jueves, 3 de octubre de 2024

Microcríticas Express: Fly me to the moon/Girl, you know it´s true/Pequeñas cartas indiscretas

 



   Decir que está basada en hechos reales es un poco hacer trampa porque en todo caso sería inspirada en una teoría, ya no una de las conspiranoias favoritas de todos los tiempos sobre si se llegó a la luna o no, sino sobre si se preparó un montaje sobre el alunizaje del Apolo XI como plan B por si la cosa fallaba. No obstante, es todo ficción, de hecho, solo es la excusa para poner en marcha una screwball comedy, es decir, una de esas comedias románticas de guerra de sexos que triunfaron tanto en las décadas de los años treinta y cuarenta. Es más, uno de los aciertos de la película es que parece cine de otra época. No solo porque evidentemente está situada temporalmente en 1969, y la recreación de aquel tiempo esté muy lograda, sino porque la dirección es pretendidamente clásica, muy elegante y a la vez divertida. Pero si por algo funciona, porque lo hace, es por sus dos protagonistas. Especialmente ella. Que mal le hacen a las carreras de los actores el meterse en franquicias de superhéroes. Lo dice un aficionado a ese cine. Pero es que es verdad, no les hace bien. A sus cuentas bancarias si. Pero desaprovecha el talento de intérpretes que se ven enfrascados en sagas que duran demasiados años. Lo hemos visto con Robert Downey Jr. Y se puede ver con Scarlett Johansson. Mira que me gusta de Viuda Negra pero en películas con esta es donde se la ve actriz de verdad. Y la química que tiene con Channing Tatum la hace lucir más. La única pega de la peli es que quizá se va un poco de metraje. Un poquito. 7.


   Habitualmente los biopics de cantantes se hacen muy enfocados hacia los fans. Ya sean un mero homenaje que les rinde pleitesía como “Bohemian Rhapsody”, que se metan más en harina como “Rocketman” o “Elvis”, o ya que directamente sean polémicos como “The Doors”. Pero es que resulta que los protagonistas de este no tienen fans. Por tanto, la película cuenta más como fue el caso de estos “cantantes”, de su
fugaz éxito y de su caída. Básicamente porque fue una estafa que se tragó hasta el apuntador. Yo recuerdo esto, lo viví, aunque no demasiado como fan. No obstante, lo que me parece interesante de la película es el subtexto que hay detrás y la reflexión que hace sobre nuestra actualidad. En cuanto a lo primero, lo curioso es como nos retrata como público y como sociedad, tremendamente influida por el marketing, por la imagen, por lo visual. Porque resulta que a los que cantaban de verdad, a los que ponían la voz de esos temas que rompieron records de ventas, a esos no los hizo caso ni dios cuando los quisieron promocionar. Y eso dice mucho de nosotros como consumidores. Y en cuanto a lo segundo, lo paradójico es que a estos los masacraron por ser unos farsantes, pero no lo eran más que muchos de los que hoy modulan su voz con el Auto-Tune y encima se les aplaude. A Rob Pilatos y Fabrice Morvan les habría venido muy bien. 7.


   Está basada en un hecho real y precisamente lo llamativo es que esto pasara de verdad. Porque se acusó a una mujer, Rose Gooding, de enviar cartas insultando a varios vecinos de una localidad costera inglesa, aunque concentrándose en una, Edith Swan. No solo es que me llame la atención que se pueda detener a alguien por hacer eso, estamos hablando de los años veinte (madre mía si los de esa época vieran lo que hacemos nosotros en las redes sociales), sino porque se hizo absolutamente sin ninguna prueba, lo que retrataba también la hipocresía de esa sociedad. Es tan ridículo que la película directamente está tratada desde la comedia. Y menos mal porque si no, la manera de tratar a la acusada, los motivos para considerarla culpable y la forma de proceder de la policía, serían bastante dramáticos. Lo que hace que, sin llegar a ser nada del otro mundo, resulte divertida, gracias especialmente a algunos brillantes diálogos pero, sobre todo, a la inspiración de dos actrices que siempre que las veo me parecen magníficas. Aunque en este caso, viéndolas enfrentadas entre si, en la trama y como duelo interpretativo, he de decir que Olivia Colman está un poco por encima de Jessie Buckley. Ambas bien secundadas por Anjana Vasan. Ellas son las que mantienen la función en pie, porque el culpable de la intriga principal de la película quizá se rebele demasiado pronto. 6’5. 

martes, 1 de octubre de 2024

Escenas Míticas: Especial Tim Burton - Sweeney Todd

 


   Es la segunda oportunidad que le doy a esta película, pues no me convenció demasiado en la primera aunque creo que tenía más que ver en que antes no me hacía mucha gracia el género musical y me decepcionó que esta historia fuera llevada al cine precisamente en ese formato. Las cosas han cambiado y he aprendido a apreciar los musicales, hasta el punto que mi opinión sobre esta película ha cambiado radicalmente.




   De hecho, me parece la última película buena de verdad de Tim Burton hasta que ha llegado “Bitelchus, Bitelchus” para recuperar la mejor versión de un cineasta que se había perdido entre encargos de Alicias y Dumbos especializándose como adaptador de cuentos infantiles en lugar de para adultos, como eran “Sleepy Hollow” y también esta “Sweeney Todd”.



   Un personaje que pertenece tanto a la cultura popular que todo el mundo da por hecho que fue real y, por lo tanto, que la película está basada, o al menos inspirada, en una historia verdadera. Cuando lo único cierto es que no hay constancia oficial, ni documental ni periodística, de que existiera alguna vez un tal Sweeney Todd.



   Es más, su nombre surge en unos folletines de ficción bastante conocidos, Penny Dreadful (si, como la serie), muy habitualmente con historias de terror en sus páginas. Bien es cierto que los creadores de estos relatos a menudo se inspiraban en la crónica negra, en las noticias de crímenes de los periódicos. De tal manera que ya no se sabe si fue antes el huevo o la gallina pero la historia de Sweeney Todd se hizo tan popular que se dio por real.



   La de un barbero que aprovechaba el momento de recortarles la barba a sus clientes para recortarles también la garganta y convertirles en sus víctimas con el objetivo de robarles sus pertenencias. Leyenda que se juntó con la de una panadera que elaboraba sus pasteles con carne humana, la Señora Lovett, de modo que las historietas de Penny Dreadful no tardaron en colocarlos como cómplices de una serie de macabros asesinatos en el Londres que posteriormente sería terreno de caza para Jack el Destripador.



   Esto adquirió su máxima difusión cuando el escritor Thomas Prest Peckett le incluyó en su novela “The strings of pearls”. Aunque lo que tomó como referencia Tim Burton para su adaptación cinematográfica fue la obra teatral musical “Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet”. Un Tim Burton que odiaba los musicales pero que quedó fascinado por el de Stephen Sontheim.



   El cual terminó ocupándose de la banda sonora y de las canciones de la película. Era la segunda vez que no lo hacía Danny Elfman, autor prácticamente de todos los músicas de la filmografía de Tim Burton. Porque el cineasta californiano pretendía hacer un musical casi puro, con más canciones que diálogos, contando la historia a través de ellas, y para eso necesitaba al autor del musical original.



   Aunque inicialmente iba a dirigirla Sam Mendes con Russell Crowe como protagonista. Cuando pasó a Tim Burton eligió a sus actores fetiches, Johnny Depp (sexta colaboración, y todavía quedaban), y Helena Bonham Carter (cuarta colaboración, y también quedaban). Ambos tuvieron que tomar clases de canto pues nunca se habían probado como cantantes. De lo cual salen bastante airosos, por cierto.



   Ella, que si en “Big Fish” decíamos que rodó la película esperando su primer hijo con Tim Burton, aquí lo hace esperando el segundo de ambos. Y se reencontró en el reparto con dos actores con los que recientemente había trabajado en “Harry Potter y el cáliz del fuego”, Alan Rickman y Timothy Spall. Completaban el elenco Sacha Baron Cohen, Jamie Campbell Bower y una Jayne Wisener que se quedó con el personaje de Johanna, por el que pugnaron Jessica Alba, Bryce Dallas Howard, Leelee Sobieski, Emmy Rossum e incluso Anne Hathaway.



   No es mi mucho menos la única adaptación de la leyenda de Sweeney Todd. Existen tres versiones cinematográficas anteriores y otras tres para televisión pero indudablemente esta es la más conocida y exitosa. Ganó tres Globos de Oro (película, director, actor principal) y un Oscar (dirección artística). Además, tuvo muy buenas críticas y funcionó en taquilla, consiguiendo 150 millones de dólares, habiendo invertido 50.



   Personalmente, esta segunda vez me ha parecido todo lo contrario que la primera, me ha encantado a pesar de tener tanta parte musical, en la que creo que es la película más para adultos de toda la filmografía del director, con abundante violencia explícita, algo de gore y ambientación, como no, de terror gótico.