miércoles, 15 de mayo de 2013

Escenas Míticas: Alienígenas - Depredador





   De todas las versiones, secuelas, reboots y demás, ésta es la mejor. John NcTiernan ("La jungla de cristal") realizó una perfecta combinación del suspense con la acción, y como ya hiciera Carpenter con "La cosa", apuesta fuerte por la ambientación, en este caso, la jungla (esta vez natural). Otro de los logros es saber dosificar las apariciones del monstruo en cuestión.


 
   Unos de los puntos a favor del film y que comparte con buena parte de las otras películas de tema similar (sobre todo las buenas) es que sabemos que el monstruo protagonista está ahí pero no lo vemos. De hecho, en numerosas ocasiones miaramos através de su visor térmico infrarrojo sin saber aún como es.
 

 
   Aunque el bicho vuelve a atacar, y de que manera, seguimos sin saber que narices es. Tan solo una cierta silueta transparente. A pesar de ello, se cargan media selva para matarlo. Sin éxito, claro.
 

 
   Como ya decía, la ignorancia del depredador parece una de las mejores bazas pues McTiernan la explotó bastante. Y los soldados del comando, al desconocer la amenaza pues les pasa como al protagonista de la escena, que se cepilla un jabalí a machetazos.
 

 
 
   A estas alturas los personajes van cayendo como moscas uno tras otro, estructura similar a la de "Alien, el octavo pasajero", con la que comparte bsatantes nexos y de la que es una variante. Esta vez el que cae es Apolo, quiero decir, Carl Weathers.
 

 
 

   Aquí se produce un enfrentamiento titánico entre el hombre y la bestia, entre el cazador y la presa. Arnold Schwarzenegger está bastante bien. Diría que es una de sus mejores películas.
   Generó múltiples secuelas, aunque solo una puramente de "Depredador". Dos si contamos la última entrega "Predators". Las demás son mezclas tipo "Aliens vs predators" con resultados muy inferiores.
 
 

domingo, 12 de mayo de 2013

El baile de los vampiros


 

   FICHA TÉCNICA

Película: El baile de los vampiros.
Título original: Dance of the vampires.
Dirección: Roman Polanski.
País: Reino Unido, USA.
Año: 1967.
Duración: 108 min.
Género: Comedia, terror.
Interpretación: Jack MacGowran, Alfie Bass, Jessie Robins, Sharon Tate, Ferdy Mayne, Iain Quarrier, Terry Downes, Fiona Lewis, Ronald Lacey, Sydney Bromley.
Guión: Gérard Brach, Roman Polanski.
Producción: Martin Ransohoff.

Música: Krzysztof Komeda.
Fotografía: Douglas Slocombe.
Diseño de producción: Wilfred Shingleton.
Vestuario: Sophie Devine.
Distribuidora: Metro Goldwyn Mayer.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: El profesor Ambronsius y  su ayudante llegan a una posada de Transilvania para pasar la noche. El propósito de su viaje es demostrar la existencia de los vampiros. Durante su estancia allí, los habitantes lo niegan pero la desaparición de la hija del posadero les hace sospechar que ocultan algo.
   LO MEJOR: Sobre todo teniendo en cuenta la época del film, hay que reconocer que tiene una gran ambientación con una dirección artística que transmite un aroma similar a la Hammer, con esos decorados que van desde la posada donde se alojan los protagonistas hasta el castillo. Todo aderezado con una fotografía excelente de unos parajes nevados que dan color a la Transilvania que pretenden mostrar. Además el tono de comedia está por cada escena con situaciones bastante graciosas como los contratiempos que provoca el frío invernal dejándolos congelados o la obsesión del aprendiz por los suculentos escotes y canalillos que se encuentra. La banda sonora también destaca con un aire muy a lo Argento.
   Interpretación: Jack MacGowran da vida al profesor chiflado de la película. Es él quien tiene los momentos más hilarantes u cómicos de la historia. Es curioso ver a un Roman Polanski muy joven y que después se prodigó muy poco delante de la cámara para quedarse detrás (con muy buen resultado, por cierto). La que pasaría a ser su esposa, la bella y sensual Sharon Tate (como puede verse en el film), sería tristemente más conocida por ser una de las víctimas del clan liderado por Charles Manson en la masacre de Cielo Drive.
   Escena (spoiler): Es muy graciosa la escena en la que se empapan en un líquido que resulta ser vino y el profesor termina por agarrarse una buena cogorza. O la noche en la que Sharon Tate es secuestrada por el vampiro. Aunque mi favorita es cuando se cuelan en la cripta del castillo para matar a estacazos a los vampiros y el profesor queda atrancado en la ventana por la que entran.
   LO PEOR: Decía que el tono de comedia es bueno y resulta una película graciosa pero no tan desternillante como podría caber esperar. Y es que el humor, en ocasiones, es un tanto simplón, basándose en buena parte en los porrazos que se dan los personajes. También hay algunas situaciones algo forzadas y, por tanto, incoherentes. Pero Polanski (que ya daba señales de buen oficio) lo soluciona bien.
   CITAS: Tendremos largas veladas de invierno para discutir. Las largas veladas ... de muchos ... inviernos”. “Soy ave nocturna, no valgo gran cosa durante el día”.
   REFERENCIAS: Es una especie de parodia de las películas producidas por la Hammer que tanto auge tuvieron en aquellos tiempos, en especial, las “de vampiros” góticos, y más en concreto, Drácula. No llega a ser tan brillante como la genial “El jovencito Frankenstain”.
   CONCLUSIÓN: 7'5. Clásico que parodia el cine de vampiros de la época con mucho humor.