jueves, 4 de abril de 2013

Argo


 

   FICHA TÉCNICA
 

Película: Argo.
Dirección: Ben Affleck.
País: USA.
Año: 2012.
Duración: 120 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Ben Affleck (Tony Mendez), Bryan Cranston (Jack O’Donnell), John Goodman (John Chambers), Alan Arkin (Lester Siegel), Victor Garber (Ken Taylor), Tate Donovan (Bon Anders), Clea DuVall (Cora), Kyle Chandler (Hamilton), Scoot McNairy (Joe), Chris Messina (Malinov), Taylor Schilling (Christine Mendez).
Guión: Chris Terrio; basado en un capítulo de “El maestro del disfraz”, de Antonio J. Mendez; y en el artículo “The great escape” de la revista Wired, escrito por Joshuah Bearman.
Producción: George Clooney, Grant Heslov y Ben Affleck.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Rodrigo Prieto.
Montaje: William Goldenberg.
Diseño de producción: Sharon Seymour.
Vestuario: Jacqueline West.
Distribuidora: Warner Bros.


   CRÍTICA

   SINOPSIS: Irán, 1979. La embajada de Estados Unidos es ocupada por los seguidores del Ayatolá Jomeini. Pero seis de los diplomáticos consiguen escapar y refugiarse en la casa del embajador canadiense. La CIA organiza un rescate por medio de un experto que pretende hacerlos pasar por integrantes del equipo técnico de una película.
   LO MEJOR: Muy buena. Tiene un montaje brillante que le permite una narración fluida y muy enganchante, siempre adecuada. Está excepcionalmente contada, muy bien dirigida por Ben Affleck. Es más, si me hubieran dicho que estaba dirigida por Ridley Scott o Oliver Stone, no habría tenido problemas en creerlo. Hay partes rodadas de forma vibrante con una tensión y un suspense que te tienen atado al asiento, con un ritmo muy cercano al del género de acción. Si os esperáis a los títulos de crédito comprobaréis que la caracterización de los actores corresponde perfectamente a los protagonistas reales de la historia, tanto como la recreación de finales de los setenta en la que se encuadra la historia.
   Interpretación: No destaca Ben Affleck como actor. De hecho, es mucho mejor director y guionista que interprete. Sin embargo, su trabajo en este papel es muy serio. Me convence tanto como el resto del elenco de secundarios, a cual mejor. Todos y cada uno cumplen perfectamente son su cometido, tanto los deis de la embajada (especialmente en la última parte) como Brian Cranston, John Goodman y, sobre todo, Alan Arkin.
   Escena (spoiler): La película comienza con una narración con voz en off de una persona no americana, lo que me parece muy adecuado para darle un tono políticamente estadounidense a lo que va a suceder. Los primeros veinte minutos están rodados de forma genial. Pero lo que es la parte final es de auténtica maestría. Suspense y tensión a raudales, colocando y moviendo la cámara como se debe y, al mismo tiempo, haciendo que nos olvidemos de ella para centrarnos en lo que ocurre.
   LO PEOR: Cuando a una película se le da tanto bombo se tiende a crear unas expectativas excesivas, y eso puede ocurrir con este film. Pero vamos, que otra cosa es que decepcione, que no es así. Y la parte que se desarrolla en Estados Unidos está bien hecha pero rompe un poco con la ambientación y tono del resto de la película, quizá también para dar un poco de descanso a tanta tensión.
   CITAS: “Lo que empieza en farsa termina en tragedia”. “Que a seis norteamericanos los saquen de la residencia de un diplomático canadiense y los ejecuten es una crueldad, que a seis norteamericanos los pillen fingiendo hacer una película con la CIA en el aeropuerto y los ejecuten es una vergüenza nacional”.
   REFERENCIAS: Se la ha comparado mucho con “Todos los hombres del presidente” y puede que algo de ella tenga, aunque en mi opinión, no mucho. Me ha recordado más al ambiente de “Munich” o “La deuda” y al montaje de “JFK, caso abierto”, sin llegar a ser demasiado parecida a ninguna de ellas.
   CONCLUSIÓN: 8. Muy buena, montaje espectacular y tensión vibrante.
 
 

martes, 2 de abril de 2013

Escenas Míticas: Épicas - El último mohicano




   A los amantes de las películas épicas (entre los cuales me cuento) van a disfrutar este mes con espectaculares combates, grandes batallas, romances y preciosas bandas sonoras.
   No estaba en la encuesta pero dado que este mes hay un martes de más pues ésta de regalo. "El último mohicano" cumple con bastantes de esas premisas. Es junto a "Heat" (aunque de temática distinta) la mejor película de un artesano del cine como es Miachael Mann. La fotografía es impresionante y el reparto bastante destacado pero si algo se recuerda de este film es por su excepcional música.



 
 
   En las orillas del rio Hudson, franceses e ingleses pugnan por el dominio de la región. Hawkeye (Daniel Day Lewis), un hombre blanco adoptado por los indios mohicanos, escolta a las hijas del oficial británico al mando en el fuerte William Henry que se encuentra asediado por los franceses, apoyados por los hurones.

 
 
 
   La verdadera batalla de la película es ésta que vemos aquí. Los hurones le tienden una emboscada a la columna inglesa haciendo estragos en sus filas. Hawkeye (Ojo de halcón) vuelve a velar por la vida de Cora (Madeleine Stowe), la hija mayor del general Munro, de la que se ha enamorado.
 
 
 
   Vale, de acuerdo, no hay subtítulos y, por lo tanto, no sabemos que dicen en el idioma nativo. Pero si podemos escuchar la conversación de Hawkeye y Cora, en la que el primero le pide que se mantenga viva, que él la encontrará. Fijáos en la belleza del escenario natural con la cascada a unos pocos centímetros de ellos. 
 
 
 
   La parte final es bastante larga así que la dividiré en dos partes. En ésta asistimos a la muerte de Uncas a manos de Magua (Wes Studi) en un buen combate y al posterior suicidio de Alice, la hermana menor de Cora, que estaba enamorada de Uncas. Escena emocionante y de gran belleza, potenciada por la preciosista fotografía y la banda sonora.
  
 

 
 
   Vemos como se las gasta el padre de Uncas, Chingachgook, que arrasa por donde pasa con tal de llegar hasta Magua y vengarse de la muerte de su hijo. Y vaya si lo hace, el hurón no tiene ninguna posibilidad durante la lucha. Y nos damos cuenta que el último mohicano es Chingachgook.