domingo, 15 de marzo de 2026

Las habitaciones rojas

 


   FICHA TÉCNICA

Título: Las habitaciones rojas.
Dirección: Pascal Plante.
País: Canadá.
Año: 2023.
Duración: 118 min.
Género: Intriga, thriller, terror.
Interpretación: Juliette Gariépy, Laurie Babin Fortin, Charlotte Aubin, Maxwell McCabe-Lokos, Guy Thauvette, Frédérick De Grandpré, Elisabeth Locas, Sebastien Beaulac, Pierre Chagnon, Stanley Hilaire.
Guion: Pascal Plante.
Producción: Dominique Dussault.
Música: Dominique Plante.
Fotografía: Vincent Biron.
Distribuidora: Entract Films.

   CRÍTICA

   SINOPSIS: Comienza el juicio de un presunto asesino en serie cuyas víctimas sufrieron sus atroces crímenes. Mientras tanto, una mujer acude a cada sesión. Lo que no se sabe es si es una admiradora o tiene alguna otra pretensión oculta.

   LO MEJOR: Aunque esté en Norteamérica, el cine canadiense es mucho más cercano al europeo que al engendrado en su país vecino, Estados Unidos. Por tanto, cuando denominamos a esta película como un thriller, hay que tener muy claro que está muy alejado del tono hollywoodiense. No le rige ese estilo marcadamente comercial y va por un camino más profundo e, incluso, retorcido, que se debate entre varios géneros, como la propuesta inicial como drama judicial, pero que evoluciona hacia el psicokiller con conciertos ramalazos de terror psicológico. Porque durante bastante parte del metraje no sabes realmente por dónde va a tirar, tocando temas por el camino tan peliagudos como la Dark Web y todo un mundo verdaderamente perturbador acerca de ello, o el fenómeno de las grupies de los asesinos en serie y psicópatas conocidos. Pero sobre todo, porque su protagonista nos descoloca constantemente, e incluso, nos hace mirar a través de sus ojos y hacernos sentir culpables de sentir su morbo. Mediante una puesta en escena intencionadamente fría, y sin mostrar nada de forma explícita, nos relatan una historia incómoda y muy perturbadora pero desde lo psicológico, que solo en su última media hora nos revela que pasa y para que nos ha contado lo que nos ha contado y como lo ha contado, pero igualmente deja al espectador la interpretación del mensaje de la película.

   Interpretación: No la conocía y lo cierto es que me ha impresionado el trabajo de Juliette Gariepy, especialmente en cómo logra mantener la ambigüedad sobre su personaje de forma muy contenida. En un registro distinto, casi opuesto, también es destacable la interpretación de Laurie Babin.

   Escenas (SPOILERS!!): Voy a explicar que interpreto yo personalmente sobre el personaje de Kelly-Anne (Gariepy). Aunque sea una modelo de éxito, su verdadero interés es ser una hacker que utiliza la Dark Web para encontrar material muy sensible. Al inicio del juicio del asesino en serie, ella sabe que es el culpable porque ha visto dos de los vídeos de las víctimas, ha analizado su lenguaje físico y su mirada, aunque su rostro estuviera mayoritariamente oculto. Va al juicio como grupie pero su intención es descubrirle. Por eso se viste y caracteriza como una de las víctimas, y acude a una de las sesiones del juicio así. Con ello consigue que el acusado muestre una reacción y la mire directamente, así puede comparar sus ojos con los de los vídeos. Cuando consigue el tercer video confirma su culpabilidad y la prueba que le condena, que deja anónimamente a los padres de una de las niñas. Pero a la vez, Kelly-Anne siente un enorme morbo por el caso, sufre una gran excitación al conseguir el tercer vídeo y tiene la necesidad de formar parte, de ponerse en el lugar de la víctima, ser parte de la tragedia. No era necesario dejarles el vídeo (en un pendrive) en la casa de los padres, colándose en su casa. Podría haberlo mandado a la policía. Pero quiere entrar en la habitación de la chica, vestida como ella, con el pelo y los ojos como los de ella, y hacerse un selfie como si fuera ella.

   LO PEOR: Es de cocción lenta, sobre todo en un principio y esto se extiende durante la primera hora de metraje, así que requiere de paciencia. Así que quien vaya pensando o buscando un thriller al estilo de Hollywood, que vaya desechando la idea o que ni lo intente. No es ese tipo de cine.

   REFERENCIAS: Plantea temas que hemos podido ver en películas como “Tesis” o “Asesinato en 8 mm”. Pero va más por el camino de la obsesión de los protagonistas de “Zodiac” o “Nightcrawler”.

   CONCLUSIÓN: 7. Thriller canadiense muy alejado de los estándares hollywoodienses, que nos plantea que es más perturbador, que existan unas habitaciones rojas donde la gente paga por ver atrocidades o que nos dé morbo echarles un ojo.




viernes, 13 de marzo de 2026

Microcríticas Express: La mano que mece la cuna (2024)/La larga marcha/Five nights Freddy's 2

 



   Siempre que se hace un remake de una película icónica se sabe que ya de entrada parte con mucha desventaja en cuanto a una comparación que va a ser inevitable. Porque el elemento nostalgia cuenta y mucho, y tenemos un recuerdo más positivo todavía de lo que en realidad era la película. Pero también hay que saber ser objetivo. Porque si a esta película se la juzgara de forma independiente seguramente las críticas tan negativas que ha recibido, más del público que de la prensa, no serían tales. Más que
emular a la original lo que han tratado es de llevarla a nuestro tiempo. Si, el esqueleto argumental es básicamente el mismo pero tiene varias diferencias bastante sustanciales. Sobre todo, en cuanto a un par de giros pero más especialmente en cuanto al paralelismo entre la villana y la víctima. En cuanto a que hay un equilibrio de la culpabilidad que no existía en la original y que coloca a las dos protagonistas casi a la misma altura, lo cual es un enfoque interesante porque la imagen que tenemos de ambas dista de la película de los noventa. Lo cual cuadra con que también exista un equilibrio entra las dos actrices. En su precedente, Rebecca de Mornay se fagocitaba al resto del reparto, tanto en la ficción de la historia como en la interpretación. Nunca estuvo tan bien antes y nunca estuvo mejor después, es la interpretación de su vida. Y eso se hacía patente en comparación con Annabella Sciorra, a la cual se comía con patatas. Era De Mornay la que hacía que esa película no fuera una thriller más. Sin embargo, en el remake, Maika Monroe hace un buen trabajo pero no es tan hipnótica, y Mary Elizabeth Winstead es capaz de hacerle más frente que Sciorra a De Mornay. Incluso la resolución final es más ambigua en cuanto a ambas. Por cierto, sorprende que las escenas de violencia sean tan explícitas en esta versión. 6’5.


   La premisa no puede ser más sencilla. Un grupo de chavales jóvenes se alista en una prueba que consiste en andar por una carretera hasta ser el último en quedar en pie, sin poder parar en ningún momento ni reducir la velocidad. Una nueva distopía de supervivencia para un director especializado en ellas, Francis Lawrence, que ya se hizo cargo de varias entregas de “Los Juegos del Hambre” o “Soy leyenda”.
Y la verdad es que sabe manejar muy bien la tensión de que cuando un personaje se pare, inmediatamente después se lo van a cargar. Además, sin escatimar en lo más mínimo en lo explícito de la violencia, incluso a veces, de forma gratuita. Pero bueno, así se deja bien claro que el final para casi todos ellos va a ser devastador y sin ninguna clase de piedad. Se basa en una novela de Stephen King. Desconozco si es una adaptación fiel porque no la he leído, pero conociendo ese escritor y muchas otras adaptaciones de sus obras, me cuadra el verdadero tema de esta historia. Porque aunque sea considerado el rey del terror, hay un tema predominante en sus libros y es la amistad, incluso es sus propuestas más terroríficas, como “It”. Esas conversaciones que tienen entre los personajes, donde crean vínculos a pesar de que son rivales entre si, es lo realmente interesante. Gracias a un acertado casting de actores jóvenes, encabezado por Cooper Hoffman (“Licorise Pizza”) y David Jonsson (“Alien Romulus”), con veteranos como Judy Greer y un pasadísimo Mark Hamill. Visualmente era imposible resultar un tanto repetitiva porque es siempre lo mismo, lo cual intentan solucionar con algunos flashbacks, pero no abusan de este recurso y son bastante cortos. Mejor, porque Stephen King se excede bastante con esto es sus novelas. 6’5.


   Lo han conseguido. Era difícil pero se han superado. Es incluso peor que la primera. Y eso que es verdad que es más entretenida, hay más muñecos con efectos animatrónicos (que se sigue agradeciendo mucho, por aquí ningún problema) y además son más terroríficos. De hecho, es que es lo único que se puede salvar de la película. Porque el guion es un sin sinsentido constante, como si lo hubieran hecho sobre la marcha, dependiendo del estado de ánimo con que se levantaran los guionistas. Giros sacados de la manga y metidos con calzador en la trama. Los muñecos a veces responden a las leyes de la mecánica y otras a lo sobrenatural. Todo porque si, porque alguien lo ha escrito en un papel que ha llamado guion. Con incongruencias como mostrar una tecnología que ni de puñetera coña existía en el tiempo que sitúan la creación de los muñecos. Que uno de ellos sea capaz de “poseer” humanos. O que nos hagan referencia a un episodio que se supone que vivió uno de los protagonistas en la película anterior pero que no nos enseñaron. Es un completo desastre. No obstante, cuando no se tiene un guion, lo que se hace es ofrecer un digno espectáculo en compensación. Pues tengo que decir que aquí muere muy poca gente. Ya no es que no tenga gore, es que apenas hay sangre. En cuanto el reparto hay cosas curiosas. Mckenna Grace se está acostumbrando a salir en películas de terror pero solo un ratito y siempre con el mismo destino. Dicen que ha fichado por “Destino final 7” (pues ya está). Por cierto, coinciden Skeet Ulrich y Matthew Lillard, los de “Scream”, aunque son meros cameos. En fin, encima lo dejan todo para un tercera parte. Pero si queréis divertiros de verdad con una propuesta similar, poneos mejor “Willy´s Wonderland”. 4.