miércoles, 1 de abril de 2026

Escenas Míticas: Sectas - La invitación

 


   De todas las que forman parte de este ciclo, quizá sea la que mejor encaje en el perfil de película de sectas, aunque esa condición no se revela hasta ya entrada la película. Al igual que encaja perfectamente en la denominación de título de culto en el que prácticamente se convirtió desde el principio y en cuya consideración ha ido reforzándose más con el paso del tiempo, a pesar de ser relativamente reciente pues solo han pasado diez años de su estreno.




   Que ya fue muy limitado, llegando a muy poquitas salas, recaudando tan solo 350.000 dólares, sin cubrir siquiera la ya muy escasa cifra de su presupuesto, pues era claramente cine independiente, de un millón de dólares. Sin embargo, las críticas fueron muy buenas, incluso ganando el premio a mejor película en el Festival de Sitges. 



   Pero también del público, lo cual se refleja en las buenas notas medias con las que figura en las distintas webs de cine. Es de esas películas que no triunfan comercialmente pero que han ido ganando reconocimiento por parte de los espectadores y que ha tenido influencia en películas posteriores tan conocidas como “Déjame salir” o “Midsommar”, y otras más recientes como “Fresh”, “Muerte, muerte, muerte” o “El menú”.



   Al no haber detrás ningún gran estudio presionando, tanto su directora, Karyn Kusama, como los guionistas, Phil Hay y Matt Manfredi, gozaron de toda la libertad creativa que necesitaban, logrando un thriller de suspense construido sobre prácticamente un único escenario (la casa) y basándose casi exclusivamente en los diálogos. Aún así, la tensión de la historia es constantemente creciente, alcanzando cotas finales de terror.



   Directora Kusama, que venía de realizar dos películas que no tenían nada que ver entre sí (ni con la que hoy comentamos), que aunque no estén muy valoradas por la crítica, tienen sus seguidores, que son “Aeon Flux” y “Jennifer’s body”. El resto de su carrera, a excepción de “Destroyer”, con Nicole Kidman, se ha desarrollado en el terreno de la televisión, dirigiendo episodios para series como “El hombre del castillo”, “Yellowjackets” o “El visitante”.



   En el reparto no hay estrellas pero sí caras conocidas aunque habitualmente más en papeles secundarios o de la televisión, como Logan Marshall-Green (“Prometheus”), Michiel Huisman (“Juego de tronos”), Tammy Blanchard (“Moneyball”) o John Carroll Lynch (“Zodiac”).



   El “grupo” (secta) de la película pretende practicar el culto a la liberación del dolor causado por los traumas pasados, y la reunión con los seres perdidos, como no, a través de la muerte, lo que parece inspirado en la secta Puerta del Cielo, cuyos miembros creían que los cuerpos físicos solo eran contenedores y que se podían dejar para dar paso a una existencia superior.



   Que sonaba muy bonito. Pero no tanto si continuamos su credo diciendo que pensaban que sus almas serían recogidas por una nave espacial escondida tras un cometa, y que terminó con el suicidio colectivo de 39 personas. Lo cual nos recuerda al destino de otras sectas, como la de los Davidianos (cuyo líder era David Koresh), la de People’s Temple (Jim Jones), la japonesa Aum Shinrikyo (Shoko Asahara) o la familia Manson.



   “La invitación” es de esas películas que contiene lo que en el argot cinematográfico se conoce como un plot twist, es decir, un gran giro que recontextualiza todo lo visto anteriormente y que además termina en un gran final sorpresa que deja al espectador impactado. Aunque la narración va dejando pistas a lo largo de todo su desarrollo.



   Que comienzan en el propio cartel de la película poniendo en primer plano un elemento clave de la historia, una copa de vino. Líquido servido durante toda la película desde botellas, menos el del final, desde un decantador. Para no destapar demasiado la trama, se eliminaron escenas como la de la mujer que abandona la reunión, que era asesinada. En el montaje final dejan el destino de forma más ambigua.



domingo, 29 de marzo de 2026

La asistenta

 

   FICHA TÉCNICA

Título: La asistenta.
Dirección: Paul Feig.
País: Estados Unidos.
Año: 2025.
Duración: 131 min.
Género: Thriller, suspense.
Interpretación: Sydney Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar, Michele Morrone, Megan Ferguson, Ellen Tamaki, Indiana Elle, Brian D. Cohen, Amanda Joy Erickson, Maury Ginsberg, Don DiPetta.
Guion: Rebecca Sonnenshine. Novela: Freida McFadden.
Producción: Todd Lieberman.
Música: Theodore Shapiro.
Fotografía: John Schwartzman.
Distribuidora: Lionsgate.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una chica joven que pretende dejar su pasado atrás, comienza a trabajar como asistenta en la casa de una familia de buena posición. Pero lo que parecía un buen trabajo se comienza a convertir en una pesadilla.

   LO MEJOR: Soy una tramposa y estoy orgullosa de ello. Es lo que diría la película si pudiera hablar, aunque es verdad que lo hace a través de sus imágenes. Porque ya no es que no oculte su descarado entramado de trucos para engañar al espectador, es que hace de ellos su bandera. Por tanto, es inevitable, y también juega eso, que recuerde a ciertos thrillers que tuvieron éxito en los noventa, donde todo valía con tal de entretener al público y lanzarle una lluvia de sorpresas, sin importar cuán inverosímil sea el giro en el argumento. Es por eso que, igual que aquellas, te quede una sensación de placer culpable porque, buena no es pero es tremendamente disfrutona. Por tanto, entiendo que haya tenido bastante éxito en taquilla, al igual que la novela que adapta, un bestseller en toda regla. Para ello, han elegido a un director, Paul Feig, que ya había aplicado una fórmula muy similar en la recomendable “Un pequeño favor”, también apoyado en el protagonismo y enfrentamiento de dos mujeres en una trama de intriga. Y donde también, como aquí, es muy importante el montaje en cuanto a cómo se dosifica la información al espectador. Aunque hay que decir que cuando mejor funciona es cuando se desmelena, cuando pierde la corrección formal para dejarse llevar por el caos narrativo. De hecho, contra menos en serio te la tomas, más divertida resulta.

   Interpretación: No tiene ningún complejo de apostar por el tremendo atractivo de su trío protagonista, tanto el de Sydney Sweeney, el de Amanda Seyfried como el de Brandon Sklenar. Sweeney está alternando proyectos donde desplegar su talento, que lo tiene con otros más comerciales. Es perfectamente consciente de su potencial como sex symbol y tampoco renuncia a él. Aunque hay que decir que cuando mejor está es cuando cohabita en pantalla con Seyfried. Porque es esta última la verdadera estrella de la fiesta.

   Escenas (SPOILERS!!): Es tramposa porque no oculta sus giros mediante el ingenio del guion sino mostrándonos ciertas escenas de manera que parecen lo contrario de lo que son. El ejemplo más claro es el grito de Nina (Seyfried) cuando se va de la casa, que nos hacen creer inicialmente que es de rabia y después vemos que es de alegría. Aunque el giro de que Andrew (Sklenau) sea en realidad un maltratador si se veía venir, era demasiado perfecto. No tanto el de que Millie (Sweeney) sea bastante violenta y de armas tomar, hasta el punto que al final se convierte, en lo que plantea para una secuela, en una especie de justiciera de maridos maltratadores. Aunque también hay casualidades demasiado casuales, como que al final acuda una agente de policía cuya hermana había sido una víctima anterior de Andrew. Y claro, haga la vista gorda diciendo que su asesinato es verdaderamente un accidente. Eso no se lo cree nadie.

   LO PEOR: Vale hacer trampas pero es que a veces parece que se las hace al solitario. Aunque su mayor debe es que se le va un poco la mano con el metraje, y está bastante claro de dónde se le podría haber recortado, que es la primera parte, que se hace demasiado larga. Hasta que llega el click que lo cambia todo.

   REFERENCIAS: Recuerda al tono de ciertos thrillers de los noventa como “Durmiendo con su enemigo”, “La mano que mece la cuna” o “ La huérfana”. Está aprobada ya la secuela y si funciona, será más, pues la saga de novelas de “La asistenta”, de Freida McFadden, es un trilogía.

   CONCLUSIÓN: 6’5. Es tramposa pero en favor de una diversión tan disfrutona que hace que se le perdone todo, porque toma la esencia de un tipo de thriller que triunfaba hace un par de décadas y que se echa de menos actualmente.




sábado, 28 de marzo de 2026

Música de Película: El testamento de Ann Lee

 


   Incomprensiblemente, su música y, sobre todo, sus canciones, han sido bastante ignoradas en la temporada de premios, a pesar de que fácilmente estará entre lo mejor del año en cuanto a bandas sonoras. Daniel Blumberg, que el año pasado si fue galardonado con el Oscar por "The Brutalist", en lo que era su segunda composición para una película, toma los himnos reales de la secta religiosa de los Shakers, del siglo XVIII, y hace una reinterpretación experimental para, junto a las coreografías de la película, convertirla en una experiencia ritual. Aunque si por algo es especial es por la voz de Amanda Seyfried.




Tema: Worship.

Película: El testamento de Ann Lee.

Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/reparto.




Tema: Hunger and thirst.

Película: El testamento de Ann Lee.

Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Amanda Seyfried.




Tema: All is summer.

Película: El testamento de Ann Lee.

Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Amanda Seyfried.




Tema: Beautiful treasures.

Película: El testamento de Ann Lee.

Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Amanda Seyfried.




Tema: Bow down o Zion.

Película: El testamento de Ann Lee.

Intérprete o compositor: Daniel Blumberg/Lewis Pullman.

martes, 24 de marzo de 2026

Escenas Míticas: Sectas - The Lords of Salem

 


   No es precisamente la favorita de los seguidores de su director, Rob Zombie, quienes se decepcionaron al no encontrarse con un sucedáneo de “Los renegados del diablo”. De hecho, en su momento, fue bien calificada por la prensa, pero puntuada muy negativamente por el público. Solo con el tiempo, como no podía ser de otra manera, ha adquirido su merecida denominación de título de culto.



   Pues ahí va eso, personalmente la considero la mejor película de Rob Zombie y de muy largo. Lo voy a argumentar; narrativamente es mucho más equilibrada y coherente que “La casa de los 1000 cadáveres” o la propia “Los renegados del diablo”, y creativamente tiene más personalidad que las dos películas que hizo de “Halloween”. Luego, tras “The Lords of Salem”, bajó notablemente su nivel con “31” o “3 del infierno”, ya no digamos con su versión de “La familia Monster”.



   Aquí se percibe un cineasta más maduro cinematográficamente hablando y más personal. No en vano gozó de mayor libertad creativa que con “Halloween”. Quizás por ello no tuvo una gran respuesta comercial. Costó tan solo 1,5 millones de dólares pero es que también tan solo recaudó 2,2 en taquilla, y en algunos países no se estrenó, fue directamente a DVD.



   Zombie creció en la ciudad de Salem y desde hacía años quería hacer una película relacionada con ella. Para eso se inspiró en los juicios de brujería de Salem en 1691, donde alrededor de una veintena de personas fueron ajusticiadas (ejecutadas) bajo esa acusación. Casi se podría decir que era un proyecto personal del director, el cual escribió el guion y dirigió, y hasta ejerció de productor de él, y además rodó en la verdadera Salem.



   Sin embargo, la propuesta partió de un productor especializado en sacar proyectos de terror de bajo presupuesto, Jason Blum, que bajo una subdivisión de su propia productora, Blumhouse, llamada Haunted Films, creada para realizar películas independientes, y que llevaba ya dos películas de éxito producidas, “Paranormal Activity” e “Insidious”, le propuso a Rob Zombie hacer una de tipo sobrenatural.



   Para ello le ofrecieron un presupuesto muy limitado y poco tiempo para llevarlo a cabo, a cambio de darle el control creativo total sobre el guion y la dirección. Zombie retomó una idea que había tenido anteriormente y aunque tuvo que reescribir algunas partes y recortar otras para ajustarse a los plazos de rodaje, pudo llevar a cabo su visión original.


   Rob Zombie ya era un músico de enorme éxito, fundador y líder de la banda de rock y heavy, White Zombie. Pero también era un adicto a las películas de terror, lo cual influyó en su propia música y en la estética de sus videoclips (dirigidos por él mismo) e incluso en el show mostrado en sus conciertos, y en especial en las películas de serie B.



   Aunque en “The Lords of Salem”, sus referentes son más elevados. Él mismo la definió como si Ken Russell (“Los demonios”) dirigiese “El resplandor”. Pero se pueden apreciar influencias tan variadas como la del giallo de Dario Argento y su “Suspiria”, o de Roman Polanski y sus “Repulsión” o “La semilla del diablo”. Zombie demuestra tener un gran dominio de la iconografía del género y se puede interpretar la película como un homenaje al cine de terror de los setenta y ochenta.



   Como es una constante en toda su filmografía, la participación de su esposa, Sheri Moon Zombie, vuelve a darse, aquí además como protagonista absoluta, y la rodea de auténticas leyendas del terror de serie B, como Dee Wallace (“Aullidos”, “Cujo”), Barbara Crampton (“Re-Animator”) y Meg Foster (“Están vivos”, “Leviathan, el demonio del abismo”), aunque, inicialmente se había pensado en Goldie Hawn, 



   Meg Foster calificó el trabajo en esta película con Rob Zombie como una de las mejores experiencias de su carrera. Completan el reparto Udo Kier, Maria Conchita Alonso y Bruce Davison (en sustitución de Bruce Dern), y de no haber tenido que recortar la escena donde aparecería, también habríamos visto a la reina del “rape and revenge”, en “I spit on your grave”: Camille Keaton.



   Como curiosidad, la historia lleva una estructura dividida en cuatro partes. Primero la invocación, la primera vez que se escucha el vinilo ritual demoníaco. Segundo, contagio, cuando lo ponen en la emisora. Tercero, purificación, cuando Heidi se rompe. Y cuarto, la entrega, en el clímax final.

domingo, 22 de marzo de 2026

El testamento de Ann Lee

 

   FICHA TÉCNICA


Título: El testamento de Ann Lee.
Dirección: Mona Fastvold.
País: Reino Unido.
Año: 2025.
Duración: 136 min.
Género: Drama, musical.
Interpretación: Amanda Seyfried, Thomasin McKenzie, Lewis Pullman, Christopher Abbott, Tim Blake Nelson, Stacy Martin, Matthew Beard, Scott Handy, Viola Prettejohn, Jamie Bogyo, David Cale.
Guion: Mona Fastvold, Brady Corbet.
Producción: Andrew Morrison, Joshua Horsfield, Viktória Petrányi, Mona Fastvold, Brady Corbet, Gregory Jankilevitsch, Lillian LaSalle, Klaudia Śmieja-Rostworowska, Mark Lampert.
Música: Daniel Blumberg.
Fotografía: William Rexer.
Distribuidora: Searchlight Pictures.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: En la década de 1770, Ann Lee se convirtió en la líder de un movimiento religioso de los llamados Shakers, cuya peculiaridad era rezar a través del canto y el baile. Lee formó una de las sociedades más importantes de la historia de Estados Unidos, a la que consideraban la segunda venida de Jesucristo en forma de mujer.

   LO MEJOR: Básicamente es un biopic pues muestra la vida de Ann Lee, líder de un grupo religioso, los Shakers, hasta su muerte. Pero lo interesante está en cómo lo han contado. Porque no es un musical, al menos no uno convencional, pero si el componente musical es fundamental para entender la película, el cual usa como parte de la narración, es decir, la letra de las canciones está plenamente integrada en la historia, y no la interrumpen sino que la completan. Es más, son esas partes musicales, donde se recrean esas danzas en éxtasis, casi en trance, que practicaban los Shakers, lo visualmente más atractivo de la película. Unas secuencias de baile que desprenden una potencia impresionante, con coreografías que resultan hipnóticas, aderezadas con una música bellísima. Gracias a la labor de dirección de Mona Fastvold, coguionista de “The brutalist”, junto a su pareja, Brady Corbet, que la dirigió. Aquí le devuelve el favor coescribiendo un guion que nos habla del fanatismo religioso, del poder de un líder, sobre el que planea constantemente una sensación incómoda, pero desde el aspecto psicológico. Fastvold arriesga tremendamente en cuanto al formato en el que envuelve el relato. Y esa valentía contribuye a que la película sea esencialmente atmosférica, pero sobre todo, sensorial. Lo tengo que reconocer, ha habido momentos que me he quedado embobado con las imágenes, especialmente con esas secuencias musicales.

   Interpretación: Amanda Seyfried se lo deja todo. Es la mejor interpretación de su carrera y va a ser una de las mejores actuaciones femeninas de este año. Me cuesta entender cómo no ha estado en la batalla de los premios, incluso nominada al Oscar. Si lo estuvo al Globo de Oro. También cabe destacar la de Lewis Pullman, camino de superar a su padre. Y la de Thomasin McKenzie.

   Escenas (SPOILERS!!): Como decía, sus momentos más potentes coinciden con las danzas de los Shakers (no en vano, se traduce como los Sacudidos). Y no solo no me han parecido repetitivas sino que incluso habría preferido que fueran más largas. Secuencias como la de la redada, donde la detienen por primera vez, y la del barco, posterior a la tormenta, son realmente brutales. También los hay muy crudos, como los de los partos sangrientos o el ataque de la turba a Ann Lee y varios de sus hermanos en la ciudad de Shirley. Pero hay una escena clave. En su estancia en la cárcel ella cree levitar brevemente. Toda esa tragedia sufrida la ha roto, necesita explicar por qué Dios la ha castigado así. Y determina que ha sido por sus pecados carnales, ese es el origen de su doctrina posterior de celibato y castidad. A partir de ahí, cree ser la elegida para transmitir ese mensaje. Recordemos que sus seguidores creían que era el Jesucristo femenino y la enterraron como una Santa.

   LO PEOR: Por lo visto hubo algunos espectadores que se salieron de su primera proyección en el Festival de Venecia. Es verdad que no es una película para todo el mundo ni mucho menos pero me parece excesivo. Y tampoco entiendo si el motivo era la crudeza de algunas escenas o su formato musical. Si es cierto que es algo confusa narrativamente.

   REFERENCIAS: Toda esa liturgia recuerda películas como “El hombre de mimbre” o “Midsommar". Pero la devoción religiosa va más por el camino de “La bruja” o “Saint Maud”. Me ha recordado a “Sound of my voice”.

   CONCLUSIÓN: 7’5. Biopic a medio camino del drama histórico y el musical, donde nos dan a conocer a la figura de Ann Lee, a través de la gran interpretación de Amanda Seyfried y de unas espectaculares secuencias de baile.




sábado, 21 de marzo de 2026

Música de Película: Las habitaciones rojas

 


   Si la película no la conoce mucha gente, menos todavía al compositor de su banda sonora, Dominique Plante, que no solo es que no tenga una amplia filmografía sino que, de hecho, su ocupación habitual es ser colaborador de la cantautora canadiense Ariane Roy. Pero cuando veía esta película no pude evitar fijarme en la intensidad de la música compuesta para ella, especialmente en estos dos temas.



Tema: Suite.

Película: Las habitaciones rojas.

Intérprete o compositor: Dominique Plante.



Tema: Resurrection.

Película: Las habitaciones rojas.

Intérprete o compositor: Dominique Plante.

jueves, 19 de marzo de 2026

Ozark

 


   He tardado en verla porque soy perezoso a la hora de ponerme con una serie con ya varias temporadas y un saco de episodios a cuestas. Así que pensaba ir alternando cada temporada con otras series. Pero ha sido completamente imposible, me ha creado tal adicción que me he tragado sus 44 capítulos seguidos. De hecho, ha sido una ventaja tenerlos todos disponibles respecto a aquellos que la siguieron al día. El resultado es que me ha dejado la sensación de haber visto una de las mejores series de este siglo. 

   BREAKING OZARK

   Cuántas series se presentan como la nueva “Juego de tronos” o la nueva “Stranger things” y luego están a años luz. Sin embargo, esta que nos vendían como la nueva “Breaking Bad”, si le hace justicia la comparación aunque luego tome su propio camino. Puesto que los paralelismos argumentales tanto iniciales como de desarrollo son más que evidentes. Y hay que decir, por mucho que algunos les suene a sacrilegio, que si no supera a la serie protagonizada por Bryan Cranston, al menos, la iguala en nivel. Y si podría superarla es porque “Ozark” es interesante desde el episodio uno de la primera temporada mientras “Breaking Bad” explotaba realmente en la tercera. Por no hablar del ritmo de los episodios de Ozark, altísimo, repleto de giros pero no tramposos, gracias a un guion robusto y brillante, que hila perfectamente todos esos virajes de timón y que hace que cada episodio (que muchos de ellos superan la hora de metraje), se pasen volando porque no hay ni uno solo de relleno o transición. 

   EL DINERO ES DINERO. NO IMPORTA DE DÓNDE VENGA

   Un guion en el que la evolución de los personajes es constante, lo que posibilita que el reparto se pueda lucir pues su arco argumental es riquísimo. El nivel interpretativo es excelso, tanto de los actores principales como de los secundarios, tanto de si salen en cuarenta episodios o en cuatro, lo dan todo, Jason Bateman está magnífico. Pero es que Laura Linney está incluso mejor. Y eso es el gran mérito de Julia Garner, que estando rodeada de talento y actores en sus mejores momentos, sea capaz de brillar hasta tal punto que desde un personaje inicialmente secundario, llegue a ser coprotagonista, apropiándose poco a poco de la serie. Puede que los Byrde (Marty y Wendy) llevaran el control pero todos hemos adorado a Ruth Langmore, gracias a una Julia Garner absolutamente maravillosa, que en cuatro temporadas se ha llevado tres Emmys y un Globo de Oro. Pronto tendrá otra estatuilla en su colección, seguro 

   SÉ LA DIFERENCIA ENTRE ESTAR VIVA Y ESTAR MUERTA

   Cualquiera puede morir en esta serie y puede hacerlo en cualquier momento. De hecho, tiene una de los finales más crueles, dolorosos y con una lectura más oscura que un servidor haya visto en televisión. Muertes que son absolutamente impactantes. No por imprevisibles (algunas sí) pues la mayoría se ven venir, sino por la manera en que se producen, de forma seca y exenta de adornos, como se producirían en la realidad. Muchas veces, durante la serie, se habla de la maldición de los Langmore. Y es verdad que el destino es aciago con esa familia. Pero la verdadera maldición es la de los Byrde. Como el caballo de Atila, a su paso no vuelve a crecer la hierba. Desde su llegada a los Ozark, se apropian de negocios y utilizan a sus dueños, provocando la muerte de muchos de ellos. Aunque inicialmente a su costa, son Marty y Wendy Byrde los verdaderos villanos de esta historia. Al menos Walter White (Bryan Cranston), se redimía al final de “Breaking Bad”. Sin embargo, los Byrde no pueden parar en su escalada de ambición y de pérdida de conciencia.

martes, 17 de marzo de 2026

Escenas Míticas: Sectas - La novena puerta

 


   No podía faltar una secta satánica y quien mejor que aquel que tiene entre sus obras más destacadas una de las películas más icónicas dedicadas a la figura del diablo, “La semilla del diablo”, que incluso pudo costarle el asesinato de su esposa en aquel tiempo, Sharon Tate. Curiosamente “La novena puerta” se considera una obra menor en la filmografía de Roman Polanski aunque, con el tiempo, ha ido adquiriendo el rango de título de culto.



   Porque en su momento dividió a la crítica, proliferando casi más las negativas, aunque recibiera el Premio de mejor Película Europea y económicamente salvara los muebles. Costó 38 millones de dólares y recaudó 58 en taquilla. Y si he decidido incluirla en este ciclo es porque me parece una película claramente reivindicable.


   Claro que es que estamos hablando de uno de los mejores cineastas que ha dado el cine, y de los más personales, con películas tan destacadas como “Repulsión”, “El baile de los vampiros”, la mencionada “La semilla del diablo”, “Chinatown”, “El quimérico inquilino” o “Frenético”, entre otras. Es casi lógico no colocar “La novena puerta” entre ellas aunque personalmente la valore más positivamente que en su tiempo.


   Una película que tiene toque español ya desde su gestación pues se basa en una novela de Arturo Pérez Reverte, “El Club Dumas”, aunque lo hace de forma muy libre, tomando solo algunas partes del libro pues a Polanski sólo le interesaba lo relativo a la trama satánica. De hecho, el título de la novela hace referencia a Alejandro Dumas, y por tanto, sus obras son importantes en la historia, más que las que escogió Polanski.


   Aun así, Pérez Reverte quedó satisfecho con la adaptación, a la que calificó de muy entretenida, aunque fuera diferente a su libro, porque si es verdad que se toma muchas libertades pero también conserva el espíritu originario y su esencia. Además, también uno de los guionistas es español, Enrique Urbizu, director de películas de cine negro y policíaco como “Todo por la pasta”, “La caja 507” o “No habrá paz para los malvados”.


   La historia se inspira en la teoría de los libros con secretos de poder. Para ello se hacen referencias bibliográficas reales, como el “Quijote” de la edición de 1780 y diferentes guiños a Alejandro Dumas, William Shakespeare o Edgar Allan Poe. Y a obras verdaderas sobre demonología y ocultismo.


   Algunos grabados están inspirados en obras reales de Athanasius Kircher, en el siglo XVII. Y a lo largo de la narración podemos ver símbolos alquímicos por todas partes, como soles, lunas, triángulos invertidos, posturas rituales. La mayoría provenientes de la tradición de magia ceremonial y de la Cábala. Pero los libros que vemos en la película fueron creados específicamente para ella. De hecho, sus grabados van cambiando con la historia para adecuarse a la trama.


   Para el papel protagonista, Polanski, al leer “El Club Dumas”, tuvo claro que Johnny Depp debía encarnar el personaje principal pero albergó dudas iniciales porque el actor era netamente más joven que el Corso de la novela. Aun así, la insistencia del actor acabó rápidamente con las reservas del cineasta.


   A Depp le acompañaron Lena Olin, Frank Langella, James Russo y Emmanuelle Seigneir. Esta última es la esposa de Polanski desde 1989, y aún hoy en día continúan casados tras 36 años. Ella solo tenía 21 entonces, la mitad que él. Se conocieron en el rodaje de “Frenético”, y después ha participado en varias películas del director, convirtiéndose en su musa, como en “Lunas de hiel”, “La venus de las pieles” y “La serpiente”.


   Como era marca de la casa, Román Polanski estaba más interesado en la atmósfera y la ambientación por encima de lo demás e insistió en darle a la película un tono marcadamente europeo, cultural y elegante pero bajo una sensación tenebrosa y oscura, cercana al terror de películas como “La profecía”. 


   E insistió en rodar en escenarios reales, como el Castillo Puivert del final, aunque evidentemente no lo incendiaron.


lunes, 16 de marzo de 2026

Oscars 2026

 


Mejor película: One Battle After Another ("Una batalla tras otra")
Mejor director: Paul Thomas Anderson - One Battle After Another ("Una batalla tras otra")
Mejor actriz protagonista: Jessie Buckley - Hamnet
Mejor actor protagonista: Michael B. Jordan - Sinners ("Pecadores")
Mejor actriz de reparto: Amy Madigan - Weapons ("La hora de la desaparición")
Mejor actor de reparto: Sean Penn - One Battle After Another ("Una batalla tras otra")
Mejor guion original: Sinners ("Pecadores")
Mejor guion adaptado: One Battle After Another ("Una batalla tras otra")
Mejor película internacional: Sentimental Value ("Valor sentimental") - Noruega
Mejor película documental: Mr. Nobody Against Putin
Mejor cortometraje documental: All the Empty Rooms
Mejor película de animación: KPop Demon Hunters ("Las guerreras k-pop")
Mejor cortometraje animado: The Girl Who Cried Pearls
Mejor cortometraje de ficción (empate): The Singers y Two People Exchanging Saliva
Mejor edición: One Battle After Another ("Una batalla tras otra")
Mejor reparto: One Battle After Another ("Una batalla tras otra")
Mejor fotografía: Sinners ("Pecadores")
Mejor diseño de vestuario: Frankenstein
Mejor maquillaje y peluquería: Frankenstein
Mejor diseño de producción: Frankenstein
Mejores efectos visuales: Avatar: Fire and Ash ("Avatar: fuego y cenizas")
Mejor sonido: F1
Mejor banda sonora original: Sinners ("Pecadores")
Mejor canción original: Golden - KPop Demon Hunters ("Las guerreras k-pop")


   Una gala sin demasiadas sorpresas, porque si a priori la cosa podría estar entre "Hamnet" y "Una batalla tras otra", el favoritismo con el que ya contaba la segunda se ha confirmado tras ganar en la categoría de guion adaptado, que ambas se disputaban. Teniendo claro quien iba a llevarse el de director, era evidente que "Una batalla tras otra" iba a ser la triunfadora de esta edición de los Oscars en la que "Hamnet" ha sido la gran perdedora.



   Que solo se ha llevado una de sus ocho nominaciones, la de mejor actriz para una Jessie Buckley que ha arrasado en toda la temporada de premios y era uno de los Oscars más previsibles de los últimos años. El que si ha dado la sorpresa es Michael B. Jordan, en gran parte gracias a la bocaza de Timothy Chalamet, porque me da la impresión que lo ha perdido más él que ganarlo Jordan, que si es cierto que hace un gran trabajo en "Los pecadores" pero, en mi opinión, no superior a Leonardo DiCaprio, por ejemplo. Por lo demás, Sean Penn era el favorito pero cabía la posibilidad de que se quisiera hacer una especie de homenaje a la carrera de Stellan Skarsgard. No ha sido así para él, pero si para Amy Madigan. Atención al dato, dos de las cuatro interpretaciones premiadas vienen de películas de terror.



   De hecho, "Los pecadores" se ha llevado cuatro Oscars y no precisamente de los menores. Por su parte, las categorías artísticas (vestuario, dirección artística y maquillaje) se los ha llevado "Frankenstein" y los técnicos "F1" y "Avatar, fuego y ceniza". Al igual que "Las guerreras K-pop" han cumplido con las expectativas llevándose la mejor película de animación y la canción. Lo mismo que "Valor sentimental", la película internacional, que llaman ahora a lo que siempre ha sido la película de habla no inglesa.



   El triunfo de "Una batalla tras otra" reconoce por fin a uno de los mejores directores de las últimas tres décadas, Paul Thomas Anderson, que había sido nominado once veces anteriormente y en esta ocasión se ha llevado tres de una tacada por la que probablemente no sea la mejor película de su filmografía pero si la que más ha gustado, incluyendo a un servidor.



   Por lo demás, pocas referencias a la situación bélica del mundo y a la gestión de su presidente, Donald Trump. Tampoco esperaba que fuera como en los Goyas, donde convierten la ceremonia en una plataforma de reivindicaciones que no es lo que debe ser, pero como que parece que había cierto miedo a ser cancelado, como les ha pasado a algunos actores. Precisamente el que si se ha atrevido ha sido Javier Bardem.

domingo, 15 de marzo de 2026

Las habitaciones rojas

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Las habitaciones rojas.
Dirección: Pascal Plante.
País: Canadá.
Año: 2023.
Duración: 118 min.
Género: Intriga, thriller, terror.
Interpretación: Juliette Gariépy, Laurie Babin Fortin, Charlotte Aubin, Maxwell McCabe-Lokos, Guy Thauvette, Frédérick De Grandpré, Elisabeth Locas, Sebastien Beaulac, Pierre Chagnon, Stanley Hilaire.
Guion: Pascal Plante.
Producción: Dominique Dussault.
Música: Dominique Plante.
Fotografía: Vincent Biron.
Distribuidora: Entract Films.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Comienza el juicio de un presunto asesino en serie cuyas víctimas sufrieron sus atroces crímenes. Mientras tanto, una mujer acude a cada sesión. Lo que no se sabe es si es una admiradora o tiene alguna otra pretensión oculta.

   LO MEJOR: Aunque esté en Norteamérica, el cine canadiense es mucho más cercano al europeo que al engendrado en su país vecino, Estados Unidos. Por tanto, cuando denominamos a esta película como un thriller, hay que tener muy claro que está muy alejado del tono hollywoodiense. No le rige ese estilo marcadamente comercial y va por un camino más profundo e, incluso, retorcido, que se debate entre varios géneros, como la propuesta inicial como drama judicial, pero que evoluciona hacia el psicokiller con conciertos ramalazos de terror psicológico. Porque durante bastante parte del metraje no sabes realmente por dónde va a tirar, tocando temas por el camino tan peliagudos como la Dark Web y todo un mundo verdaderamente perturbador acerca de ello, o el fenómeno de las grupies de los asesinos en serie y psicópatas conocidos. Pero sobre todo, porque su protagonista nos descoloca constantemente, e incluso, nos hace mirar a través de sus ojos y hacernos sentir culpables de sentir su morbo. Mediante una puesta en escena intencionadamente fría, y sin mostrar nada de forma explícita, nos relatan una historia incómoda y muy perturbadora pero desde lo psicológico, que solo en su última media hora nos revela que pasa y para que nos ha contado lo que nos ha contado y como lo ha contado, pero igualmente deja al espectador la interpretación del mensaje de la película.

   Interpretación: No la conocía y lo cierto es que me ha impresionado el trabajo de Juliette Gariepy, especialmente en cómo logra mantener la ambigüedad sobre su personaje de forma muy contenida. En un registro distinto, casi opuesto, también es destacable la interpretación de Laurie Babin.

   Escenas (SPOILERS!!): Voy a explicar que interpreto yo personalmente sobre el personaje de Kelly-Anne (Gariepy). Aunque sea una modelo de éxito, su verdadero interés es ser una hacker que utiliza la Dark Web para encontrar material muy sensible. Al inicio del juicio del asesino en serie, ella sabe que es el culpable porque ha visto dos de los vídeos de las víctimas, ha analizado su lenguaje físico y su mirada, aunque su rostro estuviera mayoritariamente oculto. Va al juicio como grupie pero su intención es descubrirle. Por eso se viste y caracteriza como una de las víctimas, y acude a una de las sesiones del juicio así. Con ello consigue que el acusado muestre una reacción y la mire directamente, así puede comparar sus ojos con los de los vídeos. Cuando consigue el tercer video confirma su culpabilidad y la prueba que le condena, que deja anónimamente a los padres de una de las niñas. Pero a la vez, Kelly-Anne siente un enorme morbo por el caso, sufre una gran excitación al conseguir el tercer vídeo y tiene la necesidad de formar parte, de ponerse en el lugar de la víctima, ser parte de la tragedia. No era necesario dejarles el vídeo (en un pendrive) en la casa de los padres, colándose en su casa. Podría haberlo mandado a la policía. Pero quiere entrar en la habitación de la chica, vestida como ella, con el pelo y los ojos como los de ella, y hacerse un selfie como si fuera ella.

   LO PEOR: Es de cocción lenta, sobre todo en un principio y esto se extiende durante la primera hora de metraje, así que requiere de paciencia. Así que quien vaya pensando o buscando un thriller al estilo de Hollywood, que vaya desechando la idea o que ni lo intente. No es ese tipo de cine.

   REFERENCIAS: Plantea temas que hemos podido ver en películas como “Tesis” o “Asesinato en 8 mm”. Pero va más por el camino de la obsesión de los protagonistas de “Zodiac” o “Nightcrawler”.

   CONCLUSIÓN: 7. Thriller canadiense muy alejado de los estándares hollywoodienses, que nos plantea que es más perturbador, que existan unas habitaciones rojas donde la gente paga por ver atrocidades o que nos dé morbo echarles un ojo.




viernes, 13 de marzo de 2026

Microcríticas Express: La mano que mece la cuna (2024)/La larga marcha/Five nights Freddy's 2

 



   Siempre que se hace un remake de una película icónica se sabe que ya de entrada parte con mucha desventaja en cuanto a una comparación que va a ser inevitable. Porque el elemento nostalgia cuenta y mucho, y tenemos un recuerdo más positivo todavía de lo que en realidad era la película. Pero también hay que saber ser objetivo. Porque si a esta película se la juzgara de forma independiente seguramente las críticas tan negativas que ha recibido, más del público que de la prensa, no serían tales. Más que
emular a la original lo que han tratado es de llevarla a nuestro tiempo. Si, el esqueleto argumental es básicamente el mismo pero tiene varias diferencias bastante sustanciales. Sobre todo, en cuanto a un par de giros pero más especialmente en cuanto al paralelismo entre la villana y la víctima. En cuanto a que hay un equilibrio de la culpabilidad que no existía en la original y que coloca a las dos protagonistas casi a la misma altura, lo cual es un enfoque interesante porque la imagen que tenemos de ambas dista de la película de los noventa. Lo cual cuadra con que también exista un equilibrio entra las dos actrices. En su precedente, Rebecca de Mornay se fagocitaba al resto del reparto, tanto en la ficción de la historia como en la interpretación. Nunca estuvo tan bien antes y nunca estuvo mejor después, es la interpretación de su vida. Y eso se hacía patente en comparación con Annabella Sciorra, a la cual se comía con patatas. Era De Mornay la que hacía que esa película no fuera una thriller más. Sin embargo, en el remake, Maika Monroe hace un buen trabajo pero no es tan hipnótica, y Mary Elizabeth Winstead es capaz de hacerle más frente que Sciorra a De Mornay. Incluso la resolución final es más ambigua en cuanto a ambas. Por cierto, sorprende que las escenas de violencia sean tan explícitas en esta versión. 6’5.


   La premisa no puede ser más sencilla. Un grupo de chavales jóvenes se alista en una prueba que consiste en andar por una carretera hasta ser el último en quedar en pie, sin poder parar en ningún momento ni reducir la velocidad. Una nueva distopía de supervivencia para un director especializado en ellas, Francis Lawrence, que ya se hizo cargo de varias entregas de “Los Juegos del Hambre” o “Soy leyenda”.
Y la verdad es que sabe manejar muy bien la tensión de que cuando un personaje se pare, inmediatamente después se lo van a cargar. Además, sin escatimar en lo más mínimo en lo explícito de la violencia, incluso a veces, de forma gratuita. Pero bueno, así se deja bien claro que el final para casi todos ellos va a ser devastador y sin ninguna clase de piedad. Se basa en una novela de Stephen King. Desconozco si es una adaptación fiel porque no la he leído, pero conociendo ese escritor y muchas otras adaptaciones de sus obras, me cuadra el verdadero tema de esta historia. Porque aunque sea considerado el rey del terror, hay un tema predominante en sus libros y es la amistad, incluso es sus propuestas más terroríficas, como “It”. Esas conversaciones que tienen entre los personajes, donde crean vínculos a pesar de que son rivales entre si, es lo realmente interesante. Gracias a un acertado casting de actores jóvenes, encabezado por Cooper Hoffman (“Licorise Pizza”) y David Jonsson (“Alien Romulus”), con veteranos como Judy Greer y un pasadísimo Mark Hamill. Visualmente era imposible resultar un tanto repetitiva porque es siempre lo mismo, lo cual intentan solucionar con algunos flashbacks, pero no abusan de este recurso y son bastante cortos. Mejor, porque Stephen King se excede bastante con esto es sus novelas. 6’5.


   Lo han conseguido. Era difícil pero se han superado. Es incluso peor que la primera. Y eso que es verdad que es más entretenida, hay más muñecos con efectos animatrónicos (que se sigue agradeciendo mucho, por aquí ningún problema) y además son más terroríficos. De hecho, es que es lo único que se puede salvar de la película. Porque el guion es un sin sinsentido constante, como si lo hubieran hecho sobre la marcha, dependiendo del estado de ánimo con que se levantaran los guionistas. Giros sacados de la manga y metidos con calzador en la trama. Los muñecos a veces responden a las leyes de la mecánica y otras a lo sobrenatural. Todo porque si, porque alguien lo ha escrito en un papel que ha llamado guion. Con incongruencias como mostrar una tecnología que ni de puñetera coña existía en el tiempo que sitúan la creación de los muñecos. Que uno de ellos sea capaz de “poseer” humanos. O que nos hagan referencia a un episodio que se supone que vivió uno de los protagonistas en la película anterior pero que no nos enseñaron. Es un completo desastre. No obstante, cuando no se tiene un guion, lo que se hace es ofrecer un digno espectáculo en compensación. Pues tengo que decir que aquí muere muy poca gente. Ya no es que no tenga gore, es que apenas hay sangre. En cuanto el reparto hay cosas curiosas. Mckenna Grace se está acostumbrando a salir en películas de terror pero solo un ratito y siempre con el mismo destino. Dicen que ha fichado por “Destino final 7” (pues ya está). Por cierto, coinciden Skeet Ulrich y Matthew Lillard, los de “Scream”, aunque son meros cameos. En fin, encima lo dejan todo para un tercera parte. Pero si queréis divertiros de verdad con una propuesta similar, poneos mejor “Willy´s Wonderland”. 4.