ningún respiro. Uno termina su visión en una extenuación brutal. Aquello de “he terminado casi más cansado que el protagonista”. Incluso tiene cierto paralelismo con un western, si cambiáramos a los cuatro SEAL por pistoleros y a los talibanes por indios. No cambiaría mucho el guión.



   Tiene un reparto de caras jóvenes, pero bastante competentes. A la cabeza el que ya se ha convertido en actor fetiche de Berg, Mark Wahlberg. Un intérprete que también ha evolucionado enormemente desde la casi total inexpresividad hasta estar dotado de bastante oficio, incluso llegando a ser nominado por “Infiltrados”. Le acompañan Taylor Kitch (repite también con Berg desde “Battleship”, Ben Foster (“Pandorum”) y Emile Hirsch (“Hacia rutas salvajes”). También aparece Eric Bana.



   En su mayoría contó con criticas positivas. Y el público también respondió. Costó 40 millones de dólares y recaudó en taquilla 150. O sea, triplicó en beneficios. Además, fue nominada en apartados técnicos de sonido y efectos sonoros. Un aspecto bastante cuidado en el cine de Peter Berg. También tuvo nominada esa categoría en “Marea negra”

domingo, 20 de mayo de 2018

Tabula rasa



   FICHA TÉCNICA

Título: Tabula Rasa.
Dirección: Kaat Beels, Jonas Govaerts.
País: Bélgica.
Año: 2017.
Duración: 50 min (8 episodios).
Género: Thriller, intriga.
Interpretación: Veerle Baetens, Stijn Van Opstal, Jeroen Perceval, Hilde Van Mieghem, Gene Bervoets, Peter Van den Begin, Natali Broods, Cécile Enthoven, Ruth Beeckmans, Lynn Van Royen, Gregory Frateur, François Beukelaers, Bilall Fallah, Jan Debski, Marc Peeters, Tom Audenaert, Ferre Nachtergaele, Olaf Verghote, Steven van Watermeulen, Viviane De Muynck, Michael Pas, Ruth Becquart, Koen De Sutter, Annemie Gils, Elke Shari Van Den Broeck, Vic de Wachter, Mathias Pille, Isabelle van Hecke, Soufiane Chilah, Patrick Pickart, Marc Didden, Steve Van Nuffel, Peter De Graef, Els Olaerts, Kevin Bellemans, Valentijn Dhaenens, Eric Kempeneers, Bob Snijers, Rachida Chbani
Guión: Veerle Baetens, Christophe Dirickx, Malin-Sarah Gozin.
Producción: Frank Van Passel.
Música: Lachlan Anderson.
Fotografía: Dries Delputte, Brecht Goyvaerts.
Distribuidora: Netflix.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una mujer con una extraña enfermedad de amnesia, es internada en un centro psiquiátrico mientras se investiga la desaparición de un hombre relacionado con ella pero que ni recuerda ni sabe quien es.
   LO MEJOR: Estamos en uno de los momentos televisivos en cuanto a series, de más nivel que he visto nunca. La competencia entre las principales plataformas hace que salgan productos de enorme calidad. Pero es Netflix quien arriesga más apostando por diversos géneros y nacionalidades. Como es el caso de esta miniserie belga (creo que nunca había visto nada, ni serie ni película, de esta nacionalidad). “Tabula rasa” ha sido un soberano sorpresón, pues apenas ha contado con promoción, pero el boca a boca y las favorables criticas la han convertido en una de las series del momento y seguramente del año. Un rompecabezas psicológico bastante complejo a modo de puzzle, que no renuncia a ningún campo de juego. Mezcla varios géneros. En ocasiones es un thriller puro, en otros se desmarca al terror (incluso no renuncia al plano sobrenatural) y en otras es un sólido drama. A pesar de unos capítulos iniciales aparentemente tranquilos, siempre están ocurriendo cosas (bien repartidas), con muy efectivos giros con la baza de la dudosa fiabilidad de la información que nos proporcionan, bajo el inestable punto de vista de la protagonista, y de la que sospechamos que nos ocultan. Además, ata perfectamente todos los cabos mediante un guión brillante, sin precipitación ni atajos. Todo está en un plan bien calculado. Y, por si fuera poco, visualmente ofrece soluciones bastante atractivas. Apoyados en una excelente ambientación y en unas escenas oníricas muy interesantes.
   Interpretación: En esta historia, absolutamente todos los personajes tienen dobleces y esconden algo. Nadie es totalmente bueno. Y, en general, el reparto cumple con darle credibilidad a eso. Pero muy especialmente la protagonista femenina Veerle Baetens. Algunos le ven un cierto parecido, tanto físico como incluso interpretativo, en la distancia, con Hillary Swank. Lo que si está claro es que ella es el motor y pulmón de la serie y encarna a la perfección la ambigüedad del personaje. Por cierto, la que hace de hermana menor Lynn Van Royen, se parece a Juliette Lewis. Y personalmente le tenía cariño al personaje del pirómano interpretado por Peter Van Den Begin.
   Escena (spoiler): Hay varios vuelcos de considerables proporciones producidos por sorprendentes giros. Uno de los más importantes es el de descubrir que su hija en realidad esta muerta. Vale, se podría preveer porque ya dan una buena ración de pistas, pero no deja de ser un momento clave. No tanto, pero los líos del marido también son pieza de vital trascendencia para el devenir de la historia. Otro de esos grandes vuelcos es cuando nos enteramos de que Thomas fue el conductor que chocó con Annemie en el accidente que marca su enfermedad amnésica. También descubrir que el policía que investiga el caso de su desaparición es su padre. Pero el ultimo capitulo es un atracón de sorpresas. Como cuando vemos que la verdadera culpable es una fraudulenta y celosa psicóloga. O que Thomas está vivo y ha sido él el que le dejaba notas a Annemie en el psiquiátrico. Y más aun que va a consumar la venganza para hacer justicia, matando a la villana.
   LO PEOR: Bueno, hay que tener un poco de paciencia al principio. Quizá los dos o tres primeros. Me parece perfectamente normal. La primera mitad es la preparación de una segunda en un continuo in crescendo. Y si, es de esas que en un momento dado puede resultar algo liosa. Aunque no me lo parece en exceso. No hay mucho más que decir en este apartado.
   CITAS: “Alguien desapareció y supuestamente yo fui vista con él”. “Hay algo muy malo en esa casa”. “Le está haciendo algo a mi hija”. “¿Por qué asume que es culpa mía?”. “Podrías comportarte como una persona normal aunque fuera una sola vez”. “Cuando la memoria tiene lagunas, la imaginación rellana los huecos vacíos”.  
   REFERENCIAS: Es inevitable acordarse de “Memento” en cuanto a una de las claves argumentales del guión que es la amnesia de la protagonista. Tiene algunos puntos en común con “The sinner”. Pero estéticamente se parece más a otra serie europea, “Dark”.
   CONCLUSIÓN: 7’5. Una de las sorpresas del año, intrigante rompecabezas psicológico tremendamente adictivo.