domingo, 2 de febrero de 2025

La zona de interés

 


   FICHA TÉCNICA

Título: La zona de interés.
Dirección: Jonathan Glazer.
País: Reino Unido.
Año: 2023.
Duración: 106 min.
Género: Drama.
Interpretación: Sandra Hüller, Christian Friedel, Freya Kreutzkam, Ralph Herforth, Max Beck, Ralf Zillmann, Imogen Kogge, Stephanie Petrowitz.
Guion: Jonathan Glazer. Novela: Martin Amis.
Producción: Ewa Puszczyńska.
Música: Mica Levi.
Fotografía: Lukasz Zal.
Distribuidora: A24.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: El comandante encargado de la dirección del campo de concentración de Auschwitz, vive al otro lado del muro con su familia en una idílica residencia, ajenos a lo que está pasando a unos metros de su casa.

   LO MEJOR: Sin duda, no es precisamente una película que tenga el objetivo de entretener. De hecho, diría que está más cercana al cine experimental de arte y ensayo. Porque el cuidado visual está trabajadísimo en cuanto a la composición del plano, lleno de simetrías, pero la película hace más hincapié en lo que no podemos ver. Es por ello que el efecto del sonido no solo es que sea importante, es esencial. Es más, comienza con varios desconcertantes minutos con la pantalla en negro, obligando al espectador a afinar el oído, lo cual luego será vital para saber lo que está ocurriendo al otro lado del muro, el del campo de concentración de Auschwitz, donde se está perpetrando un genocidio, junto al que la familia del oficial al mando, vive lo que considera un total privilegio, viviendo en la más absoluta cotidianidad, con una total falta de empatía con los horrores que están ocurriendo literalmente pared con pared. Horror del cual el espectador no es ajeno porque aunque no lleguemos a ver nada de forma explícita, el director, Jonathan Glazer se ocupa ir dejándonos los suficientes detalles para que seamos plenamente conscientes de lo que ocurre al otro lado, dejándonos que construyamos el terror en nuestra imaginación. Es una película que quiere mandarnos un mensaje. Porque realmente habla de nosotros mismos, estableciendo una conexión del pasado con el presente, mediante unos personajes que no experimentan ninguna evolución personal, retratando al ser humano como incapaz de aprender de sus errores, que hoy en día también se enajena de lo que pasa ahí al lado, aunque sean guerras en las que se están produciendo tragedias igual de horribles que aquellas.

   Interpretación: Sandra Hüller repetía en los Oscars con dos películas. Esta y “Anatomía de una caída”, por la que además fue nominada como mejor actriz. Aquí comparte protagonismo con Christian Friedel. Los he odiado tremendamente a las dos, así que significa que han hecho muy bien su trabajo.

   Escenas (SPOILERS!!): Esos detalles sutiles de lo que está pasando se pueden ver en escenas como la mancha en el río, como rastro de las cremaciones de los prisioneros. La presentación que le hacen al comandante de un sistema de cámaras de gas más eficaz. En un momento incluso se encuentran un hueso de mandíbula en el agua. En otro vemos lo que parece un traslado de prisioneros a través de unos arbustos, sin llegar a verlos nítidamente. También vemos como en ocasiones tienen que cerrar las ventanas precisamente por el hedor que despiden los crematorios, viendo incluso como funcionan a pleno rendimiento a través del humo que sale de la chimeneas. Por cierto, lo cual provoca que la madre de la protagonista se vaya en plena noche, al considerarlo insoportable. También nos dan a entender que el comandante mantiene relaciones sexuales con una judía, tras lo cual procede lavarse sus partes íntimas. En cuanto a la visión de Auschwitz en la actualidad convertido en un museo, representa como la humanidad es capaz de convertir la tragedia en espectáculo. El final del comandante en las escaleras representa el descenso a la oscuridad, un tipo obsesionado con gasear a otros seres humanos, sean quienes sean, pero a lo que su propio cuerpo rechaza, por eso esas arcadas. En cuanto a la niña de las manzanas, además de que está inspirado en un hecho real, simboliza la luz en ese mundo de oscuridad, es la esperanza en la raza humana.

   LO PEOR: No es una película ni mucho menos destinada al entretenimiento. No es una experiencia agradable en absoluto y es de difícil digestión. No es demasiado larga pero puede hacerse tediosa, porque aparentemente no está pasando nada de gran interés. Aunque, en realidad, no es así.

   REFERENCIAS: Jonathan Glazer es el director de otras películas también muy polémicas, como “Reencarnación” y Under the skin”. Aquí adapta la novela homónima de Martin Amis. Esta película se podría complementar con otros títulos con ángulos diferentes del Holocausto, como “El hijo de Saul” o “La solución final”.

   CONCLUSIÓN: 7. Glazer nos habla del presente recordándonos el pasado, donde la absoluta falta de empatía provoca que la felicidad y el horror puedan convivir a una distancia de unos pocos metros, por muy terrorífico que sea.




sábado, 1 de febrero de 2025

Microcríticas Express: Sissy/La sombra del vampiro/Apartamento 7A

 




   Nunca, pero nunca, salen las cosas bien. Si hay una despedida de soltero en una película, sea del género que sea, todo se descontrola. Y esta no iba a ser una excepción. Tampoco cuando metes en una coctelera a personajes con traumas infantiles, bullying y baja autoestima. Sin embargo, lo que a priori podría parecer una típica historia de terror donde la víctima de una serie de agravios anteriores se cobra su venganza, no es así en absoluto. Si hay muertes, por cierto, bastante sangrientas e incluso tirando de gore, pero prácticamente todo se va precipitando por accidente o desesperación, lo que la hace tocar el tono de comedia negra. Lo cual resulta muy divertido porque aunque tarde en arrancar lo suyo, lo cual usa para retrasar todo lo posible quien es el agresor, y cuando se inicia toda la violencia resulte bastante predecible (se sabe siempre quien va a ser el siguiente en morir), para entonces ya todo se ha convertido en un festival de sangre y da igual. No obstante, desliza algunos mensajes de forma más sutil. ¿Porqué no sentimos empatía por ninguna de las víctimas? Es más, ¿Quiénes son las víctimas realmente? Y lanza algunos avisos, el peligro de no superar las secuelas y cuidado con quien sigues en redes sociales. Me ha recordado a la muy recomendable, para quien no la haya visto, “Muerte, muerte, muerte”, aunque esa era más seria, y superior en general a esta, e iba más por la fórmula del slasher. 6.


   Para quien crea que lo ha visto todo de Nosferatu, tras la última versión de Robert Eggers, quizá se haya dejado en el tintero esta. En realidad trata sobre el rodaje de la de 1922, en un ejercicio de cine dentro del cine de lo más curioso por lo siguiente. Hasta ahora teníamos claro que los actores que habían interpretado a Nosferatu eran Max Schreck y Klaus Kinski, a los que se ha unido recientemente Bill Skarsgard. Pero deberíamos añadir a Willem Dafoe. Aunque esto no es totalmente cierto porque Dafoe no interpreta directamente al Conde Orlok, sino al propio Max Schreck interpretándole, y aquí viene la peculiaridad, pero siendo un vampiro de verdad. Y me ha parecido de lo más divertido. Se mezcla, por tanto, realidad y ficción, casi siempre por el camino de la comedia, incluso de la parodia. Pero ojo, que la recreación de como se rodó la película, la ambientación y un poco una evocación de como se hacía cine es esa época, son buenísimas. Todo un homenaje. Pero también una crítica al sacrificio que se puede llegar a hacer por el arte, retratando a un Murnau obsesionado por su película y por lograr el mayor realismo posible sin importarle nada más, casi como un perturbado. Por cierto, interpretado por John Malkovich. A él y a Willem Dafoe, que está tremendo (fue nominado al Oscar, que ya es extraño que este actor no tenga uno, al menos), les acompañan nombres como Udo Kier, Cary Elwes o Catherine McCormack (“Braveheart”). Tiene su tanto de terror, un terror divertido, y si no, atención a la secuencia final, que no tiene desperdicio. 7.


   El año pasado me llevé la sorpresa de que la precuela de “La profecía” era bastante mejor de lo esperado hasta el punto de colocarla entre lo mejor del género de terror del 2024. Con esta han hecho la misma jugada. Una precuela bastante tardía de un clásico del terror, en este caso, de “La semilla del diablo”, pero no ha funcionado tan bien. Aunque tampoco me parecen justificados los palos que se ha llevado esta. Curiosamente, “La primera profecía” tenía tramos que se acercaban más precisamente a la película de Roman Polanski. Porque esta casi ejerce más de complemento de aquella que de precuela, dado que podemos conocer unos hechos previos con los que engancha a la otra película. Aunque los que la recuerden o la hayan revisitado hace poco notarán que hay un error de continuidad muy claro. Todo para hacer su guiño obligado y que incluso ha reconocido la directora del invento, Natalie Erika James, como un sacrificio que tenía que hacer. No obstante, más allá de eso, es una película correcta, que si es cierto que adolece de falta de tensión en determinados momentos clave, pero que se deja ver, sobre todo gracias al aliciente de ver a dos actrices de generaciones tan dispares como las de Julia Garner y Dianne Wiest. Y si que aporta una diferencia importante en cuanto a la manera de reaccionar de la protagonista que va en relación con la actualidad aunque la acción de la historia sea en los sesenta, y es en cuanto a su situación, que no deja de ser un embarazo no deseado. 6.