miércoles, 1 de abril de 2026
Escenas Míticas: Sectas - La invitación
domingo, 29 de marzo de 2026
La asistenta
FICHA
TÉCNICA
Título:
La
asistenta.
Dirección:
Paul
Feig.
País:
Estados
Unidos.
Año:
2025.
Duración:
131
min.
Género:
Thriller,
suspense.
Interpretación:
Sydney
Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar, Michele Morrone, Megan
Ferguson, Ellen Tamaki, Indiana Elle, Brian D. Cohen, Amanda Joy
Erickson, Maury Ginsberg, Don DiPetta.
Guion:
Rebecca
Sonnenshine. Novela: Freida McFadden.
Producción:
Todd
Lieberman.
Música:
Theodore
Shapiro.
Fotografía:
John
Schwartzman.
Distribuidora:
Lionsgate.
CRÍTICA
SINOPSIS: Una
chica joven que pretende dejar su pasado atrás, comienza a trabajar como
asistenta en la casa de una familia de buena posición. Pero lo que
parecía un buen trabajo se comienza a convertir en una pesadilla.
LO MEJOR: Soy
una tramposa y estoy orgullosa de ello. Es lo que diría la película
si pudiera hablar, aunque es verdad que lo hace a través de sus
imágenes. Porque ya no es que no oculte su descarado entramado de
trucos para engañar al espectador, es que hace de ellos su bandera.
Por tanto, es inevitable, y también juega eso, que recuerde a
ciertos thrillers que tuvieron éxito en los noventa, donde todo
valía con tal de entretener al público y lanzarle una lluvia de
sorpresas, sin importar cuán inverosímil sea el giro en el
argumento. Es por eso que, igual que aquellas, te quede una
sensación de placer culpable porque, buena no es pero es
tremendamente disfrutona. Por tanto, entiendo que haya tenido
bastante éxito en taquilla, al igual que la novela que adapta, un
bestseller en toda regla. Para ello, han elegido a un director, Paul
Feig, que ya había aplicado una fórmula muy similar en la
recomendable “Un pequeño favor”, también apoyado en el
protagonismo y enfrentamiento de dos mujeres en una trama de intriga.
Y donde también, como aquí, es muy importante el montaje en cuanto
a cómo se dosifica la información al espectador. Aunque hay que
decir que cuando mejor funciona es cuando se desmelena, cuando pierde
la corrección formal para dejarse llevar por el caos narrativo. De
hecho, contra menos en serio te la tomas, más divertida resulta.
Interpretación: No
tiene ningún complejo de apostar por el tremendo atractivo de su
trío protagonista, tanto el de Sydney Sweeney, el de Amanda Seyfried
como el de Brandon Sklenar. Sweeney está alternando proyectos donde
desplegar su talento, que lo tiene con otros más comerciales. Es perfectamente consciente de
su potencial como sex symbol y tampoco renuncia a él. Aunque hay
que decir que cuando mejor está es cuando cohabita en pantalla
con Seyfried. Porque es esta última la verdadera estrella de la fiesta.
Escenas (SPOILERS!!): Es
tramposa porque no oculta sus giros mediante el ingenio del guion
sino mostrándonos ciertas escenas de manera que parecen lo contrario
de lo que son. El ejemplo más claro es el grito de Nina (Seyfried)
cuando se va de la casa, que nos hacen creer inicialmente que es de
rabia y después vemos que es de alegría. Aunque el giro de que
Andrew (Sklenau) sea en realidad un maltratador si se veía venir,
era demasiado perfecto. No tanto el de que Millie (Sweeney) sea
bastante violenta y de armas tomar, hasta el punto que al final se
convierte, en lo que plantea para una secuela, en una especie de
justiciera de maridos maltratadores. Aunque también hay
casualidades demasiado casuales, como que al final acuda una agente
de policía cuya hermana había sido una víctima anterior de Andrew.
Y claro, haga la vista gorda diciendo que su asesinato es
verdaderamente un accidente. Eso no se lo cree nadie.
LO PEOR: Vale
hacer trampas pero es que a veces parece que se las hace al
solitario. Aunque su mayor debe es que se le va un poco la mano con
el metraje, y está bastante claro de dónde se le podría haber
recortado, que es la primera parte, que se hace demasiado larga.
Hasta que llega el click que lo cambia todo.
REFERENCIAS: Recuerda
al tono de ciertos thrillers de los noventa como “Durmiendo con su
enemigo”, “La mano que mece la cuna” o “ La huérfana”.
Está aprobada ya la secuela y si funciona, será más, pues la saga
de novelas de “La
asistenta”, de Freida McFadden, es un trilogía.
CONCLUSIÓN: 6’5. Es tramposa pero en favor de una diversión tan disfrutona que hace que se le perdone todo, porque toma la esencia de un tipo de thriller que triunfaba hace un par de décadas y que se echa de menos actualmente.
sábado, 28 de marzo de 2026
Música de Película: El testamento de Ann Lee
Película: El testamento de Ann Lee.
Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/reparto.
Película: El testamento de Ann Lee.
Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Amanda Seyfried.
Película: El testamento de Ann Lee.
Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Amanda Seyfried.
Película: El testamento de Ann Lee.
Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Amanda Seyfried.
Película: El testamento de Ann Lee.
Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Lewis Pullman.
martes, 24 de marzo de 2026
Escenas Míticas: Sectas - The Lords of Salem
Rob Zombie ya era un músico de enorme éxito, fundador y líder de la banda de rock y heavy, White Zombie. Pero también era un adicto a las películas de terror, lo cual influyó en su propia música y en la estética de sus videoclips (dirigidos por él mismo) e incluso en el show mostrado en sus conciertos, y en especial en las películas de serie B.
domingo, 22 de marzo de 2026
El testamento de Ann Lee
Título:
El
testamento de Ann Lee.
Dirección:
Mona
Fastvold.
País:
Reino
Unido.
Año:
2025.
Duración:
136
min.
Género:
Drama,
musical.
Interpretación:
Amanda
Seyfried, Thomasin McKenzie, Lewis Pullman, Christopher Abbott, Tim
Blake Nelson, Stacy Martin, Matthew Beard, Scott Handy, Viola
Prettejohn, Jamie Bogyo, David Cale.
Guion:
Mona
Fastvold, Brady Corbet.
Producción:
Andrew
Morrison, Joshua Horsfield, Viktória Petrányi, Mona Fastvold, Brady
Corbet, Gregory Jankilevitsch, Lillian LaSalle, Klaudia
Śmieja-Rostworowska, Mark Lampert.
Música:
Daniel
Blumberg.
Fotografía:
William
Rexer.
Distribuidora:
Searchlight
Pictures.
CRÍTICA
SINOPSIS: En
la década de 1770, Ann Lee se convirtió en la líder de un movimiento
religioso de los llamados Shakers, cuya
peculiaridad era rezar a través del canto y el baile. Lee formó una
de las sociedades más importantes de la historia de Estados Unidos,
a la que consideraban la segunda venida de Jesucristo en forma de
mujer.
LO MEJOR: Básicamente
es un biopic pues muestra la vida de Ann Lee, líder de un grupo
religioso, los Shakers, hasta su muerte. Pero lo interesante está en
cómo lo han contado. Porque no es un musical, al menos no uno
convencional, pero si el componente musical es fundamental para
entender la película, el cual usa como parte de la narración, es
decir, la letra de las canciones está plenamente integrada en la
historia, y no la interrumpen sino que la completan. Es más, son
esas partes musicales, donde se recrean esas danzas en éxtasis, casi
en trance, que practicaban los Shakers, lo visualmente más atractivo
de la película. Unas secuencias de baile que desprenden una potencia
impresionante, con coreografías que resultan hipnóticas, aderezadas
con una música bellísima. Gracias a la labor de dirección de Mona
Fastvold, coguionista de “The brutalist”, junto a su pareja,
Brady Corbet, que la dirigió. Aquí le devuelve el favor coescribiendo un guion que nos habla del fanatismo religioso, del poder
de un líder, sobre el que planea constantemente una sensación
incómoda, pero desde el aspecto psicológico. Fastvold arriesga
tremendamente en cuanto al formato en el que envuelve el relato. Y
esa valentía contribuye a que la película sea esencialmente
atmosférica, pero sobre todo, sensorial. Lo tengo que reconocer, ha
habido momentos que me he quedado embobado con las imágenes,
especialmente con esas secuencias musicales.
Interpretación: Amanda
Seyfried se lo deja todo. Es la mejor interpretación de su carrera y
va a ser una de las mejores actuaciones femeninas de este año. Me
cuesta entender cómo no ha estado en la batalla de los premios,
incluso nominada al Oscar. Si lo estuvo al Globo de Oro. También
cabe destacar la de Lewis Pullman, camino de superar a su padre. Y la
de Thomasin McKenzie.
Escenas (SPOILERS!!): Como
decía, sus momentos más potentes coinciden con las danzas de los
Shakers (no en vano, se traduce como los Sacudidos). Y no solo no me
han parecido repetitivas sino que incluso habría preferido que
fueran más largas. Secuencias como la de la redada, donde la
detienen por primera vez, y la del barco, posterior a la tormenta,
son realmente brutales. También los hay muy crudos, como los de los
partos sangrientos o el ataque de la turba a Ann Lee y varios de sus
hermanos en la ciudad de Shirley. Pero hay una escena clave. En su
estancia en la cárcel ella cree levitar brevemente. Toda esa
tragedia sufrida la ha roto, necesita explicar por qué Dios la ha
castigado así. Y determina que ha sido por sus pecados carnales, ese
es el origen de su doctrina posterior de celibato y castidad. A partir de ahí, cree ser la
elegida para transmitir ese mensaje. Recordemos que sus seguidores
creían que era el Jesucristo femenino y la enterraron como una
Santa.
LO PEOR: Por
lo visto hubo algunos espectadores que se salieron de su primera
proyección en el Festival de Venecia. Es verdad que no es una
película para todo el mundo ni mucho menos pero me parece excesivo.
Y tampoco entiendo si el motivo era la crudeza de algunas escenas o
su formato musical. Si es cierto que es algo confusa narrativamente.
REFERENCIAS: Toda
esa liturgia recuerda películas como “El hombre de mimbre” o
“Midsommar". Pero la devoción religiosa va más por el camino de
“La bruja” o “Saint Maud”. Me ha recordado a “Sound of
my voice”.
CONCLUSIÓN: 7’5. Biopic a medio camino del drama histórico y el musical, donde nos dan a conocer a la figura de Ann Lee, a través de la gran interpretación de Amanda Seyfried y de unas espectaculares secuencias de baile.
sábado, 21 de marzo de 2026
Música de Película: Las habitaciones rojas
Tema: Suite.
Película: Las habitaciones rojas.
Intérprete o compositor: Dominique Plante.
Tema: Resurrection.
Película: Las habitaciones rojas.
Intérprete o compositor: Dominique Plante.
















