martes, 5 de noviembre de 2019

Escenas Miticas: Androides - Terminator Salvation




   En 2005, seis años después de “Terminator 3, la rebelión de las máquinas” llegó la cuarta película de la saga. Lo que supondría el cambio más radical en cuanto a estética y propuesta, con respeto a las tres anteriores películas. Porque tres fueron las que hicieron falta para llegar al esperado momento en que el mundo iba a cambiar por completo, en el que Skynet iba a tomar el control y barrer a nuestra especie del planeta.




   Y se pensó que serían necesarias otras tres para narrar la guerra con las maquinas, de tal manera que habría una trilogía antes del apocalipsis y otra durante y después. No fue así, porque esa idea no cundió y fue ésta la única película situada temporalmente tras el ataque de Skynet. Una pena porque personalmente consideraba muy interesante esta línea argumental.



   Porque seamos claros, muchos nos hicimos ilusiones y creímos que la tercera parte ya podríamos meternos en faena de lo que habían advertido las dos primeras. Pero tampoco fue así, y nos dejaron con la miel en los labios. Aquí, por fin, podrían situarnos en un escenario apocalíptico, sin ciudades, sin persecuciones callejeras, por ausencia de éstas, sino en un mundo desolado y desértico, con los robots a la caza de los humanos.



   De hecho, la ambientación recuerda a la de la saga de “Mad Max”, especialmente a su tercera parte. Y éste fue uno de los principales empeños del director, McG, ofrecer una idea post apocalíptica y distópica que no se había visto hasta el momento en sus predecesoras y así evitar el problema que tuvo la tercera parte, el ser comparada con las dos películas de James Cameron.



   McG es la abreviatura del apellido de Joseph McGrinty Nichol, quien venía de firmar dos películas de la adaptación de la famosa serie “Los Ángeles de Charlie”, que no tuvieron mucho éxito de crítica, de hecho, ninguno, pero sí de público, lo que convenció a los productores de su contratación. Sin embargo, tras “Terminator Salvation”, no ha tenido demasiado trabajo, interviniendo más en el formato televisivo, en varias series, como “Arma letal” o “Cazadores de sombras”.



   Sus aportaciones a la gran pantalla han sido en forma de películas de bajo presupuesto y tono mas de comedia, que es donde más cómodo se muestra este director, como en la divertidísima “The babysitter” o “Campamento alienígena”. Su concurso en la saga de “Terminator” se saldó con críticas mixtas, pero mejores que “Terminator 3” y 370 millones de dólares en taquilla para los 200 invertidos.



   Hasta tres veces llegó a rechazar el papel Christian Bale. El propio actor contaba en su entrevista que finalmente lo aceptó cuanto todo el mundo le daba la razón en rechazarlo porque no había una buena historia, lo cual Bale tomó como un reto. Aunque podría ser que, la participación en el borrador inicial del guion de Jonathan Nolan, coguionista de “El caballero oscuro”, en la cual Bale acababa de trabajar, le alentaría. Finalmente, Nolan dejó el proyecto y ni siquiera fue acreditado, aunque dejo la base de la historia.



   Le acompañaron en el reparto Sam Worthington (que hasta ese 2009 no había destacado pero que ese mismo año también estrenaría “Avatar” en cuyas secuelas se encuentra inmerso ahora), Anton Yelchin, Bryce Dallas Howard, Moon Bloodgood (probablemente el nombre con mas oes que exista), el veterano Michael Ironside (“V”) y Helena Bonham Carter (como voz y breve imagen de Skynet - Serena), que sustituyó a Tilda Swinton. Josh Brolin rechazó papel del híbrido entre humano y androide.



   Es la única película de la saga en la que no aparece Arnold Schwarzenegger en persona. Aunque si lo hace recreado por medio de digitalización, como el T-800 original. Por cierto, su creador, Stan Winston, participó también en esta película, pero murió durante la post producción, por lo que se le hizo una dedicatoria al final de la película. Antes había confesado la influencia del escultor H.R. Giger ("Alien”) en la creación de las máquinas.

domingo, 3 de noviembre de 2019

Maléfica, maestra del mal



   FICHA TÉCNICA

Título: Maléfica, maestra del mal.
Dirección: Joachim Rønning.
País: Estados Unidos.
Año: 2019.
Duración: 118 min.
Género: Fantástico.
Interpretación: Angelina Jolie, Michelle Pfeiffer, Elle Fanning, Ed Skrein, Chiwetel Ejiofor, Juno Temple, Sam Riley, David Gyasi, Lesley Manville, Imelda Staunton, Harris Dickinson, Jenn Murray, Kae Alexander, Fernanda Diniz, Teresa Mahoney, Takamasa Ishihara, Robert Lindsay, Judith Shekoni, Barry Aird, Joakim Skarli, Zak Holland, John Carew, Russell Balogh, Jess Liaudin, Bernardo Santos, Bruce Johnson, Tom Bonington, Rayna Campbell, Kas Meghani, Alex Martin, Mens-Sana Tamakloe, Mark Knightley, Axel Nu, Frederick Szkoda
Guion: Linda Woolverton, Micah Fitzerman-Blue, Noah Harpster (Historia: Linda Woolverton).
Producción: Joe Roth, Angelina Jolie.
Música: Geoff Zanelli.
Fotografía: Henry Braham.
Distribuidora: Walt Disney.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: El príncipe Philip le pide matrimonio a Aurora, a lo cual ella acepta aunque sabe que no es una decisión del gusto de Maléfica. En la cena de confirmación del compromiso, la reina Ingrith conspira para acabar con Maléfica, lo que puede provocar una futura guerra.
   LO MEJOR: “Maléfica” supuso una gran sorpresa en lo que se refiere adaptaciones de cuentos populares y más todavía en cuanto a llevarlos al live-action, especialmente por dos razones. Primero por proponer una variante alternativa de la historia original situando el punto de vista radicalmente opuesto al ya conocido clásico. Y segundo por llevar “La bella durmiente” a un mundo fantástico, mágico y muy espectacular. Pues bien, Joachim Ronning, que ya va por su segunda secuela para Disney, lo ha hecho repitiendo la fórmula de la primera, “Piratas del Caribe: La venganza de Salazar”, es decir, cogiendo lo que mejor funcionaba en anteriores entregas y dando una ración extra al público. Y si por algo nos conquistó “Maléfica”, aparte de lo ya mencionado, es por su llamativo aspecto visual. Así que en esta segunda parte, la producción se ha concentrado en que la película sea un deleite para los ojos, toda una virguería visual y estética, donde el diseño de vestuario, decorados, recreación de escenarios, iluminación, colores y unos excelentes efectos especiales, copan la atención del espectador. Por lo demás, continúa con su discurso ecologista en un mensaje evidente, qué es cierto que bajo un guión bastante simple. Pero recordemos que es un cuento de Disney, para todos los públicos. Así son los cuentos de hoy en día. En realidad, siempre lo han sido. Yo personalmente, he disfrutado del espectáculo de la película, incluso más que en la anterior.
   Interpretación: Mantiene prácticamente todo el reparto de la película predecesora, el cual era muy acertado con las aportaciones, por ejemplo, de Juno Temple, y sobre todo, Elle Fanning. Pero la columna vertebral está claro que era y es Angelina Jolie. Ella es la película y su poderosa mirada a medio camino entre lo terrorífico y lo entrañable, así lo confirman. Para colmo, hay dos incorporaciones de renombre. Por un lado, Chiwetel Ejiofor. Y por otro, Michelle Pfeiffer, de esas actrices que se puede disfrutar aunque fuera viéndola tejer un jersey. Junto a la Jolie y la Fanning, forman un excelente trío de actrices de diferentes generaciones.
   Escena (spoiler): Las escenas más espectaculares son evidentemente cuando Maléfica despliega sus alas, en todos los sentidos. Cómo es la cena del compromiso, con la trampa urdida por la reina. Con el posterior ataque que provoca la caída de la bruja al lago, y sea rescatada por un ser de la misma especie que ella. Porque ésta es una de las grandes sorpresas, ver qué hay muchos más ocultos de los humanos y que planean rebelarse contra ellos. Cosa que ocurre en un espectacular ofensiva alada contra el castillo. Por cierto, impresionante la imagen de Maléfica renaciendo de sus cenizas, literalmente, como un enorme Ave Fénix. En la parte final, es inevitable acordarse de “Juego de tronos” , viendo a Michelle Pfeiffer cual Cercei en su torre esperando la amenaza desde el aire. Al igual que la trampa en la iglesia, recuerda, en la lejanía, la boda roja pero adisneylada.
   LO PEOR: La crítica profesional la ha colmado de malas opiniones, incluso llegando a ensañarse. Lo considero exagerado. Es cierto que no se aporta nada nuevo a la historia y que, desde luego, no se han roto la cabeza con el guión. Bueno, la película es para lo que es. Y parece que al público no le está importando mucho, y está pasando de lo que puede leerse.
   CITAS: “Realmente no estaba preguntando”. “Hace 5 años, pensé que te había perdido para siempre. No hay ninguna maldición que pueda alejarme de ti”. “Hay muchos que se aprovechan de los inocentes. Imagino que su alteza estará de acuerdo”. “Si no supiera tanto, diría que nos está amenazando”. “Pasaste años cuidando a una humana. Y es tiempo que cuides de los tuyos”.
   REFERENCIAS: Ya la primera parte tomaba el camino fantástico de “Blancanieves y la leyenda del cazador” y la superaba. Concuerda su secuela con ella aunque no continúe la línea argumental. Estaría entre “Avatar” y “Aquaman”, tanto en el mensaje como en lo estético.
   CONCLUSIÓN: 7. Todo lo que funcionó en la anterior película está ofrecido en ración doble. Tal vez no se hayan esmerado con el guion pero a cambio nos regalan un gran espectáculo visual.