domingo, 11 de septiembre de 2022

Elvis

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Elvis.
Dirección: Baz Luhrmann.
País: Australia.
Año: 2022.
Duración: 159 min.
Género: Drama. biopic.
Interpretación: Austin Butler, Tom Hanks, Olivia DeJonge, Richard Roxburgh, Helen Thomson, David Wenham, Kelvin Harrison Jr., Kodi Smit-McPhee, Dacre Montgomery, Luke Bracey, Xavier Samuel, Kate Mulvany, Natasha Bassett, Charles Grounds, Leon Ford, Josh McConville, Adam Dunn, Gareth Davies, Elizabeth Cullen, Melina Vidler, Yola, Christopher Sommers, Gary Clark Jr., Alton Mason, Shonka Dukureh, David Gannon, Shannon Sanders, Chaydon Jay.
Guion: Jeremy Doner, Sam Bromell, Baz Luhrmann, Craig Pearce. Historia: Jeremy Doner, Baz Luhrmann.
Producción: Baz Luhrmann, Gail Berman, Catherine Martin, Patrick McCormick, Schuyler Weiss.
Música: Elliott Wheeler.
Fotografía: Mandy Walker.
Distribuidora: Warner Bros.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Repaso por la trayectoria de Elvis Presley a lo largo de su vida desde que empezó a despuntar como cantante, pasando por sus polémicas, su parte privada, su éxito y su muerte. Pero sobre todo, en relación al que fue su manager.

   LO MEJOR: Lo digo bien claro, para mí, cuando hay tanta música, cuando hay tantas escenas de actuaciones musicales, como ya dije con “Bohemian Rhapsody” o “Rocketman”, aunque no se ajuste estrictamente a los cánones del género, es un musical. Y en transmitir esa sensación ha tenido mucho que ver Baz Luhrmann, quien llevaba casi una década de inactividad pero que ha vuelto a demostrar que cuando hace una película con música, se luce, es su especialidad, y lo confirma que quizá haya firmado uno de los mejores biopics musicales, superando a los anteriormente mencionados. Pero Lurhman es un autor y como todo autor, saca lo mejor de sí cuando tiene libertad. Por eso es capaz de trasladar esa sensación de pasión por la figura protagonista. No hace falta ser fan de Elvis Presley, aunque si lo eres podrás comprobar cómo se han clavado las recreaciones de las actuaciones del mítico cantante, como se ha plasmado su personalidad, con esa rebeldía innata, esa polémica que siempre lo acompañaba y finalmente esa imagen de juguete roto. Porque está contada desde la perspectiva de la tóxica influencia de su promotor, el Coronel Parker. No obstante, vuelvo a resaltar la labor de Luhrmann en cómo nos lo cuenta, a través de un ritmo tan electrizante como los movimientos del propio Elvis sobre el escenario, con una metralleta de imágenes. El trabajo de edición ha debido de ser colosal, debe haber un millón de cortes. Debería ir a los Oscars.

   Interpretación: Si alguien recuerda al Tex de “Erase una vez en Hollywood”, pues lo interpretaba este chico, Austin Butler, que aquí lleva a cabo una actuación magnífica. Es justo que si nos quitábamos el sombrero por cómo se mimetizó Rami Malek con Freddie Mercury, lo hagamos ahora con Butler por cómo hace lo propio con Elvis Presley, especialmente en las recreaciones de los conciertos. Tom Hanks, como siempre, bordándolo, esta vez casi como el villano de la función, aún con una tonelada de maquillaje encima. Después tenemos a un conocido de Lurhman, Richard Roxburgh (“Moulin Rouge “) y Olivia DeJonge.

   Escena (SPOILERS!!): Fácil, todas las actuaciones recreadas de Elvis. La primera es una animalada en cuanto a montaje e intensidad, es pura pasión. Algo parecido pero a otro nivel ocurre en el especial de Navidad y en la primera actuación en Las Vegas. Aunque hay dos escenas que señalan cuál fue el motivo de su muerte. Una en la que despide al Coronel Parker. Y otra en la que se desmaya. Claramente Elvis estaba sobreexplotado por él. O quizá el cantante se entregara demasiado a su público, no supiera gestionar el icono que él mismo había creado y finalmente no lo aguantara.

   LO PEOR: Muchos la verán exagerada. Esa exageración es buscada. Si no, revisen “El amor está en el aire” o “Moulin Rouge”. Es el estilo de Baz Lurhman. Lo que no me convence es el narrador. No me gusta que me cuente la película una voz en off, para eso están las imágenes. Resulta redundante.

   REFERENCIAS: Claro que se nos van las comparaciones a dos biopics musicales no muy lejanos, “Bohemian Rapsody” y “Rocketman”. Pero finalmente tiene mucho más que ver con “Moulin Rouge” del propio Baz Lurhmann.

   CONCLUSIÓN: 8. Tras un largo periodo de inactividad, Baz Luhrmann vuelve al cine y más concretamente al relacionado con la música, y lo ha hecho tan en forma que ha firmado uno de los mejores biopics musicales que se han hecho.




sábado, 10 de septiembre de 2022

Microcríticas Express: Te quiero, muérete/La chica de Plainville

 



  Esta historia me ha hecho reflexionar y dudar mucho de que opino sobre ella, porque cuando leí la noticia en su momento lo tenía bastante claro, pero ahora teniendo más información sobre el contexto previo, ya no tanto. Se trata del caso de la chica, Michelle Carter, que animó a su novio a suicidarse. El documental se centra en el proceso judicial correspondiente donde se analizan varios puntos de vista de la historia. Por una parte el legal, donde se intenta dilucidar si se trató de un suicidio asistido, lo cual no es ilegal, o una tentativa de homicidio. Por otro lado, la situación médica de ambos, concretamente la psicológica y en cuanto intervinieron sus estados mentales y las medicaciones que tomaban para conducirlos a un desenlace tan trágico. Pero sobre todo, desde el punto de vista ético y como influyó la opinión pública y el tratamiento que le dieron los medios al caso desde el más puro sensacionalismo. Moralmente es evidente que el comportamiento de Michelle (ojo, solo en los últimos días) es reprochable, censurable e injustificable. Es duro ver ciertos mensajes que le mandó al chico, Conrad Roy. Pero hasta que punto fue responsable de su muerte, teniendo mucha más información que antes, sabiendo que la idea no fue ella quien se la metió en la cabeza, su historial psiquiátrico de intentos de suicidio anteriores, creo que quizá se demonizó en exceso a una chica que es bastante palpable que también estaba enferma. 6’5.


   Hay que dejar claro que ésto no es una traslación del documental previo. Aquí, la parte judicial tiene menos importancia y se centra menos en la investigación policia
l, salvo en los últimos episodios. Esta miniserie no es un thriller sino un drama que se focaliza principalmente en la historia sentimental de los dos protagonistas reales, Michelle Carter y Conrad Roy, y en el fatídico final que fue el suicidio del segundo. Una relación que fue al 95% virtual, mediante mensajes de texto, apenas se vieron un par de veces. Para solucionarlo, la serie tira del recurso narrativo de escenificar sus conversaciones como si las estuvieran manteniendo juntos físicamente, dejando claro que es una situación imaginaria. Se muestra a Michelle de forma más amable, no como una mala persona sino como una víctima, una chica con un problema de autoestima patológico. Y nos plantea la situación como una tormenta perfecta en la que ambos retroalimentaban mutuamente sus problemas psicológicos. La encargada de interpretarla a ella es una magnífica Elle Fanning, pero para premio, nominación o lo que sea. Si se ha visto el documental se aprecia mejor lo bien que ha conseguido mimetizarse con la protagonista real, ya no solo en su aspecto físico, sino en sus gestos, miradas y demás. El problema es que se come con patatas al resto del reparto, salvo a Chloe Sevigny. Lo interesante de la miniserie es que más que buscar un culpable, envía un mensaje de que quizá deberíamos estar más atentos a ciertas pistas, ciertos comportamientos, especialmente de los adolescentes. 7.