miércoles, 31 de diciembre de 2025
Cinéfilos de Oro 2025
PELICULA: 1. Una batalla tras otra. 2. Una casa llena de dinamita. 3. The brutalist. 4. Frankenstein. 5. Warfare.
domingo, 28 de diciembre de 2025
Grafted
FICHA
TÉCNICA
Título:
Grafted.
Dirección:
Sasha
Rainbow.
País:
Nueva
Zelanda.
Año:
2024.
Duración:
87
min.
Género:
Terror
Interpretación:
Joyena
Sun, Jess Hong, Edén Hared,
Jared
Turner, Sepi Toa.
Guion:
Mia
Maramara, Lee Murray, Hweiling Ow, Sasha Rainbow.
Producción:
Murray
Francis, Leela Menon.
Música:
Lachlan
Anderson.
Fotografía:
Tammy
Williams.
Distribuidora:
Shudder.
CRÍTICA
SINOPSIS: Una
joven estudiante pretende continuar el trabajo científico de su
padre, con el que podría curar una mancha que tiene en la cara.
Pero cuando viaja a Nueva Zelanda, su integración social en la
universidad resulta tan difícil que le llevará a tomar decisiones
muy drásticas.
LO MEJOR: Ha
tenido división de opiniones en cuanto a la crítica profesional,
aunque llegó a ser finalista en el Festival de Sitges, y tiene notas más bien bajas por parte del público. Para mí ha sido una
sorpresa, más si cabe teniendo en cuenta que viene del cine
neozelandés. La han comparado con “La sustancia” y por eso creo
que conviene bajar las expectativas a ese respecto porque no
está a ese nivel ni mucho menos. Aunque es cierto que hay algunos
lugares comunes entre ambas películas. Curiosamente las dos están
dirigidas por mujeres, en este caso, la debutante Sasha Rainbow (ha
empezado fuerte). Podría ser relevante este aspecto porque aquí
también se habla del tema de la belleza, aunque con vueltas de
tuerca diferentes. Es cierto que aquí también la protagonista
quiere
ser más guapa, que además está acomplejada por una desagradable
mancha facial. Pero también es verdad que no solo va en lo
superficial. Es decir, y hasta aquí voy a leer, desea también ser
otra persona. No obstante, no deja de ser un buen entretenimiento de
serie B, para amantes del body horror, con un buen puñado de escenas
fuertecitas aunque no tan explícitas como prometía
en
un principio. De hecho, se llega a utilizar el fuera de campo en
alguna que otra ocasión. Quizá por la falta de presupuesto. Pero,
como decía, entretiene y mucho, gracias a un buen ritmo, y a que
siempre están pasando cosas, sacándole partido a la idea del
“descubrimiento” que hace el personaje principal y saben darle
el juego.
Interpretación: Aunque
podemos decir que es Joyena Sun la más destacada del reparto, lo
cierto es que el protagonismo es más repartido de lo que cabía
esperar inicialmente, por un motivo que no podemos revelar en este
apartado, pero que hace que las otras actrices, Jess Hong y Eden Hart
tengan mayor participación.
Escenas (SPOILERS!!): Lo más interesante es el tema de que la protagonista literalmente puede
ponerse la cara de las otras chicas, aunque claro, previamente tenga
que asesinarlas, sin tocarles el rostro. Digo esto porque nunca pasa,
aunque se supone que la sustancia química que ha creado regenera las heridas. La cuestión es que esto hace que el protagonismo vaya
pasando de una actriz a otra, en la medida que Wei (Sun) va
suplantándolas. Por tanto, tanto Jess Hong como Eden Hart tienen que
imitar la forma de moverse y el lenguaje corporal de Joyena Sun. Ojo
que también tienen en cuenta que lo único que toma Wei de sus
víctimas es sus rostros, no sus cuerpos. Y no son precisamente
iguales. Pero lo resuelven bien los planos de lejos sigue siendo la
misma actriz principal. Es en los planos cortos donde vemos a las
otras, para que no se note su diferencia de altura y sus distintas
medidas.
LO PEOR: No
es que sea lo más importante, pero el guion es bastante previsible.
En cuanto ves a cada personaje casi puedes adivinar que va a
pasarle, sabes si van a morir o no. Lo único que queda por saber es
en que orden van a hacerlo y como. Pero, lo dicho, tampoco es que
sea un aspecto que le haya preocupado demasiado.
REFERENCIAS: Si
tiene algunas escenas que pueden recordar a “La sustancia” pero
es que juega el mismo deporte de otras películas con body horror
femenino como “Titane”, “Apéndice”(2023) o
“Tanatomorphose”.
CONCLUSIÓN: 6’5. No está al nivel de "La sustancia", con la que la han comparado pero si tiene algunos puntos en común con ella, aunque no sea más que un entretenimiento de serie B bastante divertido a merced del body horror.
viernes, 26 de diciembre de 2025
Microcríticas Express: Pluribus/It, Bienvenidos a Derry/El quinto día
miércoles, 24 de diciembre de 2025
Escenas Míticas: Space operas - Guardianes de la Galaxia.
Aunque se englobe en el UCM, la trilogía que se iniciaba con esta película podría perfectamente considerarse un producto independiente, con su propia línea argumental y su propia estética. Lo que es decir bastante teniendo en cuenta que la hoja de ruta marcada con mano de hierro por Kevin Feige daba poco margen para que un director con personalidad pudiera desplegar su librillo creativo.
Si, esto es un piropo hacia James Gunn. Porque aunque ahora se me pueda acusar de ser un hater suyo, antes de su desembarco definitivo en DC, a mí me gustaba este director. Incluso vi con buenos ojos su designación como director creativo del nuevo DC Universe. No, no soy hater suyo. Hater es de las cosas más despreciables que se pueden ser hoy en día, sobre todo, en redes sociales.
Pero si desapruebo todo lo que ha hecho desde que ha llegado a DC. Primero borrar de un plumazo todo lo construido por un director que es diez veces mejor que él, Zack Snyder, de malas maneras y con feos incluidos a Henry Cavill y Gal Gadot. Pero sí ha mantenido tan solo lo que él mismo había hecho, esto es, la serie “El pacificador” y su “Escuadrón suicida”. Por no hablar de su aberrante visión de “Superman”, donde un perro con capa le quita el protagonismo al hombre de acero.
A los que tanto le defienden les recuerdo que este tipo fue despedido de Marvel y apartado de “Guardianes de la galaxia 3” por unos comentarios de bastante mal gusto en Twitter, haciendo chistes sobre pedofilia y violaciones. Y tampoco es que su filmografía sea como para sacar demasiado pecho. De hecho, es bastante corta por el momento.
Tiene una película de serie B pura y dura, que a mí me gusta, “Slither”, pero que no fue muy bien valorada. “Super”, muy divertida pero ya está. La secuela reboot de “El Escuadrón Suicida”, que a mi entender no supera, y si lo hace es por muy poco, al de David Agger. Y la trilogía, porque finalmente Marvel le perdonó y pudo realizar la tercera y última parte, de “Guardianes de la Galaxia”.
Lo que me sigue pareciendo lo mejor que ha hecho en toda su carrera. Y tiene mérito porque no eran precisamente los personajes más conocidos de los cómics de Marvel. Lo que no impidió que se convirtiera en la película más grande, en cuanto a escenarios y número de personajes, hasta la fecha, del UCM, con una inversión de 200 millones de dólares James Gunn transformó en 733 recaudados en taquilla cifra, cifra que fue superada en las dos siguientes secuelas.
Y lo más importante y lo que más nos interesa en cuanto incluir este título en el ciclo, que es una space opera en toda regla. No en vano, es palpable que bebe bastante de la saga “Star Wars" y también del tono kitsch de otra space opera, que precisamente hemos visto aquí hace poco, “Flash Gordon”. Además de inspirarse en la serie “Farscape” y el videojuego “Mass effect”. Y la influencia más reconocida por el propio director, “Doce del patíbulo”.
Como decía, llegaba en mitad de la Fase 2 del UCM, justo previamente a “Vengadores 2, la era de Ultrón”. Precisamente, Joss Whedon, que ejercía de consultor creativo de todo lo relacionado a Los Vengadores, estaba encantado con la elección de James Gunn, que se impuso a Peyton Reed (que terminaría dirigiendo “Ant Man”), la pareja formada por Anna Boden y Rick Fleck (que dirigiría “Capitana Marvel”) o Brad Bird (director de “Los increíbles”).
Para el papel de Star Lord, Chris Pratt se impuso a actores como Eddie Redmayne, Joel Edgerton, James Marsden o Jim Sturgges, entre otros. Le acompañaba Zoe Saldana (auténtico imán para películas de grandes recaudaciones mientras va pintada de algún color, en este caso de verde), Dave Bautista (por delante de Jason Momoa), Karen Gillan, Michael Rooker y Benicio del Toro.
Pero además, contaba con las voces de Bradley Cooper (Rockett) y Vin Diesel (Groot). Sin embargo, las de los personajes del planeta Sakaaran fueron aportadas prácticamente todas por el propio James Gunn. Y es que no se le puede poner un pero a la dedicación que tuvo con esta película, ocupándose de todo, controlándolo todo, hasta de la elección de todos los temas musicales para ella.
Aparte de tener una generosa taquilla, también fue favorecida con las opiniones positivas de los críticos. Fue nominada al Oscar por los efectos especiales y el maquillaje, sin llevárselos. Y las dos secuelas son igual de buenas o mejores que esta. Aquí Gunn si lo hizo bien.
domingo, 21 de diciembre de 2025
Bugonia
Título:
Bugonia.
Dirección:
Yorgos
Lanthimos.
País:
Irlanda.
Año:
2025.
Duración:
118
min.
Género:
Comedia,
ciencia
ficción, thriller
.
Interpretación:
Emma
Stone, Jesse Plemons, Aidan Delbis, Alicia Silverstone, Stavros
Halkias, Vanessa Eng, Marc T. Lewis, Momma Cherri, Cedric Dumornay,
Parvinder Shergill.
Guion:
Will
Tracy. Remake: Jang Joon-hwan.
Producción:
Yorgos
Lanthimos, Ari Aster, Lars Knudsen, Emma Stone, Ed Guiney, Andrew
Lowe, Jerry Kyoungboum Ko.
Música:
Jerskin
Fendrix.
Fotografía:
Robbie
Ryan.
Distribuidora:
Universal
Pictures.
CRÍTICA
SINOPSIS:
Dos
don nadie planean el secuestro de la presidenta de una importarte
compañía farmacéutica, convencidos de que en realidad es una
extraterrestre. Su intención es que los ponga en contacto con su
nave nodriza.
LO
MEJOR: Da
gusto que siga habiendo cineastas que no se dejan domesticar por
Hollywood y la dictadura de la taquilla (de hecho, esta película no
ha sido rentable) y siga manteniendo su sello personal para bien o
para mal. Porque si ves una película de Yorgos Lanthimos sabes que no va a ser
precisamente para todo el mundo y lo digo como un aspecto positivo. Y
es que, efectivamente, esto es una de sus marcianadas (nunca mejor
dicho). Y eso que la historia no es suya, de hecho, es un remake, pero
al director griego eso le da igual, la hace plenamente suya. Pues
tiene la capacidad de hacer divertido, para los que le conocemos,
algo que te planteas constantemente que quizá no debería serlo.
Porque lo hace desde el drama e, incluso, la tragedia pero siempre te
deja pensando. Es lo que ocurre con esta comedia negra que va
oscureciendo a medida que va avanzando. De hecho, en su segundo acto
se transforma en un thriller psicológico con un secuestro de fondo y
ya en el tercero se encomienda al exceso, a la mezcla con un género
que no voy a remarcar para no dar pistas sobre la resolución final,
pero si se puede decir que no escatima en sangre. Poco importa si la
teoría del protagonista es cierta o no, porque en cualquier caso es
la historia de un hombre inmerso en la locura, en el desequilibrio.
Lanthimos, de nuevo, nos hace una descarnada representación de la
sociedad actual enfrentando dos tendencias que por desgracia van en
aumento en nuestros días, la conspiranoia y el poder empresarial.
Esos son los dos poderes que se enfrentan aquí.
Interpretación:
Que
fácil sería dedicarse a lucirse cómodamente con papeles más
convencionales teniendo dos Oscars en el bolsillo. No es el caso de
Emma Stone, que sigue apostando por personajes muy arriesgados. Hasta
el punto que se ha convertido en la actriz fetiche de un director tan
peculiar como Yorgos Lanthimos. Perfectamente podría optar a su
tercera estatuilla, aunque para que se lo lleve debe ser algo muy
inapelable. También podría optar al suyo, el primero en este caso,
Jesse Plemons. Podríamos estar hablando del dúo interpretativo del
año.
Escenas
(SPOILERS!!): En
un principio tiene momentos tan cómicos como el intento de secuestro
que finalmente termina ocurriendo. Lo más interesante son las
conversaciones que tienen Michelle (Stone) con Teddy (Plemons), la
mayoría en medio de interrogatorios. Rápidamente pasa a jugar con
la idea de si el segundo tiene razón en su acusación, es decir, que
ella es una alienígena. No había visto la película original pero
me imaginaba que por muy descabellado que fuera, esa posibilidad
existía. Y lo cierto es que Lanthimos nos hace cambiar de parecer
varias veces. El final se puede considerar una ida de olla pero
personalmente me parece brillante, ese giro hacia la ciencia ficción
más disparatada. Entremedias hay escenas tan fuertes como la
voladora de cabeza del amigo, el envenenamiento de la madre o la
inmolación del protagonista.
LO
PEOR: Lo
dicho, es para los que ya vieron otras muestras del cine de Lanthimos
y les gustaron. Si no, es mejor ni intentarlo. No es para todo el
mundo. Incluso para los devotos, el final no dejaría indiferente a
nadie incluso a muchos les hará soltar un “What the fuck”.
REFERENCIAS:
Es
el remake de la película coreana “Save the Green Planet”. Pero
formalmente está más cerca de la película anterior de Lanthimos, “
Kind of kindness”. Y temáticamente podría recordar en ciertos
aspectos de la última película de Ari Aster, “Eddington”.
CONCLUSIÓN: 7’5. Otra marcianada más de Lanthimos, para enfrentar la conspiranoia con el poder empresarial, mediante de dos personajes a los que dan vida lo que podría ser el dúo interpretativo del año, el tándem Stone-Plemons.
viernes, 19 de diciembre de 2025
Música de Película: Flash Gordon
Película: Flash Gordon.
Intérprete o compositor: Queen.
Película: Flash Gordon.
Intérprete o compositor: Queen.
Tema: The hero.
Película: Flash Gordon.
Intérprete o compositor: Queen.
miércoles, 17 de diciembre de 2025
Escenas Míticas: Space operas - Stargate, puerta a las estrellas
Ya tenía ganas de tocar esta película porque es una de aquellas que tanto me gustan reivindicar porque la considero muy infravalorada, sobre todo por la crítica profesional, que tuve oportunidad de disfrutarla en el cine y que, con la excusa de este ciclo, la he vuelto a ver. Como muchas de las películas de los noventa, formaba parte de este estilo de entretenimiento sólo para entretener, y eso es lo que ha vuelto a conseguir conmigo.
De todos modos, aunque la prensa mayoritariamente la calificó negativamente, es verdad que al público eso no le importó porque la película recaudó 196 millones de dólares, habiendo invertido en ella 55. Aunque pareciera que el presupuesto fuera mayor en virtud de lo que ni las críticas pudieron negar, que tenía unos efectos especiales muy buenos.
Algo que ha sido una constante en la filmografía de su director, Roland Emmerich, hacer que sus películas parezcan más caras de lo que en realidad son, tirando mucho más de los efectos prácticos que de los digitales aunque pueda parecer lo contrario, lo que hace películas aparentemente de mucho dinero, como “Independece day” o “Godzilla” tuvieron presupuestos más medidos y así asegurar la rentabilidad del proyecto.
Tal vez porque Emmerich venía de su etapa de su país natal, Alemania, durante la década de los ochenta, haciendo películas muy al estilo americano pero totalmente de serie B, en los géneros de terror (“El secreto de Joey”) y el fantástico (“El secreto de los fantasmas”) o la ciencia ficción (“Estación lunar 44”). En ella ya se palpaba que al director germano le tiraba el cine espectáculo y que se practicaba en Hollywood.
Sin embargo, no fue hasta “Soldado Universal”, aquella con Jean Claude Van Damme y Dolph Lundgren, y que también disfruté en una sala de cine de adolescente, cuando Roland Emmerich hizo su primera película plenamente de producción norteamericana, justo previamente a esta “Stargate, la puerta a las estrellas”. Por cierto, en Sudamérica se le puso la coletilla, “Puerta del tiempo”, lo que hizo que el público pensara que era una película de viajes en el tiempo, más concretamente a la época del Egipto de los faraones.
Y lo cierto, es que viendo la película, en un principio, es justo lo que parece. Aunque posteriormente se descubra que a donde han viajado es a otro planeta. La idea era darle la vuelta al cine de invasiones extraterrestres haciendo que fueran los humanos los que se colaban en un planeta extraño.
El truco estaba en que ese planeta y sus habitantes fueran muy parecido al nuestro al igual que sus habitantes. La ocurrencia le vino a Emmerich tras ver un documental, “Chariots of the Gods”, que hablaba de la teoría de que las primeras civilizaciones humanas fueron desarrolladas por alienígenas, como por ejemplo, la egipcia, lo cual explicaría la construcción de las pirámides, como sostenía el investigador Erich von Daniken.
Aunque la idea más concretamente elaborada podría haber sido, más bien, robada a un estudiante de egiptología, Omar Zuhdi, que les mandó su teoría y un esbozo de guion, como diez años antes. Zuhdi denunció este hecho y debía tener razón porque Roland Emmerich y el productor de la película, Dean Devlin arreglaron el asunto sin llegar a juicio, suponemos, mediante pago de un importante suma de dinero.
Un Roland Emmerich que aportó ideas tanto para abaratar costes, haciendo que muchos de los extras de la película fueron en realidad maniquíes, o para promocionar. De hecho, es la primera película de la historia en tener una página web propia, con fotos de detrás de las cámaras, notas de prensa, entrevistas, aunque no tráilers porque la página no podía cargarlos.




















