domingo, 4 de enero de 2026
Avatar, Fuego y ceniza
Título:
Avatar,
Fuego y ceniza.
CRÍTICA
SINOPSIS: Jake
y su familia
deciden
acompañar a Spider para entregarlo a los humanos porque consideran
que es lo mejor para todos, pero en el camino son atacados y eso
cambia el rumbo de los acontecimientos.
LO MEJOR: A
los que tanto se quejan de que esta película no aporta nada nuevo,
que James Cameron ha hecho tres películas casi iguales y que no hace
más que repetirse a sí mismo, les diría que reflexionaran pensando
en si no es justo lo que ocurre en absolutamente cualquier otra saga
(por eso lo son). Por cierto, no sé si serán los mismos que
precisamente solo acuden a las salas de cine a ver secuelas para
seguidamente ir a las redes sociales a quejarse de la falta de
originalidad. El bucle podría continuar indefinidamente. Dicho esto,
sí es cierto que una segunda repetición del patrón genere una
sensación de deja vu, sobre todo porque sus tramos finales son
calcados, reincidiendo en el enfrentamiento de naturaleza y máquinas,
o nativos contra colonizadores. Y claro, estamos hablando de
prácticamente un tercio de la película. Pero no estoy de acuerdo en
que los otros dos sean iguales. Aquí se integran varios elementos
argumentales, que no voy a revelar, que aportan cosas nuevas. Sin
inventar la rueda porque tampoco esto ha ido de hacerlo nunca. De lo
que si ha ido es de ser una celebración del cine como evento para
los que nos gusta ver las películas en una sala de cine, con una
capacidad de convocatoria que ni Marvel en sus mejores tiempos (los
que quiere recuperar con “Vengadores Doomsday”). Una celebración
del cine como experiencia de la que sales como si hubieras estado
subido a una montaña rusa durante tres horas, con un especialista
como es Cameron en montar grandes fiestas. Muy pocos directores (me
sobran dedos en una mano) tienen su capacidad de generar
espectáculo épico. A nivel visual me sigue pareciendo el número
uno. Ya no esta, las tres películas son insuperables visualmente y
técnicamente una ha ido superando a la anterior porque si hay
alguien que ha hecho evolucionar la tecnología aplicada al cine, si
alguien es capaz de demostrar mejoría de una película a otra en
cuanto a efectos especiales, ese es James Cameron.
Interpretación: Zoe
Saldaña siempre ha sido, de largo, la mejor de todo un reparto lleno
de nombres. Además, creo que es la que más se reconoce bajo su
apariencia digital azul. Por cierto, la técnica de captura de
movimientos faciales, es incluso más depurada por lo que se aprecia
mejor las interpretaciones de los actores. Saldaña sigue siendo la
mejor pero aquí ha salido una dura competidora que incluso se
permite el lujo de robarse el show cuando aparece en pantalla, Oona
Chaplin.
Escenas (SPOILERS!!): Evidentemente,
lo más espectacular es la ya clásica batalla final que supera las
de las dos películas precedentes. Pero coreográficamente, la mejor
rodada es la emboscada de los mangkwan. Es difícil hacer una
secuencia de acción mejor planificada desde la cámara. Pero vamos a
sus elementos nuevos a los que me refería. Nos presenta un nuevo
villano, villana mejor dicho. Que es na’vi pero completamente
diferente a lo que habíamos visto. Una psicópata que solo quiere
matar, renegada de Eywa y sin apego por su propio planeta. Luego
tenemos la confirmación de los poderes de Kiri, clave en la parte
final de la película, que además provoca el mayor dilema ético de
ella, Spider. Si inicialmente ya está en tela de juicio que viva con
los na’vi, cuando Kiri logra que pueda respirar sin máscara, se
convierte en la mayor amenaza, si los humanos pueden replicarlo, lo
que plantea el momento más tenso de la historia, su ejecución.
LO PEOR: No
obstante, sí creo que Cameron debería dejarlo aquí y dedicarse a
hacer otras cosas. Ya no es un chaval y me gustaría ver cosas nuevas
suyas. No se me entienda mal, si hace más, voy a ir a verlas sí o
sí. Pero ya no hay más que contar. Ya está reciclando sus propias
ideas. Sólo le queda hacer lo mismo pero más espectacular. Y ¿
como va a superar lo de esta tercera parte?.
REFERENCIAS: Cameron
ha tirado con seguro. Si el resultado es satisfactorio, puede
continuar perfectamente. Pero si no, se puede considerar un buen
final. Creo que es complicado que llegue a las cifras de recaudación
de la segunda entrega, aunque se convierta, que lo hará, en la
película más taquillera de 2025. Solo James Cameron decide.
sábado, 3 de enero de 2026
Stranger Things
Llegados al final de una de las series más mediáticas de los últimos diez años, más que hacer la crítica de la temporada final, toca hacer balance de toda la serie. Una de las que más he disfrutado, que entra a formar parte de mi Top 5, de las que más hype me ha generado cada estreno de temporada y más rápido he consumido cada vez que lo hacía, incluso repitiendo muchos de los episodios.
LA NOSTALGIA POR BANDERA
Lo tenía todo para que me gustara, la mezcla del géneros perfecta; terror, ciencia ficción y fantástico. Pero sobre todo bajo el tono tan reconocible de esa década de los ochenta de la que los creadores de la serie, los hermanos Duffer, han reconocido tantas veces que son admiradores. No solo se ha notado en los innumerables guiños y referencias a incontables películas de los ochenta, también en como ha estado rodada y, sobre todo, narrada, bajo ese estilo de aventuras característico ochentero, apoyando la historia sobre un grupo de chicos que podría haber salido de “It” o “Los Goonies”. “Stranger things” no solo no lo ha ocultado sino que ha hecho de ello su bandera, su sello personal, porque, a la vez, ha encontrado su propia identidad, uniendo al público de hace varias décadas con el actual. Porque ahora esta serie es la referencia, ahora ya podemos ver la expresión, “es muy Stranger things”.
LOS NUEVOS “PERDEDORES”
Todo en gran parte gracias a un casting maravilloso. Que funcionaba en base a tres escalas de edad; los niños, los adolescentes y los adultos. Los primeros se han convertido, con el paso de los años, en los segundos, porque han crecido con la serie, los hemos visto crecer con ella. Y no solo físicamente, sino profesionalmente. De aquí salen nombres con un gran futuro, desconocidos que quizás sean estrellas, como Millie Bobby Brown, Sadie Sink, Finn Wolfhard, Maya Hawke o Gaten Matarazzo, entre otros. Sin contar la resurrecciones de viejas glorias como David Harbour, Winona Ryder o incluso Linda Hamilton. Porque el poder de “Stranger things” ha provocado que todo lo que tocaba lo relanzara. Hablo de marcas, de zapatillas deportivas y, sobre todo, de música, haciendo de clásicos casi olvidados se volvieran a poner de moda decenas de años después. Ahí están “Neverending Story” o “Running up that hill”, haciendo que Kate Bush se pusiera número uno en Spotify, aunque la canción tenga ya cuarenta años.
DUFFER SIENDO DUFFER
Los hermanos creadores de la serie han permanecido fieles a sí mismos, a su idea inicial de la historia. No se han dejado influenciar por las expectativas ni se han doblegado ante la presión de los fans. Por mucho que algunos se hayan empeñado en negarlo, por mucha campaña de odio hacia la última temporada, han dado un más que digno final a la serie, uno al nivel de la que ha sido hasta ahora. Un desenlace épico, emocionante y muy emotivo, pero sobre todo, coherente con lo que estaban contando. Nada de sorpresas sacadas de la manga. El destino de Once es el que tenía que ser, el que veíamos venir, el que tocaba. Y aunque hayan querido dejar un hilo de esperanza sobre su supervivencia, todos sabemos que no termina contemplando tres cascadas. A no ser que “elijas creerlo”.
Pero además, para los que dicen que no ha contado nada en esta última temporada, han explicado el verdadero origen del mundo del revés, se han revelado los poderes de otros personajes a parte de Once, como Will, incluso Max, y han creado otra heroína, Holly. Hemos visto por qué Henry es Vecna, cuándo y dónde. Y hemos visto que hacen los personajes tras la batalla cuando dejan de ser héroes.
Si hay algo que se puede comparar con el mundo del revés de Vecna, si hay algo tan corrupto aplicado a nuestra realidad, eso es las redes sociales. Pensaba que no iba a haber una campaña tan lamentable como la de “Juego de tronos” pero desgraciadamente me equivocaba. Críticas que tienen más que ver con ideologías que con la calidad de la serie. Porque igual que aquellos que les molestaba que les llamaran racistas por odiar a Halle Bailey por ser elegida como nueva “La sirenita”, aunque el único motivo, la única diferencia, fuera su color, la cantidad de burlas, memes, insultos que ha recibido el episodio siete, seguramente también les moleste que les llamen homófobos, porque todos esos chistes iban referidos a la orientación sexual del personaje en cuestión.
Aun así, como ya precisamente pasó con “Juego de tronos”, en realidad, los tóxicos son minoría, solo que el ruido que generan es tan alto que parece que fueran la mayoría. Sin embargo, donde no imperan estos mensajes de odio, las opiniones positivas sobre la última temporada son predominantes, solo que no hacen tanto ruido porque no generan tantas reacciones.
