domingo, 1 de marzo de 2026
La vida de Chuck
FICHA
TÉCNICA
Título:
La
vida de Chuck.
CRÍTICA
SINOPSIS: Cuenta
la vida de Charles Krantz en varias fases de ella, desde su madurez a
su infancia, cuando todo parece desmoronarse y acabar.
LO MEJOR: Es
lógico que se emparente a Stephen King generalmente con el terror
pero no todo lo que ha escrito pertenece a ese género. De hecho,
películas como “Cuenta conmigo”, “La milla verde” o “Cadena
perpetua”, entre otras, están basadas en novelas o relatos suyos.
Esta tampoco pertenece al terror aunque a veces tenga alguna pincelada. Por
cierto, que es la tercera adaptación que hace Mike Flanagan, en esta
ocasión de un cuento, del escritor de Maine. Y después volverá a
hacerlo con la serie sobre “Carrie”. Flanagan ha sido
absolutamente fiel al formato empleado por Stephen King en el texto
original y esto es de vital importancia porque de haberlo hecho de
otra forma, la película no habría sido la misma. Esto es, dividir la
historia en tres actos claramente diferenciados, empezando por el
tercero y continuando en orden inverso, es decir, terminando en el
primero. Es la clave de la película porque, aunque supone un riesgo
narrativo considerable, que puede provocar, como ha sido mi caso, que
te tires gran parte de ella sin saber verdaderamente de que va, pero a pesar de ello, o precisamente por esa razón, te
mantiene la intriga de saberlo. No es hasta el último (primero) acto
cuando todo va a cobrar sentido. Por tanto, es mejor no contar
demasiado al respecto. Simplemente resaltar que me parece uno de los
retratos más originales de la enfermedad y cómo enfrentarse a ella,
y que su mezcla de géneros funciona perfectamente, yendo desde el
drama al fantástico, pasando incluso por el musical (tiene una de
las mejores secuencias de baile que se han visto últimamente).
Interpretación: El
protagonismo es mucho más coral de lo que se podría prever, porque
Tom Hiddleston sale bastante menos de lo pensado, pues solo es
realmente protagonista de uno de los tres actos de la película. Pero
el reparto está perfectamente respaldado por nombres como Chiwetel
Ejiofor, Karen Gillan, Matthew Lillard, Jacob Tremblay, y unos
impagables Mia Sara y Mark Hamill.
Escenas (SPOILERS!!): La
película comienza por el final en lo que parece una historia
apocalíptica con un mundo literalmente en descomposición. En
realidad, estamos en el cerebro de un tipo llamado Charles Krantz
(Hiddleston), que está muriendo en un hospital por un tumor
cerebral. Lo que estamos viendo es su cerebro fallar, olvidando su
vida, desvaneciéndose. Los personajes que vemos son personas que
Charles, Chuck, ha conocido a lo largo de su vida, aunque en roles
diferentes a los reales porque es producto del mal funcionamiento ya
de su cerebro a causa del tumor. En cuanto a la buhardilla de la
casa, qué vemos en los tres actos, tiene el poder de mostrar en su
interior como vas a morir. Lo que descubrimos es que Chuck conoció
como iba a morir en su infancia y eligió aprovechar sus años de
vida de la mejor forma posible. Y ese es el mensaje de la película.
LO PEOR: Es tan arriesgado el formato y requiere de tanta paciencia de un público
impaciente como es el que hay actualmente, que la sensación de
pérdida de la historia hará que muchos abandonen antes de tiempo. Quizá
por eso ha sido un fracaso de taquilla.
REFERENCIAS: Sin
parecerse ni argumentalmente ni formalmente, me ha dejado una
sensación similar a otros títulos que mezclan el drama con lo
fantástico, como “Olvídate de mi” o “El curioso caso de
Benjamin Button”.
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