domingo, 9 de julio de 2023

Missing

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Missing.
Dirección: Nicholas D. Johnson, Will Merrick.
País: Estados Unidos.
Año: 2023.
Duración: 111 min.
Género: Thriller, drama.
Interpretación: Storm Reid, Nia Long, Amy Landecker, Ken Leung, Thomas Barbusca, Lisa Yamada, Joaquim de Almeida, Tim Griffin, Megan Suri, Tracy Vilar, Karina Noelle Castillo.
Guion: Nicholas D. Johnson, Will Merrick. Historia: Aneesh Chaganty, Sev Ohanian.
Producción:Timur Bekmambetov.
Música: Julian Scherle.
Fotografía: Steven Holleran.
Distribuidora: Sony Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Cuando una mujer desaparece en un viaje de vacaciones a Colombia, su hija, por medio de toda la tecnología que tiene en su mano, desde su propia casa, intenta buscarla por todos los medios.

   LO MEJOR: No tiene ninguna continuidad argumental con la primera película, “Searching”, la cual ya en su momento destaqué como gran sorpresa, aunque poca gente se hiciera eco de ello. Pero si comparte esencialmente el mismo formato y hasta estructura, que es contarnos un caso de desaparición a través de la pantalla de un ordenador principalmente, con algunas ayudas como webcam, cámaras de seguridad de establecimientos, de la señal de televisión de la prensa, o de la propia policía. Todo para justificar poder llevar a cabo la investigación del caso desde una habitación y un ordenador, lo cual guardaba en su predecesora, y esta repite, algunas sublecturas, como la exposición a la que voluntariamente nos sometemos en redes sociales y al no tan consciente control que hay sobre nosotros, por ejemplo, en cuanto a nuestra geolocalización constante. Aquí añaden otro tema, la incomunicación familiar (casi se averiguan más cosas abriendo las cuentas de una persona que hablando con ellas en persona). No obstante, básicamente vuelve a ser un producto de entretenimiento. Uno muy eficiente en cuanto a apañárselas para que todo tenga sentido desde este formato. Pero sobre todo muy efectivo, porque consigue que no despegues los ojos de la pantalla, bien es cierto que hay mucha información que debemos de leer de ella, pero especialmente por tener nuevamente un gran ritmo a pesar de superar en veinte minutos a la primera entrega. De hecho, su principal truco (no lo digo peyorativamente) es su vorágine de giros.

   Interpretación: Seamos claros, tampoco es que sea el apartado más destacado de la película, lo que no quiere decir que el reparto no esté lo suficientemente correcto. La protagonista es Storm Reid, que solo conocía previamente por la serie “Euphoria” y no precisamente como una de las protagonistas. En la película hay algunos secundarios reconocibles como Nia Long, Ken Leung, y sobre todo, Joaquín de Almeida.

   Escena (SPOILERS!!): Curiosamente toda la clave está en la escena del prólogo, que es verdad que hay que interpretarla de otra manera para descubrir que es lo que pasa. Por lo demás, me parece un acierto el tomar como personaje recurrente al mensajero en Colombia para justificar llevar la investigación en ese país desde la habitación de la chica. Solo se saltan ese ritual dos veces. Una cuando va a haber en persona a la abogada (bueno también lo había hecho brevemente en el aeropuerto mediante la cámara del móvil) a la cual encuentra muerta, lo que eleva la tensión de la trama. Y otra en la parte final de la película, con los ángulos de las cámaras de seguridad. Muy gracioso es cuando todo lo que se ve de la llegada de la policía, que en realidad no podría verse, es un episodio de una serie de true-crime. Muy ingenioso.

   LO PEOR: Para poder seguir la trama a veces se esfuerza un poco el hacerlo para que podamos verlo por las distintas cámaras. Aún así, me encaja mejor que en otras películas similares. Lo que sí es cierto es que a veces va tan rápido que te puedes perder algún giro si no estás atento totalmente.

   REFERENCIAS: He dicho que no tuvo mucha repercusión pero sí fue un éxito de taquilla “Searching”. Costó un millón de dólares y recaudó 75. Esta ha costado 7 y ha recaudado 49. Así que salen rentables.

   CONCLUSIÓN: 7. Siendo una historia distinta que no guarda relación con la primera película, mantiene todas las claves que funcionaron en aquella, y vuelve a dar resultado porque consiguen un producto de entretenimiento de lo más efectivo.




sábado, 8 de julio de 2023

Microcríticas Express: Más allá de los dos minutos infinitos/El hombre de la tierra

 



   Otro perfecto ejemplo de que para hacer ciencia-ficción no hacen falta grandes presupuesto sino un buen puñado de imaginación que es justo lo que tienen en esta película
japonesa, que tan solo costó 27000 dólares y prácticamente desarrolla toda la historia en un escenario, una cafetería. Mira que está trillado el subgénero de paradojas temporales y viajes en el tiempo, aunque yo reconozco que me las veo todas, pero aquí le han dado una vuelta de tuerca muy curiosa y sin tomárselo demasiado en serio. De hecho, el tono es de comedia, la puesta en escena prácticamente amateur (el director solo tiene esta película) y los medios no pueden ser más exiguos. No obstante, en el guion lo han echado todo. La trama que nos plantea ya es bastante interesante, donde los personajes descubren una pantalla en la que se puede ver que pasa dentro de los dos minutos siguientes. Pero es que no se queda ahí porque se las apañan para desarrollar la idea creando nuevos alicientes en el argumento y evolucionando desde lo que han planteado desde el inicio. Quizá es verdad que da una sensación un tanto teatral pero me ha parecido muy original, muy divertida y de sobra entretenida porque no deja de avanzar en sus tan solo setenta minutos. 7.


   Tenemos el concepto de que el género de la ciencia-ficción implica grandes presupuestos pero
en realidad solo requiere de tratar un tema sobre ciencia pero que todavía es ficción. Como los protagonistas de esta película, que discuten sobre la posibilidad de que uno de ellos tenga 14000 años de edad, lo cual se plantea desde el principio, así que no he descubierto nada. Tan solo son un grupo de personas hablando sobre el tema en una habitación, pero es que es tan interesante la conversación, reflexionando sobre dilemas filosóficos y teológicos, que engancha totalmente. Influye que los personajes son un grupo de amigos bastante cultos e instruidos, incluso algunos son especialistas en distintas materias y que las argumentaciones de sus teorías están perfectamente construidas. No obstante, su principal atractivo está en que el planteamiento se le está proponiendo también al propio espectador, quien se tira toda la película con la curiosidad de saber si esa revelación inicial podría ser cierta o por el contrario está tomando el pelo a los demás, incluidos nosotros mismos. Cinematográficamente no tiene demasiado valor porque se basa en planos y contraplanos, pero el guion se reserva algunas sorpresas en forma de giros en la trama que amenizan el desarrollo de sus 87 minutos. 7.