domingo, 7 de enero de 2024
Dejar el mundo atrás
FICHA
TÉCNICA
Título:
Dejar
el mundo atrás.
CRÍTICA
SINOPSIS:
Una
familia alquila una casa para pasar unas vacaciones. Pero la misma
noche del día que llegan, se presentan los que se la han alquilado,
solicitando un lugar donde quedarse porque sospechan que algo extraño
está pasando en el mundo.
LO
MEJOR: Sam
Esmail es sagrado desde que creara la que es para mí una de las
mejores series de este siglo, “Mr. Robot”. Pero ahí destacaba
más desde guion que desde la dirección, aunque también había
hecho un trabajo interesante cuando se había puesto tras la cámara.
Claro, que una serie es diferente de una película, y esta es la
primera. Pues bien, aquí se ha vestido Night Shyamalan con una trama
que perfectamente podría haber venido del cineasta indio.
Temáticamente, Esmail vuelve a demostrar su preocupación, como en
“Mr. Robot”, por acontecimientos que podrían cambiar el orden
mundial, por situaciones que podrían hacer tambalear gobiernos, el
estadounidense para más señas. Y con ello pretende hacer
reflexionar al espectador, que se ponga en el lugar de los
personajes. Para que esa empatía sea más directa le da la misma
información que a ellos, que se plantee los mismos interrogantes. Y
aunque el género de la película no es el terror si utilizan
mecanismos de este tipo de películas. Porque el verdadero miedo que
genera la historia es la posibilidad de ser algo perfectamente real y
posible. Técnicamente, Esmail demuestra personalidad con la cámara,
y elegancia en la puesta en escena. Además, maneja bien, a través
del montaje, la narración de las situaciones en paralelo,
potenciando el suspense generado con el uso de la banda sonora.
Interpretación:
Julia
Roberts, con la que Esmail ya trabajó en otra serie, miniserie esta
vez, “Homecoming”, es la que mayor peso de dramático lleva y
claramente la estrella. Después estarían Mahershala Ali e Ethan
Hawke, también a gran nivel. Es que todo el reparto lo está, porque
ojo a Myha’la Herrold o la muy joven Farrah Mackenzie. Hasta Kevin
Bacon tiene un pequeño papel.
Escena
(SPOILERS!!): Tiene
secuencias más espectaculares de lo que cabía esperar, como la del
petrolero encallado en la playa, el avión estrellándose en el mar,
la persecución de la avioneta, el ataque de los Tesla o el rodeo de los ciervos. Pero más
allá de eso, o de los arquetipos que representan cada uno de los
cuatro personajes principales, lo interesante es responder a las
dudas del final abierto. Esmail deja claro que en una crisis así, el
fallo de la tecnología y la información engañosa son vitales para
doblegar a un país. De tal manera que si consideramos como descartes
todas las posibilidades que se enumeran en la película, podemos
llegar a la conclusión que el ataque no viene ni de musulmanes ni
rusos ni coreanos, sino de dentro del país. Es decir, podrían estar
asistiendo a un golpe de estado y una posible guerra civil posterior.
Lo que hace más importante como llegan al escenario final. Son los
niños los que hacen posible que lleguen a un lugar seguro. La hija
pequeña, cuya obsesión es ver el último episodio de la serie
“Friends”, llega a la casa de al lado, donde hay un búnker en su
sótano. Y la enfermedad del mayor, hace que el personaje de Kevin
Bacon precisamente les hable a los padres de ese lugar. Además, la
búsqueda de la pequeña posibilita que Julia Roberts y Miha’la
Herrold vean la casa. No lo vemos, pero es de suponer que todos
terminarán confluyendo en esa casa, el lugar más seguro para pasar
lo que viene.
LO
PEOR: Más
que críticas son advertencias. No es una película que pretenda dar
respuestas sino provocar preguntas, o más bien reflexiones, por lo
que deja muchos cabos sueltos. Y, aunque siempre están pasando cosas
y no aburra, hay que señalar que el ritmo es pausado, y quizá el
metraje excesivo, un recorte de diez o quince minutos le hubiera
venido bien para mejorarlo.
REFERENCIAS:
Está
basada en la novela homónima de Ramaan Alam. Podría ser un cruce
entre “Amanecer rojo” y “El incidente”, de Shyamalan. Se
especula que podría tener incluso una secuela, dados los cabos
sueltos que deja y el buen recibimiento de la película.
miércoles, 3 de enero de 2024
Escenas Míticas: Rarunas - Asesinos natos
El estreno de “Pobres criaturas”, la última película de Yorgos Lanthimos, para finales de mes, nos da pie a abrir un melón muy interesante, el de las películas diferentes, especiales, raras, las que se salen de la fórmula convencional, como presumiblemente creemos que será la última creación del director griego, un cineasta peculiar, a menudo provocador, cuyas obras se salen de lo habitual que cabe esperar en el cine comercial. Y en ese molde encaja perfectamente “Asesinos natos”.
Una cinta prácticamente experimental, que utiliza varios formatos, filtros de fotografía, ángulos de encuadres, cámaras y lentes. Con un montaje caótico, casi esquizofrénico. Eso en cuanto a la técnica, temáticamente es tremendamente agresiva, haciendo gala sin complejos del abuso de la violencia extrema, lo cual utiliza como punto de lanza para realizar una sátira de la sociedad norteamericana.
Porque aunque fue acusada precisamente de hacer apología de la violencia, lo que la llevó a ser incluso prohibida en algunos países, como Irlanda, lo que realmente pretende hacer es una ácida denuncia de cómo trata la sociedad estadounidense a los asesinos de masas, algo muy habitual en el país de las barras y estrellas. Pero sobre todo como tratan los medios de comunicación los crímenes, desde el morbo.
De hecho, el periodista interpretado por Robert Downey Jr está basado muy directamente en Steve Dunleavy, periodista australiano famoso por su marcado tono sensacionalista, lo que llevó al actor a incluso copiar su acento australiano. Para colmo, mientras se desarrollaba la película, el tratamiento de los medios de casos como el de O.J. Simpson, Tonya Harding, Rodney King o Waco, no hacía más que apoyar el enfoque que iba a tener la película.
Aunque la historia que la inspiró fue la de Charles Starkweather y Caril Ann Fugato, allá por los años cincuenta, que en su viaje de huida de Nebraska a Wyoming sembraron el camino de la sangre de once víctimas. De aquello, Quentin Tarantino elaboró un guion, una especie de Bonnie y Clyde salvaje con mucha acción. De ese guion salieron dos películas.
Porque Oliver Stone le cambió tantas cosas y pervirtió, según Tarantino, tanto el enfoque, que le llevó a renegar de aparecer en los créditos como guionista. Aquí hay que aclarar que el Tarantino nunca dijo que la película fuera mala, de hecho, incluso dijo lo contrario. Pero sí que el resultado no tenía nada que ver con él. La otra película que salió de ese guion fue algo más cercano a lo que pretendía, “Amor a quemarropa”, que dirigió Tony Scott.
Para muestra un botón. El fragmento en el que se cuenta el pasado de Mallory (Juliette Lewis), donde se deja claro que sufría abusos sexuales, está retratado como si fuera una típica sitcom americana, hasta con las risas enlatadas. Después, Stone tendría algunos otros buenos títulos, también relativas a Estados Unidos, como “Nixon”, o “Un domingo cualquiera”, pero en general el nivel fue inferior en esta segunda etapa.
Para el papel de Mickey Knox se consideró a Michael Madsen pero Tarantino vetó a cualquier actor que participara en la película. Por lo que se decantaron por Woody Harrelson. Lo mismo pasó con el del periodista, lo que llevó a Tim Roth y Steve Buscemi a rechazar el papel. Todos ellos de la cuerda de Tarantino desde “Reservoir Dogs”.
El elegido fue el mencionado Robert Downey Jr. Para Juliette Lewis no hubo dudas, a quien Oliver Stone consideraba perfecta. Completan el reparto Tom Sizemore, quien se documentó con los casos de Ted Bundy y John Wayne Gacy dos de los asesinos en serie más famosos. Y Tommy Lee Jones, que se inspiró en la comedia teatral "El burgués gentilhombre", de Moliere.
La película fue machacada por la crítica, aunque paradójicamente se llevó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia. Ahora, como no podía ser de otra manera, es un título de culto. Aunque económicamente no le fue nada mal. Costó 34 millones de dólares y recaudó 110 en taquilla. Posteriormente se la acusó de inspirar masacres como la de Columbine o la familia Richardson, cuyo asesino se confesaba fan de la película.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Películas relacionadas
‹
›

