jueves, 27 de agosto de 2020

La caza

 

   FICHA TÉCNICA 
 
Título: La caza.
Dirección: Craig Zobel
País: Estados Unidos.
Año: 2020.
Duración: 90 min.
Género: Acción, terror, comedia.
Interpretación: Betty Gilpin, Hilary Swank, Ike Barinholtz, Wayne Duvall, Ethan Suplee, Amy Madigan, Emma Roberts, Justin Hartley, Glenn Howerton, Sylvia Grace Crim, Dean J. West, Macon Blair, Hans Marrero, Iyad Hajjaj, Ned Yousef, Teri Wyble, Steve Coulter, J.C. MacKenzie, Reed Birney, Hannah Culwell
Guion: Damon Lindelof, Nick Cuse (Historia: Richard Connell).
Producción: Jason Blum, Damon Lindelof.
Música: Nathan Barr.
Fotografía: Darran Tiernan
Distribuidora: Universal Pictures.
 
  CRÍTICA
 
   SINOPSIS: Un grupo de personas despiertan en medio de un bosque. Rápidamente se dan cuenta que son el objetivo de alguien que pretende cazarlos como si fueran animales.
   LO MEJOR: No sé si era la poca fé que le tenía o la pereza que me daba otra película más en la que dejaban a un puñado de individuos en un lugar determinado para proceder a cazarlos. Eso es lo que es pero no es menos cierto que le dan un giro de tuerca interesante que de haberlo desarrollado más hubiera sido incluso mejor. Es más, casi se comporta como si quisiera parodiar todas esas películas de argumento similar. Se nota en esos niveles tan desorbitados de violencia. Es tan sangrienta, hasta incluso gore, es tan exagerada que desde ese enfoque con tonos de comedia negra sin complejos parece hasta estar riéndose de sí misma. Y eso es tener mucho ganado respecto al espectador. Otro aliciente es que en general tiene un gran sentido del ritmo. Los primeros cuarenta minutos son realmente brutales. Ya les gustaría a muchos otros títulos similares tener una fase final cómo ésta la tiene inicial. Solo con estos elementos ya conforman una propuesta lo suficientemente trepidante, divertida, y en suma, entretenida, como para merecer dedicarle hora y media de tu tiempo. Pero además lanza un par de mensajes en forma de puñales (nunca mejor dicho). En una época en la que los bulos amenazan cualquier fuente de credibilidad, nos dice” ten cuidado con lo que dices en los foros de Internet, en tus grupos de WhatsApp y, sobre todo, en las redes sociales”. Porque no sabemos quién nos lee.
   Interpretación: Betty Gilpin está que se sale. Uno no sabes si considerarla muy lista o muy tonta, y eso es intencionado y mérito de la actriz. Tiene momentos realmente buenos. Pero una de las cosas que más sorprendió es ver a una gran actriz, con sus dos Oscars bajo el brazo, en una producción puramente de serie B. ¿Qué hace aquí Hillary Swank? Es cierto que últimamente no se la ve en grandes proyectos pero . . .  Da igual porque me ha gustado verla en el rol de villana y creo que ella se lo ha pasado bomba. La participación de Emma Roberts casi me ha parecido una broma.
   Escena (SPOILERS!!): Lo digo porque Emma Roberts dura como mucho cinco minutos, lo que tardan en reventarle literalmente la cabeza. Sin duda, una sorpresa premeditadamente cómica. Ella es una de las muchas víctimas tras el “despertar” y el reparto de armas, una secuencia salvajemente violenta a la par que divertida. Es que ese tratamiento de la violencia desde el humor negro le debe mucho a Tarantino, más más claramente reflejado en tres escenas; la doble de la gasolinera (¿No suena a “Abierto hasta el amanecer”?), la conversación del cuento del conejo y la tortuga y la más evidente, el enfrentamiento final Gilpin-Swank, que parece sacado de “Kill Bill”.
   LO PEOR: Lo que es el argumento en sí y, sobre todo, la motivación de lo que ocurre, es completamente inverosímil. Los salva que está bajo la premisa de una sátira. Pero incluso ahí el nivel de crítica no está muy desarrollado, no hay gran profundidad. Casi es más un pretexto para toda la acción que pretende mostrar que es su verdadero objetivo, el entretenimiento.
   CITAS: “Uno de ellos está despierto”. “Es la caza. Cada año estas élites ricachonas secuestran a un grupo de gente normal como nosotros”. “No son seres humanos”. “La mayoría de la gente sabe donde está”. “Yo no soy como la mayoría”. “Todos mienten”. “El conejo siempre gana”. “Nos han escogido por alguna razón”. “No pienso rendirme sin pelear”. “La guerra es la guerra”.
   REFERENCIAS: Cualquier película de caza humana. Desde “Defensa”, pasando por “Los juegos del hambre” o “Blanco humano”. Pero es el tono tarantiniano a lo “Kill Bill” o incluso al Robert Rodríguez de “Planet Terror” el que impera.
   CONCLUSIÓN: 6. Grandes cantidades de humor negro, acción y, sobre todo, sangre, para una producción puramente de serie B muy divertida y sobradamente entretenida, con ciertos toques tarantinianos. Cumple con lo que se propone.
 
 

 

martes, 25 de agosto de 2020

Escenas Míticas: Jóvenes Héroes - X-Men, primera generación

  

   Era inevitable, alguna de las “X-Men” tenía que caer. Al fin y al cabo, por muy alejada de la saga principal, por mucho que quieran aproximarla a otros géneros (como el terror), la última película, “Los nuevos mutantes” está en el mismo universo. Y ésta es la que más corresponde al tema del ciclo, los héroes jóvenes, pues se refiere a sus orígenes.

 

 

 

   Que precisamente intentaba dar un nuevo enfoque a la franquicia y tomaba como ejemplo de lo practicado y con tanto éxito por Christopher Nolan con Batman, que fue llevarse al superhéroe al género del cine negro, mucho más claramente en la segunda parte de la trilogía, “El caballero oscuro”. Pues Mathew Vaughn, que además de dirigir, co-escribe el guion, realiza una maniobra semejante.

 

   Concretamente situando la historia en plena guerra fría, en medio de la crisis de los misiles de Cuba e integra a los personajes en una trama de espías al más puro estilo de James Bond. También probarían en la secuela de ésta a tocar otros subgéneros como los viajes en el tiempo y las paradojas temporales.

 

   Pero eso ya sería bajo la batuta de Bryan Singer, que volvía a la franquicia tras haber dirigido las dos primeras, dejando la tercera a manos de Brett Rattner y la que hoy comentamos en las de Vaughn, aunque con él ejerciendo de productor. Se ocupó después de “X-Men, los días del futuro pasado” y “X-Men, apocalipsis”. La última, “X-Men, Fénix Oscura” quedaría para el guionista de Singer, Simon Kindberg.

 

   Sin embargo, esta serie de precuelas tuvieron bastantes problemas en cuanto al guion. Porque, aunque probablemente tanto “Primera generación” como “Días del futuro pasado” son las mejores de esta fase, incurrían en numerosos errores de continuidad, cosas contadas en anteriores entregas eran obviadas y caían en constantes contradicciones, lo que fue formando una bola que salpicó a las posteriores, “Apocalipsis” y “Fénix Oscura”.

 

   Ésta es una de las grandes diferencias con la otra franquicia de Marvel, “Vengadores”, un proyecto concebido desde un principio como un saga contada por episodios, con una coherencia global como historia, cosa que no pasaba con “X-Men”.

 

   Aunque esos errores ya aparecían en “X-Men, la batalla final”. Por ejemplo, el villano de la que comentamos hoy es Sebastian Shaw, que en los cómics aparecía por primera vez en uno de los números agrupados en la serie “Fénix Oscura”. Pero en la anterior fase, con la otra Jean Grey (Famke Jenssen) convirtiéndose en Fénix, no había rastro de Shaw.

 

   El reparto fue un acierto total, renovando a todos los personajes con caras jóvenes pero muy contrastadas, como son los casos de Michael Fassbender (Magneto), James McAvoy (Charles Xavier), Jennifer Lawrence (Mística), Nicholas Hoult (Bestia), secundados por Rose Byrne, Zoe Kravitz y los villanos Kevin Bacon (Shaw) y January Jones (sustituyendo a Alice Eve como Emma Frost). Pero también podíamos ver a gente como Oliver Platt, Michael Ironside (“V”) o Ray Wise (“Twin Peaks”).

 

   El resultado fue que si consiguió revitalizar la saga, en gran parte gracias a Mathew Vaughn, que venía de dirigir “Kick Ass” (vista en este mismo ciclo), consiguiendo las mejores críticas de una película de la franquicia, al menos en esta fase de precuelas, junto con “Días del fututo pasado”. Y comportándose bien en taquilla, aunque tampoco espectacular. Costó 160 millones de dólares y recaudó 350.