martes, 6 de octubre de 2026

Escenas míticas: Tecnología Digital - La red social

 


   Se estrena este mes la que más que una secuela, es una película complementaria de la que vamos a tratar hoy. “El precio de la red”, con la oscarizada Mickey Madison, Jeremy Allen White y Jeremy Strong en el reparto. Y dirigida y escrita por el que ya se ocupó del guion de “La red social”, Aaron Sorkin por el que ganó el Oscar, junto a los otros dos que consiguió la película, al mejor montaje (inapelable) y la banda sonora. Nos sirve para hacer un repaso de películas sobre la tecnología digital, que cada vez tenemos más integrada en nuestras vidas.




   Tres estatuillas de las ocho nominaciones que tenía, entre las que se contaban las de categorías tan importantes como las de mejor película y director. Que se llevó, inexplicablemente según mi opinión, “El discurso de rey”. Si alguna vez ha merecido ganar el Oscar como director, David Fincher, de las seis veces que ha optado a él, sin duda, era esta la más descarada. Pero no, fue a para a Tom Hopper.



   Aunque “La red social” cosechara excelentes críticas por la prensa, siendo catalogada como la mejor película del año 2010 por medios como Rolling Stones, Metacritic, The New York Times o Washington Post. Además de funcionar de maravilla de cara al público. Costó 50 millones de dólares y recaudó 224 en taquilla. Sin contar que se llevó premios en todos los certámenes que participaba.



   Ya sabemos que a la Academia le cuesta premiar a cineastas con fama de efectistas. Pero el responsable de películas con finales tan impactantes como los de “Seven”, “El club de la lucha” o “The Game”, ya venía cambiando el tercio. Concretamente, las películas previas a “La red social”, fueron “Zodiac” y “El curioso caso de Benjamin Button”. Y sinceramente, y esto es una impresión personal, en 2010 le robaron el Oscar.



   No obstante, el otro gran artífice de “La red social”, era precisamente Aaron Sorkin, sin duda, uno de los mejores guionistas de Hollywood. El creador de la serie “El ala oeste de la Casa Blanca”, le imprime al guion su habitual ritmo vertiginoso de diálogos, repleto de frases como si te las escupieran a la cara. Aunque en este caso es una adaptación, más bien libre, del libro “The accidental billonairies”, de Ben Mezrich.



   Sorkin no estaba interesado en ofrecer una recreación demasiado fiel a la realidad. Es más, no era su intención centrarse en el tema de la tecnología. Sino utilizar la historia del ascenso de Facebook y de su creador, Mark Zuckerberg, para hablar de temas como el poder, el dinero, la amistad o la traición. En un tono que va desde el thriller político a la tragedia griega.




   Retratando a Zuckerberg no como un simple villano, sino como una persona con claros problemas para desarrollar una relación afectiva, tanto amistosa como amorosa. Devorado por su propio ego y castigado con la soledad, como retrata claramente la escena final de la película. El verdadero Mark Zuckerberg se negó inicialmente a ver la película pero cuando finalmente le dio una oportunidad, lo único que reconoció es que es verdad que él vestía así.



   La película se centra en la primera de las polémicas que siempre han rodeado a este personaje, en concreto el contencioso en torno a la autoría intelectual de la plataforma, entre el propio Zuckerberg, su socio inicial, Eduardo Saverin, y los hermanos Winklevoss. Pero desde que se estrenó esta película hasta hoy han surgido nuevas polémicas.



   Una de las más sonadas fue la de la filtración de datos personales de los usuarios de Facebook. Siendo acusado de engañarlos en cuanto a la seguridad de su protección de datos y privacidad. Pero el más reciente es precisamente el que trata “El precio de la red”, sobre los efectos nocivos del contenido de la red social en los adolescentes. Unos daños que los responsables decidieron ignorar.



   Lo que no impide que Facebook siga siendo la red social con más perfiles registrados, 3100 millones. Pero es que las siguientes son Instagram y WhatsApp, pertenecientes a la compañía Meta, como Facebook, controlada por Mark Zuckerberg. La única que se acerca a ese podio es YouTube. Tengamos en cuenta que actualmente existen en torno a 5800 millones de identidades registradas en al menos una red social, sabiendo que una persona puede tener varias cuentas.



   El reparto lo encabeza Jesse Eisenberg, seguido de Andrew Garfield (fue rechazado para el papel de Zuckerberg por tener cara de bueno), Justin Timberlake, Armie Hammer, Rooney Mara, Dakota Johnson, Max Minghella o Brenda Song, entre otros. Por cierto, Eisenberg y Garfield, al contrario que sus personajes, se hicieron muy buenos amigos.

   Fincher y Sorkin reconocen tener como referencias títulos como “Ciudadano Kane” y “Todos los hombres del presidente” pero podemos ver también paralelismos con “Wall Street” o “Amadeus”. A su vez "La red social" ha influido a películas como “Blackberry” o “Steve Jobs”, del propio Aaron Sorkin.

domingo, 4 de octubre de 2026

Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma

 

   FICHA TÉCNICA

Título: Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma.
Dirección: Jane Schoenbrun.
País: Estados Unidos.
Año: 2026.
Duración: 112 min.
Género: Terror, thriller.
Interpretación: Hannah Einbinder, Gillian Anderson, Amanda Fix, Arthur Conti, Eva Victor, Zach Cherry, Sarah Sherman, Patrick Fischler, Dylan Baker, Jasmin Savoy Brown, Kevin McDonald, Quintessa Swindell, Jack Haven.
Guion: Jane Schoenbrun.
Producción: Dede Gardner, Jeremy Kleiner.
Música: Alex G.
Fotografía: Eric Yue.
Distribuidora: Mubi.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Una joven directora de cine es elegida para resucitar una saga de terror que tuvo éxito en los ochenta pero que, tras muchas secuelas, cayó en declive. Su idea es recuperar a la protagonista original de la primera película.

   LO MEJOR: Si David Lynch hubiera hecho un slasher quizá se habría parecido a este. Al menos, si hubiera vivido para ver esta película, me atrevo a afirmar que le hubiera gustado. Con eso ya estoy dando una pista de lo que no es, no es una película convencional. Así que quien acuda a verla pensando que es un slasher típico, que deseche la idea ya mismo. Si es cierto que hasta el segundo acto podríamos considerarla “normal”. Con mucho metacine, literalmente vemos una película de terror dentro de la propia película que estamos viendo. Pero en el tercer segmento todo salta por los aires. La realidad y la ficción se dan la mano y la película que tenemos delante como espectadores, se fusiona con la que se está rodando dentro de ella, llegando a una recta final en la que fácilmente te puede explotar la cabeza. De alguna manera, consigue lo que pretende la protagonista de la historia, una directora de cine de terror, un slasher con algo más, alejado de la simpleza habitual de ese subgénero. Lo cual no quiere decir que no tenga sus elementos clásicos. De hecho, abraza varios de los clichés habituales del slasher, con literalmente, surtidores de sangre y bastante gore, de una forma tan conscientemente exagerada que casi resulta paródica. Aunque de lo que más claramente se está riendo es del funcionamiento de la industria del cine de Hollywood, en especial en lo relativo a las secuelas en el género de terror y a la idea de estirar y resucitar franquicias del pasado.

   Interpretación: Hannah Einbinder está realmente bien. Y no lo tenía fácil la actriz de la serie "Hacks", porque le ponen delante a una enorme Gillian Anderson, en su particular versión indisimulada de la Norma Desmond de "El crepúsculo de los dioses". Y atención, aunque sea en un papel más breve, a su versión joven encarnada por la actriz Amanda Fix, en una curiosa versión de scream queen.

   Escenas (SPOILERS!!): Me encanta la escena de créditos iniciales donde se hace un ficticio recorrido por los titulares de la prensa acerca de la evolución y caída de la franquicia "Campamento Miasma". O la masacre de los monitores prácticamente en plano secuencia. Y me hace bastante gracia cuando Kris (Einbinder) corre por el campo en ropa interior y a cámara lenta para recalcar que no lleva sujetador bajo la camiseta, como parodia de uno de los clichés sexualizados del cine slasher. Pero lo que hay que aclarar es el final. ¿Es real todo lo que ocurre cuando la propia protagonista lo es también de la película que se está gestando sola? No. La propia Billy dice “todo es un juego y si se pone demasiado intenso, siempre puedes apagarlo”. De hecho, se pone énfasis en que los decorados son pintados y por tanto, irreales. Todo está ocurriendo en un semisueño surrealista de Kris. Todas esas personas que mueren son tóxicas para ella y, digamos, que la "película" las mata simbólicamente. La propia muerte y la de Billy (Anderson) representan la ruptura con sus miedos personales y sus inhibiciones sexuales. De hecho, la VHS que sale al final, sale de una vagina, es decir, la película ha sido concebida, se ha dado a luz a si misma.

   LO PEOR: Vuelvo a avisar que no es para nada un slasher convencional ni mucho menos. Y a muchos su tercer acto les parecerá una marcianada donde la palabra "rara" tenga una connotación negativa aunque para muchos otros de nosotros sea justo lo contrario. Pero es que incluso antes de llegar a esa parte, la película tiene un ritmo más bien lento para el aficionado medio al género de terror.

   REFERENCIAS: La saga "Campamento Miasma" de dentro de la película, prácticamente es el mismo argumento de la saga "Viernes 13" o de slasher tipo "Campamento sangriento". Pero el tratamiento de la relación de las protagonistas en la parte final me recuerdan a "Mulholland Drive", aunque pueda sorprender esa comparación.

   CONCLUSIÓN: 7. Su título enumera varios de los típicos elementos del slasher ochentero pero este no es ni mucho menos uno convencional, sino un ejercicio de metacine elevado al cubo que probablemente habría agradado a David Lynch.