miércoles, 25 de junio de 2014

Escenas Míticas: Cuentos - Dentro del laberinto




   Hoy en día no se concibe una película de fantasía sin espectaculares efectos visuales y cantidades industriales de fuegos de artificio. Pero en los ochenta, década en la que se crearon algunas de las mejores obras del género, todo ésto se lograba con imaginación y grandes dosis de artesanía.


 

   David Bowie tuvo su particular lucimiento en este film. Además de componer todos los temas musicales que constan en la banda sonora, algunos de los cuales gozaron de cierto éxito, le reservaron el papel del villano, el Rey de los Goblins.



    Ya decía antes que una de las principales armas con las que cuenta la película es la imaginación. Y cuando hablaba de la artesanía me refería a cosas como estas. Absolutamente todos los seres de naturaleza fantástica de la historia están recreados mediante un muñeco. Para mí esa es la principal magia, una dirección artística tan elaborada como humilde.



   Sin duda uno de los mejores momentos del film es este baile de máscaras con el que Jareth, el Rey de los Goblins, pretende seducir a la todavía adolescente pero ya muy bella Jennifer Connelly, que con el tiempo se convertiría, a mi juicio en una gran actriz.



   Quizá uno de los puntos flacos de la película fuera su aparente excesivo tono simplón. Algo que la hacía acercarse principalmente al público de más corta edad, no olvidemos que Jim Henson era el director de "Los Teleñecos" y "Cristal oscuro". He dicho aparente porque en realidad el mensaje no es tan infantil como parece y el público adulto puede saber reconocer que el guión esconde algunas parábolas más complejas de lo que presumible.



   En definitiva, una película mágica, que no escondía las influencias de "Alicia en el país de las maravillas" o "El mago de Oz", y que guardaba algunos nexos evidentes con "La historia interminable" pero que tenía su propia esencia y que hoy en día quizá haya quedado muy envejecida pero se recuerda con nostalgia.


domingo, 22 de junio de 2014

Deliverance (Defensa)



   FICHA TÉCNICA

Película: Defensa.
Título original: Deliverance.
Dirección: John Boorman.
País: USA.
Año: 1972.
Duración: 110 min.
Género: Drama, thriller, aventuras.
Interpretación: Jon Voight, Burt Reynolds, Ned Beatty, Ronny Cox, Ed Ramey, Billy Redden, Seamon Glass, Randall Deal, Bill McKinney, Lewis Crone.
Guión:  James Dickey
Producción: John Boorman, Charles Orme.
Música: Eric Weissberg.
Fotografía: Vilmos Zsigmond.
Montaje: Tom Priestley
Dirección artística: Fred Harpman
Distribuidora: Warner Bros. Pictures.

      CRÍTICA

   SINOPSIS: Cuatro amigos deciden pasar el fin de semana lejos de la ciudad en los Montes Apalaches. Deciden hacer el descenso de un río. Pero el encuentro con los habitantes indígenas de la ozona convierte la excursión en una pesadilla de supervivencia.
   LO MEJOR: John Boorman es un director de cierta irregularidad pero con esta película nos muestra una de sus obras más logradas. Hace otro retrato más de la América más profunda a través de cuatro personas de ciudad que se encuentran con la brutalidad a la que es capaz de llegar el ser humano dando con personajes de bajo nivel cultural y de conceptos muy cercanos a los animales. Ellos mismos sufren una transformación de sus valores cuando entra en liza la autosupervivencia haciéndoles llegar a la agresividad. El film tiene un ambiente malsano, tenso y violento que contagia al espectador. Reseñable es escenario del río que ejerce como un personaje más y proporciona excepcionales planos de una fotografía exquisita.
   Interpretación: Burt Reynolds y Jon Voight representan las piedras angulares sobre las que se sostiene. El primero representa (con soberbia y falta de humildad) la capacidad de resolución y liderazgo. El segundo es la tranquilidad y la sobriedad. Pero a mitad del argumento, los hechos obligan a que estos roles se intercambien del uno al otro. Y los dos actores lo hacen muy bien para convencernos de ello. Si bien, es Jon Voight quien se marca una de  las mejores actuaciones de su carrera.
   Escena (spoiler): Con diferencia, la escena en la que los cuatro excursionistas son atacados por dos lugareños de forma brutal, uno de ellos sexualmente, es la más impactante y la que marca el posterior desarrollo del la historia. También destacaría, por su simbolismo, dos escenas más. Una de ellas en la que uno de los personajes se marca un dueto a guitarra con un chico deficiente que muestra las buenas intenciones de los protagonistas. En la otra se ve a Jon Voight que no es capaz de matar a un ciervo, temblándole la mano que sostiene el arco.
   LO PEOR: Como suele pasar con el cine de antes, el ritmo es bastante lento y pausado para lo que estamos acostumbrados hoy en día. Hay que armarse de paciencia para poder coger la idea de la película. La escasa y poco marcada música contribuye a que haya cierta pesadez en el desarrollo. Claro, que todo esto probablemente fuera un efecto pretendidamente intencionado para favorecer la tensión de los distintos momentos del film.
   CITAS: “A veces, hay que perderse un poco antes de encontrar algo”. “A la naturaleza no se la puede vencer”. “Nunca saldremos de aquí con vida”.
   REFERENCIAS: Es inevitable que la memoria se nos vaya a otro survival del mismo corte del que ya hemos hablado en el blog, “La presa”. Dos obras con puntos de vista distintos pero igual planteamiento y mensaje. Estaría cerca también de “Perros de paja”.
   CONCLUSIÓN: 8. Un retrato del hombre crudo y, a veces, estremecedor.