martes, 24 de octubre de 2017

Escenas Míticas: Androides - Ghost in the shell (2017)




   La más reciente de todos las de este ciclo. Víctima de una de las campañas de desprestigio más encarnizadas, absurdas y carentes de razón que un servidor haya visto. Porque casi la totalidad de las críticas a la película nada tienen que ver con su calidad y resultado pues se dieron antes del propio estreno, el cual se dio bajo un clima de rechazo que transcendía más allá de lo cinematográfico.




   Pero vayamos al inicio. “Ghost in the Shell” nace para el mundo del manga bajo la creación de Masamune Shirow, que se publicó en 1989-90/91-97/91-96/2013, en sus respectivas historias. Se llegaron a desarrollar hasta tres series. Y se hicieron cuatro películas en formato anime. Todo hasta llegar a reboot en live-action de este mismo año 2017.




   La idea de esta versión comienza cuando el mismísimo Steven Spielberg, a través de la productora Dreamworks, se hizo con los derechos de explotación del manga original, que rápidamente eligió dos productores para que se pusieran manos a la obra y conformaran un reparto y eligieran un director, que fue Rupert Sanders (Blancanieves y la leyenda del cazador). La única premisa fue hacer una adaptación global del “Universo Ghost in the Shell” y no limitarse a hacer un remake del famoso anime ya de culto de 1990.



   Y fue precisamente con la elección del reparto donde estalló la polémica, la razón, un tema meramente de raza. Es decir, nadie se ha rasgado las vestiduras por poner un actor negro como Nick Furia (Samuel L. Jackson) en “Los vengadores”, incluso considerar también uno negro para el papel de James Bond (Idris Elba estaba en las quinielas). Sin embargo, las críticas fueron de lo más enfurecidas por elegir un reparto blanco para una historia oriental.



   Hay que decir que dicho apaleamiento vino de los fans del original, pero de los occidentales, pues en Japón no hubo tal controversia puesto que se asumía con absoluta lógica que la protagonista fuera una actriz norteamericana dado que se trataba de una adaptación de Estados Unidos. Incluso el propio creador del manga, Shirow llegó a manifestarse muy en acuerdo con la elección de una actriz de la talla y prestigio de Scarlett Johansson.



   Sin embargo, no fue Scarlett la primera opción, sino Margot Robbie, que finalmente fue descartada cuando aceptó el papel de Harley Quinn para “Escuadrón suicidad”. Tras llegar a un acuerdo con Johansson, se procedió a completa el reparto con Pilou Asback (“Juego de tronos”, Juliette Binoche, Michael Pitt y Takeshi Kitano, que ni siquiera aprendió inglés para la causa y realizó su papel en japonés. Lo que no se entiende es porque no fue doblado.



   Una curiosidad respecto a Scarlett Johansson que intrigaba a los aficionados era en relación con los desnudos. Hay que decir que el personaje original, the mayor, en el anime, aunque lo pareciera, no iba desnuda, sino que llevaba un traje “termóptico” que la permitía desaparecer bajo el camuflaje del mismo. Para la actriz, se diseñó un traje de silicona como una segunda piel que, dicho sea de paso, no dejaba mucho espacio a la imaginación sobre sus voluptuosas curvas pero que dejaba claro que no estaba íntegramente desnuda.



   Es cierto que hay algunas variaciones importante en el argumento (mayormente en cuanto al origen de la mayor y el villano) y se procedió a una simplificación filosófica para adaptar la historia al público americano. Pero creo que la película respeta la esencia y espíritu tanto del manga como del anime. Incluso hay numerosos planos literalmente calcados a las de la película del noventa. El diseño de producción es absolutamente impresionante, plagado de realidad virtual y más cercano al de “Blade Runner”. Y, por si fuera poco, las secuencias de acción son espectaculares, muy a lo “Matrix", película que ya bebió de “Ghost in the Shell”.



   A pesar de la virulenta acogida de los puristas del manga, de las diversas campañas de desprestigio y demás, las críticas se saldaban con el aprobado y finalmente tuvo unas opiniones aceptables. Costó 110 millones y logró 170. No fue un éxito total de la taquilla, claro está, pero no perdió dinero (como auguraban) e incluso logró beneficios.
            Solo una curiosidad para reflexionar: ¿alguien ha visto un anime en el que los personajes tengan los ojos rasgados? O por el contrario son tremendamente grandes y redondos? Pues esque igual un reparto occidental si era adecuado.

domingo, 22 de octubre de 2017

Blade Runner 2049



   FICHA TÉCNICA

Película: Blade Runner 2049.
Dirección: Denis Villeneuve.
País: Estados Unidos.
Año: 2017.
Duración: 163 min.
Género: Ciencia ficción.
Interpretación: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Sylvia Hoeks, Robin Wright, Mackenzie Davis, Carla Juri, Lennie James, Dave Bautista, Barkhad Abdi, David Dastmalchian, Hiam Abbass, Edward James Olmos.
Guión: Hampton Fancher, Michael Green (Historia: Hampton Fancher. Personajes: Philip K. Dick).
Producción: Broderick Johnson, Andrew A. Kosove, Cynthia Yorkin, Bud Yorkin.
Música: Hans Zimmer, Benjamin Wallfisch.
Fotografía: Roger Deakins.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: K es un replicante que se dedica a cazar otros replicantes. Es un blade runner. Pero cuando descubre un secreto capaz de cambiar todo el orden social en el que se encuentran se da cuenta del peligro que corre. Para saber más tendrá que buscar a Rick Deckard, un blade runner desaparecido hace treinta años.
   LO MEJOR: Parecía impensable que se pudiera realizar una secuela de una de las películas consideradas “intocables” de la historia del cine. Más si cabe cuando la secuela llega 35 años después. Pero claro, colocando al mando de la nave a uno de los mejores directores de la actualidad, Denis Villeneuve, la cosa subía muchos enteros. Desde luego que es una más que digna secuela, pero sería injusto catalogarla tan solo como eso. Por supuesto, conecta y concuerda con el film de Ridley Scott tanto argumentalmente como estéticamente y es deudora de ella, pero el director canadiense logra darle a su película esencia e identidad y, por lo tanto, valor propio. Porque si esta “Blade Runner 2049” capta esa ambientación ciberpunk de calles y edificios decadentes y apocalípticos, también amplia la paleta de colores en cuanto a decorados y escenarios, sin apartarse de la visión sombría de Scott. Como en aquella, la fotografía es maravillosa, con entidad suficiente para quizá ser nominada al oscar. Además, no faltan los homenajes a la primera parte, pero sin abusar de ellos, construyendo un guión más trabajado de lo esperado que durante gran parte del metraje funciona independientemente. Incluso profundiza en algunos aspectos de la novela de Philip K. Dick, inspiración para el “Blade Runner “de 1982, que incidía en la reflexión sobre lo que nos hace humanos y donde se hacía referencia a los replicantes como posible especie sucesora de la humana como inquilina del planeta. Por supuesto, tiene más acción para ajustarse a los tiempos modernos, pero no le resta protagonismo a la narración pues es evidente que Villeneuve no tiene ninguna prisa en su exposición.
   Interpretación: Ryan Gosling ha vuelto a entusiasmarme como actor, tras algunos papeles en los que no lo hacía tanto. Me ha recordado al Gosling de “Drive”. Harrison Ford nos ofrece otro regreso a uno de sus personajes más míticos, como no hace mucho ya hizo con Han Solo. Aunque éste ya no es el mismo Deckard, lógicamente, y atención a las aportaciones de los secundarios. Jared Leto, con muy pocos, pero sumamente misteriosos e interesantes minutos en pantalla. Muy sorprendente por importante la de Ana de Armas. Quizá no es la mejor actriz del mundo, pero su imponente belleza la ayuda a meter la cabeza en Hollywood. Y ojo, no lo hace nada mal aquí. También sorprendente Sylvia Hoecks, que no había visto desde “La mejor oferta”, donde me encantó. Y siempre es un placer ver a Robin Wright. Hay un cameo de Edward James Olmos, el Gaff de la del 82.
   Escena (spoiler): Comienza con una buena pelea entre Ryan Gosling y Dave Bautista. Pero no son las escenas de acción las más destacadas. La primera aparición de Jared Leto, con ese nacimiento de un replicante, es sumamente inquietante. Especialmente sensible es la secuencia de amor de Gosling con Ana de Armas por medio de Mackenzie Davis, que me ha recordado descaradamente a la de “Her”. Es por ello por lo que duele más su muerte, un rato después. Pero, sin duda, el momento cumbre es la aparición de Rick Deckard y varias revelaciones que lleva consigo. Y ese rencuentro con una imitación de Rachael (una Sean Young recreada digitalmente para la película, como se hizo con Leia en “Rogue One”). Ésta si de acción, el duelo a muerte Gosling-Hoecks. El final es todo un homenaje a la película anterior, con una ¿muerte? Del personaje de Ryan Gosling al estilo Roy Batty (Rutger Hauer). Y Deckard conociendo a su hija ¿Quizá para una secuela más?
   LO PEOR: Uno de los comentarios que más he leído es que es lenta. ¿Acaso su precedente no lo es? Lo que si es cierto es que quizá se le vaya la mano con la duración, sobrepasando las dos horas y media. Se dilata demasiado pero aun así no se hace larga. No hay sensación de que le sobre nada.
   CITAS: “Hice tu trabajo una vez. Era muy bueno”. “Tu historia aún no ha terminado. Aún queda una página”. “Tengo recuerdos, pero no puedo decir si son reales”. "El mundo está construido en una pared que separa cada clase. Dile a cada lado que no hay diferencia... Has comprado una guerra“. “El dolor te recuerda que la alegría que sentías era real. Pero no conoces el verdadero dolor todavía. Aprenderás”. “Los Replicantes son como cualquier otra máquina, son un beneficio o un peligro. Si son un beneficio, no es mi problema”. “A veces para amar a alguien, tienes que ser un extraño”.
   REFERENCIAS: Conecta con el “Blade Runner” de Ridley Scott, que hemos visto como ha influido en la estética del remake de “Ghost in the Shell” de este mismo año, y que curiosamente a su vez, tiene gran parecido estético en “Blade Runner 2049”. Pero también toma algunos elementos tratados en “Ex machina” y “Her” en relación a su reflexión sobre la inteligencia artificial. Existen tres cortos encargados por el propio Villeneuve que ejercen de puente entre la película de 1982 y la actual.
   CONCLUSIÓN: 9. Gran secuela de Villeneuve, con la esencia de la clásica pero identidad propia.