viernes, 2 de enero de 2026

Club de Opiniones: Las 20 películas más taquilleras de 2025

 



Puesto 

Película

Recaudación (Mundo)

Presupuesto (Est.)

1

Ne Zha 2

$2,207 millones

$80 millones

2

Zootopia 2

$1,500 millones

$175 millones

3

Lilo & Stitch

$1,036 millones

$150 millones

4

Una película de Minecraft

$958 millones

$150 millones

5

Jurassic World: Rebirth

$869 millones

$200 millones

6

Avatar: Fire and Ash

$840 millones*

$250 millones

7

Demon Slayer: Infinity Castle

$742 millones

$50 millones

8

Cómo entrenar a tu dragón

$634 millones

$150 millones

9

F1: The Movie

$623 millones

$300 millones

10

Mission: Impossible – Final Reckoning

$589 millones

$290 millones

11

Superman

$541 millones

$200 millones

12

The Fantastic Four: First Steps

$485 millones

$200 millones

13

Captain America: Brave New World

$415 millones

$275 millones

14

The Conjuring: Last Rites

$410 millones

$40 millones

15

Wicked: For Good

$398 millones

$145 millones

16

Thunderbolts*

$382 millones

$185 millones

17

Sinners

$367 millones

$90 millones

18

Detective Chinatown 1900

$355 millones

$60 millones

19

Final Destination: Bloodlines

$316 millones

$40 millones

20

Snow White

$305 millones

$209 millones




   La lectura más evidente que se puede sacar es que el cine familiar es el que tiene más éxito. Tampoco es que sea ninguna novedad, arrastra familias enteras a las salas de cine y no tener limitación de edad es una ventaja, sobre todo, en países como Estados Unidos, donde la calificación por edades no es solo una recomendación sino que implica la prohibición de la entrada a menores. Así que, es normal que copen los cuatro primeros puestos. Aunque el recorrido de "Avatar, fuego y ceniza" en cines va a continuar todavía bastante y eso le hará escalar hasta la tercera o quizá segunda plaza. Aunque no creo que llegue a las cifras de sus antecesoras. Siendo PG-13 (los menores deben ser acompañados por un adulto) igual que "Jurassic World, el renacer", que también está ahí arriba, demostrando que por mucho que algunos quisieran contradecir, los dinosaurios siguen teniendo tirón.

   En la zona media tenemos películas como "F1" o "Misión imposible, Sentencia final", con buenas taquillas pero también enormes presupuestos, por tanto, no tan rentables. Pero no es hasta el undécimo lugar donde encontramos la primera película de superhéroes, "Superman", y esto si es inaudito, con una recaudación de 540 millones de dólares, 150 menos que "El hombre de acero" y más de 300 por debajo que "Batman v Superman", que los haters de Zack Snyder se empeñaron en calificar como fracasos. Ahora no, ahora hay que decir que todo bien porque si no, a James Gunn se le cae el chiringuito. En el ranking está por delante de películas de superhéroes mejores como "Los Cuatro Fantásticos" o "Thunderbolts". Pero lo que está claro es que el género está de capa caída. No obstante, este año lo volverán a intentar tanto DC, con "Supergirl" (sigue saliendo el perro) y Marvel con "Vengadores, Doomsday" (aunque sea a fuerza de hacer lo que mejor saben, acumular actores en la misma película).

   Lo que no falla y vuelve a ser lo más rentable, es el género del terror, porque sus presupuestos son muy ajustados, sus campañas de publicidad baratas y su público muy fiel. Ahí están los ejemplos de "Expediente Warren, el último rito", "Destino final 6" o "Los pecadores". Y podríamos añadir "Weapons", que estaría en el puesto 21, con 267 millones recaudados, habiendo gastado solo 38.

   En resumidas cuentas, las pelis familiares bien, los blockbusters de superhéroes, con la flecha hacia abajo y el terror gozando de la misma buena salud que los años anteriores.

Escenas Míticas: Space operas - Dune, parte 2

 


   En tiempos navideños y, por tanto, de celebraciones como la del nacimiento de Jesucristo, vamos a recordar una space opera cuya historia, sobre todo, en esta segunda parte, corresponde al viaje mesiánico de su protagonista, Paul Atreides. No es la única space ópera que lo hace. Antes “Star Wars” ya se inspiraba en algunos relatos bíblicos para encumbrar a su “elegido” para dar equilibrio a la galaxia.




   Claro que es que George Lucas ya había saqueado previamente la propia novela de “Dune”. Por lo que me hace mucha gracia cuando algunos dicen que el “Dune” de Dennis Villeneuve se parece mucho a “Star Wars”. Primero, no lo hace, son tonos totalmente diferentes. Segundo, es “Star Wars” quien copió al libro de Frank Herbert. El cual, durante mucho tiempo, se consideró inadaptable, por lo que todos los directores que se han acercado a ella han considerado que se necesitarían varias películas para hacerlo.



   Es lo que pretendía Ridley Scott, cuando en los ochenta fue tentado a ello, y lo que pensaba el propio David Lynch, director de la versión de 1984, que eran necesarias mínimo dos películas. Pero el productor Dino De Laurentiis no se lo permitió. No solo eso, le obligó a someter a su versión a un enorme recorte de metraje, que mutiló el resultado final, como ya vimos.



   Villeneuve si lo consiguió. Así que Warner cedió ante lo que para el director canadiense era imprescindible para acceder a realizar el proyecto, en una fórmula que ya estaba aplicando para “It”, adaptar una novela de gran complejidad y extensión mediante dos películas pero una sola historia. No que una fuera la secuela de la otra. Para Villeneuve es, como sostenía Quentin Tarantino con su “Kill Bill”, una sola película dividida en dos partes.



   Por tanto, hay que tener claro que el “Dune” de Herbert ha quedado plenamente adaptado. Entonces, ¿Dónde encaja esa tercera parte que está en camino? Pues porque va a basarse en “El Mesías de Dune”, también del mismo escritor, y que, con mucha visión por parte de Villeneuve, aquí se preparaba de forma que parece esta segunda parte más un capítulo central que el final de la historia, de cara a dejarla como una trilogía.



   De hecho, incluso la incorporación de varios actores para esta segunda parte parece más un avance de personajes que deberían ser más protagonistas en la tercera, como son los casos de Florence Pugh, Lea Seydoux o Anya Taylor-Joy (qué es prácticamente un cameo), puesto que el componente femenino va a ir adquiriendo cada vez más importancia.



   Pero también se incorporaba Christopher Walken y Austin Butler. Que se unían a un reparto ya bastante nutrido de nombres relevantes donde repetían Timothy Chalamet, Rebecca Ferguson, Javier Bardem, Josh Brolin, Stellan Skarsgard o Dave Bautista. No me olvido de Zendaya, que precisamente tiene un rol principal en esta segunda parte, pues que en la primera solo aparecía en las visiones de Paul Atreides.



   Con la tercera parte, Dennis Villeneuve parece que pone fin (o al menos descanso) a su periplo de grandes y muy buenas películas de ciencia ficción iniciado con “La llegada”, “Blade Runner 2049” y continuado y finalizado con la que será la trilogía de “Dune”. La cual estuvo a punto de truncarse, si su primer capítulo no hubiera resultado rentable en taquilla.



   Cosa que estuvo a punto de ocurrir, pues “Dune, parte 1” se estrenó en octubre de 2021, apenas unos siete meses después de declararse la pandemia del covid, por tanto los cines no estaban a pleno rendimiento y el público todavía era reacio meterse en las salas. Aún así, consiguió recaudar 482 millones de dólares, lo que hacía presagiar que en condiciones más favorables, la cosa podría ir mejor todavía.


   Y así fue, con un presupuesto de 180 millones, por los 160 de la anterior, recaudó 714 en taquilla, logrando además incluso mejores críticas. Además, tuvo cinco nominaciones al Oscar, de las cuales consiguió las del mejor sonido y los efectos especiales, que no fueron todos precisamente visuales. Villeneuve no quería, por ejemplo, que los gusanos se vieran muy digitales, así que mayormente fueron mecánicos, y solo se usó el CGI para completar. La arena también era real.


   Villeneuve realizaba más claramente que la película precedente, un homenaje al cine épico clásico, que guarda ciertos paralelismos con el “Lawrence de Arabia”, de David Lean, pero retratando a un líder mucho más oscuro, un héroe nacido del fanatismo religioso.