FICHA
TÉCNICA
Título:
Together.
Dirección:
Michael
Shanks.
País:
Australia.
Año:
2025.
Duración:
102
min.
Género:
Fantástico,
terror.
Interpretación:
Dave
Franco, Alison Brie, Damon Herriman, Mia Morrissey, Karl Richmond,
Jack Kenny, Francesca Waters, Aljin Abella.
Guion:
Michael
Shanks.
Producción:
David
Brooks.
Música:
Cornel
Wilczek.
Fotografía:
Germain
McMicking.
Distribuidora:
Neon.
CRÍTICA
SINOPSIS: Una
pareja se muda a un lugar apartado de la ciudad, aunque tienen
algunas dudas sobre si ha sido la decisión correcta. Durante una
excursión por los alrededores, ocurre algo que hace que empiecen a
experimentar cambios físicos que parecen querer unirlos.
LO MEJOR: Por
muy sencilla que sea la trama, no puedo dejar de reconocer que es uno
de los argumentos más originales que he visto en el género de
terror. Al menos no recuerdo uno parecido. Al que saben sacar partido
creando una buena cantidad de situaciones bastante curiosas e
imaginativas. Que
se inspira en una retorcida interpretación de “El banquete”,
escrito por Platón, donde se hace alusión a una especie de seres
esféricos con cuatro brazos, cuatro piernas y dos caras, a los que
Zeus castigó partiéndolos por la mitad y condenándolos a buscar a
su otra mitad perpetuamente. No es que se aplique de forma literal en
la película, aunque sí es verdad que es un festival de folk y body
horror la mar de divertido. Pero sí lo utiliza para realizar la
metáfora sobre la idea de dependencia en la pareja y no precisamente
en el buen sentido, sino más concretamente habla de la toxicidad
conyugal. Dándole un enrevesado sentido a la idea de la búsqueda del
alma gemela, de la media naranja, o la de no poder vivir sin la otra
persona o a aquella frase tan manida pero inconscientemente nociva de
que “somos uno”. Pues
todo eso lo trata a través de una historia muy entretenida, que una
vez que arranca, no para hasta completar un metraje muy medido de
solo hora y media, y con un sentido del humor tan marcado que la
acerca a la comedia negra pero sin despegarse del terror físico y en
bastantes ocasiones, sumamente explícito.
Interpretación: La
película está llevada casi exclusivamente a hombros de los dos
actores protagonistas, Dave Franco y Alison Brie. Y tengo que decir
que están bastante bien. Sobre todo teniendo en cuenta que a priori
no me pegaban en absoluto y es algo que durante la película va
cambiando, lo que me hace pensar que quizá esa era la intención
inicial. La verdad es que se entregan bastante, especialmente Brie.
Escenas (SPOILERS!!): A
lo que me refiero con que hay escenas que no llegan a verse
directamente es a momentos como la “separación”, tras la escena
de sexo en el baño o el corte para desprender los brazos. Estoy
seguro que se quedó en la sala de montaje y sí estaba rodada, pero
vamos a explicar un poco el final. ¿Por
qué ambos quedan perfectamente fundidos en una sola persona?
Anteriormente habíamos visto otra pareja convertida en un engendro
monstruoso. La respuesta es más fácil de lo que parece. Esa pareja
se resiste a unirse pero la maldición seguía su camino y los unió
a la fuerza, con ese desagradable resultado. Sin
embargo, aunque Tim (Franco) y Millie (Brie) se resisten durante toda
la película, e incluso llegan a decidir separarse como pareja,
finalmente aceptan no solo estar juntos sino que deciden fundirse el
uno con el otro. La unión no ocurre contra su voluntad y por eso
sale bien.
LO PEOR: Sí
hay bastante body horror y muchas escenas explícitas pero no es tan
fuerte como promete. Supongo que ese es el peaje que había que pagar
para su estreno en salas comerciales, porque incluso se llega a tirar
del fuera de plano y algunas de las cosas más fuertes ni llegamos a verlas.
Algo que no le pasaba a “La sustancia”, por ejemplo.
REFERENCIAS: Iría
más por el camino de películas con transformaciones físicas pero
metafóricas como en “Crudo” o “Titane”, ambas de la
directora francesa Julia Ducournau.
CONCLUSIÓN: 7. Entretenida y muy divertida propuesta de body horror, que retuerce el mensaje de Platón para contarnos lo tóxica que puede ser una pareja. Así que, si no lo tenéis claro con la vuestra, no salgáis de excursión.

