domingo, 7 de enero de 2024

Dejar el mundo atrás

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Dejar el mundo atrás.
Dirección: Sam Esmail.
País: Estados Unidos.
Año: 2023.
Duración: 134 min.
Género: Intriga, ciencia ficción, thriller.
Interpretación: Julia Roberts, Mahershala Ali, Ethan Hawke, Myha'la Herrold, Farrah Mackenzie, Charlie Evans, Kevin Bacon, Alexis Rae Forlenza, Vanessa Aspillaga, Josh Drennen, Erica Cho, Orli Gottesman.
Guion: Sam Esmail. Novela: Rumaan Alam.
Producción: Lisa Roberts Gillan, Julia Roberts.
Música: Mac Quayle.
Fotografía: Tod Campbell.
Distribuidora: Netflix.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una familia alquila una casa para pasar unas vacaciones. Pero la misma noche del día que llegan, se presentan los que se la han alquilado, solicitando un lugar donde quedarse porque sospechan que algo extraño está pasando en el mundo.

   LO MEJOR: Sam Esmail es sagrado desde que creara la que es para mí una de las mejores series de este siglo, “Mr. Robot”. Pero ahí destacaba más desde guion que desde la dirección, aunque también había hecho un trabajo interesante cuando se había puesto tras la cámara. Claro, que una serie es diferente de una película, y esta es la primera. Pues bien, aquí se ha vestido Night Shyamalan con una trama que perfectamente podría haber venido del cineasta indio. Temáticamente, Esmail vuelve a demostrar su preocupación, como en “Mr. Robot”, por acontecimientos que podrían cambiar el orden mundial, por situaciones que podrían hacer tambalear gobiernos, el estadounidense para más señas. Y con ello pretende hacer reflexionar al espectador, que se ponga en el lugar de los personajes. Para que esa empatía sea más directa le da la misma información que a ellos, que se plantee los mismos interrogantes. Y aunque el género de la película no es el terror si utilizan mecanismos de este tipo de películas. Porque el verdadero miedo que genera la historia es la posibilidad de ser algo perfectamente real y posible. Técnicamente, Esmail demuestra personalidad con la cámara, y elegancia en la puesta en escena. Además, maneja bien, a través del montaje, la narración de las situaciones en paralelo, potenciando el suspense generado con el uso de la banda sonora.

   Interpretación: Julia Roberts, con la que Esmail ya trabajó en otra serie, miniserie esta vez, “Homecoming”, es la que mayor peso de dramático lleva y claramente la estrella. Después estarían Mahershala Ali e Ethan Hawke, también a gran nivel. Es que todo el reparto lo está, porque ojo a Myha’la Herrold o la muy joven Farrah Mackenzie. Hasta Kevin Bacon tiene un pequeño papel.

   Escena (SPOILERS!!): Tiene secuencias más espectaculares de lo que cabía esperar, como la del petrolero encallado en la playa, el avión estrellándose en el mar, la persecución de la avioneta, el ataque de los Tesla o el rodeo de los ciervos. Pero más allá de eso, o de los arquetipos que representan cada uno de los cuatro personajes principales, lo interesante es responder a las dudas del final abierto. Esmail deja claro que en una crisis así, el fallo de la tecnología y la información engañosa son vitales para doblegar a un país. De tal manera que si consideramos como descartes todas las posibilidades que se enumeran en la película, podemos llegar a la conclusión que el ataque no viene ni de musulmanes ni rusos ni coreanos, sino de dentro del país. Es decir, podrían estar asistiendo a un golpe de estado y una posible guerra civil posterior. Lo que hace más importante como llegan al escenario final. Son los niños los que hacen posible que lleguen a un lugar seguro. La hija pequeña, cuya obsesión es ver el último episodio de la serie “Friends”, llega a la casa de al lado, donde hay un búnker en su sótano. Y la enfermedad del mayor, hace que el personaje de Kevin Bacon precisamente les hable a los padres de ese lugar. Además, la búsqueda de la pequeña posibilita que Julia Roberts y Miha’la Herrold vean la casa. No lo vemos, pero es de suponer que todos terminarán confluyendo en esa casa, el lugar más seguro para pasar lo que viene.

   LO PEOR: Más que críticas son advertencias. No es una película que pretenda dar respuestas sino provocar preguntas, o más bien reflexiones, por lo que deja muchos cabos sueltos. Y, aunque siempre están pasando cosas y no aburra, hay que señalar que el ritmo es pausado, y quizá el metraje excesivo, un recorte de diez o quince minutos le hubiera venido bien para mejorarlo.

    REFERENCIAS: Está basada en la novela homónima de Ramaan Alam. Podría ser un cruce entre “Amanecer rojo” y “El incidente”, de Shyamalan. Se especula que podría tener incluso una secuela, dados los cabos sueltos que deja y el buen recibimiento de la película.

   CONCLUSIÓN: 7. El creador de "Mr. Robot", Sam Esmail, debuta en el largometraje emulando a Night Shyamalan, continuando con preocupaciones que ya se han visto en sus series, y el resultado inquieta por la posibilidad real de que ocurra.




miércoles, 3 de enero de 2024

Escenas Míticas: Rarunas - Asesinos natos

 


   El estreno de “Pobres criaturas”, la última película de Yorgos Lanthimos, para finales de mes, nos da pie a abrir un melón muy interesante, el de las películas diferentes, especiales, raras, las que se salen de la fórmula convencional, como presumiblemente creemos que será la última creación del director griego, un cineasta peculiar, a menudo provocador, cuyas obras se salen de lo habitual que cabe esperar en el cine comercial. Y en ese molde encaja perfectamente “Asesinos natos”.




   Una cinta prácticamente experimental, que utiliza varios formatos, filtros de fotografía, ángulos de encuadres, cámaras y lentes. Con un montaje caótico, casi esquizofrénico. Eso en cuanto a la técnica, temáticamente es tremendamente agresiva, haciendo gala sin complejos del abuso de la violencia extrema, lo cual utiliza como punto de lanza para realizar una sátira de la sociedad norteamericana.



   Porque aunque fue acusada precisamente de hacer apología de la violencia, lo que la llevó a ser incluso prohibida en algunos países, como Irlanda, lo que realmente pretende hacer es una ácida denuncia de cómo trata la sociedad estadounidense a los asesinos de masas, algo muy habitual en el país de las barras y estrellas. Pero sobre todo como tratan los medios de comunicación los crímenes, desde el morbo.



   De hecho, el periodista interpretado por Robert Downey Jr está basado muy directamente en Steve Dunleavy, periodista australiano famoso por su marcado tono sensacionalista, lo que llevó al actor a incluso copiar su acento australiano. Para colmo, mientras se desarrollaba la película, el tratamiento de los medios de casos como el de O.J. Simpson, Tonya Harding, Rodney King o Waco, no hacía más que apoyar el enfoque que iba a tener la película.



   Aunque la historia que la inspiró fue la de Charles Starkweather y Caril Ann Fugato, allá por los años cincuenta, que en su viaje de huida de Nebraska a Wyoming sembraron el camino de la sangre de once víctimas. De aquello, Quentin Tarantino elaboró un guion, una especie de Bonnie y Clyde salvaje con mucha acción. De ese guion salieron dos películas.



   Porque Oliver Stone le cambió tantas cosas y pervirtió, según Tarantino, tanto el enfoque, que le llevó a renegar de aparecer en los créditos como guionista. Aquí hay que aclarar que el Tarantino nunca dijo que la película fuera mala, de hecho, incluso dijo lo contrario. Pero sí que el resultado no tenía nada que ver con él. La otra película que salió de ese guion fue algo más cercano a lo que pretendía, “Amor a quemarropa”, que dirigió Tony Scott.



   Un Oliver Stone que venía de formar las mejores obras de su carrera, como “Wall Street”, “J.F.K, caso abierto”, y su trilogía sobre Vietnam formada por “Platoon”, “Nacido el 4 de julio” y “El cielo y la tierra”. Todas ellas hablan, y no precisamente bien, de los Estados Unidos. Stone ha manifestado siempre y de forma muy crítica su preocupación por la realidad social y política de su país. Y “Asesinos natos” sería su obra más provocativa.



   Para muestra un botón. El fragmento en el que se cuenta el pasado de Mallory (Juliette Lewis), donde se deja claro que sufría abusos sexuales, está retratado como si fuera una típica sitcom americana, hasta con las risas enlatadas. Después, Stone tendría algunos otros buenos títulos, también relativas a Estados Unidos, como “Nixon”, o “Un domingo cualquiera”, pero en general el nivel fue inferior en esta segunda etapa.



   Para el papel de Mickey Knox se consideró a Michael Madsen pero Tarantino vetó a cualquier actor que participara en la película. Por lo que se decantaron por Woody Harrelson. Lo mismo pasó con el del periodista, lo que llevó a Tim Roth y Steve Buscemi a rechazar el papel. Todos ellos de la cuerda de Tarantino desde “Reservoir Dogs”.



    El elegido fue el mencionado Robert Downey Jr. Para Juliette Lewis no hubo dudas, a quien Oliver Stone consideraba perfecta. Completan el reparto Tom Sizemore, quien se documentó con los casos de Ted Bundy y John Wayne Gacy dos de los asesinos en serie más famosos. Y Tommy Lee Jones, que se inspiró en la comedia teatral "El burgués gentilhombre", de Moliere.



      La película fue machacada por la crítica, aunque paradójicamente se llevó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia. Ahora, como no podía ser de otra manera, es un título de culto. Aunque económicamente no le fue nada mal. Costó 34 millones de dólares y recaudó 110 en taquilla. Posteriormente se la acusó de inspirar masacres como la de Columbine o la familia Richardson, cuyo asesino se confesaba fan de la película.